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sábado, diciembre 31, 2022

Carrie

She felt -actually, physically- her whole miserable life narrow to a point that might be an end or the beginning of a widening beam.

Finally, helpless, she said: 'Do you like me?'

He said: 'You're beautiful.'

She was.

Carrie, la novela con la que debutó Stephen King, es también de las primeras obra suyas que leí, hace ya muchos años cuando yo tenía la misma edad de la protagonista. 

Una adolescente a la que hacen bullying incesante en el instituto tiene su primera regla de repente en las duchas después de la clase de gimnasia, algo que es motivo de mofa de sus compañeras. Carrie, que vive con una madre ultrareligiosa que jamás le explicó lo que era, se lleva un susto de muerte. Una de sus compañeras, Sue, se siente tan culpable después que le pide a su novio Tommy que invite a Carrie a la fiesta de graduación, pensando que así podrá compensar de alguna manera todos esos años de humillación constante. Sue no se imagina que ha puesto en marcha una cadena de acontecimientos que terminará en una tragedia sin igual...

Carrie es un libro que sigue siendo relevante. Con el toque sobrenatural que le da King, retrata de una forma cruda, vívida y sumamente triste las consecuencias del maltrato, tanto el que sufre Carrie en el colegio como el de su madre, una fanática religiosa con unas reglas tan rígidas que Carrie no tiene ninguna oportunidad de ser una chica normal.

La narración intercala todos los acontecimientos que conducen hasta la fiesta de graduación y todo lo que sucede después con entrevistas, fragmentos de estudios y libros que se escribieron posteriormente y que nos van avisando de que algo especialmente terrible sucedió aquella noche.

Es una novela cortita que ya deja adivinar la fortaleza de King como escritor, con una construcción de personajes fantásticas (pobre Carrie, que solo anhelaba que la aceptaran y la quisieran) y una narración fluida que eleva la tensión de forma magistral hasta que todo explota y de qué manera. ¡Qué penita cómo se trunca eso que estaba empezando a nacer entre Tommy y ella! También en ella encontramos esos detalles que se podría haber ahorrado, como es su insistencia en describir los pechos de todas las chicas adolescentes, pero en fin, no es que sea algo inusual en escritores de su quinta.

Carrie sigue siendo una lectura fantástica casi medio siglo después, así como lo es también su primera adaptación cinematográfica, que es de mis películas favoritas. Un gran inicio en la carrera del autor que me ha encantado revisitar. Y por cierto me pareció superinteresante el prefacio del autor que incluye esta edición, en el que cuenta cómo se inspiró para crear a Carrie; se me encogió el corazón leyendo acerca de esas dos pobres chicas que tan mal lo pasaron por culpa de la crueldad ajena hacia algo que ellas no podían controlar.

Nota: 5/5

viernes, septiembre 24, 2021

Elevation

Publicada en 2018, es una novela corta de alrededor de 130 páginas que por algún motivo está catalogada como terror por un número nada desdeñable de usuarios de Goodreads (de hecho ganó en esa categoría en los premios de ese año, imagino que por gente que vota a Stephen King publique lo que publique). 

La historia trata por un lado de Scott, un hombre de 42 años que descubre que sufre una extraña aflicción: está perdiendo peso sistemáticamente, pero su físico no se modifica. Es más, pesa lo mismo desnudo que con ropa, incluso cuando se sube a la báscula con un abrigo repleto de monedas en los bolsillos. Curiosamente, se siente mejor que nunca, pero es consciente de que ahora su vida tiene una cuenta atrás y de que llegará un momento en el que su peso llegará a cero.

Por otro lado tenemos a las nuevas vecinas de Scott, Deirdre y Missy, que están casadas y regentan un restaurante vegetariano que no está despegando por culpa de los prejuicios (como siempre la historia se sitúa en Castle Rock, en Maine). Scott no se lleva muy bien con Deirdre, pero quiere ayudarlas de todas formas porque no le parece bien la situación.

King jamás ha ocultado su aversión a Trump y esta novela nace como respuesta al clima político surgido tras su elección como presidente de los Estados Unidos en 2016. El mensaje está claro: con el poco tiempo del que gozamos en esta tierra, ¿por qué en vez de practicar el odio contra aquellos que catalogamos de diferentes no lo empleamos en ayudar al prójimo, en ser amables, en hacer un mundo mejor para los que vienen detrás de nosotros? 

Como siempre King emplea un punto de partida de lo más imaginativo e inusual como es en este caso la pérdida de peso del protagonista para desarrollar la historia. Sí que peca del manido "personajes lgbtq en apuros que son salvadas por el hombre CIS de turno", pero la intención de base es buena y me parece que el resultado también lo es.

Es una historia muy conmovedora sobre la empatía, la solidaridad y la amistad, algo que en los tiempos que corren necesitamos más que nunca.

Nota: 4/5

domingo, enero 24, 2021

The Institute

Me hace mucha gracia que Stranger Things esté fuertemente inspirada por el trabajo de Stephen King y que a su vez The Institute haya estado, por lo menos, alentado por el éxito de la susodicha serie. Me encantan estas sinergias.

King vuelve a traernos una novela protagonizada por niños, en esta ocasión niños con poderes que son secuestrados y mantenidos cautivos en una instalación secreta en los bosques de Maine para experimentar con ellos. Su protagonista, Luke, un niño superdotado de doce años, buscará la manera de escapar y de ayudar a sus compañeros.

La premisa no es la más original del mundo y tampoco lo pretende, simplemente King se divierte dándole una nueva vuelta de tuerca al tema de la organización malvada experimentando con inocentes en pos de lo que ellos creen que es el bien mayor. Personalmente creo no explicar las motivaciones de los malos hasta el final caricaturiza un poco a los villanos, o al menos hacen que sean personajes un tanto planos, aunque también aprecio esas páginas finales que le dan contexto a todo.

Los niños están bien. Hay más de una niña, lo cual ya es un avance, y todos tienen una personalidad definida y hace que te preocupes por su bienestar. Luke con eso de ser superdotado es un poquillo repelente, pero en fin, se le perdona, y su amistad con los otros, especialmente con Kalisha y con el pequeño Avery, es uno de los puntos fuertes de la novela.

También me gustó mucho el personaje de Tim Jamieson y cómo se une su historia con la de los niños. Toda la parte del tren y lo que viene después es sumamente entretenida y King mantiene la tensión con su maestría habitual.

El libro se lee muy bien porque tiene muy buen ritmo y una vez se ponen las cosas en marcha King ya no mete el freno hasta el agridulce final, que es muy correcto. The Institute cumple bastante bien las expectativas y si bien no es un libro especialmente memorable del autor, es superentretenido e inmersivo y te hace pasar un muy buen rato mientras lo lees.

Nota: 4/5 

sábado, mayo 25, 2019

El cazador de sueños

Publicada en 2001, El cazador de sueños (Dreamcatcher) es una novela que Stephen King escribió mientras se recuperaba del gravísimo accidente de coche que sufrió a finales del siglo pasado. Se pueden sacar varias comparaciones con Tommyknockers del autor, la más obvia que ambas novelas tratan sobre invasiones extraterrestres, pero también en ambos casos es obvio que King está lidiando con demonios personales a través de la ficción y que completar este proyecto supone expulsarlos de dentro.

También como Tommyknockers, El cazador de sueños oscila entre "oh, este enfoque sobre los aliens es interesante" y "menudo tostón".

Cuatro amigos de la infancia se reúnen cada año para pasar una semana de caza y camaradería en la cabaña de uno de ellos. Este año será el último: una raza extraterrestre que lleva décadas tanteando el planeta tierra se ha decidido por fin a hacer la ofensiva definitiva. La única salvación pasa por encontrar al quinto amigo, un chico al que una vez salvaron de un matón y que siempre mostró una asombrosa sensibilidad.

No puedo decir que Dreamcatcher sea un mal libro, porque pocos de los trabajos de Stephen King lo son. Simplemente le pasa que es demasiado largo y no lo suficientemente excitante como para justificar esa longitud. ¿En qué destaca? Pues en lo que a King se le da de maravilla: las partes de la infancia de los chicos, su preciosa amistad con Duddits (creo que es la primera vez que me encuentro en un libro a un personaje con síndrome de Down con tanto protagonismo) y cómo les afecta el haberle conocido. Incluso hay un enlace con It, como no podía ser de otra manera. El principio del libro es realmente sólido, a medida que vamos conociendo a los cuatro protagonistas, y toda la parte que tiene que ver con Richie es genial. Luego... luego empiezan los pedos y ufff.

El gran problema que tiene esta novela es que la acción es muy repetitiva. Hay como doscientas páginas o más de una persecución interminable, y tanto el señor Gray como Kurtz (especialmente el segundo) no son villanos lo suficientemente interesantes como para mantener la emoción durante tanto tiempo. Beicon y pedos, en eso se resume toda esa parte. King intenta hacer un homenaje a esas obras de invasiones como La Guerra de los mundos, de hecho hay multitud de referencias sobre cultura popular a lo largo de toda la novela, pero la cosa no termina de cuajar porque como digo se alarga demasiado y cuesta mantener el interés. Además creo que el hecho de que algunos personajes queden fuera de juego tan pronto termina por perjudicar a la narración, ya que el punto fuerte que es la amistad entre los chicos queda diluido mucho antes de lo que debería.

La novela está bien cerrada, eso sí, y las partes buenas hacen que en conjunto tampoco sea de lo peor que ha parido el autor, pero el mismo King admite que no es muy fan de este trabajo y eso se nota, porque no es nada memorable y es de esos libros que básicamente te produce alivio el llegar a la última página. Para los fans completistas del autor, sí, para los que busquen una buena novela sobre invasiones extraterrestres, mejor que no.

