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viernes, marzo 23, 2018

Iron Man: La 2ª Guerra de las Armaduras

La 2ª Guerra de las Armaduras es una compilación de los números 258 a 266 de El Invencible Iron Man, guionizada y dibujada por dos pesos pesados dentro de Marvel, John Byrne y John Romita Jr respectivamente. El título rinde homenaje a una de las sagas más queridas y memorables del personaje, Armor Wars o Stark Wars, que se serializó durante los ochenta y revitalizó totalmente al hombre de hierro. Pese al título, la historia no tiene mucho que ver con aquella, y nos presenta una historia completamente diferente.

A Tony Stark se le acumulan los problemas. Primero, porque ha vuelto un enemigo de su pasado que ahora es excepcionalmente poderoso: Laser-man, que clama venganza contra Iron Man y no va a detenerse hasta conseguirla. Segundo, la salud de Tony se está resintiendo. Tercero, otro de sus enemigos quiere hacerse con el control de Iron Man, solo que en vez de ir a por la armadura, han ido directamente a por el hombre: sustituyendo el sistema nervioso de Tony por el suyo propio, el cual pueden controlar a distancia.

Esta saga nos ofrece una trama interesante y llena de acción que te hace sufrir por Tony porque, ¿cómo diablos te vas a librar de algo así?, y que vale la pena sobre todo por las ingeniosas soluciones que va encontrando Tony sobre la marcha con la ayuda del siempre maravilloso Rhodey. El dibujo de Romita es muy bueno, aunque no soy muy fan de cómo dibuja a Tony, pero por suerte este no sale mucho sin la armadura. Al contrario que la saga a la que rinde homenaje y otras aventuras del hombre de hierro, no ahonda tanto en el aspecto psicológico del propio Tony Stark, más allá de algunas menciones a su alcoholismo y de cómo sus excesos físicos le están pasando factura. Tal vez por eso, aunque disfruté mucho la aventura en sí, se me quedó un poco corto, porque me gusta más Tony cuando no es únicamente un héroe de acción.

Por otro lado, el final es un poco anticlimático, porque tampoco te explican mucho las motivaciones de DeWitt ni el motivo por el que quería vengarse de Tony Stark. Eso es lo que no me gusta de los cómics de superhéroes y por lo que leo tan poco, porque para saberlo todo te tienes que leer mil cosas, y ni siquiera está todo dentro de la serie principal del personaje.

Además de eso el cómic incluye una subtrama en la que el Mandarín despierta a un dragón milenario de inconmensurable poder (llamado Fin Fang Foom, no pueden ser más rancios) para hacerse con el control de China. Es básicamente una introducción a un enfrentamiento que tendrá lugar en otra saga, por lo que por si sola tampoco aporta mucho.

La 2ª Guerra de las Armaduras es una aventura muy disfrutable con un dibujo fantástico y una trama con la que Tony las pasa canutas pero que, al centrarse tanto en la acción y con ese final un tanto vacío, se queda un pelín coja para los que preferimos a un Tony Stark más complejo y torturado.

Nota: 3/5


sábado, febrero 24, 2018

El Invencible Iron Man: La guerra de las armaduras

Te das cuenta enseguida de que esto se dibujó en los ochenta por:
-La permanente tan hortera que luce el pobre Tony.
-Esas horribles moquetas en todos los despachos y habitaciones. ¡Muerte a la moqueta!

Armor Wars es una de las sagas del héroe de hierro que son consideradas como imprescindibles para los lectores y fans del personaje. En su momento Iron Man no gozaba de demasiado éxito entre el público de Marvel y gracias a historias como esta consiguieron hacer subir como la espuma la popularidad y las ventas de las aventuras de Tony Stark, millonario, playboy, filántropo.

En esta entrega, Tony descubre que su tecnología ha sido robada y que su enemigo Justin Hammer la ha vendido al mejor postor, propiciando que diversos villanos que utilizan armaduras blindadas han cometido crímenes con ella. Sintiéndose indirectamente culpable, Tony emprende una vendetta con el objetivo de destruir todas las armaduras que utilicen componentes que él ha fabricado... solo que no se detendrá cuando haya terminado con todos los villanos.

