miércoles, marzo 09, 2016

Amanecer Rojo

No, no es una novela basada en aquella película de 1984 protagonizada por Patrick Swayze y que hace unos años tuvo un mediocre remake con Chris Hemsworth, sino el inicio de una saga distópica obra del debutante Pierce Brown que ha causado sensación entre los fans de este género literario que tanto parece dar de sí.

Amanecer Rojo nos sitúa en Marte. En un futuro, la humanidad se ha expandido por el universo y ahora los hombres y las mujeres están clasificados por colores en función de las tareas que han de realizar en la sociedad. El color más alto es el dorado, la perfección hecha humano, quienes gobiernan al resto de colores implacablemente.

El protagonista, Darrow, es un rojo. Su casta tiene la misión de trabajar sin descanso para terraformar Marte de forma que unas cuantas generaciones más adelante pueda ser habitable para el ser humano. Aunque una parte de él ansía ser algo más, se conforma con lo que tiene: su trabajo, su familia, su esposa Eo, y el saber que de algún modo está haciendo historia.

Pero, un día descubrirá que los dorados esconden muchos más secretos de lo que él pensaba, y de que quizá debería dejar atrás su conformidad y luchar para derrocar el actual sistema de poder y dar una vida digna a los suyos.

Es mejor no avanzar demasiado de la trama porque el autor va presentando varios giros y sorpresas a lo largo de todo el libro, pero se puede resumir en "Darrow es el elegido para liderar la revolución de los sometidos". Brown es un autor bastante joven y eso se nota en su estilo al escribir; aunque muchas veces intenta darle  profundidad y gravedad a la trama, en general su estilo es juvenil y está lleno de clichés. Amanecer Rojo no deja de ser una mezcla de El Señor de las Moscas con Canción de Hielo y Fuego y toques del propio género distópico, que más o menos suele ser similar en estos títulos más populares. Tiene cosas únicas, eso sí, la manera en la que está organizado el universo por colores es interesante aunque no deja de ser un poco descorazonador que la raza perfecta sean los rubios de ojos azules. Un poco más de diversidad no hubiera estado mal.

El libro va de menos a más. Está dividido en cuatro partes y aunque empieza flojito, va remontando, hasta llegar a la última parte que es de lejos la más entretenida. El mayor defecto que tiene este libro para mí es su protagonista, que es bastante insufrible. Es un Gary Stu de manual (la versión masculina de lo que llamamos Mary Sue); el personaje absolutamente perfecto, superinteligente que idea unas estrategias de la leche y es capaz de dominar cualquier cosa que se proponga, pero que luego comete unas imbecilidades realmente absurdas (además creo que hay mucho self-insert del propio autor). Y, encima, es un adolescente. Lo malo de que te caiga mal Darrow es que todo el libro está escrito bajo su punto de vista, y además en presente, que personalmente es un estilo que a mí me gusta muy poco. Creo que la historia se hubiera beneficiado de tener múltiples povs, y más cuando el autor está claramente influenciado por Martin, porque aunque sí que hay secundarios que son interesantes, como todo se narra a través de los ojos de Darrow no terminan de brillar del todo. Diría que los que más lucen son Casio y sobre todo Sevro.

También creo que al autor le cuesta perfilar a los personajes femeninos. Hace el esfuerzo por poner chicas que sean importantes para la trama, y de hecho a mí Mustang me gusta mucho como personaje, pero no acaba de salirse de su rol de love interest lo cual es una pena, porque el romance es muy descafeinado. Eo está para cumplir una única función y el resto apenas sobresalen, espero que en los próximos libros esto mejore.

Otra cosa que eché en falta fue un poco más de sentimiento en el sentido de que sabes que Darrow se está haciendo amigo de gente que tarde o temprano va a tener que traicionar, gente a la que está mintiendo cada día, pero no llegué a ver ese afecto que siente el protagonista por sus amigos, ni siquiera por Mustang, y por eso cuando llega alguna muerte tampoco la sientes demasiado porque Darrow no te da mucho margen para encariñarte con casi nadie (o eso, o llegan demasiado pronto en la historia cuando no los conoces y te dan absolutamente igual).

Como decía, el libro te va ofreciendo varios giros argumentales y sorpresas, algunos de ellos no te los esperas y otros son muy evidentes. Es una lástima que el último giro del libro el autor te lo dejara ver tan fácilmente porque de habérselo trabajado más, podría haber terminado de una forma muy alta.

La novela es fácil de leer, al principio cuesta un poco con tanta información sobre cómo está organizado el mundo en el que se desarrolla pero en cuanto empieza el juego de conquista la cosa coge más vidilla y el último cuarto tiene muchísimo ritmo y te lo lees en un suspiro. Es probable que guste más a los fans de este tipo de género, yo reconozco que las distopías no me matan y por eso no leo demasiadas así que quizá por eso no me gustó tanto como hubiera querido pero está lo suficientemente entretenido como para seguir leyendo el resto de libros de la saga.

Amanecer Rojo  es el principio de una trilogía a la que le siguen Hijo Dorado y Morning Star (que todavía no se ha publicado en español), y el autor ya ha anunciado que su nueva saga estará basada en el mismo universo, así que hay colores para rato.   

Nota: 7

domingo, enero 31, 2016

Mr Mercedes

Publicada en 2014, Mr Mercedes es la primera novela de una trilogía protagonizada por el detective retirado Bill Hodges.

Mr Mercedes aleja a Stephen King de su estilo habitual y en esta ocasión nos presenta un thriller puro y duro sobre un detective que quiere sacarse la espinita de una masacre que quedó sin resolver antes de que se retirara del cuerpo, y un asesino al que le encanta jugar con la mente de sus víctimas.

El inspector de policía Bill Hodges (de primer nombre Kermit) lleva retirado seis meses, y no se acaba de acostumbrar a su nueva vida. Divorciado, con una hija con la que apenas se ve, pasa sus días viendo telebasura y entreteniendo la idea del suicidio. Entonces, recibe una carta en el buzón de alguien que asegura ser el responsable de una masacre que quedó sin resolver: mientras un numeroso grupo de personas en paro hacía cola para asistir a una feria del trabajo que abriría sus puertas a primera hora de la mañana, un Mercedes se estampó contra la multitud provocando la muerte de ocho personas e hiriendo de gravedad a otras quince. El responsable quedó impune, y ahora se pone en contacto con Hodges y le anima a escribirse con él en un foro anónimo.
La idea detrás de la carta era animar a Hodges a dar ese último paso hasta el suicidio, pero lo que no se imagina el asesino es que acaba de darle al inspector una poderosa razón para querer seguir viviendo.

El mayor interés que suscitaba esta novela era el de ver a un autor como Stephen King ofreciendo su versión de una novela policíaca clásica. No se trata en sí de un misterio a resolver puesto que la identidad del asesino es revelada ya de inicio, sino más bien asistimos al juego del ratón y el gato por parte de ambas entidades, el policía y el asesino, y su persecución mutua con el objetivo de arruinar la vida del otro. Pero, en este juego, ¿quién es el ratón y quién es el gato?

El libro empieza muy bien con la intro del crimen del Mercedes y continúa todavía mejor con la carta del asesino y cómo intenta provocar a Hodges con ella. De mis partes favoritas del libro son las provocaciones del uno y del otro a través del foro anónimo, los mensajes incendiarios (e irresponsables, eso también) de Hodges y cómo afectan a Brady son buenísimos. Pero, aunque es entretenido desde el principio hasta el final, la novela se resiente porque la historia en sí es muy justita y los personajes tampoco dan demasiado de sí.

