sábado, abril 06, 2019

Encuéntrame

Publicada originalmente con el título Burnt Paper Sky y después rebautizada como What she knew (entiendo que para atraer más al lector de misterio, aunque el título original tenga más sentido), Encuéntrame es la novela debut de Gilly McMillan, fotógrafa e historiadora que en poco tiempo se ha hecho un hueco entre el selecto grupo de autoras de thriller cuyos nuevos lanzamientos siempre son motivo de interés.

En Encuéntrame seguimos los angustiosos días posteriores a la desaparición de un niño de ocho años, mientras paseaba junto a su madre por el bosque. La historia está contada a través de los ojos de la destrozada madre así como del inspector de policía que se ocupa del caso.

Estamos ante un thriller bastante interesante y un debut sin duda muy prometedor para una autora a la que es muy posible que vaya siguiendo la pista. Lo que más me gustó de este libro es el enfoque que le da McMillan, ya que no nos ofrece únicamente la narración de los hechos sino que también encontramos capturas de blogs con sus correspondientes comentarios, transcripciones de entrevistas, y fragmentos de estudios académicos sobre desapariciones de menores que creo que complementan a la trama francamente bien.

Como es de esperar, la desaparición de un niño pequeño comporta una serie de consecuencias que no se dan en otro tipo de crímenes. Así que además de la resolución del misterio, McMillan pone mucho hincapié en la terrible presión psicológica a la que es sometida la madre, y más en la era de las redes sociales donde cualquiera tiene acceso a información (a menudo sesgada) y no duda en sumarse al escarnio público con comentarios del tipo "aquí hay algo que huele raro" o "¿cómo se le pudo ocurrir dejar ir al niño solo? Yo a mis hijos no los pierdo de vista bajo ninguna circunstancia", con la tranquilidad que da hacerlo desde la distancia porque le ha pasado a otro y no a ti. Este circo mediático y del público es muy familiar, desgraciadamente, y más cuando son casos en los que están involucrados niños.

Además, también está muy bien llevado cómo la madre se va desmoronando progresivamente y perdiendo la confianza en todos aquellos que la rodean cuando se ve cada vez más y más sola y van pasando las horas y los días y no hay ninguna noticia sobre su hijo.

El misterio está bien llevado, con multitud de pistas y caminos falsos a medida que la policía va investigando y descartando a sospechosos. No voy a mentir, la resolución me decepcionó un poco porque es un poco meh, pero no tiene un mal final ni mucho menos.

Un buen thriller de esos que te mantienen con la intriga hasta el final, recomendado sobre todo a los lectores del género que prefieran esas historias que exploran los devastadores efectos que produce el crimen en los allegados de la víctima. 

Nota: 4/5

domingo, marzo 31, 2019

Love You

Esta saga de libros (una trilogía + otro libro en el que la historia es contada desde el punto de vista del chico), como en el caso de After comenzó su andadura en Wattpad y tuvo tanto éxito que la autora firmó por una editora para publicar sus novelas de forma profesional. Y sí, con este punto de partida, se trata una vez más de la historia de la chica buenecita que se enamora del chico malo, que en este caso es nada más ni nada menos que su hermanastro.

Eden acepta pasar el verano en Los Ángeles con la nueva familia de su padre, al que no ve desde hace tres años. La nueva esposa de su padre tiene tres hijos adolescentes, y el mayor de ellos, Tyler, es muy problemático. Eden y Tyler no se llevan nada bien, pero la chica se da cuenta de que hay mucho más que lo que su nuevo hermano aparenta ser y no puede evitar querer saber más sobre él a la vez que lucha contra su atracción.

La autora, Estelle Maskame, tenía diecisete años cuando escribió esto, lo cual tiene mucho mérito. Aunque cae en la manida trama del chico rebelde que resulta irresistible, no es tan malo como en otras obras populares del género, y al menos aquí hay un intento de crecimiento por parte de los personajes. La pésima actitud de Tyler está más explicada que justificada, y la narrativa le empuja a buscar ayuda y no se queda únicamente en un "estoy curado gracias a tu amor aunque te voy a seguir tratando como si fueras un objeto". 

La juventud de Maskame, pero, queda patente en la escritura. El vocabulario es muy pobre, hay palabras mal utilizadas, errores de continuidad muy tontos y la puntuación es un desastre. Cuesta mucho implicarse en la historia porque el estilo es muy superficial, todas las reacciones son poner los ojos en blanco, entrecerrar los ojos, encogerse de hombros, mirar por detrás de las pestañas... El lenguaje corporal es más que eso, pero la autora tiene muy poquitos recursos, y a la acción le cuesta mucho fluir cuando en cada conversación hay cosas como "se me queda mirando fijamente durante un buen rato con los ojos entrecerrados". Los personajes no tienen ningún tipo de profundidad, los únicos medianamente interesantes son Tyler y un poco Tiffani, pero la historia la cuenta Eden que no tiene ningún tipo de personalidad. El tema de por qué corre y eso podría haber dado más juego del que da porque es lo único que tenía algo de interés del personaje.