Aunque obviamente hoy en día es un cómic que se ve muy anticuado, especialmente en el dibujo, y que hay capítulos que son bastante meh con Tony enfrentándose a enemigos tan memorables como Zancudo o Manta Raya, al final me encontré realmente enfrascada en la lectura porque ofrece lo que es la pura esencia de Tony Stark. ¿Egomaníaco? ¿Jamás se responsabiliza de sus errores? ¿Solo piensa en sí mismo? Todo lo contrario; Tony cree que por su culpa gente inocente ha sido herida o peor y decide hacer algo al respecto. Solo que se ciega tanto en su intención de corregir todos sus errores que acaba cegándose hasta tal punto que la caga todavía más. En este caso, va a por aliados que poco tienen que ver con las actividades criminales de Hammer y quiere destruir tecnología que realmente sería beneficiosa para el público general si se le da un buen uso. Además, también propio de Stark, se empeña en hacerlo todo solo, sin aceptar ayuda (salvo la de Rhodey, que es el mejor amigo del mundo), desoyendo consejos y alejando a sus amigos. 

Mi capítulo favorito es, por supuesto, el que enfrenta a Iron Man y a Capitán América, porque resume muy bien hasta dónde es capaz de llegar Tony para ahogar un sentimiento de culpa por algo que ni siquiera es realmente responsabilidad suya. Cómo arriesga su amistad con Steve, algo que valora por encima de la mayoría de las cosas, convencido de que en el fondo se merece quedarse solo si ese es el precio por combatir sus propios demonios. Oh, Tony. 

También me gustó mucho el final: Tony está decidido a deshacerse de las armaduras para siempre, a sabiendas de que esa es la única manera de arrancar el problema de raíz. En el último momento, pero, se da cuenta de que eso también es una irresponsabilidad, porque si aparece otro enemigo y él necesita estar equipado para hacerle frente, no hacerlo también sería peligroso. Así que está condenado a repetir el círculo y a vivir torturado hasta el final de sus días, porque así es Tony Stark.

¿He dicho ya que quiero a Tony Stark y que digan lo que digan sus detractores sigue siendo uno de los superhéroes más humanos y complejos? 

Aunque en conjunto es una historia bastante simplona y que ese empeño por explicarlo todo en texto en vez de dejar que el lector se deje guiar por lo visual es un poco molesta, Armor Wars es una saga bastante interesante que ayuda a conocer mejor al hombre que se oculta tras la armadura.

Nota: 4/5

sábado, febrero 03, 2018

Best of Marvel: Los 4 fantásticos

A mediados de los noventa Marvel decidió hacer un reboot de varios de sus héroes más famosos para acercarlos a las nuevas generaciones y modernizar sus propiedades un poco. En el caso de uno de sus títulos más famosos y queridos, Los 4 Fantásticos, utilizaron a un autor mítico de la época como es Jim Lee.

Este primer tomo recoge los seis primeros números de los doce que componen este relanzamiento, y que comienzo con los inicios del grupo y sus primeras aventuras juntos, enfrentándose a enemigos de la talla de Namor o, cómo no, el Doctor Muerte. Entre los aliados vemos algunas caras conocidas como Estela Plateada, Capitán América, Thor, Pantera Negra y una breve aparición en forma de flashback de otros personajes como Tony Stark o Bruce Banner.

Se puede decir que este cómic estaba orientado a quien supiera poco o nada de Los 4F, es casi un Marvel para dummies porque es un ritmo muy rápido, concentrado y resumido de toda la historia de los personajes, y todo está tan mascadito que te explican hasta las cosas más simples. Realmente tiene poquita sustancia, pero no está mal del todo ver un enfoque diferente a las historias de siempre que ya habían quedado un poco anticuadas.

