Mostrando entradas con la etiqueta policíaca. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta policíaca. Mostrar todas las entradas

viernes, marzo 29, 2024

Wonderland

Mi primer acercamiento a Jennifer Hillier, una autora de thriller bastante popular, ha sido con Wonderland, que nos trae una trama de secuestros y asesinatos que tienen lugar en un parque de atracciones.

En Goodreads mucha gente lo cataloga como terror pero es un thriller policíaco puro y duro. Cuando el cadáver de un mendigo aparece bajo la noria del parque de atracciones Wonderland, en la región de Seaside, Washington, la recién llegada al cuerpo de policía Vanessa Castro se encarga de la investigación. La trama se va complicando cada vez más a medida que Castro indaga en el caso y se da cuenta de que el cádaver hallado puede no ser la única víctima y de que varios chicos que trabajaban en el parque han desaparecido a lo largo de los años. 

Me ha gustado mucho el estilo de Hillier y básicamente he encontrado todo lo que me gusta en una novela policíaca: un caso que se va volviendo cada más siniestro a medida que van saliendo detalles a la luz y que me haga sospechar de todo el mundo hasta dar con el culpable, buen ritmo, una recta final de infarto, resolución satisfactoria. Sí que hacia la mitad se vuelve un poco más lento pero en general se lee realmente bien y el caso presentado, narrado a través del punto de vista de varios personajes, está muy bien llevado. Toda la historia sobre Wonderland y el bagaje que traía antes de que lo comprara el anterior dueño, los secretos que esconden varios personajes, la relación entre los chicos desaparecidos, la putrefacción que se esconde bajo ese lugar dedicado a la diversión y la felicidad, todo ello enriquece mucho la historia y el entorno en el parque le da mucha personalidad.

Entiendo que se considera terror precisamente porque la acción está enmarcada en el parque de atracciones y porque el museo de los payasos, con la sala dedicada a las muñecas de porcelana, es un escenario muy propio de una película de terror, pero creo que si uno lo lee buscando una novela de terror se va a llevar un chasco porque como digo es una novela policíaca con todas las convenciones del género.

Desde luego, a mí me ha resultado de lo más entretenida y en cuanto pueda leer más de la autora, lo haré con muchas ganas.

Nota: 4/5

sábado, mayo 27, 2023

Intrusión

Y llegamos a la última, al menos por ahora, entrega de la serie de la Brigada de Homicidios de Dublín de la escritora Tana French. French repite con los inspectores protagonistas de la anterior entrega, Steven Moran y Antoinette Conway, solo que esta vez la historia está narrada bajo el punto de vista de Antoinette, que es la única mujer en la brigada.

En El lugar de los secretos, el anterior libro, French experimentaba un poco en su narrativa lo cual dejaba bastante descolocado al lector, porque básicamente esta es una saga policíaca. Aquí ya volvemos a la trama policial pura y dura, de hecho creo que de los seis es el que más se centra en la investigación y un poco menos en la vida personal de la protagonista (que también, eso French nunca lo deja de lado). 

Antoinette y Steven están a punto de irse a casa tras el turno de noche cuando les cae en el último momento un caso de asesinato. Aislinn Murray, una chica de veintitantos, ha muerto en su apartamento tras golpearse la cabeza con el poyete de la chimenea. No parece un caso muy complicado: lo más probable es que Aislinn se peleara con su novio, este la empujara y le provocara la muerte. Y cuando el novio en cuestión les cuenta una historia que no se sostiene demasiado, solo les queda conseguir que confiese. Pero cuando la amiga de la víctima les cuenta que Aislinn tenía un novio secreto, Conway y Moran se preguntan si el caso no será más complejo de lo que aparenta ser. Además, Conway tiene el vago de recuerdo de haber conocido a la víctima años atrás.