Empezamos por Hodges, que se supone que es un inspector de policía ejemplar con una gran carrera a sus espaldas, muy intuitivo y capaz en su trabajo, pero no acabamos de verlo. Primero, con el crimen que quedó sin resolver: apenas investigaron nada y dieron por válida la creencia de que la dueña del Mercedes se dejó las llaves puestas sin tener en cuenta ninguna otra posibilidad, ¡solo porque la mujer les caía mal a Hodges y a su compañero! Y, después, una vez retirado, es un poco absurdo que Hodges en ningún momento contacte con la policía y decida investigarlo él todo por su cuenta, más cuando tampoco tenía ninguna cuenta pendiente con el asesino. Luego sí la tiene, obviamente, pero razón de más para ir a sus antiguos compañeros... Además el personaje en sí es bastante típico y no tiene demasiados matices. Empatizas con él porque es el protagonista, pero es un personaje no demasiado interesante.

Luego tenemos a Brady, el asesino, que parecía prometedor al principio pero que se desinfla muy rápido. En este tipo de libros siempre es genial poder meterte en la mente de un asesino y saber cómo piensa para darnos cuenta de lo depravado y malvado que puede llegar a ser. Brady se nos presenta como un asesino muy inteligente y calculador que sabe cómo manipular a las personas y jugar con ellas hasta llevarlas hasta donde él quiere, y aunque eso es cierto, también lo es que a la hora de la verdad Brady no es más que un niñato con daddy y mommy issues que se ajusta a todos los clichés habidos y por haber del psicópata con problemas familiares. Un buen hostiazo se merece este personaje, bastante decepcionante, aunque sin duda alguna lo mejor de la novela es su flashback sobre lo sucedido con su hermano Frankie, eso sí que es pura esencia Stephen King.

Los personajes secundarios están bien, pero también sufren algunos problemas de caracterización. Por ejemplo Jerome, cuando Hodges solo cuenta con él es un superentendido de la informática, pero cuando entra en escena Holly de repente Jerome ya no sabe hacer algunas cosas básicas. Janey me caía bien pero su única función es la de ofrecer un romance bastante descafeinado con el protagonista y poco más. Aun así el trío Scooby Doo es divertido, por lo diferentes que son entre sí y cómo se las ingenian para ir encontrando todas las respuestas entre los tres.

Es la primera vez que leo un libro de Stephen King moderno (bueno, en su época supongo que los que leía eran modernos entonces) y me ha hecho mucha gracia encontrarme referencias a series de televisión, a cosas como Netflix y tal. Incluso King hace una referencia a la película de It, muy en su línea. Es la primera vez eso sí que leo a King en inglés y me ha gustado poder disfrutar de la historia tal cual está escrita por el autor.

He de decir que me reí mucho con los problemas informáticos que resolvía Brady en su trabajo, porque se supone que era para recalcar las pocas luces de los clientes que le llamaban por tonterías, pero también dejaba claro que King no es tampoco un as de la informática: los problemas eran en plan la mujer no se ha dado cuenta de que ha desenchufado el ordenador y por eso no se enciende, o al hombre se le ha congelado la pantalla y no ha pensado en hacer el reset de toda la vida.

Mr Mercedes es un libro que se lee bastante bien y que engancha nada más que para ver cómo atrapan al imbécil del asesino, y está bien ver la incursión de King en el género de la novela policíaca, pero más allá de eso, estaría en la pila de los libros más flojitos del autor. De hecho lo ha escrito King como lo podría haber escrito cualquier otro autor de novela de misterio porque no ofrece nada especialmente original ni novedoso al género.

Habrá que ver qué tal las otras dos entregas de la trilogía.

Nota: 6

miércoles, enero 20, 2016

Fangirl

Aunque Rainbow Rowell no escribe únicamente literatura juvenil, sí que se ha ganado el corazón de muchos lectores de este género gracias a libros como Eleanor & Park, Fangirl o más recientemente Carry On. Es fácil encariñarse con las historias de Rowell gracias a su forma de narrar, muy dulce y natural, y en el caso de Fangirl, porque su protagonista es absolutamente cercana.

Cath es una fangirl. Es muy, muy fan de una serie de libros muy popular, Simon Snow  (vendría a ser el equivalente a Harry Potter, aunque HP existe en este universo), y está metida en el fandom hasta el fondo: se ha leído todos los libros, ha visto todas las películas, su habitación está llena de todo tipo de merchan relacionado, tiene pósters y dibujos exclusivos, y escribe fanfic sobre Simon y Baz (el Harry/Draco, para que nos entendamos) porque adora esa pareja con toda su alma. ¿Qué importa que en los libros se lleven a matar y ambos estén enamorados de la misma chica? En su mundo, eso es lo de menos.

Las historias que escribe Cath siempre han sido populares entre los lectores de fic, pero la que está escribiendo ahora, Carry On, Simon, se ha convertido como en un estandarte del fandom. Tiene cientos de miles de visitas diarias y Cath siente la responsabilidad de darle un buen final a la historia y al romance entre Simon y Baz antes de que salga el octavo y último libro y el canon lo cambie todo. Para Cath, escribir sobre su pareja favorita lo es todo; le ayuda a olvidarse de su ansiedad, de su soledad, y cada vez que se sienta en su ordenador, se mete en un mundo familiar, reconfortante y que le hace más feliz que nada.

Ahora Cath acaba de empezar en la universidad, y aunque ella siempre había dado por sentado que compartiría habitación con su hermana gemela Wren, resulta que esta quiere más libertad, conocer gente, por lo que Cath se encuentra conviviendo con una extraña, viendo al excesivamente simpático novio de esta a todas horas, y aprendiendo a arreglárselas ella sola después de distanciarse de una hermana que ya no parece tener nada en común con ella.

Fangirl relata el primer año de universidad de Cath, su crecimiento personal y sus cambios en la dinámica familiar con el distanciamiento de su hermana y su preocupación por su padre, que por primera vez se ha quedado solo. Cath es un tipo de personaje que es posible que irrite a cierto tipo de lector, porque es muy insegura, llora mucho y algunas de sus actitudes parecen muy infantiles. PERO para los que somos como Cath, su personalidad es increíblemente realista; a quien no sufre ansiedad ni fobia social le parecerá absurdo que Cath tarde un mes en ir a la cafetería de la uni por no preguntarle a nadie dónde está, pero, creedme, esas cosas le pasan a algunas personas y es muy, muy difícil navegar por la vida cuando cualquier cosa que se salga de tu zona de confort te provoca unos nervios y una ansiedad terribles. Rowell describe de una forma maravillosa todo lo que siente Cath, una chica terriblemente afectada por el abandono de su madre y la enfermedad mental de su padre, y lo trata todo con una sensibilidad increíble. Una de las cosas que más me gustaron fue que Rowell no te vende una "cura milagrosa" a los problemas de Cath. Evidentemente que el amor la ayuda, le hace tener más confianza en sí misma, pero no cambia de la noche a la mañana y se convierte en una persona totalmente asertiva y sin miedo a nada. No, a la hora de la verdad, Cath crece como persona pero sigue siendo ella misma. Sigue siendo esa persona a la que se le contrae el estómago cuando tiene que afrontar algo nuevo y desconocido y sigue siendo esa fangirl que ama Simon Snow y ama escribir fanfic.

También me encantó toda el conflicto que tiene Cath con su curso de escritura, las discusiones con su profesora sobre el fanfiction (la primera bronca me dolió hasta mí, pero entiendo que en un curso de escritura no puedes presentar un fanfic; fue muy ingenuo por parte de Cath), asumiendo que a ella lo que realmente le hace feliz es escribir Simon Snow, las historias originales no le llenan tanto. Es un punto importante del libro y le agradezco mucho a Rowell que la conclusión no fuera "para madurar debo dejar el fanfic" porque el fanfic, para muchas personas, es realmente importante.

