lunes, junio 05, 2017

A Court of Thorns and Roses

En los últimos años Sarah J. Maas está en boca de todos los lectores de YA, gracias a sus dos hiperpopulares sagas de fantasía, Throne of Glass y A Court of Thorns and Roses. De tanto oír hablar de ella tenía curiosidad por saber qué tipo de historias escribía, así que finalmente me decidí por la segunda saga porque el argumento parecía curioso y porque lleva menos libros.

A Court of Thorns and Roses sería como un nuevo giro de tuerca a la historia de La Bella y la Bestia, solo que mucho más oscuro. Feyre es una chica de diecinueve años que desde la muerte de su madre y la caída en desgracia de su familia tiene que salir a cazar cada día para poder alimentar a su padre y sus hermanas. En una de esas cacerías mata a un lobo gigantesco, que resulta ser un ser mágico. Como castigo, es obligada a irse a vivir a la corte del verano, gobernada por Tamlyn, capaz de convertirse en una bestia salvaje y que está bajo los efectos de una terrible maldición que le obliga a llevar permanentemente una máscara en la cara. Feyre, con el tiempo, irá desarrollando sentimientos por Tamlyn, a la vez que descubrirá que su papel en toda esta historia es mucho más vital de que pensaba en un principio.

El libro ofrece todas las características que nos encontramos en el manido género del YA de fantasía. La chica valiente rebelde que se opone al camino que le ha sido marcado pero que se acaba enamorando del hombre con el que no se llevaba bien al principio, las situaciones de peligro que se va encontrando y que va resolviendo gracias a su ingenio (aunque me gustó el detalle de que no supiera leer y cómo esto la pone en aprietos más adelante), el giro que te trastoca todo lo que pensabas que en realidad estaba sucediendo, plétora de chicos guapos alrededor de la protagonista, secretos oscuros que van saliendo a la luz... Como novela de aventuras y fantasía ACoTaR cumple bastante bien, aunque no deja de ser bastante juvenil, claro.

La historia se empieza a poner realmente interesante a partir de que Feyre descubre la verdad sobre la maldición y decide tomar cartas en el asunto. Toda la parte de las pruebas es realmente entretenida y se agradece ese punto oscuro y cruel que le da la autora y que la protagonista las tenga que pasar verdaderamente canutas. Al menos, aquí sí que tiene que tomar algunas decisiones verdaderamente difíciles y hacer algunas cosas moralmente cuestionables por el bien mayor.

Los personajes son correctos en su mayoría, siendo Rhys el más interesante con diferencia, y las hermanas de Feyre no tienen mucho protagonismo pero creo que las veremos más en los siguientes libros así que espero que Maas las desarrolle como es debido. El romance de Feyre y Tamlyn, la humana con el ser inmortal, está bien sin más, lo que uno espera.

En general ACoTaR es una lectura amena y que atrapa, con un buen uso de la mitología y una construcción de un mundo que puede dar mucho juego a medida que avanzan los libros, pero, como en muchos de estos YA tan populares, me decepcionó un poco porque me esperaba algo más. Tal vez una trama más enrevesada, o quizá una prosa más elaborada, porque las descripciones de Maas son bastante sencillas. No sé, viendo que siempre me pasa lo mismo debería irme directamente a la fantasía adulta, pero imagino que seguiré con esta saga ni que sea por saber más de Rhys.

Nota: 7'5

domingo, junio 04, 2017

Nadie ComoTú

Obra de J.A. Redmerski, publicada en 2012, Nadie Como Tú nos narra el viaje personal que emprenden dos jóvenes que se conocen por casualidad y descubren que son todo lo que habían estado buscando casi sin saberlo.

Camryn es una chica de veinte años que se siente perdida. La muerte del novio del que estaba perdidamente enamorada, el divorcio de sus padres y la traición de su mejor amiga no han hecho sino convencerla de que necesita un cambio en su vida, que necesita encontrarse a sí misma antes de pasarse día tras día en una existencia monótona haciendo un trabajo que no la llena en absoluto. De modo que, sin pensárselo mucho más, se va a la estación de autobuses y se compra un billete al azar. No sabe qué hará cuando llegue, pero sabe que ya lo descubrirá cuando llegue allí.

A medio viaje, en una parada en Kansas, conoce a Andrew, un atractivo chico de veinticinco años que se dirige a ver a su padre moribundo y que ha decidido coger el camino largo para pensar sobre ello. Al principio Camryn se muestra un poco recelosa, pero poco a poco se va abriendo más a él y el viaje en autobús los une tanto que deciden que en cuanto lleguen a su destino emprenderán uno nuevo en coche. Ambos están de acuerdo en lo mismo: nada de sentimientos ni rollos raros, y a vivir el presente. Pero ¿podrá resistirse Camryn a los encantos de ese chico tan distinto a todos los que ha conocido antes?

La respuesta, obviamente, es no; Camryn le dice a Andrew (¿o debería llamarlo Dean Winchester? La autora no disimula mucho en quién se ha inspirado para crear al personaje, ¡si hasta escuchan Carry on wayward son en el coche clásico del padre de este!) que bajo ningún concepto se va a liar con él pero a los dos días ya ha cambiado de opinión.

Encontrar un romance interesante y que no sea demasiado tóxico en estos libros juveniles es menos fácil de lo que me gustaría, y desgraciadamente Nadie como Tú tampoco es un gran ejemplo de ello, porque te venden como romántico que una chica de viente años decida que pertenece a un tío al que conoce desde hace solo unos días y que encima es un egoísta de mierda por no explicarle su secreto.

Nadie como Tú tiene bastantes situaciones y puntos de vista problemáticos: Camryn califica a su mejor amiga de ninfómana solo porque es bisexual y durante una época que estuvo separada de su novio de siempre salió con una chica. Camryn le dice a Dean Winchester que no quiere nada con él y luego llama zorra a una mujer solo por mirar. ¡Solo por mirar!  Tener algún que otro rollo pasajero está bien, ahora, como tengas muchos, ¡eres una guarra! Pero solo si eres mujer, claro. Cuando conocen al único personaje de color que sale en el libro, Camryn alega enseguida que "le cae muy bien", para dejar claro que no es nada racista, pese a que no ha hecho eso con ningún otro personaje. Camryn y Andrew no se conocen de nada y tienen sexo sin protección tan alegremente (en serio, el público objetivo de estos libros son chicas adolescentes, ¿tanto cuesta tener un poco de cuidado?). Y luego está el mensaje de que si estabas con alguien y más adelante te enamoras de otra persona, eso quiere decir que no querías realmente al primero. ¿Perdón?

Más allá de eso la prosa es bastante pobre. El vocabulario es sumamente repetitivo. Todas las reacciones son o sonreír, o revolver los ojos, o sonreír con los ojos. Mucha paja, la autora nos detalla un montón de cosas que no aportan absolutamente nada a la trama y que se hacen muy tediosas. Pero lo peor de todo para mí es que Redmerski tiene la necesidad de explicarlo todo, incluso lo evidente, tratando de idiota al lector. ¿Sabéis esas series de televisión policíacas que te ponen un flashback de algo que ha sucedido cinco minutos antes, como si no confiaran en tu capacidad para entenderlo si no es así? Pues más o menos algo así pasa en este libro.

