viernes, septiembre 11, 2020

The Secret Adversary (Tommy & Tuppence #1)

La segunda novela de Agatha Christie tiene como protagonista a la pareja Tommy/Tuppence, dos amigos de la infancia que se reencuentran y como ambos están pelados porque después de la guerra es complicado encontrar trabajo, deciden ofrecer sus servicios para cualquiera que los pueda necesitar. De esta manera se ven envueltos en un extraño caso en el que un documento perdido podría crear una revuelta entre el pueblo obrero si cayera en malas manos.

Esperando un misterio en la línea de lo que nos suele ofrecer esta mujer, The Secret Adversary me sorprendió porque realmente es una novela de espías, aunque en esencia siga siendo un misterio. Aquí encontramos un tratado extraviado que durante la guerra estaba pensado para favorecer a Inglaterra pero que años después podría perjudicarla porque podría ser motivo de rebelión contra el Gobierno; una estadounidense desaparecida que fue la última en ver esos papeles; una organización criminal con ojos y oídos en todas partes; y un villano que se hace llamar Mr. Brown cuya identidad nadie conoce pero que tiene un inmenso poder.

La trama tiene algunos toques que recuerdan a algunas de las historias de Sherlock Holmes (el detective participa en varios casos en los que ha de encontrar unos papeles que pueden causar estragos de caer en posesión de quien no deben, y Mr. Brown es una suerte de Moriarty), pero como es de esperar Christie le da su toque propio desde el principio y nos regala una historia entretenidísima en la que los dos intrépidos protagonistas no paran de meterse en situaciones cada vez más peligrosas.

Tanto Tommy como Tuppence me encantaron, especialmente ella. Tienen los dos mucha personalidad y se complementan a la perfección, ya que ella es impulsiva y enseguida se le ocurren un montón de ideas a poner en práctica, mientras que él es más analítico y se toma su tiempo en sopesar todas las posibilidades. Su relación es divertidísima, tienen mucha química cuando están juntos, y cuando están separados es una gozada verles sortear los diversos obstáculos que se van encontrando gracias a su ingenio.

El misterio, como siempre, tiene su buena dosis de giros inesperados para mantener al lector en vilo hasta la resolución del mismo. Reconozco que esta vez pensaba que había adivinado por dónde iban los tiros pero no, Christie es una maestra del género como pocas y me lo paso pipa con ella.

Publicada en 1922, me hizo gracia que Tommy utilice la expresión "Elementary, my dear Watson", que jamás utilizó Doyle en sus historias. ¡Ya ves que viene de largo el uso incorrecto de esa frase!

En el próximo, volvemos con Poirot.

Nota: 4/5

martes, septiembre 01, 2020

Jemima J.

Cada verano me gusta leer al menos una novela chick-lit, y Jane Green es una de mis to-go autoras porque aunque sus historias no son memorables si que me lo suelo pasar bien con ellas. Jemima J. es uno de sus primeros trabajos, un libro que me compré hace mil años cuando tenía la intención de empezar una colección de chick-lits en inglés, y este verano por fin me he animado a sacarlo de la estantería y leerlo.

La protagonista de esta historia es Jemima Jones, una chica de 27 años que trabaja en un periódico local y que no está nada a gusto con su vida: su trabajo no la llena porque no le dejan escribir artículos que es a lo que ella aspira, está perdidamente enamorada de su compañero Ben pese a que este no la mire dos veces, y sus compañeras de piso la tratan básicamente como si fuera basura. Y el origen de todos sus problemas e inseguridades: Jemima está tan gorda que nadie la toma en serio. Hasta que después de hacer un curso para aprender a utilizar Internet se mete en un chat y conoce a un guapo californiano que le hace tomar la decisión de cambiar su vida.

La novela sigue más o menos las convenciones del género, aunque he de decir que hacia el principio creía que la autora tomaría una dirección totalmente distinta cuando la primera vez que se mete en el chat Jemima charla con un tipo que vive en su misma localidad. Pensé que Jemima acabaría encontrando el amor con alguien que la aceptara tal y como es, porque es una chica simpática, inteligente y aunque ella no se lo crea guapa, y que ese alguien no tendría por qué ser  necesariamente Ben, pero no, entonces empieza todo el romance con Brad el de Santa Monica y ugh.

Lo que menos me gustó de la novela es cómo Green aborda el tema de la pérdida de peso: Jemima básicamente deja de comer y se mata en el gimnasio y casi de la noche a la mañana se convierte en un pibonazo de infarto, y de repente absolutamente todos los hombres se la quedan mirando cuando se cruzan con ella. La Jemima gorda y la Jemima delgada parecen dos personajes totalmente distintos, y la forma de comportarse de ella es terrible, terrible. Una de las cosas que menos me gustan de los chick-lit es que a menudo las mujeres están desesperadas por captar la atención de los hombres, y toda la relación con Brad es un horror, especialmente la razón por la que rompen.

