viernes, agosto 26, 2016

¿Te acuerdas de mí?

Hacía tiempo que no leía un chick-lit y como me apetecía, porque es un género ideal para leer en verano, me decidí por este título ya que así me estrenaba con una de las autoras más conocidas del género, Sophie Kinsella, la creadora de la hiperpopular saga de Shopaholic.

Lexi Smart tiene una vida de pena. No le gusta su imagen: no es capaz de dominar su pelo de escarola, sus dientes torcidos le han valido el apodo de dientotes y está más bien rellenita. Su novio deja mucho que desear y tiene un trabajo de lo más cutre. Su nivel de hastío llega al máximo una noche que sale de marcha con sus tres mejores amigas; su novio la ha dejado plantada, es la única de la empresa que no ha recibido bonificación porque por una semana no cumple un año trabajando allí, al día siguiente es el funeral de su padre y llevan un buen rato bajo una lluvia torrencial intentando parar un taxi. Para rematar, mientras trata de detener uno, se resbala y se golpea en la cabeza.

Cuando despierta lo hace en el hospital, pero descubre con horror que han pasado tres años desde aquello, tres años de recuerdos que parecen haberse esfumado. Para su sorpresa, ahora su vida es como siempre la había soñado: tiene un cargo buenísimo en su empresa, vive en un loft alucinante, su pelo y sus dientes ahora son perfectos y tiene tipazo, conduce un Mercedes y se puede permitir ropa de marca y además de todo eso está casada con un hombre impresionantemente  guapo. Encantada con cómo han ido las cosas, y mientras trata de hacer memoria, Lexie decide disfrutar de esta vida de cuento de hadas... pero pronto se dará cuenta de que nada es tan perfecto como aparenta. Sus antiguas amigas la odian, no reconoce nada de ella misma en la vida que comparte con su marido, su adorable hermanita pequeña ahora es una adolescente rebelde que no para de meterse en líos y es incapaz de recordar a la persona más importante de todas.

¿Te Acuerdas de Mí? explora una fantasía muy común entre los que no estamos muy contentos con nuestras vidas, que es la de despertar un día y que por arte de magia todo aquello que no nos guste haya desaparecido. ¿Quién no querría despertar siendo una persona con dinero, éxito y todo lo que quiere a su alcance? Pero Lexie descubre que ese "regalo" que le ha mandado el cielo no es tan bonito como parecía, porque, para conseguir todo eso, ha tenido que dejar muchas cosas de ella misma por el camino. Sería un caso del "ten cuidado con lo que deseas", porque, a la hora de la verdad, el dinero y el éxito no sirven para nada si a cambio pierdes a tus amigas, tu personalidad, y te obligas a ser una persona totalmente distinta.

Para Lexie, el mayor shock es descubrir lo mucho que ha cambiado en los tres años que no recuerda, y le aterra pensar que puede haberse convertido en una mala persona, sin escrúpulos y capaz de pisotear a quien sea para alcanzar sus objetivos. Ahora Lexie vuelve a ser la que era tres años atrás, y tanto ella como quienes la rodean tienen que aprender a encajar a las dos Lexies, de encontrar un término medio, puesto que no es posible simplemente ser la de antes porque la antigua Lexie decidió cambiar por un motivo.

El tema de la amnesia da mucho juego ya que permite que Lexie vaya descubriendo poco a poco todo lo que ha pasado en los últimos años, vaya encajando pieza a pieza el puzzle de por qué es como es ahora, tan diferente a como era antes. A cada nueva pieza de información que recibe se va acercando más a comprender, y aunque es posible que ya no pueda volver a recordar nunca más, al menos saber lo que ha pasado la ayudará a seguir adelante y, esta vez sí, convertirse en una Lexie de la que sentirse orgullosa.

Como buen chick-lit es una lectura ágil, amena y divertida que te la ventilas de un plumazo. La Lexie amnésica, que ha olvidado a su yo más elegante, es muy graciosa sobre todo cuando interacciona con las personas que solo la conocieron en ese período que ella recuerda. Especialmente el desarrollo de la relación con su marido, de cómo Lexie intenta convencerse a sí misma que le quiere y que puede funcionar su matrimonio y las reacciones de este son la monda (¡todavía no me he recuperado de lo del Montblanc!).

Una novela ligera sobre amistad, amor y familia, que te recuerda que a veces no todo vale para ganar y que nunca hay que olvidar aquello que nos hace ser quienes somos realmente.

Nota: 7

lunes, agosto 22, 2016

Las Carreras de Escorpio

Hoy es primero de noviembre, y alguien va a morir.
De esta manera comienza Las Carreras de Escorpio, una novela en la que la archifamosa Maggie Stiefvater (Temblor, The Raven Boys) se hace valer de la mitología celta para desarrollar un mundo en el que los seres humanos conviven con los capaill uisce, caballos marinos, unos seres tan hermosos como letales.

En la pequeña isla de Thisby cada primero de noviembre se celebran las Carreras de Escorpio, en las que cualquiera a partir de cierta edad puede participar. ¿Sus monturas? Los caballos marinos que cada otoño e invierno salen del océano y a los que se les puede domar una vez fuera del agua, pero que enloquecen en cuanto vuelven a estar cerca del mar; y la carrera se celebra en la playa. Estos caballos marinos o capaill uisce son violentos, poderosos y carnívoros, por lo que cada año estas carreras se cobran un gran número de víctimas mortales.

Sean Kendrick, de diecinueve años, que perdió a su padre en las carreras unos años atrás, ha ganado las cuatro últimas carreras a lomo del espectacular semental rojo Corr, y con el dinero que espera reunir este año en su quinta victoria consecutiva tiene la intención de comprar el caballo, que es propiedad del establo para el que trabaja.    

Kate Connolly, alias Puck, va a competir por primera vez. Huérfana después de que un capall uisce matara a sus padres un año antes, decide presentarse porque siente que no tiene alternativa si no quiere que su vida se derrumbe aún más. Puck no es solo la primera mujer en presentarse a las carreras, sino que además será la única que decida cabalgar con una montura que no es un capall, sino con su poni Dove.

El argumento pinta genial, ¿verdad? La pena es que el libro no lo es en absoluto.

Lo mejor que tiene es que sabe darle un toque muy original a la manida trama de la competición mortal que tan de moda se puso en el YA después de Los Juegos del Hambre. La interesante mitología de los capaill uisce está muy bien integrada en la historia y Stiefvater, una amante de los caballos, hace un buen trabajo en reflejar el vínculo tan fuerte que se crea entre jinete y su montura, tanto en el caso de Sean con Corr como en el de Puck y Dove. Realmente ese es el peso y el corazón de la novela; las carreras no son más que la excusa para desarrollar esta conexión entre humano y animal, una conexión tan poderosa que les permite comunicarse sin palabras: es la emoción lo que los une.

Y es por eso que el obligatorio romance no es demasiado interesante, porque la conexión entre los humanos no tiene ni punto de comparación. Más bien es un "tenemos a un chico protagonista, a una chica protagonista, se conocen y se tienen que enamorar porque sí". Seguramente si la autora hubiera jugado más con el tema de que ambos no dejan de ser rivales en la carrera porque los dos necesitan desesperadamente ganar se le hubiera podido sacar más jugo a ese romance. Por suerte, al menos no ocupa mucho tiempo.

Por otro lado, los personajes en sí me parecieron todos muy sosos. Sean es el típico protagonista de YA, estoico, taciturno, que no habla más de lo necesario, que es el mejor en lo que hace y que no tiene tiempo que perder en los demás. Es, resumiendo, un sieso. Puck básicamente lo único que hace es irritarse y enfadarse por T-O-D-O, llega un punto en el que tú también te acabas irritando, pero de su mal humor, no por otra cosa. Además, en su caso tenía una buena trama que es la de ser la primera chica en participar en las carreras, pero tampoco hay mucho que rascar ahí porque no pasa mucho más que el que varios personajes le digan "Tú sitio no está aquí en esta playa, niña". Los secundarios no son muy destacables tampoco.

