viernes, abril 24, 2020

Leyendo Sherlock Holmes: El valle del terror

El valle del terror es la cuarta y última novela de Sherlock Holmes, y la segunda en la edición que estoy leyendo que las ordena por edad del detective.

Holmes recibe un mensaje cifrado con la advertencia del futuro asesinato de un hombre llamado Douglas que vive en Birlstone; pero el detective no está a tiempo de hacer nada puesto que nada más terminar de descifrar el mensaje cuando su colega el inspector MacDonald le hace saber de la muerte de John Douglas y solicita su ayuda para resolver el misterio.

Sherlock Holmes (1984-1994)

La novela tiene una estructura muy similar a la de Estudio en escarlata, con dos partes diferenciadas, aunque al menos aquí el autor avisa cuando pasa a la segunda parte de lo que se va a encontrar el lector. En la primera parte encontramos el misterio en sí, que ya queda resuelto del todo (y, por una vez, ¡fui capaz de adivinar el desenlace! Aquí Doyle es más magnánimo con las pistas y Holmes no lo resuelve todo en un minuto), y en el que lo más desconcertante es el modo en el que el asesino escapó tras cometer el crimen, ya que todas las teorías al respecto parecen posibles, pero tirando a implausibles. 

En la segunda parte, tenemos de nuevo un relato histórico, esta vez situado en un valle minero de Vermissa, en Estados Unidos, y que explica las razones por la que Douglas es un hombre perseguido por los miembros de una antigua sociedad a la que pertenecía. Es una historia de mafias y actos de terror por un grupo que parece inmune a la ley. Se nota que Doyle cuando más disfruta es cuando se puede meter de lleno en estos relatos que nada tienen que ver con Holmes, y la resolución es fantástica.

Cabe destacar que es la primera mención que hace Holmes de su nemésis Moriarty, aunque aquí opera totalmente en las sombras. Ya se intuye hasta donde llega el alcance de su siniestra influencia, por eso...

A fair maiden

Joyce Carol Oates es una novelista muy prolífica a la que tenía ganas de probar, y cuando vi esta novela corta en la biblioteca me lancé a por ella sin dudarlo. Y la verdad, una vez leída la he dejado digerir un par de días para formarme una opinión pero sigo sin saber bien bien qué pensar de ella.

En A fair maiden Oates nos cuenta la relación que se forma entre Katya, una chica de dieciséis años que está trabajando como canguro de una familia adinerada durante el verano, y Marcus Kidder, un rico y sofisticado hombre de sesenta y ocho años que se fija en ella. 

El tono de la novela es fantástico; es como un cuento de terror gótico (muchos la comparan con una versión de Caperucita) pero ambientado en el presente, decididamente oscuro e inquietante. La historia está narrada a través de los ojos de Katya, que es posible que nos sea una narradora 100% fiable, y Oates hace un gran trabajo mostrando los pensamientos de una chica tan joven que cree que sabe lo que está haciendo y que es ella quien domina la situación pero que está siendo manipulada por alguien mucho más experimentado que está claro que no es la primera vez que hace algo así. No es una lectura precisamente agradable, todo el rato estás esperando que algo horrible pase y ver cómo Katya justifica todo el tiempo la actitud de los demás y especialmente de Kidder convenciéndose de que nunca le haría daño porque la quiere como no la ha querido nunca nadie y porque la considera alguien especial y única es muy triste. La autora desde luego clava la forma de comportarse de este tipo de depredadores y lo fácil que es manipular la mente de alguien tan vulnerable e impresionable como es una niña de dieciséis años que proviene de una familia desestructurada. Se puede argumentar que Katya no es inocente del todo porque ella también saca tajada, aceptando el dinero de este sin pudor, pero uno es un adulto y la otra no lo es.

Lo más descorazonador de este relato es la forma en la que describe las interacciones con los hombres a las que está acostumbrada Katya, y cómo ha aprendido a tratarlos para no incitar su furia (y aun así...). Y vaya, en general todos los personajes de este libro, salvo los niños a los que cuida Katya, son personas muy cuestionables, pero me pareció todo bastante realista por desgracia.

La prosa de Oates es magnífica y mantiene el suspense en todas y cada una de las páginas de este retorcido cuento de hadas que es, sin duda, una lectura interesante a la par que deprimente.

Nota: 3/5

lunes, abril 20, 2020

Sentido y sensibilidad

Sentido y sensiblidad es la primera novela publicada de Jane Austen, y en ella seguimos a las hermanas Dashwood, Elinor, de diecinueve años, y Marianne, de diecisiete, que junto a su madre y hermana pequeña se mudan a una pequeña granja en el campo tras la muerte de su padre.