El romance con Ben tampoco es como para tirar cohetes, el amor de él hacia ella sale de la nada prácticamente, y únicamente porque ella ya está delgada.

La autora intenta placar un poco el mensaje de "deja de comer para estar delgada y estupenda" mostrando que Jemima no es mucho más feliz cuando está delgada que cuando no lo estaba, pero esa buena intención se diluye un poco cuando página tras página Jemima no deja de reiterar lo mucho que la desean toooooooooodos los hombres y todas las cosas buenas que le pasan cuando pierde peso.

Y tampoco es una novela demasiado divertida, que es el elemento clave del género. Jemima se supone que es graciosísima pero no lo terminé de ver, la única que vale un poco la pena en ese sentido es Lauren.

En resumen, una historia de patito feo que podría haber estado mucho mejor llevada.

Nota: 2/5

sábado, agosto 15, 2020

Un mar sin estrellas

La esperada segunda novela de Erin Morgenstern, la autora que hace unos años encandiló con su debut El circo de la noche, llegó a librerías por fin el noviembre pasado. ¿Está a la altura de lo que esperaban los lectores de su primer trabajo? ¿Supera a este? Hay opiniones para todo. Como en El circo de la noche, para disfrutar de Un mar sin estrellas hay que dejarse llevar y meterse de lleno en el mundo que propone Morgenstern, un mundo que existe bajo nuestros pies y al que solo unos pocos privilegiados pueden acceder.

Lo primero: la prosa de Morgenstern es una maravilla. Su mayor fuerte es crear una atmósfera tan vívida que te transporta a sus mundos fantásticos a través de su delicada y detallista narración. Estamos ante uno de esos libros de "historias dentro de historias", que ya desde sus primeras páginas se convierten en una auténtica carta de amor al relato y a la transmisión de este, tanto de forma oral como escrita. En esta ocasión la autora también incluye a los videojuegos como forma de comunicación de historias, y se nota que sabe de lo que está escribiendo. 

Todo empieza cuando Ezra, un estudiante universitario, coge un misterioso libro de la biblioteca de la facultad y con sorpresa descubre que una de las historias que relata es un episodio de su propia niñez. Ese es el punto de partida para que Ezra termine en un mundo mágico al que estaba destinado a ir y que corre un grave peligro de desaparecer.

Es una novela que mezcla el cuento de hadas con la aventura, una pizca de misterio y destinos entretejidos que atrapa al lector gracias a lo bellísimamente que está escrita. Todas las historias tienen su razón de ser y todas convergen entre sí, encaminándose hacia un final que hace justicia a la magia con la que Morgenstern dota a sus palabras. Leyendo críticas me encontré varias que afirmaban que el mayor problema que tiene Un mar sin estrellas es que no parece tener una trama compacta y que pierde un poco el rumbo, haciéndose algo confusa de seguir, aunque yo pienso lo contrario, que su historia está mucho mejor definida que en El circo de la noche y aprovecha mucho mejor el potencial planteado al principio del relato.

Mi lamento es en la historia de amor de Ezra y Dorian. No me importó que se enamoraran tan deprisa porque creo que conectan muy bien pero apenas pasan tiempo juntos porque por una razón u otra siempre terminan separados y me hubiera gustado ver un poco más de su romance, porque lo que nos da Morgenstern la verdad es que me gustó un montón pero me dejó con ganas de más.

Un mar sin estrellas es una novela de esas que gana leyéndola a pequeñas dosis, dándonos tiempo para saborear bien las palabras a las que tanto mimo le ha puesto Morgenstern, y que gustará sobre todo a los que disfruten con prosas elaboradas e historias que se toman su tiempo en llegar a su puerto. Nada más que por disfrutar de estilo tan único y trabajado de la autora, y de lo imaginativas y especiales que son sus historias, vale la pena seguir a Ezra hacia esa biblioteca tan particular.

Nota: 4/5

Sadie

El misterio/thriller es uno de mis géneros favoritos, y leyendo este libro me di cuenta de que no he leído muchos libros de la temática que además sean YA, sin contar los libros de Enid Blyton cuando era una cría. Dicho esto, no estoy segura de que Sadie se pueda catalogar realmente como una novela de misterio; lo hay, la historia gira entorno a la desaparición de una adolescente y los pasos que se siguen para encontrarla, pero yo diría que es más bien un drama acerca de los terribles estragos que causan el abandono y el abuso a menores. La sinopsis es un poco engañosa, la verdad.