Pongo un ejemplo de esto que me hizo mucha gracia. Los protagonistas van al hospital a visitar al padre de Dean Winchester, pero Andrew no se ve con fuerzas de quedarse allí hasta que suceda lo peor así que decide marcharse. Mientras se despide de su hermano menor, este le dice:
-Te llamaré cuando tenga que ser, ¿vale?
No hay ninguna duda de a qué se refiere su hermano, ¿no? Pues la siguiente frase es:
Asiento, conforme. Con «cuando tenga que ser» se refiere a cuando mi padre haya muerto.
¡No! ¡Nunca lo hubiera adivinado si no hubiera sido por esa aclaración!

La novela está narrada bajo el punto de vista alterno de ella y de él, el problema con esto es que no hay mucha diferencia entre las voces de ambos y algunas veces describen pensamientos con las mismas palabras exactas.

El libro tiene algunas escenas eróticas. Camryn admite que le va el sexo duro y que su pareja sea agresivo con ella en la cama pero tampoco hacen nada del otro mundo.

También hay un montón de menciones a actores de la CW y similares que tampoco vienen mucho a cuento pero supongo que harán gracia a las lectoras más jovencitas.

En cuanto a los personajes, nada que destacar tampoco. Ambos se creen special snowflakes porque quieren viajar por ahí y ser espontáneos y todo eso que está tan bien en toería pero que es tan difícil de llevar a la práctica. Camryn se supone que es increíblemente madura para su edad pero lo único que hace es sonrojarse y pensar en Andrew a todas horas. Andrew es el típico protagonista que va de tío duro que no es romántico y que luego resulta ser todo lo contrario.

Y el final sí que es para revolver los ojos.

La verdad es que la intención del libro es buena, porque la idea de vivir la vida, ser honesto con uno mismo y no privarte de nada de lo que te puedas arrepentir cuando sea demasiado tarde es muy positiva, la lástima es que la ejecución lo es mucho menos. No encontré por ninguna parte el sentimiento de aventura y libertad que se supone que te debería transmitir un road trip como este. 

Nota: 3  

domingo, mayo 28, 2017

La Pareja de al Lado

El thriller de moda de este año se llama La Pareja de al Lado, y es obra de Shari Lapena, el que es su debut en el género del suspense.

Es viernes por la noche, y Anne y Marco, un joven matrimonio, tienen una cena en la casa de al lado con su pareja vecina, Cynthia y Graham. Pero Cynthia les ha dicho que no quiere que se lleven a su bebé de seis meses a la cena, y la canguro les ha fallado en el último momento. Al final deciden dejar a la niña en casa, llevarse el monitor infantil y pasar a verla cada media hora. Están al lado, ¿qué puede pasar? Pues lo peor, porque cuando al final vuelven de la cena se encuentran la puerta de entrada abierta y la cuna vacía. El mundo de Anne y Marco se derrumba en ese instante: alguien se ha llevado a su bebé.

El planteamiento inicial es bastante interesante, porque da cancha para que la autora desarrolle el sentimiento de culpabilidad de los padres, que decidieron dejar a la criatura sola en casa mientras ellos salían a divertirse... y ni eso, porque Anne pasó una velada espantosa viendo a su marido coquetear con la sexy vecina. Por desgracia, todo el potencial que tiene la premisa se evapora rápidamente, ya que la autora en casi todo momento tira por los recursos fáciles y mil vistos en este tipo de historias. La verdad es que leyendo las críticas de la solapa no entendía cómo todas destacaban la originalidad de los giros y sorpresas cuando todo es increíblemente previsible y anodino. Cualquiera que haya visto un par de series policíacas de estas de caso por episodio, al estilo Castle, debería ser capaz de adivinar por dónde van los tiros.

Otro aspecto negativo del libro son los personajes. No ya porque te caigan mal o no, sino porque son todos muy planos y básicamente son tópicos andantes. Tienen profundidad cero, meterse en sus pensamientos no aporta mucho porque todos dan vueltas sobre lo mismo una y otra vez, y en algunos casos podrían no estar y no se notaría la diferencia, como el compañero del detective que investiga el caso, que tendrá tres frases como mucho en todo el libro.

La novela está narrada en presente, aunque al menos en tercera persona. Es un poco tramposo porque los pensamientos no se corresponden exactamente a la realidad (por ejemplo, hacia el final del libro el detective afirma que había sospechado de cierto personaje desde el principio, pero no lo revela hasta que es conveniente, claro). El lenguaje es muy simplón, con frases muy cortas y pocas descripciones. Los diálogos son los típicos que uno espera encontrarse en una historia de estas características.

La Pareja de al Lado se lee muy rápido y el final está bastante bien, pero eso es lo único positivo que puedo destacar de su lectura. Como libro de suspense es mediocre a más no poder y no sé por qué se ha vuelto tan popular cuando no tiene nada que no se haya visto miles de veces antes en otras novelas del género.

Creo que me vuelvo a mi Mary Higgins Clark, muchas gracias.

Nota: 4.5

lunes, abril 17, 2017

Finders Keepers

Finders Keepers es la segunda entrega de la trilogía protagonizada por el detective retirado Bill Hodges, que comenzó con Mr. Mercedes.

En esta ocasión, King nos trae reminiscencias a Misery presentándonos de nuevo a un asesino tan obsesionado con su escritor favorito y, especialmente, con el protagonista de su serie de libros más famosa, que es capaz de cualquier cosa para corregir la injusticia que él cree que se ha cometido terminando la saga de una forma que arruina totalmente a su personaje favorito. 

La historia comienza en 1978, cuando el joven Morris Bellamy irrumpe en la casa del escritor John Rothstein y le asesina a sangra fría, robando una serie de cuadernos con material inédito de su héroe Jimmy Gold de la saga The Runner. Cuando las cosas no salen después como había planeado, asustado decide esconder las libretas en un lugar seguro hasta tener total acceso a ellas, pero es encarcelado antes de poder leer lo que tanto ansía. Treinta y seis años después, Morris sale en libertad condicional y se dispone a recuperar su tesoro... lo que no sabe es que ahora está en manos de Pete Saubers, un adolescente que vive en la misma casa en la que vivía Morris y que se encontró con ese botín de pura casualidad.

Finders Keepers está muy conectado a Mr. Mercedes (el padre de Pete fue una de las víctimas de la masacre del City Center, la hermana de Pete es amiga de Barbara, la hermana de Jerome, Hodges va a visitar a Brady y se nos hacen continuas alusiones al primer libro), pero también se puede disfrutar como libro autoconclusivo porque el misterio principal es totalmente independiente. King construye un relato bajo una base parecida a la de Misery, aunque en este caso el escritor tiene poco que ver y lo importante es su obra, o más bien, su personaje Jimmy Gold (cuya frase preferida es Shit don't mean shit, algo que se nos recuerda como cincuenta veces a lo largo del libro). Lo mejor que tiene Finders Keepers (que es el nombre de la agencia de detectives que regentan Hodges y Holly) es cómo se van interconectando las dos historias, la de Morris y la de Pete, y cómo convergen al final en una resolución bastante adrenalítica. 