Nota: 2'5/5

lunes, febrero 11, 2019

El Resplandor

El Resplandor (The Shining) no es solo una de las obras maestras dentro de la extensa bibliografía de Stephen King, sino que también es considerada como una de las grandes novelas de la historia de la literatura de terror.

Jack Torrance, un ex alcohólico, ex profesor y aspirante a escritor que no está pasando por su mejor momento acepta un trabajo que le consigue un amigo para ocuparse de un hotel de Colorado durante el invierno, cuando está cerrado al público y queda totalmente aislado del mundo exterior por la nieve. Le acompañan su esposa Wendy y su hijo pequeño Danny, un niño con habilidades especiales que no deja tener espantosas visiones sobre lo que está a punto de ocurrir dentro de ese imponente hotel.

Efectivamente El Resplandor es una de las mejores novelas de King, en la que el escritor consigue crear una atmósfera inigualable en la que el misterio y la anticipación van in crescendo hasta que, inevitablemente, las visiones del pequeño Danny empiezan a hacerse realidad. El escenario para esta historia está muy logrado, ya que King transmite a la perfección ese aislamiento y soledad en los que están rodeados los protagonistas (entre ellos el propio hotel), y esa sensación de desasosiego que impregna cada página no te abandona hasta el final. 

La novela está narrada bajo el punto de vista de los tres miembros de la familia así como de un aliado del pequeño Danny, alguien que esplende como él y que está dispuesto a hacer lo que sea necesario para ayudarle. Las partes más interesantes son las de Danny, especialmente cuando trata de entender lo que está pasando a su alrededor y todas sus visiones sobre su amigo imaginario Tony, aunque todos los personajes se complementan bien entre sí y cada uno aporta una parte imprescindible al global. Una de las cosas que más gustó de este libro es el flashback de lo que ocurrió realmente para que despidieran a Jack de su trabajo de profesor, aunque todo lo que se va desvelando sobre el hotel, las desgracias que se sucedieron allí temporada tras temporada, también es muy bueno.

En esta espiral de locura y oscuridad en la que se van sumergiendo los Torrance a medida que el hotel va cobrando más y más vida, King atrapa al lector apelando al universal miedo a lo desconocido. Sí que es verdad que cuanto más avanza la historia menos miedo da porque ya se han puesto todas las cartas sobre la mesa, pero los primeros sustos son increíbles. ¡La escena de la mujer de la bañera! ¡La manguera antiincendios! ¡Las abejas! Las que no me gustaron fueron las escenas con los setos, se me hicieron un poco bola.

Como es habitual en las obras de King, encontramos más cosas que el puro terror. Así, podemos decir que El Resplandor reflexiona sobre la tendencia autodestructiva del ser humano, mostrándonos a un hombre que pese a tener la voluntad de ser mejor persona por su familia, no puede evitar sucumbir ante la facilidad que es dejarse llevar por el lado oscuro. Y también, otro tema muy recurrente en el trabajo del escritor, es la pérdida de la inocencia, en este caso el pequeño Danny descubriendo a una edad demasiado tierna lo cruel e injusta que es la vida.

La novela se toma tu tiempo en explicar las cosas y ponerte en situación, por lo que puede resultar un poco lenta, especialmente hacia la mitad, hasta que el tramo final ya se deja de tanta calma y aprieta el acelerador a fondo. Como digo la mejor parte es la primera, mientras todavía se mantiene el misterio y el miedo es casi más psicológico que otra cosa, pero en conjunto es un libro excepcional con un final maravilloso que se ha ganado el estar en el podio de honor de la carrera del autor.

Ahora solo me faltará ver si la secuela está a la altura.

Nota: 4'5/5

domingo, octubre 28, 2018

El Umbral de la Noche

Publicada en 1978, El umbral de la noche es la primera recopilación de relatos de Stephen King y sin duda una de las mejores, ya que incluye algunas de las historias más famosas del prolífico escritor.

Este libro contiene veinte relatos que tratan sobre diferentes y viscerales miedos: el hombre del saco, asesinos en serie, monstruos, objetos poseídos e incluso tragedias tan reales como la vida misma como pueden ser el suicidio, la enfermedad o la eutanasia.

Dejo mi breve opinión sobre cada uno de ellos:

-Los misterios del gusano: Tras trasladarse a la mansión que ha pertenecido a su familia durante varias generaciones, Charles descubre que su herencia acarrea un terrible secreto que parece estar relacionado con un libro que se encuentra en la iglesia profanada de un pueblo abandonado.

Bueno, parece que me he spoileado Salem's Lot big time, ups. (Bueno, aunque leo que es más precuela que otra cosa). Quitando eso, la estructura de las cartas está muy bien llevada, tiene una atmósfera muy lograda (creo que me he leído esta historia casi aguantando la respiración) y el final es genial.

-El último turno: Varios trabajadores de una tejeduría acceden a hacer horas extras para limpiar el sótano, que lleva años dejado de la mano de Dios.

Reconozco que lo he pasado realmente mal con este relato. ¡Es que las descripciones son tan vívidas que no he podido evitar sentir el mismo asco que sus protagonistas! Quiero decir, ¿ratas gigantes? No, muchas gracias.

-Marejada nocturna: Un grupo de jóvenes reflexiona sobre el más que posible fin de la raza humana.

Aunque cortita, es una historia interesante que refleja con acierto los pensamientos que le pasan por la cabeza a alguien que ha visto como gran parte de la raza ha sucumbido a una gripe letal. Me han gustado mucho las descripciones de la playa, ¿aunque hacía falta tratar tan mal a la chica? Ah, creo que está relacionada con Apocalipsis, ¿no?

-Soy la puerta: Un hombre que sobrevivió a un accidentado viaje a Venus trata de convencer a su amigo de que al volver trajo algo consigo.

Mmm, cuando King se pone en plan Bradbury me pierde un poco, pero el desarrollo del relato, una vez pasa lo de los viajes por el espacio, mola bastante, y el final es escalofriante.

-La trituradora: En una lavandería no dejan de sucederse horripilantes e inexplicables accidentes.

A ver, una máquina de secado y planchado poseída no parece que de para mucho, pero la historia me mantuvo en vilo hasta el final. Yo es que soy muy aprensiva con estas cosas de miembros chafados y tal.

-El coco: Un hombre le confiesa a su psicólogo que un monstruo mató a sus tres hijos.

Solo voy a decir que menos mal que leí este relato a plena luz del día y en un espacio abierto, porque lo llego a leer en mi habitación y no hubiera dejado de mirar el armario de reojo durante todo el rato. ¡Qué miedito!

-Materia gris: Un crío va a buscar ayuda después de que su padre ingiera una cerveza en mal estado.

De nuevo King es supervívido con eso de los olores y tal, ¡solo de imaginármelo se me revuelve todo! El final está muy bien también. (Y gracias a este libro he aprendido un adjetivo nuevo: metífico). Me imagino al padre como Chet de Weird Science.

-Campo de batalla: Un asesino a sueldo recibe un paquete de la madre de su última víctima.

Aquí se nota mogollón la influencia de Matheson. La batalla con los muñecos está muy divertida.

-Camiones: Un grupo de personas se refugia en un restaurante mientras fuera, en una estación de servicio, una flota de camiones parece haber cobrado vida.

¡Vehículos asesinos! Vaya, ¡qué sorpresa! Se me ha atragantado un poco, la verdad, es de las que menos me han interesado.

-A veces vuelven: Un profesor que imparte una clase para alumnos problemáticos recibe a tres nuevos estudiantes que le son familiares...

Vale, esta es genial, sobre todo cuando empieza a encajar las piezas de lo que está pasando. Qué pena que sea tan corta.

-La primavera de fresa: En una falsa primavera que trae consigo una espesa bruma, un asesino en serie aterroriza a los estudiantes de un campus.

Muy inquietante, y reconozco que el final me sorprendió. Las descripciones son una chulada.

-La cornisa: Un hombre se ha enamorado de la esposa de un mafioso y este le propone un terrorífico reto.

Ugh, las piernas casi se me han puesto de gelatina leyendo esto, yo me estampo al minuto uno, vamos. El final es geniaaaaaal.

-El hombre de la cortadora de césped: Un hombre contrata a un peculiar servicio de cortacéspedes.

Buf, empieza muy bien pero luego el desarrollo no me ha convencido demasiado, de las más flojitas del libro.

-Basta, S.A.: Siguiendo el consejo de un amigo, un hombre se inscribe en un programa para dejar de fumar que promete resultados formidables.

El título es Bradbury total. ¡No veas con el método extremo! No se sostiene mucho a la que le examinas un poco, pero está curiosa. Eso del final se veía a venir por eso.

-Sé lo que necesitas: Una universitaria conoce a un extraño chico que parece anticiparse a todos sus deseos.

Hombre, por fin una historia protagonizada por un personaje femenino. Aprecio sobremanera el enfoque que le da King a la manipulación de Ed, porque estoy harta de ver series de televisión en las que los guionistas actúan como si no hubiera ningún problema en que un personaje haga algo así, y es realmente descorazonador.

-Los chicos del maíz: Un matrimonio en crisis emprende un viaje de reconciliación y acaba en una carretera perdida en medio de un inmenso maizal, donde atropellan a un niño.

Soy tan crack que después de leer el título pensé que se trataba como de un guiño a la película, y hasta bien avanzada la historia no he caído en la cuenta que la película es adaptación de esto. ¡Viva yo!
Puro terror setentero: carreteras abandonadas en la América profunda, maizales interminables, pueblos desiertos, niños asesinos... Genialísima.

