sábado, febrero 24, 2018

El Invencible Iron Man: La guerra de las armaduras

Te das cuenta enseguida de que esto se dibujó en los ochenta por:
-La permanente tan hortera que luce el pobre Tony.
-Esas horribles moquetas en todos los despachos y habitaciones. ¡Muerte a la moqueta!

Armor Wars es una de las sagas del héroe de hierro que son consideradas como imprescindibles para los lectores y fans del personaje. En su momento Iron Man no gozaba de demasiado éxito entre el público de Marvel y gracias a historias como esta consiguieron hacer subir como la espuma la popularidad y las ventas de las aventuras de Tony Stark, millonario, playboy, filántropo.

En esta entrega, Tony descubre que su tecnología ha sido robada y que su enemigo Justin Hammer la ha vendido al mejor postor, propiciando que diversos villanos que utilizan armaduras blindadas han cometido crímenes con ella. Sintiéndose indirectamente culpable, Tony emprende una vendetta con el objetivo de destruir todas las armaduras que utilicen componentes que él ha fabricado... solo que no se detendrá cuando haya terminado con todos los villanos.

Aunque obviamente hoy en día es un cómic que se ve muy anticuado, especialmente en el dibujo, y que hay capítulos que son bastante meh con Tony enfrentándose a enemigos tan memorables como Zancudo o Manta Raya, al final me encontré realmente enfrascada en la lectura porque ofrece lo que es la pura esencia de Tony Stark. ¿Egomaníaco? ¿Jamás se responsabiliza de sus errores? ¿Solo piensa en sí mismo? Todo lo contrario; Tony cree que por su culpa gente inocente ha sido herida o peor y decide hacer algo al respecto. Solo que se ciega tanto en su intención de corregir todos sus errores que acaba cegándose hasta tal punto que la caga todavía más. En este caso, va a por aliados que poco tienen que ver con las actividades criminales de Hammer y quiere destruir tecnología que realmente sería beneficiosa para el público general si se le da un buen uso. Además, también propio de Stark, se empeña en hacerlo todo solo, sin aceptar ayuda (salvo la de Rhodey, que es el mejor amigo del mundo), desoyendo consejos y alejando a sus amigos. 

Mi capítulo favorito es, por supuesto, el que enfrenta a Iron Man y a Capitán América, porque resume muy bien hasta dónde es capaz de llegar Tony para ahogar un sentimiento de culpa por algo que ni siquiera es realmente responsabilidad suya. Cómo arriesga su amistad con Steve, algo que valora por encima de la mayoría de las cosas, convencido de que en el fondo se merece quedarse solo si ese es el precio por combatir sus propios demonios. Oh, Tony. 

También me gustó mucho el final: Tony está decidido a deshacerse de las armaduras para siempre, a sabiendas de que esa es la única manera de arrancar el problema de raíz. En el último momento, pero, se da cuenta de que eso también es una irresponsabilidad, porque si aparece otro enemigo y él necesita estar equipado para hacerle frente, no hacerlo también sería peligroso. Así que está condenado a repetir el círculo y a vivir torturado hasta el final de sus días, porque así es Tony Stark.

¿He dicho ya que quiero a Tony Stark y que digan lo que digan sus detractores sigue siendo uno de los superhéroes más humanos y complejos? 

Aunque en conjunto es una historia bastante simplona y que ese empeño por explicarlo todo en texto en vez de dejar que el lector se deje guiar por lo visual es un poco molesta, Armor Wars es una saga bastante interesante que ayuda a conocer mejor al hombre que se oculta tras la armadura.

Nota: 4/5

domingo, febrero 18, 2018

Harriet

Es 1875 y Harriet Woodhouse, una dama soltera de 32 años con una fortuna nada despreciable, vuelve de una visita a unos parientes pobres anunciando con entusiasmo su compromiso con el joven Lewis Oman, un corredor de subastas atractivo y encantador. La madre de Harriet, alarmada, trata de disuadir a su hija haciéndole ver que es un cazafortunas que quiere aprovecharse de ella, y cuando Harriet no da su brazo a torcer, trata de acudir a la ley para declarar a su hija incapacitada, ya que Harriet es discapacitada mental. Lamentablemente no tiene éxito y Harriet y Lewis contraen matrimonio; ese será el principio de una pesadilla para la pobre Harriet, que no tiene ni idea de dónde se ha metido.

