lunes, abril 17, 2017

Finders Keepers

Finders Keepers es la segunda entrega de la trilogía protagonizada por el detective retirado Bill Hodges, que comenzó con Mr. Mercedes.

En esta ocasión, King nos trae reminiscencias a Misery presentándonos de nuevo a un asesino tan obsesionado con su escritor favorito y, especialmente, con el protagonista de su serie de libros más famosa, que es capaz de cualquier cosa para corregir la injusticia que él cree que se ha cometido terminando la saga de una forma que arruina totalmente a su personaje favorito. 

La historia comienza en 1978, cuando el joven Morris Bellamy irrumpe en la casa del escritor John Rothstein y le asesina a sangra fría, robando una serie de cuadernos con material inédito de su héroe Jimmy Gold de la saga The Runner. Cuando las cosas no salen después como había planeado, asustado decide esconder las libretas en un lugar seguro hasta tener total acceso a ellas, pero es encarcelado antes de poder leer lo que tanto ansía. Treinta y seis años después, Morris sale en libertad condicional y se dispone a recuperar su tesoro... lo que no sabe es que ahora está en manos de Pete Saubers, un adolescente que vive en la misma casa en la que vivía Morris y que se encontró con ese botín de pura casualidad.

Finders Keepers está muy conectado a Mr. Mercedes (el padre de Pete fue una de las víctimas de la masacre del City Center, la hermana de Pete es amiga de Barbara, la hermana de Jerome, Hodges va a visitar a Brady y se nos hacen continuas alusiones al primer libro), pero también se puede disfrutar como libro autoconclusivo porque el misterio principal es totalmente independiente. King construye un relato bajo una base parecida a la de Misery, aunque en este caso el escritor tiene poco que ver y lo importante es su obra, o más bien, su personaje Jimmy Gold (cuya frase preferida es Shit don't mean shit, algo que se nos recuerda como cincuenta veces a lo largo del libro). Lo mejor que tiene Finders Keepers (que es el nombre de la agencia de detectives que regentan Hodges y Holly) es cómo se van interconectando las dos historias, la de Morris y la de Pete, y cómo convergen al final en una resolución bastante adrenalítica. 

Más allá de eso Finders Keepers tiene los mismos problemas que Mr. Mercedes. Empieza muy bien pero llega un momento que se vuelve lento y un poco cansino, porque las tribulaciones de Bellamy son difíciles de tomar en serio. Me quejaba del primero que Brady prometía mucho y no dejaba de ser un niñato con mommy issues y con Bellamy pasa tres cuartos de lo mismo, está tan butt hurt solo porque su personaje favorito haya acabado de una forma que no es la que él quería que la rabia le ciega hasta el punto de agredir y matar. ¿En serio?

Para los fans del trío formado por Hodges, Holly y Jerome está muy bien volver a verlos trabajar y comprobar cómo han cambiado los tres, especialmente Holly que ha crecido mucho. Aunque por otro lado, realmente tienen muy poco protagonismo, que recae prácticamente sobre Morris y Pete, y no encuentro necesario que Hodges esté destacando todo el rato lo mucho que ha mejorado Holly, porque eso es algo que el lector ya puede percibir sin que se lo repitan una y otra vez.

Otra cosa que tiene el libro es que es como una carta de amor a la gran literatura, especialmente la americana. King toca el tema de cómo la literatura nos puede llegar a afectar profundamente, ayudar a dar forma a quiénes somos y a dónde queremos ir, a ayudar a conocernos mejor a nosotros mismos en función de las obras que más nos tocan o inspiran. Pero es una pena que casi todos los autores a los que mencione sean hombres, y que sean los hombres (Morris y Pete) los que aprecien la literatura clásica, la "de verdad" mientras que las chicas, como Tina, lean Divergente (y en el extracto del tercer libro que venía en esta edición sale una mujer leyendo 50 Sombras). Hm.

Finders Keepers me dejó con la misma sensación que Mr. Mercedes. Es un thriller entretenido, pero lo podría haber escrito cualquier autor de misterio, porque tiene muy poco del King más puro. No está mal, pero no mata en absoluto.

Ah, y viendo lo que avanzan de Brady en este libro, no sé yo si me va a gustar el tercero... Aunque, visto lo visto, casi mejor que King vuelva a lo que se le da mejor, que es el terror.

Nota: 6

sábado, abril 15, 2017

Single in the City

Hace unos años, cuando todavía estaba en mi anterior trabajo, me sentía tan miserable que a menudo fantaseaba con la idea de dimitir o de que me despidieran, coger mis bártulos, e irme a Londres a empezar una nueva y excitante vida. Imagina, viviendo sola, en otro país, en una de las ciudades más fabulosas del mundo, empezando de cero y labrándote un futuro con poco más que el sudor de tu frente y mucha fuerza de voluntad. Y quién sabe, tal vez conocería a alguien especial... ¿Qué podría ser más romántico?

Buscando nuevos libros chick-lit para leer, me topé con este, y al ver la sinopsis lo tuve clarísimo y me lo compré de inmediato. ¡Era exactamente tal cual fantaseaba! Por supuesto, cuando me quedé sin trabajo, mucho antes del Brexit, no hice nada de nada... Porque así soy yo. Fantaseo mucho pero a la hora de la verdad no llevo nada a la práctica.

En fin. La protagonista de este libro es Hanna, una veinteañera de Connecticut que, tras quedarse sin empleo, en un impulso decide utilizar el dinero del finiquito para comprar un billete de avión y cumplir su sueño de comenzar una nueva vida en Londres. Una vez allí conoce a un hombre guapísimo, entra a trabajar en su compañía como secretaria y comparte piso con un grupo de simpáticos y ruidosos australianos. Todo parece que está saliendo a pedir de boca... ¿O no es así?

Pese a que Single in the City era precisamente lo que estaba buscando cuando lo compré, la verdad es que entonces no pude terminar de leérmelo. En el segundo intento sí pude, aunque también me costó, porque la verdad es que es un poco engorroso.

Pero siempre me gusta empezar por lo positivo, así que allá va: el estilo de la autora es genial. y no se nota apenas que este sea su primer trabajo. Su escritura es muy divertida y cínica, y en algunos casos da en la diana de una forma asombrosa, mi parte favorita es cuando Hanna hace una lista de las frases que un novio en condiciones jamás le diría a su novia (por ejemplo, "No conozco a nadie que esté felizmente casado" o "Eres igual que tu madre"). La novela está escrita en primera persona del presente y aunque tienes que hacer un poquito de esfuerzo porque Hanna te lo cuenta todo tal cual lo ve y lo piensa (no te dice "me voy a mirar por la ventana" sino que directamente se va a "no le estoy acosando, simplemente estoy comprobando que está dentro del restaurante" cosas así), funciona porque los comentarios de Hanna y sus comparaciones son la leche. Hanna además es una protagonista muy entretenida porque siempre se las ingenia para meter la pata hasta el fondo. Probablemente es demasiado exagerado (como lo del paper de váter), aunque se le puede perdonar.

Single in the City es el típico chick-lit de la chica soltera con poca suerte en el amor que va en busca del hombre perfecto. La diferencia es que aquí se va a la otra parte del mundo a hacerlo, y es muy gracioso ver cómo Hanna se va enfrentando a las diferencias culturales y cómo parece que a veces hable un idioma totalmente distinto por todas las confusiones y malentendidos con los que se topa. ¡Los ingleses son muy suyos, eso está claro! Además la autora va añadiendo pies de página para explicar las diferencias o explicar cosas inherentemente americanas, algo que encontré bastante original.