Cuando cojo un libro de esta saga ya sé que voy a pasar un buen rato y una vez más French nos ofrece una novela policíaca muy bien hilada en la que la verdad va más allá de lo que parece en un inicio, y que puede salpicar a Antoinette y a Steven si no tienen cuidado. El caso de asesinato parece que tampoco va a dar mucho de sí pero vaya si French consigue mantener el interés con todas las teorías que se van montando los dos detectives, especialmente cuando Conway recuerda de qué conocía a Aislinn. Cuando se descubre todo el pastel es glorioso y está muy bien llevado, me encantó el final.

Además del caso en sí la novela incide en el acoso que sufre Antoinette en la brigada, cuyos miembros se muestran hostiles con ella y no la quieren allí. Conway es una protagonista genial (y tengo que felicitar a la traductora por el arte con el que ha traducido todos los insultos de Antoinette, que no son precisamente pocos) y su relación con Moran es uno de los puntos fuertes. Me gustó muchísimo cuando Antoinette empieza a preguntarse si su amistad con Steven, al que creía su único en la brigada, es realmente genuina, y cómo evoluciona todo a partir de ahí. También tenemos algo de drama familiar pero no tiene tanto peso en la trama como en otras entregas de la serie sino que más bien sirve como catalizador para que Conway termine por encajar algunas piezas sueltas del caso.

A estas alturas todo lo que pueda decir de esta serie es repetirme. Simplemente, es genial, French tiene una prosa fabulosa (aquí se corta un poco con su pluma evocadora, va más al grano en general) y las investigaciones siempre son interesantes, incluso hace esos interrogatorios interminables superamenos de leer. Creo que Tras Piel Ajena este Intrusión sería mi favorito, precisamente los dos cuyo punto de vista recae en las dos inspectoras. Ojalá French escriba alguno más, menos mal que todavía me quedan otro par de libros suyos autoconclusivos por leer.

Nota: 4/5

sábado, marzo 18, 2023

Kisscut - Grant County Series 2

La segunda entrega de la saga policíaca de Grant por Karin Slaughter también empieza con Sara entrando en un baño público y encontrando algo espeluznante. En este caso, mientras Sara pasa un sábado por la tarde en la pista de patinaje, de camino al baño se topa con Jenny Weaver, una niña de trece años que sale de ese mismo baño manchada de sangre. Mientras Sara, horrorizada, descubre que Jenny había intentado tirar por el váter a un bebé recién nacido, Jenny, en el aparcamiento, saca una pistola y apunta con ella a otro adolescente, Mark Patterson, amenazando con matarlo. El inspector jefe Jeffrey Tolliver, tras ver que no es posible razonar con la muchacha, no tiene más remedio que dispararla él. El caso, ya de por sí trágico, se complica todavía más cuando en la autopsia Sara hace otro terrible descubrimiento y llega a la conclusión de que Jenny no fue la que dio a luz a ese bebé.

Primero de todo, no recomiendo leer a Slaugher a cualquiera que necesite advertencias de contenido sensible porque Slaughter trata temas sumamente desagradables en sus libros y aquí no es una excepción ya que el abuso sexual a menores es básicamente en lo que gira la trama.

Aquí no tenemos un asesinato al uso sino que la muerte de Jenny al principio es lo que pone en marcha una investigación que destapa una trama de abusos que pone los pelos de punta (y lo peor de todo es que estas cosas pasan en la vida real, a menudo con gente en apariencia normal). ¿Lo peor que te puedas imaginar? Slaugher siempre va más allá. Mucho más allá. Cómo siempre me pasa con ella, tuve que cerrar el libro varias veces para recomponerme porque madre mía.

Eso sí, esta novela me hizo pensar en que a veces tenemos algunas ideas preconcebidas sobre determinados crímenes y tal vez por eso pasan algunas cosas desapercibidas hasta que ya es demasiado tarde. Al principio del todo estaba convencida de que cierto personaje iba a estar implicado simplemente porque no veía muchas más opciones y hubiera sido toda una sorpresa, sin tener en cuenta que sí, había más opciones pero no me paré a pensar en ello. Todos los criminales en las novelas de Slaugher son horribles, especialmente cuando se ponen a justificar sus crímenes, pero los de este libro se llevan la palma, en serio.