Los mayores elogios que le he visto al libro son con respecto al estilo de escritura de Stiefvater. A mí, particularmente, no me ha gustado nada. Primero, porque está escrito en primera persona del presente, que es un estilo que personalmente no me gusta mucho y en YA todavía menos. Segundo, porque se  supone que funciona por ser un estilo muy descriptivo y evocador, y sí, estoy de acuerdo en que Stiefvater hace un buen trabajo describiendo la isla, los paisajes, los olores, las sensaciones. Pero en 400 páginas que se suceden en una pequeña isla, llega un momento en el que la enésima descripción de un acantilado o la sensación de frío y de sal y arena en la cara cansa un poco. Además, y esto ya es preferencia mía, encontré los diálogos escasos y bastante pobres, a los personajes había que arrancarles las palabras con tenazas prácticamente y no sonaban nada naturales.

Me imagino que el estilo de la autora funcionará bastante mejor en inglés, aunque, sinceramente, lo más probable es que se me hubiera hecho todavía más farragoso con tanto vocabulario equino.

El mayor problema que tiene esta novela es que es, esencialmente, aburrida y repetitiva. El build-up hasta las carreras no es muy interesante y las carreras en sí duran diez páginas, así que no te da tiempo a sentir la vibración, la emoción y el miedo que se supone que sienten los protagonistas. Y desde luego, para una historia sobre caballos gigantes y carnívoros, es muy poco sangrienta y salvaje, la sensación de peligro, de luchar por la supervivencia, no está bien plasmada.

En definitiva, es un libro que me ha dejado fría porque no conseguí conectar ni con los personajes ni con la historia, y se me hizo todo muy distante y por eso no pude sentir nada por ellos.

No es un mal libro ni mucho menos, y tiene un final muy bonito, pero para ser tan laureado, la verdad es que esperaba bastante más.

Nota: 6

sábado, agosto 20, 2016

Prince's Gambit

Prince's Gambit es el segundo libro de la trilogía Captive Prince de C.S. Pacat que la autora comenzó a publicar online en livejournal y que tras ser publicada por Penguin ha cosechado una gran popularidad, especialmente entre los lectores de romance m/m.

Esta segunda entrega continúa directamente desde el punto en el que se quedó la primera. Laurent ha accedido a viajar hacia el borde de su reino a cumplir con sus obligaciones para demostrar que es lo suficientemente responsable como para ser el rey de Vere, sabiendo muy bien que se encamina a una trampa y que cualquier paso en falso puede resultar en su muerte. Damen, que quiere evitar a toda costa la guerra entre Vere y su reino Akielos, promete proteger a Laurent y mantenerlo con vida el tiempo suficiente hasta que él pueda reclamar el trono que ahora ocupa su hermano bastardo. Damen deberá seguir ocultando su verdadera identidad mientras su relación con Laurent, que es todavía su amo, se va haciendo cada vez más y más estrecha.

Decía del anterior libro que se leía muy rápido porque era altamente adictivo, y en esta segunda parte, todo lo bueno que tenía la primera está multiplicado por dos. Al cambiar el confinamiento del palacio por los exteriores del campo de batalla, la historia se va expandiendo y enriqueciendo y da mucho más margen de maniobra a la autora. El mundo que nos plantea sigue siendo relativamente sencillo, pero en Prince's Gambit entran en juego varias facciones diferentes que dotan de muchísimo dinamismo a la trama que, como ya sucediera en la primera entrega, está llena de giros y de sorpresas que te mantienen con los ojos pegados en el libro y pasando páginas hasta saber qué pasa a continuación.

Prince's Gambit es fantástico porque es como si el campo de batalla fuera realmente un tablero de ajedrez y los protagonistas las piezas del mismo. Hay que destacar de nuevo a Laurent, un personaje que siempre te sale por donde menos te esperas y que parece que siempre va dos o tres pasos por delante del resto; cada vez que parece que ahora sí, ya no hay escapatoria, Laurent demuestra que lo tiene todo pensado, que ha previsto toda contingencia posible, y entonces te ofrece la sorprendente solución al conflicto. El tira y afloja entre Laurent y su implacable enemigo es fascinante, porque a fin de cuentas se trata de un enemigo que está a su altura, y siempre estás esperando ver qué nueva maniobra se guarda Laurent en la manga. Como en el anterior, al estar la historia narrada desde el punto de vista de Damen, el lector lo va descubriendo todo al mismo tiempo que él (excepto algún detalle que es bastante evidente pero que Damen todavía no ha terminado de pillar, y cuando lo haga cierto personaje lo va a pasar muy mal, espero), y Laurent, que no es tan frío ni malvado como parecía en un principio, se nos va ganando igual como se va ganando el afecto de Damen.

Comentaba cuando me leí el primero que tenía mis dudas de que Pacat me vendiera de forma convincente un romance entre Damen y Laurent por todas las salvajadas que le hace Laurent a su esclavo al principio y por el desprecio mutuo que sentían el uno hacia el otro. Después de leer este libro, puedo decir que estoy completamente vendida y que el romance no solo es natural, sino que es totalmente convincente, además de que no se pierde en ningún momento lo que es la esencia del personaje de Laurent. El slow burn entre ellos funciona maravillosamente, en el anterior el odio se fue transformando poco a poco en respeto y en este, tras varias aventuras juntos, el respeto va evolucionando en confianza, de ahí a una profunda atracción, y el siguiente paso, por supuesto, es el amor. Cuando por fin llega ESE capítulo, estuve a punto de ponerme a dar saltitos por la habitación de lo perfecto que es. Sí, soy muy fangirl y me pueden las historias de amor entre chicos.

Si Captive Prince era adictivo, Prince's Gambit lo es todavía más. La trama no deja de sorprender, Laurent es un personaje espectacular y su romance con Damen es una maravilla. Y, encima, el último capítulo te deja con los ojos como platos y deseando continuar. Me muero por leerme el tercero pero por otro lado no tengo ningunas ganas de que se termine porque no sé qué voy a hacer con mi vida entonces. El dilema del lector, supongo.

Nota: 8'5

lunes, agosto 08, 2016

Captive Prince

Captive Prince es el primer libro de una trilogía escrita por la australiana C.S. Pacat, que comenzó a escribir esta historia de forma online en livejournal. Su obra generó tanto seguimiento y expectación entre sus lectores que Pacat se autoeditó los dos primeros libros y posteriormente Penguin adquirió los derechos para publicar la trilogía entera, que ha tenido muchísimo éxito comercial (me costó horrores comprarme el segundo libro de lo agotado que estaba).

Se trata de una historia de fantasía que comienza cuando Damianos, el príncipe heredero al trono del reino de Akielos, es traicionado por su hermano mayor bastardo la noche de la muerte de su padre y vendido como esclavo al príncipe Laurent de Vere, el reino enemigo de Akielos. Laurent reúne todas las peores cualidades de los veretianos, es frío, caprichoso, y sobre todo, cruel. A Damen, que ha de mantener en secreto a toda costa su identidad si no quiere que le maten, no le sale eso de ser un esclavo servil y complaciente, cosa que no hace más que enfurecer a Laurent. Y mientras Damen busca la manera de escapar y de volver a su reino para reclamar el trono que le pertenece por derecho, se irá dando cuenta de el reino de Vere esconde muchos más secretos de los que pueda aparentar y de que Laurent a lo mejor es más parecido a él de lo que Damen cree.

Pacat crea un mundo fantástico bastante sencillo pero muy funcional y con unas reglas muy marcadas con las que la autora juega de forma muy efectiva. Al principio parece que no será más que una novela erótica en la que Damen se verá expuesto a todo tipo de vejaciones sexuales pero no es ni mucho menos así, aunque sí que tiene una buena dosis de sexo, generalmente entre hombres. Reconozco que iba con un poco de miedo de que hubiera mucho sexo no consentido por algunos comentarios que había leído y algo de eso hay, pero menos de lo que me esperaba. Sí que es verdad que la autora trata temas bastante espinosos, pero no es raro verlos en libros del género fantástico.

La autora reconoce ser una seguidora del manga BL y haberse influenciado con él, y es indudable que en cuanto empiezas a leer podría ser perfectamente un BL en formato novela; en mi caso he creído reconocer cosas de Ayano Yamane y de Youka Nitta, por ejemplo.

Lo mejor de Captive Prince, además de ser altamente ágil y adictivo, es que está lleno de sorpresas. Lo bueno de que esté narrado bajo el punto de vista de Damen es que este no se entera mucho de lo que pasa a su alrededor, y su antipatía por Laurent tampoco le permite ser muy objetivo. Por eso el lector no se da cuenta tampoco de todas las intrigas políticas que están pasando en el palacio de Vere hasta que lo tiene encima. Lo que aparenta ser una historia de un príncipe convertido en esclavo y sus esfuerzos por sobrevivir va evolucionando a medida que Damen descubre que ha juzgado muy rápidamente a las personas que tiene a su alrededor y que se ha dejado guiar por su odio lo cual no le ha permitido ser objetivo.