Love You es uno de esos libros sobre adolescentes que lo único que hacen es ir a fiestas, beber, y pensar en amoríos. No se empieza a animar realmente hasta las últimas cien páginas en las que se vuelve más culebronero y desde luego no compensa, pero al menos la autora hace un esfuerzo por salirse un poco de esas relaciones tóxicas tan populares en la literatura romántica juvenil.


viernes, marzo 15, 2019

La Buena Hija

Karin Slaughter es una de las escritoras de novela negra o thriller más destacadas de la actualidad. Con casi una veintena de novelas en su haber, Slaughter es la autora de dos series y de unas cuantas novelas autoconclusivas. The Good Daughter se publicó en 2017, mismo año que lo hizo su novela corta precuela titulada The Last Breath (que en esta edición viene incluida con el título El Último Aliento). 

El inicio es brutal. En los ochenta, una madre y sus dos hijas son atacadas en su casa por dos desconocidos que buscan vengarse del padre de familia. La madre es asesinada y las dos chicas, de trece y quince años, son llevadas al bosque a punta de pistola. Una consigue escapar mientras que la otra se queda atrás. Casi treinta años después, la hermana pequeña, la que escapó, que ahora es abogada, es testigo en un tiroteo en un colegio que deja dos víctimas mortales y que le devuelve los recuerdos de ese suceso tan traumático de su niñez.

De entrada sorprende el grado de violencia que utiliza Slaughter, que no se anda con chiquitas precisamente. Supongo que al estar acostumbrada a un estilo más mainstream en otras novelas del género que he leído últimamente (esas que tienen mucho hype y que luego acaban siendo bastante meh) la brutalidad de Slaughter me impactó; hacía tiempo que no tenía que dejar un libro y respirar hondo para recuperarme de lo que estaba leyendo al tiempo que necesitaba seguir avanzando para saber qué venía a continuación.

El enfoque de la autora es muy bueno, ya que la resolución del "misterio" del tiroteo (se sabe desde el principio quién lo ha perpetrado) es casi secundario, y es más bien un vehículo para explorar las complicadas relaciones familiares de los supervivientes de la tragedia así como de sus seres queridos. Es una novela con una fuerte carga psicológica, que pone mucha importancia en los estragos producidos por semejante trauma, que obviamente afectó profundamente a los Quinn y les sigue afectando de maneras que casi ni sospechan.

El presente se va intercalando con algunos flashbacks de aquel día y uf, en cuanto aparece el título de "Lo que le pasó a" ya sabes que va a ser intenso. No es una novela para los aprensivos, desde luego, y necesita unos cuantos trigger warnings.

La historia me estaba gustando un montón hasta más o menos la mitad, a partir de ahí pasó a encantarme. Los personajes están tan bien construidos y sus relaciones son tan complicadas que te absorben en su drama de mala manera, y admito que algunos de los giros me pillaron totalmente por sorpresa. Todo está muy bien hilado y aunque parece que Slaughter no le está dedicando apenas tiempo al asunto del tiroteo, tiene una resolución muy satisfactoria.

¿Qué más puedo decir? Sin duda leeré más de Slaughter porque por fin encuentro a una autora que me da una historia compleja, con personajes muy bien perfilados y una trama que no se basa únicamente en los clichés de siempre y en giros absurdos.

En El Último Aliento vemos a una Charlie de veintiocho años enfrentarse a un difícil caso en el que una adolescente quiere pedir la emancipación de sus abuelos. De nuevo nada es lo que parece y Charlie hará unos cuantos descubrimientos inesperados sobre la chica a la que quiere ayudar. Me alegré que estuviera incluida porque todavía no estaba preparada para despedirme de los Quinn, y ver otra faceta de una Charlie más joven me gustó mucho. El caso es genial y la resolución fantástica, cerrándolo todo con un broche de oro.

En resumen: quiero más.

Nota: 5/5

martes, marzo 12, 2019

What if it's us

Becky Albertalli (Simon vs the Homo Sapiens agenda, Leah on the offbeat) y Adam Silvera (History is all you left me, They both die at the end), dos de los autores de literatura juvenil LGBTQA más prominentes del momento, unen sus fuerzas para contarnos la historia de amor de dos adolescentes que se encuentran por casualidad en Nueva York y que aunque parecen tenerlo todo en contra deciden luchar por un romance que podría llegar a convertirse en algo épico.

Solo había leído anteriormente una novela de cada uno, pero más o menos tenía claro lo que me iba a encontrar en What if it's us: una historia ligera, muy cuca, con diálogos ingeniosos, con mucho énfasis en la amistad y en última instancia muy tierna, y en líneas generales es así.

Arthur es un chico romántico pero inexperto que está pasando el verano en Nueva York trabajando como becario en el bufete de su madre. Ben está acudiendo a clases de recuperación si no quiere repetir curso y está bastante tocado porque acaba de dejarlo con su novio. Ambos se encuentran en la oficina de correos cuando Ben quiere enviar una caja con los recuerdos de su ex y aunque para Arthur ha sido el destino el que los ha reunido allí, Ben se marcha sin dejarle ningún contacto al otro chico. ¿Serán capaces de volver a encontrarse en una ciudad tan inmensa como Nueva York, demostrando que realmente el universo tiene grandes planes para ellos?