Más allá de eso Finders Keepers tiene los mismos problemas que Mr. Mercedes. Empieza muy bien pero llega un momento que se vuelve lento y un poco cansino, porque las tribulaciones de Bellamy son difíciles de tomar en serio. Me quejaba del primero que Brady prometía mucho y no dejaba de ser un niñato con mommy issues y con Bellamy pasa tres cuartos de lo mismo, está tan butt hurt solo porque su personaje favorito haya acabado de una forma que no es la que él quería que la rabia le ciega hasta el punto de agredir y matar. ¿En serio?

Para los fans del trío formado por Hodges, Holly y Jerome está muy bien volver a verlos trabajar y comprobar cómo han cambiado los tres, especialmente Holly que ha crecido mucho. Aunque por otro lado, realmente tienen muy poco protagonismo, que recae prácticamente sobre Morris y Pete, y no encuentro necesario que Hodges esté destacando todo el rato lo mucho que ha mejorado Holly, porque eso es algo que el lector ya puede percibir sin que se lo repitan una y otra vez.

Otra cosa que tiene el libro es que es como una carta de amor a la gran literatura, especialmente la americana. King toca el tema de cómo la literatura nos puede llegar a afectar profundamente, ayudar a dar forma a quiénes somos y a dónde queremos ir, a ayudar a conocernos mejor a nosotros mismos en función de las obras que más nos tocan o inspiran. Pero es una pena que casi todos los autores a los que mencione sean hombres, y que sean los hombres (Morris y Pete) los que aprecien la literatura clásica, la "de verdad" mientras que las chicas, como Tina, lean Divergente (y en el extracto del tercer libro que venía en esta edición sale una mujer leyendo 50 Sombras). Hm.

Finders Keepers me dejó con la misma sensación que Mr. Mercedes. Es un thriller entretenido, pero lo podría haber escrito cualquier autor de misterio, porque tiene muy poco del King más puro. No está mal, pero no mata en absoluto.

Ah, y viendo lo que avanzan de Brady en este libro, no sé yo si me va a gustar el tercero... Aunque, visto lo visto, casi mejor que King vuelva a lo que se le da mejor, que es el terror.

Nota: 6

sábado, abril 15, 2017

Single in the City

Hace unos años, cuando todavía estaba en mi anterior trabajo, me sentía tan miserable que a menudo fantaseaba con la idea de dimitir o de que me despidieran, coger mis bártulos, e irme a Londres a empezar una nueva y excitante vida. Imagina, viviendo sola, en otro país, en una de las ciudades más fabulosas del mundo, empezando de cero y labrándote un futuro con poco más que el sudor de tu frente y mucha fuerza de voluntad. Y quién sabe, tal vez conocería a alguien especial... ¿Qué podría ser más romántico?

Buscando nuevos libros chick-lit para leer, me topé con este, y al ver la sinopsis lo tuve clarísimo y me lo compré de inmediato. ¡Era exactamente tal cual fantaseaba! Por supuesto, cuando me quedé sin trabajo, mucho antes del Brexit, no hice nada de nada... Porque así soy yo. Fantaseo mucho pero a la hora de la verdad no llevo nada a la práctica.

En fin. La protagonista de este libro es Hanna, una veinteañera de Connecticut que, tras quedarse sin empleo, en un impulso decide utilizar el dinero del finiquito para comprar un billete de avión y cumplir su sueño de comenzar una nueva vida en Londres. Una vez allí conoce a un hombre guapísimo, entra a trabajar en su compañía como secretaria y comparte piso con un grupo de simpáticos y ruidosos australianos. Todo parece que está saliendo a pedir de boca... ¿O no es así?

Pese a que Single in the City era precisamente lo que estaba buscando cuando lo compré, la verdad es que entonces no pude terminar de leérmelo. En el segundo intento sí pude, aunque también me costó, porque la verdad es que es un poco engorroso.

Pero siempre me gusta empezar por lo positivo, así que allá va: el estilo de la autora es genial. y no se nota apenas que este sea su primer trabajo. Su escritura es muy divertida y cínica, y en algunos casos da en la diana de una forma asombrosa, mi parte favorita es cuando Hanna hace una lista de las frases que un novio en condiciones jamás le diría a su novia (por ejemplo, "No conozco a nadie que esté felizmente casado" o "Eres igual que tu madre"). La novela está escrita en primera persona del presente y aunque tienes que hacer un poquito de esfuerzo porque Hanna te lo cuenta todo tal cual lo ve y lo piensa (no te dice "me voy a mirar por la ventana" sino que directamente se va a "no le estoy acosando, simplemente estoy comprobando que está dentro del restaurante" cosas así), funciona porque los comentarios de Hanna y sus comparaciones son la leche. Hanna además es una protagonista muy entretenida porque siempre se las ingenia para meter la pata hasta el fondo. Probablemente es demasiado exagerado (como lo del paper de váter), aunque se le puede perdonar.

Single in the City es el típico chick-lit de la chica soltera con poca suerte en el amor que va en busca del hombre perfecto. La diferencia es que aquí se va a la otra parte del mundo a hacerlo, y es muy gracioso ver cómo Hanna se va enfrentando a las diferencias culturales y cómo parece que a veces hable un idioma totalmente distinto por todas las confusiones y malentendidos con los que se topa. ¡Los ingleses son muy suyos, eso está claro! Además la autora va añadiendo pies de página para explicar las diferencias o explicar cosas inherentemente americanas, algo que encontré bastante original.

¿Cuál es el problema, entonces? Hanna, Hanna es el problema. Supongo que ya no tengo paciencia para este tipo de protagonista tan superficial que solo piensa en ropa y en alcohol y que está tan desesperada por encontrar novio que sale con una ristra de hombres que ni siquiera le gustan realmente y tiene que fingir ser quien no es o que le gustan cosas que no solo para retenerlos a su lado. No es el tipo de heroína que busco ahora en un libro, y por eso me se me hizo cuesta arriba su lectura.

Así que aunque no es un mal chick-lit en absoluto, no tengo muy claro que quiera leer el resto de libros de la saga y sus aventuras en otras ciudades, aunque al menos me alegro que Hanna al final escogiera al chico decente.

Nota: 5'5

viernes, abril 14, 2017

Deseo Concedido

Hacía tiempo que quería hincarle el diente a algún trabajo de Megan Maxwell, una de las autoras románticas más populares en España, y también de las más prolíficas. Siempre que voy a alguna librería veo sus obras destacadas, y había oído cosas buenas de ella, de manera que tenía ganas de comprobar por mí misma el motivo de que sea tan apreciada por estos lares.

Mi primer acercamiento a ella ha sido Deseo Concedido, uno de sus primeros trabajos y el primer libro de la saga Highlander Las Guerreras Maxwell.