Y luego está Laurent. Hacía tiempo que un personaje literario no me gustaba tanto como el enigmático, calculador y fascinante Laurent. Al principio es fácil cogerle tirria cuando lees todas las perrerías que le hace a Damen, yo de hecho me sentía un poco culpable de que me gustara un personaje así, pero poco a poco, al mismo tiempo que Damen, lo empiezas a ver desde otra óptica, a entender sus motivaciones y el porqué de su comportamiento; te das cuenta de que no es tan caprichoso ni niñato como intenta hacernos creer otro personaje y es una caja de continuas sorpresas, me dejó con la boca abierta en más de una ocasión.

La relación entre Damen y Laurent también es fantástica. En este primer libro apenas empiezan a pasar del desprecio mutuo, y yo tenía muchas dudas de que Pacat me pudiera vender de forma convincente un romance entre ellos después de todo lo que le hace Laurent al principio, pero su relación evoluciona de forma muy orgánica y es genial ver cómo el desprecio se va transformando en respeto mutuo cuando se ven obligados a colaborar y cómo empieza a plantarse la semilla para que ese respeto evolucione en confianza y luego en mucho más que ya queda para las dos siguientes novelas.

Aunque Captive Prince no sea un libro perfecto (tira un pelín de fanservice) una vez despejó todos mis temores acerca de lo que me iba a encontrar lo devoré con muchas ganas porque es que es, como decía, tremendamente adictivo. Esta primera entrega asienta las bases de lo que será la historia en los dos siguientes libros y hace lo que tiene que hacer el primer libro de una saga: dejar con ganas de mucho más.

Muy buen debut para Pacat y un must read para lectoras de BL y para todos aquellos que quieran una historia fantástica de intrigas palaciegas llena de giros y con el plus de tener romance entre hombres buenorros.

Nota:  7'5


viernes, julio 15, 2016

The Song of Achilles

"Name one hero who was happy. [...] You can't."
"I can't."
"I know. They never let you be famous and happy." He lifted an eyebrow. "I'll tell you a secret."
"Tell me." I loved when he was like this.
"I'm going to be the first." He took my palm and held it to his. "Swear it."
"Why me?"
"Because you're the reason. Swear it."
"I swear it," I said, lost in the high colour of his cheeks, the flame in his eyes.
"I swear it," he echoed.
We sat like that a moment, hands touching. He grinned.
"I feel like I could eat the world raw."
The Song of Achilles es la primera novela de Madeline Miller, formada en latin y griego antiguo. Trabajó en este libro durante diez años, mientras enseñaba latín, griego y Shakespeare en un instituto, además de trabajar en la Yale School of Drama adaptando textos clásicos a audiencias modernas. Su extraordinario debut, en el que Miller no solo te demuestra que sabe de lo que escribe sino que irradia todo su amor por los clásicos, le valió el Premio Orange a mejor obra de ficción en 2012.

Miller hace un retelling de La Ilíada de Homero, narrada desde el punto de vista de Patroclo, un príncipe que a los diez años es desterrado después de matar accidentalmente a otro chico y acaba en la corte del Rey Peleo, donde conoce a su hijo, Aquiles. Aquiles, hijo de un rey y de una diosa, la temible ninfa marina Thetis, es el mejor guerrero de su generación según cuentan las profecías. Él y Patroclo se hacen inseparables y a medida que pasan los años su amistad va floreciendo en algo más intenso y más profundo. Cuando Helena de Esparta es secuestrada por Paris, uno de los príncipes de Troya, llegará el momento en el que Aquiles tenga que cumplir la profecía y partir a la guerra. Patroclo, por supuesto, no tendrá más remedio que seguir a su amado hasta el final.

La novela nos cuenta la relación entre Patroclo y Aquiles desde que se conocen a los diez años hasta el final de la Guerra de Troya, cuando son hombres adultos. Miller, que se empapó de numerosos textos clásicos, encontró la suficiente evidencia como para interpretar la relación de estos dos hombres como romántica, y es precisamente la forma tan profunda en la que se aman lo que hace que esta novela sea tan maravillosa; las descripciones que hace Patroclo de Aquiles están tan cargadas de sentimiento que te quitan el aliento.

Miller se toma su tiempo en desarrollar a ambos personajes y su relación, como decía la historia empieza cuando ambos no tienen más que diez años, y los vemos crecer el uno junto al otro: esos primeros años en el reino de Aquiles, el maravilloso tiempo que pasan formándose junto al centauro Chiron en su cueva en las montañas, o la difícil temporada que viven en Scyros; una vez tras otra los dos amantes se separan el uno del otro por culpa de la madre de Aquiles, que no considera a Patroclus digno para su hijo, y una vez tras otra se vuelven a reunir porque ambos comparten prácticamente la misma alma.

Y entonces llega la Guerra de Troya y sabes que Aquiles no va a poder mantener su promesa de ser famoso y feliz porque así no funciona su mundo, porque Aquiles deberá escoger entre ambas cosas: si no pelea en Troya, será olvidado, su leyenda jamás será recordada de una generación a otra, ¿y qué hay peor para el hijo de una diosa que el olvido más absoluto? La sed de fama y de gloria, y especialmente su orgullo, serán lo que lleve a Aquiles a la perdición, para desesperación de Patroclo.

Toda la parte de la guerra es brutal, y más vista desde los ojos de Patroclo, que tiene que hacer grandes esfuerzos para no caer en la locura, para sobrevivir al horror que está viviendo, para aceptar que dentro de esa máquina de matar con su hermosa armadura dorada se encuentra el mismo Aquiles amable y generoso que él conoce y ama, de lo mucho que tiene que sacrificar para asegurarse de que el propio Aquiles también recuerde quién es, de sus intentos para retrasar ese momento inevitable, pero cuantos más años pasan, más difícil se hace. Y los capítulos finales... Aunque te conozcas de qué va la historia te destrozan igual. 

Miller hace un gran trabajo a la hora de adaptar la historia clásica a una narración algo más moderna, la novela tiene un ritmo muy ágil y el tipo de lenguaje, muy delicado, funciona a la perfección. Miller hace que te enamores de los personajes y de su increíble historia de amor, hace que lo sientas por ellos y llores con ellos porque es un libro realmente emotivo sin caer jamás en la sensiblería gratuita, al contrario, cuando te tiene que explicar todos los horrores que viven en la guerra, Miller lo hace sin andarse con rodeos (MALDITO Agamenón). 

Es una historia fantástica que mezcla a hombres corrientes con dioses y diosas y criaturas mitológicas como centauros y todo converge de una forma maravillosa. He de decir que otro de los mejores aspectos que tiene esta novela es la evolución del personaje de Thethis, la orgullosa y severa madre de Aquiles que durante todo el libro no hace más que meterse entre Aquiles y Patroclo, ganándose la antipatía del lector, y que después consigue que se te rompa el corazón por ella en las últimas páginas.
"Have you no more memories?"
I am made of memories.
"Speak, then." 
La Canción de Aquiles es un libro excepcional de principio a fin, recomendado a todos aquellos apasionados de la mitología griega que quieran ver otra narrativa de la épica de Homero, pero que disfrutará cualquiera que busque una buena historia y especialmente los que quieran descubrir o redescubrir uno de los romances más memorables de la historia de la literatura.

Nota: 9'5

martes, julio 12, 2016

Como Desees

Como Desees, obra de Anabel Botella (Ojos Azules en Kabul, Fidelity) es la novela que resultó ganadora en la II convocatoria del premio Ellas Juvenil Romántica, en 2013. Segunda y última, si no estoy equivocada.

Se trata de un romance juvenil con tintes de misterio en el que una adolescente de dieciséis años, Emma (que por supuesto se llama así por la novela de Jane Austen), se va de vacaciones al pueblo levantino de Caños del Agua en el que vive su padre con su madrastra y su hermana pequeña. A Emma le da mucha pereza pasar dos meses de verano en el pueblo principalmente porque tendrá que convivir con Niko, el hijo de la nueva esposa de su padre, un chico de veinte años guapo y encantador para todo el mundo que sin embargo siempre se ha metido incesantemente con Emma desde que se conocen. Al llegar al pueblo, pero, Emma pronto descubrirá que su relación con Niko va a ser el menor de sus problemas, porque hay un asesino en serie suelto en Caños del Agua, al que llaman el asesino del rosario, y parece que ya ha decidido que Emma va a ser una de sus víctimas.