La historia está contada en primera persona del presente (por supuesto) alternativamente entre los dos chicos. Entiendo que Becky escribió los capítulos de Arthur y Adam los de Ben, aunque no tienen voces muy distintivas. La primera parte es la más divertida, con los intentos de ambos chicos de encontrar al otro y todas las pesquisas que van haciendo con la ayuda de sus amigos. Los personajes secundarios son bastante amor y tienen mucho peso en la trama, aunque sí que es verdad que son todos excesivamente quirky (Dylan es muy, muy exagerado). Bueno, básicamente este es un rasgo no demasiado sorprendente de este tipo de historias, que todo el mundo es muy dramático (supongo que yo también lo era cuando fui una adolescente).

El romance en sí es bastante mono, aunque todavía no tengo muy claro que peguen mucho el uno con el otro (Arthur es claramente un rebote para Ben), y es bonito ver cómo van superando esos pequeños problemas que se encuentran cuando sus primeras citas son un desastre; me gustó que se tuviera en cuenta la presión que conlleva tirar para adelante una historia como la suya después de un encuentro y de un reencuentro tan espectaculares, y del miedo de no estar a la altura de lo que el universo espera de ellos, pese a que obviamente luego el romance sea de esos que raramente se da en la vida real.

He visto varias reseñas que dicen que el conflicto grande entre ellos es ridículo. Sí y no. Es ridículo porque no deja de ser drama adolescente que se saca de quicio cuando realmente no es nada, pero es coherente dentro de lo que es el desarrollo de ambos personajes, y la resolución está bien llevada.

¿Cuál es el mayor problema que tiene esta novela? Las malditas referencias. Ya he dicho más de una vez que es algo que me molesta mucho del YA, pero es que aquí es insoportable. Es mención tras otra a Harry Potter, y a Hamilton, y a los dos cosas mezcladas, incluso hay una escena entera en la que uno de los personajes escucha por primera vez las canciones de Hamilton y lo detalla de forma absolutamente desquiciante, y otra en la que creen que interaccionan con un actor conocido (al que detesto). En serio, unas cuantas referencias aquí y allá está genial, pero menciones continuas te sacan de la trama. 

What if it's us es bastante menos memorable de lo que podría haber sido, pero es una lectura muy amena de esas que siempre van bien cuando apetece leer sobre gente maja haciendo cosas cucas. Para un lector adulto seguramente es muy infantililla y más aún con esa manía de las referencias, pero no hay duda de que cada vez es más habitual ver este tipo de historias dirigidas para un público juvenil que es quien más las necesita y eso es maravilloso.

Nota: 3/5

lunes, marzo 11, 2019

Persuasion

Jane Austen es de mis escritoras favoritas. Una de las cosas que más me fascinan de ella es cómo es capaz de describir situaciones tan cotidianas como salir a pasear o sentarse en un salón a comentar las novedades del círculo social de los protagonistas y hacerlo fresco, interesante e ingenioso.

Publicada de forma póstuma, Persuasion es la última novela de la escritora, en la que ya se entreve un estilo más maduro y no tan dirigido a la comedia como en Pride & Prejudice o Emma, pero sin dejar de lado los elementos que hacen tan característica la prosa de Austen.

A través de los ojos de Anne Elliot Austen una vez más hace una crítica a los costumbres sociales de la época, y en esta ocasión el punto de partida es la caída en desgracia de la familia Elliot, que por una mala gestión de sus finanzas se ve obligada a dejar su casa y alquilar una vivienda más modesta en Bath. La casa familiar es ocupada por los Croft, que son familia del hombre con el que Anne estuvo prometida años atrás.

El título de la novela viene a colación de que Anne se prometió con Frederick Wentworth, un hombre que a ojos de su familia no era lo suficientemente rico para ella. Anne se dejó convencer para romper el compromiso, y poco después Wentworth amasó una pequeña fortuna prosperando como capitán. Ahora que vuelven a frecuentar los mismos círculos, Anne, que todavía lo ama, no puede evitar preguntarse si hizo lo correcto entonces.

Persuasion es una delicia de novela, en la que una vez más podemos disfrutar de un grupo variopinto de personajes que siempre tienen opinión sobre todo y no dudan en expresarla siempre que lo creen oportuno. Las diferentes interacciones y promesas de futuros romances son como siempre uno de los puntos fuertes de la trama, aunque si uno ya se conoce a Austen ya sabe por dónde van a ir los tiros.

La relación de Anne con su hermana pequeña, uno de esos personajes tan de Austen, es genial, y también me gustó mucho cómo se desarrolla la historia entre Anne y Wentworth, sobre todo cuando es obvio para el lector (no tanto para Anne) que él está propiciando los encuentros "casuales" porque a pesar de todo todavía sigue enamorado de ella. Me encantan los love interests de Austen porque son hombres realmente decentes, y Wentworth no es la excepción aunque sí que es verdad que tiene menos protagonismo comparado con otros como Darcy o Knightley y por tanto resulta menos memorable.

