
Este tomo se caracteriza por la llegada de muchos personajes nuevos. Bianchi, enamorada de Reborn y que tiene traumatizado a uno de nuestros personajes principales, la alocada Haru, que quiere convertirse en la esposa del décimo capo (y que me gusta mucho más como pareja de Tsuna que Kyoko), el ardoroso Ryohei, hermano de Kyoko y entusiasta del boxeo (y de todo), el pervertido del Dr. Shamal que es una caña y cómo no el presidente del comité disciplinario Hibari, gran personaje con muy mala leche.
Además Yamamoto se convierte en el segundo miembro oficial de la famiglia y comienza su peculiar amistad con Gokudera, cosa que a mí me hace muy contenta.
Todo el tomo es divertidísimo aunque destacaría el capítulo en el que Goku explica su trauma y la posible solución que ve para que Bianchi se largue, el del Dr.Shamal y la enfermedad incurable de Tsuna (lo que me he llegado a reír con ese capítulo) y por supuesto el de Hibari porque aunque parezca muy repentino el cambio de manga de humor a manga de peleas que llega en el tomo 8, en este tomo 2 ya tenemos un capítulo exclusivamente de hostias, por lo que algo ya se ve venir.
Por cierto que aunque estos primeros tomos sean de capítulos autonclusivos con el objeto únicamente de divertir, Amano ya va metiendo cosas que tendrán su importancia muchos volúmenes después, o sea que no me extrañaría que la mujer lo tuviera todo bastante planeado desde el principio.
Gran tomo, y gran manga. Y ya tengo el tomo 3 esperándome encima de mi escritorio.