-El último peldaño de la escalera: Un abogado recuerda un episodio de su infancia en el que su hermana pequeña estuvo a punto de morir.

Ay, este relato. Es más drama que otra cosa, pero me ha encantado cómo conectan pasado y presente y el incidente del granero, aunque más o menos sepas qué va a pasar, me ha dejado en vilo. Trágico y conmovedor, de mis favoritos.

-El hombre que amaba las flores: Un joven enamorado se decide a comprarle un ramo de flores a su chica.

Al principio parece un relato romántico normal y corriente por lo que es obvio que habrá un giro y sí, es lo que uno espera. No está mal, pero tampoco me ha matado.

-Un trago de despedida: Un hombre entra a un bar pidiendo ayuda tras dejar a su mujer e hija en su coche en medio de una tormenta de nieve.

¡Y más spoilers de Salem's Lot! Ya lo capto, King, será de los próximos que lea antes de que me lo destripes más.

-La mujer de la habitación: Johnny valora la posibilidad de terminar con el sufrimiento de su madre, gravemente enferma.

Desearía que este no hubiera sido el último relato porque ha sido un bajonazo. Tampoco tiene nada sobrenatural ni de misterio ni nada, simplemente es superdeprimente leer sobre enfermedades y hospitales y eutanasia. Me ha dejado muy mal cuerpo.


Stephen King ha publicado una gran cantidad de recopilaciones de historias cortas pero en El umbral de la noche es en la que mejor demuestra su maestría e imaginación a la hora de escribirlas, aunque en algunas todavía se note la influencia de sus autores favoritos. Muy, muy bueno y recomendable para los que todavía no se hayan animado a leer los relatos del autor. Y ya lo dice el dicho: lo bueno, si breve, dos veces bueno.

Nota: 4/5

sábado, septiembre 08, 2018

Corazones en la Atlántida

Corazones en la Atlántida, publicado en 1999, es una recopilación de cinco relatos ubicados en diferentes años y relacionados entre sí por diversos personajes en común. A través de una suave mirada a la nostalgia y otra más dura a las terribles consecuencias de la guerra de Vietnam, King construye una carta de despedida al siglo XX y un homenaje a todos esos recuerdos que dejamos atrás con él.

-1960: Hampones con Chaquetas Amarillas

En el verano de sus once años, Bobby se hizo muy amigo de un anciano que se mudó a su edificio, Ted Brautigan, quien le ofreció dinero a cambio de un trabajo muy particular.

Uno podría decir que Stephen King es el rey del terror por lo bien que se le da escribir sobre toda clase de miedos y temores, pero lo cierto es que en lo que de verdad destaca el escritor es en describir la nostalgia que rodea a los recuerdos de la infancia, a la libertad de una niñez que ya quedó largamente atrás. En su caso, además, se nota su debilidad por la década de los sesenta, cuando uno podría decir que la vida era mucho más sencilla y apacible (siempre que fueras blanco, claro). Esta historia es una carta de amor a muchas cosas: los largos veranos cuando eres niño y tienes meses por delante para hacer lo que te plazca, el empezar a descubrir la lectura un poco más adulta (desde luego ese primer carné de la biblioteca era una de las mejores cosas que te podían pasar de crío, ¡y yo también me acuerdo de la primera vez que leí El señor de las moscas y lo mucho que me impresionó!), la pureza de las amistades, los primeros amores, las relaciones complicadas con lo padres... La amistad entre Bobby y Ted, aunque desde fuera podría parecer totalmente inapropiada, es preciosa, y King hace un grandísimo trabajo mostrando ese triste momento en el que Bobby deja atrás definitivamente la inocencia de la niñez y empieza a entrar en la siguiente etapa de la vida, en la que todo es mucho más complicado y miserable. Con algo tan simple como el cambio de postura para dormir de Bobby se te rompe el corazón porque creo que todos en algún momento hemos deseado volver a atrás y cuesta aceptar que no se puede.

La parte sobrenatural no está mal del todo pero... ¡Sorpresa! ¡Está relacionada con La Torre Oscura! Detesto cuando King me hace esto porque NO he leído La Torre Oscura y siempre tengo la sensación de que me estoy perdiendo algo, aunque no sea imprescindible habérsela leído para poder entender esta historia. Quitando eso, es un relato extremadamente sólido ideal para darnos una vuelta por el camino de la nostalgia.

-1966: Corazones en la Atlántida

La beca estudiantil de Pete para la Universidad de Maine corre peligro cuando en su primer semestre de carrera casi todos los chicos de su planta se obsesionan con jugar a los corazones y descuidan totalmente sus estudios.

Este relato no tiene nada de sobrenatural ni de terror, y es con mucha diferencia mi favorito de este libro... y lo que más he disfrutado de King en mucho tiempo. Estoy ENAMORADA de esta historia, ¿será por qué yo también me he pasado horas y horas jugando al corazones? (aunque en el ordenador y sin apostar nada, menos mal). Los acontecimientos tienen lugar en 1966, una época muy importante en la historia de Estados Unidos porque es cuando empezaron a darse los primeros pasos previos a la gran revolución pacifista y sexual que derivaría en la revocación de la obligatoriedad de combatir en la guerra. Y es la amenaza de Vietnam lo que marca los destinos de estos chicos, que saben que si pierden su beca pueden ser reclutados como soldados y pese a ello son incapaces de dejar de jugar. King nos muestra cómo el símbolo de la paz se introduce poco a poco en la consciencia de todos ellos, y cómo la futilidad de la guerra empieza a ser una idea más y más extendida entre la juventud que quiere luchar para que las cosas sean diferentes. Los personajes son muy humanos y muy reales, me encantó el romance entre Pete y Carol (cuando King se lo propone escribe unas historias de amor preciosas) y la escena de la nieve y el patinazo de Stokely es antológica. King incluso se marca hacia el final un momento "Oh Capitán mi Capitán" muy bueno y muy peliculero. Genial de principio a fin.

-1983: Willie el Ciego

Nadie se imagina que cuando Willie sale cada mañana de casa y coge el tren para ir a trabajar, en realidad se gana la vida mendigando.

Uno de los matones de la primera historia, y superviviente de la guerra de Vietnam, tiene aquí su redención, ya que Willie está más que decidido a hacer penitencia por los crímenes que cometió en el pasado. Para ello se hace pasar por un mendigo ciego cada día, aunque no finge del todo porque durante ciertas horas se convierte en ciego de verdad.

No tengo mucho que comentar de este relato, es el más flojito. King comenta al final del libro que era una historia que había publicado anteriormente y que luego la adaptó para meterla en esta recopilación, por lo que se nota que es la más desconectada de todos. Está curiosa, sin más, supongo que lo que más me gusta es que esté ubicada en el año en el que nací.

-1999: ¿Qué hacemos en Vietnam?

Cuando Sully volvió de la guerra, solía alucinar con una anciana a la que vio morir en la jungla de Vietnam y a la que no fue capaz de ayudar. Ahora, después de volver del funeral de uno de sus compañeros de combate, vuelve a verla.

King explora los terribles estragos de la guerra, cómo los que estuvieron allí nunca se llegan a recuperar de todo el horror del que formaron parte y cómo la pesadilla les perseguirá hasta el día que exhalen su último aliento. Nuestro querido Malenfant (el instigador del corazones del segundo relato) tiene un rol bien destacado y por supuesto que es un cabrón desquiciado cuando se lo llevan a Vietnam. ¿A quién se le ocurre mandar a hombres así a combatir?

Una pena ver a Sully John así, era una monada cuando era un crío.

-1999: Se ciernen ya las sombras de la noche

Bobby vuelve a su pueblo para asistir al funeral de un viejo amigo y se reencuentra con su antiguo amor.

Un cierre muy bonito para Bobby y Carol, que se vuelven a encontrar de adultos y se recrean en sus recuerdos compartidos.

En definitiva una gran lectura, especialmente por las dos primeras historias (que más que relatos son novelas cortas) que he disfrutado inmensamente y que coloco desde ya entre mis favoritas del autor.

Nota: 4/5

sábado, junio 30, 2018

Historias Fantásticas

Historias Fantásticas es una nueva (para mí, vaya, este libro es de 1985 y algunos relatos de finales de los sesenta) recopilación de relatos del maestro del terror Stephen King. En este libro podemos encontrar once historias y dos poemas, uno de ellos dedicado a uno de sus hijos.

Como siempre hago, dejo una breve opinión sobre cada relato:

-Hay tigres: Un niño tiene muchas ganas de ir al baño de su colegio, el problema es que allí hay un tigre y tiene pinta de estar muy hambriento.

No sé ni cómo calificar esto. Es una tontería, imagino que es de los primeros relatos de King porque parece escrito por un niño. No entiendo cómo publicó esto, la verdad.

-Apareció Caín: Un estudiante universitario, tras finalizar el semestre, decide hacer buen uso del rifle que guardaba en su habitación en el campus.

Eh, supongo que esto está inspirado por el tío aquel que se subió a lo alto de la torre de la Universidad de Texas y se puso a disparar. Desgraciadamente, sigue siendo muy real.

-Zarabanda nupcial: En 1927 un grupo de jazz toca en la boda de la hermana de un conocido gángster de Chicago.

Me aburren las historias de gángsteres, y esta, que se supone que trata sobre los prejuicios de la época (especialmente los raciales), parece que tiene como único propósito el ilustrar una y otra vez el sobrepeso de la novia.

-Paranoia: un canto: Un poema que trata de la paranoia de un hombre que cree que está siendo vigilado. Curioso, sin más.

-El ordenador de los dioses: Un escritor fracasado recibe un ordenador construido por su sobrino recientemente fallecido. Cuando lo enciende, descubre que es mucho más que eso.