Esta ha sido la primera vez que leo a Austen en inglés. Generalmente intento no leer clásicos en su versión original porque el idioma no es tan accesible como en una obra moderna pero con Austen casi no he tenido problema porque su estilo es realmente ameno y enseguida te mete de lleno en la vida de sus personajes.

¿Hay que seguir lo que dicta el corazón o lo que te dice la razón, o en este caso, lo que tus allegados piensan que es lo más correcto para ti? Para Anne la respuesta no es sencilla, pero a través de las páginas de Persuasion el propio lector podrá reflexionar sobre ello junto a los Elliot, Wentworth y compañía.

Nota: 4/5

domingo, marzo 03, 2019

El Exorcista

Continúo mi recorrido por los clásicos de la literatura de terror con una novela que no necesita presentación: El Exorcista, de William Peter Blatty, quien se encargaría de escribir asimismo el guion de la conocidísima película dirigida por William Friedkin.

El autor se inspiró en hechos reales para llevar a cabo su historia, específicamente en el caso de un niño que supuestamente fue poseído por un demonio a finales de los años cuarenta y al que le administraron varios exorcismos. En esta novela, una niña de doce años, hija de una conocida actriz, cae presa de un demonio con el que se comunicaba a través de un tablero ouija.

La novela es magnífica, empecemos por ahí. El trabajo que hace Blatty desarrollando la historia es excepcional, y aunque lógicamente no impacte tanto si se ha visto primero la película (que es bastante fiel), eso no quita que el autor consiga sumergirte en esos terribles acontecimientos absoluta y profundamente.

Aunque es una novela de terror, y tiene ciertamente algunos momentos de los que ponen el vello de punta (creo que mi escena favorita es cuando hipnotizan a Regan y tiene lugar la primera conversación con el demonio), más que asustarte el autor te invita a reflexionar sobre temas como la fe, la diferencia entre creer en un ente maligno y otro benigno, y cómo pueden afectar los sucesos traumáticos a la frágil mente del ser humano. El ángulo que toma Blatty me sorprendió e intrigó, puesto que no hay duda de que hay un ser sobrenatural detrás del rápido deterioro de la pequeña Regan, pero durante gran parte de la novela se nos ofrecen toda clase de explicaciones científicas sobre diferentes enfermedades que podrían estar vinculadas a esa afectación. ¡Incluso síntomas como la telepatía tienen explicación racional! Y como sabemos que no se ha llegado a probar en la vida real que una posesión demoníaca sea real, es muy interesante ver las diferentes explicaciones sobre aspectos como que el poseído hable lenguas que no conoce, que le aparezcan letras en la piel o que muestre diferentes personalidades con lenguaje y voces distintas.

El libro ofrece mucha información, pero no de una forma agobiante. El ritmo es el correcto ya que el autor va subiendo y subiendo y subiendo hasta que llega el momento del exorcismo cuando ya no hay vuelta atrás, y desde luego que vale mucho la pena llegar hasta ahí. 

Eso sí, para mí la gran fortaleza de esta novela es el personaje del Padre Karras, que en la película fue excelentemente interpretado por Jason Miller. Un jesuíta con pinta de boxeador atormentado por la culpa tras la muerte de su madre que tiene dudas sobre su fe y que se involucra con todo lo que tiene en el caso de Regan; siento un genuino afecto por Karras, en las dos versiones, porque su viaje personal es el alma de la historia.

¿Se merece El Exorcista la calificación de clásico imprescindible? Absolutamente sí. Es una novela atemporal muy recomendada para cualquiera que no sea muy aprensivo y que simplemente disfrute con un libro bien escrito de los que te hacen pensar y te atrapan en su terrorífica y a la vez triste historia.

Nota: 4/5

domingo, febrero 24, 2019

Las primeras quince vidas de Harry August

Catherine Webb es una joven autora británica que escribió su primera novela, Mirror Dreams, a la edad de catorce años. ¡Casi nada! Bajo el seudónimo Claire North publica novelas de ciencia ficción, y Las primeras quince vidas de Harry August, de 2014, es la primera de ellas.

¿Qué pasaría si al morir volviéramos a nacer exactamente en la misma vida pero con los recuerdos intactos de la anterior? En esta novela una parte de la raza humana, los llamados kalachrakas u ouroboros, tienen ese don (o esa maldición, según se mire). Al morir, nacen de nuevo bajo las mismas exactas circunstancias cada vez, y a los pocos años empiezan a recuperar sus recuerdos. Harry August es uno de ellos, pero en su caso, además, es un mnemotécnico, es decir, lo recuerda absolutamente todo. Y en el transcurso de sus primeras quince vidas, después de recibir el mensaje de que el fin del mundo está cada vez más cerca, Harry debe encontrar al causante de ello y detenerlo antes de que sea demasiado tarde.

