miércoles, julio 11, 2018

El Último Policía

El Último Policía es la primera entrega de la trilogía detectivesca protagonizada por Hank Palace. Su autor, Ben H. Winters, era famoso antes de ella por formar parte de aquella moda absurda de hace unos años de mezclar a Jane Austen y otros clásicos con monstruos diversos.

Palace, recién ascendido a detective, investiga el aparente suicidio de un agente de seguros en un lavabo del McDonald's. No hay muchos indicios de que sea otra cosa, pero el instinto de Palace le dice que ha habido juego sucio y decide demostrar que ha sido un asesinato.

Dicho así no parece gran cosa y de hecho el misterio es bastante normalito y tira de bastantes clichés, la resolución es correcta sin más y no es muy difícil adivinarla. Lo que hace interesante y muy original a esta novela, sin embargo, es que se enmarca dentro una realidad en la que un asteroide de más de seis kilómetros de diámetro se estrellará en la Tierra en seis meses, aniquilando a la mitad del planeta y dejando a la otra mitad en un entorno inhabitable. ¿Qué importancia tiene resolver este caso, pues, y más teniendo en cuenta la cantidad de suicidios que hay día sí y día también de gente que no quiere ver ese amargo final?

La gracia del libro es ver cómo se comportan las personas en el que es, literalmente, el fin del mundo. Cualquiera diría que en esa situación todos dejaríamos los bártulos y nos iríamos a hacer lo que nunca nos habíamos atrevido a hacer en vez de seguir trabajando, pero seguramente la realidad sería distinta y cada uno reaccionaría a su manera. Eso es lo que pretende explorar Winters, hacer un estudio de la sociedad en esas circunstancias, a través de los ojos de un hombre que siempre había soñado con ser policía y que necesita demostrar que su instinto es correcto, pese a que en seis meses todos estarán muertos.

Para fans incondicionales del género del misterio tal vez este libro sepa a poco, pero solo por la interesante mezcla con la ciencia ficción que hace el autor vale la pena echarle un ojo.

Nota: 3/5


sábado, julio 07, 2018

Eleanor y Park

Cuanto más leo de Rainbow Rowell, más enamorada estoy de su forma de escribir. Su prosa es tan dulce, y tan dinámica, además de resultar a la vez divertida, triste y terriblemente preciosa... Daría un riñón por escribir tan bien como ella.

Eleanor y Park es la historia de amor entre dos adolescentes que se conocen en el autobús que les lleva de casa al instituto y viceversa. Al principio la presencia del otro es una lacra, pero como se ven obligados a pasar tanto tiempo juntos, su amor compartido por los cómics y la música los va uniendo hasta que se enamoran perdidamente el uno del otro. 

Este libro es una monada. Una de las cosas que me gusta de esta autora es que siempre incorpora de forma muy natural la cultura pop de la época en la que ubica sus historias, en este caso los ochenta. De este modo encontramos un montón de referencias a cómics como X-Men o Watchmen y a grupos musicales como Joy Division o mis adorados The Smiths (espero que algún día hagan peli porque la banda sonora es top). Y son referencias que no se sienten forzadas como en otras novelas juveniles, sino que forman parte de la misma trama y tienen su razón de ser.

El romance entre estos dos te mantiene en vilo de principio hacia final por todas las dificultades que se encuentran. Considero que está muy bien llevado el conflicto de Park al haberse enamorado de la chica marginada, con la que todos se meten implacablemente, y cómo eso afecta a su propio estatus; cómo, a pesar de amarla tanto, no puede evitar sentirse ligeramente avergonzado, siempre preocupado por lo que piensen los demás de él, empezando por sus propios padres. Por cosas como esa los personajes se sienten tan humanos.

Y luego está la trama familiar de Eleanor. Es muy duro leer sobre su padrastro abusivo y cómo su madre es incapaz de pararle los pies; toda la parte final me dejó con un nudo en el estómago.

Dentro de la literatura juvenil Rowell es un soplo de aire fresco porque en su mayor parte sus protagonistas son en general buena gente y no quieres otra cosa que verlos ser felices. Eso pasa con Eleanor y Park. Ninguno de los dos es perfecto, ella es distante, desconfiada y demasiado realista como para esperar un final feliz, mientras que él salta sin pararse a pensar en las consecuencias y es lo suficientemente ingenuo como para creer que el amor es suficiente. Pero por algún milagro del destino se han encontrado, se han sentado en el mismo asiento del autobús y han conectado a un nivel tan profundo que, de alguna forma, el para siempre parece posible. Y creer en ellos termina por ser irremediable. Su relación es tan bonita que no me hubiera importado seguir leyendo sobre ellos durante centenares más de páginas, pese a lo mucho que te hace sufrir la autora por ellos.

Otro gran libro dentro de la bibliografía de una autora que ya se ha convertido de mis favoritas, de lo mejor que llevo leído este verano.