La historia tiene como punto de partida el asesinato sin resolver de una niña de trece años. Su hermana mayor, Sadie, de diecinueve, desaparece unos meses después. El formato escogido por la autora para contar la historia es interesante: por un lado tenemos la transcripción de un pódcast que trata de unir todas las piezas de este misterioso puzzle, y por el otro la propia Sadie nos relata los pasos del camino que le llevarán a vengarse del que ella cree es el asesino de su hermana, y que están narrados, cómo no, en primera persona del presente

La novela trata temas muy duros, no es precisamente una lectura fácil y me sorprendió que llegara a esos extremos para ser una novela juvenil. Aunque no es explícita ni mucho menos, la historia se va volviendo cada vez más oscura a medida que Sadie nos va revelando el auténtico alcance de su dificilísima infancia, y todo lo que va descubriendo Sadie por el camino es estremecedor. El hecho de que Sadie sea tartamuda y cómo eso la afecta también le da un toque bastante único.

Ahora, creo que lo que cuenta es más interesante que cómo lo cuenta. La prosa es muy sencilla y al menos para mí no acaba de transmitir bien todo el horror por el que pasa Sadie. Puede que sea intencional, ya que Sadie ha llegado un momento que únicamente está centrada en un objetivo y todo lo demás lo ha tenido que compartimentar para poder sobrevivir. Pero la descripción de sus acciones es muy mecánica y eso se hace un poco tedioso. Luego está el tema de compaginar los capítulos de ella con los de pódcast: en su mayor parte sirve para completar información gracias a los diferentes puntos de vista, pero en otras el pódcast básicamente repite datos que ya conocemos por lo que se hace un poco repetitivo. 

La autora juega bien con la ambigüedad (el final, por ejemplo) pero también tiene la mala costumbre de explicar de más. Hay una vez en la que Sadie como siempre tartamudea al hablar y otro personaje le dice algo así como "¿Sabes? En mi época eso lo curaban a palos". Los pensamientos de Sadie a continuación: "se refiere a mi tartamudez". Si, ya, por el contexto se entiende perfectamente. De estos me encontré varios.

El desarrollo es bueno y la resolución es un poco frustrante, pero casa bien con la historia que nos cuenta Summers. La novela tiene reseñas buenísimas en GR, casi todas de cuatro y cinco estrellas, así que seguramente sea yo y no el libro en sí, pero al menos para mí la forma en la que está escrito hace que la historia no tenga tanto impacto como podría haber tenido y también me resultó algo decepcionante que no fuera realmente un thriller. 

Noa: 3/5

History is all you left me

Este libro me lo leí por primera vez hará un par de años, fue el primer trabajo de Adam Silvera al que le hinqué el diente y me ha gustado mucho también en la relectura.

Es una novela acerca del duelo ya que trata sobre cómo un chico adolescente que padece un trastorno obsesivo compulsivo, Griffin, lidia con la muerte de su mejor amigo y ex-novio Theo. Para su sorpresa, acaba encontrando consuelo en el que hasta entonces era su mayor enemigo: Jackson, el que era el actual novio de Theo cuando este murió.


Los capítulos se alternan entre el presente, en el que Griffin "habla" con Theo mientras reúne el valor de contarle algo que jamás pudo decirle cuando estaba vivo, y el pasado, desde que ambos comenzaron a salir juntos. Por una serie de circunstancias rompieron cuando Theo se marchó a la universidad, pero Griffin estaba convencido de que tarde o temprano volverían a estar juntos, y para siempre. Por eso la presencia de Jackson y otros sucesos inesperados que culminaron con la muerte de Theo hacen que el proceso de duelo de Griffin sea particularmente difícil, porque no solo siente el dolor desgarrador por algo tan injusto, sino que además tiene que vivir con el sentimiento de culpabilidad por haber traicionado de alguna manera a Theo con las acciones que nos va desvelando el propio Griffin.

La primera vez que me leí este libro tuve la sensación de que la historia plasmada en el papel era muy personal para el propio Silvera. El autor no ha escondido nunca su lucha con la depresión, que está muy bien reflejada tanto con Griffin como en Jackson, que están pasando por lo mismo pero a la vez cada uno a su manera. Pero también creo que todo por lo que pasa Griffin, su terrible sentimiento de culpabilidad, es algo que ha experimentado Silvera en alguna ocasión con algún amor pasado. La parte de las compulsiones también está bien llevada.

History is all you left me es una novela triste sin duda, da mucha pena leer los capítulos del pasado sabiendo lo que va a pasar, cuando ni Theo ni ninguno de los demás tiene ni idea de que el futuro por el que tanto se había esforzado no iba a ser posible por culpa de un accidente que se podría haber evitado perfectamente. También es una historia de esperanza, por supuesto; superar la muerte de Theo es algo que probablemente no pase jamás, pero todos sus allegados aprenderán a vivir con el dolor. Personalmente los últimos capítulos, cuando Theo por fin cuenta ese secreto que se había estado guardando, son mis favoritos, porque es precioso ver cómo poco a poco va asimilando que seguir viviendo y disfrutando de las cosas no significa una traición a Theo, sino que es algo que se debe a sí mismo, y más cuando hay tantas posibilidades a su alcance.