¿Cuál es el problema, entonces? Hanna, Hanna es el problema. Supongo que ya no tengo paciencia para este tipo de protagonista tan superficial que solo piensa en ropa y en alcohol y que está tan desesperada por encontrar novio que sale con una ristra de hombres que ni siquiera le gustan realmente y tiene que fingir ser quien no es o que le gustan cosas que no solo para retenerlos a su lado. No es el tipo de heroína que busco ahora en un libro, y por eso me se me hizo cuesta arriba su lectura.

Así que aunque no es un mal chick-lit en absoluto, no tengo muy claro que quiera leer el resto de libros de la saga y sus aventuras en otras ciudades, aunque al menos me alegro que Hanna al final escogiera al chico decente.

Nota: 5'5

viernes, abril 14, 2017

Deseo Concedido

Hacía tiempo que quería hincarle el diente a algún trabajo de Megan Maxwell, una de las autoras románticas más populares en España, y también de las más prolíficas. Siempre que voy a alguna librería veo sus obras destacadas, y había oído cosas buenas de ella, de manera que tenía ganas de comprobar por mí misma el motivo de que sea tan apreciada por estos lares.

Mi primer acercamiento a ella ha sido Deseo Concedido, uno de sus primeros trabajos y el primer libro de la saga Highlander Las Guerreras Maxwell.

La historia comienza cuando las hermanas Phillips, Megan y Shelma, hijas de padre inglés y madre escocesa, ahora huérfanas, están a punto de ser desposadas con dos indeseables por los planes maquiavélicos de sus tíos, que quieren hacerse con sus tierras y criar al hermano de las muchachas, Zac, a su manera. Pero las hermanas, junto al pequeño Zac, logar escapar y se refugian en Escocia junto a su abuelo. Seis años después, su tranquila vida se vuelve a ver interrumpida con la llegada del laird Duncan McRae, un temible guerrero al que apodan el Halcón, su hermano Niall y el mejor amigo de estos, laird Lolach McKenna. La atracción entre Megan y Duncan es inmediata, pero su incompatibilidad de caracteres parece que será un gran obstáculo para ellos, mientras que Shelma y Lolach no tardarán en enamorarse el uno del otro. Y cuando una nueva tragedia alcance a las chicas, un matrimonio con los dos lairds parecerá ser la mejor solución para su protección, aunque en el caso de Megan y Duncan, decidirán unirse en handfasting, es decir, estar casados durante un año y decidir después si continuar adelante con su matrimonio o no.

Lo cierto es que el libro no me entró muy bien ya de primeras, y me sabe mal porque realmente iba predispuesta a que me gustara; tenía muchas ganas de probar con el género Highlander, de probar con la autora, y me conformaba con un romance entretenido y héroes de esos que te hacen desear que existieran en la vida real. Lo que me encontré fue una historia que parecía escrita por una niña de trece años, un estilo narrativo bastante pobre y unos personajes que no se hacen de querer, precisamente.

Deseo Concedido no destaca precisamente por una gran ambientación histórica; el lenguaje obviamente es totalmente anacrónico, así como la forma de ser y actuar de los personajes, y no hay tampoco mucho trasfondo sobre la época y el contexto en el que se sitúa más allá de algunas pequeñas pinceladas. La autora no es nada descriptiva en lo que se refiere a los parajes o localidades (hay descripciones del estilo "la estancia estaba pobremente decorada con un par de tapices", cosas así). Además el vocabulario de la autora no es muy abundante, y repite las mismas palabras continuamente. La primera vez que Duncan conoce a Megan, por ejemplo, destaca de ella su espectacular pelo, su espectacular sonrisa y sus espectaculares ojos.

O por poner un pasaje más llamativo:

-De acuerdo -sonrió dejándolo sin aliento-. Duncan, vuestro caballo es una preciosidad.
-Dark es un buen caballo - respondió tocando el testuz del caballo, que a modo de agradecimiento frotó el hocico contra su mano-. ¿Sabes? Hoy me he dado cuenta de que mi caballo y tú tenéis el mismo color de pelo.
-¡Por san Ninian! - rio ella al escuchar aquello-. Me han dicho muchas cosas, pero nunca que mi pelo era como el de un caballo.
-No he dicho eso - se defendió divertido al escucharla-, sólo que tu color de pelo y el de Dark es el mismo.
-Pues ¿sabéis lo que os digo? -replicó Megan cogiendo su trenza para ponerla junto al caballo-. ¡Que tenéis razón!
La palabra caballo se repite seis veces en apenas diez líneas, y en la página entera todavía aparece algunas ocasiones más. Esto es algo que muchas veces un escritor hace sin darse cuenta, pero por ese motivo existen los editores, ¿no? Para evitar cosas así.

Pero no solo el vocabulario es repetitivo, el libro en sí lo es inmensamente. Es lo mismo una y otra vez: Zac se mete en problemas, Megan hace algo poco femenino para ayudarle, Duncan se enfada como una mona, la llama de todo, se discuten, luego hacen las paces, y vuelta a empezar. Para ser una mujer tan fuerte, independiente, descarada, inteligente y que está acostumbrada a comportarse como un hombre (y esto lo sabemos porque cada vez que hace cualquier cosa toooooooodos los hombres a su alrededor se sorprenden de su fuerte carácter, no importa que ya la conozcan desde hace tiempo, cada vez la autora ve pertinente señalar este hecho), le perdona a su marido que la trate como basura con una facilidad pasmosa. Me parece muy bien que la historia se sitúe en una época machista en la que las mujeres debían acatar cada orden de sus maridos sin rechistar, pero una autora con recursos debería ser capaz de encontrar la manera de escribir un romance más interesante, porque no hay nada rescatable en la relación de Duncan (scumbag) y Megan, nada. De hecho, todos los personajes parece que tengan doce años, en vez de los casi treinta que se supone tienen. Para ser un guerrero tan temible, lo único que hace Duncan es preocuparse por cualquier absurdo detalle de lo que hace o deja de hacer su esposa.

Creo que Maxwell es conocida por sus libros eróticos, en este caso las escenas de cama no son muy explícitas, primando más el romance en sí.

También me encontré con algunas incoherencias como que en el primer capítulo digan que Megan tiene veinte años y Shelma dieciocho y por tanto ya tienen edad para casarse, y luego en la mitad del libro Megan le dice a su hermana que es normal que no se acuerde de su madre porque era muy pequeña cuando ella murió, y que cuando llegaron a Escocia Shelma tenía trece años. Aunque realmente hubiera tenido trece años tampoco hubiera sido tan pequeña como para no acordarse de su madre, y más teniendo en cuenta que Zac tenía un año cuando se marchan de Inglaterra. 

A Deseo Concedido le siguen otros tres libros que giran entorno a los romances de personajes secundarios de esta novela: Gillian y Niall en el segundo, Kieran en el tercero, y el insoportable Zac en el cuarto. Mi intención inicial era leérmelos todos pero con lo poco que me gustó este, me planto aquí. Es posible que le de otra oportunidad a Maxwell, porque no me parece justo juzgar a la autora por su primer libro y seguro que ha mejorado mucho, pero tampoco tengo prisa en hacerlo.