También vemos las consecuencias de los hechos ocurridos en el anterior libro. Lena convive con su trauma y su negativa a buscar ayuda la está haciendo deteriorarse cada vez más (aunque concuerdo con otros lectores que Lena en sí es bastante odiosa, la chavala debería mirarse lo de su homofobia), mientras que Sara y Jeffrey trabajan como pueden en su reconciliación al tiempo que se ven envueltos en este caso que a ambos los está afectando mucho.

Slaughter no es apta para todos los estómagos, pero para mí es una de las reinas del género. Sus tramas atrapan y siempre toman rumbos tan oscuros y depravados que me dejan con la boca abierta y con mi fe en la humanidad totalmente arruinada. 

Nota: 4/5

miércoles, junio 15, 2022

El lugar de los secretos

Sin comerlo ni beberlo ya voy por la quinta entrega de la serie de detectives de homicidios de Dublín de Tana French. Ya solo me queda uno después de este, aunque por suerte la autora tiene un par de libros auto conclusivos que también pienso devorar en cuanto tenga la ocasión.

En El lugar de los secretos recuperamos a algunos personajes que ya conocíamos. Stephen Moran, el novato que ayudó a Frank Mackey en la tercera novela, recibe la visita de Holly, la hija de Frank, ya una adolescente de dieciséis años, quien le trae una pista que podría ayudar a resolver un asesinato. Un año atrás, un adolescente llamado Chris Harper fue asesinado y su cadáver se encontró en las inmediaciones del prestigioso colegio privado de San Kilda, al que Holly asiste como interna. Jamás se llegó a encontrar al responsable, pero ahora, en un tablón en el que las alumnas del Kilda cuelgan secretos anónimos, alguien ha puesto una foto de Chris con el texto "sé quién lo mató". Moran forma equipo con la detective Antoinette Conway y esta vez la investigación les lleva a acotar el cerco de posibles sospechosos: dos grupos de cuatro amigas, ocho posibles asesinas y un motivo que todavía no está del todo claro.

Llegados a este punto ya me puedo declarar fan incondicional de French porque me lo paso genial con todas sus historias. Aunque se queda un poco por debajo de En piel ajena, creo que es el más parecido a este por los temas que trata, ya que el grueso de la novela está centrada en esa amistad tan íntima y fuerte entre Holly y sus tres amigas, una amistad moldeada por su vida como internas en una escuela privada, en la que están siempre juntas y que les da una sensación de seguridad y de protección que parece que vaya a durar para siempre pero que no deja de ser frágil puesto que una vez se gradúen y abandonen ese lugar, las cosas ya no volverán a ser iguales.

La novela está estructurada de forma que alterna un capítulo de la investigación policial de Moran y Conway con un capítulo del pasado escrito bajo el punto de vista de una de las cuatro chicas. Ambos van convergiendo poco a poco hasta llegar al momento del asesinato y la resolución de este un año después. La estructura funciona a las mil maravillas puesto que French es muy hábil proporcionando la información justa (y qué bien me lo pasé leyendo los interrogatorios, especialmente los de Joanne y su pandilla), y aunque el misterio en sí lo encontré previsible, no me importó porque es muy interesante ver cómo se llega a ese punto de no retorno.

La prosa de French sigue siendo muy elaborada, transportándote a esa escuela privada que parece idílica pero que esconde muchos secretos en su interior, y sus descripciones de los jardines, de las noches cuando las chicas salen a su calvero, son maravillosas. En esta ocasión Tana French incorpora un punto de realismo mágico que es un poco desconcertante porque en los anteriores no había nada mágico (aunque supongo que tampoco se puede descartar que hubiera algo sobrenatural en El silencio del bosque, si es que tomamos la magia en este libro como algo literal) pero que le da un toque bastante chulo a la historia.

Como siempre, French da mucha importancia a cómo esos instantes de nuestra infancia y juventud que son imposibles de replicar en la vida adulta nos acompañarán toda la vida, además de explorar ese miedo adolescente de que todo cambie irremediablemente, y la impotencia de ver caer la arena del reloj sabiendo que nada es eterno, ni siquiera una amistad que parecía inquebrantable.