Elizabeth Jenkins, una apasionada de la conducta criminal, relata el caso conocido como El Misterio de Penge o el asesinato de Harriet Staunton, que conmocionó a la sociedad británica en 1877 por la crueldad y perversidad a la que la víctima fue sometida y que le condujo a la muerte. Cambiando únicamente los apellidos de los implicados, Jenkins ofrece un sensacional análisis sobre cómo la codicia puede llevar al ser humano a cometer atrocidades que parecen totalmente impensables de una forma casi inconsciente, adentrándose en la psique de Lewis, Patrick, Elizabeth y Alice de una forma escalofriante.

Lo que parece una novela de Jane Austen bajo un enfoque más realista y turbio va escalando gradualmente hasta convertirse en un terrorífico relato que nos muestra, una vez más, que personas en apariencia normales, vecinos que uno diría que son agradables y trabajadores, pueden ser monstruos en su intimidad sin que nadie sospeche lo más mínimo.

Hacía tiempo que no me encontraba personajes tan despreciables, y más sabiendo que cometieron todas esas vilezas realmente, pero la manera en la que Jenkins interpreta cómo se debieron sentir, la clase de pensamientos y deseos que pasaban por su mente, es magnífica. Es increíble que ellos pensaran que lo que hacían era totalmente lícito y justo, que no había nada malo en manipular, engañar y maltratar a una pobre mujer discapacitada, ver cómo se dejaban llevar por su narcisismo y egoísmo, disfrutando de sus vidas mundanas y los placeres de la comida o el contacto físico en el piso de abajo mientras la pobre Harriet y su bebé se consumían en el diminuto cuarto en el que la habían desterrado solo porque les estorbaba cuando eran ellos los que la habían metido en sus vidas para quedarse con su dinero. Que gente tan malvada exista de verdad nunca dejará de ponerme el vello de punta.

Harriet, aunque desazonadora, es una lectura fascinante que gustará sobre todo a aquellos que tengan interés en leer sobre crímenes reales porque Jenkins hace un trabajo formidable imaginado y reinterpretando los acontecimientos que llevaron al triste final de Harriet.

Nota: 4/5

sábado, febrero 17, 2018

Ghost World

Este año me he propuesto leer más cómic que no sea manga, y no solo del género superhéroes, así que aprovechando que tengo pendiente ver la película, me pareció una buena ocasión coger este título de la biblioteca y leerlo antes de ponerme con su adaptación.

Publicado entre 1993 y 1997, esta popular serie dibujada y guionizada por Daniel Clowes sigue a dos adolecentes, Enid y Becky, que recientemente han finalizado el instituto y están en ese impass entre los estudios

Clowes ofrece un genial retrato sobre ese período adolescente en el que la diversión, libertad y poca responsabilidad de cuando todavía vamos al instituto ha quedado atrás y comienza la presión por empezar a hacer algo con tu vida, reflejado de forma muy realista en las dos chicas, que según el propio autor encarnan dos facetas de su propia personalidad. Aunque al principio todo es igual, poco a poco se hace palpable que las cosas están cambiando para todos; Enid quiere dejar atrás la persona que siempre ha sido y que nunca le ha gustado ser mientras que Rebecca querría que todo siguiera igual para siempre, algo que las vuelve incompatibles pese a haber sido hasta ese punto inseparables. Las dos protagonistas son geniales, y lo cierto es que me hizo echar de menos el haber tenido una amistad así de adolescente (o ahora, vaya): alguien que te acompañará a donde sea, que se pasará horas hablando contigo de cualquier tontería y con la que te lo pasarás bomba criticando al resto de la humanidad.

Cínica, llena de humor negro y envuelta en un aura algo depresiva, Ghost World es una novela gráfica fantástica porque muestra muy bien esa edad en la que todos nos hemos creído diferentes y superiores al resto, ya sea por nuestra personalidad, nuestros gustos o simplemente por nuestra forma de vestir o peinarnos. El delicioso elenco de personajes secundarios y el expresivo dibujo de Clowes complementan una obra que resulta muy recomendable, especialmente para aquellos que sientan un profundo odio contra la humanidad en general.

El propio Clowes se encargó de escribir la adaptación cinematográfica, que fue protagonizada por Thora Birch en el papel de Enid y Scarlett Johansson en el de Becky.

Nota: 4/5

miércoles, febrero 14, 2018

Lo fácil es enamorase

Fisher está loco por Ivy, y, para su suerte, ella siente lo mismo. Han pasado unas semanas increíbles practicando sexo, dejándose llevar por la pasión y embarcándose en una aventura sensual e inigualable. Pero ¿qué pasa cuando ese primer brote de pasión se acaba y vuelven a la vida real? ¿Es esa atracción inicial un inicio para el amor? ¿Sobrevivirá su historia cuando Fisher descubra que Ivy es casi diez años mayor que él y escuche la noticia que ella tiene que darle?