Nota: 4/5

sábado, junio 30, 2018

Historias Fantásticas

Historias Fantásticas es una nueva (para mí, vaya, este libro es de 1985 y algunos relatos de finales de los sesenta) recopilación de relatos del maestro del terror Stephen King. En este libro podemos encontrar once historias y dos poemas, uno de ellos dedicado a uno de sus hijos.

Como siempre hago, dejo una breve opinión sobre cada relato:

-Hay tigres: Un niño tiene muchas ganas de ir al baño de su colegio, el problema es que allí hay un tigre y tiene pinta de estar muy hambriento.

No sé ni cómo calificar esto. Es una tontería, imagino que es de los primeros relatos de King porque parece escrito por un niño. No entiendo cómo publicó esto, la verdad.

-Apareció Caín: Un estudiante universitario, tras finalizar el semestre, decide hacer buen uso del rifle que guardaba en su habitación en el campus.

Eh, supongo que esto está inspirado por el tío aquel que se subió a lo alto de la torre de la Universidad de Texas y se puso a disparar. Desgraciadamente, sigue siendo muy real.

-Zarabanda nupcial: En 1927 un grupo de jazz toca en la boda de la hermana de un conocido gángster de Chicago.

Me aburren las historias de gángsteres, y esta, que se supone que trata sobre los prejuicios de la época (especialmente los raciales), parece que tiene como único propósito el ilustrar una y otra vez el sobrepeso de la novia.

-Paranoia: un canto: Un poema que trata de la paranoia de un hombre que cree que está siendo vigilado. Curioso, sin más.

-El ordenador de los dioses: Un escritor fracasado recibe un ordenador construido por su sobrino recientemente fallecido. Cuando lo enciende, descubre que es mucho más que eso.

Ah, los tiempos en los que no existían ni procesadores de texto. Esta historia está bastante bien y el final mola, aunque es muuuuuuuuy frío por parte del protagonista que ni se lo piensa dos veces.

-El hombre que no quería estrechar manos: Un anciano recuerda un episodio de su juventud en el que conoció a un particular hombre que se negaba a estrechar las manos de otras personas.

Tiene buena atmósfera y la resolución es correcta, pero pasa tanto tiempo describiendo la partida de póquer que termina por hacerse pesado.

-La playa: Una nave se estrella en un planeta desértico, en el que toda esa interminable arena parece tener vida propia...

Podría haber formado perfectamente parte de uno de los recopilatorios de Ray Bradbury. No está del todo mal, pero en general es bastante meh.

-La imagen de la muerte: Un experto va a tasar un valioso espejo del que se dice que a algunos les muestra la misma muerte.

Leyendo esto me acordé de ese gag tan genial de Just for Laughs en el que una serie de incautos, mientras esperan su turno para pagar en el supermercado, ven en la pantalla del vídeo de seguridad que la parca, con guadaña y todo, está detrás de ellos. El final está chulo.

-Para Owen: Un poema dedicado a su hijo Owen, por entonces pequeño. Muy mono.

-El camión de tío Otto: Quentin rememora el momento en el que encontró muerto a su tío Otto en unas circunstancias tan extrañas que nadie en su sano juicio le creería.

¡Una nueva historia con un vehículo asesino! Esta vez, un camión, que para postres existe realmente. Bastante sólida, de las mejores historias del libro.

-Reparto matutino (El lechero, 1): Un lechero hace un reparto con sorpresas.

Pues eso, un lechero cabrón y sádico que mete cosas en la leche.

-Ruedas: un cuento de lavandería (El lechero, 2): Un viejo conocido del lechero tiene problemas con su coche. La noche no terminará como él espera.

These men suck.

-El brazo: Una anciana que nunca ha salido de la isla en la que vive decide cruzar el brazo que separa a la isla del continente.

Albricias, una historia protagonizada por una mujer. Muy bonita, es un buen cierre para el libro.

En lo que a recopilatorios de historias cortas de King se refiere, este es de los más flojos que he leído hasta ahora. Algunos relatos están chulos pero ninguno es especialmente inolvidable y otros dejan bastante que desear. Pero bueno, se lee rápido y solo por completismo del autor ya tira.

Nota: 2/5

Por Trece Razones

El suicidio es uno de los actos más complejos que puede llevar a cabo el ser humano, porque a menudo parece carecer de lógica, o al menos para el ser querido que se queda atrás. ¿Qué puede llevar a una persona a hacer algo tan drástico e irreversible como quitarse la vida? ¿Cómo es que nadie a su alrededor se dio cuenta de que estaba tan al límite? ¿No es muy egoísta, por no decir cobarde, hacer algo así, y más cuando hay tanta gente que sufre mucho más y que lucha, día tras día, con uñas y dientes, por vivir? Para la gente que no sufre depresión, es muy difícil entender que hay veces que el saber que no hay salida, o que tu cerebro te haga creer eso mismo, es insoportable.