También toca una vez más las dificultades que atraviesa la detective Conway al ser la única detective mujer en la brigada de homicidios, como ya le sucediera a Cassie en anteriores entregas, aunque la novela en este caso está narrada por Moran, que quiere entrar en la unidad sea como sea pero que es consciente de que si se convierte en el compañero de Conway, que no cae demasiado bien a los otros detectives, él mismo sufrirá la falta de camaradería. Si no me equivoco el próximo está narrado por Conway así que tengo ganas de saber más de ella. Frank vuelve a hacer aparición en este, sigue sin ser de mis personajes predilectos pero al menos no tiene demasiado protagonismo.

Una nueva entrega al nivel que nos tiene acostumbrados French, y una serie como siempre digo muy recomendada a los enamorados de la novela negra porque cada entrega ofrece un misterio interesante, una prosa muy cuidada, y algo único ya no solo dentro del género sino de cada una de las novelas que conforman esta interesantísima serie.

Nota: 4/5

domingo, enero 23, 2022

Blindsighted - Grant County Series 1

Hace tiempo que vengo buscando a alguna autora de thriller que me anime a leer y a coleccionar todas sus novelas, porque me gusta eso de ir leyendo en orden y de ser fiel a un escritor, más aún si sus libros son parte de una serie. El problema es que la mayoría de thrillers que termino por leer se me quedan algo cortos, hasta que hace un par de años cogí prestado de la biblioteca La Buena Hija de Karin Slaughter y me absorbió tantísimo que decidí que ella iba a ser una de las autoras escogidas.

Este año por fin me he puesto de propósito empezar con su bibliografía desde el principio de modo que empezamos con Blindsighted (Ceguera en español), la primera entrega de la saga Grant County con la forense Sara Linton como protagonista.

La acción de sitúa en el pueblo de Heartsdale, Georgia, un pueblecito al lado de un lago bastante tranquilo, hasta que Sara Linton se encuentra en el baño del restaurante que frecuenta el cuerpo mutilado y moribundo de Sibyl Adams, una profesora universitaria que además es ciega. Ese es el principio de un caso que deberán resolver Sara, que es la pediatra y forense del pueblo, su ex marido Jeffrey Tolliver, el jefe de policía, y la inspectora Lena Adams, la hermana gemela de Sibyl.

Como ya había leído anteriormente otra novela de Slaughter esta vez ya iba mentalizada, porque con los libros de esta autora se aplican todos los trigger warnings que se te puedan ocurrir. Slaugher es muy gráfica a la hora de describir los crímenes, y no solo eso sino que tiene una mente muy, muy retorcida; con este no había leído ni cincuenta páginas que ya tuve que cerrarlo para tomarme un respiro cuando Sara describe qué le hicieron exactamente a la pobre Sibyl. Además Slaugher suele escribir sobre crímenes con una alta dosis de violencia sexual hacia las mujeres, por lo que no es una lectura ligera precisamente; Ley y Orden: Unidad de Víctimas Especiales parece Barrio Sésamo a su lado.

Esta primera entrega de la saga de Gran County tiene todos los elementos de una buena novela policial: asesinatos truculentos, una investigación bien hilada, una resolución correcta y personajes interesantes con personalidades definidas y cuyas historias personales en este caso están íntimamente relacionadas con el caso a investigar, no solo Lena siendo pariente de la primera víctima, sino también Sara que años atrás vivió una terrible situación que tiene algo con ver con las connotaciones religiosas de estos nuevos crímenes.

La novela también tiene un punto romántico con la relación entre Sara y Jeffrey, divorciados tras una infidelidad de este pero que todavía tienen sentimientos el uno hacia el otro, y trabajar juntos en este caso les hace acercarse de nuevo. Me gustó mucho la relación entre los dos y tengo ganas de ver cómo se sigue desarrollando en las siguientes novelas. Además Sara es muy buena protagonista y también me encantó la relación con su familia.