Durante todo el libro me convencí que Rowell había sido escritora de fanfic o al menos había hecho muy buena investigación sobre el tema porque cualquiera que esté metido en este mundo se sentirá muy identificado con Cath, y más en su caso que escribe slash o lo que es lo mismo romance entre personajes masculinos que la mayoría de las veces no son homosexuales en su obra de origen. Me pasé todo el libro pensando "yo soy igual", "yo pienso lo mismo", "yo hago lo mismo", sobre todo hacia el final cuando Cath explica que en el momento que ella decidió que Simon y Baz se amaban, ella creó su propio mundo con sus propias reglas y que era su responsabilidad que llegaran a donde tenían que llegar: a la redención de Baz (porque la autora lo trata mal y no lo hará jamás, me encanta la puya a JKR), a estar juntos, y a ser felices el uno con el otro, porque es así como debería ser. Y que luego a veces cuando se lee el libro de verdad, se olvida de que realmente no están enamorados, porque ella lo tiene tan interiorizado que es que es verdad. Cualquiera que ame tanto a una pareja como para escribir fanfic de ellos, o leerlo, sabrá que esto es así. 

Al final del libro Rowell explica que fue lectora de fanfiction, de Harry Potter como cabía esperar (no especifica pero es obvio que se refiere al Drarry fic), y que al empezar a meterse en este mundo le fascinó tanto que por eso se decidió a escribir Fangirl. Le llamó mucho la atención cómo millones de personas en todo el mundo dedican horas y horas a escribir sobre personajes que aman y a darles sus propios giros, a crear como decía Cath sus propias reglas, a tomar prestados unos personajes y unos mundos determinados y hacerlos tuyos de alguna manera. Le pareció muy interesante que muchos escritores futuros habrán comenzado a escribir a través del fanfic (que suele ser ideal para empezar a pulir tu estilo, ver qué falla y qué no, recibir feedback y mejorar), y le pareció todavía más interesante que muchos otros escritores de fic jamás tengan intención de escribir de forma profesional, tienen sus propios trabajos y simplemente escriben y leen fic como hobby. Y, tengo que decir que, en mi experiencia, hay fanfics absolutamente increíbles por ahí que le dan mil vueltas a la serie o película original, nada que ver con los fics horrendos que se han publicado como Cincuenta Sombras de Grey.

Tampoco puedo olvidarme del romance porque la historia de amor entre Cath y Levi es preciosa. Levi es uno de los mejores intereses románticos que he leído en mucho tiempo, un chico majísimo que siempre tiene una sonrisa en la boca y que es amable con todo el mundo y que se esfuerza en todo momento por meterse en el mundo de Cath para entenderla y estar cerca de ella y que no quiere cambiarla ni presionarla ni nada parecido. ESTO es un love-interest como dios manda. Además, también es de agradecer que la historia también le de mucha importancia a la amistad, y aunque el romance con Levi es un pilar importante de la trama, también lo es la evolución de su relación con su hermana Wren y con su compañera de habitación Reagan.

Fangirl es un libro sumamente adorable con muchos guiños al fandom que disfrutarán sobre todo aquellos que escriban o lean fanfic. Es un libro bastante azucarado y que entiendo que puede ser un poco pesado para los que gusten de protagonistas más decididas pero para aquellos que busquen una historia dulce de amor y crecimiento personal (el llamado coming of age) que te deje con una sonrisa, Fangirl es ideal. Lo único que me da pena es que no existiera cuando yo tenía dieciocho años, porque me hubiera ayudado mucho leer a una protagonista exactamente igual que yo. 

Intercalados entre los capítulos Rowell mete fragmentos de Simon Snow y de los fanfics que escribe Cath. Además Cath lee entero uno de sus fanfics a Levi, por lo que llega un momento en el que te acabas enamorando de Simon y Baz y te quedas con ganas de saber más de ellos. Desgraciadamente Simon Snow no existe (o afortunadamente, porque sería igual de frustrante que con el Harry/Draco, ¿no?) PERO la misma Rowell se enamoró tanto de Simon y Baz que escribió su propia historia sobre ellos. Me alegro de haber leído Fangirl ahora y no cuando salió porque ya tengo esperándome en mi estantería Carry On y sé que lo voy a disfrutar todavía más.    

Nota: 8.5

viernes, enero 08, 2016

La Chica de al Lado

El dolor puede llegar de fuera a dentro. Quiero decir, que hay veces en las que lo que ves es dolor. Dolor en su forma más cruel y pura. Sin que las drogas, o el sueño, o el shock, o el coma te lo suavicen. Lo ves y lo tomas. Y entonces es tuyo.
Jack Ketchum (seudónimo de Dallas Mayr) es uno de los escritores de terror estadounidenses más destacados que ha ganado numerosos premios y ha sido nominado a otros tantos, además de que varios de sus trabajos han sido adaptados al cine. Stephen King manifestó admiración por su trabajo y llegó a compararle con Clive Barker. Una de las razones por las que Ketchum es un autor único en el género es porque, generalmente, prefiere escribir sobre un tipo de terror realista, es decir, no utiliza elementos sobrenaturales sino que se centra en situaciones que perfectamente podrían pasar en la vida real, como es el caso de este libro.

La Chica de al Lado es uno de sus trabajos más famosos. Está inspirado en una historia real, la del asesinato de Sylvia Likens, una adolescente de dieciséis años que en 1965 quedó al cuidado, junto a su hermana, de una mujer mientras sus padres estaban de viaje por trabajo. La mujer que debía cuidar a Sylvia, con la ayuda de sus hijos y algunos vecinos del barrio, torturó salvajemente a la chica durante meses hasta matarla. 

Ketchum indica que después de conocer el caso no pudo olvidarlo, y por eso se decidió a escribir esta historia; quería explorar lo terrible que puede llegar a ser el abuso infantil y hasta qué punto puede llegar la maldad de una persona que solo se preocupa por sí misma y no es capaz de ver el sufrimiento ajeno.

Así que Ketchum cogió la historia de Sylvia Likens y la adaptó a su propio entorno, a su propia calle cortada de cuando él tenía doce años, en una casa al lado de la casa donde él creció. El protagonista, David, es un hombre adulto que está a punto de casarse por tercera vez y que rememora el verano en el que tenía doce años y llegaron a su calle Meg y Susan, dos niñas huérfanas que acababan de perder a sus padres en un accidente de coche y que terminaron al cuidado de su tía Ruth, madre de tres hijos. David se enamora por primera vez de Meg, y está encantado con la perspectiva de verla cada día porque vive en la casa de al lado, pero cuando la animadversión de Ruth escala al maltrato y de ahí a cosas mucho más terribles, David se ve incapaz de hacer nada por ayudar a la chica.

La Chica de al Lado está narrado en primera persona por lo que todo lo vemos a través de los ojos de David, un niño en apariencia inocente que se ve inmerso en una espiral de violencia de la que no puede salir; David realmente no le hace nada a Meg, solo fantasea con tocarla y se queda mirando cómo lo hacen los demás. Sabe que está mal, sabe que debería hacer algo, pero al mismo tiempo está fascinado por el poder que siente al saber que la persona adulta, que en este caso es Ruth, considera que le está haciendo un favor a Meg enseñándole lo que de verdad significa ser una mujer y que los hombres le utilizarán toda su vida, y que Ruth confía en sus hijos y en David para que le echen una mano. Con el tiempo, David empieza a ver que Ruth es un monstruo, una mujer que se ha dado cuenta de que ha desperdiciado su vida, con un marido que la ha abandonado, y cuidando de tres hijos que no le permiten tener vida propia. Meg, una muchacha muy bonita, que podría haber tenido un futuro brillante, representa todo lo que ella ha perdido, y el odio y la envidia es lo que propician toda la cadena de acontecimientos.