Hanna Baker era una adolescente que se tragó un puñado de pastillas para matarse. Unos días después de quitarse la vida, su compañero y pretendiente Clay recibe una caja de zapatos con trece cintas de cassette dirigidas a las personas a las que culpa Hanna (entre ellas él) y las razones que le han llevado a hacer algo así.

Tratar el tema del suicidio, especialmente en una novela para adolescentes, es muy delicado. ¿Cuántas críticas se ha llevado la serie de Netflix por considerar que glorifica el acto y que puede dar ideas a mentes impresionables? Pero al mismo tiempo es un tema que, si se lleva bien, puede ser muy interesante, sobre todo si sirve para entender un poco cómo funciona la mente de estas personas que deciden que ya han tenido suficiente. El viaje por la mente de Hanna da lugar a la reflexión: las primeras cintas son lo suficientemente inocentes como para pensar que tampoco es para tanto, que la mayoría de adolescentes pasan por cosas semejantes, pero como dice la chica, no es una sola cosa, es un cúmulo de varias, que van creando un efecto bola de nieve hasta que que Hanna queda al borde del precipicio sin más salida que saltar. Al final lo sientes de verdad por ella; empezó el curso en un nuevo instituto, ilusionada, y no tardó en ser perseguida por rumores, en saber que no encajaba en ninguna parte, en no sentirse a salvo ni en clase ni en casa, traicionada una y otra vez por gente en la que quería confiar. Y ya llega lo de la fiesta... y de alguna manera la comprendes. Seguramente si hubiera seguido adelante la experiencia en la universidad hubiera sido mejor, o en unos años, con tratamiento, podría haber dejado de sentirse tan sola y tan perdida, y más una persona como ella que tenía opciones. Pero Hanna llegó a un punto en el que creyó que nunca sería mejor y decidió que no quería sufrir más.

Por trece razones es una lectura importante y creo que no estaría mal que los chavales le echaran un ojo y hablaran de ello después con sus padres o adultos responsables para entender que los actos tienen consecuencias, y que a lo mejor una gamberrada "inocente" que puede parecer que no es nada del otro mundo puede afectar a la otra persona de una forma que ni imaginamos. Asher también menciona las señales del suicida, a las que no se les presta la suficiente atención (telita con el de la última cinta) y cómo estando atentos podemos ayudar en el momento más crítico. Pero también nos hace ver que muchas veces, pese a ello, pasará y no nos daremos cuenta de lo que pasaba hasta que ya es demasiado tarde.

En cuanto al libro en sí, Asher tiene muy buena mano en lo que es la voz de Hanna pero no tanta en la de Clay. La parte de las cintas es fantástica pero la narración de Clay es muy farragosa, más que nada porque se pasa el rato haciendo acciones insustanciales para que no sea todo pensamientos o la propia acción de escuchar las cintas. Y... cuando por fin le llega el turno, es bastante decepcionante, la verdad.

Como he dicho el tema del suicidio es muy delicado y hay que tener mucho cuidado con el mensaje que se da. Entiendo que es un libro que causará rechazo a mucha gente pero insisto en que creo que es una novela que hace pensar y eso es algo para nada desdeñable.

Nota: 3/5

miércoles, junio 20, 2018

Into the water

Después de fascinar a medio mundo con La Chica del Tren, la escritora Paula Hawkins tenía un difícil reto por delante: causar la misma buena impresión con sus segundo libro. Into the Water, o Escrito en el Agua, se publicó en 2017, y de nuevo la autora nos presenta un misterio contado a través de diferentes voces.

Jules vuelve al pueblo de su infancia, del que guarda muy malos recuerdos, tras la muerte de su hermana mayor Nel para cuidar de la hija adolescente de esta, Lena. Nel le había dejado un mensaje unos días atrás diciéndole que necesitaba hablar urgentemente con ella, pero Jules, que llevaba años sin hablarse con ella, no le devolvió la llamada. La muerte de Nel es todo un misterio: estaba obsesionada con una parte del río que atraviesa su pueblo a la que apodan la piscina, en la que durante generaciones varias mujeres han muerto en extrañas circunstancias. Nel apareció muerta allí poco después de que que se quitara la vida una chica joven, la mejor amiga de Lena. Todo parece indicar que se trata una vez más de un suicidio, pero con todos los secretos que guardan todos los allegados y enemigos de Nel, el asunto puede ser mucho más complicado de lo que parece.

La Chica del Tren me gustó solo a medias, así que no tenía muy claro que Into the Water fuera a convencerme más. Precisamente con el primero decía que me había decepcionado porque lo encontré muy simple y previsible y que me hubiera gustado que fuera más parecido a lo que escribe Gillian Flynn. Leyendo este libro me acordé muchas veces de Sharp Objects, porque tienen un aura muy similar, así que en ese sentido creo que Hawkins ya escribe un tipo de misterio que se parece mucho más a lo que suelo disfrutar en este género.