Tiene todos los ingredientes que atrapan a los lectores de Austen, es decir, heroínas decididas y con personalidad, romances que van en direcciones inesperadas, un nutrido grupo de personajes cada uno con sus intereses propios y un magnífico estudio de las costumbres de la época, con ese habitual toque de la autora con el que se cachondea sutilmente de esas insignificancias que resultan tan importantes para los que tienen dinero.

Esta novela es un poco menos fluida que las siguientes de la escritora, y reconozco que me costó un poquito meterme de lleno en ella porque aunque son buenos personajes, ni Elinor ni Marianne son tan memorables como lo son Elizabeth o Emma. Creo que donde realmente brilla Austen es cuando se centra en los personajes imbéciles, por ejemplo el señor y señora Dashwood (hermano y cuñada de las chicas), solo la conversación en la que él está valorando cómo honorar la promesa hecha a su padre de ayudar a sus hermanas y la forma en la que su mujer lo convence para ir rebajando sus posibles ofertas es oro puro. También me declaro fan de la señorita Lucy Steele, y de esa forma tan pasivo-agresiva en la que ella y Elinor se tiran los trastos a la cabeza continuamente, y del hermano de Edward, Robert.

¿Los intereses amorosos? Tampoco son de los mejores que ha escrito Austen, a Edward le falta sangre, pero admito que son la mar de entretenidos (especialmente Willoughby) y que la historia toma un par de rumbos que no me esperaba para nada.

Le falta el sentido del humor que encontramos en Orgullo y Prejuicio o Emma, tal vez es la menos moderna de todas en cuanto al rol de sus mujeres protagonistas, y es un poco lenta comparándola con otras novelas de la autora, pero no deja de ser una delicia como todo lo que escribe Austen, con esa mirada tan particular a la sociedad de la época que sigue encandilando a lectores de todo el mundo siglos después de haber sido escrita.

Nota: 4/5

jueves, abril 16, 2020

Leyendo Sherlock Holmes: Relatos II

ESCÁNDALO EN BOHEMIA

Holmes ayuda a un rey extranjero que necesita recuperar una foto comprometedora con una antigua amante; está a punto de casarse y su ex amante amenaza con hacer pública la foto y arruinar el compromiso. Holmes pronto idea una manera de averiguar dónde tiene escondida la fotografía la señorita en cuestión, que hasta el momento se ha mostrado sumamente cauta y escurridiza.

Este es uno de los relatos más importantes de todo el lore holmesiano puesto que se trata de la primera aparición de la mujer, Irene Adler. No solo eso, sino que es el primer fracaso de Holmes y quien le supera en intelecto es nada más ni nada menos que una mujer, algo que para el detective era impensable antes de conocerla a ella. A Holmes le impresiona muchísimo ese breve encuentro con una mujer tan fuera de lo común y hay múltiples teorías acerca de si entre ellos dos había algo más que admiración mutua, pese a la introducción de Watson en la que muy convencido nos explica por qué Holmes es incapaz de abandonarse a algo tan fútil como el romance.

También interesante es la descripción de la rutina de Holmes ahora que Watson ya no vive con él, intercalando semanas de investigación y actividad con otras en las que simplemente se dedicaba a las drogas.


EL HOMBRE DEL LABIO RETORCIDO 

Watson acude a un fumadero de opio en busca del marido de una amiga de su esposa cuando se topa con Holmes, que se encuentra en el tugurio disfrazado en mitad de una investigación que le tiene descolocado. Está tratando de averiguar qué le pasó a un hombre adinerado que fue avistado por su esposa en el segundo piso del lugar y que luego pareció esfumarse, sin más testigo que un mendigo que asegura no saber nada. Holmes está convencido de que el desaparecido ha sido asesinado, pero no encuentra la forma de probarlo.

Un caso divertido con una resolución muy chula. Es gracioso cómo Watson lo deja todo para irse a investigar con Holmes pese a que, una vez más, él se limita a escuchar y a tomar notas. Él se lo pasa pipa, vamos.


LAS CINCO SEMILLAS DE NARANJA

Un joven muy asustado solicita la ayuda de Holmes tras recibir un sobre con cinco semillas de naranja en el que se le exige que devuelva unos papeles que ya no existen. Su padre y su tío recibieron cartas semejantes y al poco tiempo encontraron la muerte, por lo que el caso es de extrema urgencia.