También es muy bonito como casi toda la gente cercana a los chicos los apoya al 100%, todos los personajes son muy buena gente y está genial que no haya ningún drama por el hecho de que sean parejas del mismo sexo. 

Lo que menos me gustó es que en un momento dado el autor tira por un derrotero que justo esperaba que no tomara. Entiendo por qué debía incluirlo pero es algo que me tira mucho para atrás en las historias románticas.

Creo que esa novela es una muy buena opción para empezar a leer a Silvera. Es YA con todo lo que eso conlleva (muchas referencias a Harry Potter y a canciones populares, para variar), pero el dolor por la pérdida es algo universal por lo que no hace falta ser adolescente para ponerse en el lugar de Griffin. 

Nota: 4/5

jueves, julio 23, 2020

Todos quieren a Daisy Jones

Taylor Jenkins Reid ya lleva unos cuantos años publicando libros, pero no fue hasta 2017, cuando publicó The Seven Husbands of Evelyn Hugo, que dio el pelotazo definitivo. Todos quieren a Daisy Jones, o Daisy Jones & The Six en su título original, es su obra más reciente, con la que ha cosechado de nuevo un gran éxito; en breve se estrenará una miniserie con Riley Keough en el papel de Daisy y Sam Claflin en el rol de Billy.

Todos quieren a Daisy Jones está narrado en forma de entrevistas y sigue el ascenso a la gloria de un grupo de rock, The Six, y de una cantautora, Daisy Jones, que a finales de los setenta colaboraron en un disco y llegaron a lo más alto en las listas de ventas, ganándose los corazones de miles de aficionados. Como suele pasar, el camino al éxito no estuvo exento de baches: el desenfreno, las drogas, los sentimientos a flor de piel y los roces y desencuentros entre los diferentes personajes estuvieron presentes en una carrera meteórica que marcó el panorama musical de la década dorada del rock.

La historia está inspirada en los Fleetwood Mack, siendo Daisy equivalente a Stevie Nicks. El trabajo de documentación está bastante logrado; la autora te transporta a la época con mucha facilidad y como es de esperar hay muchas referencias a la música de entonces. Además Jenkins Reids incluye al final del libro las letras de la mayoría de las canciones del grupo, que es todo un currazo, la verdad.

El formato tipo entrevista está entretenido porque le da un toque más de realismo a la forma de explicar cómo lograron el éxito estos siete músicos, pero como los implicados rememoran décadas después, el distanciamiento que sienten ellos también lo experimenta el lector, por lo que incluso los momentos más emocionantes terminan siendo un poco fríos. La verdad es que no conecté mucho con esa supuesta pasión entre Daisy y Billy, ni con Daisy en general, lo cual es una pena.

Para mí la mayor fortaleza de esta novela es también su mayor debilidad: Taylor Jenkins Reid crea a unos personajes que parecen muy reales, te cuenta la historia de una forma que parece que Los Six y Daisy Jones existieron de verdad, pero claro, son ficticios, con lo cual pierde gracia.

Eso sí, la autora escribe superbien, por ejemplo me encantó esta cita:
La pasión es... fuego. Y el fuego es fantástico, tío. Pero estamos hechos de agua. El agua es lo que nos permite vivir. Necesitamos agua para sobrevivir y mi familia era el agua. Elegí el agua. Siempre elegiría el agua.
Daisy Jones & The Six es una novela muy interesante por cómo está contada, pero precisamente su formato hace que sea un poco complicado implicarse al cien por cien con los personajes y los conflictos que plantea tampoco son nada del otro mundo ni profundiza en apenas nada, así que como lectura es entretenida pero mucho menos apasionante de lo que podría haber sido.

Funcionará muy bien en formato serie, cuando las canciones cobren vida, seguro.

domingo, julio 05, 2020

The hunting party

The hunting party es el primer thriller de la escritora Lucy Foley, novela que se ha descrito como un cruce entre Diez Negritos de Agatha Christie y El secreto de Donna Tartt y en la que la autora nos ofrece un misterio con aire clásico en el que un crimen da lugar cuando un grupo de personajes queda aislado en un lugar remoto.

Un grupo de amigos de la universidad se reúne para celebrar Año Nuevo en un pabellón de caza en medio de las montañas de Escocia; la misma Nochevieja, uno de ellos desaparece y dos días después su cadáver es encontrado con signos de que su muerte ha sido más que un accidente. En un lugar tan remoto que ha quedado aislado por la  nieve, eso quiere decir que uno de ellos, o bien del grupo de amigos o bien de los pocos empleados, ha sido el culpable.