Ketchum afirma que siente un profundo asco por este tipo de personas, por gente como Ruth, por gente capaz de hacer daño a una persona en inferioridad y manipular a una serie de niños para que entren en el juego, pero cuando te lees el libro realmente te preguntas qué necesidad hay de escribir todo eso. La Chica de al Lado comienza como un relato de lo más inquietante con la descripción del juego del comando, que sabes que es horrible pero al final y al cabo te lo deja a tu propia imaginación. Luego te describe el sótano de los Chandler y sabes que un montón de cosas espantosas van a pasar ahí, pero llega un momento en el que deja de ser inquietante para convertirse directamente en horripilante, y no el buen sentido.

Porque una cosa es el terror, y otra cosa es esto. Una cosa es pasar miedo, zambullirte en una historia y aguantar la respiración mientras sigues leyendo con el ansia de saber qué va a pasar, y otra cosa es leer durante páginas y más páginas cómo una niña de catorce años es torturada, vejada, y violada continuamente por la persona que se supone debería cuidar de ella y por todos los niños de la calle. Además el autor no escatima en detalles, solo se guarda una de las cosas que le hacen a Meg (sí, la más horrible de todas, al menos hay que agradecerle eso), pero el resto te lo cuenta y te lo tienes que tragar y sinceramente, creo que algo dentro de mí murió leyendo esto, parte de mi fe en la raza humana, probablemente.

Y pese a todo me quedo con Meg, la valiente Meg que no se rinde y trata de conservar la dignidad todo lo que puede y de proteger a su hermana desvalida. Acabé llorando de impotencia y de rabia por ella, la verdad.

La Chica de al Lado es un buen libro, pero no es un libro para todo el mundo, y desde luego no es un libro para mí. El torture porn no es lo mío y este libro es puro torture porn, por mucho que el autor lo justifique como quiera. Es un libro que supongo que disfrutarán aquellos que gusten de novelas como American Psycho y similares.

Nota: 7 

lunes, diciembre 21, 2015

Cujo

Continuamos con la bibliografía de Stephen King y ahora le ha tocado el turno a Cujo, su décima novela que se publico originalmente a principios de los ochenta. Curiosamente, King, un alcóholico en aquella época, admitió que apenas recuerda nada de esta novela. 

La historia se sitúa en una pequeña localidad de Maine, Castle Rock, una localidad que ya se encontró con el terror más absoluto cuando un policía local resultó ser un asesino en serie que mató a varias mujeres. Ahora, en el verano más caluroso de toda su historia, un nuevo asesino acecha... Se trata de Cujo, un afable y enorme San Bernardo que después de haber sido mordido por un murciélago ha cogido la rabia.

La trama gira entorno a dos familias. En primer lugar tenemos a los Camber: el padre de familia, Joe, es un mecánico que vive junto a su esposa Charity, a la que maltrata, y a su hijo Brett, el dueño de Cujo. Charity acaba de ganar 5000 dólares en la lotería y, después de años queriendo hacerlo, logra convencer a su marido de que les deje a ella y a Brett hacer un pequeño viaje para ir a ver a la hermana de Charity. Justo antes de irse, Brett detecta que Cujo no está muy bien, y cuando se lo dice a su madre, esta le quita importancia y le dice que ya llamarán por teléfono a su padre para asegurarse de que el perro está bien, sin querer decir nada porque teme que su marido no les deje marchar.

Por otro lado tenemos a los Trenton, una joven familia que se trasladó recientemente desde Nueva York. El marido, Vic, tiene una pequeña agencia de publicidad que atraviesa problemas graves después de que unos cereales que ellos anunciaron utilizaran un tinte rojo que causaró un desastre entre sus consumidores. Vic tiene que hacer un viaje junto a su socio, y este no podría llegar en peor momento, ya que se acaba de enterar de que su mujer Donna le ha estado siendo infiel después de recibir una carta de su amante. Cuando Vic marcha el estado de su matrimonio es más bien incierto, y Donna también tiene la preocupación de que su coche no tira bien y necesita urgentemente arreglarlo, así que decide arriesgarse y llevárselo a Joe Camber, llevándose a su pequeño hijo Tadder con ella.

Y Cujo les está esperando a todos.

Cujo aterrorizando a Donna y a Tad en la película de 1983

Cujo es una novela de terror mezclado con drama ya que buena parte de la novela está dedicada a la exploración de los problemas de las dos familias. Por ejemplo los conflictos de la agencia publicitaria de Vic ocupan una buena parte de la trama así como las dudas sobre Donna que no acepta estar haciéndose mayor y estar convirtiéndose en una ama de casa sin más; o en el caso de los Camber, ahonda en la psicología de Charity, una mujer con un marido abusivo al que quiere dejar pero que siente que no tiene opción a hacerlo, y su temor de que su hijo crezca siendo igual que su padre, especialmente cuando están en casa de la hermana y ve que las opiniones de Brett son muy similares a las de Joe. Todos estos segmentos son interesantes y necesarios ya que es la unión de todos estos factores los que hacen posible que se precipite todo, pero evidentemente la parte realmente buena del libro es la de terror puro y duro, cuando Donna se encuentra atrapada en un coche averiado con un perrazo rabioso esperándola fuera y su pequeño de cuatro años dentro al que necesita proteger ante todo.

Toda la parte de Donna y Cujo te mantiene a un nivel de tensión estratosférico, sientes la misma claustrofobia y miedo que siente Donna, porque, ¿qué haces en una situación así? No puedes salir del coche porque Cujo es demasiado grande como para defenderte de él, pero tampoco te puedes quedar dentro porque la comida y el agua ya se han terminado y tu hijo no está soportando el trauma. La pesadilla de Donna dura de lunes a miércoles, y es de estos casos que perfectamente se podrían haber evitado si hubieran existido los móviles para entonces: un whatsapp a Vic de parte de Donna diciendo a dónde iba e incluso si no hubiera tenido cobertura en casa de los Camber, al menos la policía hubiera sabido dónde empezar a buscar. Pero claro, sin móviles, atrapada en una localización remota en la que no pasa nadie, y con el destino que parece empeñado en orquestar cada pequeño e insignificante detalle para que te encuentres en ese maldito lío...

Cujo no estaría entre los mejores libros de King, principalmente porque las partes que no tienen que ver con el perro no enganchan tanto y estás deseando que pasen para saber cómo diablos se las va a ingeniar Donna para salir de esa situación, pero es una buena novela que te hace pasar un rato tenso y te obliga a leerte el último tercio casi sin respirar, así que es perfectamente recomendable para todos aquellos que gusten de una buena historia de terror o disfruten normalmente con la literatura de este escritor.