La historia comienza cuando las hermanas Phillips, Megan y Shelma, hijas de padre inglés y madre escocesa, ahora huérfanas, están a punto de ser desposadas con dos indeseables por los planes maquiavélicos de sus tíos, que quieren hacerse con sus tierras y criar al hermano de las muchachas, Zac, a su manera. Pero las hermanas, junto al pequeño Zac, logar escapar y se refugian en Escocia junto a su abuelo. Seis años después, su tranquila vida se vuelve a ver interrumpida con la llegada del laird Duncan McRae, un temible guerrero al que apodan el Halcón, su hermano Niall y el mejor amigo de estos, laird Lolach McKenna. La atracción entre Megan y Duncan es inmediata, pero su incompatibilidad de caracteres parece que será un gran obstáculo para ellos, mientras que Shelma y Lolach no tardarán en enamorarse el uno del otro. Y cuando una nueva tragedia alcance a las chicas, un matrimonio con los dos lairds parecerá ser la mejor solución para su protección, aunque en el caso de Megan y Duncan, decidirán unirse en handfasting, es decir, estar casados durante un año y decidir después si continuar adelante con su matrimonio o no.

Lo cierto es que el libro no me entró muy bien ya de primeras, y me sabe mal porque realmente iba predispuesta a que me gustara; tenía muchas ganas de probar con el género Highlander, de probar con la autora, y me conformaba con un romance entretenido y héroes de esos que te hacen desear que existieran en la vida real. Lo que me encontré fue una historia que parecía escrita por una niña de trece años, un estilo narrativo bastante pobre y unos personajes que no se hacen de querer, precisamente.

Deseo Concedido no destaca precisamente por una gran ambientación histórica; el lenguaje obviamente es totalmente anacrónico, así como la forma de ser y actuar de los personajes, y no hay tampoco mucho trasfondo sobre la época y el contexto en el que se sitúa más allá de algunas pequeñas pinceladas. La autora no es nada descriptiva en lo que se refiere a los parajes o localidades (hay descripciones del estilo "la estancia estaba pobremente decorada con un par de tapices", cosas así). Además el vocabulario de la autora no es muy abundante, y repite las mismas palabras continuamente. La primera vez que Duncan conoce a Megan, por ejemplo, destaca de ella su espectacular pelo, su espectacular sonrisa y sus espectaculares ojos.

O por poner un pasaje más llamativo:

-De acuerdo -sonrió dejándolo sin aliento-. Duncan, vuestro caballo es una preciosidad.
-Dark es un buen caballo - respondió tocando el testuz del caballo, que a modo de agradecimiento frotó el hocico contra su mano-. ¿Sabes? Hoy me he dado cuenta de que mi caballo y tú tenéis el mismo color de pelo.
-¡Por san Ninian! - rio ella al escuchar aquello-. Me han dicho muchas cosas, pero nunca que mi pelo era como el de un caballo.
-No he dicho eso - se defendió divertido al escucharla-, sólo que tu color de pelo y el de Dark es el mismo.
-Pues ¿sabéis lo que os digo? -replicó Megan cogiendo su trenza para ponerla junto al caballo-. ¡Que tenéis razón!
La palabra caballo se repite seis veces en apenas diez líneas, y en la página entera todavía aparece algunas ocasiones más. Esto es algo que muchas veces un escritor hace sin darse cuenta, pero por ese motivo existen los editores, ¿no? Para evitar cosas así.

Pero no solo el vocabulario es repetitivo, el libro en sí lo es inmensamente. Es lo mismo una y otra vez: Zac se mete en problemas, Megan hace algo poco femenino para ayudarle, Duncan se enfada como una mona, la llama de todo, se discuten, luego hacen las paces, y vuelta a empezar. Para ser una mujer tan fuerte, independiente, descarada, inteligente y que está acostumbrada a comportarse como un hombre (y esto lo sabemos porque cada vez que hace cualquier cosa toooooooodos los hombres a su alrededor se sorprenden de su fuerte carácter, no importa que ya la conozcan desde hace tiempo, cada vez la autora ve pertinente señalar este hecho), le perdona a su marido que la trate como basura con una facilidad pasmosa. Me parece muy bien que la historia se sitúe en una época machista en la que las mujeres debían acatar cada orden de sus maridos sin rechistar, pero una autora con recursos debería ser capaz de encontrar la manera de escribir un romance más interesante, porque no hay nada rescatable en la relación de Duncan (scumbag) y Megan, nada. De hecho, todos los personajes parece que tengan doce años, en vez de los casi treinta que se supone tienen. Para ser un guerrero tan temible, lo único que hace Duncan es preocuparse por cualquier absurdo detalle de lo que hace o deja de hacer su esposa.

Creo que Maxwell es conocida por sus libros eróticos, en este caso las escenas de cama no son muy explícitas, primando más el romance en sí.

También me encontré con algunas incoherencias como que en el primer capítulo digan que Megan tiene veinte años y Shelma dieciocho y por tanto ya tienen edad para casarse, y luego en la mitad del libro Megan le dice a su hermana que es normal que no se acuerde de su madre porque era muy pequeña cuando ella murió, y que cuando llegaron a Escocia Shelma tenía trece años. Aunque realmente hubiera tenido trece años tampoco hubiera sido tan pequeña como para no acordarse de su madre, y más teniendo en cuenta que Zac tenía un año cuando se marchan de Inglaterra. 

A Deseo Concedido le siguen otros tres libros que giran entorno a los romances de personajes secundarios de esta novela: Gillian y Niall en el segundo, Kieran en el tercero, y el insoportable Zac en el cuarto. Mi intención inicial era leérmelos todos pero con lo poco que me gustó este, me planto aquí. Es posible que le de otra oportunidad a Maxwell, porque no me parece justo juzgar a la autora por su primer libro y seguro que ha mejorado mucho, pero tampoco tengo prisa en hacerlo.

Acepto recomendaciones de buenos libros sobre Highlanders, eso sí.

Nota: 3

domingo, febrero 19, 2017

The Knife of Never Letting Go (Chaos Walking #1)

Patrick Ness es un autor del que cada vez se habla más, gracias a obras como A Monster Calls que tuvo adaptación cinematográfica el año pasado o a su popular trilogía Chaos Walking, que también será llevada al cine próximamente.

The Knife of Never Letting Go es el primer libro de esta saga juvenil que nos sitúa en un mundo en el que todo el mundo puede escuchar los pensamientos de los demás, y de ahí viene el título de la colección:
The Noise is a man unfiltered, and without a filter, a man is just chaos walking.
Todd es un niño de doce años que vive en Prentisstown, en un planeta al que los humanos emigraron con la esperanza de crear una nueva vida alejados de la tecnología que supuso el declive de la civilización tal y como la conocíamos. Pero los humanos se vieron envueltos en una guerra con los habitantes del planeta, una raza alienígena que esparció un virus que provocó que ahora los pensamientos sean audibles y que produjo la muerte de todas las mujeres, incluida la madre de Todd. 

Ahora Todd es el único chico que queda en Prentisstown que todavía no ha cumplido la mayoría de edad, y la vida tal y como la conocía se viene abajo cuando un día se encuentra con un lugar en el que el silencio es absoluto... y descubre que ese silencio proviene de una chica. Desde ese momento, Todd se verá obligado a huir, sin saber que durante toda su vida le han ocultado la verdad sobre el pueblo, sobre su madre, y sobre el mundo en el que vive.