Foley presenta a un grupo de amigos que representan los arquetipos habituales: la chica popular, el chico guapo y narcisista, la pareja perfecta que acaba de tener un bebé, la eterna soltera, la recién llegada, el chico gay... Es intencional y tiene sentido porque uno de los temas de la novela es que después de tantos años se han distanciado unos de otros y se reúnen más por costumbre que por otra cosa, y cómo son diferentes personas fuera y dentro del grupo, donde terminan asumiendo sus roles de siempre sin quererlo. Por otra parte, el hecho de que caigan en ese arquetipo hace que ninguno de ellos sea especialmente interesante ni único, y en ningún momento se refleja que realmente sean personas que compartan un vínculo, parecen una panda de extraños, no tienen intimidad ninguno con nadie, ni siquiera entre las parejas. Además, como no hay punto de vista de todos, varios de ellos están desaprovechadísimos, como Nick y Bo o Giles y Samira.

La forma en la que está planteado el misterio es interesante: la narración se combina entre el antes y el después, pero no se sabe quién ha desaparecido/muerto hasta el final (aunque no es muy complicado de adivinar). Como todos los personajes tienen sus propios secretos todos resultan sospechosos. Algunos secretos están bien y dan bastante vidilla, otros (como el de Katie, que se ve a kilómetros) son meh.

Es una novela un poco lenta porque Foley insiste mucho en las mismas cosas y a ratos parece que no avance la trama, por ejemplo los capítulos de Miranda son casi todos iguales, y muchas descripciones de los paisajes se hacen algo repetitivas, como suele suceder cuando la acción trascurre en sitios tan contenidos.

La resolución está bien y tiene alguna sorpresa interesante, pero nada espectacular.

A Foley también se la ha comparado mucho con Ruth Ware, otra autora de thrillers modernos especializada en sus misterios a lo Agatha Christie con un grupo reducido de personajes de los que sospechas y un entorno cerrado donde sucede el crimen. La comparación es acertada porque como Ware la premisa es mucho más interesante que la ejecución, que no ofrece nada especialmente nuevo. Entretenido, pero esperaba más.

Nota: 3/5

domingo, junio 28, 2020

A head full of ghosts

Cuando busco listas con recomendaciones de libros de terror más a menudo que no Paul Tremblay, y específicamente A head full of ghosts, figura en ellas, así que naturalmente tenía mucho interés en leerla.

Sí, A head full of ghosts es El exorcista, y su autor no finge en ningún momento que no lo sea, al contrario. Pero el toque que le da con lo del reality show es bastante original. La historia está contada por Merry, una joven que recuerda los sucesos cuando tenía ocho años y su hermana mayor de catorce tuvo un brote psicótico. Su padre, extremadamente religioso, creyó que debía consultar con su iglesia y entre unas cosas y otras la familia, que atravesaba serias dificultades económicas, terminó formando parte de una serie reality en la que afirmaban que la chica en realidad estaba poseída por un demonio.

En todo momento el enfoque se muestra bastante ambiguo. Es decir, parece evidente que es una enfermedad mental y de hecho uno de los temas que explora Tremblay es lo extremadamente peligroso que es no tomarse en serio la enfermedad e insistir en el tema de la posesión, pero en todo momento hay esa sensación de "vale, pero y sí...?", y más contando con que la narración viene de una chica tremendamente traumatizada por haber vivido una situación tan espantosa a los ocho años y sus recuerdos no son especialmente fiables. Tremblay lo deja un poco a elección del lector, y más con ese final, pero creo que en esta ocasión la ambigüedad funciona estupendamente.

Los "sustos" son un poco genéricos pero están bien. Hay una sección en la novela en la que un blog analiza el reality quince años después y expone cómo muchas de las escenas que supuestamente demuestran la posesión están basadas en películas de terror famosas. El autor es un auténtico forofo del género, tanto cine como literatura, y su libro está PLAGADO de referencias, algunas explícitas, otras más disimuladas. Hay un momento en el que parece que lo haga para fardar de lo mucho que domina (no es tan cansino como en Ready Player One, pero un poco en esa línea), pero bueno, el hombre le pone pasión y menciona una de mis películas favoritas, así que se lo perdono.

Otro de los temas entorno a los que gira es cómo a menudo este tipo de realities se aprovechan de gente desfavorecida que no está en situación de negarse y acaban perjudicando más que ayudando, como queda patente en todo el circo del exorcismo.

La narración me gustó mucho. Las partes del blog están geniales y cuando Merry es pequeña capta bien cómo actúa una niña de esa edad. La relación entre Merry y Marjorie es uno de los puntos más fuertes de la novela, y el desenlace de la historia la verdad es que deja con el corazón en un puño. 

A head full of ghosts es una buena novela de terror, interesante para los fans de las historias sobre posesiones, que le da un giro a El exorcista y que además es un homenaje en toda regla al género.

Nota: 4/5

viernes, junio 12, 2020

Howl's Moving Castle

Diana Wynne Jones tiene (mejor dicho, desgraciadamente, tenía) una imaginación prodigiosa, y en su novela más conocida lo demuestra desde la primera hasta la última página. Howl's Moving Castle es, literalmente, magia pura.