Nota: 6.5    
 

jueves, noviembre 05, 2015

Mentiras de Sangre

Un nuevo libro de la reina del misterio, publicado originalmente en 2010 con el título The Shadow of your Smile  y en España en 2012 con el nombre Mentiras de Sangre

La anciana Olivia Morrow acaba de recibir la noticia de que le quedan apenas unos cuantos días de vida. Justo en ese momento la Iglesia está valorando si beatificar a su prima Catherine, una religiosa que dedicó toda su vida a ayudar a niños enfermos y que incluso después de fallecer se dice que obró algunos milagros, curando a niños con enfermedades terminales. Olivia es de las pocas personas que saben el secreto que guardaba Catherine, y es que tuvo un niño con un prestigioso médico cuyas patentes amasaron una gran fortuna, niño que dio en adopción y que jamás pudo conocer su origen. Ese niño, al crecer, tuvo su propia descendencia, una hija que ahora también es doctora, Monica Farrell, y que desconoce por completo quién eran sus abuelos biológicos. Y lo que Olivia no sabe es que hay varias personas dispuestas a hacer cualquier cosa para que ese secreto no salga jamás a la luz. 

Estamos ante un nuevo libro de intriga muy en la línea de lo que suele escribir esta autora. Ya he dicho en más de una ocasión que esta mujer suele seguir la fórmula de no revelar el asesino hasta el final y de hacer recaer sospecha entre varios personajes hasta desvelar su identidad, que suele ser el que menos sospechoso parece. Pero en sus últimos trabajos esta tendencia ha ido desapareciendo y en Mentiras de Sangre esto es lo que ocurre, ya que desde el primer momento se sabe quiénes son los malos y los motivos que tienen para acabar con la vida de otros. Sí que hay un par de misterios que te dejan con la duda de cómo y por qué pero en general no es un libro de grandes sorpresas y revelaciones, todo es más o menos como te puedes ir esperando.

La historia engancha, como uno puede esperar de esta autora, y además de la intriga siempre encuentras el toque de romance en este caso con Monica Farrell y su compañero Ryan Jenner. La autora siembra la duda cuando aparece otro interés romántico, pero si uno ha leído varios libros de Clark ya sabe que cuando hay un amago de triángulo es porque uno de los dos realmente no tiene ninguna opción. Este seguramente es mi mayor problema con este libro ya que apenas le da tiempo a desarrollar la parte con Scott, el otro pretendiente y que se pone de objetivo ayudar a Monica a conocer sus raíces. El pobre chico apenas tiene tiempo de hacer nada y pasa sin pena ni gloria por la novela.

El misterio está bien hilado, como siempre, aunque cuando lo terminas deja un poco sensación de, "¿y ya está?" porque quizá uno espera alguna sorpresa que otra y realmente no hay muchas. Es lo que pasa por ejemplo con la trama de Catherine, que te esperas que haya algún giro en cualquier momento y no que realmente fuera una santa que obrara milagros, y ese giro no se da. Además también me quedó la sensación de que toda la resolución final fue un poco precipitada: simplemente los policías atan cabos y los culpables confiesan enseguida.

Mentiras de Sangre es una novela de intriga muy entretenida con un misterio que se va desgranando a medida que avanza pero que sabe a poco porque realmente es muy sencillo. Es un libro que gustará a los asiduos a Clark porque tiene todos los elementos con los que la autora juega tan y tan bien pero a nivel de historia es uno de los más flojitos de ella que he tenido la oportunidad de leer.

Nota: 6

miércoles, agosto 12, 2015

From Hell

Tras matar a sangre fría a cinco prostitutas y mutilar sus cuerpos en otoño de 1988, la figura de Jack el Destripador, al que nunca se llegó a atrapar ni a conocer su identidad, se ha convertido en todo un personaje místico que más de cien años después sigue causando una fascinación morbosa entre los amantes del misterio y del terror.

Alan Moore, uno de los mejores guionistas de cómics de la actualidad, catalogado por la crítica como el mejor escritor de cómic de la historia, y autor de obras como Watchmen, V de Vendetta o La Liga de los Hombres Extraordinarios presenta en la que es considerada por muchos su obra maestra una posible recreación de los crímenes de Whitechapel en la que la corona estaba detrás de todo. El dibujo, sucio y en algunos casos casi abocetado, y perfecto para el tono de la obra, corre a cargo de Eddie Campbell.

La novela desarrolla la teoría popularizada por Stephen Knight en su libro Jack the Ripper: The Final Solution que la Reina pidió al médico real, el anciano y brillante Sir William Gull, que eliminara a un grupo de prostitutas que amenazaban la integridad de la corona ya que disponían de la información que el príncipe Albert, nieto de la Reina y heredero al trono, se había casado y engendrado una hija con la dependienta de una confitería. Estas cuatro mujeres esperaban sacar algún dinero chantajeando al artista Walter Sickert (el sospechoso favorito para Patricia Cornwell, por cierto), amigo de la madre del príncipe y al que se le había encomendado su tutelaje, demandando dinero a cambio de mantener la boca cerrada.

Según esta versión, inverosímil por muchos expertos (ya que William Gull era un anciano de más de setenta años que había sufrido un infarto unos meses antes), los altos cargos de Scotland Yard estaban al tanto de lo sucedido y acabaron utilizando a un cabeza de turco (Druitt, otro de los sospechosos favoritos) para que no se supiera lo realmente ocurrido, y todo era una conspiración masónica ya que estos estaban inflitrados en varias de las capas importantes de la sociedad. 

From Hell es una gran obra porque Moore no se limita a relatar los crímenes sino que hace una deconstrucción de la sociedad londinense y las diferencias sociales entre la clase alta y los habitantes de los barrios bajos, pero no lo hace sólo de la época: los asesinatos de 1888 son el catalizador de la entrada del país al siglo XX. A tavés de una mirada a la arquitectura londinense, Moore hace un estudio sobre el alzamiento del poder del hombre sobre el de la mujer, del sol sobre la luna, y conjetura que otro de los grandes motivos de los asesinatos fue la necesidad de reivindicar este poder, haciendo todavía más palpable la misoginia inherente a una sociedad en la que la mujer era claramente inferior y hombres que consideraban que la igualdad era algo favorable y necesario, como Druitt, eran vistos a ojos de otros como una anomalía.

Johnny Depp y Heather Graham protagonizaron su adaptación cinematográfica, que no gustó a Alan Moore 

Narrada desde el punto de vista de Gull, la novela hace también un estudio sobre el viaje de éste y su espiral hasta la locura, perdiéndose cada vez más en una misión que él considera sagrada y llevando mucho más allá la petición de la Reina; él sólo tenía que eliminar a las amenazas, no llevar a cabo la carnicería que inflingió sobre los cuerpos de esas pobres chicas. Moore también explora la vigencia de la violencia en la sociedad, cómo un hecho aparentemente aislado puede repetirse decenas o cientos de años después porque el tiempo realmente no es algo lineal.

From Hell es una lectura muy densa en la que es evidente el muchísimo estudio e investigación que ha llevado a cabo Moore para prácticamente cada viñeta del cómic. No es una obra fácil de leer por este motivo (especialmente el capítulo en el que Gull y Netley se dan el paseo por Londres), además de ser extremadamente gráfica en las escenas de los asesinatos, pero es muy gratificante e informativa.

El autor hace uso de figuras históricas de la época como Oscar Wilde, John Merrick (El Hombre Elefante) o Alesiter Crowley, para enriquecer la historia, y pone mucho de su propia cosecha en las escenas en las que Gull es transportado a otros lugares, escenas entre lo onírico y lo surrealista con los que Moore trata de meterse en la mente de uno de los posibles sospechosos de haber sido Jack el Destripador. También hace un repaso a todos los otros sospechosos considerados, aunque indica que las probabilidades de que fuera cualquiera de ellos y no Gull son más bien escasas.

Para los amantes de las novelas gráficas más adultas y especialmente para los amantes de una buena historia sobre crímenes con una vertiente psicológica, From Hell es una obra absolutamente imprescindible que arroja luz (o no) sobre uno de los crímenes no resueltos más famosos de la historia, si no el que más.

