No sé si arrepentirme de no haber comenzado a leer a esta mujer mucho antes o estar contenta por todo lo que me queda por descubrir todavía, pero sea como sea Agatha Christie ha vuelto a sorprenderme y para bien con este libro, Muerte en la Vicaría.

¿Quién querría ver muerto al coronel en un pueblo como Saint Mary Mead? Ciertamente el coronel no era nada querido por nadie pero de ahí a matarlo hay un trecho... Aunque esa no es la opinión de Miss Marple, la vecina del vicario que adora estudiar la naturaleza humana y que está decidida a resolver el misterio sea como sea. Según Miss Marple, hay hasta siete sospechosos del asesinato.
Mi edición contiene la historia corta El Misterio de Cornualles, en la que el carismático Poirot resuelve un caso de envenenamiento.
Agahte Christie sigue con su estilo habitual; de nuevo el punto de vista de la novela es en primera persona (el vicario, en este caso) por lo que es difícil adelantarnos a los acontecimientos y vamos conociendo la historia a través de sus ojos, así que estamos tan perdidos como él.
Christie sabe manejar la intriga como nadie y es difícil dejar la novela, porque todos los capítulos son cortos pero reveladores y dejan con ganas de más. Como siempre además Christie enreda la madeja con maestría y en mi caso volvió a engañarme y a dejarme boquiabierta con la revelación del auténtico culpable del crímen, caí en su trampa de nuevo. ¡Y me encanta!
Una gran novela en la que hace acto de aparición Miss Marple, otro muy buen personaje que no desmerece nada a Poirot.
Nota: 7'5