Ya he dicho más de una vez que en general el YA no es un género que me apasione, porque la mayoría caen en los mismos clichés y se me hacen un poco demasiado juveniles. Quise probar esta trilogía porque el punto de partida me parecía muy interesante y dentro de lo que cabe original y porque tenía críticas buenísimas, aunque he de decir que, al menos el primer libro, no ha colmado para nada las expectativas que tenía puestas en él.

El mayor problema que le he encontrado es que es muy repetitivo. Casi todo el libro consiste en Todd y en Viola corriendo de un lado para otro, con las mismas descripciones de los bosques, el río, y los caminos una y otra vez. Luego se van encontrando a los mismos enemigos, ambos caricaturas, todo el rato: Prentiss Jr y Aaron, que es un peñazo, y prácticamente sucede lo mismo cada vez que se los encuentran (además es como estos malos de pacotilla de pelis de terror, que sobreviven de forma imposible para aparecer de nuevo y dar un susto final). Como narrador Todd no es demasiado interesante, porque no sabe nada así que continuamente se está haciendo las mismas preguntas (me gustó mucho más el capítulo especial de Viola que viene al final del libro). Y luego está el tema de descubrir la verdad sobre todo lo que ha pasado, que es lo más interesante, pero el autor se las ingenia para ir retrasándolo con motivos que resultan absurdos y frustrantes, como es el tema del diario de la madre de Todd; una vez que sabe que Viola sabe leer, no tiene ningún sentido que tarden tanto en leerlo como lo hacen.

También cuesta un poco acostumbrarse al lenguaje, ya que no es un inglés al uso; el idioma ha evolucionado de modo que muchas palabras se escriben diferente, como creechers en vez de creatures, o twitx en vez de between y cosas así. Quitando eso no es un inglés muy complejo, es un libro juvenil al fin y al cabo, pero sí es una narración que puede hacerse un poco pesada por la forma de pensar de Todd, que es un personaje bastante soso y que no cae especialmente bien.

No todo es malo, claro está, de este libro me gustó la evolución de Todd a partir de la relación que establece con Viola, y cómo se va dando cuenta de que puedes conocer a una persona sin necesidad de escuchar sus pensamientos continuamente. El mundo está bien construido, Ness escribe muy bien, el planteamiento me pareció bastante único, y el cliffhanger al final del libro está muy logrado. Mayor Prentiss parece un personaje bastante intrigante y tengo ganas de saber cómo se desarrollará la historia en las dos siguientes entregas.

De modo que en sí The Knife of Never Letting Go no es un libro especialmente destacable, y menos con todo el bombo que se le ha dado, pero tengo fe que al ser más introductorio los dos siguientes me dejen con mejor sabor de boca.

Nota: 6'75

martes, enero 10, 2017

El Hogar de Miss Peregrine para Niños Peculiares

El Hogar de Miss Peregrine para Niños Peculiares es el primer libro de una trilogía escrita por Ransom Riggs, que ha tenido mucho éxito y que el año pasado estuvo en boca de todos tras el estreno de la adaptación a película dirigida por Tim Burton con Eva Green en el papel de Miss Peregrine.

El protagonista de la historia es Jake, un adolescente que siempre ha estado muy unido a su abuelo. Cuando era pequeño, este le contaba increíbles historias sobre un orfanato en el que vivió en el que convivía junto a un puñado de niños de lo más pecularies: niños que podían levantar rocas con una sola mano, niños invisibles, niñas que volaban o que podían generar fuego con sus manos. Ese lugar, le contaba, era un refugio que les protegía de malvados monstruos que andaban tras el acecho de estos niños tan especiales. Cuando se fue haciendo mayor, por eso, Jake se dio cuenta de que las historias de su abuelo no eran más que invenciones; incluso las fotos que probaban que lo que decía eran verdad estaban probablemente trucadas.

Hasta que un día su abuelo muere en misteriosas circunstancias; la policía lo achaca al ataque de un animal salvaje, pero Jake está convencido de que vio a un monstruo matar a su abuelo. Cuando las últimas palabras de este le animan a que descubra toda la verdad, Jake hará un viaje hasta la isla donde se encuentra el orfanato del que le habló su abuelo para atestiguar de una vez por todas si esas historias eran ciertas o no.

En cuanto empecé a leer este libro me di cuenta enseguida de por qué Tim Burton lo había escogido para llevar a la gran pantalla, porque me recordó mucho a otra de sus adaptaciones, Big Fish. Como en aquella, tenemos a un chico que de pequeño estaba fascinado por las historias que le contaba un familiar, en este caso su abuelo en vez de su padre, y que pensaba que este era el hombre más molón del mundo entero que llevaba una vida de ensueño, llena de viaje, y aventura y peligros. Pero al hacerse mayor, uno se da cuenta de que todas esas historias fantásticas no pueden ser verdad; puede que tengan un punto de ciertas, pero está claro que hay mucha exageración y adorno en ellas.

Realmente eso es lo que más me gustó de este libro, la incertidumbre sobre si había algo de verdad en esos relatos tan fantásticos o realmente su abuelo se lo inventó todo para superar el trauma de haber perdido a su familia durante el holocausto, sumado a la experiencia luchando contra los nazis en la guerra. El componente psicológico es muy interesante, como es la diferencia entre la relación del abuelo de Jake con su padre y su nieto, el saber que no tristemente no le conocían en absoluto o los problemas de Jake en distinguir su propia realidad después de la muerte de su abuelo. La verdad es que una vez se descubre que, como es obvio, todo era verdad y esos niños tan peculiares realmente existen, el libro pierde bastante la gracia.

Jacob y Emma

Hacia la mitad del libro la cosa empieza a decaer, y toda la parte de Jake encontrando su hueco entre los niños peculiares, comprendiéndose por fin a sí mismo, descubriendo la amenaza de esos monstruos que realmente van detrás de ellos y su romance con Emma no es nada especial y es excesivamente juvenil para mi gusto, algo que en la primera mitad no era tan palpable. El plot twist tampoco es gran cosa, así como el enfrentamiento final, y básicamente te das cuenta de que al ser el primero de una trilogía este libro es bastante introductorio, así que no me dejó del todo satisfecha.

Y en serio... ¿Ni una llamada a su madre? Dude...

Pero se agradece que el libro tenga un punto oscuro y las fotos que acompañan al relato son geniales de lo inquietantes que llegan a ser, más que las descripciones en sí. ¡Si fuera una cría leyendo esto seguro que esas fotos me daban pesadillas!

Así que El Hogar de Miss Peregrine para Niños Peculiares es un libro entretenido y creo que es muy buena opción para el público más joven que busque una aventura de chicos especiales e incomprendidos que de repente encuentran su lugar en el mundo más allá de Harry Potter, pero para un adulto se queda un poquito corto.

Nota: 6'5 


sábado, enero 07, 2017

Descansa en Paz

Déjame Entrar es una pasada. En su primera novela John Ajvide Lindqvist logró darle una vuelta de tuerca al manido género vampírico y demostró el talento que tienen los escritores nórdicos para crear historias que te atrapan en su lograda ambientación, haciéndote sentir en tus huesos el miedo, la anticipación y, sobre todo, ese frío que te envuelve y no te suelta.