Blindisghted me mantuvo en vilo hasta el final. Slaugther sabe crear un ritmo muy bueno a sus historias para mantenerte enganchada a sus páginas, y reconozco que no estuve muy avispada a la hora de juzgar a los sospechosos, lo cual es bueno, claro, porque así la intriga se mantiene hasta casi casi el desenlace

Por contra, el tema de la religión está un poquillo visto en los thrillers y los asesinos con esa motivación ya me cansan.

En definitiva, me reafirmo en mi decisión de seguir leyendo los libros de esta mujer aunque eso sí, poco a poco porque Slaughter es un rato sádica con sus personajes.

Nota: 4/5

sábado, diciembre 11, 2021

No hay lugar seguro

Continúo con la saga de los detectives de homicidios de Dublín de Tana French con No hay lugar seguro, la cuarta entrega. Como ya es habitual, el protagonista de esta novela era un personaje secundario de la anterior, Mike 'Scorcher' Kennedy, quien junto a su nuevo compañero, el novato Richie Curran, investiga el asesinato de una familia en una casa en la urbanización casi fantasma de Ocean View, en lo que se llamaba antes Broken Harbour. Con un padre y sus dos hijos pequeños muertos y la madre en el hospital en estado crítico, Kennedy y Curran tienen que determinar si el culpable fue un intruso o por el contrario alguien de dentro de la casa.

Después del segundo, para mí este es el misterio más interesante de lo que llevamos de saga. A priori parece un caso simple, e incluso parece que los detectives lo van a resolver a las pocas horas de producirse el crimen pero lo cierto es que la troca se va embrollando y el hecho de que Kennedy y Curran tengan teorías diferentes sobre lo que realmente pasó en esa casa no ayuda a hacer las cosas más fáciles.

Debo decir que toda la trama del animal en el desván me tuvo fascinada, especialmente las partes en las que los detectives encuentran las entradas en los diferentes foros con el dilema del bicho en cuestión. Al principio parece un aspecto menor pero cuanto más avanza la historia, más importancia va cogiendo, y le da un punto genial al misterio.

En esta entrega encontramos las características que ya son habituales en French: el misterio se entremezcla con la vida personal del protagonista, en este caso una tragedia familiar de Mike en la misma Broken Harbour cuando era un adolescente, y como es natural volver al lugar le hará desenterrar recuerdos que había luchado muy duro por mantener ocultos; también la novela hace gala de una de las cosas que más me gustan de la autora, y es jugar con el pasado idílico (en este caso, de las víctimas) y cómo la vida se ocupa de poner trabas  hasta llegar al punto de no retorno. Aunque aquí está un poco más comedida, me encantaron los episodios de juventud de Jenny, Pat, Conor, Fiona y los demás, y leer acerca de ellos hace que cuando por fin se desvela la verdad del caso todo resulte todavía más trágico.

Otro aspecto que French siempre añade a sus novelas es la recesión y la profunda crisis por la que atraviesa Irlanda, y cómo eso afecta a los personajes, provocando el fuerte deterioro mental que supone perder tu trabajo y ser incapaz de encontrar otro para mantener a tu familia, por no hablar de esos desarrollos urbanísticos que venden viviendas prometiendo el oro y el moro y que terminan siendo abandonadas cuando se acaba el dinero, sin tener ningún tipo de consideración por el que ha invertido todos sus ahorros en lo que termina siendo una estafa.

También me gustó mucho el desarrollo de la relación de mentor-pupilo entre Kennedy y Richie, su camaradería, la forma en la que se complementan trabajando y cómo Scorcher empieza a pensar que tal vez ha encontrado a su compañero definitivo. Las partes con Dina, sin embargo, se me hicieron bastante pesadas.

No hay lugar seguro es una nueva entrega en una saga que sigue siendo muy sólida y superdisfrutable si como yo devoráis las novelas negras policíacas. Ya solo me quedan dos más para ponerme al día.

Nota: 4/5

domingo, noviembre 24, 2019

El silencio de bosque

Estoy en una época en la que me apetece leer novelas policíacas y si son series mejor que mejor. Tana French es un nombre que veo mencionado a menudo en listas de recomendaciones (especialmente en listas de novelas de detectives con tono creepy) y además su serie de la Brigada de Homicidios de Dublín está de moda ahora porque ha comenzado a emitirse una adaptación a serie de televisión.

