viernes, abril 20, 2018

El hombre ilustrado

Fun fact: me compré este libro, hace como mil años, porque Reid lo menciona en un episodio de Mentes Criminales.

Ray Bradbury, leyenda de la ciencia ficción, recopila en este libro dieciocho relatos cortos que vienen precedidos de una curiosa introducción: un hombre que trabajaba en una feria se rompió una pierna y para no perder el trabajo se tatuó todo el cuerpo. Solo que más que tatuajes son ilustraciones, que se mueven y cuentan sus propias historias y que también muestran el futuro. Las historias que cuentan estas ilustraciones son las siguientes:

-La pradera: Un familia vive en una casa inteligente, en la que hay máquinas para todo: para prepararte la comida, bañarte, vestirte, atarte los zapatos, lavarte los dientes, acunarte en la cama. Además, tienen un cuarto cuyas paredes están programadas para mostrar, de forma increíblemente realista, lo que uno quiere que muestren, como una realidad virtual aumentada. El problema es que últimamente los dos niños solo piensan en una pradera de África, con un sol abrasador y unos leones sedientos de sangre. Cuando sus padres creen que ha llegado el momento de dejar de obsesionarse con el cuarto, los niños se rebelan.

Siempre me fascina leer estas historias que predicen el futuro porque, ¿quién pensaba en realidad virtual en 1951? Pues los escritores de ciencia ficción, claro está. Bien podría ser un episodio de Black Mirror con ese final tan espeluznante. 

-Calidoscopio: Tras un accidente que destroza su nave, un grupo de astronautas es despedido hacia el espacio exterior. Lo único que pueden hacer en sus últimos resquicios de vida es hablar entre ellos.

Pese a su corta longitud es una interesante reflexión sobre el sentido de la vida y la muerte, que además ofrece una imaginaria bellísima. Una de las historias más sólidas del libro.

-El otro pie: En 1965 todos los ciudadanos de raza negra del mundo se fueron a vivir a Marte. Poco después, estalló la tercera guerra mundial en la Tierra. Tras veinte años, un cohete aterriza en Marte con un hombre blanco; ahora es el turno de que sean ellos los que sufran como sufrieron ellos.

Bradbury comenta en la introducción que nadie le quería publicar esta historia en su momento. No es de extrañar, ya que aquí son los negros los que están en mayoría y los que quieren que los blancos sepan qué se siente cuando los obligan a sentarse al fondo del autobús, al fondo del cine, a comer separados, a ser exhibidos en circos, a ser esclavizados. Parece mentira que fuera hace tan poco cuando todo esto sucedía a la inversa y se daba como normal. El final de la historia no sé si es realista, solo sé que los blancos, en buena parte, no lo harían.

-La carretera: Un campesino ve cómo por la carretera junto a su terreno pasan centenares de coches en dirección al norte, a Estados Unidos. Finalmente uno se detiene y sus ocupantes le informan de que ha estallado la tercera guerra mundial.

Bradbury estaba convencido de que la guerra atómica era inminente, ¿eh? Y no me extraña. Una historia muy breve con un final absolutamente genial.

-El Hombre: Un cohete aterriza en un planeta inexplorado. Sus habitantes, pero, no les hacen ni caso, porque apenas unas horas atrás recibieron a alguien mucho más importante: Dios mismo.

No es de mis favoritas, pero es curiosa esa reflexión sobre la religión y de hasta dónde seríamos capaces de llegar por encontrarnos con Dios. Y si así fuera, ¿qué le pediríamos? El final es muy bueno también.

-La larga lluvia: Un grupo de astronautas se estrella en Venus, donde llueve a todas horas. Sin nada con lo que puedan protegerse de la lluvia, deambulan por el planeta en busca de una cúpula solar en la que poder estar secos.

Me maravilla que de una idea tan sencilla el autor sea capaz de crear una situación tan terrible; la lluvia no da miedo de por sí, pero imagina el no poder resguardarte de ella, el sentir sus mordeduras de aguja a todas horas, en la cabeza, en la piel. Para volverse loco.

-El hombre del cohete: Doug, con catorce años, apenas ve a su padre, porque siempre está viajando por el espacio y solo vuelve a casa tres o cuatro veces al año. Su madre quiere que lo convenza para que se quede definitivamente.

Una historia familiar sobre un padre ausente que cuando está en el espacio añora su casa pero que cuando está en casa añora el espacio, y cómo afecta eso a su relación con su hijo y especialmente con su esposa. Muy chula.

-La última noche del mundo: Un matrimonio discute sobre el fin del mundo.

Pese a lo corta que es esta historia da que pensar. ¿Cómo reaccionaríamos si supiéramos, de forma inequívoca, que se va a acabar el mundo en unas pocas horas? Yo creo, que, la mayoría, actuaríamos como este matrimonio.

-Los desterrados: Un cohete se dirige a Marte. Los habitantes del planeta rojo quieren evitarlo a toda costa.

También llamada la historia RPF de este libro. La premisa está chula: Edgar Alan Poe, Charles Dickens, William Shakespeare... Viven en Marte un siglo después de que la Tierra quemara todos sus libros. O la mayoría, porque es gracias a los pocos que quedan que su espíritu sigue todavía vivo. ¿No es esa la más pura verdad? ¿Que los artistas son inmortales gracias a que sus obras permanecen en los corazones de sus seguidores? No es de mis favoritas tampoco, pero el concepto me parece muy chulo.

-Una noche o una mañana cualquiera: Un astronauta no sabe cómo probar que lo que no puede ver o tocar en un instante preciso existe realmente.

¿Sabéis cómo los niños muy pequeños se olvidan de la existencia de las cosas que no están viendo en ese momento? Pues eso le pasa al protagonista de esta historia. ¿Cómo sabes realmente que la gente que te importa está viva en el mismo momento en el que lo piensas, si no puedes verlos? Imagina enloquecer de ese modo... Nada sería real más que uno mismo y casi que ni eso. Me encanta la variedad de temas que, dentro del contexto de la ciencia ficción, toca el autor.