En esta ocasión en vez de tener tres puntos de vista los capítulos están narrados a través de los ojos de todos los implicados (que son unos diez, si no recuerdo mal). Casi todos ellos ocultan cosas relacionadas tanto con la muerte de Nel como con la de Katie, y los que no tienen sus propios secretos, por lo que es muy entretenido ir descubriendo qué se calla cada uno y qué relación guarda con el misterio global. La intriga está muy bien hilada, así como la forma en la que todo se relaciona con ese lugar del río, que tiene una presencia muy poderosa durante toda la novela. Sí que es cierto que hay muchos detalles que recordar y hay que prestar mucha atención para no perderse, yo tuve que volver atrás varias veces de hecho, pero en general creo que lo de los múltiples povs es un formato bastante estándar del género. Lo que no me acaba de convencer es que algunos personajes narren en primera persona y otros en tercera.

También creo que Hawkins hace mucho mejor trabajo con sus personajes esta vez, resultando estos mucho más complejos e interesantes y bastante más coherentes en sus motivaciones. Me gustó muchísimo cómo se desarrolla la relación entre Jules y Nel (sobre todo cuando Jules se da cuenta de que la ha juzgado mal al respecto de lo que le pasó de niña), también disfruté un montón todos los capítulos de Lena y la resolución de la historia de Katie.

Los giros no son terriblemente sorprendentes, muchos de ellos se ven venir, pero la historia es tan rica en contenido y el misterio que rodea al río y al pueblo tan fascinante que no puedo por menos que alegrarme de haberle dado otra oportunidad a la autora. Se nota que ha crecido como escritora porque su prosa es absolutamente fantástica, así que creo que su siguiente trabajo lo cogeré con muchas ganas.

Nota: 4/5

sábado, junio 16, 2018

El único recuerdo de Flora Banks

Cuando tenía diez años, a Flora Banks le detectaron un tumor en el cerebro. Desde que se lo extirparon que Flora sufre amnesia anterógrada, es decir, solo es capaz de retener recuerdos en su memoria posteriores a su operación durante un par o tres de horas, después se esfuman. Ahora Flora tiene diecisiete años, y tras besar a un chico en la playa, descubre que ha sido capaz de retener ese recuerdo. Con la esperanza de conseguir curar a su cerebro, Flora decide ir en busca de ese chico hasta casi el fin del mundo.

El único recuerdo de Flora Banks es el primer libro juvenil de Emily Barr, una periodista que escribió su primera novela mientras viajaba de mochilera por todo el mundo durante un año (life goals). Su amor por la aventura y los viajes también está presente en este título, que en un primer momento nos recordará a una versión adolescente de la película Memento.

En una de las citas de la contraportada del libro califican a esta obra como un thriller psicológico, lo cual es bastante poco preciso. En realidad es una historia de autosuperación, en la que vemos como Flora está limitada por una condición terrible que le hace olvidarlo todo al poco tiempo, y por culpa de la cual vive en un estado de confusión constante. Si ya es difícil manejarse por la vida en plenas capacidades, imagina hacerlo con la memoria prácticamente en blanco. Pero a pesar de ello Flora es una chica muy tenaz y obstinada que no se conforma con vivir arropada por sus padres y que lucha por seguir adelante y por mejorar. Está muy bien ver cómo se las va apañando para superar los obstáculos, como a fuerza de escribirse las cosas más importantes en sus brazos y en cuadernos va sorteando las dificultades y logrando sus objetivos, además de cómo logra ganarse el cariño de toda la gente que va conociendo por el camino. ¡Ya me gustaría a mí ser tan resolutiva! Aunque siendo realistas, en la vida real probablemente hubiera acabado muerta en una cuneta, porque desgraciadamente hay mucha gente malvada especialista en aprovecharse de la gente vulnerable,  y más una que lleva el pin de su tarjeta de crédito escrito en el brazo.

Lo que más me gustó de la novela fue la relación de Flora y su hermano, que atisbamos a través de los mails y cartas que se intercambian, y cómo él desea que ella sea una persona independiente, que decida por sí misma y que tenga la oportunidad de vivir su vida. Me dio pena no poder conocer más a Jacob.

Por contra, el hecho de que Flora lo olvide todo cada par de horas significa que cada tanto tiene que volver a ponerse al día, con lo cual el texto es bastante repetitivo. Es un pelín cargante el tener que leer lo de "tengo diecisiete años y besé a un chico en la playa" casi cada página, pero supongo que era inevitable.

El misterio es lo más flojito puesto que los giros se ven venir con facilidad. Con el tema de Drake realmente solo había dos opciones, y cuando estás leyendo ya ves que la autora no va a tirar por derroteros muy perversos así que escoge la más inofensiva. Y el secreto de los padres también es bastante evidente. En general todo es bastante conveniente, incluido el final.

El único recuerdo de Flora Banks es una novela muy cortita y bastante entrañable que se lee casi de un tirón y que nos enseña que hasta en las situaciones más adversas podemos encontrar la manera de vivir experiencias únicas si contamos con el apoyo necesario.