Acepto recomendaciones de buenos libros sobre Highlanders, eso sí.

Nota: 3

domingo, febrero 19, 2017

The Knife of Never Letting Go (Chaos Walking #1)

Patrick Ness es un autor del que cada vez se habla más, gracias a obras como A Monster Calls que tuvo adaptación cinematográfica el año pasado o a su popular trilogía Chaos Walking, que también será llevada al cine próximamente.

The Knife of Never Letting Go es el primer libro de esta saga juvenil que nos sitúa en un mundo en el que todo el mundo puede escuchar los pensamientos de los demás, y de ahí viene el título de la colección:
The Noise is a man unfiltered, and without a filter, a man is just chaos walking.
Todd es un niño de doce años que vive en Prentisstown, en un planeta al que los humanos emigraron con la esperanza de crear una nueva vida alejados de la tecnología que supuso el declive de la civilización tal y como la conocíamos. Pero los humanos se vieron envueltos en una guerra con los habitantes del planeta, una raza alienígena que esparció un virus que provocó que ahora los pensamientos sean audibles y que produjo la muerte de todas las mujeres, incluida la madre de Todd. 

Ahora Todd es el único chico que queda en Prentisstown que todavía no ha cumplido la mayoría de edad, y la vida tal y como la conocía se viene abajo cuando un día se encuentra con un lugar en el que el silencio es absoluto... y descubre que ese silencio proviene de una chica. Desde ese momento, Todd se verá obligado a huir, sin saber que durante toda su vida le han ocultado la verdad sobre el pueblo, sobre su madre, y sobre el mundo en el que vive.

Ya he dicho más de una vez que en general el YA no es un género que me apasione, porque la mayoría caen en los mismos clichés y se me hacen un poco demasiado juveniles. Quise probar esta trilogía porque el punto de partida me parecía muy interesante y dentro de lo que cabe original y porque tenía críticas buenísimas, aunque he de decir que, al menos el primer libro, no ha colmado para nada las expectativas que tenía puestas en él.

El mayor problema que le he encontrado es que es muy repetitivo. Casi todo el libro consiste en Todd y en Viola corriendo de un lado para otro, con las mismas descripciones de los bosques, el río, y los caminos una y otra vez. Luego se van encontrando a los mismos enemigos, ambos caricaturas, todo el rato: Prentiss Jr y Aaron, que es un peñazo, y prácticamente sucede lo mismo cada vez que se los encuentran (además es como estos malos de pacotilla de pelis de terror, que sobreviven de forma imposible para aparecer de nuevo y dar un susto final). Como narrador Todd no es demasiado interesante, porque no sabe nada así que continuamente se está haciendo las mismas preguntas (me gustó mucho más el capítulo especial de Viola que viene al final del libro). Y luego está el tema de descubrir la verdad sobre todo lo que ha pasado, que es lo más interesante, pero el autor se las ingenia para ir retrasándolo con motivos que resultan absurdos y frustrantes, como es el tema del diario de la madre de Todd; una vez que sabe que Viola sabe leer, no tiene ningún sentido que tarden tanto en leerlo como lo hacen.

También cuesta un poco acostumbrarse al lenguaje, ya que no es un inglés al uso; el idioma ha evolucionado de modo que muchas palabras se escriben diferente, como creechers en vez de creatures, o twitx en vez de between y cosas así. Quitando eso no es un inglés muy complejo, es un libro juvenil al fin y al cabo, pero sí es una narración que puede hacerse un poco pesada por la forma de pensar de Todd, que es un personaje bastante soso y que no cae especialmente bien.

No todo es malo, claro está, de este libro me gustó la evolución de Todd a partir de la relación que establece con Viola, y cómo se va dando cuenta de que puedes conocer a una persona sin necesidad de escuchar sus pensamientos continuamente. El mundo está bien construido, Ness escribe muy bien, el planteamiento me pareció bastante único, y el cliffhanger al final del libro está muy logrado. Mayor Prentiss parece un personaje bastante intrigante y tengo ganas de saber cómo se desarrollará la historia en las dos siguientes entregas.

De modo que en sí The Knife of Never Letting Go no es un libro especialmente destacable, y menos con todo el bombo que se le ha dado, pero tengo fe que al ser más introductorio los dos siguientes me dejen con mejor sabor de boca.

Nota: 6'75

martes, enero 10, 2017

El Hogar de Miss Peregrine para Niños Peculiares

El Hogar de Miss Peregrine para Niños Peculiares es el primer libro de una trilogía escrita por Ransom Riggs, que ha tenido mucho éxito y que el año pasado estuvo en boca de todos tras el estreno de la adaptación a película dirigida por Tim Burton con Eva Green en el papel de Miss Peregrine.

El protagonista de la historia es Jake, un adolescente que siempre ha estado muy unido a su abuelo. Cuando era pequeño, este le contaba increíbles historias sobre un orfanato en el que vivió en el que convivía junto a un puñado de niños de lo más pecularies: niños que podían levantar rocas con una sola mano, niños invisibles, niñas que volaban o que podían generar fuego con sus manos. Ese lugar, le contaba, era un refugio que les protegía de malvados monstruos que andaban tras el acecho de estos niños tan especiales. Cuando se fue haciendo mayor, por eso, Jake se dio cuenta de que las historias de su abuelo no eran más que invenciones; incluso las fotos que probaban que lo que decía eran verdad estaban probablemente trucadas.

Hasta que un día su abuelo muere en misteriosas circunstancias; la policía lo achaca al ataque de un animal salvaje, pero Jake está convencido de que vio a un monstruo matar a su abuelo. Cuando las últimas palabras de este le animan a que descubra toda la verdad, Jake hará un viaje hasta la isla donde se encuentra el orfanato del que le habló su abuelo para atestiguar de una vez por todas si esas historias eran ciertas o no.

En cuanto empecé a leer este libro me di cuenta enseguida de por qué Tim Burton lo había escogido para llevar a la gran pantalla, porque me recordó mucho a otra de sus adaptaciones, Big Fish. Como en aquella, tenemos a un chico que de pequeño estaba fascinado por las historias que le contaba un familiar, en este caso su abuelo en vez de su padre, y que pensaba que este era el hombre más molón del mundo entero que llevaba una vida de ensueño, llena de viaje, y aventura y peligros. Pero al hacerse mayor, uno se da cuenta de que todas esas historias fantásticas no pueden ser verdad; puede que tengan un punto de ciertas, pero está claro que hay mucha exageración y adorno en ellas.

Realmente eso es lo que más me gustó de este libro, la incertidumbre sobre si había algo de verdad en esos relatos tan fantásticos o realmente su abuelo se lo inventó todo para superar el trauma de haber perdido a su familia durante el holocausto, sumado a la experiencia luchando contra los nazis en la guerra. El componente psicológico es muy interesante, como es la diferencia entre la relación del abuelo de Jake con su padre y su nieto, el saber que no tristemente no le conocían en absoluto o los problemas de Jake en distinguir su propia realidad después de la muerte de su abuelo. La verdad es que una vez se descubre que, como es obvio, todo era verdad y esos niños tan peculiares realmente existen, el libro pierde bastante la gracia.