El silencio del bosque es el primer libro en una serie en la que cada entrega está protagonizada por una pareja de detectives diferente. Aquí el misterio está narrado en primera persona por Rob Ryan, un joven detective que junto a su compañera y mejor amiga Cassie Maddox investiga el asesinato de una niña de doce años en la pequeña localidad de Knocknaree. Es un caso muy personal para Rob, porque podría tener conexión con un misterio de su propia infancia: a esa misma edad, él y sus dos mejores amigos se internaron en el bosque de esa misma zona y desaparecieron. Al único que encontraron fue a Rob, horas después, herido y con las zapatillas empapadas en sangre que no era suya. Jamás se supo que había pasado con los otros dos niños, pero tal vez ahora con este nuevo caso se pueda esclarecer lo que sucedió.

Para ser la primera novela de la autora es de lo más interesante. French tiene una prosa elaborada y descriptiva que enriquece mucho la narrativa, yendo más allá de un puro procedimental policíaco. La autora reflexiona acerca de temas como los intrincados pasajes de la memoria, el poder de la nostalgia o las diferentes formas en las que el mal llega a arraigar en su entorno.

El misterio del asesinato de la niña es lo suficientemente intrigante, pero no tanto como el misterio original... y ese es uno de los aspectos más polémicos de este libro, el hecho de que la resolución del segundo no sea nada satisfactoria. El primero tiene un cierre bastante correcto, no es sorprendente porque no es difícil juntar las pistas pero tampoco demasiado obvio.

Lo peor que tiene El silencio del bosque, por eso, es su protagonista. Al principio empatizas con Rob, quieres que tenga un cierre a su tragedia, y su relación con Cassie es fantástica. Pero a medida que avanza la historia Rob se vuelve cada vez más y más imbécil, no deja de tomar decisiones absurdas y el desarrollo de su amistad con Cassie no me gustó nada de nada. Algo que vi muy presente en esta novela, además, es un punto de misoginia. La forma que tiene Rob de juzgar a las mujeres no creo que sea algo intencionado para mostrar que el personaje es así, sino que es la forma de pensar de la propia Tana French. Algún que otro momento me dio ganas de tirar el libro a la pared por esos comentarios tan rancios que ya no vienen a cuento, y más en una novela en la que se supone que estás explorando lo difícil que es para una mujer hacerse valer en una brigada como la de homicidios y en Dublín, que todavía está chapada a la antigua.

Pero quitando eso el estilo de French me gustó mucho, así que tengo fe en que sus siguientes libros mejoren esos puntos que aquí no me convencieron.

Nota: 3/5

lunes, septiembre 30, 2019

Todos mienten

Por fin, después de unos cuantos thrillers a los que les tenía ganas pero que me han dejado más bien fría, he encontrado uno que me ha convencido y con creces.

Everything you want me to be, The Last Act of Hattie Hoffman o Todos Mienten es la segunda novela de la autora Mindy Mejia y su primer thriller, que la puso en el punto de mira de los aficionados del género. La autora nos traslada a su Minnesota natal, a un pequeño pueblo de esos en los que casi todo lo que pasa es puertas para adentro y en el que se ha encontrado el cadáver de una chica de dieciocho años en un almacén abandonado. La joven ha sido asesinada y desfigurada, pero la identificación del cuerpo confirma que se trata de Hattie Hoffman, una muchacha brillante aspirante a actriz que soñaba con marcharse a Nueva York a empezar una nueva vida. A medida que avanza la investigación sobre su muerte, se destaparán muchos secretos que ni los más allegados a la chica podían siquiera imaginar.

La novela está narrada a través de tres voces: Del, el sheriff que investiga el asesinato y que lidia no solo con la presión de tener que resolver un caso así con rapidez sino que tiene que convivir con el dolor que le supone que la víctima sea la hija de su mejor amigo; la propia Hattie, y Peter, el profesor de lengua y literatura de esta, ambos en los meses previos a la muerte la chica y que nos conducen por todos los acontecimientos que la llevaron a ese triste final.