Nota: 9

viernes, julio 10, 2015

Tommyknockers

Publicado en 1987, Tommyknockers es una novela en la que Stephen King tira más hacia la ciencia ficción que hacia el terror, aunque también podemos encontrar algunos de los toques del género tan característicos del escritor.

La historia da comienzo cuando Bobbi Anderson, una escritora de novelas de aventuras que vive en una granja junto a su perro Peter en el pueblo de Haven, en Nueva Inglaterra, se tropieza con un extraño saliente metálico en medio del bosque. Fascinada por el descubrimiento, Bobbi comienza a excavar y a excavar pero el objeto enterrado parece ser inmenso... y, aunque parezca imposible, la mujer sabe que se trata de una nave espacial.

Poe otra parte James Gardener, poeta, mejor amigo de Bobbi y también su amante ocasional, ha tocado fondo. Su alcoholismo está peor que nunca, ha perdido el empleo y ya no tiene nada por lo que vivir. Pero de algún modo siente que Bobbi está en peligro y decide ir a Haven a verla. Lo que se encuentra allí parece sacado de sus peores pesadillas.

Stephen King escribió esta novela cuando él mismo estaba sufriendo en sus propias carnes lo peor de sus propias adicciones, por lo que el protagonista, Gard, tiene mucho de él mismo. El propio escritor admite que no está nada orgulloso de esta historia, que la escribió en un mal momento y que no vale nada.

Desde luego podemos decir que Tommyknockers, que coge su nombre de una serie de rimas infantiles, es un libro más bien flojo. Trata algunas ideas interesantes pero se ve perjudicado por una primera parte excesivamente lenta y por su exagerada duración: el libro tiene casi novecientas páginas y realmente no eran necesarias tantas para contar la historia. En algunos puntos se pierde incorporando personajes y más personajes que a la hora de la verdad aportan más bien poco y peca de ser muy redundante. Es un libro que hay que tomárselo con paciencia porque no se lee precisamente de un tirón; lo mejor es ir dosificándoselo porque si no puede llegar a ser un tostón.

Pero no es una mala novela de fondo. Mientras que la primera parte es lenta y aburridilla, en cuanto llega la segunda parte todo mejora. En ésta segunda parte, cuando ya hemos pasado todo el tramo del descubrimiento de Bobbi y el pesado tramo de Gard y su obsesión con la energía nuclear, llegamos a la parte en la que vemos cómo empieza a afectar la nave a los diferentes residentes de Haven y las barbaridades que cada uno de ellos puede llegar a hacer. Este proceso de conversión, en el que los habitantes del platillo asimilan a todo el pueblo, es fascinante, y tiene algunos capítulos realmente brillantes y acongojantes como el del pequeño Hilly Brown y su hermanito David, trama que te mantiene en vilo hasta el final de la novela.

ABC adaptó el libro en forma de mini-serie en 1993

La tercera parte, por suerte, es bastante ágil y especialmente hacia el final, cuando Gard pone en ejecución su plan, consigue enganchar sobremanera hasta llegar a una resolución muy satisfactoria.

La novela aporta toques clásicos de la ciencia ficción como son la llegada de una invasión extraterrestre a la Tierra y la asimilación de los humanos por parte de estos. En este libro, los humanos de repente empiezan a tener ideas brillantes, fabrican objetos extraordinarios (y altamente peligrosos) y desarrollan una inteligencia fuera de lo común. También son capaces de comunicarse telepáticamente. Pero aunque pueda parecer una bendición no lo es en absoluto, ya que no es el único cambio que se produce en ellos: se les caen los dientes, sus cuerpos se transforman, sólo pueden respirar la atmósfera que se ha instalado en Haven (y que es áltamente tóxica para los que viven fuera) y en última instancia pierden todo lo que les hizo humanos alguna vez. Los extraterrestres en este caso son especialmente terroríficos porque no los ves venir; antes de que te hayas dado cuenta ya están dentro de ti, convirtiéndote, como han hecho infinidad de veces en otros planetas.

Como suele pasar en este tipo de historias, siempre tenemos a los héroes que de alguna manera consiguen resistir el empaque y se enfrentan al peligro de forma tan valiente como estúpidamente temeraria. Tenemos al propio Gard, a Ev Hillman, el abuelito de Hilly y David Brown que quiere hacer todo lo posible por ayudar a sus nietos, a Ruth McCausland,  a la que todo Haven quería y que no está dispuesta a convertirse en uno de ellos, al periodista John Leandro que sospecha que algo raro está pasando y quiere ser el primero en informar de ello...

Además de eso la novela también desarrolla otros temas de forma más subtextuada como son la espiral en la que uno entra cuando es adicto a alguna sustancia, las consecuencias de la radiación y la energía nuclear, la irresponsabilidad y temeridad de las personas normales que de repente obtienen un poder con el que ni soñaban hasta entonces y los peligros del borreguismo o la mentalidad de grupo, cuando todos siguen un mismo pensamiento único.      

Tommyknockers es, en esencia, el viaje personal de un alcohólico que cree que ya no tiene ningún motivo para vivir y que acaba por darse cuenta de lo mucho que ha malgastado su vida bebiendo cuando la podía haber utilizado para hacer algo grande, algo glorioso, algo como lo que es capaz de hacer cuando piensa que ya no le quedan fuerzas. ¿Sería la forma de King de enfrentarse a los demonios de dentro de su cuerpo, de deshacerse de ellos antes de que le convirtieran del todo? Es posible.

Tommyknockers no es una novela especialmente recomendable a no ser que se sea un fanático de King y ni aún así, es una de sus obras menores y hay que tomársela con mucha calma, pero se puede llegar a disfrutar especialmente si se supera la lenta primera parte.

Nota: 6

lunes, marzo 02, 2015

Misery

Obra del prolífico Stephen King, Misery es uno de los títulos más destacados de su bibliografía por su mezcla de intriga y terror.

Paul Sheldon es un escritor de novelas muy famoso por su saga de Misery Chastain, una serie de libros gótico-románticos que han causado las delicidas de millones de fans, especialmente mujeres. Para Sheldon estos libros son una manera de conseguir dinero fácil, pero no le llenan. Él quiere escribir literatura de verdad, literatura seria, quiere que le tengan en cuenta.

Tras escribir una novela con la que espera conseguir el prestigio que tanto ansía, Paul tiene un espantoso accidente de coche y despierta en la apartada casa de Annie Wilkes, una enfermera que se declara una gran fan suya. Pronto Paul descubre que se encuentra recluido en esa casa y que Annie no tiene ninguna intención de dejarle ir hasta que escriba un nuevo libro de Misery sólo para ella.

King consigue atrapar con un relato que en su mayor parte se sucede en la misma estancia; Paul apenas puede mover las piernas, destrozadas por el accidente, y además Annie le mantiene encerrado en la habitación, por lo que casi toda la historia se desarrolla en un mismo espacio. El libro engancha gracias al personaje de Annie, un personaje absolutamente desequilibrado que resulta terrorífico porque nunca sabes por dónde te va a salir, especialmente cuando Paul consigue enfurecerla. Paul ya desde un inicio sospecha que pasa algo, porque Annie no lo ha llevado al hospital, pero a medida que van pasando los días, las semanas y los meses, va siendo cada vez más consciente del monstruo con el que convive. Impagable el capítulo en el que Paul encuentra el álbum de recortes de su captora y descubre todos los horrores que ha cometido anteriormente.