Ah, los tiempos en los que no existían ni procesadores de texto. Esta historia está bastante bien y el final mola, aunque es muuuuuuuuy frío por parte del protagonista que ni se lo piensa dos veces.

-El hombre que no quería estrechar manos: Un anciano recuerda un episodio de su juventud en el que conoció a un particular hombre que se negaba a estrechar las manos de otras personas.

Tiene buena atmósfera y la resolución es correcta, pero pasa tanto tiempo describiendo la partida de póquer que termina por hacerse pesado.

-La playa: Una nave se estrella en un planeta desértico, en el que toda esa interminable arena parece tener vida propia...

Podría haber formado perfectamente parte de uno de los recopilatorios de Ray Bradbury. No está del todo mal, pero en general es bastante meh.

-La imagen de la muerte: Un experto va a tasar un valioso espejo del que se dice que a algunos les muestra la misma muerte.

Leyendo esto me acordé de ese gag tan genial de Just for Laughs en el que una serie de incautos, mientras esperan su turno para pagar en el supermercado, ven en la pantalla del vídeo de seguridad que la parca, con guadaña y todo, está detrás de ellos. El final está chulo.

-Para Owen: Un poema dedicado a su hijo Owen, por entonces pequeño. Muy mono.

-El camión de tío Otto: Quentin rememora el momento en el que encontró muerto a su tío Otto en unas circunstancias tan extrañas que nadie en su sano juicio le creería.

¡Una nueva historia con un vehículo asesino! Esta vez, un camión, que para postres existe realmente. Bastante sólida, de las mejores historias del libro.

-Reparto matutino (El lechero, 1): Un lechero hace un reparto con sorpresas.

Pues eso, un lechero cabrón y sádico que mete cosas en la leche.

-Ruedas: un cuento de lavandería (El lechero, 2): Un viejo conocido del lechero tiene problemas con su coche. La noche no terminará como él espera.

These men suck.

-El brazo: Una anciana que nunca ha salido de la isla en la que vive decide cruzar el brazo que separa a la isla del continente.

Albricias, una historia protagonizada por una mujer. Muy bonita, es un buen cierre para el libro.

En lo que a recopilatorios de historias cortas de King se refiere, este es de los más flojos que he leído hasta ahora. Algunos relatos están chulos pero ninguno es especialmente inolvidable y otros dejan bastante que desear. Pero bueno, se lee rápido y solo por completismo del autor ya tira.

Nota: 2/5

domingo, abril 29, 2018

Posesión

Publicado con el seudónimo de Richard Bachman, Posesión entra en la lista de novelas de Stephen King en la que vehículos están íntimamente relacionados con la muerte de los personajes: en este caso, furgonetas sacadas de una serie de dibujos animados.

La acción transcurre en una tranquila tarde de verano a las afueras de Ohio. Los vecinos de la calle Poplar pasan el tiempo con sus quehaceres habituales: lavando el coche, arreglando el jardín, tocando la guitarra, comprando chocolatinas, repartiendo periódicos, jugando en el jardín con un disco de playa... Hasta que una furgoneta roja abre fuego de repente, cobrándose las primeras víctimas. Será el inicio de una terrible pesadilla en la que los habitantes de esta apacible calle tendrán que luchar con uñas y dientes por la supervivencia.

Así da comienzo una frenética y salvaje novela en la que nadie está a salvo de las ansias asesinas de los MotoKops 2020, una serie de dibujos animados infantiles que causan furor entre los niños. Y lo peor de todo... que el verdadero culpable está más cerca de lo que piensan.

El inicio del libro es absolutamente brutal, sobre todo por lo repentino del asunto. Evidentemente que la trama es totalmente sobrenatural por lo que no se puede aplicar a la realidad, pero el tema de que venga un lunático con una furgo y disparando de golpe y porrazo desgraciadamente no es algo tan poco común por lo que cuando empieza a pasar todo es como si recibieras una bofetada.

La narración, como es habitual en múltiples puntos de vista, se va intercalando con páginas del diario de Audrey, dibujos, postales, cartas, y hasta guiones de la serie de dibujos y de la película que ve Seth. Estos ayudan a ir comprendiendo cómo se ha llegado a ese pifostio, pero los guiones, sobre todo el segundo, cortan mucho el rollo.

El misterio, como suele pasar en este tipo de historias, mola menos cuanto más sabes, y Tak cuanto más sale más odioso se vuelve. Y sus motivaciones... Uf. Las últimas cien páginas, cuando todo empieza a convertirse en un western, el libro se hace muy pesado. 

Posesión empieza muy bien pero se va desinflando cuanto más avanza. Aun así, es un libro muy en la línea de King con algunos momentos realmente memorables. 

Y qué gracioso es King, escribiendo con un seudónimo para hacer menciones a sus propios libros...

domingo, marzo 04, 2018

Todo es eventual

Todo es Eventual es una recopilación de catorce relatos del maestro Stephen King, algunos más terroríficos, otros más humorísticos y otros tirando a lo mudando, pero, como siempre, todos con el toque personal del autor.

Me gustan mucho las compilaciones de historias cortas de este hombre porque en ellas podemos encontrar su particular visión sobre diferentes temas que cualquier autor de terror que se precie ha desarrollado, pero especialmente porque suele añadir qué le impulsó a escribir el relato y de dónde le vino la inspiración, que siempre me ha parecido superinteresante.

Dicho esto, no es el recopilatorio suyo que más me ha gustado, porque lo he encontrado un poco desigual y algunas de las historias no me han convencido demasiado.

Dejo aquí mi breve opinión sobre cada uno de los relatos:

-Sala de autopsias número 4: Un hombre despierta en una camilla y se da cuenta de que está en una sala de autopsias, pero que está paralizado y no puede avisar a los forenses que todavía sigue vivo. ¿Serán capaces de darse cuenta antes de abrirle en canal?

¿Recordáis aquel capítulo de Lost, el último de unos personajes que no gustaron mucho y de los que deshicieron? Todo el rato me estaba acordando de eso. Una historia resultona que tira por los derroteros esperados del "estoy paralizado y los demás piensan que la he palmado". El final es gracioso.

-El hombre del traje negro: Un anciano escribe sobre un suceso que acaeció cuando era niño, fue a pescar al río y tuvo un encuentro con un misterioso hombre vestido de negro que a todas luces no era humano.

Un poco regulera, el mismo King admite que no es de sus mejores trabajos. El típico relato sobre un encuentro con un sucedáneo de Slenderman, no está muy inspirado para tratarse de King.

-Todo lo que amas se te arrebatará: Un comercial se hospeda en una habitación barata de motel con la intención de quitarse la vida. Pero repasar un cuaderno en el que con los años ha ido recopilando pintadas curiosas que ha encontrado en lavabos públicos de estaciones de servicio y similares le hace dudar.

Mientras escribía los títulos me he quedado confusa mirando este porque ni siquiera me acordaba de qué diantres iba la historia... El relato no es nada del otro mundo, las pintadas tampoco son especialmente interesantes, pero el final está bien.

-La muerte de Jack Hamilton: Un antiguo atracador de bancos de los años treinta recuerda el trabajo que llevó a la muerte a uno de sus compañeros.

Creo que es el que menos me gustó de todos. Es una historia sobre la banda de Dillinger, y los hechos que se relatan sucedieron realmente, solo que King le da su prisma particular. No soy muy fan de esa época ni de las historias de atracadores de bancos, así que se me hizo un poco pesada.

-En la habitación de la muerte: Un periodista se encuentra atrapado en una sala de interrogatorios con un mafioso mexicano que quiere arrancarle unas cuantas respuestas. Lo más probable es que no salga con vida de allí.

Tampoco me gustó demasiado. King comenta que no quería escribir una historia realista y desde luego que no lo es, además de que esos estereotipos mexicanos sobran un poco. Y la parte con la máquina de las descargas eléctricas está basada en La Princesa Prometida, fijo.

-Las Hermanitas de Eluria: Roland Deschain cae en una emboscada en un pueblo que parece abandonado. Cuando despierta, está siendo tratado por unas monjitas que tienen unas intenciones del todo siniestras.

Es un relato, o novela corta, ubicado dentro del marco de la saga de La Torre Oscura, que vendría a estar situado dentro del primer libro. No he leído ni una frase de esa saga, y King asegura que no es necesario para entenderla, lo cual es verdad, pero imagino que si se está familiarizado con Roland y la trama general se disfrutará más. Un relato de fantasía bastante entretenido, pero tampoco es de los mejores del libro.

-Todo es eventual: Un chico de diecinueve años nos cuenta el trabajo tan particular que desempeña y que le ha permitido tener casa propia y una serie de beneficios que ningún chaval de su edad puede siquiera soñar. Eso sí, viene con una serie de condiciones.

A partir de esta historia el libro ya empieza a animarse. Me encanta cómo surgió este relato de una única visión que tuvo King de un chico acuclillado echando monedas a una alcantarilla. Una especie de Death Note con algunos giros interesantes y que sigue siendo muy actual con el panorama que tenemos.

-La teoría de L.T. sobre los animales de compañía: Un hombre explica cómo su matrimonio empezó a irse a pique cuando su mujer le regaló un perro y él le regaló una gata a ella y se dieron cuenta de que odiaban a sus respectivas mascotas y viceversa y de que se habían encariñado con la del otro. 

Un relato muy divertido y tan real como la vida la misma (has de conocer muuuuuuy bien a una persona para regalarle un animal), aunque no estoy muy segura de que ese final tan oscuro le pegue demasiado.