En cuanto a Jim Lee, su estilo es como siempre muy vistoso. Cuando era adolescente me chiflaba su dibujo, especialmente cuando trabajaba en Wild Cats, pero en esta ocasión lo he encontrado muy impersonal, no sé si porque ya soy adulta y valoro las cosas de otra manera o porque no le puso muchas ganas. Los personajes tienen muy poca personalidad (todos los tíos rubios son clónicos y todas las mujeres siguen el mismo patrón) y algunos diseños, como los de Nick Furia, son horribles.

No es precisamente la mejor versión de este mítico grupo pero se puede leer y para el que no domine mucho de cómics de Marvel, puede servir como introducción para iniciarse un poco en los orígenes de Reed Richards, Ben Grimm y los hermanos Storm y sus enfrentamientos contra villanos como Victor Von Doom o Galactus.

lunes, enero 08, 2018

El invencible Iron Man. Las cinco pesadillas

Las cinco pesadillas es el primer arco de una nueva colección protagonizada por Iron Man que supuso como un nuevo comienzo del personaje. Después de un renovado interés gracias a Civil War, el inminente estreno de su adaptación cinematográfica llevó a Marvel a pensar, con acierto, que mucho lector casual querría zambullirse en las aventuras de Tony Stark y qué mejor que hacerlo con una historia muy accesible que pudiera disfrutar cualquiera que hubiera visto la primera entrega de la trilogía con Robert Downey Jr. a la cabeza. Las cinco pesadillas es ideal en ese sentido, ya que no hay que tener un gran bagaje previo del personaje y de Los Vengadores en sí para entender la historia y además el villano de la función es Ezekiel Stane, el hijo de Obadiah, con lo cual sirve más o menos de nexo con el film.

Tony, director del conglomerado de industrias Stark y también director de SHIELD, se enfrenta a su mayor pesadilla: una célula terrorista está sembrando el caos y la destrucción con bombas humanas que se basan en la tecnología de Iron Man. El perpretador es ni más ni menos que Ezekiel Stane, que quiere vengar la muerte de su padre y destruir por completo a Tony Stark: no solo acabar con su vida sino también con todo su imperio.

Matt Fraction, con el dibujo del español Salvador Larroca, nos ofrece un thriller tecnológico muy completo que toca temas muy actuales como el terrorismo, el capitalismo, y la complejidad de hacer lo correcto, que a veces lleva a sacrificar cosas de uno mismo irremediablemente. El título hace muy buen trabajo mostrando todo el peso que lleva Tony sobre los hombros, que incluso desviviéndose por dejar su pasado armamentístico y su alcoholismo atrás se le sigue considerando como un perrito faldero del gobierno y un cerdo capitalista por los eventos que se producieron en Civil War; no solo eso, sino que desde el mismo SHIELD le echan en cara que no les proporcione la tecnología que utiliza en Iron Man y que se guarda para sí, pese al riesgo que correrían si esa tecnología cayera en malas manos.

Las cinco pesadillas es una magnífica reintroducción a un personaje que es mucho más que el playboy ricachón que le gusta jugar con armaduras, que juega muy bien con los tormentos que padece Stark día a día y que cualquier fan casual podrá disfrutar sin temor a tener que actualizarse con décadas de material. Además, el capítulo con Spider-man es una auténtica delicida.

Y, si uno ha visto todas las películas, reconocerá muchos elementos de este arco en Iron Man 3.

Nota: 4/5

miércoles, agosto 12, 2015

From Hell

Tras matar a sangre fría a cinco prostitutas y mutilar sus cuerpos en otoño de 1988, la figura de Jack el Destripador, al que nunca se llegó a atrapar ni a conocer su identidad, se ha convertido en todo un personaje místico que más de cien años después sigue causando una fascinación morbosa entre los amantes del misterio y del terror.

Alan Moore, uno de los mejores guionistas de cómics de la actualidad, catalogado por la crítica como el mejor escritor de cómic de la historia, y autor de obras como Watchmen, V de Vendetta o La Liga de los Hombres Extraordinarios presenta en la que es considerada por muchos su obra maestra una posible recreación de los crímenes de Whitechapel en la que la corona estaba detrás de todo. El dibujo, sucio y en algunos casos casi abocetado, y perfecto para el tono de la obra, corre a cargo de Eddie Campbell.