En esta ocasión Holmes se efrenta... ¡al KKK! Dando por saco desde tiempos inmemoriales... Es una historia un poco agridulce porque técnicamente Sherlock lo resuelve, pero no se termina haciendo realmente justicia.

Sherlock (2010-2017)


UN CASO DE IDENTIDAD

Un nuevo caso para la pareja a los que se les pide que encuentren al prometido de una muchacha, desaparecido momentos antes de su boda.

Este relato es más ligerito aunque sinceramente, da un poco de rabia cuando Holmes ya lo resuelve todo escuchando el relato inicial de su cliente. ¡Si es que a veces no investiga apenas nada! Como dice Sherlock aquí no se ha cometido delito alguno pero menudo ser más despreciable el que está involucrado en el asunto, madre mía.


LA LIGA DE LOS PELIRROJOS

Holmes y Watson se enfrentan a un caso de lo más peculiar: un hombre, dueño de una pequeña casita de empeños y con el pelo rojo como el fuego, les va a ver para explicarles su asombrosa historia: un día vio en el periódico que la Liga de los Pelirrojos, de la que no había oído hablar en su vida, estaba buscando un nuevo representante. Su ayudante le animó a presentarse al puesto, ya que no tenía nada que perder, y le dieron el trabajo, que simplemente consistía en estar en un despacho cuatro horas cada mañana y copiar la enciclopedia a cambio de una nada desdeñosa cantidad. Al hombre le parecía un complemento fantástico a su negocio hasta que se encuentra el chiringuito cerrado sin ninguna explicación, razón por la que acude a Holmes.

Me ha encantado este relato, es de los más originales hasta el momento. El caso que parece una broma que le han gastado al pobre hombre resulta que tiene detrás a una de las mentes criminales más importantes del país (no, no es Moriarty todavía) y sin saberlo él, se está fraguando un plan de lo más elaborado para cometer uno de los delitos del siglo. Menos mal que está Sherlock Holmes para pillar a los criminales con las manos en la masa.


LA AVENTURA DEL DETECTIVE MORIBUNDO

Watson se lleva un susto tremendo cuando la señora Hudson, la ama de llaves de Holmes, viene a verlo muy asustada porque el detective se está muriendo. Watson va corriendo y efectivamente se encuentra a su amigo en las últimas, víctima de una desconocida enfermedad tropical. El médico se empeña en ir a buscar a alguien que pueda ayudarlo, pero Holmes insiste en que solo puede ayudarle una persona y necesita que Watson siga sus instrucciones al pie de la letra.

Otra historia que no es para nada lo que parece y de nuevo Holmes demuestra que es un hombre de incontables recursos. Me gustó la comparación que hace el señor Smith (el médico al que va a buscar Watson) del trabajo que hacen Holmes y él, afirmando que es muy similar solo que él caza microbios en vez de criminales. ¿Suena similar a una de las adaptaciones más conocidas con un cascarrabias doctor especialista en diagnósticos como protagonista?


EL CARBUNCLO AZUL

Holmes está entretenido con un caso de lo más normal y corriente: encontrar al dueño de un sombrero que lo perdió, junto a un ganso de Navidad, tras una trifulca callejera y que acabó en las manos del mensajero del detective, al que este regaló el animal. La cosa se pone interesante cuando, al cocinar el ave, la mujer del mensajero se encuentra en su buche una piedra preciosa que había sido robada unos días atrás a una condesa.

Otro relato con el que me lo he pasado de miedo. Es divertidísimo seguir el camino a la inversa que hacen Holmes y Watson para descubrir exactamente cómo terminó la joya en el buche del animal y el montón de casualidades que se dieron para que esta terminara parando precisamente en las manos de Sherlock.

Y por cierto que me encanta que con el tiempo que lleva Watson colaborando con Holmes, todavía se sigue sorprendiendo cuando el otro empieza con su retahíla de deducciones. Sus "¡Pero Holmes, por favor!" me hacen reír todas las veces.

domingo, abril 12, 2020

Circe

Tras su maravilloso debut con La canción de Aquiles, la escritora Madeline Miller vuelve a encantar a sus lectores con un nuevo trabajo centrado en la mitología, Circe, cuya protagonista es una hechicera a la cual se encuentra Odiseo tras el final de la guerra de Troya.

Circe, la hija del dios del sol Helios y de la ninfa Perse, es desterrada a una vida solitaria en la isla de Eea cuando se descubren sus poderes como bruja. Durante su exilio tiene numerosos encuentros con diferentes personajes, tanto dioses como humanos, que le hace ver que tal vez no encaje realmente en ninguno de los dos mundos.