Jacob y Emma

Hacia la mitad del libro la cosa empieza a decaer, y toda la parte de Jake encontrando su hueco entre los niños peculiares, comprendiéndose por fin a sí mismo, descubriendo la amenaza de esos monstruos que realmente van detrás de ellos y su romance con Emma no es nada especial y es excesivamente juvenil para mi gusto, algo que en la primera mitad no era tan palpable. El plot twist tampoco es gran cosa, así como el enfrentamiento final, y básicamente te das cuenta de que al ser el primero de una trilogía este libro es bastante introductorio, así que no me dejó del todo satisfecha.

Y en serio... ¿Ni una llamada a su madre? Dude...

Pero se agradece que el libro tenga un punto oscuro y las fotos que acompañan al relato son geniales de lo inquietantes que llegan a ser, más que las descripciones en sí. ¡Si fuera una cría leyendo esto seguro que esas fotos me daban pesadillas!

Así que El Hogar de Miss Peregrine para Niños Peculiares es un libro entretenido y creo que es muy buena opción para el público más joven que busque una aventura de chicos especiales e incomprendidos que de repente encuentran su lugar en el mundo más allá de Harry Potter, pero para un adulto se queda un poquito corto.

Nota: 6'5 


sábado, enero 07, 2017

Descansa en Paz

Déjame Entrar es una pasada. En su primera novela John Ajvide Lindqvist logró darle una vuelta de tuerca al manido género vampírico y demostró el talento que tienen los escritores nórdicos para crear historias que te atrapan en su lograda ambientación, haciéndote sentir en tus huesos el miedo, la anticipación y, sobre todo, ese frío que te envuelve y no te suelta.

De modo que tenía muchas ganas de comprobar si el autor sería capaz de hacer lo mismo con el género zombi, así que cogí Descansa en Paz, su segundo libro, con mucha ilusión... y me llevé el chasco porque se queda muy, muy lejos de Déjame Entrar.

Es 13 de agosto en Estocolmo, hace un calor realmente inusual y algo extraño está pasando: la gente no puede apagar ni las luces ni ningún aparto eléctrico. Cuando por fin pasa este extraño fenómeno y todo parece volver a la normalidad, sucede algo todavía más terrible: los muertos se han levantado y quieren volver a casa.

El libro sigue a tres familias afectadas por este fenómeno. Tenemos a David, un humorista, que acaba de perder a su esposa Eva, una de las fallecidas más recientes en despertar, y que no sabe cómo explicárselo a su hijo pequeño, Magnus. Luego tenemos a Elvie, una anciana, y su nieta Flora, una adolescente aficionada al Resident Evil, que siempre han padecido una intensa sensibilidad extrasensorial que se ve magnificada después de dichos sucesos. Tras recibir la visita de su marido muerto, Elvie, una cristiana devota, cree que ha llegado el fin del mundo que vaticina la biblia y quiere hacer algo antes de que sea demasiado tarde. Flora, que rechaza todas esas creencias, solo desea que todo cambie para siempre. Y finalmente tenemos a Mahler, un periodista, y su hija Anna, destrozados tras la muerte del pequeño Elias, el hijo de esta. Haciendo caso omiso de las medidas del gobierno, Mahler desentierra a Elias, o lo que queda de él, y deciden esconderlo.

Además de la narración desde este grupo de personas, también se van intercalando recortes de prensa, fragmentos de programas de televisión y radio y comunicados oficiales en los que atisbamos cómo reacciona Estocolmo después de un suceso de tal magnitud.

El libro empieza genial, las cosas como son. Cuando empiezan a despertar los muertos es muy intrigante y te deja con ganas de saber cómo reaccionarán sus seres queridos, qué consecuencias acarreará para la sociedad y qué medidas tomará el Gobierno para controlarlo. Por ejemplo las partes con el pequeño Elias son espeluznantes, cuando su abuelo va a buscarlo, sin atreverse del todo a tener esperanza de que haya despertado y empieza a oír los arañazos en el ataúd, hasta que por fin lo saca y se encuentra algo que no se parece en nada al nieto que él recordaba. En algunos puntos recuerda a Cementerio de Animales de Stephen King.

Pero, lamentablemente, después de un inicio tan prometedor el libro se desinfla como un globo. Y el mayor problema que tiene es que no acaba de estar claro qué pretendía hacer el autor: si escribir una novela de terror, si escribir un drama sobre cómo te golpea la muerte de un ser querido y lo difícil que es de aceptar, o un estudio sobre cómo reaccionaría la sociedad de una ciudad como Estocolmo si de repente se levantaran sus muertos. Puede que quisiera mezclar las tres cosas, pero al hacerlo ninguna de las tres termina por despegar y por eso el libro pierde fuelle.

Tampoco ayuda que las tres historias no sean igual de interesantes. La mejor es la de Mahler y su hija y nieto, pero hacia el final Mahler pierde toda la utilidad y la historia pierde todo el interés que tenía. La de David y su mujer es correcta, y tiene el momento del conejo que es impactante, y la de Elvie y Flora es bastante insulsa, además tiene toda la parte de Peter que realmente no tiene ningún propósito dentro de la trama global y no aporta nada de nada. 

En general el libro no está bien resuelto, la historia de Flora y Elvie tiene un final muy abrupto y las otras dos tiran por lo fácil, así que cuando te lo terminas te deja la sensación de que el libro se quedó a medias y que el autor no sabía bien cómo cerrarlo. Y como libro de zombis tampoco es especialmente reseñable porque los muertos vivientes no hacen casi nada, así que salvo un par de escenas no podría decirse que estemos ante un libro de terror. Y no sé si seré la única, pero el hecho de que estuviera ambientado en agosto y en plena ola de calor le quita mucho encanto a situar la historia en Suecia, la verdad.

Realmente decepcionante.

Nota: 5'5

lunes, diciembre 26, 2016

Aristotle and Dante Discover the Secrets of the Universe

I wondered what that was like, to hold someone’s hand. I bet you could sometimes find all of the mysteries of the universe in someone’s hand.
Qué PRECIOSIDAD de libro.

Aristotle, que prefiere que le llamen Ari, es un adolescente mexicano-americano de quince años solitario y sin amigos que no le termina de ver el sentido a la vida. Atormentado por un hermano mayor que está en la cárcel y que sus padres fingen que no existe, Ari se siente confuso y perdido porque todavía no se ha encontrado a sí mismo, no sabe quién es realmente.

Ese verano, en la piscina, conoce a Dante, un chico de su edad un poco rarito que se ofrece a enseñarle a nadar. Aunque a primera vista no tienen muchas cosas en común, Ari y Dante se convierten en mejores amigos, pero su amistad se verá puesta a prueba en más de una ocasión por todos los obstáculos que se encontrarán en el camino en los siguientes meses, las dificultades que marcarán si su amistad tiene futuro y el inicio de su camino hasta dejar atrás los restos de la niñez y empezar a convertirse por fin en hombres.
Senior year. And then life. Maybe that's the way it worked. High school was just a prologue to the real novel. Everybody got to write you -- but when you graduated, you got to write yourself. At graduation you got to collect your teacher's pens and your parents' pens and you got your own pen. And you could do all the writing. Yeah. Wouldn't that be sweet?
Ubicada en la década de los ochenta, en esos últimos veranos antes de que las responsabilidades adultas nos ahoguen, Benjamin Alire Sáenz, que desde luego sabe lo que se hace, construye una maravillosa historia sobre lo difícil que es ser adolescente cuando la edad adulta empieza a vislumbrarse y casi podemos tocarla con los dedos pero todavía está fuera de nuestro alcance, una época en la que estamos descubriendo quiénes somos, qué queremos y a dónde iremos.
La novela está narrada en primera persona por Ari, un chico que se siente muy perdido y que sufre porque no encuentra su lugar en el mundo, porque se da cuenta de que es distinto a otros chicos de su edad. Ari tiene una relación difícil con sus padres, adora a su madre pero no le perdona que no le hable jamás de su hermano, y su padre se encerró en sí mismo después de volver de la guerra de Vietnam y casi no hablan.