La historia también explora un fenómeno que cada vez es más predominante como es el de los fans, y cómo estos fans se creen con derecho de exigir algo que no está en sus manos; ahora con las redes sociales, ¿cuántas veces no hemos visto como los fans de una serie, de unos libros o de una película protestan porque algo no es de su agrado? Especialmente se centra en aquellos fanáticos obsesionados con una determinada obra que creen que tienen un vínculo especial con el autor porque se han sentido muy identificados con la historia o los personajes, y por ser fan ya deberían recibir la gratitud eterna de éste. También toca la obligación que debe sentir el autor por continuar una obra que ni siquiera le gusta por la presión de los fans, que no aceptan otra cosa (Annie rechaza de inmediato su nuevo libro; Paul acaba admitiendo que volver al mundo de Misery le está haciendo crecer como escritor, al tener que ingeniar una solución para poder seguir desde donde lo dejó en la última novela).

Kathy Bates fue Annie en la adaptación cinematográfica

Misery es una novela terrorífica y fascinante a partes iguales, que si bien no es especialmente sangrienta, los momentos más horribles están tan bien pensados que cuando llegan, te dejan sin respiración (y es curioso que la escena más famosa de la película no sea exactamente como en el libro;en el libro es muchísimo peor).

Mientras que la película es más bien un thriller con humor negro, el libro logra crear una atmósfera mucho más asfixiante y hace un grandísimo trabajo en retratar la evolución psicológica de Sheldon; cómo vive su cautiverio, su adicción a los calmantes que le evitan el terrible dolor de sus piernas, el terror que le aspira Annie, el momento en el que pierde todas las ganas de luchar y empieza a pensar que quizá sería lo mejor que Annie le matara, y esa pequeña parte que se niega a rendirse y que le obliga a rebelarse contra su secuestradora.

La novela pierde un poco el ritmo cuando el autor incluye extractos del libro que está escribiendo Paul, yo personalmente los disfruté pero entiendo que a otros puede sacarlos de la historia.

Quizá el punto más débil es el final, porque tira de clichés de la típica peli de terror, pero una vez empieza la escena del desafío final, es imposible soltar el libro hasta saber cómo va a acabar.

No es el mejor libro de King pero sí podría estar en el top de los mejores. Un imprescindible para todos los fans del género de terror y por supuesto para los fans del escritor, aunque me imagino que pocos de estos habrá que no se lo hayan leído ya.

Nota: 8'5

jueves, diciembre 04, 2014

Mucho Ruido y Pocas Nueces

Mucho Ruido y Pocas Nueces (Much Ado About Nothing) es una obra de teatro de William Shakespeare conocida por la película que dirigió y protagonizó Kenneth Brannagh en 1993, que contaba con un repartazo de lujo con nombres como Emma Thompson, Denzel Washington, Robert Sean Leonard, Kate Beckinsale, Keanu Reeves y Michael Keaton.

Al contrario que otras de sus obras más conocidas, Mucho Ruido y Pocas Nueces es una comedia romántica y de enredos que da inicio cuando don Pedro, príncipe de Aragón, vuelve a casa tras salir victorioso en una guerra. Claudio, su mano derecha, se enamora de la hija del Gobernador de Mesina, don Leonato, y don Pedro se ofrece a ayudarle a conquistarla. Pero don Juan, el celoso hermano bastardo de Pedro, está dispuesto a utilizar toda clase de artimañas para evitar el enlace entre los dos jóvenes.

Por otro lado tenemos a don Benedicto de Padua y a Beatriz (Brannagh y Thompson NACIERON para interpretar a esos personajes), la sobrina de Leonato y prima de Hero, dos nobles que han jurado no contraer matrimonio jamás y que se tiran los trastos a la cabeza cada ves que se ven porque no se soportan. Sin embargo, Pedro, Claudio y los demás están convencidos que están hechos el uno para el otro y concebirán un plan para que surja el amor entre ellos.

Beatriz y Benedicto

Mucho Ruido y Pocas Nueces es una divertidísima historia llena de enredos y equivocaciones en la que se desarrollan dos historias de amor; una más inocente y juvenil, cuando Claudio se enamora perdidamente de Hero y ya no piensa más que en casarse con ella, y otra más inesperada, la de Beatriz y Benedicto que hacen realidad el dicho de "los que se pelean se desean". Es la relación entre ellos dos lo que hace que el libro sea inolvidable, ya que todos sus diálogos están llenos de ironía e insultos de lo más elaborados, incluso cuando ambos piensan que el otro tiene interés romántico hacia ellos y ellos mismos se han convencido de que corresponden ese amor.

El problema que tiene Mucho Ruido y Pocas Nueces es que todo el texto está lleno de juegos de palabras, dobles sentidos y sarcasmos varios que se pierden con la traducción, y eso que hay numerosísimas notas del traductor aclarando varios de esos chistes. Shakespeare era un maestro del lenguaje y aunque seguramente sus obras dramáticas como Hamlet o Romeo y Julieta sean más conocidas, demuestra aquí que la comedia era también lo suyo.

El libro se hace muy entretenido y se lee en un pis pas, pero claro, siendo una obra de teatro, pierde en forma de texto y vale mucho más la pena verlo interpretado, además de como decía en castellano pierde mucha de la gracia que tiene el texto original (que tampoco es muy accesible si no se tiene un nivel de inglés muy elevado).

Tenía mucha curiosidad por leer el libro ya que la película de Brannagh era una de mis favoritas en mi juventud y aunque he pasado un gran rato con él, me quedo con la adaptación.

Nota: 7.5

martes, octubre 14, 2014

Muerte en Cape Cod

Se trata de una recopilación de historias cortas de una de las maestras del género de intriga, Mary Higgins Clark, algunas de ellas protagonizadas por una de sus personajes habituales, Alvirah Meehan que tal cual Jessica Fletcher allá donde va se encuentra un crimen que ella misma se encarga de resolver.

Las historias están escritas en diferentes épocas, siendo las más antiguas a finales de los cincuenta y principios de los sesenta, se nota que son de las primeras porque en ambos casos las protagonistas son azafatas, la profesión que ejercía la autora antes de ganarse la vida con sus novelas.

Los relatos son los siguientes:

-Un Cadáver en el Armario (1990): Alvirah y su marido Willy vuelven de pasar unas vacaciones en Londres y se encuentran con el cadáver de una joven actriz de teatro dentro de su armario. La actriz trabajaba para Brian, el sobrino de Willy que se había quedado en su apartamento esos días, y lógicamente el chico se convierte en el principal sospechoso del asesinato. Alvirah, convencida de la inocencia de su sobrino, demostrará que él no fue quien le quitó la vida a la joven.

-Lotería de Navidad (1989): Ernie y Wilma llevan décadas jugando a la lotería con el mismo número, y por fin les ha tocado. ¡Dos millones de dólares! Ernie no puede esperar a que su mujer vuelva de visitar a su hermana para darle la noticia. El problema es que para celebrarlo Ernie se acaba emborrachando tanto que le cuenta a una conocida del barrio, Loretta, que tiene el boleto ganador debajo de la camisa, enganchado con un alfiler. Cuando acaba la noche apenas se puede mantener en pie, así que Loretta se ofrece a llevarle a casa... y al día siguiente, cuando Ernie despierta, se da cuenta de que el billete ha desaparecido. Está claro que se lo ha llevado Loretta, ¿pero cómo pueden demostrarlo? Wilma tiene la solución.