Me llamó la atención este libro porque dentro del género de la comedia romántica no es lo más habitual que el autor sea un hombre y que el punto de vista sea del protagonista masculino. La premisa no tenía mala pinta, pero pronto se ve que no acaba de funcionar ni el apartado de la comedia ni el del romance.

Fisher, como protagonista, es insoportable. Se pasa el libro borracho o con resaca y llorando cada vez que su novia no le presta toda la atención a todas horas. Es yo yo yo yo continuamente y se hace muy desagradable. Tampoco vemos mucho del supuesto amor que sienten Fisher y Ivy, porque están discutiendo o ignorándose continuamente. Y como nos saltamos el inicio de la relación, lo único que queda es esencialmente Fisher auto-convenciéndose de que ella es la mujer de su vida, que quiere estar con ella y que está muy feliz con la situación.

La comedia tampoco destaca. En este caso creo que la traducción tampoco ayuda mucho, hay cosas que las tenía que estar traduciendo mentalmente de vuelta al inglés para entenderlas (por ejemplo cuando El quiere decir la palabra "wanker" y como no le sale hace el gesto con la mano; si se traduce como gili, no tiene mucho sentido. Ah, y hay un momento en el que hablan de comedias británicas clásicas y el traductor pone todos los nombres como las conocemos en España pero luego deja Blackadder tal cual. ¿Por qué?). Pero tampoco creo que en inglés sea mucho más divertido, los símiles que tan graciosos resultan en otras novelas del género aquí son muy planos, y los diálogos se me hicieron acartonados.

Encima hacia el final se vuelve un dramote que te provoca una bajona muy poco bienvenida. No tengo inconveniente en que este tipo de libros tengan drama, pero precisamente lo que me gusta de ellos es cómo se combinan con el humor, como hace magistralmente Marian Keyes que te hace llorar y reír a carcajadas casi al mismo tiempo. Aquí el drama lo sentí un poco forzado, y el hecho de que esté escrito en primera persona del presente me saca mucho de la lectura.

Hay cosas que sí me gustaron, todas las escenas con El están bien, y alguna cosa más. En general es entretenido de leer, no es un libro horrible ni mucho menos, pero en conjunto no me ha terminado de cuajar.

Nota: 2/5

miércoles, febrero 07, 2018

Emma

A sus veintiún años Emma Woodhouse vive una vida acomodada en una de las propiedades más prestigiosas de Highbury junto a su padre viudo. A todos los efectos dueña y señora de su casa, Emma está totalmente decidida a no casarse nunca. Tras perder la compañía de su ex-institutriz y mejor amiga, la señorita Taylor, que acaba de contraer matrimonio, Emma toma a su cargo a la joven Harriet, una adolescente de origen humilde a la que la señorita Woodhouse ve mucho potencial. 

La primera vez que leí Orgullo y Prejuicio me sorprendí de haber tardado veinticinco años de mi vida en animarme a probar con Jane Austen, y más después de lo muchísimo que disfruté con la novela. Ahora, he comprobado con consternación que por algún motivo inexplicable he dejado pasar una década antes de leer otro libro suyo, aunque mi consuelo es que, por muchos años que hayan pasado, sigo disfrutando igual de las obras de esta magnífica autora.

Orgullo y Prejuicio tenía, sin ninguna duda, unos puntos de humor muy buenos, pero en conjunto Emma es mucho más cómica. La protagonista, convencida de que tiene un don para adivinar los afectos y deseos de los demás, y animada por el éxito en la unión entre la señorita Taylor y el señor Weston, se dedica a intentar arreglar la vida de sus allegados, empezando por la pobre Harriet. Es genial ver cómo Emma mete la pata una y otra vez, porque como lector es fácil adivinar qué parejas acabarán juntas y quién quiere a quién. ¡Es Emma la que está totalmente ciega!