Luego está Dante, con el que forja una gran amistad, aunque Dante le confunde todavía más, porque es hablador, y extrovertido, y dice lo que siente y lo que piensa sin tapujos, algo que Ari nunca ha podido hacer. Son tan diferentes, ¿realmente puede sobrevivir su amistad? ¿Conseguirán resolver juntos todos los misterios del universo o, al menos, los misterios sobre ellos mismos?

El libro hace un grandísimo trabajo mostrando la evolución y el desarrollo de Ari desde los quince hasta los diecisiete, es increíble ver cómo empieza a crecer y a madurar y cómo va cambiando su manera de pensar e incluso su relación con su familia: para ese maravilloso final, cuando sus padres se sientan con él y le piden que deje de correr, sabes que por fin Ari está preparado para hacerlo.

Saénz, que tiene una prosa muy delicada y casi poética, nos hace un retrato muy humano y sensible sobre la amistad, la familia y el amor, y lo importante que es ser uno mismo y no huir aun cuando todos nuestros instintos nos digan que lo hagamos. Un coming of age sobre lo difícil que es ser diferente pero que en última instancia nos recuerda que ser diferente no es ser malo, simplemente es eso, diferente.
I wanted to tell them that I'd never had a friend, not ever, not a real one. Until Dante. I wanted to tell them that I never knew that people like Dante existed in the world, people who looked at the stars, and knew the mysteries of water, and knew enough to know that birds belonged to the heavens and weren't meant to be shot down from their graceful flights by mean and stupid boys. I wanted to tell them that he had changed my life and that I would never be the same, not ever. And that somehow it felt like it was Dante who had saved my life and not the other way around. I wanted to tell them that he was the first human being aside from my mother who had ever made me want to talk about the things that scared me. I wanted to tell them so many things and yet I didn't have the words.
Hay gente que considera spoiler hablar sobre el camino que toma el libro, yo creo que a estas alturas es de sobras conocido, así que únicamente diré que este libro debería ser de lectura obligatoria para los chavales y solo espero que llegue algún día en el que personas como Ari ya no tengan que sentirse tan desgraciados por ser como son. Y, además, doble mérito por tener a un personaje protagonista que no es blanco.

Estoy releyendo algunos pasajes del libro mientras escribo esto y estoy llorando de nuevo. Con eso lo digo todo.

Sencillamente, estoy enamorada de esta historia.

Nota: 9

Speak Its Name

Hubo una época en la que me compraba cualquier cosa que tratara sobre romance entre hombres. Y luego lo dejaba en la estantería sin leer porque sí (tbf, eso lo hago con casi todos los libros que me compro, aunque este año he mejorado bastante en ese aspecto).

Ahora sigo comprando libros sobre romance entre hombres, por supuesto (aunque soy un poquito más selectiva y miro reseñas primero) y estoy intentando leerme todos los que me compré hace años, así que me decidí a hincarle el diente a Speak Its Name, del que no sabía nada excepto que era romance gay histórico (lo cual ya es suficiente, la verdad...).

Speak its Name es una recopilación de tres relatos obra de tres escritoras que se prodigan mucho en este tipo de literatura: Charlie Cochrane, Lee Rowan y Erastes.

La primera historia se titula Aftermath por Charlie Cochrane y está ambientada en la Universidad de Oxford en 1920. Edward Easterby es un apuesto muchacho, algo recluido y solitario, que lleva tiempo admirando desde la distancia a Hugo Lamont, deportista, popular, guapísimo. Edward no sabe que Hugo también se ha fijado en él, hasta que un encuentro accidental desvela los sentimientos de ambos. Pero Hugo, que se siente terriblemente culpable después de su única experiencia homosexual, tiene miedo de dejarse ir con Edward.

Sin duda es la historia más floja del libro. Es la más corta, además, por lo que no hay desarrollo ninguno ni de los personajes ni de la historia en sí, que es muy típica y cliché: básicamente son los dos personajes hablando de lo complicado que es mantener una relación homosexual en esos tiempos, con los temores a ser descubiertos de historias ambientadas en estas épocas. Diría que parece un fanfic pero hay fanfics muchísimo mejores que eso. Los dos personajes son muy sosos y simplones, con muy poca personalidad, y su romance es bastante descafeinado, Además, es la única historia sin sexo, o sea que ni eso nos llevamos. 

Pero me gustó que Hugo se diera cuenta de que con Edward es muy diferente a su otra experiencia porque cuando hay sentimientos y lo haces con una persona a la que quieres y te quiere, el sexo es otra cosa. ESE es mi kink, people. Sexo con amor, con cariño y con respeto.

La segunda historia es Gentleman's Gentleman, obra de Lee Rowan, y está situada en 1891. Lord Robert Scoville, un atractivo, inteligente y ex-militar condecorado, se dirige a Vienna junto a su fiel sirviente Jack Darling en una misión secreta de la corona que no ofrece demasiadas complicaciones, en apariencia. Hasta que Scoville es atacado en el tren y se verá envuelto en una conspiración en la que se reencontrarán con un viejo amigo y gracias a la cual saldrá a relucir el intenso deseo que sienten Robert y Jack el uno por el otro.

Esta es la mejor historia con diferencia, porque no solo trata del romance entre Robert y Jack sino que ofrece una entretenida trama de espías y un misterio bastante apañado. La ambientación es muy buena y la autora hace muy buen trabajo con los dos personajes, alternando entre los puntos de vista de ambos y ofreciendo una buena explicación a por qué nunca han dado el paso cuando ambos están enamorados del otro desde hace una década. Pese a que es una historia corta el tratamiento de las dificultades de una relación entre ellos no solo por ser dos hombres sino también por ser amo y sirviente es bueno y creíble, y vale mucho esperar el momento en el que por fin se juntan. La verdad es que se me hizo muy corta y me hubiera gustado leer un poco más de Robert y Jack, porque me gustaron mucho los dos y todavía más cuando se convierten en una pareja, muy sexy.

Creo que tengo un libro de esta autora por casa, lo pondré arriba en la pila de para leer.

La tercera y última historia es Hard and Fast de Erastes. Después de volver de la guerra contra Napoleón, Geoffrey Chaloner es presionado por su padre para contraer matrimonio con una chica de buena familia lo antes posible. Y su padre ya tiene a la candidata perfecta: la joven y tímida Emily Pelham. A Geoffrey nada le apetece menos que ponerse a cortejar a una mujer que le causa indiferencia, pero todo se complica cuando conoce al primo de Emily, Adam Heyward, quien despierta en él algo que no había sentido nunca antes.