-El zorro y el bosque: Un matrimonio del futuro, hastiados del mundo, viajan al pasado y deciden escapar y quedarse en 1938.

Está muy lograda la tensión que sufren los protagonistas de sentirse perseguidos en todo momento por la malvada corporación del futuro que los busca para traerlos de vuelta al mundo que les corresponde, un planeta tierra en decadencia y que probablemente sea a donde nos dirigimos realmente. De nuevo, un gran final.

-El visitante: Los aquejados de una enfermedad terminal llamada herrumbre de sangre son desterrados a Marte, donde lo único que pueden hacer es dormir y esperar la muerte. Hasta que un día llega un extraño visitante, un chico que es capaz de crear cualquier ilusión de forma tan vívida que es como si fuera real.

Básicamente, una historia tan vieja como el albor de los tiempos: el ser humano es demasiado codicioso por naturaleza y eso le lleva a su ruina.

-La mezcladora de cemento: Cuando los marcianos por fin deciden invadir la Tierra, se encuentran una resistencia que no esperaban.

Un enfoque muy original sobre una invasión extraterrestre y la forma de combatirla de los humanos.

-Marionetas, S.A.: Un hombre aconseja a su amigo que se compre una marioneta a imagen y semejanza suya para tener más libertad.

La historia en sí es muy sexista (los hombres quieren las marionetas para librarse de sus mujeres, que los tienen atados), pero el autor, en tan pocas páginas, le da una vuelta de tuerca tan genial que acaba siendo de las mejores del libro. Me encanta.

-La ciudad: Un cohete aterriza en una ciudad inexplorada, sin saber que, en realidad, está viva.

Esto daría para una película de terror. Bradbury tenia un don para escribir finales, en serio.

-La hora cero: Todos los niños menores de diez años del país se han aficionado a un juego llamado "la invasión". Sus padres lo encuentran muy divertido hasta que se dan cuenta de que no es tan inocente como parecía.

¿Qué mejores aliados para una invasión que los niños? Los adultos no se coscan de nada hasta que ya es demasiado tarde. Muy inquietante, la adaptaron a serie de televisión hará un par de años con Lily Rabe al frente del reparto.

-El cohete: Un padre de familia ahorra el suficiente dinero para hacer un viaje espacial. El problema es que solo un miembro de su familia puede montarse en el cohete y nadie quiere ganarse el rencor de los demás. Al final, el hombre encuentra la solución.

Una preciosidad de relato sobre el poder de la imaginación y de cómo con fuerza de voluntad y creatividad podemos hacer felices a aquellos que más nos importan.

-El hombre ilustrado: Un antiguo acróbata pierde su trabajo en el circo después de echarse a perder físicamente. Para permanecer en el circo accede a tatuarse todo el cuerpo, pero los tatuajes del pecho y de la espalda mostrarán imágenes tan espeluznantes que harán que acabe perdiendo todo lo que tiene.

De nuevo, un final magistral.

El Hombre Ilustrado es un compendio de relatos de ciencia ficción que desarrollan todo tipo de interesantísimas ideas y que en la mayoría de casos cuentan con unos finales excepcionales. Una muy buena muestra de la genialidad de Bradbury en pequeñas dosis para esos días que apetece leer algo autoconclusivo y que nos haga pensar.


jueves, abril 19, 2018

Calendar Girl #4

Y llegamos al final del viaje de Mia con los meses de octubre, noviembre y diciembre, en los que a la protagonista se le presentará una gran oportunidad laboral así como la posibilidad de cumplir todos sus sueños junto al hombre ideal y a su cada vez más grande familia.

Al fin me libro de esta saga que por algún motivo me he leído entera pese a que no me ha gustado ninguna de sus entregas. Pero, al menos, las dos primeras estaban un poco más entretenidas porque estaba gracioso eso de conocer a gente nueva cada mes y ver cómo Mia ayudaba a sus nuevos amigos a cumplir sus propios sueños. En esta última entrega el tema de los clientes es distinto y básicamente encontramos quinientas páginas de "amo a Wes", "qué conexión tan increíble que tenemos Wes y yo", "qué grande la tiene Wes" y drama familiar cada vez más ridículo.

La historia de "amor" con Wes no la compro por ningún lado porque apenas los vemos hacer otra cosa que no sea fornicar, y son tan desagradables que se ponen a tocarse sus partes delante de la pobre ama de llaves o a morrearse enfrente de su sobrina de cinco años. ¡Qué sexy! Wes ya me pareció un cavernícola en el anterior libro pero aquí directamente es "unga unga yo poseer mujer". Qué pena que una chica como Mia, que era tan independiente, acabe atada a un tío que controla cada movimiento que hace. 

No tenía ninguna esperanza en que la trama del TEPT de Wes estuviera bien llevada y efectivamente, se cura como en dos meses.

El libro es increíblemente repetitivo, ¿cuántas veces me tienes que decir que los ojos de Wes son del color de la hierba recién cortada? El drama familiar es cada vez más de telenovela y los personajes cada vez más unidimensionales e irreales.

Pero hay dos cosas que me molestan especialmente. La primera es que la total incapacidad de Mia de atar cabos con cosas tan evidentes presuponga que el lector es igual de corto y se sorprenda con los plot twists de la trama que se ven venir al minuto uno. Ya lo hizo en el anterior con lo de Max y aquí lo vuelve a hacer con su cliente sorpresa. A ver, si ha de ser una sorpresa la identidad de esa persona, ¿por qué haces que la protagonista crea haberla visto unas páginas antes? ¿Por qué haces que otros personajes hablen de una forma críptica tan absurda si ya se ve venir lo que va a pasar?