(Y es triste pero Flora tiene una vida mucho más emocionante que la mía)

domingo, junio 10, 2018

Mansfield Park

Mansfield Park es la tercera novela de Jane Austen, generalmente considerada las más compleja y controvertida de todas ellas. Una vez más seguimos las vicisitudes de una familia acomodada en el campo y sus interacciones con sus amigos y vecinos, en esta ocasión a través de los ojos de la tímida Fanny Price, quien a sus diez años se fue a vivir a casa de sus tíos para aliviar la carga de sus menos afortunados padres.

Fanny enseguida destaca por lo diferente que es a otras protagonistas de Austen como pueden ser Elizabeth o Emma, ya que es recatada, callada, extremadamente educada y obediente y estaría encantada de pasar lo más desapercibida posible. Es, en esencia, una versión de Cenicienta, una niña que tiene que soportar a las hermanastras que la tratan con superioridad, a la invisibilidad que conlleva ser considerada una inferior en clase y educación, aguantando sin más a una tía que la desprecia y que sin embargo adora todas las virtudes de sus egoístas primas. Incluso encontramos al príncipe por el que todas las jóvenes suspiran y que, sin embargo, solo tiene ojos para una chica en particular.

Me gustó mucho el tratamiento que Austen da a este romance, puesto que es una trama que no es infrecuente ver en el romance moderno pero llevada de forma mucho más deficiente. Aquí tenemos a un chico apuesto, adinerado, encantador, acostumbrado a que las mujeres beban los vientos por él, que conoce a una muchachita a la que nadie hace caso y decide que conquistarla será un reto que le proporcionará una buena dosis de diversión. Pero ¿qué pasa? Que precisamente por el hecho de que esa chica sea tan diferente, acabará enamorándose de verdad de ella. Lo que me gustó es la reacción de Fanny; ella no está enamorada de él, prefiere a otro, y además ha visto la clase de hombre que es por cómo trataba a sus primas, por lo que no tiene ningún interés en corresponder sus afectos. Todo el mundo la presiona al respecto, le dice lo egoísta e insensata que está siendo, ¿cómo se le ocurre rechazar a un hombre así, que la trata tan bien, que puede darle un buen futuro, y que encima le ha hecho un gran favor ayudando a su hermano? Muchas veces hemos visto en ficción no solo la historia de la chica normalita y tímida que acaba "domando" y cambiando al chico malo, lo cual es una tontería y un mensaje muy peligroso, sino que también vemos cómo el "nice guy", solo por el hecho de tratar bien a la chica, acaba teniendo su recompensa, como si las mujeres estuvieran obligadas a aceptar a cualquiera simplemente por el hecho de que las trate con respeto. Creo que Austen ofrece un desenlace bastante sensato a esta historia, que no suele verse muy a menudo en la literatura o ficción romántica.

Mansfield Park es seguramente la novela de Austen con una mayoría de personajes de moralidad reprobable (al menos para aquellos estándares). La evolución de todos ellos es notable y es bastante refrescante el que casi ninguno se redima hacia el final. Aunque muchos aspectos nos parezcan, naturalmente, de la edad de piedra, en otros Austen demuestra como siempre que está increíblemente adelantada a su tiempo.

Mansfield Park es más densa y más seria que otras de las novelas de Austen, y sus personajes seguramente son menos entrañables que los de los otros trabajos de la autora, pero está tan bien hilada y tiene una evolución tan coherente que termina por ser, una vez más, una joya dentro de la bibliografía de la escritora. El final es un pelín precipitado, eso sí, por lo que la considero un poco menos redonda que las otras mencionadas, pero ha sido una lectura muy disfrutable en todos los sentidos.

Nota: 4/5

jueves, junio 07, 2018

Mindhunter: Cazador de Mentes

John Douglas, agente del FBI retirado, trabajó durante años en la unidad de ciencia del comportamiento (BSU) de la agencia elaborando perfiles psicológicos de criminales y asesinos en serie para ayudar a capturarlos. Junto a uno de sus colegas llevó a cabo un ambicioso estudio en el que entrevistó a varios de los asesinos en serie y criminales más peligrosos del país, como Ed Kemper, David Berkowitz o Charles Manson, para analizar sus mentes y entender mejor qué llevaba a esa clase de personas a cometer crímenes tan violentos y escalofriantes. Gracias a este estudio y a su experiencia profesional, prestó asistencia para atrapar a asesinos como Wayne Williams (el asesino de Atlanta) o David Carpenter (el asesino del sendero, del que predijo correctamente que tendría una dificultad en el habla). Gideon y Rossi de Mentes Criminales, por poner algún ejemplo de ficción, están basados en Douglas.

Douglas nos ofrece un recorrido por su carrera, explicándonos su historia vital y cómo llegó a dedicarse a este campo tan complicado de la ley, revolucionando las técnicas para atrapar a criminales con un método que si bien no infalible, porque siempre hay criminales que escapan, sí extremadamente útil para reducir el rango de sospechosos.