Miller es una gran apasionada del tema y lo vuelve a demostrar con Circe, un proyecto creo que algo más ambicioso que La canción de Aquiles. Una de las mayores virtudes de la autora es que hace la mitología griega muy accesible para el lector, y aunque en esta novela hace muchísimas referencias a diferentes personajes de la misma (Prometeo, el Minotauro, Dédalo, Zeus, Odiseo y un largo etcétera), no te inunda con interminables explicaciones sobre cada mito ni parece que te estés leyendo un libro de historia. Al revés, es como un cuento, pero eso también tiene la desventaja de que no ahonda mucho en casi nada, por lo que para un lector que busque algo más que no la información básica, Circe se le quedará cortito.

La prosa de Miller es fabulosa, superlírica, y desde el primer momento asienta muy bien el tono de la historia que te va a contar. Como en su anterior novela, eso no quiere decir que se acobarde ante las escenas más sangrientas, y de hecho mis partes favoritas son las que tienen que ver con el monstruo Escila, y cómo afectan a la protagonista las consecuencias de aquel acto tan vil de su pasado. 

La novela también tiene mérito porque la mayor parte de la acción se desarrolla en la misma localización, la isla de la que Circe no puede salir, sin resultar pesada, aunque hay partes que se hacen un poco más lentas que otras.

A este libro se le ha dado mucho bombo por su perspectiva feminista a la hora de abordar el mito de Circe. Ya he visto a mucha gente que no está de acuerdo con esta afirmación y tras haberlo leído yo tampoco me inclino demasiado hacia ello; si que es verdad que, pese a ser una diosa, Circe tiene experiencias universales por las que muchas mujeres pasan a diario (cómo la desprecian su padre y sus tíos, el rol que se le impone, la forma en la que le tratan los hombres que llegan a su isla...), pero también se aprecia mucho la diferencia entre las relaciones de la protagonista con otras mujeres y con hombres, ella misma casi que desprecia a las primeras, salvo algún caso muy concreto, y se pasa toda la novela anhelando la aprobación masculina.

Pero quitando eso Circe es una novela estupenda. La mitología está muy bien desarrollada, el viaje de Circe de la niña ingenua que idolatra a su padre a la mujer que haría cualquier cosa por proteger aquello que más ama es fantástico, la pluma de Miller es maravillosa y el final es precioso. En mi opinión, pero, no es tan mágica como La canción de Aquiles, que cala mucho más hondo y es más emotiva.

Y hablando de La canción de Aquiles, por supuesto que Miller tiene que mencionar a Aquiles y a Patroclo, y además se nota un montón que la autora estaba deseando meterlos como fuera. No me quejo, ¡yo también los echo de menos!

Nota: 3/5 

miércoles, abril 08, 2020

Leyendo Sherlock Holmes: Relatos I

LA CORBETA GLORIA SCOTT

Narrado en su mayor parte por Holmes, es el primer caso del detective y básicamente lo que le llevó a decidirse a profesionalizar su afición. Aquí Sherlock, que es todavía un universitario, no hace mucho, solo algunas observaciones acerca del padre de su amigo y después descodificar un mensaje. Lo que es el gran secreto acerca del pasado del señor Trevor lo desvela él mismo en una carta, por lo que el rol de Sherlock es más de apoyo moral de Victor que otra cosa.

Esta historia me gusta porque muestra un lado de Holmes que en muchas adaptaciones se saltan a la torera: a menudo nos muestran que Watson es la única amistad que ha logrado cultivar el irritable detective pero aquí vemos que consideraba a Victor como un amigo íntimo, al que Holmes tenía en gran estima y al que no duda en ayudar cuando este se lo pide. ¡Además me encanta su meet cute! Victor es muy buena gente además, me da pena que Doyle ya no lo utilizara más.


EL RITUAL DE LOS MUSGRAVE


Se trata de uno de los primeros casos como profesional de Sherlock, cuando todavía estaba empezando. Un antiguo compañero de universidad lo contrata para esclarecer la misteriosa desaparición de su mayordomo y una de sus doncellas. Una herencia familiar, un mapa del tesoro oculto y una relación amorosa tan apasionada como destructiva tienen mucho que ver en la resolución de este misterio.

Me hace mucha gracia que Holmes le explique el caso a Watson para escaquearse de ordenar sus cosas. También conocemos algunas excentricidades más del detective y la resolución de la historia está muy chula.