La novela desarrolla la teoría popularizada por Stephen Knight en su libro Jack the Ripper: The Final Solution que la Reina pidió al médico real, el anciano y brillante Sir William Gull, que eliminara a un grupo de prostitutas que amenazaban la integridad de la corona ya que disponían de la información que el príncipe Albert, nieto de la Reina y heredero al trono, se había casado y engendrado una hija con la dependienta de una confitería. Estas cuatro mujeres esperaban sacar algún dinero chantajeando al artista Walter Sickert (el sospechoso favorito para Patricia Cornwell, por cierto), amigo de la madre del príncipe y al que se le había encomendado su tutelaje, demandando dinero a cambio de mantener la boca cerrada.

Según esta versión, inverosímil por muchos expertos (ya que William Gull era un anciano de más de setenta años que había sufrido un infarto unos meses antes), los altos cargos de Scotland Yard estaban al tanto de lo sucedido y acabaron utilizando a un cabeza de turco (Druitt, otro de los sospechosos favoritos) para que no se supiera lo realmente ocurrido, y todo era una conspiración masónica ya que estos estaban inflitrados en varias de las capas importantes de la sociedad. 

From Hell es una gran obra porque Moore no se limita a relatar los crímenes sino que hace una deconstrucción de la sociedad londinense y las diferencias sociales entre la clase alta y los habitantes de los barrios bajos, pero no lo hace sólo de la época: los asesinatos de 1888 son el catalizador de la entrada del país al siglo XX. A tavés de una mirada a la arquitectura londinense, Moore hace un estudio sobre el alzamiento del poder del hombre sobre el de la mujer, del sol sobre la luna, y conjetura que otro de los grandes motivos de los asesinatos fue la necesidad de reivindicar este poder, haciendo todavía más palpable la misoginia inherente a una sociedad en la que la mujer era claramente inferior y hombres que consideraban que la igualdad era algo favorable y necesario, como Druitt, eran vistos a ojos de otros como una anomalía.

Johnny Depp y Heather Graham protagonizaron su adaptación cinematográfica, que no gustó a Alan Moore 

Narrada desde el punto de vista de Gull, la novela hace también un estudio sobre el viaje de éste y su espiral hasta la locura, perdiéndose cada vez más en una misión que él considera sagrada y llevando mucho más allá la petición de la Reina; él sólo tenía que eliminar a las amenazas, no llevar a cabo la carnicería que inflingió sobre los cuerpos de esas pobres chicas. Moore también explora la vigencia de la violencia en la sociedad, cómo un hecho aparentemente aislado puede repetirse decenas o cientos de años después porque el tiempo realmente no es algo lineal.

From Hell es una lectura muy densa en la que es evidente el muchísimo estudio e investigación que ha llevado a cabo Moore para prácticamente cada viñeta del cómic. No es una obra fácil de leer por este motivo (especialmente el capítulo en el que Gull y Netley se dan el paseo por Londres), además de ser extremadamente gráfica en las escenas de los asesinatos, pero es muy gratificante e informativa.

El autor hace uso de figuras históricas de la época como Oscar Wilde, John Merrick (El Hombre Elefante) o Alesiter Crowley, para enriquecer la historia, y pone mucho de su propia cosecha en las escenas en las que Gull es transportado a otros lugares, escenas entre lo onírico y lo surrealista con los que Moore trata de meterse en la mente de uno de los posibles sospechosos de haber sido Jack el Destripador. También hace un repaso a todos los otros sospechosos considerados, aunque indica que las probabilidades de que fuera cualquiera de ellos y no Gull son más bien escasas.

Para los amantes de las novelas gráficas más adultas y especialmente para los amantes de una buena historia sobre crímenes con una vertiente psicológica, From Hell es una obra absolutamente imprescindible que arroja luz (o no) sobre uno de los crímenes no resueltos más famosos de la historia, si no el que más.

Nota: 9