Y segundo, lo que me hizo bullir de ira, es el tratamiento que recibe la pobre Gina una vez más. La amiga de Mia se refiere a ella como "sucia perra robahombres" cuando lo único que hizo Gina fue acostarse con un hombre soltero (mientras Mia se cepillaba a otros tranquilamente). No solo eso, sino que por tener la osadía de acostarse con el interés romántico de la protagonista la autora la hace pasar por un infierno absolutamente desproporcionado solo para que Mia quede como una buenísima persona por tragarse sus celos y darle permiso para ver a Wes. Pero eh, no por el bien de ella, sino solo porque cree que eso ayudará a Wes. Eso después de que Mia diga que pobrecita pero que si estuviera destrozada por las drogas o por tener problemas en el trabajo se alegraría de su poca fortuna. ¡Qué compasiva eres, Mia! ¡Qué empática que, después de haber pasado por un trauma tú misma unos pocos capitulos atrás, Wes te confiesa todas las barbaridades que sufrió la pobre Gina y a los dos minutos un gemido de Wes te pone cachonda!

Y, por supuesto, Gina es ninguneada en el epílogo, quita quita, la rival de Mia no se merece ni una mención de una línea.

Lo único bueno que ha tenido este libro es que se lee rápido y que ya se ha terminado todo.

#justiceforgina

sábado, abril 14, 2018

Nosotros

Nosotros es la novela más reciente del autor David Nicholls, conocido sobre todo por One Day que tuvo adaptación cinematográfica.

Este libro sigue las vacaciones familiares de Douglas, un bioquímico, su esposa Connie, una artista, y el hijo adolescente de ambos, Albie, en un grand-tour por Europa para ver las obras de arte más destacables de varios países. Seguramente serán sus últimas vacaciones juntos, porque Albie se marcha a estudiar fotografía y Connie le ha confesado a su marido que está pensando muy seriamente en su separación.

Nicholls nos hace un retrato de una familia un poco disfuncional a partir de unas vacaciones desastrosas en las que todos los buenos propósitos de Douglas de pasarlo bien, aprender, hacer cosas los tres juntos y darle motivos a su esposa para no querer marcharse se van al traste cuando nada sale como estaba planeado. Si hay un tiempo de imprevistos, ¡eso son las vacaciones!

A través de la primera persona de Douglas, este nos va explicando tanto todas las vicisitudes del viaje como la historia de su amor con Connie y todas las dificultades que han tenido que superar en los casi veinticinco años que llevan juntos, intercalando pasado, presente y futuro en su relato. Como vamos viendo, son dos personas realmente muy distintas, ella es una mujer libre, despreocupada, aficionada a las fiestas y a probarlo todo, a salir a la aventura, mientras que él es serio, está obsesionado por el control, cree que los pájaros en la cabeza de su hijo no son realistas y prefiere vivir en el campo que en la ciudad. ¿Es posible mantener una relación con dos personas tan opuestas?

Una de las mejores cosas de esta novela es el aspecto de la road trip. Me encantó leer las descripciones de todos los países europeos por los que van pasando y especialmente que el último destino fuera Barcelona. ¡Me entraron ganas de coger la mochila, sacar un viaje de tren y emprender yo misma una aventura! Porque eso es lo bueno de Europa, que puedes visitar un montón de países en unas pocas semanas sin gastarte una fortuna y empaparte de todo lo que tiene que ofrecer este maravilloso continente.

Al principio me costó un poco cogerle el punto a la historia porque no me caían bien ni Albie ni Connie. El primero tiene una actitud horrible todo el tiempo, y la segunda le da la razón todo el tiempo. Luego, eso sí, a medida que avanza vas teniendo un poco más de idea de lo que han vivido junto a Douglas y los entiendes un poco mejor, aunque me sigue dando un poco de pena Doug porque no lo tratan demasiado bien.

Nosotros es una novela divertida y también emotiva sobre los altos y bajos de un matrimonio a punto de desintegrarse. ¿Hay esperanza para el amor eterno o todo en esta vida está condenado a terminarse? La respuesta, al final.

sábado, marzo 31, 2018

Orgullo y Prejuicio y Zombis

«Hm, esta Jane Austen no escribe nada mal, podría decir que Orgullo y Prejuicio me ha gustado, pero, no sé, también es verdad que es un poco demasiado para chicas, ¿no? Con tanto hablar de bodas, y bailes... ¡Ya sé! ¡Voy a añadirle zombis! ¡Y NINJAS! ¡Sangre y vísceras! ¡Ahora SÍ QUE MOLA!» 

Supongo que eso es lo que debió pensar el señor Grahame-Smith antes de sentarse a "escribir" esto. Orgullo y Prejuicio y Zombis no es ni siquiera un fanfic, porque si fuera un fanfic el autor hubiera cogido los personajes, el entorno y sus vivencias y hubiera creado una historia nueva con ellos, como hizo P.D. James en Death Comes to Pemberley, por ejemplo. No, P&P&Z es exactamente EL MISMO LIBRO pero añadiendo de vez en cuando encuentros con zombis que despachan en media página  y que no aportan absolutamente nada e incluyendo en cada maldita conversación una alusión al nivel de adiestramiento en las artes mortales del personaje sobre el que están hablando, la mayoría de veces sin venir a cuento. La única diferencia es que un par de personajes mueren, pero no afecta en nada ni a los otros personajes ni a la historia; nada de lo que ocurre que no estuviera en la novela original afecta en nada, todos viven sus vidas normales como si no fuera con ellos.

Se supone que esto es una parodia de las costumbres de la época sobre la que escribió Austen, solo que para ser una parodia debería ser graciosa e ingeniosa y no lo es. Los añadidos de Grahame-Smith son tan burdos e infantiles que parecen escritos por un crío de quince años que piensa que los chistes escatológicos son la cumbre del humor, por no hablar de esas alusiones incestuosas e infidelidades que sobran totalmente. Bueno, todos los añadidos sobran. El autor ni siquiera es capaz de dotar de un mínimo de lógica interna a su creación: Elizabeth es una de las mejores guerreras del mundo mundial, pero luego sale a pasear por una zona infestada de zombis totalmente desarmada; no es capaz de matar a un bebé zombi pero luego asesina a personas sin pensárselo dos veces; hace más de cincuenta años que comenzó la plaga pero los seres vivos siguen enterrando a sus muertos en vez de incinerarlos; la gente deja las puertas abiertas para airear sus casas; Elizabeth repite una y otra y otra y otra vez durante todo el libro que se entrenó en China y no en Japón, pero luego lucha con katanas y otras armas japonesas... 