Esta historia está bien, a secas. Creo que se queda corta en lo que propone, porque el final es un poco abrupto desde que Geoffrey y Adam se pelean hasta la decisión final, y es un poco demasiado insta-love para mi gusto. La trama en sí no está mal y Erastes escribe bien, así que tengo fe en que una historia más larga de ella me gustará más. Creo que también tengo alguna otra cosa de esta autora por casa.

En resumen, este libro vale la pena especialmente por la segunda historia. La primera no aporta nada y la tercera tiene sus momentos, pero me alegro de haberlo leído principalmente por haberme descubierto a Lee Rowan, de la que seguro leeré más en el futuro.

Nota: 6'5

domingo, noviembre 27, 2016

Just After Sunset

Stephen King es un maestro del relato corto; algunas de las mejores adaptaciones cinematográficas de sus obras, como es el caso de Cadena Perpetua o Cuenta Conmigo, provienen de historias cortas del autor.

El escritor, que precisamente comenzó vendiendo algunos de estos relatos a revistas masculinas para ganar unos cuantos dólares extra, explica que tras una larga temporada de escribir solo novelas largas tenía miedo de haber perdido la práctica de escribir short stories, y que le picaba el gusanillo por volver a hacerlo, por saber que todavía podía hacerlo. Así que la mayoría de historias que están recopiladas en Just After Sunset nacieron a raíz de ese interés de King de volver a sus orígenes, aunque también hay una de sus obras más antiguas, recopilada por primera vez.

En Just After Sunset encontramos un total de trece historias, algunas de entre diez y veinte páginas, otras un poco más largas, entre cuarenta y cincuenta.

Las historias son las que siguen:

-Willa: Después del descarrilamiento de un tren, un grupo de personas esperan en una estación en medio de la nada a que vengan a recogerlos. Tras darse cuenta de que su prometida, Willa, no está con ellos, David sale a buscarla. En cuanto la encuentra, descubrirá una verdad que se estaba negando a ver.

-The Gingerbread Girl: Tras la muerte de su bebé, Emily se obsesiona con salir a correr cada día. Tanto, que acaba dejando a su marido y yéndose a la casa de su padre en Vermillion Beach, en Florida, a aclarar sus ideas. Pasa sus días corriendo, leyendo, y haciendo poco más. Un día recibe la advertencia de que un vecino poco recomendable está de vuelta en la localidad. A Emily le puede la curiosidad y al acercarse a la casa de este ve lo que no tendría que haber visto.

-Harvey's Dream: Después de treinta años casados, Janet piensa que su marido Harvey, y la vida en general, ya no pueden sorprenderla. Pero esa mañana de sábado, Harvey le explica a su esposa la pesadilla extrañamente vivida que ha tenido esa noche, y el miedo atenaza las entrañas de Janet...

-Rest Stop: Un escritor al que a veces le cuesta diferenciar entre su yo real y el del seudónimo con el que escribe sus novelas vuelve a casa de un viaje y se para en una estación de servicio para aliviar su vejiga. Pero una vez allí escucha que en el servicio de señoras un hombre está golpeando salvajemente a su mujer. Sin saber qué hacer ni si debería intervenir, decide que tal vez ese sea un buen momento de canalizar a su otro yo.

-Stationary Bike: Richard, un ilustrador de casi cuarenta años, recibe una mala noticia de su médico: tiene el colesterol alto, y si no se cuida, podría acabar muy mal. Para concienciarlo, su doctor le hace un símil pidiéndole que se imagine a un grupo de operarios que tienen que trabajar muchas horas extra para librarse de toda la porquería, y que están al borde del colapso porque ya no pueden más. Richard se obsesiona hasta tal punto con ello que dibuja a los operarios, les pone nombre y se imagina sus vidas. Decidiendo que debe seguir el consejo de su médico, se compra una bicicleta estática, se pinta un mural en la pared enfrente al aparato, y cada día imagina que pedalea hasta Canadá; en no mucho tiempo, su estado físico es envidiable. Pero hay un problema: cada vez que se monta en la bicicleta, Richard se mete más y más adentro en ese camino por el bosque que ha pintado, y cada día, es más y más consciente de que, al haber cambiado todos sus hábitos, sus operarios están enfadados por haberse quedado sin trabajo y van a ir a por él para tomar represalias.

 -The Things They Left Behind: Scott trabajaba en una agencia de seguros cuya oficina estaba en una de las Torres Gemelas. El 11-S, por un impulso, decidió llamar al trabajo y decir que estaba enfermo y se fue a pasar el día paseando por el parque. Un año después, los objetos personales que sus compañeros fallecidos tenían en sus escritorios aparecen de forma misteriosa en su casa.

-Graduation Afternoon: El día de su graduación en el instituto, Janice, una chica de procedencia modesta que consiguió echarse de novio a un chico de familia rica, sabe que su relación tiene que acabarse ahí. Poco puede imaginar lo mucho que su vida, o más bien el mundo, está a punto de cambiar.

-N.: Tras el suicidio de su hermano, un psiquiatra, Sheila encuentra las notas de este en las que relata sus sesiones con un paciente llamado N., aquejado de un grave caso de trastorno obsesivo compulsivo. Sheila decide enviarle las notas a un amigo de la infancia de ambos, unas notas que relatan una terrorífica espiral de locura que tiene que ver con el descubrimiento de una formación de rocas al final de un camino abandonado, unas rocas que, según N., protegen al mundo de algo absolutamente maligno.

-The Cat From Hell: Un asesino a sueldo recibe un sorprendente encargo: eliminar a un gato, responsable de tres muertes. El asesino acepta el encargo sin ser consciente de dónde se está metiendo.

-The New York Times at Special Bargain Rates: Dos días después del accidente de avión en el que falleció su marido, Anne recibe una llamada de este.

-Mute: Monette, un vendedor de libros, recoge a un autoestopista sordomudo en uno de sus viajes. Como este no puede oirle, Monette se descubre a sí mismo explicándole su historia, cómo su mujer, que resulta tenía un amante, había robado miles y miles de dólares de su trabajo para comprar lencería y jugar a la lotería. ¿Pero es realmente seguro contarle todo eso a un extraño, pese a que este sea sordomudo y no se entere de nada?

-Ayana: Un hombre vuelve a su casa familiar junto a su hermano para estar al lado de su padre en sus últimos dias, ya que se está muriendo de cáncer de páncreas. Pero, extrañamente, un día aparecen una mujer y una niña, la cual le da un beso a su padre moribundo. Poco después, su padre se recuperó completamente. Unos años más tarde, le tocaría el turno al hombre de producir esos milagros.

-A Very Tight Place: Curtis lleva un tiempo enemistado con un vecino, puesto que ambos compraron el mismo solar y su vecino mató a su perra. Cuando su vecino le deja un mensaje diciéndole de quedar para disculparse y resolver sus asuntos, Curtis decide acudir a la cita, sin saber que se va a meter de lleno en una trampa.

En estos trece relatos King explora varios miedos y temores a lo desconocido, además de otros aspectos más humanos y conocidos: la muerte, las obsesiones, los asesinos en serie, el más allá, la venganza, el duelo, los remordimientos, la conformidad... No todas las historias son de terror, algunas se inclinan un poco más por el drama, pero la mayoría tienen un elemento fantástico, un elemento fuera de lo común tan propio del autor.