LA BANDA DE LOS LUNARES


Holmes y Watson reciben la visita de una agitada dama que les pide ayuda para demostrar que la muerte de su hermana gemela fue premeditada y porque teme que un destino similar la aguarde a ella también. Por supuesto, Holmes no tarda en encajar las piezas y deducir exactamente cómo se produjo el fatal desenlace, en una aventura en la que tanto él como Watson se exponen a un aterrador peligro.

Lo que más me gusta de los misterios clásicos es leer cómo los asesinos llevan a cabo esos métodos tan ingeniosos para acabar con la vida de sus víctimas, unos métodos tan rocambolescos que solo el ojo más experimentado de un detective como Holmes es capaz de descubrirlos. Me encanta la explicación de este miserio.


EL PACIENTE RESIDENTE

Este relato es más flojo, tal vez porque el misterio en sí no tiene nada de especial; un médico acude a la pareja para que le ayuden con los miedos de su paciente residente, un caballero que financió la consulta del doctor a cambio de recibir la mayor parte de sus ganancias y recibir su vigilancia regular ya que está delicado de salud. Este hombre asegura que han entrado en su habitación, pero sin que nada en ella haya desaparecido.

La actitud de Holmes en este caso es un poco cuestionable, la verdad, pero el autor más o menos lo justifica al final. La investigación es muy normalita, Holmes no tiene mucho que hacer, pero es gracioso que uno de los asesinos se llame Moffat.


El Secreto de la Pirámide (1985)


EL ARISTÓCRATA SOLTERÓN

Holmes y Watson tienen que resolver la extraña desaparición de una joven norteamericana el día de su boda con un noble británico que ha acudido a ellos en busca de ayuda. El desconsolado esposo cree que una ex amante despechada podría estar involucrada y la policía parece corroborar esta teoría. Holmes, sin embargo, nada más oír el relato de lo acontecido tiene bastante claro lo que ha pasado.

Aquí la solución también es bastante sencillita. Una de las cosas que no me gustan tanto de la forma de trabajar de Sherlock es que se monta su teoría en su cabeza, se marcha a hacer comprobaciones por su cuenta, y no comparte nada de lo que ha averiguado hasta que se ha resuelto todo, con lo cual no siempre invita al lector a acompañarle en sus pesquisas. Es parte de su encanto, supongo.


LA AVENTURA DE LA SEGUNDA MANCHA

En esta ocasión el caso que se les presenta a nuestro detective y nuestro doctor es bastante delicado, y es que reciben la visita del Primer Ministro y el ministro de Asuntos Europeos, quienes están muy preocupados porque ha desaparecido un documento que, de ver la luz, podría propiciar un incidente internacional.

Este caso está chulo porque se va complicando por momentos, pese a que la explicación tampoco sea nada muy rocambolesco. Me gusta cómo se soluciona todo al final y me divierte la descripción que hace Holmes de las mujeres, según él tan difíciles de predecir y comprender.


LOS HACENDADOS DE REIGATE


Sherlock está exhausto después de resolver un complicadísimo caso así que Watson considera que un cambio de aires le beneficiaría y se lo lleva a pasar unos días al campo. Por supuesto nada más llegar se encuentran con un interesante misterio: dos robos casi seguidos en dos casas vecinas, y en el segundo el cochero de la familia ha sido asesinado, presuntamente deteniendo al ladrón. 

Esta historia está genial porque parece que Holmes no está demasiado en forma pero utiliza su salud a su favor para desentrañar los entresijos de una muerte que es más de lo que aparenta. Y es que cansado o no, al detective no se le escapa ni una, para deleite tanto de Watson como del resto de participantes de este relato.

lunes, marzo 30, 2020

Leyendo Sherlock Holmes: Estudio en Escarlata

Sherlock Holmes siempre ha sido uno de mis personajes de ficción favoritos; he visto un montón de sus adaptaciones a TV y cine y casi todas me encantan. Cuando era más jovencita me leí Estudio en Escarlata y me entusiasmó, y desde entonces me la he leído dos veces más, además de algunas historias cortas del detective. Me compré un volumen que recopila todo el material que escribió Doyle, pero obviamente es tan gigantesco que supongo que su tamaño me intimida tanto que nunca me he animado a leer el resto.

Este año me he propuesto leérmelo todo (salvo Estudio en Escarlata que la releí a finales del año pasado), a ver si esta vez lo cumplo.


Esta es la edición que tengo en casa, en la que las historias están ordenadas por la edad de Holmes, a excepción de Estudio en Escarlata, que es la novela en la que Holmes y Watson se conocen y empiezan su particular amistad, siendo este el primer caso que resuelven juntos (más bien que resuelve Holmes mientras le pide a su nuevo amigo que siga el proceso que le lleva a sus deducciones).