Sus intentos por mediar en las vidas de los demás, creyendo que obra bien, son totalmente descacharrantes, y es muy fácil sumergirse en la novela gracias, de nuevo, a un fantástico plantel de personajes, cada cual más carismático y divertido. Además de la propia Emma tenemos a su padre, el señor Woodhouse, que vive en una preocupación constante por la salud de los demás y que siempre está citando las palabras de su médico como si fuera ley (me encantó cuando su hija mayor, que ha salido a él, va a visitarlos y cada uno cita a su propio médico en cada frase de su conversación). Luego tenemos, cómo no, al señor Knightley, el hermano mayor del marido de la hermana de Emma y un buen amigo de la familia, el único en no hacerle la pelota a Emma y decirle las verdades a la cara. Ay, señor Knightley. Excepto por una cosa del final que no voy a juzgar porque la novela se publicó siglos atrás, el señor Knightley es perfecto (y en la última adaptación lo interpreta Jonny Lee Miller, además *suspiro*). También están la pobrecita Harriet, que va de desengaño en desengaño, los encantadores señor y señora Weston, el hijo del señor Weston Frank Churchill y posible pretendiente de Emma, el señor y la señora Elton, la tímida Jane Fairfax, la señora y la señorita Bates... Esta última es seguramente mi favorita, sus diatribas son la leche y la pobre mujer es tan buena y amable que incluso cuando la ofenden se muestra cariñosa y agradecida. Es insoportable, pero como personaje no tiene precio.

Las interacciones entre todos los personajes valen su precio en oro y siempre me gusta ver cómo se comportaba la gente en épocas tan distintas; me sorprende y agrada ver la educación y respeto con la que se dirigían unos a otros en todo momento, aunque la vida de la gente rica de entonces no puede decirse que fuera especialmente emocionante.

La novela, aunque romántica, destila el cinismo propio de Austen hacia el amor y el matrimonio y es en muchos aspectos mucho más moderna que muchas novelas románticas contemporáneas. Su protagonista sufre una evolución palpable de principio a fin, dándose cuenta de que no ha obrado sensatamente, aceptando sus fallos y concienciándose para ser una mejor persona que no se meta en los asuntos en los demás y que trate mejor a sus vecinos y amigos. 

De entre las dos me quedo con Orgullo y Prejuicio, uno de mis libros favoritos sino el que más, pero Emma es igualmente deliciosa y puedo decir que me lo he pasado tremendamente bien siguiendo los enredos de todos los vecinos de la localidad de Highbury. O, como dirían ellos, Emma es una novela muy meritoria y ha sido una lectura muy agradable que me ha reportado horas de gran satisfacción y placer.

Nota: 5/5

sábado, febrero 03, 2018

Best of Marvel: Los 4 fantásticos

A mediados de los noventa Marvel decidió hacer un reboot de varios de sus héroes más famosos para acercarlos a las nuevas generaciones y modernizar sus propiedades un poco. En el caso de uno de sus títulos más famosos y queridos, Los 4 Fantásticos, utilizaron a un autor mítico de la época como es Jim Lee.

Este primer tomo recoge los seis primeros números de los doce que componen este relanzamiento, y que comienzo con los inicios del grupo y sus primeras aventuras juntos, enfrentándose a enemigos de la talla de Namor o, cómo no, el Doctor Muerte. Entre los aliados vemos algunas caras conocidas como Estela Plateada, Capitán América, Thor, Pantera Negra y una breve aparición en forma de flashback de otros personajes como Tony Stark o Bruce Banner.

Se puede decir que este cómic estaba orientado a quien supiera poco o nada de Los 4F, es casi un Marvel para dummies porque es un ritmo muy rápido, concentrado y resumido de toda la historia de los personajes, y todo está tan mascadito que te explican hasta las cosas más simples. Realmente tiene poquita sustancia, pero no está mal del todo ver un enfoque diferente a las historias de siempre que ya habían quedado un poco anticuadas.

En cuanto a Jim Lee, su estilo es como siempre muy vistoso. Cuando era adolescente me chiflaba su dibujo, especialmente cuando trabajaba en Wild Cats, pero en esta ocasión lo he encontrado muy impersonal, no sé si porque ya soy adulta y valoro las cosas de otra manera o porque no le puso muchas ganas. Los personajes tienen muy poca personalidad (todos los tíos rubios son clónicos y todas las mujeres siguen el mismo patrón) y algunos diseños, como los de Nick Furia, son horribles.

No es precisamente la mejor versión de este mítico grupo pero se puede leer y para el que no domine mucho de cómics de Marvel, puede servir como introducción para iniciarse un poco en los orígenes de Reed Richards, Ben Grimm y los hermanos Storm y sus enfrentamientos contra villanos como Victor Von Doom o Galactus.

miércoles, enero 24, 2018

Los años de peregrinación del chico sin color

Cuando era un adolescente Tsukuru Tazaki formaba parte de una pandilla de cinco (tres chicos, incluyéndole a él, y dos chicas) muy bien avenida. Sin embargo, cuando Tsukuru se marchó a estudiar ingeniería a Tokio y el resto de sus amigos se quedó en su Nagoya natal, algo pasó. En su segundo año de carrera Tsukuru volvió a Nagoya en vacaciones y se encontró que ninguno de los otros cuatro quería saber nada más de él, sin darle ninguna explicación del porqué. Tsukuru, aturdido y dolido, estuvo en un estado suicida durante meses, hasta que al final siguió adelante. Ahora, dieciséis años después, cuando Tsukuru ha conocido a una mujer que le interesa mucho, esta le insta a descubrir la verdad y tratar de cerrar esa herida.