Menos Graduation Afternoon, que no aporta nada, todas las historias valen mucho la pena, y algunas, como la de la bici estática o la del 11-S, son realmente originales y sorprendentes. Pero si tengo que elegir, de entre todas me quedo con tres: The Gingerbread Girl, porque ese duelo entre la protagonista y el asesino en serie es frenético y me mantuvo sin respiración hasta el final, The New York Times at Special Bargain Rates porque es muy tierna pese a lo terrorífico de la situación, y N., porque el elemento psicológico es fascinante y el final es genial, aunque también creo que aquí King recicla un poco de Buick 8.

Además, al final del libro, el escritor explica cómo concibió la idea para cada una de sus historias, algo que particularmente encuentro superinteresante.

King saca lo mejor de sí mismo en esta más que fantástica recopilación de relatos. Y es que todos hemos oído ese dicho que reza que lo bueno, si breve, dos veces bueno.

Nota: 8


sábado, noviembre 19, 2016

Hechizada

De Jane Green solo había leído un libro anteriormente, hace ya bastantes años, pero aun así sabía exactamente lo que esperar de ella: una historia ligera, que enganche, con unos personajes lo suficientemente interesantes como para querer meterte sus vidas y especialmente una lectura con la que no haya que pensar mucho, que a veces es lo que apetece. Y sí, exactamente eso me encontré al leer Hechizada.

Alice siempre se ha considerado a sí misma una chica normalucha, y nunca ha tenido demasiada suerte en el amor. Por eso no se cree que justamente un hombre como Joe Chambers, que parece tenerlo todo (es guapísimo, encantador, inteligente y rico) se haya fijado en ella. Casarse con él ha sido como un sueño hecho realidad, aunque ya para empezar la boda no se pareciera en nada a como ella siempre la había imaginado y que haya tenido que cambiar casi todo de ella misma para estar a la altura de su marido.

Cinco años después, Alice y Joe siguen felizmente casados... Bueno, más o menos, porque Joe siempre está trabajando y casi no se ven, a Alice esa vida glamurosa que llevan no le acaba de gustar y encima ahora, a causa del trabajo de Joe, se tienen que ir a vivir a Nueva York. Pero una vez en Estados Unidos Alice cumplirá por fin su verdadero sueño: vivir en una encantadora casita en el campo, una casa que perteneció a una escritora que tenía muchas cosas en común con Alice y que hará ver a esta que su matrimonio es de todo menos de color de rosa.

Últimamente me está apeteciendo mucho leer chick-lit, un género que he tenido unos años abandonado. El otro libro que leí de Jane Green me gustó mucho, así que Hechizada supuse que sería una apuesta segura y por suerte he acabado satisfecha después de su lectura, aunque no es un libro romántico de esos que te haga suspirar y te llene de buenas sensaciones, precisamente. Aquí el amor no está idealizado, es más bien crudo.

Y es que Hechizada está narrado a través de múltiples puntos de vista, de todos los personajes involucrados. Sabemos qué piensan personajes como Alice, Joe, Emily, Harry o Josie... Pero también otros muchos personajes secundarios que no aportan demasiado y que realmente no necesitaban su propio punto de vista. Así que, aunque Alice desconozca (o finja desconocer) qué hace su marido cuando no está en casa, el lector lo sabe en todo momento, y me voy a detener aquí un segundo porque necesito desahogarme: Joe es el personaje más repugnante que me he encontrado en mucho tiempo.

Joe parece el hombre perfecto, pero es un misógino de cuidado, siempre acostumbrado a lograr lo que quiere y que ve a las mujeres como meros accesorios. Veamos: Joe quiere una mujer que sea sumisa, maleable, que se peine y vista como él quiere, que cuide de él, que le vea como un dios y que, por supuesto, sea inferior. Una mujer guapa a la que llevar colgada del brazo para presumir de ella y poco más. Por eso se fija en Alice, porque ve que tiene potencial para convertirse en lo que él quiere, una mujer que esté dispuesta a complacerle en todo. Alice está tan enamorada que decide que no le importa que no tengan absolutamente nada en común, decide ser lo que Joe cree que ha de ser una buena mujer. Penoso, ¿verdad? Es mucho peor. Joe quiere que su mujer sea todo eso, pero cuando una mujer es todo eso, pierde su atractivo sexual y necesita buscar emoción en otra parte, porque le excita conquistar a mujeres que sean independientes, saborear el placer de lo prohibido. Joe tiene una larga lista de amantes, pero de entre ellas destaca Josie, una compañera de trabajo con mucho carácter que no parece necesitarlo. Claro está, también se enamorará de Joe, y buscará la manera de mantener el interés de este hasta que, si tiene suerte, Joe decida dejar a su mujer por ella. ¡¡Penoso!!

El papel de la mujer en este libro no es precisamente un modelo a seguir, porque Alice cambia de arriba abajo, suprime todos sus deseos, solo para poder complacer a un hombre que ni siquiera la quiere realmente, solo quiere lo que él desea que ella represente. Con Josie tres cuartas partes de lo mismo. Emily es algo distinta, y por suerte Alice se va dando cuenta con el tiempo de que esa felicidad que ella cree sentir es totalmente falsa, que solo podrá serlo si se quiere a sí misma, si vuelve a ser la persona que era antes de estar con Joe.

El libro es muy frustrante en ese sentido, porque Joe es asqueroso y no entiendes por qué alguien como Alice aguantaría tanto tiempo a su lado, cuando ni siquiera disfruta el estilo de vida que le proporciona estar con alguien como él. La forma que tiene Joe de justificar sus infidelidades es repulsiva, y, encima, cuando ves que sí hay otra persona que es perfecta para Alice, que la entiende y la quiere tal y como es ella, también te da pena porque la situación de esa persona pone a Alice en un gran compromiso.

Así que Hechizada no es un libro recomendado para aquellos que busquen a una protagonista fuerte, segura de sí misma y que no necesite a un hombre para validarse a sí misma, porque eso no es lo que encontrarán aquí. Aquí encontrarán a una mujer sin dignidad y sin autoestima a la que le costará mucho darse cuenta de que lo que le va a hacer realmente feliz no es un hombre, sino ser fiel a ella misma.

Hechizada, al menos, tiene un buen mensaje, y es el de que no tenemos que aceptar cambiar todo lo que nos define para ser aceptados por otra persona que nunca nos querrá como somos realmente, y, como dice Alice en cierto momento, los cabrones tienen su punto sexy pero son maridos horribles: mejor buscar alguien bueno, que nos cuide, y con el que podamos formar una vida en común y envejecer.

Además, si algo tiene este libro, es que te entran ganas de comprarte una casita en las afueras, vivir una vida tranquila, pasar tus días dando paseos por la playa con tu perro y cuidando de tu jardín y contemplando las estrellas y disfrutando del silencio por la noche. El estrés de la ciudad apesta cada día más.

En definitiva, un libro que entra bien y que da lo que promete. Estoy segura que Green tendrá a protagonistas más dignas en sus otras novelas.

Nota: 6


domingo, noviembre 13, 2016

El Marciano

Andy Weir, un ingeniero informático de California, se autopublicó su novela El Marciano en 2011. Unos años después una editorial compró los derechos para reeditarla de forma comercial y creo que todo el mundo sabe lo que pasó después: se convirtió en todo un fenómeno gracias al boca a boca y este año se estrenó su adaptación cinematográfica, con Matt Damon en el papel protagonista.