Mientras voy pasando de un thriller popular a otro voy descubriendo lo que realmente me gusta, y Todos Mienten definitivamente entra en mi perfil: investigación policial con mucho énfasis en la psique de los personajes involucrados. Mejia hace un grandísimo trabajo en este aspecto, especialmente en el caso de Hattie, esa chica que siempre estaba interpretando un papel para complacer a todo el mundo a su alrededor y que en realidad no tenía ni idea de quién era ella.

La evolución de Hattie y de Peter es tan interesante y está llevada de una forma tan realista que, pese a todo, te mantiene en vilo hasta el final, y los capítulos de Del, mientras va encajando todas las piezas, aportan el contrapunto perfecto para ir comprendiendo que es lo que pasó realmente para que una chica con un futuro tan prometedor, una chica a la que nadie conocía realmente, tuviera ese final tan trágico. La narración de Mejia es cautivadora desde el principio, y te atrapa en un misterio que, si bien no es especialmente complicado, te tiene tratando de adivinar durante toda la lectura. Es de esos thrillers en los que anticipar cosas te hace disfrutar todavía más en vez de sentir decepción por haberlo visto venir.

A través de los paralelismos con obras literarias clásicas como el Macbeth de Shakespeare (el tema de la maldición está muy interesante, además), Mejia explora temas como la identidad, la forma en la que nos comportamos en función de con quién estemos, y hasta dónde somos capaces de llegar para conseguir aquello que más anhelamos. 

Todos Mienten se aleja de esos thrillers que solo buscan dar que hablar con un giro en el último momento y que ofrecen poca sustancia. Estamos ante una historia madura, que se toma su tiempo en desarrollar su trama y que ofrece un misterio de esos en los que el por qué es tan importante como el quién. Ua novela prácticamente impecable y con un poético final que nos arrancará un suspiro en cuanto pasemos la última página. Recomendado para aquellos que quieran un buen thriller con un poquito más de chicha.

Nota: 4/5

domingo, enero 31, 2016

Mr Mercedes

Publicada en 2014, Mr Mercedes es la primera novela de una trilogía protagonizada por el detective retirado Bill Hodges.

Mr Mercedes aleja a Stephen King de su estilo habitual y en esta ocasión nos presenta un thriller puro y duro sobre un detective que quiere sacarse la espinita de una masacre que quedó sin resolver antes de que se retirara del cuerpo, y un asesino al que le encanta jugar con la mente de sus víctimas.

El inspector de policía Bill Hodges (de primer nombre Kermit) lleva retirado seis meses, y no se acaba de acostumbrar a su nueva vida. Divorciado, con una hija con la que apenas se ve, pasa sus días viendo telebasura y entreteniendo la idea del suicidio. Entonces, recibe una carta en el buzón de alguien que asegura ser el responsable de una masacre que quedó sin resolver: mientras un numeroso grupo de personas en paro hacía cola para asistir a una feria del trabajo que abriría sus puertas a primera hora de la mañana, un Mercedes se estampó contra la multitud provocando la muerte de ocho personas e hiriendo de gravedad a otras quince. El responsable quedó impune, y ahora se pone en contacto con Hodges y le anima a escribirse con él en un foro anónimo.
La idea detrás de la carta era animar a Hodges a dar ese último paso hasta el suicidio, pero lo que no se imagina el asesino es que acaba de darle al inspector una poderosa razón para querer seguir viviendo.

El mayor interés que suscitaba esta novela era el de ver a un autor como Stephen King ofreciendo su versión de una novela policíaca clásica. No se trata en sí de un misterio a resolver puesto que la identidad del asesino es revelada ya de inicio, sino más bien asistimos al juego del ratón y el gato por parte de ambas entidades, el policía y el asesino, y su persecución mutua con el objetivo de arruinar la vida del otro. Pero, en este juego, ¿quién es el ratón y quién es el gato?