Los años de peregrinación del chico sin color (el título hace referencia a que los cuatro amigos de Tsukuru tienen en sus nombres un ideograma de algún color, mientras que él no tiene ninguno) es mi primer acercamiento a la obra de Murakami, y en general puedo decir que la experiencia ha sido positiva, aunque probablemente no sea uno de los trabajos más representativos del autor.

Aunque excesivamente filosófico en algunas partes y demasiado mundano en otras, Murakami tiene un estilo que te atrapa fácilmente; aun cuando se descubre la razón por la que le echaron de la pandilla (es la esperable, aunque hubiera preferido otra cosa, la verdad) me encontré tan sumergida en la vida de Tsukuru que me costó mucho cerrar el libro cuando tenía que irme a dormir o volver al trabajo. El autor tiene un don de hacerte interesante hasta las situaciones más normales, como Tsukuru paseando y yendo a comer una pizza él solo.

Pese a ello el ritmo en ocasiones se resiente, y los últimos capítulos flojean hasta el punto que se pierde un poco todo lo conseguido anteriormente, y más cuando realmente no hay un final definido. Ese es el objetivo, claro, la vida es así, no todo queda cerrado sino que pasa sin más, y aunque entiendo que se quede donde lo hace, si que me dejó algo insatisfecha que algunas cosas no se resolvieran, especialmente todo el asunto con Haida que era de lo más interesante.

Murakami nos ofrece una historia sobre las huellas que deja el pasado y especialmente lo vivido durante la adolescencia en nuestra vida adulta; heridas que creíamos que ya estaban cerradas seguramente están todavía más en carne viva de lo que pensamos. También gira entorno a cómo hay experiencias que solo se pueden vivir en un momento muy concreto, y que después ya no se podrán replicar por mucho que queramos, y lo dolorosa que es la nostalgia por el tiempo perdido y pasado aunque esas experiencias sirvan para modelar la case de personas que seremos de adultos. Un relato sobre la amistad, el amor, el paso del tiempo, la soledad y todo lo que dejamos atrás en el paso a la madurez y sobre el tipo de reflexiones que casi todos nos habremos hecho alguna vez en la vida.

No es una mala introducción al autor por mi parte y espero poder leer algo más suyo pronto.

Nota: 3'5/5

sábado, enero 20, 2018

The Ask and the Answer (Chaos Walking #2)

He tardado bastante en ponerme con la segunda parte de la trilogía de Chaos Walking porque, como ya dije en su momento, el primer libro no me acabó de enganchar. Más allá de la intrigante premisa y de algunos puntos interesantes, se me hizo tedioso y repetitivo, y solo el logrado cliffhanger final hacía que quisiera continuar con la saga. Cuando empecé a leer esta segunda parte de nuevo me encontré un poco desmotivada porque las primeras cien páginas o así no son precisamente apasionantes, pero después coge carrerilla y ya no para hasta el final.

Todd y Viola por fin han llegado a Haven, pero desgraciadamente no es el refugio que esperaban encontrar. Nada más llegar son separados, y sin comerlo ni beberlo se ven metidos en dos bandos contrarios en una guerra sin sentido en la que no están claras las verdaderas intenciones de ninguno de los implicados.

De The Knife of Never Letting Go me cansó un poco que el POV fuera siempre de Todd, porque en sí es un personaje muy poco interesante y de hecho aquí sigue igual, sin tener nunca idea de nada. Por suerte en The Ask and the Answer el POV es dual y teniendo también a Viola la cosa se hace mucho más entretenida. Realmente ninguno de los dos protagonistas tiene mucha idea de lo que pasa a su alrededor, pero en este libro esto juega a su favor porque nunca sabes por dónde van a venir los palos y su genuina sorpresa se traslada al lector. 