Las partes más interesantes, además de ser las más difíciles, claro está, son las que relata los diferentes crímenes a los que se enfrentó en su carrera. Leer una obra de ficción es muy diferente de leer la descripciones de brutales asesinatos que ocurrieron realmente y que te ponen el vello de punta. Llegó un momento en el que pensé que jamás querría volver a salir de casa, pero entonces me hundí todavía más al comprender que daba igual... Muchas otras víctimas morían en sus hogares o a pocos metros de ellos.

Douglas, con un estilo directo y también accesible, nos explica las claves de la elaboración de perfiles, insistiendo en que para entender a un asesino hay que estudiar su obra y ponerse en su lugar, así como el de las víctimas. Cuanto más estrambótica la escena del crimen, más posibilidades hay de que el asesino dejara pistas y su firma más visible que en un asesinato a primera vista normal y corriente. Douglas también reflexiona sobre el origen de esta violencia, si hay posibilidad de evitarla a tiempo, de la escalada que lleva de la fantasía al hecho, y de cómo el sistema penal estadounidense funciona de forma deficitaria dejando en libertad condicional a criminales que una vez fuera vuelven a cometer un delito de esas características. El agente insiste en que es muy complicado valorar la supuesta evolución del comportamiento de un asesino que está privado de los estímulos que le hacen actuar y que en muchos casos se basan únicamente en su buena conducta dentro de la cárcel y en el propio asesoramiento que hace el criminal, que maquillará evidentemente para decir lo que su evaluador quiera oír. Ponía de ejemplo al mencionado Kemper, al que dejaron libre tras asesinar a sus abuelos, que en sus sesiones con el psicólogo decía estar evolucionando muy favorablemente al tiempo que tenía un cadáver en el maletero de su coche.

Para los amantes de la psicología criminal y del true crime Mindhunter es una lectura fascinante, y es realmente interesante ver cómo se llegaron a aplicar los perfiles psicológicos al ámbito policial y jurídico. Pero es también una lectura demoledora porque te das cuenta de que pese a toda la violencia que consumimos a diario en la ficción, no somos realmente conscientes del nivel de perversidad humana que existe ahí fuera, de que los monstruos son reales y de que debería ser imposible sentirse a salvo viviendo en un mundo así. El mazazo más grande, por eso, fue comprender cuántos de esos monstruos actúan llevados por el odio más puro y visceral hacia las mujeres, solo porque piensan que han sido maltratados injustamente y son ellas las que deben pagar.

Pero luego somos nosotras que lo exageramos todo.

Mindhunter me dejó tan emocionalmente exhausta que cuando Douglas explica un caso que tiene un final feliz porque es la víctima la que sobrevive y el atacante el que muere, casi me echo a llorar. Como digo, una novela muy recomendable para los que sientan interés por este tema y es una buena opción para los que disfrutaron de la serie de Netflix y quieran ahondar un poco más en el asunto mientras esperan la siguiente temporada.

Nota: 5/5

miércoles, mayo 23, 2018

Enlazados

-¿Crees en el amor a primera vista?

-No lo sé. ¿Tú crees en el amor antes de eso?
Enlazados es la novela debut de Rainbow Rowell, autora de Fangirl, Carry On y otros libros que la han hecho muy popular entre el público joven y no tan joven. En su primera propuesta la autora nos ofrece una comedia romántica de lo más peculiar: Lincoln, un chico de 28 años, es contratado en un periódico para monitorizar los correos electrónicos de sus empleados y asegurarse de que no hacen uso indebido de Internet. En su trabajo acaba leyendo los intercambios de mails de dos chicas, Beth y Jennifer, y le parecen tan simpáticas que decide no reportarlas. A medida que pasa el tiempo y sigue leyendo sus historias, Lincoln se irá enamorando de Beth.

Me encanta Rainbow Rowell. De lo que he leído de ella hasta ahora Fangirl es mi favorito de todas todas porque me sentí muy identificada con algunos de los aspectos de su protagonista, pero en general siempre disfruto mucho de sus novelas. Rowell tiene un estilo absolutamente precioso y tanto su narrativa comos sus ágiles e ingeniosos diálogos fluyen con muchísima facilidad, por lo que siempre me encuentro pasando páginas con ganas para ver cómo evoluciona la historia.

Enlazados brilla por lo original de su planteamiento, y sin ninguna duda los mails entre Beth y Jennifer son lo mejor del libro porque son muy divertidos pero también tiernos, emotivos y en algunos momentos te dejan con el corazón en el puño. Las dos chicas tienen una personalidad muy definida e incluso a ojos de otro son personajes muy entrañables; Lincoln tiene razón y son tan simpáticas y graciosas que es normal que no quiera denunciar su uso indebido del correo de empresa. De esta clase de libros siempre disfruto mucho con la amistad entre mujeres, supongo que porque a mí me gustaría tener una amistad así con alguien, alguien a quien puedas contárselo todo porque sabes que te entenderá y sabrá qué decirte, y viceversa.