Eh, pero hay un montón de menciones a vomitonas. ¡Y un personaje se caga encima! JUA JUA, me parto y me mondo.

Lo único bueno que tiene este libro es lo que escribió Austen originalmente. Por más que lo pienso no entiendo cómo una editorial pensó que sería aceptable publicar esto y darle dinero a este señor por básicamente copiar el libro de otra persona.

(Y la traducción también tela. "To meet someone" significa conocer a alguien, sí, pero si es la familia de la susodicha, debería ser obvio que van a recibirla, no a conocerla, el contexto está para algo.)

Nota: 1/5 

viernes, marzo 23, 2018

Iron Man: La 2ª Guerra de las Armaduras

La 2ª Guerra de las Armaduras es una compilación de los números 258 a 266 de El Invencible Iron Man, guionizada y dibujada por dos pesos pesados dentro de Marvel, John Byrne y John Romita Jr respectivamente. El título rinde homenaje a una de las sagas más queridas y memorables del personaje, Armor Wars o Stark Wars, que se serializó durante los ochenta y revitalizó totalmente al hombre de hierro. Pese al título, la historia no tiene mucho que ver con aquella, y nos presenta una historia completamente diferente.

A Tony Stark se le acumulan los problemas. Primero, porque ha vuelto un enemigo de su pasado que ahora es excepcionalmente poderoso: Laser-man, que clama venganza contra Iron Man y no va a detenerse hasta conseguirla. Segundo, la salud de Tony se está resintiendo. Tercero, otro de sus enemigos quiere hacerse con el control de Iron Man, solo que en vez de ir a por la armadura, han ido directamente a por el hombre: sustituyendo el sistema nervioso de Tony por el suyo propio, el cual pueden controlar a distancia.

Esta saga nos ofrece una trama interesante y llena de acción que te hace sufrir por Tony porque, ¿cómo diablos te vas a librar de algo así?, y que vale la pena sobre todo por las ingeniosas soluciones que va encontrando Tony sobre la marcha con la ayuda del siempre maravilloso Rhodey. El dibujo de Romita es muy bueno, aunque no soy muy fan de cómo dibuja a Tony, pero por suerte este no sale mucho sin la armadura. Al contrario que la saga a la que rinde homenaje y otras aventuras del hombre de hierro, no ahonda tanto en el aspecto psicológico del propio Tony Stark, más allá de algunas menciones a su alcoholismo y de cómo sus excesos físicos le están pasando factura. Tal vez por eso, aunque disfruté mucho la aventura en sí, se me quedó un poco corto, porque me gusta más Tony cuando no es únicamente un héroe de acción.

Por otro lado, el final es un poco anticlimático, porque tampoco te explican mucho las motivaciones de DeWitt ni el motivo por el que quería vengarse de Tony Stark. Eso es lo que no me gusta de los cómics de superhéroes y por lo que leo tan poco, porque para saberlo todo te tienes que leer mil cosas, y ni siquiera está todo dentro de la serie principal del personaje.

Además de eso el cómic incluye una subtrama en la que el Mandarín despierta a un dragón milenario de inconmensurable poder (llamado Fin Fang Foom, no pueden ser más rancios) para hacerse con el control de China. Es básicamente una introducción a un enfrentamiento que tendrá lugar en otra saga, por lo que por si sola tampoco aporta mucho.

La 2ª Guerra de las Armaduras es una aventura muy disfrutable con un dibujo fantástico y una trama con la que Tony las pasa canutas pero que, al centrarse tanto en la acción y con ese final un tanto vacío, se queda un pelín coja para los que preferimos a un Tony Stark más complejo y torturado.

Nota: 3/5


martes, marzo 20, 2018

The Host

Tras publicar su famosa (para bien y para mal) saga Crepúsculo, Stephanie Meyer se lanzó a la ciencia ficción con su siguiente proyecto, The Host.

The Host se ubica en un futuro distópico en el que una raza alienígena, las almas, ha invadido la tierra, tomando a los humanos como huéspedes. La protagonista toma a una chica de 21 años, Melanie, pero se da cuenta de que la conciencia de esta todavía sigue despierta. Tanto es así, que el anhelo de sus recuerdos por su hermano pequeño Jamie y su pareja Jared la hace decidir abandonar a los suyos e ir en su busca.

No sabía muy bien qué esperar con esta novela, porque no he leído Crepúsculo y tampoco tengo mucha intención de hacerlo, pero la verdad es que me ha sorprendido gratamente. Aunque no es especialmente adulta, si que trata temas muy interesantes y los desarrolla mucho mejor de lo que me esperaba. Por ejemplo, ese sentimiento de "no encajar" cuando eres diferente, o cómo el amor es una fuerza tan poderosa que puede cambiarlo todo. Meyer hace un buen trabajo mostrando esta dicotomía entre alienígenas y humanos, ya que los primeros, aunque básicamente estén cometiendo genocidio, son la raza tranquila, amable, paciente, mientras que los humanos son los violentos, impulsivos, los que se están cargando el planeta, por lo que es difícil ponerse de un bando o de otro.

Pero Wanda (apodo de Wanderer), en el cuerpo de Melanie, termina conviviendo con esos humanos que desconfían de ella y que la matarían si pudieran, y poco a poco se va haciendo un hueco entre ellos, gracias a su capacidad de sacrificio, el gran amor que siente por su familia y sus nuevos amigos y lo mucho que trabaja para todos. Wanda me gustó mucho como protagonista porque es muy buena persona, mejor que Melanie que básicamente está obsesionada con Jared, y su evolución, así como la de otros personajes, es maravillosa. No me convenció que tardara tan poco en dejar todo lo que conocía pero el triángulo amoroso está bastante bien llevado y me encantó que Wanda y Melanie tuvieran ese vínculo tan estrecho.

Saoirse Ronan fue Wanda/Melanie en la película de 2013

Es un libro con mucho corazón, en el que desde luego priman más las relaciones entre personajes que la trama de ciencia ficción, que te hace desear lo mejor para ese grupo de rebeldes que sobrevive en el fin del mundo y esa expatriada que encuentra su lugar de la forma más inesperada. Admito que se me saltaron las lágrimas en más de una ocasión, y por eso me parece una lástima que Meyer haga lo que haga con el final, porque como cierre para la historia de Wanda, por todo su crecimiento, me parecía una conclusión perfecta hasta donde se estaba encaminando todo.