Las historias de personajes que reviven una y otra vez el mismo momento son abundantes dentro del mundo de la ficción (todos pensamos inmediatamente en una conocida película cuando este argumento sale a colación), pero North consigue que su historia resulte fresca y original. Más filosófica que científica, la novela explora temas como las implicaciones morales y éticas de cambiar o no el curso de los acontecimientos históricos en base a los conocimientos adquiridos en anteriores vidas, la búsqueda de respuestas a cualquier coste o el hastío de tener que pasar por la misma vida continuamente, niños con mentes de adultos, con la vaga conciencia de que uno no valora apenas lo que tiene si sabe que no se termina, y con la dificultad de saber que formar vínculos con personas que no son como ellos solo van a conducir a dolor y a pérdida, porque ellos los recordarán pero no serán recordados por ellos.

Escrita en primera persona, Harry nos ofrece una narración fragmentada que va saltando de una vida a otra de forma desordenada, contándonos la historia de sus vidas a medida que los recuerdos se hacen vitales para la comprensión de la trama global. De este modo Harry nos va explicando las diferencias en la relación de su familia de una vida a otra, cómo una vez fue torturado por alguien que quería información sobre los de su clase, los diferentes amores y compañeras, los otros kalachakras con los que se va encontrando, cómo su mente procesa su condición a medida que va sumando años... Y, por supuesto, cómo va acumulando conocimientos para dar caza al responsable de que el mundo se encamine a su fin y de cómo eso supone el fin de la existencia de millones de personas como ellos que nunca llegarán a nacer.

Las primeras quince vidas de Harry August es en esencia una novela de espías. Está llena de razonamiento científico pero de una forma asequible a un lector no muy puesto en el tema (he de decir que ojalá mi cerebro fuera más científico porque creo que lo hubiera disfrutado todo todavía más), y en general el ritmo es fluido por lo que no se hace una lectura muy pesada. El misterio sobre la identidad del némesis de Harry no es tal porque es muy fácil adivinar de quién se trata pero no es ese el peso de la novela ni mucho menos sino que la parte central y sin duda más fascinante es la relación de amor-odio entre ellos dos, y cómo en esencia no pueden vivir el uno sin el otro porque lo que el otro les da no lo encuentran con nadie más. North hace tan buen trabajo con esto que al final casi me dio pena el antagonista.

Las primeras quince vidas de Harry August es una novela especialmente dirigida para aquellos que disfruten de las historias de revivir el mismo momento una y otra vez. North nos presenta una propuesta inteligente, coherente y muy bien hilada que, como mínimo, nos hará reflexionar sobre el sentido de la vida. 

Nota: 4/5

martes, febrero 12, 2019

Daisy Miller, Otra Vuelta de Tuerca y otros relatos

Esta edición presenta una recopilación de cuatro relatos del célebre Henry James, conocido especialmente por ser el autor de una de las historias que podemos encontrar aquí, Una vuelta de tuerca. A través de estas páginas, el autor plasma varias preocupaciones muy personales como, por ejemplo, el miedo a morir.

Antes de comentar cada relato, quiero decir que el mayor problema que he tenido con este libro ha sido el estilo del autor. Excepto el primer relato, que es bastante accesible, los otros tres se hacen muy dificultosos por la prosa de James, que divaga una barbaridad, utiliza frases larguísimas (de hasta diez, doce líneas) y es extremadamente vago en los diálogos de los personajes. A eso súmale el lenguaje del siglo XIX, principios del XX, claro. La lectura se me hizo una montaña, la verdad.

Daisy Miller, novela corta publicada en 1878, nos narra cómo un estadounidense afincado en Europa se encapricha de una hermosa paisana a la que le encanta coquetear con los hombres. James, quien vivió gran parte de su vida en Europa, hace un estudio sobre las diferencias de clases y el papel de la mujer en la sociedad, mostrándonos lo mal visto que está que una muchacha joven y bonita como Daisy no tenga ningún pudor en mostrarse en público en la compañía de diferentes hombres, que caen rendidos a sus pies. Honestamente, la personalidad de Daisy me encantó, porque hace lo que quiere sin pararse a pensar en el qué dirán, y es muy directa a la hora de enfrentarse a los demás y vivir su vida como quiere. Era, totalmente, una adelantada a su tiempo.
La historia termina exactamente como uno espera.

Una vuelta de tuerca, de 1898, es un relato de fantasmas que fácilmente encontramos en muchas listas de las mejores novelas de terror de la historia. Nos cuenta la llegada de una joven institutriz a una casa en el campo, y cómo su idílica vida cuidando a dos aventajados niños se ensombrece cuando empieza a vislumbrar la siniestra presencia de alguien que no debería estar allí.
James le da un enfoque psicológico al terror de forma que no sabemos, al menos al principio, si lo que está viendo la institutriz es real o producto de su imaginación. Las apariciones de los fantasmas están muy bien ubicadas y el modo en el que se va desvelando que los niños son mucho menos inocentes de lo que aparentan ser es uno de los puntos fuertes de la historia, aunque la sensación de intriga que debería rodear a un relato de estas características queda bastante diluido por la excesiva vaguedad de los diálogos, que no hacen sino entorpecer el avance. Nadie tiene una respuesta directa a ninguna pregunta y eso es extremadamente frustrante. 