También me gustó mucho la evolución de Lincoln, que empieza la novela totalmente estancado, sin haber sido capaz de superar todavía la ruptura con su primera novia, y poco a poco va avanzando en su vida, madurando, abriéndose a nuevas cosas. Disfruté la relación con su madre (también me siento identificada con eso) y con sus amigos, especialmente con Doris.

Otro de los puntos que está muy logrado es todo el tema del efecto 2000, ya que la historia comienza a finales de 1999 (¿os acordáis del pánico a que los ordenadores dejasen de funcionar en cuanto entrara el nuevo siglo? Madre mía han pasado ya casi veinte años, soy mayor), y me gusta que Raibow meta referencias frikis sin que, en su mayor parte, parezca haberlo hecho con calzador.

Ahora, el romance en sí, con eso de enamorarse de ella solo por sus mails, está claro que es muy peliculero. Y no es que intente no serlo, de hecho la misma autora hace referencias a las comedias románticas de Tom Hanks y Meg Ryan, y algunas partes son una auténtica preciosidad, pero aish... Aunque intente arreglarlo haciendo que Beth también sea un poco stalker, eso no quita que Lincoln obre fatal. Creo que me hubiera gustado más si se hubiera quedado en algo platónico.

También le falta un poco de conclusión para algunos personajes, pero más allá de eso  Enlazados es una novela muy disfrutable de Rowell, amena, divertida y con el punto justo de drama para mantenernos enganchados a su lectura.

Nota: 3/5

Fahrenheit 451

Let you alone! That's all very well, but how can I leave myself alone? We need not to be alone. We need to be really bothered once in a while. How long is it since you were really bothered? About something important, about something real?
El título hace referencia a la temperatura en la que arde el papel, además de ser el número de la brigada de bomberos a la que pertenece el protagonista: pero no bomberos que apagan fuegos, sino que los provocan para quemar libros, prohibidos en una sociedad que cree haber encontrado la clave para la felicidad.

Considerada la gran obra maestro del genio de la ciencia ficción Ray Bradbury, Fahrenheit 451 nos presenta una distopía que tampoco está tan alejada de la realidad de hoy en día. ¿Cómo hacer para que el pueblo esté contento, que no se siente ofendido, ni irritado, ni mucho menos con ganas de rebelarse? Dáselo todo mascadito, destruye todo lo que sea mínimamente controvertido, hazles creer que son felices ocupando su tiempo libre embobados con la televisión o corriendo a cientos de kilómetros por hora con el coche. Haz que NO PIENSEN, que no tengan opciones, que se conformen con lo que tienen.

Bradbury explora, en esencia, la importancia del individualismo y lo peligroso de caer en el borregismo; de cómo es muy sencillo hacernos creer que pasándonos horas y horas inmersos viendo series o programas de televisión, en Internet, incluso matándonos en el gimnasio ya tenemos suficiente, mientras el gobierno hace lo quiere con nosotros, nos ningunea, apela al pensamiento colectivo y más allá de algunas quejas sin fundamento permitimos que todo siga igual.

Lo fascinante de estas distopías, especialmente las escritas cuando la sociedad era tan distinta, es que a menudo predicen el futuro de una forma tan asombrosa como terrorífica. Y, especialmente, son libros que vale la pena leer porque, cuanto menos, hacen reflexionar al lector, que no es precisamente poco.

Bradbury navega en algunas de estas ideas de forma muy acertada y con una prosa lírica preciosa a través de los ojos de Guy Montag, un bombero que conoce a una excéntrica chica que no ve el mundo como el resto de la gente y que empieza a plantearse si ha llegado el momento de despertar. Las dos primeras partes son magníficas, la tercera lo es un poco menos, pero aun después de tantos años la esencia se mantiene: ojo porque viendo hacia dónde vamos, incluso con la libertad de comunicación que a priori permiten las redes sociales, una sociedad así no parece tan descabellada.

Nota: 3'5/5

jueves, mayo 17, 2018

Una Buena Chica

Una Buena Chica de Mary Kubica es uno de estos thrillers que tan de moda se han puesto en los últimos años gracias a La Chica del Tren (aunque este es anterior y lo comparan más con Perdida) y que tiene un tono similar: múltiples puntos de vista, narrado en primera persona del presente, y en general personajes insípidos y un misterio que promete mucho pero que se queda en poco.

La novela trata sobre la desaparición de una joven de veinticinco años, Mia Dennet, hija de un poderoso juez. Aunque al principio su padre piensa que no es más que otra gamberrada de su rebelde hija, cuando el tiempo pasa y ella sigue sin aparecer es evidente que se trata de algo más. Pero ¿qué? No ha llegado demanda de rescate, ni nada, es como si se hubiera esfumado del todo.