Me gustaría poder decir que he disfrutado de una novela que tiene un montón de referencias a mi película favorita, empezando por el título (aunque en una ocasión Emma menciona al temible pirata Roberts y lo llama Robert, que es como, nop, nop, nop), pero lamentablemente la historia la he encontrado demasiado coja como para eso.

Como decía, la novela mezcla la trama amorosa juvenil con la del misterio del asesino del rosario. El romance tiene un desarrollo nulo porque en el primer capítulo Emma está pensando en lo poco que soporta a Niko, que es un plasta que siempre se está metiendo con ella y chinchándola y que no entiende cómo todo el mundo cree que es el chico perfecto porque ella es la única que conoce cómo es realmente. Bien, Emma llega a la estación de tren, se encuentra con Niko que la va a llevar en coche al pueblo, y a la media hora ya está enamoradísima de él y deseando besarle. A partir de ahí no hay mucha más evolución; flirtean, ella se pone celosa porque otras chicas quieren ligar con él (no puede faltar el momento en el que la protagonista llama zorra a otra chica), se pregunta como tres veces si realmente Niko quería besarla después de momentos en los que "nuestros labios se estaban rozando", se lían, y ya. Podría haber habido algo de conflicto por el hecho de que son hermanastros pero realmente a ninguno de sus familiares les importa así que ni eso.

Lo peor de este romance, por eso, no es que sea soso, sino que se me vende como romántica una relación en la que un chico de veinte le confiesa a su hermanastra de dieciséis que ella siempre le ha gustado, con lo cual, teniendo en cuenta que se conocieron cuando él tenía quince y ella once, le está diciendo que se enamoró de ella cuando ella era una niña, y eso es nagl. En general la actitud de Niko no me gustó mucho porque van como demasiado deprisa en todo y no sé, parece que hoy en día está de moda meter aspectos problemáticos en las historias de amor para adolescentes.

Por otro lado Niko es un gran cinéfilo y durante toda la novela él y Emma están recitando diálogos de películas y haciendo múltiples referencias a las mismas. Normalmente no es algo que me moleste, al contrario, me gusta ver referencias de películas que me gustan en los libros, pero siempre hay un límite y en este caso lo encuentro excesivo (los cuarenta como desees al final cansan). Además, pierde un poco la gracia cuando la escritora te tiene que estar explicando de dónde viene cada referencia. También me chirría, por ejemplo, que la protagonista no tuviera ni idea de qué va La Princesa Prometida (normal porque es una chica nacida en los noventa y muchos) pero luego sí hubiera visto Colombo y Aquellos Maravillosos Años, que no son series que la chavalería de hoy en día se conozcan. Cosas mías, seguramente.

La trama de misterio es algo mejor, aunque la identidad del asesino se adivine al minuto uno. De nuevo tanta referencia religiosa se hace un poco pesada, pero al menos tiene una razón de ser y más o menos la trama del asesino, pese a ser predecible, está bien construida.

Lo peor de esta novela, para mí, es la protagonista. No pude con ella. Además de lo mencionado de que no soporta a Niko y en cuanto él le hace dos comentarios bonitos ella cae rendida a sus pies, la muchacha, que va a estudiar criminología y según ella "siempre pienso como criminóloga", se cree Jessica Fletcher intentado resolver los asesinatos, sin lograr nada productivo, por supuesto. La chica se queja de que las mujeres mayores del pueblo ya juzguen a los posibles sospechosos sin tener pruebas y luego ella hace lo mismo. Mueren dos chicas a las que ella conoce, que incluso califica de amigas, y se la sopla totalmente, lo único que le importa es que Niko le haga caso. (Niko no es mucho mejor, la primera de las víctimas es su ex novia y una chica con la que todavía mantenía la amistad, y hace un comentario de "parece que no me importe lo que le ha pasado pero no es así" para disimular pero también suda). Y lo que más me dolió, como psicóloga, es la manera en la que Emma va haciendo diagnósticos alegremente, afirmando con total seguridad que el asesino es un psicópata (cosa que se ve que no es) y describiendo los trastornos de una forma totalmente irresponsable.

Sobre el resto de personajes, Niko es un poco plano y el resto de la familia, especialmente la hermana pequeña y la madrastra, se hacen querer más. Los secundarios no tienen profundidad ninguna, así que tampoco se les puede coger mucho cariño.

Es una lectura ligera, con vocabulario sencillo, frases muy cortas y repetición de palabras. Eso es algo que se va mejorando con el tiempo y la práctica, aunque sí que eché en falta un trabajo más exhaustivo de edición para solventar algunos fallos, como párrafos así:
No me podía creer que su padre y el novio de Adele fueran amigos. Pero ¿qué clase de amistades tenía su padre como para conseguir que la mejor artista de este siglo me firmara un CD de edición limitada?
Pues tú misma lo has dicho, es amigo del novio de Adele. Si lo que quería era preguntarse cómo es que el padre de su chico conoce al novio de Adele en primer lugar, se podría haber formulado de otra manera. Otros ejemplos: hay un capítulo narrado desde el punto de vista de una de las víctimas. La chica tiene los ojos vendados así que describe lo que sucede a través de los sonidos y los olores que capta, solo que al final del capítulo narra cómo el asesino se toca la cara o saca un cuchillo de caza, cosas que ella no puede saber. En otra ocasión, Emma le pregunta a Niko que cuándo empezó a gustarle el cine, algo que Niko ya le había explicado unos capítulos atrás. No sé, son detalles en los que no pude evitar fijarme.

En general le agradezco a la autora que no se limitara a hacer un romance juvenil sin más sino que tratara de hacer algo diferente. Es un libro entretenido, que se lee deprisa, y ahora en verano no entra del todo mal. Si me lo hubiera leído el verano pasado seguramente hubiera dicho que es que el género juvenil no es para mí, pero no me veo capaz de decirlo ahora porque este año he leído algunas novelas juveniles que me han fascinado y enamorado así que simplemente es esta novela en particular que no me ha terminado de convencer.

La portada es preciosa, eso sí.

Nota: 4

sábado, junio 18, 2016

Antes de Ti

(El libro se llamaba en España Yo Antes de Ti, pero en esta edición le cambiaron el nombre para coincidir con el de la película)
Miré por la ventana, al cielo azul y brillante, y le conté una historia de dos personas. Dos personas que no deberían haberse conocido y que al principio no se cayeron demasiado bien, pero que descubrieron que eran las únicas dos personas en el mundo que podrían comprenderse.
Llevaba semanas con este libro en mi wishlist de Book Depository, y cada vez que entraba me pasaba un rato mirándolo dubitativa. QUERÍA comprarlo, no paraba de hacerme ojitos, pero nunca terminaba de decidirme a hacerlo, quizás porque era consciente de que me iba a hacer sufrir. Al final, un día fui al FNAC y allí estaba esta edición nueva, preciosa con el póster de la peli en portada, y BARATA, que es lo importante. Así que la tentación fue muy fuerte y no solo me lo compré, sino que a los pocos días ya me lo estaba leyendo (y eso, creedme, sí que es inusual en mí. Generalmente tardo meses si no años en leerme los libros que me compro, pero este 2016 estoy intentando cambiar esa tendencia). 

Me Before You es un libro muy popular de la periodista y escritora Jojo Moyes que ha ganado todavía más notoriedad con la adaptación a película con Emilia Clarke y Sam Claflin (Daenerys y Finnick) en los papeles protagonistas. El año pasado se publicó una secuela titulada Me After You.

Louisa Clark es una chica de veintiséis años que se acaba de quedar sin trabajo. Durante los últimos seis años había trabajado en una cafetería en la que estaba muy a gusto, pero de un día para otro, su jefe le comunica que va a cerrar el local. Lou, que no está muy cualificada ni tiene mucha más experiencia más allá de este trabajo, tiene muchos problemas para encontrar un nuevo empleo, y, encima, en su casa necesitan su sueldo porque solo trabajan ella y su padre y en la empresa de este no paran de hacer recortes por lo que le va a tocar cualquier día de estos. Al final, a través de la agencia de empleo Lou hace una entrevista para un puesto de cuidadora de un tetrapléjico, Will Traynor, un chico de treinta y cinco años que tuvo un accidente de moto que lo dejó en ese estado. Para su sorpresa, Lou es contratada por seis meses, y aunque al principio cree que no va a ser capaz de trabajar día tras día con alguien que se lo pone tan difícil como Will, poco a poco se irán haciendo amigos y Lou decidirá que va a ayudar a Will a volver a tener ganas de vivir.