No he visto la película de Ghibli, así que me sumergí en su lectura sin ningún tipo de expectativa y ya desde el principio me enamoré de la pluma de la autora. ¿Sabéis esos escritores o escritoras que escriben de una forma que parece superfácil pero que en realidad sus historias tienen muchísimo intríngulis? DWJ es de esas, ofreciéndonos una historia que parece muy sencilla pero que está llena de detalles. Yo confieso que cuando lo terminé lo primero que hice fue empezarlo de nuevo para seguir todas las miguitas que iba dejando la autora, y lo disfruté todavía más esa segunda vez al captar las pistas de Calcifer o ver cómo los comentarios y acciones de Howl que parecían ir en una dirección en realidad iban por otro lado totalmente diferente.

Las aventuras de Sophie, una adolescente que es convertida en anciana por una malvada bruja, en el castillo volador del cruel (o más bien entrañable) mago Howl, son divertidísimas. Todos los personajes, imperfectos a su manera, son la monda, y las relaciones entre ellos son geniales. Sophie, Howl, Michael, Calcifer, Lettie, Martha, Percival... Todos son encantadores, y forman una extraña familia que a pesar de todo funciona. Sophie en particular me pareció una protagonista muy original, una chica responsable y algo tímida que en cuanto se convierte en anciana se olvida de todo su recato y no tiene ningún problema en decir lo que piensa a la cara de los demás y que los trae a todos locos. ¡Y siempre la está liando! Las reacciones de Howl cada vez que Sophie la vuelve a armar son oro.

El mundo que crea DWJ y las reglas del mismo, son una maravilla. Como digo, es la definición misma de magia, y todo está encauzado a la perfección hasta ese final tan redondo. Me encantó cómo escribe la autora el romance, sutil pero a la vez con todo el sentido del mundo. 

Diana Wynne Jones escribe ese tipo de historias que disfrutan tanto niños como adultos, y crea mundos y personajes tan vivos en los que es facilísimo perderse. Howl's Moving Castle combina la magia y las aventuras con un gran sentido del humor y esa pizquita de romance y el resultado es una historia divertidísima, original, adorable e inolvidable. Qué no daría yo para ser capaz de escribir así.

Nota: 5/5

jueves, junio 11, 2020

Rojo, blanco y sangre azul

El debut de Casey McQuinston con Rojo, blanco y sangre azul fue uno de los libros de los que más se habló en 2019, especialmente entre los fans de la literatura romántica. Ganó a mejor novela romántica en los premios Goodreads con más de 76.000 votos y en la categoría de debut con más de 60.000. ¿Qué tiene esta historia para haber enamorado a tantos de sus lectores?

Desde luego tiene muy claro el público a la que va dirigida, y es que McQuinston nos ofrece una realidad muy diferente a la nuestra en la que en 2016 las elecciones las ganó una mujer de Texas, demócrata, divorciada de un hombre mexicano y con dos hijos mestizos. Una presidenta que se preocupa por el pueblo, cuyo hijo Alex sueña con ser un día él mismo Senador y luchar contra la discriminación, y que se presenta a una reelección complicada con optimismo. Una realidad en la que un príncipe de Inglaterra, Henry, se enamora de Alex, y en la que Alex se enamora de Henry, y en la que tienen que esconder su amor para no perjudicar a la familia de ambos, hasta que irremediablemente todo sale a la luz. Y bueno, un puede esperarse cómo va a ir la cosa.

Estamos ante un enemies to friends to lovers de manual, de hecho hay muchas situaciones que se encuentran muy a menudo en el fanfiction (una vez leí a alguien afirmar que esta novela era un fanfic  AU Arthur/Merlin y un poco sí), aunque rivales lo son bastante poquito y amigos también, la novela va bastante directa al romance. McQuinston mezcla la historia de amor (muy, muy, muy pastel) con el clima político, mucho más idealizado de lo que sería la vida real. Ya no solo porque la política de Estados Unidos es básicamente todo lo contrario sino porque no hay más que ver cómo tratan los británicos a Megan para saber que jamás aprobarían un romance con un hombre.

Es una novela muy cuca, en la que seguimos a estos dos veinteañeros que no pueden vivir su romance de una forma normal por culpa de sus situaciones, pero que se las apañan para encontrar la manera de estar juntos. Hay bastante más smut de lo que me imaginaba, pero no me convence demasiado la forma en la que está escrito, porque por un lado la descripción del sexo en sí es super, supervaga, pero luego McQuinston te mete frases de diálogo en plan "acabas de tener mi p***a en la boca", y no sé, creo que hay un término medio.

Los personajes son bastante adorables. Al que más conocemos es a Alex, ya que la historia está narrada desde su punto de vista, y es bonito verlo crecer y convertirse en una persona diferente a la que tenía él en mente, un chico decidido a hacer el bien y muy, muy enamorado. Henry también es un amor, aunque le conozcamos un poco menos, y el resto de secundarios caen un poco en eso de ser un pelín "quirky", pero están bien.