El libro empieza muy bien con la intro del crimen del Mercedes y continúa todavía mejor con la carta del asesino y cómo intenta provocar a Hodges con ella. De mis partes favoritas del libro son las provocaciones del uno y del otro a través del foro anónimo, los mensajes incendiarios (e irresponsables, eso también) de Hodges y cómo afectan a Brady son buenísimos. Pero, aunque es entretenido desde el principio hasta el final, la novela se resiente porque la historia en sí es muy justita y los personajes tampoco dan demasiado de sí.

Empezamos por Hodges, que se supone que es un inspector de policía ejemplar con una gran carrera a sus espaldas, muy intuitivo y capaz en su trabajo, pero no acabamos de verlo. Primero, con el crimen que quedó sin resolver: apenas investigaron nada y dieron por válida la creencia de que la dueña del Mercedes se dejó las llaves puestas sin tener en cuenta ninguna otra posibilidad, ¡solo porque la mujer les caía mal a Hodges y a su compañero! Y, después, una vez retirado, es un poco absurdo que Hodges en ningún momento contacte con la policía y decida investigarlo él todo por su cuenta, más cuando tampoco tenía ninguna cuenta pendiente con el asesino. Luego sí la tiene, obviamente, pero razón de más para ir a sus antiguos compañeros... Además el personaje en sí es bastante típico y no tiene demasiados matices. Empatizas con él porque es el protagonista, pero es un personaje no demasiado interesante.

Luego tenemos a Brady, el asesino, que parecía prometedor al principio pero que se desinfla muy rápido. En este tipo de libros siempre es genial poder meterte en la mente de un asesino y saber cómo piensa para darnos cuenta de lo depravado y malvado que puede llegar a ser. Brady se nos presenta como un asesino muy inteligente y calculador que sabe cómo manipular a las personas y jugar con ellas hasta llevarlas hasta donde él quiere, y aunque eso es cierto, también lo es que a la hora de la verdad Brady no es más que un niñato con daddy y mommy issues que se ajusta a todos los clichés habidos y por haber del psicópata con problemas familiares. Un buen hostiazo se merece este personaje, bastante decepcionante, aunque sin duda alguna lo mejor de la novela es su flashback sobre lo sucedido con su hermano Frankie, eso sí que es pura esencia Stephen King.

Los personajes secundarios están bien, pero también sufren algunos problemas de caracterización. Por ejemplo Jerome, cuando Hodges solo cuenta con él es un superentendido de la informática, pero cuando entra en escena Holly de repente Jerome ya no sabe hacer algunas cosas básicas. Janey me caía bien pero su única función es la de ofrecer un romance bastante descafeinado con el protagonista y poco más. Aun así el trío Scooby Doo es divertido, por lo diferentes que son entre sí y cómo se las ingenian para ir encontrando todas las respuestas entre los tres.

Es la primera vez que leo un libro de Stephen King moderno (bueno, en su época supongo que los que leía eran modernos entonces) y me ha hecho mucha gracia encontrarme referencias a series de televisión, a cosas como Netflix y tal. Incluso King hace una referencia a la película de It, muy en su línea. Es la primera vez eso sí que leo a King en inglés y me ha gustado poder disfrutar de la historia tal cual está escrita por el autor.

He de decir que me reí mucho con los problemas informáticos que resolvía Brady en su trabajo, porque se supone que era para recalcar las pocas luces de los clientes que le llamaban por tonterías, pero también dejaba claro que King no es tampoco un as de la informática: los problemas eran en plan la mujer no se ha dado cuenta de que ha desenchufado el ordenador y por eso no se enciende, o al hombre se le ha congelado la pantalla y no ha pensado en hacer el reset de toda la vida.

Mr Mercedes es un libro que se lee bastante bien y que engancha nada más que para ver cómo atrapan al imbécil del asesino, y está bien ver la incursión de King en el género de la novela policíaca, pero más allá de eso, estaría en la pila de los libros más flojitos del autor. De hecho lo ha escrito King como lo podría haber escrito cualquier otro autor de novela de misterio porque no ofrece nada especialmente original ni novedoso al género.

Habrá que ver qué tal las otras dos entregas de la trilogía.

Nota: 6