Me Before You está clasificada como novela romántica, aunque no es bien bien eso. El romance es una parte muy importante del libro, por supuesto, pero no es el tema central, porque es más el viaje personal de Lou que otra cosa; de hecho, el título del libro se refiere al cambio y la evolución de la protagonista, y lo diferente que es al final de la historia a la persona que era antes de conocer a Will, aunque se puede decir que Will también cambia mucho después de conocer a Lou.

Y es que Lou es una chica lista, muy simpática y con recursos, bastante excéntrica a la hora de vestir y que termina ganándose el cariño de Will porque parece que es la única que se atreve a llevarle la contraria, la única que no le hace la pelota continuamente y con la que se divierte discutiendo. Hay un gran contraste entre los dos personajes, porque son polos opuestos: Will, guapo, rico, brillante, era el ejecutivo agresivo, el que se ganaba a todo el mundo con su pasión y su carisma, el que estaba acostumbrado a salir con mujeres despampanantes, el que siempre tenía ocupado su tiempo libre haciendo deportes de aventura, viajando por todo el mundo, acostumbrado a la actividad física. Will AMABA la vida. ¿Cómo se resigna alguien así a la idea de pasar el resto de sus días sin poder mover más que la cabeza y un poco una mano, sabiendo que ya no vas a poder a hacer nada por ti mismo, que dependes de otras personas para hacer hasta la más sencilla de las tareas? Y Lou es la chica normalita que se conforma con su pequeña existencia, que ya era feliz trabajando en su cafetería de siempre, a la que no le importa no salir de su pueblo, que se siente inferior a su hermana, que se ha conformado con un novio al que probablemente ya no quiere. Lou tiene una razón para tener miedo a atreverse a hacer cosas nuevas, una razón muy lícita, pero es Will quien le enseña a abrirse a nuevas experiencias.

Y es que, en esencia, ese es el mensaje del libro. No es sutil y no lo necesita, porque es un mensaje que siempre hemos de tener presente: hay que aprovechar la vida, porque solo tenemos una. Antes de que nos demos cuenta, todo puede terminarse y solo depende de nosotros el mirar atrás sin remordimientos.

Me Before You es un libro que ya desde el principio sabes que va a ser doloroso. Es una historia que te hace reflexionar y ponerte en la piel de Will: seguro que, al leerlo, todos hemos pensado, ¿qué haría yo en esa situación? ¿Preferiríamos morir a tener una existencia así, o se puede aprender a disfrutar de nuevo de la vida, pese a todo? Jojo Moyes hace un buen trabajo mostrando diferentes puntos de vista, no solo el de Will. Lou se pasa muchas horas en Internet investigando y acaba en un foro en el que habla con otros tetras y cuidadores, lo cual la hace ver la situación de Will desde distintas perspectivas, incluso de la gente que rodea a Lou y a Will. Hay gente que considera que el mensaje de este libro es negativo por la actitud de Will, que este libro viene a decirte que la gente con discapacidades graves no puede apreciar realmente la vida, pero yo no considero que sea así. Por supuesto que es un tema espinoso que no agradará a todo el mundo, pero, a la hora de la verdad, cada uno debería poder elegir cómo quiere vivir o no su vida. Quién es más egoísta, ¿el que no quiere vivir, o el que no quiere aceptar que un ser querido se marche pese a saber que quedarse es hacerle sufrir?


Además, yo personalmente no me había parado a pensar en lo realmente duro que es ser tetrapléjico más allá de lo de no poder moverse. Nunca había pensado que además de la parálisis están las infecciones, los picores, la no regulación de la temperatura corporal, el riesgo de neumonías y otras enfermedades... Realmente lo sientes por Will.

La gran baza de esta historia es la maravillosa relación entre Lou y Will, una relación de amistad que se va convirtiendo poco a poco en algo más. Ambos, pese a lo distintos que son, se complementan muy bien y sus discusiones son divertidísimas. Es fantástico ver cómo madura Lou al lado de Will, cómo se va convirtiendo en la mujer competente que siempre se escondió dentro de ella, al mismo tiempo que vemos cómo él se va ablandando y va empezando a apreciar más lo que tiene. El estilo de Jojo Moyes me recordó en algunas ocasiones al de Marian Keyes, y siempre me ha fascinado esta forma de escribir de los autores británicos que son capaces de imprimirle humor a temas tan complicados como es en este caso la tetraplejia sin resultar ofensivos en ningún momento.

El resto de personajes también aportan mucho a la historia, como Nathan, Treena, Patrick y su relación con Lou, los padres de Lou, los de Will... El libro está escrito en primera persona desde el punto de vista de Lou pero hay algunos capítulos que aportan el punto de vista de otros de los personajes que acaban por enriquecer la novela (el del padre de Will, por ejemplo, es de los capítulos que más fuerte te golpean).

Antes de Ti es un libro que engancha, que no te suelta hasta que te lo terminas y que después se queda contigo. No es un libro para todo el mundo porque trata un tema controvertido e incómodo, pero yo, personalmente, sí lo recomiendo. Es una historia de amor preciosa y muy humana entre dos personas de mundos totalmente diferentes que jamás se hubieran encontrado si no hubiera sido por la tragedia y que gracias a eso aprendieron muchas cosas el uno del otro y de sí mismos.

Es la historia de una chica que quiso ayudar a un chico a tener ganas de vivir y amar la vida de nuevo y que terminó por darse cuenta de que, en realidad, era él quien le enseñó ella a hacer eso mismo.

Para leer con el paquete de kleenex a mano.

Nota: 8'5

miércoles, junio 08, 2016

Escondido en las Sombras

Como ya he mencionado en alguna que otra ocasión, con Mary Higgins Clark siempre voy a lo seguro. Cuando me leo un libro que no me gusta demasiado y pondero cuál va a ser el siguiente que me deje mejor sabor de boca, suelo recurrir a esta mujer porque ya sé qué esperar de ella y las posibilidades de llevarme una decepción son mínimas. Escondido en las Sombras (Nighttime is my time) fue publicado originalmente en 2004.

La profesora y escritora Jean Sheridan vuelve a su pueblo natal veinte años después de marcharse para la reunión de ex-alumnos de su instituto. Ella ya sabe de entrada que no va a ser un viaje agradable; allí no le esperan más que malos recuerdos de su infancia y también el recordatorio de que perdió al chico que amaba cuando estaba embarazada y que tuvo que dar en adopción a su pequeña, algo que ha mantenido en secreto durante todos estos años. Pero alguien ha averiguado este secreto y ha empezado a mandarle cartas amenazadoras. Jean, temerosa de que su hija esté en peligro, también descubrirá que cinco antiguas compañeras de instituto con las que se sentaba a la mesa a la hora de comer han muerto los últimos años en misteriosas circunstancias, y en el mismo orden en el que solían sentarse. Ya solo quedan dos chicas de ese grupo: Laura Wilcox, una actriz de capa caída por la que suspiraban todos los chicos del insti, y la propia Jean.

Escondido en las Sombras me enganchó una barbaridad al principio porque tenía un toque Agatha Christie genial. El misterio de las chicas de la mesa del comedor que han muerto en lo que todo el mundo dio por sentado que eran accidentes, la reunión de antiguos alumnos, la amenaza que planea sobre las cabezas de las dos últimas chicas del grupo, los cinco sospechosos juntos en el mismo lugar, todos medio atrapados en ese hotel baratucho... Incluso MHC hace una referencia a Diez Negritos en algún momento.

Me pareció un punto de partida espectacular, e incluso lo encontré más oscuro de lo habitual, aunque luego, a medida que avanza el libro, la historia ya se va volviendo más parecida a lo que suele escribir esta mujer y perdiendo ese espíritu Christie. Me hubiera gustado que el misterio se hubiera resuelto en lo que es la reunión de ex alumnos, con una resolución explosiva en el mismo hotel, pero se alarga unos pocos días más y aunque la tensión y la intriga persiste, por supuesto, no hay tanta sensación de urgencia.