-El virus de la carretera viaja hacia el norte: Un escritor de novelas de terror se detiene en un mercadillo ambulante y compra un cuadro de aspecto siniestro; su autor se suicidó poco después de pintarlo. Más tarde se da cuenta de que la imagen del cuadro va variando.

Lo que más gracia me hace de este relato es que King diga que tiene ese mismo cuadro en casa. ¡Madre mía, Steve! Una historia que funcionaría muy bien a nivel visual en una antología de televisión.

-Almuerzo en el café Gotham: Un hombre se reúne en un restaurante con su mujer y el abogado de ella para discutir los pormenores de su divorcio. El almuerzo, pero, se ve interrumpido por un maitre que no parece estar en sus cabales.

Eh, el relato en sí está bien pero la disputa matrimonial me sobró bastante. Estoy un poco cansada de ver a hombres llamar zorras a mujeres y creerse encima con derecho a ello.

-Esa sensación que solo puede expresarse en francés: Una mujer tiene una sensación de déjà vu muy fuerte mientras ella y su marido se dirigen a celebrar su segunda luna de miel.

La primera de las dos únicas historias que están protagonizadas por mujeres, no está mal. Creo que tengo una opinión similar a la de King sobre qué es el realmente el infierno.

-1408: Un escritor famoso por sus guías de lugares encantados está totalmente dispuesto a hospedarse en la habitación 1408 de un hotel de Nueva York, una habitación en la que han muerto treinta personas en extrañas circunstancias.

Uno de los relatos más famosos del libro, King dice que la versión audio le dio mucho miedo y sí, funcionaría mejor en ese formato. Está muy bien, es tétrica y crea tensión y las imagenes mentales dan mucho yuyu (Dios esa descripción de los bichos blancos), aunque con tanto hype que crea entorno a la habitación, me pareció que duraba muy poquito lo que es la estancia en sí.

-Montado en la bala: Un chico recibe la noticia de que su madre ha sufrido un derrame cerebral. Como su coche está averiado, decide hacer auto-stop para llegar al hospital.

King explica que este relato se publicó originalmente en formato electrónico, y que batió todo un récord de descargas, pero que no está muy seguro de que todo el mundo que se lo bajó terminara por leérselo. Aquí el autor plasma de una forma muy efectiva lo que fue para él perder a su madre.

Es mi historia favorita de esta colección, porque aunque en retrospectiva algunos de los giros te los podrías haber visto venir, reconozco que me pilló por sorpresa en todos ellos. Terror del bueno, señores. Solo de pensar en ello se me pone el vello de punta.

-La moneda de la suerte: Una camarera de pisos se disgusta cuando uno los clientes de su hotel le deja como propina únicamente una moneda de veinticinco centavos. Fantaseando con la idea de que es una moneda de la suerte, se imagina un futuro lleno de posibilidades.

Es corto, pero es un buen cierre para el libro. ¿Cuántos no hemos soñado que la suerte cambia de repente? 

Para los que gusten de un poco de King en dosis más pequeñas, es sin duda una recopilación interesante que no hay que perderse por algunos de sus relatos, que son sensacionales.

(Perdón por repetir tanto relato e historia pero hoy no se me ocurren más sinónimos)

Nota: 3/5


sábado, octubre 21, 2017

Lisey's Story

Some things you never forgot. She had come to believe that the very things the practical world dismissed as epehemera -things like songs and moonlight and kisses- were sometimes the things that lasted the longest. They might be foolish, but they defied forgetting. And that was good.
That was good.  
Lisey Landon es viuda desde hace dos años. Su marido Scott, con el que estuvo casada veinticinco años, fue un premiado escritor que murió de una extraña enfermedad mucho antes de lo que le tocaba. Tras todo este tiempo Lisey por fin reúne el valor de revisar los manuscritos en el estudio de su esposo, trabajo tras que el que muchos académicos suspiran. Lisey, que había tratado de mantener alejados los recuerdos del oscuro pasado de su marido y de algunos episodios traumáticos de su matrimonio, se ve engullida de repente en una especie de juego (the stations of the bool, que lo llamaría Scott) en el que debería recordar vívidamente algunos de esos episodios para librarse por fin de la pena que lleva arrastrando desde la muerte de este.

No sé muy bien cómo catalogar esta historia de Stephen King. No me atrevo a decir que es "diferente" a sus otros trabajos porque cada uno es único a su manera, pero tampoco podría decirse que es un libro de terror, aunque tenga elementos del género. A grandes rasgos me ha recordado lo que hizo King con el magnífico 22/11/63: en esencia es un drama romántico, porque es la historia de la vida en común de una pareja durante las décadas que duró su matrimonio, y es fácil ver que hay elementos de la propia vida de King junto a Tabitha (que también tiene un montón de hermanas, por cierto), así que vendría a ser un homenaje a su esposa.

Lisey's Story (aunque es más Scott's story que de ella. ¿Tiene King algún libro en que la excelsa novelista sea una mujer?) es un viaje por el difícil camino del duelo. ¿Cómo superas la muerte de la persona que ha estado a tu lado, tanto a las duras como a las maduras, durante casi treinta años de tu vida? ¿Cómo te acostumbras a ser una sola persona cuando habéis sido dos tanto tiempo? Es más, ¿quieres hacerlo? ¿Quieres dejar atrás a esa persona, pese a lo mucho que significó para ti? Y todavía más difícil resulta dado lo complicado en algunas ocasiones de su matrimonio, especialmente por el bagaje que traía Scott tras una infancia de pesadilla. Creo que la novela funciona mejor cuando desarrolla el drama en sí: el proceso del duelo, las repercusiones del abuso y las enfermedades mentales tanto de Scott como de Amanda, una de las hermanas de Lisey. Las partes en las que Scott le dice a su esposa que ella le salvó de la oscuridad, que estaba ardiendo y que ella le trajo hielo, y cómo Lisey encuentra la forma de despedirse definitivamente son preciosas.

Ahora, creo que el libro me hubiera gustado más sin la parte sobrenatural, porque al final creo que abarca demasiado. El drama, el thriller con el fan desequilibrado que está obsesionado con el trabajo inédito del escritor (todos los personajes de King que se adscriben a estas características podrían montar un club), el "bad gunky", el boo-ya moon... Hay tanto que llega un momento que satura. Además tampoco ayuda que King repita continuamente los mismos conceptos, acaban por agobiar. Es una pena porque además la historia de la infancia de Scott me recordó un poco a la película Escalofrío (que juega un poco mejor con la ambigüedad), y si King hubiera dejado la puerta abierta a la posibilidad de que lo sobrenatural no fuera tal la historia hubiera ganado enteros, en mi opinión.

Lisey's Story presenta elementos comunes a otros trabajos del escritor, como es habitual, entre ellos el tema del fan que mencionaba antes o ese otro mundo que podría perfectamente ser el que vimos en Buick 8. Es un libro interesante con algunos conceptos muy chulos pero que se hace un poco denso y repetitivo. Si no hubiera tenido encima la fecha de devolución de la biblioteca, seguramente hubiera tardado semanas en terminármelo.

Nota: 6'5

domingo, julio 16, 2017

Cementerio de Animales

Seguimos avanzando en la extensísima bibliografía de Stephen King y ahora nos vamos a todo un clásico, Pet Semetary o Cementerio de Animales, uno de los títulos más destacados del autor que se publicó el año de mi nacimiento, 1983.
Louis Creed se traslada junto a su mujer y sus dos hijos desde Chicago al pequeño pueblo de Ludlow después de conseguir la plaza de médico jefe de la Universidad de Maine. Allí se hace amigo de inmediato de su vecino, un anciano con mucha vitalidad llamado Jud Crandall, al que ve como una figura paternal.

Jud se sabe todas las historias del lugar, y a los pocos días de llegar les muestra un curioso emplazamiento situado al final de un camino que comienza detrás de la casa de los Creed y que atraviesa el bosque. Se trata de un cementerio de animales en el que los niños de la zona han ido enterrando y homenajeando a sus mascotas durante décadas, ya que la carretera que cruza el pueblo se ha cobrado la vida de infinidad de animales. La hija pequeña de los Creed, Ellie, muy unida a su gato Church, queda muy afectada después de la visita. Lo que Jud todavía no le ha contado a Louis es que el cementerio va mucho más allá, un secreto diabólico que se ha ido transmitiendo de generación en generación pese a que debería permanecer enterrado por siempre jamás...
Tal vez aprenda algo sobre el carácter de la muerte, que es allí donde termina el dolor y empiezan los buenos recuerdos. Que no es el final de la vida, sino el final del dolor.
Cementerio de Animales trata, en esencia, de la inevitabilidad de la muerte. A través de los diferentes personajes vemos cómo el ser humano se enfrenta a ese algo en el que preferimos no pensar pero que sabemos que llegará tarde o temprano: la pequeña Ellie, que a sus cinco años empieza a verlo como algo más que un concepto abstracto y esa idea se vuelve tangible, real y terrorífica; la madre, que vivió una tragedia espantosa cuando era pequeña con su hermana y que le dejó un profundo trauma; el padre, un médico acostumbrado a ver morir a personas y que se lo toma como algo tan natural como la vida misma, hasta que le toca de cerca y entonces es incapaz de aceptarlo... Por supuesto que estamos ante un libro de terror y el giro sobrenatural es epeluznante, pero de fondo es un estudio psicológico sobre la percepción y aceptación de la muerte, sobre el duelo y sobre lo difícil que es asumir la pérdida de un ser querido, todavía más cuando esta pérdida se nos antoja injusta y cruel.