McQuinston tiene un estilo muy bonito, muy ñoño, que brilla sobre todo en los monólogos interiores de Alex. Es en general una lectura muy amena, que gustará a los que busquen una historia de amor bonita entre dos jóvenes líderes mundiales y quieran evadirse un poco del mundo real para creer durante unas horas que las podrían ser diferentes.

Nota: 3/5


jueves, junio 04, 2020

Leyendo Sherlock Holmes: Relatos III

Los dos primeros relatos están ubicados antes de El signo de los cuatro, pero los junto con los siguientes para no hacer una entrada solo con estos dos.

EL ROSTRO AMARILLO

Holmes y Watson prestan ayuda a un preocupado esposo que está convencido de que su mujer, con la que hasta hacía poco se llevaba maravillosamente, le esconde un secreto terrible y que tiene que ver con la casa vecina a la suya, hasta entonces desocupada. Al ir a investigar, un rostro amarillo de aspecto extraño al que atisba en la ventana del piso superior le llena de desasosiego.

Esta historia es peculiar porque no solo Holmes no hace absolutamente nada, sino que sus conjeturas, por una vez, están erradas. Ya le hacía falta una buena cura de humildad, y él mismo la aprecia como tal. La resolución es preciosa.

EL INTÉRPRETE GRIEGO

Watson se sorprende porque Holmes, que no es dado a hablar de su familia, de repente le suelta que tiene un hermano mayor al que considera con más dotes de observación y deducción que él mismo, pero que es tan vago que no se toma las molestias de seguir todos los rastros que necesita una investigación. La pareja se va a ver a Mycroft al Club Diógenes, donde pasa las tardes, y allí este les involucra en el caso de su vecino, un intérprete griego que fue secuestrado y que fue testigo de algo en apariencia muy turbio.

Lo mejor del relato es obviamente la introducción de Mycroft, cuando los dos hermanos se ponen a hacer deducciones sobre una persona que pasa por la calle para competir entre ellos e impresionar de paso a un anonadado Watson es buenísimo. Aquí de nuevo Holmes no tiene mucho que hacer, pero ya es más de lo que haría Mycroft.

Y hablando de Mycroft, es curioso que en casi todas las últimas adaptaciones no lo muestren con sobrepeso cuando es una de sus características más definidas, Stephen Fry es el que más se acerca a la descripción que da Doyle.

EL MISTERIO DE COPPER BEECHES

Una institutriz acude a Holmes y a Watson para que le aconsejen sobre si aceptar un trabajo que parece demasiado bonito para ser verdad; le pagan un montón de dinero a cambio de que de vez en cuando lleve un vestido determinado, se siente donde ellos digan y se corte el pelo. La chica finalmente acepta porque la oferta es demasiado jugosa, pero en cuanto se da cuenta de que hay gato encerrado, vuelve a ponerse en contacto con los detectives.

Doyle le estaba cogiendo gustillo a eso de trasladar la acción al campo (¡y aquí también hay un sabueso!). Esta de esas historias en las que Holmes tampoco tiene mucho que hacer, pero se da un aire a Barbazul y eso siempre gana puntos para mí. Buena explicación del misterio y buen final.


EL MISTERIO DE BOSCOMBE VALLEY

Lestrade llama a Holmes para que le ayude en un caso de asesinato en el que un granjero australiano ha sido hallado muerto con el cráneo aplastado. Todas las pistas apuntan a que su propio hijo fue el perpetrador del crimen, pero una amiga de este insiste en que Holmes investigue y saque sus propias conclusiones.

Entiendo que hayan cosas que se repitan de una historia a otra porque se iban publicando por separado y no todos los lectores leerían todas y cada una de ellas y por orden, pero me hace gracia siempre que Sherlock presume de su monografía acerca de las diferentes cenizas de tabaco, como si Watson no lo supiera. No está mal pero no ofrece nada nuevo, muy parecida por ejemplo a La corbeta Gloria Scott. Doyle tiene un poco de obsesión con hombres que se reencuentran con pasados que creían que habían dejado atrás en otro continente.

Meitantei Holmes (1984-1985)


EL OFICINISTA DEL CORREDOR DE BOLSA

Aquí de nuevo tenemos a un cliente al que le han ofrecido un chollo de trabajo que tiene que tener algún truco, y Holmes ya se huele por dónde van los tiros en cuanto se le explican los hechos.

Como ya he dicho alguna que otra vez, una de las cosas que más me gustan de estos relatos es lo creativos que son los criminales, y aquí se da otro de esos casos. Parecido al de La liga de los pelirrojos con eso del trabajo que mantiene al cliente ocupado mientras por detrás se fraguan otros planes.