La bestia en la jungla, de 1903, es un relato muy personal en el que el autor vuelca mucho de sí mismo. Trata sobre la amistad entre un hombre y una mujer que comparten un secreto y prometen ayudarse mutuamente en lo que respecta a su estatus social. No es complicado interpretar que ese secreto es la homosexualidad del protagonista, y que al final de su vida se da cuenta de que la ha desperdiciado esperando que pasara algo extraordinario en vez de ser él parte activa de su propia existencia.
El final está muy bien y reconozco que el mensaje me afectó, pero la historia en sí es tan, tan, tan farragosa (básicamente no pasa nada) que no vale mucho la pena leérsela entera solo para eso.

Finalmente tenemos El rincón feliz, que trata temas parecidos. Un hombre vuelve a Estados Unidos tras vivir casi toda su vida en Europa, y allí se obsesiona con la casa en la que creció y en la que cree precibir una extraña presencia. No es tanto una historia de fantasmas como Una vuelta de tuerca, sino de nuevo el miedo a morir sin haber hecho nada importante y las dudas sobre si las decisiones y caminos que hemos tomado han sido las correctas o la vida podría haber sido completamente diferente si hubiéramos tirado por otro sitio. De nuevo me gusta mucho más lo que dice que cómo lo dice, porque la narración es insufriblemente lenta y a la hora de la verdad tampoco pasa nada.

Es una lástima porque me gustan las ideas de James y no puede negarse que escribe bien, pero cuando sufres tanto para terminarte un libro que en última instancia no te dice nada... Pues está claro que ese autor no es para ti.

Nota: 2/5

lunes, febrero 11, 2019

El Resplandor

El Resplandor (The Shining) no es solo una de las obras maestras dentro de la extensa bibliografía de Stephen King, sino que también es considerada como una de las grandes novelas de la historia de la literatura de terror.

Jack Torrance, un ex alcohólico, ex profesor y aspirante a escritor que no está pasando por su mejor momento acepta un trabajo que le consigue un amigo para ocuparse de un hotel de Colorado durante el invierno, cuando está cerrado al público y queda totalmente aislado del mundo exterior por la nieve. Le acompañan su esposa Wendy y su hijo pequeño Danny, un niño con habilidades especiales que no deja tener espantosas visiones sobre lo que está a punto de ocurrir dentro de ese imponente hotel.

Efectivamente El Resplandor es una de las mejores novelas de King, en la que el escritor consigue crear una atmósfera inigualable en la que el misterio y la anticipación van in crescendo hasta que, inevitablemente, las visiones del pequeño Danny empiezan a hacerse realidad. El escenario para esta historia está muy logrado, ya que King transmite a la perfección ese aislamiento y soledad en los que están rodeados los protagonistas (entre ellos el propio hotel), y esa sensación de desasosiego que impregna cada página no te abandona hasta el final. 

La novela está narrada bajo el punto de vista de los tres miembros de la familia así como de un aliado del pequeño Danny, alguien que esplende como él y que está dispuesto a hacer lo que sea necesario para ayudarle. Las partes más interesantes son las de Danny, especialmente cuando trata de entender lo que está pasando a su alrededor y todas sus visiones sobre su amigo imaginario Tony, aunque todos los personajes se complementan bien entre sí y cada uno aporta una parte imprescindible al global. Una de las cosas que más gustó de este libro es el flashback de lo que ocurrió realmente para que despidieran a Jack de su trabajo de profesor, aunque todo lo que se va desvelando sobre el hotel, las desgracias que se sucedieron allí temporada tras temporada, también es muy bueno.

En esta espiral de locura y oscuridad en la que se van sumergiendo los Torrance a medida que el hotel va cobrando más y más vida, King atrapa al lector apelando al universal miedo a lo desconocido. Sí que es verdad que cuanto más avanza la historia menos miedo da porque ya se han puesto todas las cartas sobre la mesa, pero los primeros sustos son increíbles. ¡La escena de la mujer de la bañera! ¡La manguera antiincendios! ¡Las abejas! Las que no me gustaron fueron las escenas con los setos, se me hicieron un poco bola.

Como es habitual en las obras de King, encontramos más cosas que el puro terror. Así, podemos decir que El Resplandor reflexiona sobre la tendencia autodestructiva del ser humano, mostrándonos a un hombre que pese a tener la voluntad de ser mejor persona por su familia, no puede evitar sucumbir ante la facilidad que es dejarse llevar por el lado oscuro. Y también, otro tema muy recurrente en el trabajo del escritor, es la pérdida de la inocencia, en este caso el pequeño Danny descubriendo a una edad demasiado tierna lo cruel e injusta que es la vida.