Esa es la gran baza pero también el gran lastre de Cementerio de Animales, porque lo que es el terror proporcionalmente tiene poca presencia en comparación con lo que es la vertiente más psicológica y corriente. Todo el tercio final no es más que una excusa para hacer un estudio sobre el profundo dolor e impotencia que causa una pérdida repentina, y de hecho el clímax es bastante escueto, hubiera estado bien ver un poco más a eso que vuelve del cementerio en vez de tantas páginas de todo lo que hace Louis hasta llegar a ese momento. Aun así, las escenas de terror son de las mejores que ha escrito el autor, toda la parte de Zelda (¡que no es ni sobrenatural!) te deja el corazón encogido en el pecho.

Como es habitual esta historia se ubica en el mismo universo que la mayoría de libros de King, encontrando menciones a libros anteriores como Cujo o Salem's Lot (esta es de todo menos sutil).

No recuerdo qué edad tenía la primera vez que leí este libro, pero debía ser bastante joven, no creo que ni estuviera en el instituto. Me sorprende que no me impactara tanto entonces porque es una novela bastante oscura y desalentadora, no se la recomendaría precisamente a un niño, pero sí que tenía el recuerdo de varios de los momentos de la historia por lo que debió marcarme más de lo que pensaba.

Yo soy de esas personas que prefiere no pensar demasiado en la muerte aunque muchas veces no puedo evitarlo y termino comiéndome la cabeza con pensamientos del estilo "y qué más da lo que haga o deje de hacer si al final te mueres y todo se acaba". Cementerio de Animales no es un libro que te anime a vivir la vida al máximo, precisamente, pero es una de las obras más interesantes de King y consigue ponerte el vello de punta en más de una ocasión.

Y menos mal que no tengo hijos. Ni mascotas.

Nota: 8


lunes, abril 17, 2017

Finders Keepers

Finders Keepers es la segunda entrega de la trilogía protagonizada por el detective retirado Bill Hodges, que comenzó con Mr. Mercedes.

En esta ocasión, King nos trae reminiscencias a Misery presentándonos de nuevo a un asesino tan obsesionado con su escritor favorito y, especialmente, con el protagonista de su serie de libros más famosa, que es capaz de cualquier cosa para corregir la injusticia que él cree que se ha cometido terminando la saga de una forma que arruina totalmente a su personaje favorito. 

La historia comienza en 1978, cuando el joven Morris Bellamy irrumpe en la casa del escritor John Rothstein y le asesina a sangra fría, robando una serie de cuadernos con material inédito de su héroe Jimmy Gold de la saga The Runner. Cuando las cosas no salen después como había planeado, asustado decide esconder las libretas en un lugar seguro hasta tener total acceso a ellas, pero es encarcelado antes de poder leer lo que tanto ansía. Treinta y seis años después, Morris sale en libertad condicional y se dispone a recuperar su tesoro... lo que no sabe es que ahora está en manos de Pete Saubers, un adolescente que vive en la misma casa en la que vivía Morris y que se encontró con ese botín de pura casualidad.

Finders Keepers está muy conectado a Mr. Mercedes (el padre de Pete fue una de las víctimas de la masacre del City Center, la hermana de Pete es amiga de Barbara, la hermana de Jerome, Hodges va a visitar a Brady y se nos hacen continuas alusiones al primer libro), pero también se puede disfrutar como libro autoconclusivo porque el misterio principal es totalmente independiente. King construye un relato bajo una base parecida a la de Misery, aunque en este caso el escritor tiene poco que ver y lo importante es su obra, o más bien, su personaje Jimmy Gold (cuya frase preferida es Shit don't mean shit, algo que se nos recuerda como cincuenta veces a lo largo del libro). Lo mejor que tiene Finders Keepers (que es el nombre de la agencia de detectives que regentan Hodges y Holly) es cómo se van interconectando las dos historias, la de Morris y la de Pete, y cómo convergen al final en una resolución bastante adrenalítica. 

Más allá de eso Finders Keepers tiene los mismos problemas que Mr. Mercedes. Empieza muy bien pero llega un momento que se vuelve lento y un poco cansino, porque las tribulaciones de Bellamy son difíciles de tomar en serio. Me quejaba del primero que Brady prometía mucho y no dejaba de ser un niñato con mommy issues y con Bellamy pasa tres cuartos de lo mismo, está tan butt hurt solo porque su personaje favorito haya acabado de una forma que no es la que él quería que la rabia le ciega hasta el punto de agredir y matar. ¿En serio?

Para los fans del trío formado por Hodges, Holly y Jerome está muy bien volver a verlos trabajar y comprobar cómo han cambiado los tres, especialmente Holly que ha crecido mucho. Aunque por otro lado, realmente tienen muy poco protagonismo, que recae prácticamente sobre Morris y Pete, y no encuentro necesario que Hodges esté destacando todo el rato lo mucho que ha mejorado Holly, porque eso es algo que el lector ya puede percibir sin que se lo repitan una y otra vez.

Otra cosa que tiene el libro es que es como una carta de amor a la gran literatura, especialmente la americana. King toca el tema de cómo la literatura nos puede llegar a afectar profundamente, ayudar a dar forma a quiénes somos y a dónde queremos ir, a ayudar a conocernos mejor a nosotros mismos en función de las obras que más nos tocan o inspiran. Pero es una pena que casi todos los autores a los que mencione sean hombres, y que sean los hombres (Morris y Pete) los que aprecien la literatura clásica, la "de verdad" mientras que las chicas, como Tina, lean Divergente (y en el extracto del tercer libro que venía en esta edición sale una mujer leyendo 50 Sombras). Hm.

Finders Keepers me dejó con la misma sensación que Mr. Mercedes. Es un thriller entretenido, pero lo podría haber escrito cualquier autor de misterio, porque tiene muy poco del King más puro. No está mal, pero no mata en absoluto.

Ah, y viendo lo que avanzan de Brady en este libro, no sé yo si me va a gustar el tercero... Aunque, visto lo visto, casi mejor que King vuelva a lo que se le da mejor, que es el terror.

Nota: 6

domingo, noviembre 27, 2016

Just After Sunset

Stephen King es un maestro del relato corto; algunas de las mejores adaptaciones cinematográficas de sus obras, como es el caso de Cadena Perpetua o Cuenta Conmigo, provienen de historias cortas del autor.

El escritor, que precisamente comenzó vendiendo algunos de estos relatos a revistas masculinas para ganar unos cuantos dólares extra, explica que tras una larga temporada de escribir solo novelas largas tenía miedo de haber perdido la práctica de escribir short stories, y que le picaba el gusanillo por volver a hacerlo, por saber que todavía podía hacerlo. Así que la mayoría de historias que están recopiladas en Just After Sunset nacieron a raíz de ese interés de King de volver a sus orígenes, aunque también hay una de sus obras más antiguas, recopilada por primera vez.

En Just After Sunset encontramos un total de trece historias, algunas de entre diez y veinte páginas, otras un poco más largas, entre cuarenta y cincuenta.

Las historias son las que siguen:

-Willa: Después del descarrilamiento de un tren, un grupo de personas esperan en una estación en medio de la nada a que vengan a recogerlos. Tras darse cuenta de que su prometida, Willa, no está con ellos, David sale a buscarla. En cuanto la encuentra, descubrirá una verdad que se estaba negando a ver.

-The Gingerbread Girl: Tras la muerte de su bebé, Emily se obsesiona con salir a correr cada día. Tanto, que acaba dejando a su marido y yéndose a la casa de su padre en Vermillion Beach, en Florida, a aclarar sus ideas. Pasa sus días corriendo, leyendo, y haciendo poco más. Un día recibe la advertencia de que un vecino poco recomendable está de vuelta en la localidad. A Emily le puede la curiosidad y al acercarse a la casa de este ve lo que no tendría que haber visto.

-Harvey's Dream: Después de treinta años casados, Janet piensa que su marido Harvey, y la vida en general, ya no pueden sorprenderla. Pero esa mañana de sábado, Harvey le explica a su esposa la pesadilla extrañamente vivida que ha tenido esa noche, y el miedo atenaza las entrañas de Janet...

-Rest Stop: Un escritor al que a veces le cuesta diferenciar entre su yo real y el del seudónimo con el que escribe sus novelas vuelve a casa de un viaje y se para en una estación de servicio para aliviar su vejiga. Pero una vez allí escucha que en el servicio de señoras un hombre está golpeando salvajemente a su mujer. Sin saber qué hacer ni si debería intervenir, decide que tal vez ese sea un buen momento de canalizar a su otro yo.

-Stationary Bike: Richard, un ilustrador de casi cuarenta años, recibe una mala noticia de su médico: tiene el colesterol alto, y si no se cuida, podría acabar muy mal. Para concienciarlo, su doctor le hace un símil pidiéndole que se imagine a un grupo de operarios que tienen que trabajar muchas horas extra para librarse de toda la porquería, y que están al borde del colapso porque ya no pueden más. Richard se obsesiona hasta tal punto con ello que dibuja a los operarios, les pone nombre y se imagina sus vidas. Decidiendo que debe seguir el consejo de su médico, se compra una bicicleta estática, se pinta un mural en la pared enfrente al aparato, y cada día imagina que pedalea hasta Canadá; en no mucho tiempo, su estado físico es envidiable. Pero hay un problema: cada vez que se monta en la bicicleta, Richard se mete más y más adentro en ese camino por el bosque que ha pintado, y cada día, es más y más consciente de que, al haber cambiado todos sus hábitos, sus operarios están enfadados por haberse quedado sin trabajo y van a ir a por él para tomar represalias.

 -The Things They Left Behind: Scott trabajaba en una agencia de seguros cuya oficina estaba en una de las Torres Gemelas. El 11-S, por un impulso, decidió llamar al trabajo y decir que estaba enfermo y se fue a pasar el día paseando por el parque. Un año después, los objetos personales que sus compañeros fallecidos tenían en sus escritorios aparecen de forma misteriosa en su casa.