Escondido en las Sombras ofrece lo que la mayoría de trabajos de Higgins Clark. Tenemos a una protagonista femenina, inteligente y sensata, que se ha labrado una carrera ejemplar pero que no ha sido capaz de superar la muerte de su novio y padre de su hija, a la que tuvo que dar en adopción. Ella es una de los seis homenajeados en la reunión de ex alumnos, seis alumnos que han conseguido el éxito profesional en diferentes ámbitos: tenemos a la actriz, aunque ahora está en horas bajas porque a punto de cumplir los cuarenta no es que sea lo más deseado en Hollywood precisamente y que espera conseguir el favor de alguno de sus antiguos amigos, tenemos al autor teatral que escribe unas obras de lo más oscuras y deprimentes, tenemos al productor de televisión y dueño de varios canales, al humorista que está a punto de estrenar una serie y al médico que tiene un programa en televisión y que parece sentir algo por Jean. Los cuatro hombres, más el organizador de la reunión, estuvieron enamorados de Laura, la actriz, así que cuando esta desaparece, se convierten en los principales sospechosos. Todos ellos fueron bastante fracasados cuando iban al instituto, y todos guardan dentro de sí un inmenso rencor por lo mal que lo pasaron en aquel lugar, un resentimiento que tiene que salir por algún lado.

Pero solo uno de ellos es el Búho, un asesino que no solo ha acabado con la vida de las chicas sentadas a la mesa del comedor, chicas que veinte años atrás se rieron de él y le humillaron, sino que, muy jovencito, descubrió que tenía el poder de arrebatar la vida y desde entonces ha ido asesinado a mujeres y algún hombre al azar. Solo porque puede. El Búho es quien se esconde tras las amenazas a la hija de Jean, y es culpable de varios crímenes que hasta el momento siguen sin resolver... y no va a parar hasta cumplir su objetivo de aniquilarlas a todas.

El libro está narrado bajo el punto de vista de todos los personajes implicados. Jean, Laura, los cinco sospechosos, y todos los demás personajes, como el policía que investiga la desaparición de Laura, una mujer amiga de Jean cuya hija murió asesinada veinte años atrás, un joven periodista que espera conseguir un artículo de primera, la recepcionista del hotel, la propia hija de Jean... Y, por supuesto, el asesino. Son capítulos muy cortos que animan a seguir leyendo y que siempre te dejan con la miel en los labios.

Como es habitual Higgins Clark va metiendo cortinas de humo para que sospechemos de todos, de hecho en un punto pasan de ser cinco sospechosos posibles a seis, y todos actúan de forma suspicaz y parecen tener sus motivos. Eso sí, si uno se conoce los trucos de esta mujer, no es nada complicado descubrir la identidad del asesino. Sí que he de decir que en algunos momentos era un pelín ridículo porque el Búho interactúa con algunas de sus víctimas que obviamente le conocen y les obliga a llamarle Búho en vez de decir su nombre para que este no sea desvelado, y no se sostiene tan bien como debería.

Como siempre, también hay un poco de romance, pero como es también habitual, Higgins Clark le dedica el mínimo de tiempo necesario para centrarse en lo que es el misterio. Sí que me hubiera gustado un poquito más de desarrollo, porque Mark me parecía un buen personaje, y el epílogo realmente sabe a demasiado poco porque ahonda muy poco en algunos personajes o directamente nada en otros.

Escondido en las Sombras es un libro muy entretenido que gustará a los fans de los misterios no excesivamente elaborados y sobre todo a los fans de esta autora, ya que tiene todos sus trucos y manías. Aunque no es tan bueno como parecían augurar sus primeras páginas a lo Agatha Christie, ni tampoco es de los que más me han gustado de la autora, es una lectura satisfactoria que cumple con lo que promete, que es justamente lo que necesitaba. Por supuesto, seguiré leyendo más trabajos de Higgins Clark.

Nota: 6'5

domingo, junio 05, 2016

Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven

Albert Espinosa es un hombre de muchos talentos. Es guionista, actor, director, productor, escribe obras de teatro, columnas en el periódico, es conocido sobre todo por ser el creador de la serie Polseres Vermelles, que se basó en su propia experiencia ya que a los catorce años le fue diagnosticado un cáncer que le tuvo diez años en un hospital y le provocó varias secuelas físicas importantes. Cuando ves a Espinosa en entrevistas es un hombre realmente simpático, divertido, que ha sabido no solo sobreponerse de su durísima experiencia vital sino que irradia su amor por la vida en cada sonrisa y en cada palabra. 

Y también escribe libros que además venden un montón.

Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven cuenta la historia de Dani, un hombre que trabaja buscando niños desaparecidos. El mismo día que rompe con su novia recibe la llamada de un hombre desesperado por el secuestro de su hijo pequeño, rogándole que le ayude. Dani acepta el trabajo y viaja hasta Capri, una isla que le trae muchos recuerdos de su infancia. Este viaje le servirá para rememorar los pasos que le han llevado hasta ese momento y las personas que le influenciaron profundamente cuando era pequeño y le hicieron ser el hombre que ahora es.

Tenía este libro por casa (creo que se lo regalaron a mi madre en algún cumpleaños), y como la sinopsis parecía interesante decidí darle una oportunidad. Y bueno, lo mejor que se puede decir de este libro es que se lee muy rápido. Son apenas doscientas páginas, con capítulos extremadamente cortos y un tamaño de letra grande, así que realmente en nada te lo ventilas, y eso es bueno porque la historia no engancha demasiado. De hecho me está costando horrores enfocar la reseña de un libro que no me ha aportado nada en absoluto, pese a que la idea y su propósitos no son malos. La ejecución, sin embargo...

La historia está contada desde el punto de vista de Dani y se desarrolla en pocas horas, desde que rompe con su novia hasta que encuentra al niño secuestrado (pero que quede claro que el libro no va de eso, porque esta trama no dura ni diez páginas y se resuelve en unos pocos párrafos). Durante esas horas, Dani va rememorando varios momentos clave de su vida que explican cómo ha llegado hasta ahí, con una narración que no es lineal ya que va saltando de un sitio a otro y creo que no termina de funcionar porque no te da tiempo en ningún momento de interesarte realmente por lo que te está contando.

Uno de los puntos de los que trata este libro es de la importancia de la gente con la que nos vamos encontrando en la vida, cómo en momentos determinados nos topamos con la persona precisa que nos marcará y nos cambiará la forma de ver las cosas y enfocar el mundo. Dani encontró a dos personas así cuando era niño, el señor Martín, al que conoció en el hospital a los diez años, y George, al que conoció en un barco rumbo a Capri (y yikes un señor mayor que se encuentra a un niño de trece años que se ha fugado y se lo lleva a su casa y le ofrece quedarse allí varios días). Una de las cosas que menos me gustó fue que por un lado la narración trata de ser realista en el sentido de que nuestros pensamientos a menudo son así, saltan de un lado a otro y no siguen una línea recta, por eso Dani va contando fragmentos de una historia para saltar a otra y volver a esa unos capítulos más tarde, pero luego, por el otro, los diálogos entre los personajes no tienen naturalidad ninguna, todos son demasiado profundos y filosóficos, para que quede clara la moralina, y no sé, creo que hubiera ganado si hubiera sido algo más sutil.

El otro punto que toca es el de la naturaleza de Dani, no voy a ahondar mucho porque supongo que ese descubrimiento es una de las sorpresas de la historia, pero que viene a decirte lo difícil que es ser diferente a los demás, lo mucho que tenemos que sacrificar a menudo para tratar de ser lo que la sociedad espera de nosotros y ser igual al resto, y la fuerza que se necesita para aceptarse a uno mismo.

Y ya. Es un libro que trata de hacernos reflexionar pero que no acaba de conseguir lo que se propone. Y el mayor problema es cómo está escrito. No es que Espinosa escriba mal, hay algunos pasajes que están verdaderamente bien, pero cuando cada maldita frase termina en puntos suspensivos, acaba
por ser tan irritante que lo que te está intentado vender te da completamente igual.

No voy a decir que odiara la lectura de este libro, de hecho me gustó el final porque lo cierra todo de una manera muy correcta, pero en su mayor parte, me dejó totalmente indiferente y creo que eso es lo peor que se puede decir de un libro. Simplemente, Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven no es para mí.