De modo que tenía muchas ganas de comprobar si el autor sería capaz de hacer lo mismo con el género zombi, así que cogí Descansa en Paz, su segundo libro, con mucha ilusión... y me llevé el chasco porque se queda muy, muy lejos de Déjame Entrar.

Es 13 de agosto en Estocolmo, hace un calor realmente inusual y algo extraño está pasando: la gente no puede apagar ni las luces ni ningún aparto eléctrico. Cuando por fin pasa este extraño fenómeno y todo parece volver a la normalidad, sucede algo todavía más terrible: los muertos se han levantado y quieren volver a casa.

El libro sigue a tres familias afectadas por este fenómeno. Tenemos a David, un humorista, que acaba de perder a su esposa Eva, una de las fallecidas más recientes en despertar, y que no sabe cómo explicárselo a su hijo pequeño, Magnus. Luego tenemos a Elvie, una anciana, y su nieta Flora, una adolescente aficionada al Resident Evil, que siempre han padecido una intensa sensibilidad extrasensorial que se ve magnificada después de dichos sucesos. Tras recibir la visita de su marido muerto, Elvie, una cristiana devota, cree que ha llegado el fin del mundo que vaticina la biblia y quiere hacer algo antes de que sea demasiado tarde. Flora, que rechaza todas esas creencias, solo desea que todo cambie para siempre. Y finalmente tenemos a Mahler, un periodista, y su hija Anna, destrozados tras la muerte del pequeño Elias, el hijo de esta. Haciendo caso omiso de las medidas del gobierno, Mahler desentierra a Elias, o lo que queda de él, y deciden esconderlo.

Además de la narración desde este grupo de personas, también se van intercalando recortes de prensa, fragmentos de programas de televisión y radio y comunicados oficiales en los que atisbamos cómo reacciona Estocolmo después de un suceso de tal magnitud.

El libro empieza genial, las cosas como son. Cuando empiezan a despertar los muertos es muy intrigante y te deja con ganas de saber cómo reaccionarán sus seres queridos, qué consecuencias acarreará para la sociedad y qué medidas tomará el Gobierno para controlarlo. Por ejemplo las partes con el pequeño Elias son espeluznantes, cuando su abuelo va a buscarlo, sin atreverse del todo a tener esperanza de que haya despertado y empieza a oír los arañazos en el ataúd, hasta que por fin lo saca y se encuentra algo que no se parece en nada al nieto que él recordaba. En algunos puntos recuerda a Cementerio de Animales de Stephen King.

Pero, lamentablemente, después de un inicio tan prometedor el libro se desinfla como un globo. Y el mayor problema que tiene es que no acaba de estar claro qué pretendía hacer el autor: si escribir una novela de terror, si escribir un drama sobre cómo te golpea la muerte de un ser querido y lo difícil que es de aceptar, o un estudio sobre cómo reaccionaría la sociedad de una ciudad como Estocolmo si de repente se levantaran sus muertos. Puede que quisiera mezclar las tres cosas, pero al hacerlo ninguna de las tres termina por despegar y por eso el libro pierde fuelle.

Tampoco ayuda que las tres historias no sean igual de interesantes. La mejor es la de Mahler y su hija y nieto, pero hacia el final Mahler pierde toda la utilidad y la historia pierde todo el interés que tenía. La de David y su mujer es correcta, y tiene el momento del conejo que es impactante, y la de Elvie y Flora es bastante insulsa, además tiene toda la parte de Peter que realmente no tiene ningún propósito dentro de la trama global y no aporta nada de nada. 

En general el libro no está bien resuelto, la historia de Flora y Elvie tiene un final muy abrupto y las otras dos tiran por lo fácil, así que cuando te lo terminas te deja la sensación de que el libro se quedó a medias y que el autor no sabía bien cómo cerrarlo. Y como libro de zombis tampoco es especialmente reseñable porque los muertos vivientes no hacen casi nada, así que salvo un par de escenas no podría decirse que estemos ante un libro de terror. Y no sé si seré la única, pero el hecho de que estuviera ambientado en agosto y en plena ola de calor le quita mucho encanto a situar la historia en Suecia, la verdad.

Realmente decepcionante.

Nota: 5'5

lunes, diciembre 26, 2016

Aristotle and Dante Discover the Secrets of the Universe

I wondered what that was like, to hold someone’s hand. I bet you could sometimes find all of the mysteries of the universe in someone’s hand.
Qué PRECIOSIDAD de libro.

Aristotle, que prefiere que le llamen Ari, es un adolescente mexicano-americano de quince años solitario y sin amigos que no le termina de ver el sentido a la vida. Atormentado por un hermano mayor que está en la cárcel y que sus padres fingen que no existe, Ari se siente confuso y perdido porque todavía no se ha encontrado a sí mismo, no sabe quién es realmente.

Ese verano, en la piscina, conoce a Dante, un chico de su edad un poco rarito que se ofrece a enseñarle a nadar. Aunque a primera vista no tienen muchas cosas en común, Ari y Dante se convierten en mejores amigos, pero su amistad se verá puesta a prueba en más de una ocasión por todos los obstáculos que se encontrarán en el camino en los siguientes meses, las dificultades que marcarán si su amistad tiene futuro y el inicio de su camino hasta dejar atrás los restos de la niñez y empezar a convertirse por fin en hombres.
Senior year. And then life. Maybe that's the way it worked. High school was just a prologue to the real novel. Everybody got to write you -- but when you graduated, you got to write yourself. At graduation you got to collect your teacher's pens and your parents' pens and you got your own pen. And you could do all the writing. Yeah. Wouldn't that be sweet?
Ubicada en la década de los ochenta, en esos últimos veranos antes de que las responsabilidades adultas nos ahoguen, Benjamin Alire Sáenz, que desde luego sabe lo que se hace, construye una maravillosa historia sobre lo difícil que es ser adolescente cuando la edad adulta empieza a vislumbrarse y casi podemos tocarla con los dedos pero todavía está fuera de nuestro alcance, una época en la que estamos descubriendo quiénes somos, qué queremos y a dónde iremos.
La novela está narrada en primera persona por Ari, un chico que se siente muy perdido y que sufre porque no encuentra su lugar en el mundo, porque se da cuenta de que es distinto a otros chicos de su edad. Ari tiene una relación difícil con sus padres, adora a su madre pero no le perdona que no le hable jamás de su hermano, y su padre se encerró en sí mismo después de volver de la guerra de Vietnam y casi no hablan.

Luego está Dante, con el que forja una gran amistad, aunque Dante le confunde todavía más, porque es hablador, y extrovertido, y dice lo que siente y lo que piensa sin tapujos, algo que Ari nunca ha podido hacer. Son tan diferentes, ¿realmente puede sobrevivir su amistad? ¿Conseguirán resolver juntos todos los misterios del universo o, al menos, los misterios sobre ellos mismos?