La novela se toma tu tiempo en explicar las cosas y ponerte en situación, por lo que puede resultar un poco lenta, especialmente hacia la mitad, hasta que el tramo final ya se deja de tanta calma y aprieta el acelerador a fondo. Como digo la mejor parte es la primera, mientras todavía se mantiene el misterio y el miedo es casi más psicológico que otra cosa, pero en conjunto es un libro excepcional con un final maravilloso que se ha ganado el estar en el podio de honor de la carrera del autor.

Ahora solo me faltará ver si la secuela está a la altura.

Nota: 4'5/5

domingo, enero 27, 2019

Para siempre Lara Jean

Después de un primer libro que está bien sin más y de una secuela mediocre, no puede decirse que tuviera grandes esperanzas en el desenlace de esta trilogía. Tal vez sea por eso que Para siempre Lara Jean me sorprendiera para bien, y es que Jenny Han se las arregla para cerrar su saga de una forma mucho más satisfactoria que con la que empieza.

En esta ocasión ya nos encontramos en el último año de instituto de Lara Jean y Peter, quienes tienen un montón de planes para el año siguiente ya que ambos quieren ir a la misma universidad. Pero entonces la vida, como no puede ser de otra manera, empieza a lanzarles bolas curvas y Lara Jean no puede evitar pensar en el consejo que su madre le dio a su hermana mayor y en que su futuro puede ser muy diferente a como lo había planeado.

Si P.D. Todavía te quiero daba la sensación de que la autora había estirado el chicle por el éxito de la primera entrega y tenía relleno para dar y tomar, en Para siempre Lara Jean, por suerte,  estamos ante una secuela de verdad que aporta mucho más que la segunda parte. Para empezar, el crecimiento en los personajes es palpable, y me gustó muchísimo ver que Lara Jean por fin se comportaba de una forma mucho más madura a como lo había hecho en las entregas anteriores, pensando por sí misma y decidiendo en función de lo que es mejor para ella, no solo en relación a su romance con Peter. Lara Jean, recién cumplidos los dieciocho, se da cuenta de que tiene muchas decisiones importantes que tomar y que el tiempo de ser una niña despreocupada cuyos mayores problemas son sus líos amorosos están quedando ya atrás.

Han captura muy bien esa nostalgia de los últimos resquicios de adolescencia antes de que todas las responsabilidades adultas se conviertan en inevitables, de esa casi desesperación por retener esos últimos momentos de pasión juvenil que ya nunca volverán y que por ese mismo motivo resultan tan exquisitamente dulces.

La novela se beneficia mucho de prescindir de los tediosos triángulos amorosos de las dos primeras y también, por surte, por no continuar con la rivalidad entre Lara Jean y Genevieve que me sacaba de mis casillas. En lugar de eso se centra en ir cerrando todos los flecos que quedaban sueltos y la autora nos ofrece una evolución mucho más orgánica de la relación entre Lara Jean y Peter. Este último sigue siendo bastante crío todavía pero afortunadamente es mucho más tolerable que al principio. Lo cierto es que se esfuerza mucho en sacar la relación adelante y puedo entender de dónde vienen muchas de sus dudas. No es para nada tan perfecto como nos lo venden, pero al menos es bastante más decente que muchos otros intereses amorosos de la literatura juvenil moderna.

Además del romance, la amistad y sobre todo el núcleo familiar siguen teniendo una importancia vital en la trama. Chris me gustó bastante más en este libro y Kitty de nuevo es una roba escenas, la forma que tiene de decir las cosas a la cara es fabulosa y no me extrañaría que cualquier día de estos se anuncie una nueva saga con ella de protagonista.

Si la primera parte me entretuvo sin más y la segunda se me hizo pesadísima por todo el relleno, la tercera se me pasó volando porque me dio todo lo que estaba esperando desde el principio dada la fama que tiene esta trilogía. Buen crecimiento de personajes, un desarrollo muy auténtico y un conmovedor final hacen que Para siempre Lara Jean cierre esta saga por todo lo alto.

Nota: 4/5

jueves, enero 10, 2019

P.D. Todavía te quiero

A todos los chicos de los que me enamoré de Jenny Han fue un éxito tal que al año siguiente le siguió una secuela, PD. Todavía te quiero. La segunda novela de la trilogía comienza justo después del final del primer libro, con Lara Jean hecha un manojo de nervios porque está decidida a intentar algo con el chico que le gusta. Pero ¿están ella y Peter preparados para afrontar una relación de verdad?