Nota: 4

sábado, junio 04, 2016

The Girl Who Loved Tom Gordon

Poco a poco sigo avanzando en la extensa bibliografía de Stephen King y en esta ocasión le ha tocado el turno a The Girl Who Loved Tom Gordon, o La Chica que Amaba a Tom Gordon en España, publicado originalmente en Estados Unidos en 1999.
The world had teeth and it could bite you with them anytime it wanted. Trisha McFarland discovered this when she was nine years old.
Trisha tiene nueve años, casi diez, y está muy harta de su situación familiar. Desde que sus padres se separaron y se fue a vivir a Maine, que su madre y su hermano mayor no hacen otra cosa que discutir. Cada fin de semana su madre se los lleva a los dos a hacer alguna visita o excursión con la esperanza de mejorar las cosas, pero cada fin de semana pasa lo mismo, y este no es una excepción. Acaban de empezar su excursión por la senda de los Apalaches y su madre y su hermano no paran de soltarse reproches. Así que, para no oírlos, Trisha se mete en el bosque para hacer un pipí y una vez termina decide tomar un atajo para alcanzar a su familia; y, cuando quiere darse cuenta, está totalmente perdida. 

Algo que se puede decir de Stephen King es que siempre trata de innovar. Hay muchos escritores que básicamente escriben lo mismo una y otra vez, o al menos siguen un patrón similar en muchas de sus obras, pero no es el caso de King que en cada libro va explorando diferentes temáticas y puntos de vista. Sí, muchos de sus trabajos se enmarcan dentro del género del terror, pero es un género que ofrece millones de posibilidades y el escritor de Maine siempre está en la búsqueda de nuevas vueltas de tuerca.

The Girl Who Loved Tom Gordon es un claro ejemplo, puesto que se parece bien poco a los otros libros del autor. En esta ocasión el personaje principal es una niña de nueve años y ella es la absoluta protagonista de la historia, puesto que toda la trama gira entorno a todo lo que tiene que hacer para sobrevivir perdida en el bosque y sus esfuerzos por encontrar algún rastro de civilización que le ayude a volver con su familia. Se trata de un tipo de terror realista, que nos podría pasar a cualquiera de nosotros, y vale, quizá no sea una novela de MIEDO, pero pongámonos en la situación de Trisha: totalmente solos y perdidos en un bosque, con comida y bebida que va menguando por momentos, con el ataque constante de todo tipo de insectos y la amenaza de otro tipo de animales que acechan en las sombras, caminando y caminando kilómetros y más kilómetros ya no solo por el suelo del bosque sino por cenagales repugnantes, día tras día tras día... No me digáis que no es una situación terrorífica.

Sí que King mete algo un poco más sobrenatural con la figura de ese ser del bosque que parece perseguir a Trisha esperando el momento oportuno en el que su nivel de desesperación y angustia esté al límite para entonces atacar, pero lo hace de una forma que sigue siendo realista, puesto que tiene una explicación totalmente racional ya que cualquiera de nosotros, en las mismas circunstancias que Trisha, ya nos estaríamos imaginando de todo. Pero más que eso es un libro sobre supervivencia, sobre cómo se las arregla Trisha para resolver su situación, para conseguir comida y bebida, para buscar el camino correcto, para evitar los insectos en la medida de lo posible, para superar todas las adversidades que se va encontrando... Trisha, pese a su corta edad, es una chica muy resolutiva y espabilada, pero como niña que es, no todas las decisiones que toma son las correctas y muchas veces se ve engullida por su propio miedo y acaba llamando a voz en grito a su madre para que venga a buscarla.

El título viene a colación porque Trisha es una gran fan del béisbol y Tom Gordon es su jugador favorito. Mientras está perdida en el bosque, la única compañía que tiene es su walkman, que utiliza para escuchar los partidos de su equipo por las noches y sentirse un poco menos sola. Con el tiempo, a medida que pasan los días, Trisha empieza a imaginarse que Tom Gordon camina junto a ella y habla con ella y la ayuda, y eso le sirve para soportar una situación que de otro modo sería totalmente desquiciante.

Es un libro cortito, no llega a las trescientas páginas, y no es muy complicado de leer, aunque reconozco que a mí se me hizo algo pesado porque me lo leí en inglés y con tanto vocabulario forestal me perdía un poco. Además una buena porción de la historia gira entorno al béisbol que es un deporte que a mí no me interesa mucho y que además no entiendo, así que esos trozos son para mí los peores.

Eso sí, considero que tiene mucho mérito hacer una historia con un único personaje que no interactúa con nadie, salvo en los recuerdos que va teniendo de su familia, y sin contar la alucinación de Tom Gordon, y que no se haga aburrida. Como Trisha siempre se va encontrado dificultades diferentes a lo largo de su travesía, el libro te mantiene enganchado hasta el final, porque quieres saber si al final encuentra una salida, se salva y puede volver con su familia.

No lo pondría ni mucho menos en la pila de los grandes libros de King, no lo metería en ningún top-5 o top-10, más bien lo pondría en la pila de los que "están bien". No decepciona pero tampoco es nada espectacular, vamos, pero sí que lo recomendaría más que nada para reflejar lo que decía antes de la flexibilidad y originalidad que muestra el autor siempre en sus obras.

sábado, mayo 21, 2016

Te Daría el Mundo

Para mi cumpleaños mi madre me suele preguntar que qué me hace ilusión tener. Muchas veces le digo que me da igual, que elija ella, pero este año le pedí un libro que tenía muchas ganas de leer. Desgraciadamente no lo encontramos por ninguna parte en castellano (terminé comprándomelo en inglés), así que tuve que elegir una alternativa y al ver Te Daría el Mundo en la estantería de la librería, y recordar que había visto una crítica muy buena de una booktuber de la cual me suelo fiar, no me lo pensé dos veces y lo cogí. Sin duda, no podía haber escogido mejor.

Hay veces que, nada más leer las primeras líneas, ya sabes que te encuentras ante un libro muy especial. Te Daría el Mundo de Jandy Nelson es uno de esos libros, y por eso sé que mi reseña no le va a hacer ningún tipo de justicia, porque está escrito de una manera que, más que leerlo, lo sientes, y eso es algo que no se puede plasmar con meras palabras. De todas formas, vamos a intentarlo.

Te Daría el Mundo nos cuenta la historia de Noah y Jude, dos hermanos mellizos (chico y chica) que son inseparables. Cuando tienen trece años, su madre decide que deberían cursar sus años de instituto en la Escuela de Arte de California, y es entonces cuando el vínculo entre ellos dos empieza a resquebrajarse. Los celos, la rivalidad y la inseguridad sobre su propio talento hacen tanta mella en ellos que para cuando tienen dieciséis, ya no se hablan, por varios otros motivos que se van desvelando a medida que avanza la historia.

El libro intercala capítulos narrados por Noah, cuando tienen trece años, y Jude, cuando tienen dieciséis. Muchas cosas han pasado en esos tres años que les han alejado el uno del otro, y que les han cambiado como personas, ya que son todo lo opuesto a lo que eran antes. Noah, que era el chico "rarito" que vivía en su propia mente, que vivía para el arte y que se moría por los huesos de su nuevo vecino Brian, ahora va al instituto normal, tiene colegas deportistas, sale con chicas y no ha vuelto a dibujar. Jude, que era la chica popular, a la que le encantaba coquetear con chicos, la chica simpática y enrollada a la que todo el mundo admiraba, ahora se esconde bajo varias capas de ropa, habla con su abuela muerta, ha decidido que se acabaron los chicos, está convencida de que su madre le está saboteando todas sus creaciones porque no le perdona lo que hizo, y acaba de encontrarse con Oscar, un chico muy particular que asegura que su destino era conocerla a ella.

Se trata de una historia juvenil sobre el crecimiento personal de dos niños que se ven enfrentados a una serie de circunstancias que cambian toda la percepción que tenían de la vida y del mundo y que les moldean como personas a medida que se van acercando a la edad adulta. A priori para alguien de mi edad no debería resultar especialmente interesante leer sobre dos críos pero está escrito de una forma que es imposible no enamorarte de los personajes; jamás pensé que podría sufrir y emocionarme tanto por la historia de amor entre un chaval de trece años y otro de catorce, pero es que la historia te atrapa de una forma que desearías poder vivir dentro de ella.

Jandy Nelson tiene una manera de narrar absolutamente indescriptible; sus metáforas, sus símiles, la forma cómo enlaza todo a través de la óptica del arte te deja sin aliento. Alterna muy bien los dos puntos de vista, ambos necesarios porque tanto Noah como Jude tienen una parte de la información y necesitas saber la versión de los dos para entender la historia completa, y la autora consigue hilarte la trama de los dos de una forma maravillosa, hasta que llegas al final y te das cuenta de que todos los personajes que has conocido a lo largo del libro están conectados entre sí aunque no lo pareciera al principio y de esta manera todo cobra sentido. Lo mismo se puede decir del momento en el que entiendes por qué el libro se llama así.