Hasta que se la carga con el último capítulo y el epílogo. ¿Por qué, Meyer? ¿Por qué? 

Si no fuera por el final le daría cuatro estrellas, pero como juzgo al completo, se queda en tres. Pese a ello ha sido un bonito viaje y aunque me ha costado más de lo que debería terminarlo, estoy contenta de haberlo hecho.

Nota: 3/5

domingo, marzo 04, 2018

Todo es eventual

Todo es Eventual es una recopilación de catorce relatos del maestro Stephen King, algunos más terroríficos, otros más humorísticos y otros tirando a lo mudando, pero, como siempre, todos con el toque personal del autor.

Me gustan mucho las compilaciones de historias cortas de este hombre porque en ellas podemos encontrar su particular visión sobre diferentes temas que cualquier autor de terror que se precie ha desarrollado, pero especialmente porque suele añadir qué le impulsó a escribir el relato y de dónde le vino la inspiración, que siempre me ha parecido superinteresante.

Dicho esto, no es el recopilatorio suyo que más me ha gustado, porque lo he encontrado un poco desigual y algunas de las historias no me han convencido demasiado.

Dejo aquí mi breve opinión sobre cada uno de los relatos:

-Sala de autopsias número 4: Un hombre despierta en una camilla y se da cuenta de que está en una sala de autopsias, pero que está paralizado y no puede avisar a los forenses que todavía sigue vivo. ¿Serán capaces de darse cuenta antes de abrirle en canal?

¿Recordáis aquel capítulo de Lost, el último de unos personajes que no gustaron mucho y de los que deshicieron? Todo el rato me estaba acordando de eso. Una historia resultona que tira por los derroteros esperados del "estoy paralizado y los demás piensan que la he palmado". El final es gracioso.

-El hombre del traje negro: Un anciano escribe sobre un suceso que acaeció cuando era niño, fue a pescar al río y tuvo un encuentro con un misterioso hombre vestido de negro que a todas luces no era humano.

Un poco regulera, el mismo King admite que no es de sus mejores trabajos. El típico relato sobre un encuentro con un sucedáneo de Slenderman, no está muy inspirado para tratarse de King.

-Todo lo que amas se te arrebatará: Un comercial se hospeda en una habitación barata de motel con la intención de quitarse la vida. Pero repasar un cuaderno en el que con los años ha ido recopilando pintadas curiosas que ha encontrado en lavabos públicos de estaciones de servicio y similares le hace dudar.

Mientras escribía los títulos me he quedado confusa mirando este porque ni siquiera me acordaba de qué diantres iba la historia... El relato no es nada del otro mundo, las pintadas tampoco son especialmente interesantes, pero el final está bien.

-La muerte de Jack Hamilton: Un antiguo atracador de bancos de los años treinta recuerda el trabajo que llevó a la muerte a uno de sus compañeros.

Creo que es el que menos me gustó de todos. Es una historia sobre la banda de Dillinger, y los hechos que se relatan sucedieron realmente, solo que King le da su prisma particular. No soy muy fan de esa época ni de las historias de atracadores de bancos, así que se me hizo un poco pesada.

-En la habitación de la muerte: Un periodista se encuentra atrapado en una sala de interrogatorios con un mafioso mexicano que quiere arrancarle unas cuantas respuestas. Lo más probable es que no salga con vida de allí.

Tampoco me gustó demasiado. King comenta que no quería escribir una historia realista y desde luego que no lo es, además de que esos estereotipos mexicanos sobran un poco. Y la parte con la máquina de las descargas eléctricas está basada en La Princesa Prometida, fijo.

-Las Hermanitas de Eluria: Roland Deschain cae en una emboscada en un pueblo que parece abandonado. Cuando despierta, está siendo tratado por unas monjitas que tienen unas intenciones del todo siniestras.

Es un relato, o novela corta, ubicado dentro del marco de la saga de La Torre Oscura, que vendría a estar situado dentro del primer libro. No he leído ni una frase de esa saga, y King asegura que no es necesario para entenderla, lo cual es verdad, pero imagino que si se está familiarizado con Roland y la trama general se disfrutará más. Un relato de fantasía bastante entretenido, pero tampoco es de los mejores del libro.

-Todo es eventual: Un chico de diecinueve años nos cuenta el trabajo tan particular que desempeña y que le ha permitido tener casa propia y una serie de beneficios que ningún chaval de su edad puede siquiera soñar. Eso sí, viene con una serie de condiciones.

A partir de esta historia el libro ya empieza a animarse. Me encanta cómo surgió este relato de una única visión que tuvo King de un chico acuclillado echando monedas a una alcantarilla. Una especie de Death Note con algunos giros interesantes y que sigue siendo muy actual con el panorama que tenemos.

-La teoría de L.T. sobre los animales de compañía: Un hombre explica cómo su matrimonio empezó a irse a pique cuando su mujer le regaló un perro y él le regaló una gata a ella y se dieron cuenta de que odiaban a sus respectivas mascotas y viceversa y de que se habían encariñado con la del otro. 

Un relato muy divertido y tan real como la vida la misma (has de conocer muuuuuuy bien a una persona para regalarle un animal), aunque no estoy muy segura de que ese final tan oscuro le pegue demasiado.

-El virus de la carretera viaja hacia el norte: Un escritor de novelas de terror se detiene en un mercadillo ambulante y compra un cuadro de aspecto siniestro; su autor se suicidó poco después de pintarlo. Más tarde se da cuenta de que la imagen del cuadro va variando.

Lo que más gracia me hace de este relato es que King diga que tiene ese mismo cuadro en casa. ¡Madre mía, Steve! Una historia que funcionaría muy bien a nivel visual en una antología de televisión.

-Almuerzo en el café Gotham: Un hombre se reúne en un restaurante con su mujer y el abogado de ella para discutir los pormenores de su divorcio. El almuerzo, pero, se ve interrumpido por un maitre que no parece estar en sus cabales.