El libro hace un grandísimo trabajo mostrando la evolución y el desarrollo de Ari desde los quince hasta los diecisiete, es increíble ver cómo empieza a crecer y a madurar y cómo va cambiando su manera de pensar e incluso su relación con su familia: para ese maravilloso final, cuando sus padres se sientan con él y le piden que deje de correr, sabes que por fin Ari está preparado para hacerlo.

Saénz, que tiene una prosa muy delicada y casi poética, nos hace un retrato muy humano y sensible sobre la amistad, la familia y el amor, y lo importante que es ser uno mismo y no huir aun cuando todos nuestros instintos nos digan que lo hagamos. Un coming of age sobre lo difícil que es ser diferente pero que en última instancia nos recuerda que ser diferente no es ser malo, simplemente es eso, diferente.
I wanted to tell them that I'd never had a friend, not ever, not a real one. Until Dante. I wanted to tell them that I never knew that people like Dante existed in the world, people who looked at the stars, and knew the mysteries of water, and knew enough to know that birds belonged to the heavens and weren't meant to be shot down from their graceful flights by mean and stupid boys. I wanted to tell them that he had changed my life and that I would never be the same, not ever. And that somehow it felt like it was Dante who had saved my life and not the other way around. I wanted to tell them that he was the first human being aside from my mother who had ever made me want to talk about the things that scared me. I wanted to tell them so many things and yet I didn't have the words.
Hay gente que considera spoiler hablar sobre el camino que toma el libro, yo creo que a estas alturas es de sobras conocido, así que únicamente diré que este libro debería ser de lectura obligatoria para los chavales y solo espero que llegue algún día en el que personas como Ari ya no tengan que sentirse tan desgraciados por ser como son. Y, además, doble mérito por tener a un personaje protagonista que no es blanco.

Estoy releyendo algunos pasajes del libro mientras escribo esto y estoy llorando de nuevo. Con eso lo digo todo.

Sencillamente, estoy enamorada de esta historia.

Nota: 9

Speak Its Name

Hubo una época en la que me compraba cualquier cosa que tratara sobre romance entre hombres. Y luego lo dejaba en la estantería sin leer porque sí (tbf, eso lo hago con casi todos los libros que me compro, aunque este año he mejorado bastante en ese aspecto).

Ahora sigo comprando libros sobre romance entre hombres, por supuesto (aunque soy un poquito más selectiva y miro reseñas primero) y estoy intentando leerme todos los que me compré hace años, así que me decidí a hincarle el diente a Speak Its Name, del que no sabía nada excepto que era romance gay histórico (lo cual ya es suficiente, la verdad...).

Speak its Name es una recopilación de tres relatos obra de tres escritoras que se prodigan mucho en este tipo de literatura: Charlie Cochrane, Lee Rowan y Erastes.

La primera historia se titula Aftermath por Charlie Cochrane y está ambientada en la Universidad de Oxford en 1920. Edward Easterby es un apuesto muchacho, algo recluido y solitario, que lleva tiempo admirando desde la distancia a Hugo Lamont, deportista, popular, guapísimo. Edward no sabe que Hugo también se ha fijado en él, hasta que un encuentro accidental desvela los sentimientos de ambos. Pero Hugo, que se siente terriblemente culpable después de su única experiencia homosexual, tiene miedo de dejarse ir con Edward.

Sin duda es la historia más floja del libro. Es la más corta, además, por lo que no hay desarrollo ninguno ni de los personajes ni de la historia en sí, que es muy típica y cliché: básicamente son los dos personajes hablando de lo complicado que es mantener una relación homosexual en esos tiempos, con los temores a ser descubiertos de historias ambientadas en estas épocas. Diría que parece un fanfic pero hay fanfics muchísimo mejores que eso. Los dos personajes son muy sosos y simplones, con muy poca personalidad, y su romance es bastante descafeinado, Además, es la única historia sin sexo, o sea que ni eso nos llevamos. 

Pero me gustó que Hugo se diera cuenta de que con Edward es muy diferente a su otra experiencia porque cuando hay sentimientos y lo haces con una persona a la que quieres y te quiere, el sexo es otra cosa. ESE es mi kink, people. Sexo con amor, con cariño y con respeto.

La segunda historia es Gentleman's Gentleman, obra de Lee Rowan, y está situada en 1891. Lord Robert Scoville, un atractivo, inteligente y ex-militar condecorado, se dirige a Vienna junto a su fiel sirviente Jack Darling en una misión secreta de la corona que no ofrece demasiadas complicaciones, en apariencia. Hasta que Scoville es atacado en el tren y se verá envuelto en una conspiración en la que se reencontrarán con un viejo amigo y gracias a la cual saldrá a relucir el intenso deseo que sienten Robert y Jack el uno por el otro.

Esta es la mejor historia con diferencia, porque no solo trata del romance entre Robert y Jack sino que ofrece una entretenida trama de espías y un misterio bastante apañado. La ambientación es muy buena y la autora hace muy buen trabajo con los dos personajes, alternando entre los puntos de vista de ambos y ofreciendo una buena explicación a por qué nunca han dado el paso cuando ambos están enamorados del otro desde hace una década. Pese a que es una historia corta el tratamiento de las dificultades de una relación entre ellos no solo por ser dos hombres sino también por ser amo y sirviente es bueno y creíble, y vale mucho esperar el momento en el que por fin se juntan. La verdad es que se me hizo muy corta y me hubiera gustado leer un poco más de Robert y Jack, porque me gustaron mucho los dos y todavía más cuando se convierten en una pareja, muy sexy.

Creo que tengo un libro de esta autora por casa, lo pondré arriba en la pila de para leer.

La tercera y última historia es Hard and Fast de Erastes. Después de volver de la guerra contra Napoleón, Geoffrey Chaloner es presionado por su padre para contraer matrimonio con una chica de buena familia lo antes posible. Y su padre ya tiene a la candidata perfecta: la joven y tímida Emily Pelham. A Geoffrey nada le apetece menos que ponerse a cortejar a una mujer que le causa indiferencia, pero todo se complica cuando conoce al primo de Emily, Adam Heyward, quien despierta en él algo que no había sentido nunca antes.

Esta historia está bien, a secas. Creo que se queda corta en lo que propone, porque el final es un poco abrupto desde que Geoffrey y Adam se pelean hasta la decisión final, y es un poco demasiado insta-love para mi gusto. La trama en sí no está mal y Erastes escribe bien, así que tengo fe en que una historia más larga de ella me gustará más. Creo que también tengo alguna otra cosa de esta autora por casa.

En resumen, este libro vale la pena especialmente por la segunda historia. La primera no aporta nada y la tercera tiene sus momentos, pero me alegro de haberlo leído principalmente por haberme descubierto a Lee Rowan, de la que seguro leeré más en el futuro.

Nota: 6'5

domingo, noviembre 27, 2016

Just After Sunset

Stephen King es un maestro del relato corto; algunas de las mejores adaptaciones cinematográficas de sus obras, como es el caso de Cadena Perpetua o Cuenta Conmigo, provienen de historias cortas del autor.