La novela ha sido descrita como una mezcla entre Apolo 13 y Náufrago. Durante una misión a Marte, una tormenta de arena azota el planeta y los miembros de la tripulación afincados allí deben abandonar y volver a la Tierra antes de lo previsto, dejando atrás a uno de los suyos, Mark Watney, que ha sido dado por muerto. En realidad Mark está vivo, y tiene los recursos suficientes para aguantar una larga temporada, pero el problema es que no lo suficiente para sobrevivir hasta la llegada de la siguiente misión. Así que, totalmente incomunicado, Mark deberá ingeniárselas para conseguir comida suficiente para sobrevivir hasta entonces.


No soy muy de ciencia ficción, pero con el bombo que se le ha dado a este libro valía la pena probar, y en efecto el hype es totalmente merecido. Weir hace un extraordinario trabajo de investigación para hacer su novela lo más realista posible, tanto en temas de botánica, como en las condiciones en Marte, como de cálculos de órbitas, el funcionamiento de la NASA y un montón de ámbitos científicos más que a mí (que soy de letras) se me escapan totalmente. La narración va intercalando trozos del diario que va escribiendo Mark, totalmente aislado en un planeta desierto, con la de los otros personajes, ya sean los miembros de la NASA que buscan la manera de rescatar a Mark, como sus compañeros de tripulación, que ignoran que han abandonado a su compañero vivo.


El libro tiene un ritmo muy ágil y engancha muchísimo, especialmente la segunda mitad, que no quieres soltar hasta saber si Mark conseguirá ser rescatado o no. También es una novela un poco densa, sobre todo si uno no está muy versado en temas científicos, llega un momento que te mareas con tantísimos datos y probablemente no entendí la mitad, pero Weir sabe imprimirle un tono didáctico a su narrativa para que no te aburras leyendo, y además Mark tiene un gran sentido del humor que siempre utiliza cuanto menos te lo esperas, por lo que una lectura que podría haber sido increíblemente tediosa termina resultando muy divertida y amena y nunca te aburres de ver cómo Mark va encontrando soluciones a los numerosos obstáculos que se va encontrando. La verdad es que admiro mucho a esas personas que tienen facilidad para entender la ciencia y la física; supongo que lo peor que tiene esta novela es que me sentí un poco boba leyéndola, porque como he dicho a mí estas cosas se me escapan totalmente.


Se entiende perfectamente por qué esta historia fue llevada al cine, porque tiene todos los elementos para ser una película de éxito: naves espaciales, héroe (blanco y hetero) que se hace valer de su ingenio para resolver todos los problemas con los que se encuentra, aventura de rescate que parece imposible, personajes carismáticos y un final que te mantiene con los ojos pegados a las páginas. Si la película es la mitad de buena que el libro, seguro que también vale mucho la pena.

Un must para los fanáticos de la ciencia ficción. Muy buen trabajo, señor Weir.

Nota: 8

Suites Imperiales

Desde que me enteré que Bret Easton Ellis había escrito una secuela de Menos que Cero, y especialmente desde que dijo que si era llevada al cine le gustaría que Robert Downey Jr. volviera a interpretar a Julian, que me entraron muchas ganas de leer Suites Imperiales. En general tengo muchos problemas con lo que escribe Easton Ellis porque es demasiado gráfico, pero me fascina su estilo narrativo y en su momento Menos que Cero me gustó bastante, más teniendo en cuenta que fue su primer libro y que lo escribió muy joven.

En Suites Imperiales comprobamos qué ha sido de la vida de los protagonistas de Menos que Cero veinticinco años después. Ahora Clay es un guionista de éxito que vuelve a Los Ángeles para participar en el cásting de una película que está escribiendo, adaptación de una novela muy popular. Allí se reencuentra de nuevo con sus viejas amistades: su ex-novia Blair, ahora casada con Trent, Julian, que ha dejado atrás sus problemas con las drogas, su antiguo camello Rip, irreconocible tras un sinfín de operaciones de cirugía estética... Y también conoce a una misteriosa y hermosa mujer, Rain, con la que se obsesiona. Además, desde que llega, y especialmente desde que se involucra con Rain, Clay comienza a recibir mensajes anónimos en el móvil. que le advierten que está vigilado y que tenga cuidado si no quiere terminar mal parado.

Aunque hayan pasado veinticinco años, el estilo entre un libro y otro es muy parecido, y es muy fácil volver a meterse de lleno en esa forma de contarte las cosas de Clay. Si en Menos que Cero éramos testigos de toda esa indiferencia que sentían los adolescentes ricos cuya única diversión en la vida era beber, drogarse y acostarse con el primero que encontraban solo por sentir algo, ahora las cosas no son mucho más distintas; ahora tienen unos cuantos años más, tienen trabajos y responsabilidades, pero siguen igual de perdidos en la vida, añoran esa juventud perdida, y cambiamos ese ambiente adolescente por la superficialidad que rodea Hollywood, y todo a lo que son capaces de llegar tanto los que están a cargo como los que quieren una oportunidad en ese mundo tan siniestro. De nuevo las personas son intercambiables; una vez más casi todos son rubios, bronceados y de blancos dientes, todas las descripciones son iguales porque todos los actores y todas las actrices jóvenes que quieren triunfar son iguales.

Reconozco que al principio me gustó volver a entrar en esa dinámica. De Menos que Cero siempre he dicho que me fascina esa narración, y me alegró comprobar que no había cambiado en Suites Imperiales. Incluso me hizo mucha gracia cómo plantea el autor el inicio del libro: Menos que Cero fue una novela escrita por una persona en el círculo de amistades de Clay, que después fue llevada a la pantalla grande y que los protagonistas fueron a ver (describe a Robert Downey Jr. como "un payaso de cara triste y talento"). Lo encontré divertido pese a que fuera una excusa barata para criticar a la película, que todos sabemos que no tiene nada que ver con el libro más que los nombres de los personajes y poco más.

Pero el problema es que, a medida que avanzaba en la lectura, me daba cuenta de que Suites Imperiales no aporta absolutamente nada y que es una secuela innecesaria. Menos que Cero tenía su razón de ser, era un producto muy de su época, y es algo que reconoces cuando te la lees. En Suites todo lo que se cuece detrás de las bambalinas de Hollywood es algo tan asqueroso como ya te esperas, y no está contado de una forma interesante, es básicamente violencia y sexo gratuitos. Toda la simpatía que le pudieras guardar a Clay se esfuma de un plumazo, y, sinceramente, no apetece mucho ver cómo las mujeres (y algunos hombres, también, pero especialmente las mujeres) son vejadas y tratadas como trozos de carne, y todo el asunto con Julian me sobró bastante porque no le veo el sentido a que Clay haga algo así.

Encima, es una novela corta que no llega a las ciento cincuenta páginas y aun así se las arregla para ser extremadamente repetitiva. Perdí la cuenta de todas las veces que diferentes personajes le advierten a Clay que se aleje de Rain pero sin darle detalles concretos.

La verdad es que me arrepiento de haberme leído este libro porque me ha empañado el recuerdo que tenía de Menos que Cero; hubiera sido más feliz de no saber nunca cómo acaba Julian. Sinceramente espero que RDJ no se acerque a esto ni con un palo.

Nota: 3