Eh, el relato en sí está bien pero la disputa matrimonial me sobró bastante. Estoy un poco cansada de ver a hombres llamar zorras a mujeres y creerse encima con derecho a ello.

-Esa sensación que solo puede expresarse en francés: Una mujer tiene una sensación de déjà vu muy fuerte mientras ella y su marido se dirigen a celebrar su segunda luna de miel.

La primera de las dos únicas historias que están protagonizadas por mujeres, no está mal. Creo que tengo una opinión similar a la de King sobre qué es el realmente el infierno.

-1408: Un escritor famoso por sus guías de lugares encantados está totalmente dispuesto a hospedarse en la habitación 1408 de un hotel de Nueva York, una habitación en la que han muerto treinta personas en extrañas circunstancias.

Uno de los relatos más famosos del libro, King dice que la versión audio le dio mucho miedo y sí, funcionaría mejor en ese formato. Está muy bien, es tétrica y crea tensión y las imagenes mentales dan mucho yuyu (Dios esa descripción de los bichos blancos), aunque con tanto hype que crea entorno a la habitación, me pareció que duraba muy poquito lo que es la estancia en sí.

-Montado en la bala: Un chico recibe la noticia de que su madre ha sufrido un derrame cerebral. Como su coche está averiado, decide hacer auto-stop para llegar al hospital.

King explica que este relato se publicó originalmente en formato electrónico, y que batió todo un récord de descargas, pero que no está muy seguro de que todo el mundo que se lo bajó terminara por leérselo. Aquí el autor plasma de una forma muy efectiva lo que fue para él perder a su madre.

Es mi historia favorita de esta colección, porque aunque en retrospectiva algunos de los giros te los podrías haber visto venir, reconozco que me pilló por sorpresa en todos ellos. Terror del bueno, señores. Solo de pensar en ello se me pone el vello de punta.

-La moneda de la suerte: Una camarera de pisos se disgusta cuando uno los clientes de su hotel le deja como propina únicamente una moneda de veinticinco centavos. Fantaseando con la idea de que es una moneda de la suerte, se imagina un futuro lleno de posibilidades.

Es corto, pero es un buen cierre para el libro. ¿Cuántos no hemos soñado que la suerte cambia de repente? 

Para los que gusten de un poco de King en dosis más pequeñas, es sin duda una recopilación interesante que no hay que perderse por algunos de sus relatos, que son sensacionales.

(Perdón por repetir tanto relato e historia pero hoy no se me ocurren más sinónimos)

Nota: 3/5


sábado, febrero 24, 2018

El Invencible Iron Man: La guerra de las armaduras

Te das cuenta enseguida de que esto se dibujó en los ochenta por:
-La permanente tan hortera que luce el pobre Tony.
-Esas horribles moquetas en todos los despachos y habitaciones. ¡Muerte a la moqueta!

Armor Wars es una de las sagas del héroe de hierro que son consideradas como imprescindibles para los lectores y fans del personaje. En su momento Iron Man no gozaba de demasiado éxito entre el público de Marvel y gracias a historias como esta consiguieron hacer subir como la espuma la popularidad y las ventas de las aventuras de Tony Stark, millonario, playboy, filántropo.

En esta entrega, Tony descubre que su tecnología ha sido robada y que su enemigo Justin Hammer la ha vendido al mejor postor, propiciando que diversos villanos que utilizan armaduras blindadas han cometido crímenes con ella. Sintiéndose indirectamente culpable, Tony emprende una vendetta con el objetivo de destruir todas las armaduras que utilicen componentes que él ha fabricado... solo que no se detendrá cuando haya terminado con todos los villanos.

Aunque obviamente hoy en día es un cómic que se ve muy anticuado, especialmente en el dibujo, y que hay capítulos que son bastante meh con Tony enfrentándose a enemigos tan memorables como Zancudo o Manta Raya, al final me encontré realmente enfrascada en la lectura porque ofrece lo que es la pura esencia de Tony Stark. ¿Egomaníaco? ¿Jamás se responsabiliza de sus errores? ¿Solo piensa en sí mismo? Todo lo contrario; Tony cree que por su culpa gente inocente ha sido herida o peor y decide hacer algo al respecto. Solo que se ciega tanto en su intención de corregir todos sus errores que acaba cegándose hasta tal punto que la caga todavía más. En este caso, va a por aliados que poco tienen que ver con las actividades criminales de Hammer y quiere destruir tecnología que realmente sería beneficiosa para el público general si se le da un buen uso. Además, también propio de Stark, se empeña en hacerlo todo solo, sin aceptar ayuda (salvo la de Rhodey, que es el mejor amigo del mundo), desoyendo consejos y alejando a sus amigos. 

Mi capítulo favorito es, por supuesto, el que enfrenta a Iron Man y a Capitán América, porque resume muy bien hasta dónde es capaz de llegar Tony para ahogar un sentimiento de culpa por algo que ni siquiera es realmente responsabilidad suya. Cómo arriesga su amistad con Steve, algo que valora por encima de la mayoría de las cosas, convencido de que en el fondo se merece quedarse solo si ese es el precio por combatir sus propios demonios. Oh, Tony. 

También me gustó mucho el final: Tony está decidido a deshacerse de las armaduras para siempre, a sabiendas de que esa es la única manera de arrancar el problema de raíz. En el último momento, pero, se da cuenta de que eso también es una irresponsabilidad, porque si aparece otro enemigo y él necesita estar equipado para hacerle frente, no hacerlo también sería peligroso. Así que está condenado a repetir el círculo y a vivir torturado hasta el final de sus días, porque así es Tony Stark.

¿He dicho ya que quiero a Tony Stark y que digan lo que digan sus detractores sigue siendo uno de los superhéroes más humanos y complejos? 

Aunque en conjunto es una historia bastante simplona y que ese empeño por explicarlo todo en texto en vez de dejar que el lector se deje guiar por lo visual es un poco molesta, Armor Wars es una saga bastante interesante que ayuda a conocer mejor al hombre que se oculta tras la armadura.