Me hace usted pensar en Edgar Allan Poe y en Dupin. Nunca me imaginé que esa clase de personas existiese sino en las novelas
Poco después de irse a vivir juntos a Baker Street, mientras Holmes le explica cómo es capaz de adivinar la profesión de un perfecto desconocido nada más que con un vistazo, Watson lo compara a Dupin, en quien Doyle obviamente se inspiró para crear a Sherlock. ¡Holmes procede a criticarlo y a decir que él es evidentemente superior! Siempre me ha hecho gracia esa pulla, pese a ser yo misma muy fan de Dupin.

Estudio en Escarlata hace un buen trabajo de presentación de personajes. Sherlock explica su método deductivo a un pasmado Watson, quien a su vez nos va relatando sus observaciones sobre las excentricidades de su compañero y buen amigo. También conocemos a Gregson y Lestrade, los dos detectives de Scotland Yard con los que Holmes trabaja habitualmente.

El misterio al que se enfrentan es el del asesinato de un caballero estadounidense cuyo cadáver aparece en una casa deshabitada, con la palabra RACHE escrita en sangre en la pared. Un anillo de mujer encontrado en el lugar de los hechos lleva a Holmes a desentrañar una complicada sucesión de hechos que se remontan a muchos años atrás.

Me imagino a los lectores de la época pensando que habían sido estafados cuando comienza la segunda parte; yo creo que llegué a pensar que había un error en la edición cuando lo leí por primera vez. Pero no, Doyle hilvana las dos partes de forma maravillosa, explicando todo lo que hay detrás de las motivaciones del asesino, detallando ese largo viaje que le llevó hasta el momento en el que Holmes descubrió su identidad.

Estudio en Escarlata es una introducción fabulosa al personaje: el misterio tiene una resolución redonda, Holmes es lo suficientemente intrigante como para querer seguir leyendo el resto de sus casos y la pluma de Doyle es absolutamente fantástica.

The Goldfinch

Donna Tartt no es una escritora muy prolífica (debutó en 1992 con The Secret History y desde entonces solo ha publicado dos novelas más), pero en su caso se puede aplicar lo de calidad antes que cantidad. Con The Goldfinch, su tercera novela y probablemente su magnus opus, para muchos críticos Tartt se puso al nivel de los grandes clásicos de la historia de la literatura, y se la ha llegado a denominar como una Dickens moderna. Se llevó el premio Pulitzer en 2014, entre otras distinciones.

The Goldfinch es una novela compleja, en la que Tartt explora diferentes temas, pero en esencia es una coming of age en la que Theo, su protagonista, un chico de trece años, debe aprender a vivir tras un atentado terrorista en un museo que termina con la vida de su madre, a la que estaba muy unido. Durante el atentado Theo se lleva el cuadro de Carel Fabritius que da nombre a la novela, y esa acción le perseguirá durante mucho, mucho tiempo.

La novela es inmensa, en todos sus sentidos. Me costó casi dos meses terminarla, pero no porque no me gustara, sino todo lo contrario; leyendo un poquito cada día, por la noche, siguiendo a Theo desde la terrible tragedia a sus treces años hasta la edad adulta, en esa habitación de hotel de Ámsterdam en la que todo ese dolor y sufrimiento se encamina hacia su culmen. Es una novela sencillamente extraordinaria, escrita con una pluma magistral y que ahonda en la psique de su protagonista de una forma tan vívida y real que casi cuesta creer que sea un personaje de ficción. Theo es un chico totalmente roto, que sin una supervisión adulta adecuada y sin la ayuda que necesita, convive con su dolor como puede, y eso le lleva a su temprana adicción a las drogas, su relación disfuncional con su padre ausente, su amistad con el impredecible Boris, y, eventualmente, sus escarceos con la ilegalidad.

La novela se divide en varias partes, y como suele pasar en los coming of age, las mejores son las que suceden cuando Theo todavía es un niño. La descripción de Tartt de cómo vive Theo el atentado en el museo es brillante, así como la parte en la que Theo vive con los Barbour y posteriormente cuando se marcha a Las Vegas y conoce a Boris, que pese a lo decadente y deprimente que es creo que es mi parte favorita porque la amistad entre esos dos es digna de leer. Luego cuando es adulto el tono es más diferente pero eso no quiere decir que baje el nivel porque en todo momento van pasando cosas y todo el desenlace y resolución del gran conflicto me pareció maravillosa.