EL TRATADO NAVAL

Esta es de las historias más largas, y recuerda un poco a La segunda mancha en tanto que una vez más desaparece un importante documento cuyo robo podría tener repercusiones internacionales pero el ladrón tiene dificultades para venderlo. El cliente en esta ocasión es un antiguo compañero de colegio de Watson, que trabaja en la oficina de asuntos exteriores y al que le roban un tratado naval cuando estaba haciendo una copia. Tras enfermar gravemente a causa de la ansiedad, cuando por fin empieza a recobrar la salud le ruega a Watson que convenza a Holmes para hacerse cargo de su caso.

Lo más interesante de esta historia es cómo el ladrón parece haberse esfumado tras cometer el robo, y algunos aspectos extraños en el asunto, como el hecho de que tocara una campanilla que avisaba de su presencia segundos antes de cometer el delito. Hacia el final ya se hace claro qué ha pasado y la forma que tiene Sherlock de anunciar que ha resuelto el caso es una  monada. La verdad es que le cogí cariño a Phelps.

LA CAJA DE CARTÓN

Este relato fue muy polémico en su momento y de hecho llegó a estar censurado en múltiples ediciones de las recopilaciones por la resolución que le da Doyle. Y puedo entenderlo, porque esta historia es bastante oscura y, lo es peor, realista, viendo que casos así se suceden muy a menudo...

El misterio comienza cuando una mujer recibe un paquete que contiene dos orejas humanas de dos personas diferentes. Ella no tiene ni idea de cuál puede ser el motivo de la persona que le ha enviado tan siniestro regalo, pero Sherlock sospecha a quién puede haber sido dirigido realmente y cuáles son los motivos reales del presunto asesino. Holmes va bastante sobrado, aquí, incluso más que de costumbre.

Lo que más gracia me hace de este relato es que en Estudio en Escarlata Holmes se mofaba de Dupin diciendo que su truco de adivinar los pensamientos de otros era superficial y petulante para aquí hacer él exactamente lo mismo... ¡solo para impresionar a Watson! Ay, Sherlock...

miércoles, junio 03, 2020

The Mysterious Affair at Styles (Poirot #1)

La primera novela de Agatha Christie, en la que ya hace aparición el emblemático Hercule Poirot, es también la primera novela suya que leí, hace casi quince años... Lo cierto es que no me acordaba de absolutamente de nada, ni siquiera de la identidad de la persona responsable de la muerte de la pobre señora Inglethorp, así que sumado al hecho de que esta vez me lo he leído en su idioma original, lo he podido disfrutar al máximo otra vez. (Aquí está la reseña que hice en su momento, por si interesa).

El caso que investiga Poirot es el de una mujer de setenta años que ha muerto envenenada. Toda su familia sospecha de su reciente marido, un hombre veinte años más joven que parece claro que estaba con ella con su dinero, y el hecho de que se encuentren los restos calcinados de un testamento en la chimenea de la víctima parece indicar que precisamente el dinero es el motivo. Claro está, el marido no es el único que anda tras la fortuna de la fallecida...

The Mysterious Affair at Styles es recordada frecuentemente precisamente por ser la primera novela publicada de la reina del suspense, y en la que como hemos dicho se daría a conocer un personaje que hoy día sigue siendo más que recordado (eso sí, Kenneth Brannagh no se parece en NADA a la descripción que nos da Christie; David Suchet, en cambio, es perfecto), pero no es de sus obras más emblemáticas pese a que estamos ante un misterio que hasta el último capítulo mantiene en vilo al lector.

Christie menciona a Sherlock Holmes cuando Hastings, el protagonista, dice que le encantaría ser un detective como él, y podemos ver la influencia en el hecho de que la historia esté narrada en primera persona por el "ayudante" del excéntrico detective y cómo esté se guarda información clave hasta tener una idea clara del conjunto. Pero las similitudes se quedan ahí, ya que el estilo de Christie, incluso en una obra tan temprana, ya indica que va a ser único y que la escritora va a ser tan influyente en la literatura posterior como lo fue Doyle en su momento.

Salvando las distancias este libro es como un episodio de Ley y Orden, en el que el trabajo de investigación se combina con las vistas judiciales en la que los abogados tratan de convencer al jurado con los hallazgos encontrados en dicha investigación. No me acordaba de este detalle y los capítulos dedicados a los juicios me encantaron.

Es fácil ir haciendo conjeturas y descartando y añadiendo sospechosos no solo porque casi todos los personajes ocultan cosas, sino porque Hastings es un poco idiota y se entera de la misa la mitad. Me hizo mucha gracia cómo continuamente se iba diciendo a sí mismo que Poirot ya no es lo que era y convenciéndose de que estaba equivocado. Que Poirot es un poco insoportable, eso está claro, ¡pero Hastings para querer ser detective no es especialmente observador! 

En definitiva, que soy muy fan de Agatha Christie y me lo paso de miedo con la forma tan maravillosa que tiene de jugar al despiste con el lector.

Nota: 4/5