Nota: 4/5

domingo, febrero 18, 2018

Harriet

Es 1875 y Harriet Woodhouse, una dama soltera de 32 años con una fortuna nada despreciable, vuelve de una visita a unos parientes pobres anunciando con entusiasmo su compromiso con el joven Lewis Oman, un corredor de subastas atractivo y encantador. La madre de Harriet, alarmada, trata de disuadir a su hija haciéndole ver que es un cazafortunas que quiere aprovecharse de ella, y cuando Harriet no da su brazo a torcer, trata de acudir a la ley para declarar a su hija incapacitada, ya que Harriet es discapacitada mental. Lamentablemente no tiene éxito y Harriet y Lewis contraen matrimonio; ese será el principio de una pesadilla para la pobre Harriet, que no tiene ni idea de dónde se ha metido.

Elizabeth Jenkins, una apasionada de la conducta criminal, relata el caso conocido como El Misterio de Penge o el asesinato de Harriet Staunton, que conmocionó a la sociedad británica en 1877 por la crueldad y perversidad a la que la víctima fue sometida y que le condujo a la muerte. Cambiando únicamente los apellidos de los implicados, Jenkins ofrece un sensacional análisis sobre cómo la codicia puede llevar al ser humano a cometer atrocidades que parecen totalmente impensables de una forma casi inconsciente, adentrándose en la psique de Lewis, Patrick, Elizabeth y Alice de una forma escalofriante.

Lo que parece una novela de Jane Austen bajo un enfoque más realista y turbio va escalando gradualmente hasta convertirse en un terrorífico relato que nos muestra, una vez más, que personas en apariencia normales, vecinos que uno diría que son agradables y trabajadores, pueden ser monstruos en su intimidad sin que nadie sospeche lo más mínimo.

Hacía tiempo que no me encontraba personajes tan despreciables, y más sabiendo que cometieron todas esas vilezas realmente, pero la manera en la que Jenkins interpreta cómo se debieron sentir, la clase de pensamientos y deseos que pasaban por su mente, es magnífica. Es increíble que ellos pensaran que lo que hacían era totalmente lícito y justo, que no había nada malo en manipular, engañar y maltratar a una pobre mujer discapacitada, ver cómo se dejaban llevar por su narcisismo y egoísmo, disfrutando de sus vidas mundanas y los placeres de la comida o el contacto físico en el piso de abajo mientras la pobre Harriet y su bebé se consumían en el diminuto cuarto en el que la habían desterrado solo porque les estorbaba cuando eran ellos los que la habían metido en sus vidas para quedarse con su dinero. Que gente tan malvada exista de verdad nunca dejará de ponerme el vello de punta.

Harriet, aunque desazonadora, es una lectura fascinante que gustará sobre todo a aquellos que tengan interés en leer sobre crímenes reales porque Jenkins hace un trabajo formidable imaginado y reinterpretando los acontecimientos que llevaron al triste final de Harriet.

Nota: 4/5

sábado, febrero 17, 2018

Ghost World

Este año me he propuesto leer más cómic que no sea manga, y no solo del género superhéroes, así que aprovechando que tengo pendiente ver la película, me pareció una buena ocasión coger este título de la biblioteca y leerlo antes de ponerme con su adaptación.

Publicado entre 1993 y 1997, esta popular serie dibujada y guionizada por Daniel Clowes sigue a dos adolecentes, Enid y Becky, que recientemente han finalizado el instituto y están en ese impass entre los estudios y el inicio de la vida adulta como tal.

Clowes ofrece un genial retrato sobre ese período adolescente en el que la diversión, libertad y poca responsabilidad de cuando todavía vamos al instituto ha quedado atrás y comienza la presión por empezar a hacer algo con tu vida, reflejado de forma muy realista en las dos chicas, que según el propio autor encarnan dos facetas de su propia personalidad. Aunque al principio todo es igual, poco a poco se hace palpable que las cosas están cambiando para todos; Enid quiere dejar atrás la persona que siempre ha sido y que nunca le ha gustado ser mientras que Rebecca querría que todo siguiera igual para siempre, algo que las vuelve incompatibles pese a haber sido hasta ese punto inseparables. Las dos protagonistas son geniales, y lo cierto es que me hizo echar de menos el haber tenido una amistad así de adolescente (o ahora, vaya): alguien que te acompañará a donde sea, que se pasará horas hablando contigo de cualquier tontería y con la que te lo pasarás bomba criticando al resto de la humanidad.

Cínica, llena de humor negro y envuelta en un aura algo depresiva, Ghost World es una novela gráfica fantástica porque muestra muy bien esa edad en la que todos nos hemos creído diferentes y superiores al resto, ya sea por nuestra personalidad, nuestros gustos o simplemente por nuestra forma de vestir o peinarnos. El delicioso elenco de personajes secundarios y el expresivo dibujo de Clowes complementan una obra que resulta muy recomendable, especialmente para aquellos que sientan un profundo odio contra la humanidad en general.

El propio Clowes se encargó de escribir la adaptación cinematográfica, que fue protagonizada por Thora Birch en el papel de Enid y Scarlett Johansson en el de Becky.

Nota: 4/5

miércoles, febrero 14, 2018

Lo fácil es enamorase

Fisher está loco por Ivy, y, para su suerte, ella siente lo mismo. Han pasado unas semanas increíbles practicando sexo, dejándose llevar por la pasión y embarcándose en una aventura sensual e inigualable. Pero ¿qué pasa cuando ese primer brote de pasión se acaba y vuelven a la vida real? ¿Es esa atracción inicial un inicio para el amor? ¿Sobrevivirá su historia cuando Fisher descubra que Ivy es casi diez años mayor que él y escuche la noticia que ella tiene que darle?

Me llamó la atención este libro porque dentro del género de la comedia romántica no es lo más habitual que el autor sea un hombre y que el punto de vista sea del protagonista masculino. La premisa no tenía mala pinta, pero pronto se ve que no acaba de funcionar ni el apartado de la comedia ni el del romance.