Sin duda alguna la gran diferencia entre un libro y el siguiente es el gran juego que dan los personajes secundarios. Mayor Prentiss es un villano en toda regla y es una gozada ver cómo manipula a los demás en pos de su propio beneficio; siempre que crees que ya lo has visto todo, te vuelve a sorprender con alguna salvajada nueva. Mistress Coyle es una formidable rival, a la altura de Mayor Prentiss, y en su caso es todavía mejor porque nunca sabes si realmente quiere lo mejor para su pueblo o está tan cegada de poder como su enemigo. Y también cabe destacar a Davy, que en el primer libro parecía una parodia pero que en este es mucho más humano.

Aunque sea un libro juvenil, The Ask and the Answer trata temas muy complejos como son las consecuencias de la guerra, la esclavitud, el terrorismo, el colonialismo y el miedo hacia lo desconocido y diferente. Y, por supuesto, también hasta dónde es capaz de llegar el hombre para mantener el poder; hay partes que te ponen el vello de punta.

The Ask and the Answer tiene mucho mejor ritmo que su primera parte y la guerra entre las dos facciones está tan increíblemente bien llevada que una vez empieza la acción de verdad, ya no querrás soltar la novela. Además el autor de nuevo deja la historia en un punto álgido con otro interesante cliffhanger así que esta vez sí que tengo muchas ganas de seguir leyendo.

Nota: 4/5

lunes, enero 08, 2018

El invencible Iron Man. Las cinco pesadillas

Las cinco pesadillas es el primer arco de una nueva colección protagonizada por Iron Man que supuso como un nuevo comienzo del personaje. Después de un renovado interés gracias a Civil War, el inminente estreno de su adaptación cinematográfica llevó a Marvel a pensar, con acierto, que mucho lector casual querría zambullirse en las aventuras de Tony Stark y qué mejor que hacerlo con una historia muy accesible que pudiera disfrutar cualquiera que hubiera visto la primera entrega de la trilogía con Robert Downey Jr. a la cabeza. Las cinco pesadillas es ideal en ese sentido, ya que no hay que tener un gran bagaje previo del personaje y de Los Vengadores en sí para entender la historia y además el villano de la función es Ezekiel Stane, el hijo de Obadiah, con lo cual sirve más o menos de nexo con el film.

Tony, director del conglomerado de industrias Stark y también director de SHIELD, se enfrenta a su mayor pesadilla: una célula terrorista está sembrando el caos y la destrucción con bombas humanas que se basan en la tecnología de Iron Man. El perpretador es ni más ni menos que Ezekiel Stane, que quiere vengar la muerte de su padre y destruir por completo a Tony Stark: no solo acabar con su vida sino también con todo su imperio.

Matt Fraction, con el dibujo del español Salvador Larroca, nos ofrece un thriller tecnológico muy completo que toca temas muy actuales como el terrorismo, el capitalismo, y la complejidad de hacer lo correcto, que a veces lleva a sacrificar cosas de uno mismo irremediablemente. El título hace muy buen trabajo mostrando todo el peso que lleva Tony sobre los hombros, que incluso desviviéndose por dejar su pasado armamentístico y su alcoholismo atrás se le sigue considerando como un perrito faldero del gobierno y un cerdo capitalista por los eventos que se producieron en Civil War; no solo eso, sino que desde el mismo SHIELD le echan en cara que no les proporcione la tecnología que utiliza en Iron Man y que se guarda para sí, pese al riesgo que correrían si esa tecnología cayera en malas manos.

Las cinco pesadillas es una magnífica reintroducción a un personaje que es mucho más que el playboy ricachón que le gusta jugar con armaduras, que juega muy bien con los tormentos que padece Stark día a día y que cualquier fan casual podrá disfrutar sin temor a tener que actualizarse con décadas de material. Además, el capítulo con Spider-man es una auténtica delicida.

Y, si uno ha visto todas las películas, reconocerá muchos elementos de este arco en Iron Man 3.

Nota: 4/5

Cariño, cuánto te odio

Lucy cumplió su sueño de trabajar en una editorial, Gamin, pero desde que esta no tuvo más remedio que fusionarse con la editora Baxter para evitar el cierro de ambos que su sueño se convirtió en pesadilla. Y es que cada día se ve obligada a trabajar con Joshua Templeman, el asistente del director de Baxter, al cual odia a muerte. No soporta que nunca sonría, no soporta que lleve el mismo orden de color de camisas semana tras semana, no soporta su arrogancia y desde luego no soporta lo preciosos que son sus ojos azules ni el cuerpazo que parece adivinarse debajo de la ropa de trabajo.
Cuando parecía que nada podía ir peor, su empresa crea un nuevo puesto al que podrían acceder cualquiera de los dos y que significaría que uno se convertiría en el jefe del otro.