No es una novela especialmente accesible, y si uno se para a leer las críticas, hay tanta gente que la considera una obra maestra como gente que la considera aburridísima. Desde luego The Goldfinch es sumamente detallada, y hay mucha más introspección que acción, lo cual puede resultar repetitivo. El lenguaje que utiliza Tartt no es precisamente sencillo tampoco (yo me la leí en inglés y admito que fue todo un reto). Mirando las reseñas leí que esta novela suele gustar más a los introvertidos que a los extrovertidos, tal vez sea así.

The Goldfinch es una novela acerca del duelo, de la depresión, de la adicción, de hacerse adulto en un mundo que te puede dar la espalda en cualquier momento, de lo difícil que es a veces superar las adversidades que nos encontramos en el camino, también es una carta de amor al arte. Impecable, absolutamente única en su especie, y tan estelar que después de leerla casi todo lo demás palidece en comparación. Para mí, una obra de arte; de las que dejan un vació difícil de llenar.

Nota: 5/5

Carmilla

Este año me he propuesto leer más literatura clásica, y eso incluye beber de los autores que moldearon el género del terror y que sirvieron de inspiración para tantas obras que han venido después.

Antes de hincarle el diente a la imprescindible para muchos Drácula me pareció adecuado leer primero el clásico de Joseph Sheridan Le Fanu que la precedió y que es considerada como la historia que inspiró a Stoker para escribir su inmortal novela.

Carmilla es una historia de vampiros publicada a finales del siglo XIX narrada por una joven cuya familia acoge a una dama de delicada salud que por ciertas circunstancias no puede acompañar a su madre en su viaje. Para la protagonista la compañía y amistad de Carmilla es una alegría, puesto que pasa mucho tiempo sola, pero, desde su llegada, varios sucesos inexplicables y terroríficos están teniendo lugar en las inmediaciones de su hogar... y dentro de él.

Le Fanu nos ofrece un relato enmarcado dentro del género del terror gótico que fue fundamental en su momento para asentar las bases del folklore vampírico. Una de las mejores cosas que nos da el autor es la fantástica atmósfera que rodea a la historia, y la siniestra dualidad de Carmilla: una bellísima joven cargada de sensualidad y buena disposición que sin embargo produce una cierta repugnancia en ocasiones difícil de describir.

El terror es sutil, pero efectivo. Esa realidad tan difusa que rodea a Laura, la protagonista, que no acaba de discernir qué es real y qué es un sueño, está muy bien plasmada. La Fanu tampoco se acobarda a la hora de mostrar el homoerotismo de la relación entre Laura y Carmilla, y cómo utiliza esta última la seducción para atrapar a sus víctimas predilectas.

El final es un pelín anticlimático y me resultó un poco frustrante cómo el padre de Laura, aun escuchando el relato de su amigo, es incapaz de relacionar los sucesos con lo que está pasando en su propia casa, incluso la propia Laura tarda lo suyo en hacer la conexión. 

Aunque Drácula sea considerado el clásico por excelencia del género de los vampiros, no se puede negar que Le Fanu sentó un precedente con este tétrico relato acerca de esta criatura tan desconcertante y tentadora llamada Carmilla. Nada más que por su importancia histórica vale la pena echarle un vistazo.

Nota: 3/5

miércoles, marzo 18, 2020

Never let me go

Hace tiempo que quería leer la que es seguramente la novela más famosa de Kazuo Ishiguro (gracias a la película), pero no las tenía todas conmigo de que me fuera a gustar porque ya sabía de antemano el "secreto" de los personajes. Por suerte, la novela es mucho más que ese giro (que tampoco lo consideraría eso porque el autor te lo cuenta bastante pronto).

La protagonista, Kathy, ha trabajado de cuidadora muchos años, pero está a punto de finalizar esa etapa de su vida. Por eso cree que es buen momento de echar la vista atrás y rememorar sus años en el internado Hailsham, junto a sus mejores amigos Ruth y Tommy, y su vida adulta lejos de ellos hasta que se los vuelve a encontrar un tiempo después.

Never let me go te atrapa en sus páginas de inmediato. Ishiguro es capaz de arrojar una luz melancólica e idílica sobre la infancia y adolescencia de los protagonistas, aun dejando caer que hay algo siniestro en Hailsham y que los profesores de los chicos no les están contando toda la verdad. El punto fuerte de la novela es la construcción de los personajes y las relaciones entre ellos tres; tanto Kathy, como Tommy y Ruth (¿quién no ha conocido a alguien como ella?) son muy reales y la complejidad de su amistad y amor está muy bien plasmada.