La trama está narrada a través de los ojos de Eve, la madre de Mia, de Gabe, el detective que investiga el caso, y de Colin, el secuestrador. Los capítulos van intercalando el antes, que nos cuentan el secuestro y cómo lo viven los implicados, y el después, en el que vemos las secuelas que ha sufrido Mia tras volver a casa. Y ahí está el quid: no hay misterio ni suspense porque ya sabes que Mia está viva, así que los capítulos de Eve sufriendo no afectan porque como lector sabes que ella volverá a ver a su hija, los de Gabe haciendo pesquisas tampoco son muy interesantes porque ya sabemos dónde está la chica, y los de Colin en la cabaña del bosque son directamente un coñazo.

La sinopsis vaticina que encontraremos secretos en la familia de Mia, que no es tan perfecta como pueda aparentar, pero básicamente lo que descubrimos son los típicos clichés sobre el padre y el pasado "salvaje" de Mia. 

Además de por la ausencia de misterio el libro se resiente por la prosa de la autora. El presente en primera persona, utilizado con frases extremadamente cortas, es muy tedioso, y más cuando los personajes señalan pensamientos de otros personajes que ellos no pueden saber. Otra cosa que me molestó es que la narración no está bien estructurada, algunos pasajes acaban resultando confusos por la mala utilización del presente: el detective dice que va a verlas a su casa y que están viendo la tele en pijama, y en el siguiente párrafo dice que no necesita llamar al portero automático y que qué bien porque le apetece darles una sorpresa. ¿Y si ordenas los párrafos al revés?

Eso sí, lo peor de todo es lo increíblemente redundante que es la autora. Repite las mismas cosas en la narración y en el diálogo, con cosas así:


Pregunta una vez por qué estoy haciendo esto. Le tiembla la voz al hablar.


-¿Por qué me haces esto? - pregunta.


O sea, o una cosa o la otra, no las dos que dicen exactamente lo mismo. Y cosas como "La reconoce, sabe quién es", "Amanece, está saliendo el sol", "La voz le suena débil, sin fuerza", "Tener mascotas quita el estrés, relaja". Así todo el maldito libro. Parece que al autora no crea que sus lectores conozcan la definición de palabras básicas.

Una Buena Chica no cumple las expectativas de un buen thriller. Es lento, es en su mayor parte aburrido y la continua repetición lo hace muy farragoso de leer. Te hace seguir leyendo solo para ver si llega el plot-twist que haga que todo merezca la pena pero cuando llega es bastante decepcionante.

Es el debut literario de Kubica, por eso, así que confío en que sus siguientes trabajos estén más pulidos.

Ah, y sí, se me olvidaba añadir que el libro es sumamente racista. ¡Pobres blancos, que están en minoría!

Nota: 2/5

miércoles, mayo 09, 2018

Las Hermanas Concannon 1: Nacida del Fuego

Nacida del Fuego es el primer libro de una trilogía protagonizada por tres hermanas irlandesas que la popularísima autora romántica Nora Roberts publicó a mediados de los noventa. Esta primera entrega está protagonizada por la mayor de las hermanas, Maggie, una trabajadora del vidrio que capta la atención de un atractivo hombre de negocios que quiere convertirla en una artista famosa... y en algo más.

De vez en cuando voy probando con autoras de romántica famosas para ver si encuentro la que de verdad me haga engancharme al género, pero de nuevo no he tenido suerte. Roberts tiene un estilo fluido y muy fácil de leer, en el que destacan las descripciones de los parajes de la Irlanda rural en los que me encantaría perderme si pudiera. Sin embargo, lo que es el romance en sí no es muy emocionante. Maggie y Rogan se pelean constantemente, pero se sienten profundamente atraídos y con el tiempo esa atracción va a más. Maggie jura y perjura que no se casará nunca, pero todos sabemos cómo acabará la cosa. Aunque me gustó la forma en la que se plantea el final, no me encantó la relación entre los dos porque él siempre está con exigencias y ella le insulta por cualquier cosa. Además en las novelas románticas tienden a hablar de matrimonio superpronto, hay una pareja secundaria que se junta en básicamente dos párrafos y prácticamente la siguiente vez que los vemos interactuar ya están hablando de casarse (bueno, y no solo hablando).

Lo más interesante es la dinámica familiar entre Maggie, su hermana pequeña y la madre maltratadora de estas, que las culpa de toda su infelicidad y que las controla a base de hacerlas sentir culpables. La idea de lo peligrosos que pueden ser los anhelos, los deseos y las aspiraciones que ponemos en nuestro futuro porque nos pueden hundir si jamás conseguimos llevarlos a cabo da mucho juego y Roberts la explora con bastante acierto, aunque la madre de las chicas sea un poco unidimensional.

Nacida del Fuego se lee rápido y es una historia que en general engancha, con el que la autora explora algunos temas interesantes, pero el romance no es lo suficientemente vibrante como para considerarla una novela exitosa. Tal vez le eche un ojo a las secuelas, ya veremos, pero creo que debería aceptar de una vez que el romance contemporáneo (entre hombre y mujer) en general no es para mí.

Nota: 2/5