El debut literario de Sally Thorne es una divertida comedia romántica entre dos profesionales que trabajan juntos ocho o más horas al día pese a que se detestan el uno al otro... Claro que en realidad la tensión sexual entre ellos es palpable y el odio es realmente atracción. Lucy y Josh tienen una relación muy graciosa, con diálogos muy ágiles y punzantes entre ambos, que se pasan el libro tirándose puyas el uno al otro. Como dice Josh, la gracia de su relación es que ambos son capaces tanto de golpear como de recibir, y por eso se produce este toma y daca entre ambos, y lo mejor que tienen son esos jueguecitos que se gastan por todo y su competitividad, que llevan hasta extremos sorprendentes.

A medida que avanza la novela, la relación entre ellos va evolucionando, convirtiéndose en algo más profundo que podría quedar destruido si uno de los dos asciende por encima del otro. Está muy bien porque Lucy va descubriendo poco a poco la verdadera personalidad de Josh, que parecía engreído y estirado pero que en el fondo es amable y protector. También celoso, claro, porque Josh no soporta que Lucy coqueteé con otros hombres y especialmente con su compañero Danny.

Cariño, cuánto te odio es un chick-lit muy ameno que de seguro gustará a los fans del género. El romance es estupendo, las conversaciones entre Lucy y Josh son descacharrantes y el build-up hasta que por fin se consuma el romance está muy bien creado. Peca de ser un poquito repetitivo en partes, sobre todo en símiles que hace la autora que utiliza varias veces,  y personalmente encuentro que tanto Lucy como Josh son demasiado acosadores. La gran revelación al final del libro no la encontré romántica, la verdad. Aun así es muy entretenido así que para los que quieran algo ligero y entretenido es muy buena opción.

Nota: 3/5

miércoles, enero 03, 2018

Lo que habita dentro

Las historias de un grupo de niños que se enfrentan a un ente sobrenatural no son precisamente nuevas, pero sí que en el último par de años están más de moda que nunca gracias a propuestas como la nueva adaptación de It de Stephen King o la ultrapopular serie de Netflix Stranger Things.

Lo que habita dentro, de la asturiana Malenka Ramos, vendría a ser It a la española; la historia empieza en Galicia, en 1987, cuando en la noche de los muertos un grupo de amigos preadolescentes se mete en una casa abandonada por una apuesta. Allí encuentran un misterioso pozo en el sotáno, y, al destaparlo, ven subir a una terrorífica criatura con una máscara de conejo. Aunque salen pitando de allí, su pesadilla acaba de comenzar: todos, sin excepción, empiezan a sufrir terribles terrores nocturnos que parecen de lo más reales, y dos conocidos, quienes también estaban en la casa, son asesinados en los siguientes días. Ahora, casi treinta años después, las pesadillas han vuelto, y el hombre de la máscara de conejo con ellas. De modo que no les quedará más remedio que volver a su antiguo pueblo y enfrentarse, ya de adultos, a ese miedo infantil que no les ha abandonado nunca.

La novela bebe sustanciosamente del cine de terror y sigue una estructura bastante estándar, vista en muchas películas del género. El suceso traumático en el pasado, el modo en el que todos se ven afectados, la separación, la reunión años después, la búsqueda de pistas, el descubrimiento de que todo se remonta a mucho más atrás de lo que pensaban, el giro final... A la que uno esté un poco versado en el terror reconocerá muchas de las situaciones de haberlas visto en películas o libros de miedo de las de toda la vida, especialmente en las que salgan niños que murieron de una forma espantosa y que vuelven para atormentar a los vivos. Es difícil escapar de los clichés en este caso.

Ramos nos ofrece un misterio bastante interesante en el que se entrelaza el pasado con el presente, mostrándonos qué ha sido de aquellos niños que se hacían llamar los Supersónicos y tenían un escondite secreto en el que se reunían cada tarde a la hora de merendar. La primera parte es un pelín redundante porque ahonda mucho en las visiones de cada uno de los niños las noches después de destapar el pozo, pero la prosa es muy ágil por lo que resulta fácil de leer. La autora tiene muy buena mano para las escenas de terror, algunas de ellas son realmente espeluznantes, y se trasladarían de forma muy fluida a la acción real si algún día es adaptada a película.

Lo que habita dentro hace un buen uso de la historia más negra del país, uniendo las incontables desgracias acaecidas en nuestras costas con el origen del mal al que encarna Bunny, el cruel.