El escritor, que precisamente comenzó vendiendo algunos de estos relatos a revistas masculinas para ganar unos cuantos dólares extra, explica que tras una larga temporada de escribir solo novelas largas tenía miedo de haber perdido la práctica de escribir short stories, y que le picaba el gusanillo por volver a hacerlo, por saber que todavía podía hacerlo. Así que la mayoría de historias que están recopiladas en Just After Sunset nacieron a raíz de ese interés de King de volver a sus orígenes, aunque también hay una de sus obras más antiguas, recopilada por primera vez.

En Just After Sunset encontramos un total de trece historias, algunas de entre diez y veinte páginas, otras un poco más largas, entre cuarenta y cincuenta.

Las historias son las que siguen:

-Willa: Después del descarrilamiento de un tren, un grupo de personas esperan en una estación en medio de la nada a que vengan a recogerlos. Tras darse cuenta de que su prometida, Willa, no está con ellos, David sale a buscarla. En cuanto la encuentra, descubrirá una verdad que se estaba negando a ver.

-The Gingerbread Girl: Tras la muerte de su bebé, Emily se obsesiona con salir a correr cada día. Tanto, que acaba dejando a su marido y yéndose a la casa de su padre en Vermillion Beach, en Florida, a aclarar sus ideas. Pasa sus días corriendo, leyendo, y haciendo poco más. Un día recibe la advertencia de que un vecino poco recomendable está de vuelta en la localidad. A Emily le puede la curiosidad y al acercarse a la casa de este ve lo que no tendría que haber visto.

-Harvey's Dream: Después de treinta años casados, Janet piensa que su marido Harvey, y la vida en general, ya no pueden sorprenderla. Pero esa mañana de sábado, Harvey le explica a su esposa la pesadilla extrañamente vivida que ha tenido esa noche, y el miedo atenaza las entrañas de Janet...

-Rest Stop: Un escritor al que a veces le cuesta diferenciar entre su yo real y el del seudónimo con el que escribe sus novelas vuelve a casa de un viaje y se para en una estación de servicio para aliviar su vejiga. Pero una vez allí escucha que en el servicio de señoras un hombre está golpeando salvajemente a su mujer. Sin saber qué hacer ni si debería intervenir, decide que tal vez ese sea un buen momento de canalizar a su otro yo.

-Stationary Bike: Richard, un ilustrador de casi cuarenta años, recibe una mala noticia de su médico: tiene el colesterol alto, y si no se cuida, podría acabar muy mal. Para concienciarlo, su doctor le hace un símil pidiéndole que se imagine a un grupo de operarios que tienen que trabajar muchas horas extra para librarse de toda la porquería, y que están al borde del colapso porque ya no pueden más. Richard se obsesiona hasta tal punto con ello que dibuja a los operarios, les pone nombre y se imagina sus vidas. Decidiendo que debe seguir el consejo de su médico, se compra una bicicleta estática, se pinta un mural en la pared enfrente al aparato, y cada día imagina que pedalea hasta Canadá; en no mucho tiempo, su estado físico es envidiable. Pero hay un problema: cada vez que se monta en la bicicleta, Richard se mete más y más adentro en ese camino por el bosque que ha pintado, y cada día, es más y más consciente de que, al haber cambiado todos sus hábitos, sus operarios están enfadados por haberse quedado sin trabajo y van a ir a por él para tomar represalias.

 -The Things They Left Behind: Scott trabajaba en una agencia de seguros cuya oficina estaba en una de las Torres Gemelas. El 11-S, por un impulso, decidió llamar al trabajo y decir que estaba enfermo y se fue a pasar el día paseando por el parque. Un año después, los objetos personales que sus compañeros fallecidos tenían en sus escritorios aparecen de forma misteriosa en su casa.

-Graduation Afternoon: El día de su graduación en el instituto, Janice, una chica de procedencia modesta que consiguió echarse de novio a un chico de familia rica, sabe que su relación tiene que acabarse ahí. Poco puede imaginar lo mucho que su vida, o más bien el mundo, está a punto de cambiar.

-N.: Tras el suicidio de su hermano, un psiquiatra, Sheila encuentra las notas de este en las que relata sus sesiones con un paciente llamado N., aquejado de un grave caso de trastorno obsesivo compulsivo. Sheila decide enviarle las notas a un amigo de la infancia de ambos, unas notas que relatan una terrorífica espiral de locura que tiene que ver con el descubrimiento de una formación de rocas al final de un camino abandonado, unas rocas que, según N., protegen al mundo de algo absolutamente maligno.

-The Cat From Hell: Un asesino a sueldo recibe un sorprendente encargo: eliminar a un gato, responsable de tres muertes. El asesino acepta el encargo sin ser consciente de dónde se está metiendo.

-The New York Times at Special Bargain Rates: Dos días después del accidente de avión en el que falleció su marido, Anne recibe una llamada de este.

-Mute: Monette, un vendedor de libros, recoge a un autoestopista sordomudo en uno de sus viajes. Como este no puede oirle, Monette se descubre a sí mismo explicándole su historia, cómo su mujer, que resulta tenía un amante, había robado miles y miles de dólares de su trabajo para comprar lencería y jugar a la lotería. ¿Pero es realmente seguro contarle todo eso a un extraño, pese a que este sea sordomudo y no se entere de nada?

-Ayana: Un hombre vuelve a su casa familiar junto a su hermano para estar al lado de su padre en sus últimos dias, ya que se está muriendo de cáncer de páncreas. Pero, extrañamente, un día aparecen una mujer y una niña, la cual le da un beso a su padre moribundo. Poco después, su padre se recuperó completamente. Unos años más tarde, le tocaría el turno al hombre de producir esos milagros.

-A Very Tight Place: Curtis lleva un tiempo enemistado con un vecino, puesto que ambos compraron el mismo solar y su vecino mató a su perra. Cuando su vecino le deja un mensaje diciéndole de quedar para disculparse y resolver sus asuntos, Curtis decide acudir a la cita, sin saber que se va a meter de lleno en una trampa.

En estos trece relatos King explora varios miedos y temores a lo desconocido, además de otros aspectos más humanos y conocidos: la muerte, las obsesiones, los asesinos en serie, el más allá, la venganza, el duelo, los remordimientos, la conformidad... No todas las historias son de terror, algunas se inclinan un poco más por el drama, pero la mayoría tienen un elemento fantástico, un elemento fuera de lo común tan propio del autor.

Menos Graduation Afternoon, que no aporta nada, todas las historias valen mucho la pena, y algunas, como la de la bici estática o la del 11-S, son realmente originales y sorprendentes. Pero si tengo que elegir, de entre todas me quedo con tres: The Gingerbread Girl, porque ese duelo entre la protagonista y el asesino en serie es frenético y me mantuvo sin respiración hasta el final, The New York Times at Special Bargain Rates porque es muy tierna pese a lo terrorífico de la situación, y N., porque el elemento psicológico es fascinante y el final es genial, aunque también creo que aquí King recicla un poco de Buick 8.

Además, al final del libro, el escritor explica cómo concibió la idea para cada una de sus historias, algo que particularmente encuentro superinteresante.

King saca lo mejor de sí mismo en esta más que fantástica recopilación de relatos. Y es que todos hemos oído ese dicho que reza que lo bueno, si breve, dos veces bueno.

Nota: 8