No tengo ni idea de si esta secuela estaba planeada desde el principio o no, pero desde luego parece que básicamente la autora estiró la historia porque la primera parte fue muy popular. La mitad del libro es puro relleno, Han tiene la manía de meter un montón de escenas y detalles absolutamente insustanciales que aportan muy poco a una novela que de hecho tiene muy poquita trama. Aquí necesitamos conflicto de modo que metemos un nuevo triángulo amoroso con la aparición de otro de los chicos a los que Lara Jean escribió una carta, John Ambrose McLaren, y es tan perfecto para ella que termina resultando un tanto contraproducente, porque, ¿qué más da si desde el minuto uno sabes cómo va a terminar la cosa? La verdad es que esta segunda entrega solo sirve para mostrar lo increíblemente crío que es Peter y lo mucho mejor que es el otro interés amoroso en comparación (aunque todavía estoy enojada porque primero dice que su padre le está presionando para ir a la misma universidad a la que fue él y después afirma que su padre nunca fue a la universidad. Me ponen muy nerviosa estos errores de continuidad). Que no es que Lara Jean sea muy adulta tampoco, en muchas ocasiones se comporta de una forma muy mezquina, pero si lo que busca es un amor a largo plazo uno parece mucha mejor opción que el otro. Qué se yo.

Han debía haber vuelto a ver Gossip Girl hacía poco porque aquí entra en escena una cuenta de Instagram llamada anonybitch que se dedica a subir fotos y cotilleos escandalosos de la gente de su instituto y alrededores y que sube una foto comprometida de Lara Jean y Peter. ¡Oh, el horror! Lo cierto es que esta trama podría haber dado mucho más juego del que da, aunque sí me gustó cómo se aborda ese doble rasero con el que se juzga a la chica y al chico en esa situación. Luego juegan a un juego de atraparse unos a otros que juraría que también salió en la serie cuando Serena estaba con Nate, o algo bastante similar.

En el fondo tampoco se aleja mucho de la línea del primero, es solo que hay tanta paja que la historia perfectamente se podría haber condensado en uno, aunque a mí el final del primero me gustó mucho y creo que no hubiera estado mal que se hubiera quedado ahí. ¿Tiene este algo positivo? Bueno, Kitty sigue siendo muy graciosa, y creo que la evolución de Lara Jean es correcta, y parece que por fin termina la odiosa y cansina rivalidad entre ella y Genevieve (su historia también podría haber dado muchísimo más de sí, pero solo se menciona de pasada, supongo que para no eclipsar a la protagonista). No es una lectura que requiera un gran esfuerzo si uno quiere seguir sabiendo de estos personajes, pero tampoco es imprescindible leerla.

Veremos a ver qué tal el tercero.

Nota: 2'5/5

domingo, enero 06, 2019

A todos los chicos de los que enamoré

La novela que ha terminado de encumbrar a Jenny Han como una de las autoras de literatura juvenil del momento y que recientemente ha tenido una película que se ha estrenado con mucho éxito en Netflix nos cuenta la historia de Lara Jean, una chica de dieciséis años que ha estado enamorada cinco veces en su vida. Cada vez que está preparada para pasar página y olvidarse del chico, les escribe una carta de amor en la que vuelca todos sus sentimientos y que después guarda en una sombrerera que le regaló su madre, sin ninguna intención de enviarla. Hasta que un día las cinco cartas desaparecen y Lara Jean descubre con horror que han sido enviadas a sus destinatarios.

Lo que más me interesaba de este libro era su premisa, que dentro del género me parecía superoriginal, pero una vez te pones a leer te das cuenta de que realmente la historia está bastante vista. Lo de las cartas no da demasiado juego porque de los cinco posibles intereses amorosos solo dos entran en la ecuación, y está claro que uno de los dos no puede ser el endgame, así que en esencia la verdadera trama es "fingimos que somos pareja y nos enamoramos de verdad", que es mucho más convencional.

Es una novela bastante normalucha, no nos vamos a engañar. Tira mucho de clichés, está escrita en el odioso presente en primera persona, y la autora tiende a sobreexplicar las cosas. Lara Jean es mona y el que sea tan inocentona le da mucho encanto, pero es un poco absurdo que ni se le pase por la cabeza por qué las cartas han desaparecido cuando es el motivo es obvio.

Algo muy destacable y que sí la diferencia del resto es que la protagonista sea asiática, porque no es muy habitual dentro del género (todos los chicos de los que se enamora son blancos, eso sí), y sus raíces son importantes para su forma de ser. El libro da mucha importancia a la relación de Lara Jean con su familia, especialmente con sus hermanas, y está bien llevado cómo afrontan todos el cambio que supone que la hermana mayor se marche al extranjero a estudiar en la universidad. También me gustó mucho cómo Lara Jean se va a abriendo poco a poco y admitiendo lo terrorífico que es pasar de las fantasías a la realidad, donde el amor es muy diferente. La relación entre ella y Peter es cuca y el final me pareció precioso.

Ahora, hubiera podido pasar perfectamente sin la rivalidad entre Lara Jean y Genevieve, porque es cansino que en todas las novelas juveniles tenga que existir el papel de la chica que odia a la protagonista por un chico y que básicamente existe para que la protagonista quede como la chica superior. ¿Podemos dejarlo ya?

A todos los chicos de los que me enamoré es una comedia romántica adolescente muy ligerita, entretenida y que te lees casi sin darte cuenta, pero que termina siendo muchos menos original de lo que aparentaba ser y tiene un enfoque bastante infantil, así que está bien sin más.

3/5