Estamos ante una novela que se lee rápido y que gustará a los fans del misterio y terror porque la trama engancha, está bien hilada y algunas escenas están muy logradas. Eso síla historia es bastante convencional dentro del género y la narrativa no es demasiado elaborada, por lo que si se busca una novela más compleja es posible que esta sepa a poco.

¡Y por cierto! Sé que es un detalle menor, pero a mí estas cosas me dan quebraderos de cabeza: la mujer de uno de los protagonistas cambia de nombre al final del libro. Un tirón de orejas al editor por no darse cuenta.

Nota: 3/5

viernes, diciembre 08, 2017

Tan Poca Vida

-¿Y quién eres tú? -pregunta al hombre que lo abraza, que le está describiendo a un desconocido, alguien que al parecer tiene muchas cosas, que parece ser una persona encantadora y envidiable-. ¿Quién eres tú? 
El hombre también tiene una respuesta a esa pregunta. 
-Yo soy Willem Ragnarsson. Y no dejaré que te vayas.
Escribo la reseña recién terminado de leer el libro, por lo que mis emociones están todavía a flor de piel; tal vez sería mejor dejar un poco de distancia antes de sentarme a tratar de expresar con palabras lo hundida que me he dejado esta lectura pero después de los últimos días que he pasado con este libro prefiero hacerlo ya, pasa a otra cosa y olvidarme.

Tan Poca Vida sigue a Jude St. Francis, un chico de dieciséis años que va a la universidad después de haber dejado atrás un pasado muy difícil. Allí se hace amigo de sus tres compañeros de habitación: Willem, Malcom y JB, con los que forja una relación de amistad muy profunda, especialmente con Willem. La novela sigue las vidas de estos cuatro amigos desde su época universitaria hasta la mediana edad, en la que los sueños, preocupaciones y dificultades personales de cada uno van tomando forma y moldeando la clase de personas que serán cuando sean adultos.

Tan Poca Vida es uno de los libros mejor escritos que he leído en mi vida. La narración de Yanagihara es increíble, tan hipnótica que es complicado dejar de leer pese a su volumen (más de mil páginas en su edición en español) y al contenido tan duro. Los personajes son tan vivos que calan en ti, y eso es seguramente lo peor de todo porque en el momento en el que les coges cariño leer todo lo que les pasa se convierte en un suplicio. Sí, Tan Poca Vida es exactamente eso, un suplicio interminable.

La autora apenas te da respiro porque es una tragedia tras otra. Los primeros quince años de la vida de Jude, que te van explicando con cuentagotas, son espantosos. Cuando el castigo por robar en el monasterio es lo más light que le sucede durante su niñez, es que tenemos un problema; para cuando te explica su experiencia con el Dr. Traylor estás tan exhausto que no crees que puedas soportarlo más. Jude trata de sobrevivir después de años de graves abusos, y sus secuelas físicas y psicológicas son tan graves que es increíble que sea capaz de levantarse de la cama por las mañanas. La forma en la que tiene de lidiar con su dolor es aterradora.

Por un lado la historia tiene un deje de optimismo, y es mostrar la capacidad del ser humano de luchar, de aferrarse a la vida pese a todas las desgracias que nos encontramos por el camino, pero por el otro... Creo que la escritora dijo una vez que quería escribir sobre un personaje tan increíblemente dañado que nunca iba a poder superar su pasado, a pesar de todo el amor y apoyo que recibe en su edad adulta por parte de sus seres queridos, en particular de Willem. Y creo que por eso si tenía algún mensaje este se acaba perdiendo, porque aunque al principio te invite a reflexionar, después de una tragedia tras otra lo único que te produce este libro son ganas de cerrarlo, acurrucarte hecha un ovillo en la cama y llorar.

Yanagihara hace un retrato realista y terrorífico sobre las consecuencias del abuso infantil: Jude nunca se libra de la creencia de que se merece todo lo que le ha pasado y que es un monstruo, actuando de forma que aparta a los suyos de su lado, consciente o inconscientemente, para convencerse a sí mismo de que nunca le quisieron en primer lugar. Creo que en cada capítulo solté un "cielo santo". 

Pero es demasiado extremo. Llega un momento en el que parece que siguen pasando desgracias solo por el puro sadismo de la autora. El último capítulo casi parece una parodia, como si Yanagihara solo quisiera infligir dolor porque sí.

Por eso me apena darle una puntuación tan baja a una novela tan excepcionalmente bien escrita, pero después de perder un trozo de mi alma, no me veo con corazón de darle más. Haceos un favor y no os acerquéis a Tan Poca Vida: la vida real ya es lo suficientemente miserable de por sí.

Nota: 3'5/5