Fisher, como protagonista, es insoportable. Se pasa el libro borracho o con resaca y llorando cada vez que su novia no le presta toda la atención a todas horas. Es yo yo yo yo continuamente y se hace muy desagradable. Tampoco vemos mucho del supuesto amor que sienten Fisher y Ivy, porque están discutiendo o ignorándose continuamente. Y como nos saltamos el inicio de la relación, lo único que queda es esencialmente Fisher auto-convenciéndose de que ella es la mujer de su vida, que quiere estar con ella y que está muy feliz con la situación.

La comedia tampoco destaca. En este caso creo que la traducción tampoco ayuda mucho, hay cosas que las tenía que estar traduciendo mentalmente de vuelta al inglés para entenderlas (por ejemplo cuando El quiere decir la palabra "wanker" y como no le sale hace el gesto con la mano; si se traduce como gili, no tiene mucho sentido. Ah, y hay un momento en el que hablan de comedias británicas clásicas y el traductor pone todos los nombres como las conocemos en España pero luego deja Blackadder tal cual. ¿Por qué?). Pero tampoco creo que en inglés sea mucho más divertido, los símiles que tan graciosos resultan en otras novelas del género aquí son muy planos, y los diálogos se me hicieron acartonados.

Encima hacia el final se vuelve un dramote que te provoca una bajona muy poco bienvenida. No tengo inconveniente en que este tipo de libros tengan drama, pero precisamente lo que me gusta de ellos es cómo se combinan con el humor, como hace magistralmente Marian Keyes que te hace llorar y reír a carcajadas casi al mismo tiempo. Aquí el drama lo sentí un poco forzado, y el hecho de que esté escrito en primera persona del presente me saca mucho de la lectura.

Hay cosas que sí me gustaron, todas las escenas con El están bien, y alguna cosa más. En general es entretenido de leer, no es un libro horrible ni mucho menos, pero en conjunto no me ha terminado de cuajar.

Nota: 2/5

miércoles, febrero 07, 2018

Emma

A sus veintiún años Emma Woodhouse vive una vida acomodada en una de las propiedades más prestigiosas de Highbury junto a su padre viudo. A todos los efectos dueña y señora de su casa, Emma está totalmente decidida a no casarse nunca. Tras perder la compañía de su ex-institutriz y mejor amiga, la señorita Taylor, que acaba de contraer matrimonio, Emma toma a su cargo a la joven Harriet, una adolescente de origen humilde a la que la señorita Woodhouse ve mucho potencial. 

La primera vez que leí Orgullo y Prejuicio me sorprendí de haber tardado veinticinco años de mi vida en animarme a probar con Jane Austen, y más después de lo muchísimo que disfruté con la novela. Ahora, he comprobado con consternación que por algún motivo inexplicable he dejado pasar una década antes de leer otro libro suyo, aunque mi consuelo es que, por muchos años que hayan pasado, sigo disfrutando igual de las obras de esta magnífica autora.

Orgullo y Prejuicio tenía, sin ninguna duda, unos puntos de humor muy buenos, pero en conjunto Emma es mucho más cómica. La protagonista, convencida de que tiene un don para adivinar los afectos y deseos de los demás, y animada por el éxito en la unión entre la señorita Taylor y el señor Weston, se dedica a intentar arreglar la vida de sus allegados, empezando por la pobre Harriet. Es genial ver cómo Emma mete la pata una y otra vez, porque como lector es fácil adivinar qué parejas acabarán juntas y quién quiere a quién. ¡Es Emma la que está totalmente ciega!

Sus intentos por mediar en las vidas de los demás, creyendo que obra bien, son totalmente descacharrantes, y es muy fácil sumergirse en la novela gracias, de nuevo, a un fantástico plantel de personajes, cada cual más carismático y divertido. Además de la propia Emma tenemos a su padre, el señor Woodhouse, que vive en una preocupación constante por la salud de los demás y que siempre está citando las palabras de su médico como si fuera ley (me encantó cuando su hija mayor, que ha salido a él, va a visitarlos y cada uno cita a su propio médico en cada frase de su conversación). Luego tenemos, cómo no, al señor Knightley, el hermano mayor del marido de la hermana de Emma y un buen amigo de la familia, el único en no hacerle la pelota a Emma y decirle las verdades a la cara. Ay, señor Knightley. Excepto por una cosa del final que no voy a juzgar porque la novela se publicó siglos atrás, el señor Knightley es perfecto (y en la última adaptación lo interpreta Jonny Lee Miller, además *suspiro*). También están la pobrecita Harriet, que va de desengaño en desengaño, los encantadores señor y señora Weston, el hijo del señor Weston Frank Churchill y posible pretendiente de Emma, el señor y la señora Elton, la tímida Jane Fairfax, la señora y la señorita Bates... Esta última es seguramente mi favorita, sus diatribas son la leche y la pobre mujer es tan buena y amable que incluso cuando la ofenden se muestra cariñosa y agradecida. Es insoportable, pero como personaje no tiene precio.

Las interacciones entre todos los personajes valen su precio en oro y siempre me gusta ver cómo se comportaba la gente en épocas tan distintas; me sorprende y agrada ver la educación y respeto con la que se dirigían unos a otros en todo momento, aunque la vida de la gente rica de entonces no puede decirse que fuera especialmente emocionante.

La novela, aunque romántica, destila el cinismo propio de Austen hacia el amor y el matrimonio y es en muchos aspectos mucho más moderna que muchas novelas románticas contemporáneas. Su protagonista sufre una evolución palpable de principio a fin, dándose cuenta de que no ha obrado sensatamente, aceptando sus fallos y concienciándose para ser una mejor persona que no se meta en los asuntos en los demás y que trate mejor a sus vecinos y amigos. 

De entre las dos me quedo con Orgullo y Prejuicio, uno de mis libros favoritos sino el que más, pero Emma es igualmente deliciosa y puedo decir que me lo he pasado tremendamente bien siguiendo los enredos de todos los vecinos de la localidad de Highbury. O, como dirían ellos, Emma es una novela muy meritoria y ha sido una lectura muy agradable que me ha reportado horas de gran satisfacción y placer.

Nota: 5/5