-Graduation Afternoon: El día de su graduación en el instituto, Janice, una chica de procedencia modesta que consiguió echarse de novio a un chico de familia rica, sabe que su relación tiene que acabarse ahí. Poco puede imaginar lo mucho que su vida, o más bien el mundo, está a punto de cambiar.

-N.: Tras el suicidio de su hermano, un psiquiatra, Sheila encuentra las notas de este en las que relata sus sesiones con un paciente llamado N., aquejado de un grave caso de trastorno obsesivo compulsivo. Sheila decide enviarle las notas a un amigo de la infancia de ambos, unas notas que relatan una terrorífica espiral de locura que tiene que ver con el descubrimiento de una formación de rocas al final de un camino abandonado, unas rocas que, según N., protegen al mundo de algo absolutamente maligno.

-The Cat From Hell: Un asesino a sueldo recibe un sorprendente encargo: eliminar a un gato, responsable de tres muertes. El asesino acepta el encargo sin ser consciente de dónde se está metiendo.

-The New York Times at Special Bargain Rates: Dos días después del accidente de avión en el que falleció su marido, Anne recibe una llamada de este.

-Mute: Monette, un vendedor de libros, recoge a un autoestopista sordomudo en uno de sus viajes. Como este no puede oirle, Monette se descubre a sí mismo explicándole su historia, cómo su mujer, que resulta tenía un amante, había robado miles y miles de dólares de su trabajo para comprar lencería y jugar a la lotería. ¿Pero es realmente seguro contarle todo eso a un extraño, pese a que este sea sordomudo y no se entere de nada?

-Ayana: Un hombre vuelve a su casa familiar junto a su hermano para estar al lado de su padre en sus últimos dias, ya que se está muriendo de cáncer de páncreas. Pero, extrañamente, un día aparecen una mujer y una niña, la cual le da un beso a su padre moribundo. Poco después, su padre se recuperó completamente. Unos años más tarde, le tocaría el turno al hombre de producir esos milagros.

-A Very Tight Place: Curtis lleva un tiempo enemistado con un vecino, puesto que ambos compraron el mismo solar y su vecino mató a su perra. Cuando su vecino le deja un mensaje diciéndole de quedar para disculparse y resolver sus asuntos, Curtis decide acudir a la cita, sin saber que se va a meter de lleno en una trampa.

En estos trece relatos King explora varios miedos y temores a lo desconocido, además de otros aspectos más humanos y conocidos: la muerte, las obsesiones, los asesinos en serie, el más allá, la venganza, el duelo, los remordimientos, la conformidad... No todas las historias son de terror, algunas se inclinan un poco más por el drama, pero la mayoría tienen un elemento fantástico, un elemento fuera de lo común tan propio del autor.

Menos Graduation Afternoon, que no aporta nada, todas las historias valen mucho la pena, y algunas, como la de la bici estática o la del 11-S, son realmente originales y sorprendentes. Pero si tengo que elegir, de entre todas me quedo con tres: The Gingerbread Girl, porque ese duelo entre la protagonista y el asesino en serie es frenético y me mantuvo sin respiración hasta el final, The New York Times at Special Bargain Rates porque es muy tierna pese a lo terrorífico de la situación, y N., porque el elemento psicológico es fascinante y el final es genial, aunque también creo que aquí King recicla un poco de Buick 8.

Además, al final del libro, el escritor explica cómo concibió la idea para cada una de sus historias, algo que particularmente encuentro superinteresante.

King saca lo mejor de sí mismo en esta más que fantástica recopilación de relatos. Y es que todos hemos oído ese dicho que reza que lo bueno, si breve, dos veces bueno.

Nota: 8


domingo, octubre 23, 2016

Buick 8, Un Coche Perverso

Seguimos con la kilométrica bibliografía de Stephen King (me he puesto de objetivo leer unos cinco-seis libros del escritor al año, y algún día me pondré al día, espero...) y en esta ocasión le ha tocado el turno a Buick 8, un coche perverso, del cual no tenía grandes expectativas y me ha sorprendido bastante.

Ned Wilcox es el hijo de un policía que murió en servicio unos meses atrás. Desde entonces, todavía confuso y dolido por la muerte repentina de su padre, Ned se pasa todas sus horas libres en la comisaría en la que trabajaba este, como si así pudiera entender un poco mejor por qué algo tan terrible tuvo que suceder. Los antiguos compañeros de su padre le cogen tanto cariño que le ofrecen trabajar con ellos en prácticas el verano antes de marcharse a la universidad, y es entonces cuando el Capitán, Sandy Dearborn, le explica el secreto que han guardado durante décadas: en 1979, un hombre vestido de negro aparcó su Buick del 54 en una gasolinera para repostar. El conductor fue al baño y desapareció sin dejar rastro. Los troopers, uno de los cuales era el padre de Ned, se llevaron el coche a su comisaría en Pensilvania y lo guardaron en un cobertizo. Pronto se dieron cuenta de que algo siniestro se ocultaba en ese coche, y su presencia les acompañó año tras año, mostrándoles cosas que ningún ser humano era capaz de comprender, amenazándolos con su presencia maligna, y obsesionándolos y fascinándolos hasta extremos peligrosos...

Buick 8, un coche perverso no es exactamente uno de los libros más queridos de King, al contrario, viendo los ratings y comentarios en GE, mucha gente lo encuentra denso y casi aburrido porque no pasan muchas cosas. Sí es verdad que no es de los más dinámicos del escritor, pero a mí me mantuvo el interés hasta el final y creo que King hace un buen trabajo reflejando esa presencia constante e imprevisible de ese coche que no es exactamente un coche y que está esperando el momento justo para actuar y llevarte al otro lado.

Mezclando el terror con la ciencia ficción, Stephen King utiliza una narración muy de serie de televisión, alternando el presente con el pasado (el THEN - NOW que utilizan las series para mostrar los flashbacks que tienen que ver con el presente más de lo que parecía en un principio), y a medida que avanza la historia Sandy deja de ser el único narrador para ir incorporando al resto de personajes que también participaron en la historia.

De este modo, tanto a Ned como al lector le van explicando todo el tipo de terribles sucesos que vivieron con esa cosa en el cobertizo, desde los festivales de luces, pasando por misteriosas desapariciones de personas o animales, hasta la llegada de criaturas espeluznantes que parecían venir de otro sitio, inhóspito y aterrador... En algunos puntos es un pelín repetitivo, porque todos los personajes describen más o menos igual las sensaciones y los olores, pero no se hace demasiado molesto.

Sí que es verdad también que al estar narrado de esta forma se pierde un poco el misterio de quién muere y quién no a causa del coche, pero, como es de esperar, la historia todavía no ha terminado y el coche todavía sigue dando guerra, aunque King ya te avisa desde el principio que todo lo que rodea al misterioso Buick es uno de esos misterios que no se llegan a resolver jamás, por lo que el final, aunque es cerrado, sí que puede dar un poco de sensación insatisfecha.

También es destacable que para esta vez Stephen King se aleja de su Maine de siempre y ubica la historia en Pensilvania, narrándonos cómo es el trabajo de los troopers que se juegan la vida cada día e incluso incluyendo anécdotas y situaciones reales que estos le proporcionaron para darle más veracidad a la historia. Los personajes están bien dibujados y son creíbles, tanto en su forma de hablar como en sus reacciones ante todo lo horrible que han tenido que presenciar.

Buick 8, un coche perverso no estaría entre las obras maestras de King pero sí es un libro muy notable dentro de su extensa obra que me mantuvo en vilo y casi con los pelos de punta hasta el final, lo cual tiene mucho mérito porque la premisa en sí no parece que vaya a dar para mucho.

Eso sí, leyendo este libro me di cuenta de la obsesión que tiene Stephen King por coches asesinos (obsesión que parece haber heredado su hijo). Ahora, ¡a por Christine!

(Y por cierto, un poco después de comenzar a escribir este libro, cuando tenía el primer borrador terminado, King casi se mata en un accidente de coche... Algunas casualidades son realmente inquietantes)

Nota: 7.75

sábado, junio 04, 2016

The Girl Who Loved Tom Gordon

Poco a poco sigo avanzando en la extensa bibliografía de Stephen King y en esta ocasión le ha tocado el turno a The Girl Who Loved Tom Gordon, o La Chica que Amaba a Tom Gordon en España, publicado originalmente en Estados Unidos en 1999.
The world had teeth and it could bite you with them anytime it wanted. Trisha McFarland discovered this when she was nine years old.
Trisha tiene nueve años, casi diez, y está muy harta de su situación familiar. Desde que sus padres se separaron y se fue a vivir a Maine, que su madre y su hermano mayor no hacen otra cosa que discutir. Cada fin de semana su madre se los lleva a los dos a hacer alguna visita o excursión con la esperanza de mejorar las cosas, pero cada fin de semana pasa lo mismo, y este no es una excepción. Acaban de empezar su excursión por la senda de los Apalaches y su madre y su hermano no paran de soltarse reproches. Así que, para no oírlos, Trisha se mete en el bosque para hacer un pipí y una vez termina decide tomar un atajo para alcanzar a su familia; y, cuando quiere darse cuenta, está totalmente perdida. 

Algo que se puede decir de Stephen King es que siempre trata de innovar. Hay muchos escritores que básicamente escriben lo mismo una y otra vez, o al menos siguen un patrón similar en muchas de sus obras, pero no es el caso de King que en cada libro va explorando diferentes temáticas y puntos de vista. Sí, muchos de sus trabajos se enmarcan dentro del género del terror, pero es un género que ofrece millones de posibilidades y el escritor de Maine siempre está en la búsqueda de nuevas vueltas de tuerca.