En mi opinión, y creo que en esto coincide casi todo el mundo, los capítulos de Noah y su museo invisible son los más entretenidos, su romance con Brian es probablemente lo mejor del libro, y son capítulos muy largos así que cuando cambia de hermano tienes que apechugar durante muchas y muchas páginas hasta que vuelve a tocarle a él, pero como decía la versión de Jude, con sus rarezas, sus supersticiones, sus cebollas en los bolsillos y sus conversaciones con el fantasma de su abuela son necesarias para que los dos caminos converjan. Además, la relación de Jude y Oscar también es preciosa, y Nelson tiene mucho arte para contarte dos romances de esos que solo pueden existir en los libros pero sin hacerlos cursis en ningún momento.

Es un libro sobre amor fraternal, sobre amor romántico, sobre amistad, sobre los obstáculos que te encuentras por el camino, sobre el dolor, sobre las expectativas que ponen sobre nosotros nuestros padres y la presión de cumplirlas al tiempo de crecer con nuestra propia identidad, sobre el sentimiento de culpa, pero sobre todo es un libro sobre el duelo y cómo una pérdida importante, especialmente cuando eres joven y todavía no comprendes del todo lo cruel que puede llegar a ser la vida, puede cambiarlo todo en un abrir y cerrar de ojos. Una historia, al fin y al cabo, que nos dice lo importante que es la gente a nuestro alrededor para seguir adelante y que demuestra que el mundo está lleno de belleza siempre y cuando abramos los ojos lo suficiente como para verla.

O puede que las personas estén hechas de muchas personalidades distintas. A lo mejor estamos siempre acumulando nuevos yoes. Sumando personalidades a medida que tomamos decisiones, buenas y malas, que metemos la pata o progresamos, que perdemos la cabeza y recuperamos el sentido, que nos hundimos, nos enamoramos, lloramos a un ser querido, crecemos, nos apartamos del mundo o lo agarramos por los cuernos, a medida que creamos cosas y las destruimos. Y cada nuevo yo se encarama a los hombros del anterior, hasta que acabamos convertidos en una inestable torre humana.

Hay muchos escritores con talento en el mundo pero, de verdad, el estilo de Jandy Nelson va mucho más allá. No son palabras, no son frases, es pura magia en todas y cada una de las páginas de este libro. Me siento afortunada nada más que por el hecho de haber tenido la oportunidad de leerlo, hacerlo me ha recordado que leer es una de las cosas más maravillosas de este mundo, y sé que es un libro que recordaré con cariño durante toda mi vida.

Nota: 9.5

viernes, abril 29, 2016

Message in a Bottle

Como casi cualquier hijo de vecino conocía a Nicholas Sparks por haber visto alguna de las películas que adaptan sus libros (sí, El Diario de Noa, por supuesto, y alguna más), pero no había leído ninguna de sus novelas y me apetecía probar. Me decidí por Message in a Bottle porque el argumento parecía interesante y porque no he visto la película, así que no tenía demasiadas expectativas puestas en la historia más allá de saber que probablemente sería un dramón.

Theresa Osborne, una periodista de treinta y seis años que escribe una columna en el Boston Times, se encuentra una botella con un mensaje dentro mientras pasea por la playa durante unas vacaciones. La carta está escrita por un tal Garrett y está dirigida a su esposa Catherine, a la que ha perdido. Las palabras de ese hombre causan una profunda impresión en Theresa, y su jefa, al sentir una reacción similar al leer la misiva, la convence de publicarla en la columna sustituyendo los nombres por iniciales. Tras publicarla, Theresa consigue hacerse con otras dos cartas escritas por el mismo hombre, y siente tanto deseo de conocer a la persona que ama tan profundamente que extrayendo la información de las tres cartas consigue localizarle y ni corta ni perezosa se dirige a Wilmington, Carolina del Norte, en su busca. Theresa, que es una mujer divorciada madre de un hijo adolescente y muy afectada por la infidelidad de su ex marido, no ha encontrado desde entonces ningún hombre que le pareciera lo suficientemente decente como para salir con él. Garrett, viudo, ni se ha planteado volver a mirar a otra mujer porque todavía ama a su difunta esposa y siente que enamorarse otra vez sería como traicionarla. ¿Pueden ser Theresa y Garrett la segunda oportunidad que les aguarda a ambos en el camino?

Publicada en 1998, Message in a Bottle es la segunda novela de Sparks, después de la famosísima The Notebook. Para esta historia se inspiró en su propio padre, que tras la muerte de su esposa, la madre de Sparks, se hundió en una depresión tan grande que apenas se relacionaba ya con nadie, hasta que, con el tiempo, empezó a mejorar y conoció a otra mujer con la que quiso casarse. La historia va un poco más allá, pero es mejor leer el libro primero para no destriparse nada antes de tiempo, y es un homenaje realmente bonito hasta que te das cuenta de que Catherine es como se llama la mujer de Nicholas Sparks (ahora ex mujer, después de veintiséis años de matrimonio) y Theresa es el nombre de su agente. Sabiendo eso, todo lo que es romántico pasa a ser bastante creepy, pero en fin, corramos un tupido velo.

Como ya había visto un par de pelis basadas en sus libros, más o menos me imaginaba por donde irían los tiros. El libro cuenta la historia de amor entre Theresa y Garrett, un romance marcado por los obstáculos: Garrett no sabe que Theresa fue a buscarle después de leer sus cartas, viven en estados diferentes y todos sabemos lo complicadas que son las relaciones a distancia, más cuando sus circunstancias personales les dificultan enormemente plantearse el dejar su vida para irse con el otro, y, por supuesto, está el tema de que Garrett todavía sigue pensando en su difunta esposa. Es la historia de amor pasional de dos personas que no esperaban tener unos sentimientos tan intensos por alguien después de casi haber renunciado a volver a amar, uno de esos romances que uno encuentra una vez en la vida y que te hace plantearte si vale la pena dejar todo lo que conoces por esa persona porque en el fondo sabes que es muy poco probable que vuelvas a sentirte así otra vez si no luchas por este amor.

Robin Wright es Theresa en la película de 1999

La historia de amor es bonita, y se agradece encontrarte de vez en cuando historias en las que la mujer es mayor que el hombre, pero en todo momento no pude quitarme la sensación de que Garrett es demasiado dependiente y que exigía unas cosas a Theresa que no tenía derecho a pedir, más cuando él era el que seguía aferrado a la memoria de su ex esposa (con la que también tenía una relación extremadamente dependiente). Además también me pareció que iban demasiado deprisa, después de conocerse y enamorarse pasan unos días juntos, y la siguiente vez que Theresa viaja a Wilmington para volver a verle se lleva a su hijo, por poner un ejemplo. Y Garrett me pareció muy soso, la verdad.

El libro peca de ser poco sutil, sabemos que Garrett se siente muy confuso por la atracción inesperada que siente hacia Theresa, y su conflicto interno por no querer tracionar a su esposa Catherine pero a su vez su esperanza por tener la posibilidad de volver a ser feliz con alguien se nos muestra a partir de sueños que no hace falta ser un experto para descifrar. Es una novela que se lee muy fácilmente, es muy lineal y directa, algunos diálogos y situaciones son un poco mundanos pero en general entretiene.

Kevin Costner es Garrett

El final no es difícil verlo venir, como digo no es muy sutil y básicamente te lo cuentan al principio del libro. Aunque el mensaje que nos da la novela es muy bonito, el de que siempre se puede tener esperanza para volver a amar, la ejecución de este final no me terminó de convencer porque es muy inverosímil, y más por lo que sabemos del personaje. Sí que reconozco que se me saltaron algunas lágrimas, pero el autor podría haber encontrado alguna solución mejor para llegar a donde quería.

No puedo decir que Message in a Bottle me haya decepcionado porque me ha dado exactamente lo que esperaba de él: un romance lleno de pasión de esos que no olvidas nunca en la vida y mucho drama porque Sparks probablemente se alimenta del sufrimiento de sus lectores. Para una lectura ligera sin mucha exigencia, cumple; creo que sería ideal para leerlo en la playa, durante las vacaciones, simplemente para dejarnos llevar un poquito y soñar con encontrar nosotros nuestro propio mensaje en una botella.

Nota: 5'5