-Fontanería para Willy (1992): Después de que Alvirah y Willy salgan en un programa de televisión hablando sobre cómo ha sido su vida después de ganar la lotería y explicar que han ido administrando inteligentemente el dinero para no quedarse sin nada como les ha ocurrido a otros afortunados, Willy es secuestrado por un trío de criminales que acaba de salir de la cárcel y que ven en el secuestro una manera fácil de ganar dinero. Alvirah tiene unos días para retirar todo el dinero que tiene en el banco si quiere volver a ver a su marido con vida y tiene terminantemente prohibido el acudir a la policía, pero no piensa quedarse con los brazos cruzados cuando la vida de Willy está en juego.

-Voces en la Carbonera (1989): Mike se toma unos días de descanso y se lleva a su esposa Laurie con él a la cabaña de su difunta abuela. Laurie, una cantante con mucho talento, hace un tiempo que no es ella misma, puesto que por las noches sufre unas terribles pesadillas que la atormentan. Mike tiene la esperanza que unos días lejos de todo ayuden a su mujer, pero entonces Laurie empieza a recordar.

-Concurso de Belleza en el Palacio de Buckingham (1961): El anciano Sir Winston, con motivo de una entrevista por la nueva entrega de sus memorias, recuerda una noche memorable de 1961 en la que se celebró un concurso de belleza en el Palacio de Buckingham en el que participaron todas las primeras damas del mundo, entre ellas la reina Isabel o Jackie Kennedy.

-Vuelo con Escalas (1958): Jennifer es una azafata que recibe un encargo muy importante de su novio Dick, un periodista: ha de llevar una revista que contiene una lista de nombres de prisioneros desaparecidos de un avión en Corea a la redacción del periódico en cuanto su avión aterrice en Nueva York. Jen esconde la revista lo mejor que puede pero ésta desaparece. Jen deberá descubrir qué pasajero ha sido y recuperar la revista antes de que sea demasiado tarde.

-Polizón (1958): Carol, también una azafata, oculta a un polizón en su avión de regreso a Frankfurt. Se trata de un fugitivo buscado por el gobierno de Danubia, un chico de unos diecisiete años al que matarán si le encuentran. Carol ha de asegurarse de que el chico no es descubierto hasta que el avión aterrice, pero no lo tiene nada fácil cuando uno de los pasajeros es el mismísimo Comisario de Policía de Danubia.

-Muerte en Cape Cod (1989): Alvirah y Willy alquilan un chalet en Cape Cod y todo parece indicar que esta vez sí, sus vacaciones serán de lo más tranquilas. Excepto por el hecho de que su vecina, Cynthia, es una mujer que ha salido de la cárcel después de cumplir una condena de doce años por asesinar a su padrastro. Cynthia insiste en que es inocente y ha vuelto a Cape Cod para encontrar a una testigo que puede corroborar su coartada para aquella noche, y Alvirah decide echarle una mano.   

Como se puede ver no todas las historias giran en torno a un asesinato a resolver, pero sí que todas tienen un componente de misterio e intriga. Como es habitual en esta autora casi todas las protagonistas son mujeres inteligentes que se ven obligadas a utilizar toda su astucia para salir de la situación comprometida en la que se han visto expuestas, y como también es frecuente, las historias incluyen un punto romántico ya que normalmente las protagonistas de Higgins Clark siempre acaban encontrando el amor.

Las historias varían en longitud, de entre veinte y treinta páginas cada una excepto la primera y la última que ocupan unas cuarenta. Son misterios cortos que se resuelven enseguida pero que te van dejando con ganas de más y con personajes que pese a no tener demasiado tiempo están bien definidos.

Cualquiera que haya leído un par de libros de Higgins Clark sabe que tiene un estilo muy definido por lo que este compendio de historias cortas ofrece lo que se le da tan bien a la autora pero en dosis más pequeñas, además de que está muy bien poder leer algunos relatos que no tengan que ver únicamente con asesinatos, por ejemplo el del boleto de lotería es muy divertido e incluso la autora se atreve con el terror en una de las historias.. Muy buena opción para cualquier fan de ella, mi edición venía de regalo con una revista femenina así que, sin duda, es una lectura que cunde.

Nota: 7

domingo, julio 13, 2014

Cuentos Desde el Reino Peligroso

Cuentos Desde el Reino Peligroso es una recopilación de cuentos e historias que Tolkien escribió durante varios estadios de su carrera. El libro se compone por cinco historias:

-Roverandom: La historia de un perrito que enfada a un mago y es convertido en un juguete, yendo a parar a manos de un niño que sin querer lo pierde tras un día de juegos en la playa. El perrito vive varias aventuras en la luna y en el océano mientras busca la manera de volver a su estado natural y volver junto a su pequeño amo.

-Egidio, el Granjero de Ham: Egidio se convierte en una celebridad en su pueblo cuando consigue ahuyentar a un gigante que se había perdido y había terminado por causar todo tipo de daños y destrucción. Su valentía se vuelve tan famosa que cuando un dragón se acerca al pueblo, sus vecinos esperan que sea él quien vaya a enfrentarse a él.

-Las Aventuras de Tom Bombadil: Se trata de una colección de poemas, algunos de los cuales están protagonizados por el personaje conocido de El Señor de los Anillos. Algunos de estos poemas fueron escritos por Bilbo Bolsón o por Sam Gamyi.

-El Herrero de Wootton Mayor: En el pueblo de Wootton Mayor cada veinticuatro años se celebra una fiesta muy especial en la que el cocinero jefe prepara un espectacular pastel para los niños invitados a la celebración. Uno de esos niños se traga una estrella que estaba dentro del pastel y que durante años le permite visitar el mundo mágico de Fantasía, hasta que llega el momento de darle la estrella a otro niño.

-Hoja de Niggle: Un pintor se obsesiona con acabar el más ambicioso de sus cuadros, que empezó siendo la pintura de un árbol y fue creciendo y creciendo. Pero tiene un tiempo limitado para hacerlo ya que debe marchar de viaje y diversas distracciones no hacen más que llamar a la puerta.

Además de las cinco historias, al final del libro también viene recogido un estudio que hizo el escritor sobre la historia y significado de los cuentos de hadas, nombre que en muchas ocasiones se ha dado erróneamente a escritos que nada tienen que ver.

Lejos de proyectos como El Señor de los Anillos o El Simarillion, este libro de cuentos es mucho más sencillo y asequible, un libro que pueden disfrutar tanto los niños que están empezando a coger el gusto por la lectura como por los adultos que tienen el gusto por lo fantástico y lo mágico.

Este compendio demuestra una vez más la inacabable imaginación de un Tolkien como siempre apasionado por explorar otros mundos mucho menos mundanos que el nuestro. Algunas de estas historias son cuentos que él mismo inventó para sus hijos (Roverandom, sin ir más lejos, la creó para consolar a su hijo pequeño después de que éste perdiera a su perrito de juguete), otras son mucho más personales: Hoja de Niggle es un paralelismo con su propia situación personal, y es que el autor probablemente hubo un tiempo que pensó que jamás sería capaz de finalizar sus obras, cada vez más ricas en contenido y en apariencia interminables; El Herrero de Wooton Mayor es el último relato publicado por el escritor y tiene mucho que ver con la llegada de la vejez y el tener que aceptar que ha llegado el momento de dejar paso a las nuevas generaciones en vez de anclarse en el pasado y en lo que ya hemos dejado atrás para siempre.

Cuentos Desde el Reino Peligroso es un entretenido libro que si bien no es tan complejo ni tan inolvidable como las obras más famosas de Tolkien, deja un buen regusto y sin duda agradará a los fans del escritor. Pese a su tono algo más infantil, como digo, tiene algo para cualquier tipo de público, tanto el más joven como el más adulto.

Personalmente de todas las historias me quedo con la segunda, la más divertida de todas. 

Nota: 7