The Girl Who Loved Tom Gordon es un claro ejemplo, puesto que se parece bien poco a los otros libros del autor. En esta ocasión el personaje principal es una niña de nueve años y ella es la absoluta protagonista de la historia, puesto que toda la trama gira entorno a todo lo que tiene que hacer para sobrevivir perdida en el bosque y sus esfuerzos por encontrar algún rastro de civilización que le ayude a volver con su familia. Se trata de un tipo de terror realista, que nos podría pasar a cualquiera de nosotros, y vale, quizá no sea una novela de MIEDO, pero pongámonos en la situación de Trisha: totalmente solos y perdidos en un bosque, con comida y bebida que va menguando por momentos, con el ataque constante de todo tipo de insectos y la amenaza de otro tipo de animales que acechan en las sombras, caminando y caminando kilómetros y más kilómetros ya no solo por el suelo del bosque sino por cenagales repugnantes, día tras día tras día... No me digáis que no es una situación terrorífica.

Sí que King mete algo un poco más sobrenatural con la figura de ese ser del bosque que parece perseguir a Trisha esperando el momento oportuno en el que su nivel de desesperación y angustia esté al límite para entonces atacar, pero lo hace de una forma que sigue siendo realista, puesto que tiene una explicación totalmente racional ya que cualquiera de nosotros, en las mismas circunstancias que Trisha, ya nos estaríamos imaginando de todo. Pero más que eso es un libro sobre supervivencia, sobre cómo se las arregla Trisha para resolver su situación, para conseguir comida y bebida, para buscar el camino correcto, para evitar los insectos en la medida de lo posible, para superar todas las adversidades que se va encontrando... Trisha, pese a su corta edad, es una chica muy resolutiva y espabilada, pero como niña que es, no todas las decisiones que toma son las correctas y muchas veces se ve engullida por su propio miedo y acaba llamando a voz en grito a su madre para que venga a buscarla.

El título viene a colación porque Trisha es una gran fan del béisbol y Tom Gordon es su jugador favorito. Mientras está perdida en el bosque, la única compañía que tiene es su walkman, que utiliza para escuchar los partidos de su equipo por las noches y sentirse un poco menos sola. Con el tiempo, a medida que pasan los días, Trisha empieza a imaginarse que Tom Gordon camina junto a ella y habla con ella y la ayuda, y eso le sirve para soportar una situación que de otro modo sería totalmente desquiciante.

Es un libro cortito, no llega a las trescientas páginas, y no es muy complicado de leer, aunque reconozco que a mí se me hizo algo pesado porque me lo leí en inglés y con tanto vocabulario forestal me perdía un poco. Además una buena porción de la historia gira entorno al béisbol que es un deporte que a mí no me interesa mucho y que además no entiendo, así que esos trozos son para mí los peores.

Eso sí, considero que tiene mucho mérito hacer una historia con un único personaje que no interactúa con nadie, salvo en los recuerdos que va teniendo de su familia, y sin contar la alucinación de Tom Gordon, y que no se haga aburrida. Como Trisha siempre se va encontrado dificultades diferentes a lo largo de su travesía, el libro te mantiene enganchado hasta el final, porque quieres saber si al final encuentra una salida, se salva y puede volver con su familia.

No lo pondría ni mucho menos en la pila de los grandes libros de King, no lo metería en ningún top-5 o top-10, más bien lo pondría en la pila de los que "están bien". No decepciona pero tampoco es nada espectacular, vamos, pero sí que lo recomendaría más que nada para reflejar lo que decía antes de la flexibilidad y originalidad que muestra el autor siempre en sus obras.

sábado, abril 23, 2016

22/11/63

Si tuvierais la oportunidad de viajar al pasado y cambiar el curso de la historia... ¿lo haríais? Ese es el dilema que se le presenta a Jake Epping, un profesor de instituto treintañero divorciado y bastante desencantado de la vida al que Al, el dueño del diner al que Jake va a cenar casi todas las noches, le confiesa un preciado secreto: en su despensa tiene una puerta al pasado, una madriguera de conejo como la llama él que al atravesarla siempre te lleva al mismo punto, al 9 septiembre de 1958 a las 11:58. Jake alucina, pero él mismo es capaz de comprobar que sí, es cierto, al atravesar él la madriguera y viajar al pasado. Pero entonces alucina todavía más cuando Al le propone cambiar para siempre la historia de la humanidad impidiendo el asesinato del presidente Kennedy, el 22 de noviembre de 1963.

Ello implica vivir cinco años en el pasado, teniendo en cuenta que pueda llevar a cabo la misión con éxito a la primera, claro está. No demasiado convencido, Jake decide hacer un primer viaje de prueba y tratar de cambiar la historia de uno de los alumnos de su clases nocturnas para adultos, el conserje de su instituto que en una redacción le explicó que en el Halloween de 1958 su padre asesinó a toda su familia. Jake comprobará que el pasado es muy testarudo y no quiere ser cambiado, pero, ¿se puede realmente modificar el futuro?

22/11/63 es una novela que Stephen King quería escribir desde hacía décadas, pero que fue dejando por diversos motivos, entre ellos que la muerte de Kennedy todavía estaba demasiado fresca en la mentalidad colectiva. Así que fue pasando el tiempo y finalmente vio la luz en 2011. Él mismo apuntó que sería un trabajo que podría gustar a los que normalmente no son tan fans del terror y por eso no prestan atención a sus obras, y tiene toda la razón, pero eso no quiere decir que no guste a los fanáticos de King porque tiene todo lo mejor del autor. Y es que 22/11/63, desde que la empiezas, con la historia del conserje, ya ves que se trata de una novela muy especial dentro de la bibliografía del prolífico escritor, una novela que te atrapa y ya no te suelta hasta pasadas las más de ochocientas páginas que dura.

Empezando por la narración, en primera persona, muy pronto te das cuenta de que es un libro diferente a lo que suele escribir el autor. Una de las mejores bazas que tiene es la mezcla tan acertada de géneros que utiliza King: ciencia ficción, histórico, thriller, algo de terror también (además tiene un crossover con It), dramático... Pero, lo más sorprendente de todo, es que en esencia 22/11/63 es una novela romántica, y como novela romántica FUNCIONA. Sadie tarda lo suyo en aparecer, pero en cuanto lo hace, la historia de amor entre Jake y ella toma un peso importante tanto en la trama como en las motivaciones de nuestro personaje protagonista. La evolución de su relación es preciosa y Sadie es absolutamente adorable.

Hay que decir que aunque la trama sí que se dirija hacia lo que es la investigación de Lee Harvey Oswald y todo lo que envuelve al asesinato del presidente Kennedy, el libro, en el fondo, no va de eso. El libro es mucho más, es una mirada al pasado, a unos tiempos diferentes y no vamos a decir que mejores, pero sí más fáciles para determinadas personas, quizá. King dota a la historia de una mirada nostálgica a la época de antes de los teléfonos móviles, a los tiempos en los que si tenías cualquier problema cualquier desconocido podría ofrecerse a ayudarte e incluso te ofrecía su hospitalidad, la época antes del 11-S en la que enseñar a un grupo de alumnos soñadores, ir a cenar una hamburguesa con patatas y un batido de chocolate el viernes por la noche o pasar la semana en una cabina apartada junto a la mujer que quieres eran los mayores placeres de la vida. Aunque King también nos recuerda que todo no era ni mucho menos perfecto por aquel entonces, el racismo, el sexismo, la homofobia estaban más que presentes en la sociedad y claro que Jake Epping encontró su lugar en ese mundo, porque no dejaba de ser un hombre blanco y heterosexual.

James Franco interpreta a Jake en la reciente adaptación televisiva

22/11/63 se toma su tiempo en explicarte el viaje personal de Jake, por lo que es una novela que requiere de una buena dosis de paciencia. Dedica buena parte a explicar sus pesquisas sobre Oswald, por supuesto, pero también lo hace a contarte cómo se va habituando a vivir en los sesenta (lo cual es un milagro siendo él un no fumador; irte a una época en la que se fumaba en todas partes tiene que ser una pesadilla), los buenos amigos que va haciendo y su historia de amor con la encantadora Sadie. Y todo ello sin dejar de lado el hecho de que el pasado armoniza consigo mismo; si cambias algo que no deberías, es muy posible que el pasado se lo cobre después de alguna forma inesperada, por lo que por mucho que Jake se convenza a sí mismo que ha encontrado lo que siempre había estado buscando, que quizá pueda quedarse con Sadie para siempre, en el fondo sabe que está caminando sobre una capa de hielo muy fina que puede romperse en cualquier momento.

El tema de los viajes en el tiempo en general está bien pensado, excepto quizá al final cuando Jake descubre qué consecuencias ha tenido el que haya estado trasteando durante tanto tiempo que no me terminó de convencer, aunque es lo que tiene este tipo de género. Por suerte lo que es el final en sí, que es una preciosidad, está mucho mejor resuelto y reconozco que se me llenó el corazón en cuanto cerré el libro por última vez.

Sabía que 22/11/63 era una de las novelas recientes del autor mejor valoradas, había leído que recupera un poco lo que es el King de antaño que te atrapa como nadie, pero aún así no me esperaba para nada lo que me encontré leyendo este libro. Aunque sea un género en el que no tenga mucha práctica, es realmente sorprendente lo bien que se la da romántica a King y la historia entre Jake y Sadie, entre medio de viajes en el tiempo, intrigas políticas y sangrientos crimenes, simplemente enamora.

Nota: 9