Ishiguro plantea una premisa incómoda que no elabora demasiado, pero realmente no le hace falta para explorar los temas subyacentes: el amor, la esperanza, la inevitabilidad del destino, la obligación de seguir los pasos que nos impone la sociedad y, sobre todo, la reflexión sobre qué es lo que nos hace humanos.

Leyendo esta novela me acordé muchas veces de esa escena de Doctor Who: "Porque cada vez que los ves felices recuerdas lo tristes que van a estar y se te rompe el corazón. ¿Qué sentido tiene que sean felices ahora si después van a estar tristes? Y la respuesta es, por supuesto, porque van a estar tristes después." Es un coming of age tan bonito como trágico; para cuando llega esa escena con Madame el mazazo es importante, y más teniendo en cuenta la forma en la que Kathy y los demás aceptan su destino, pero vale mucho la pena. Más recomendada para los que busquen un enfoque más filosófico y costumbrista que no una ciencia ficción compleja, porque de esto último hay poco.

Nota: 4/5

The Flatshare

The Flatshare es la novela con la que ha debutado la escritora británica Beth O'Leary por todo lo alto, ya que el año pasado pegó muy fuerte entre los lectores y lectoras del género romántico. De hecho, muchas críticas comparan a O'Leary con autoras consagradas como Jojo Moyes o Marian Keyes.

El planteamiento es muy original: Tiffy necesita desesperadamente encontrar piso, pero no le sobra precisamente el dinero, así que al final decide aceptar la oferta de compartir no solo apartamento, sino también cama con un chico llamado Leon que busca algo de dinero extra para pagar el abogado de su hermano. Parece una locura, pero en realidad tiene sentido: Leon trabaja por las noches y los fines de semana los pasa en casa de su novia, así que nunca van a coincidir en el apartamento. 

¿Cómo hacer que tus dos protagonistas se enamoren si nunca se ven? Fácil: a través de notas y post-its que se van dejando el uno al otro a través de los cuales se van conociendo poco a poco. La novela, escrita en presente, va intercalando capítulos de uno y otro, y la autora, para diferenciarlos, utiliza distintos medios narrativos para una y otro. No soy muy fan de cómo están estructurados los capítulos de Leon, con diálogos en plan guion y frases muy robóticas, pero al menos son los más cortos.

En general es una historia graciosa, muy amena y bastante adorable que se lee muy fácilmente (y es algo que ayuda en estos tiempos en los que estamos), y que también toca algún tema un poco más complicado como la relación abusiva de Tiffy con su ex y cómo se va dando cuenta de las actitudes tan tóxicas de este hacia ella. También me gustó la aventura de Leon en busca del antiguo amor de uno de sus pacientes.

El romance está bien pero creo que se enamoran demasiado rápido y el desarrollo de su relación es un poquito superficial. Supongo que esperaba un poco más dadas las comparaciones a Moyes o Keyes que he mencionado antes; en mi opinión está muy lejos del nivel de esas dos autoras, que manejan con maestría la mezcla del humor con el drama.

The Flatshare es una novela romántica original, con personajes cucos (ojalá hubiera salido más Richie) y que, aunque tal vez el hype sea un poco exagerado, supone un buen debut para una autora que seguro que acabará jugando en la misma liga que las grandes del género.

Nota: 3/5

miércoles, marzo 11, 2020

El odio que das

A menudo, no nos damos cuenta (o no nos queremos dar cuenta) de lo necesario que es algo hasta que lo tienes delante de las narices. El odio que das, el debut de la escritora Angie Thomas, es uno de esos casos.

THUG surge como respuesta del movimiento Black Lives Matter, que protesta contra la brutalidad policial injustificada que se ha cobrado la vida de muchos jóvenes y no tan jóvenes de raza negra en Estados Unidos. La protagonista, una chica de dieciséis años llamada Starr, es testigo de cómo su mejor amigo Khalil es disparado por la espalda por un policía blanco que después se defiende diciendo que temía por su vida, pese a que Khalil iba desarmado. Para empeorar la situación, los medios inciden en que Khalil era un traficante, como si esa fuera justificación de las acciones del policía.

La novela empieza como tantas otras dentro del género YA, con la diferencia de que la protagonista es una chica negra escrita por una autora negra, que pone de relieve lo importante que son las own voices. Enseguida, pero, vemos que no tiene nada que ver con lo que suele ser más popular en el género, porque trata un montón de temas que alguien más privilegiado ni siquiera se para a pensar.

Me gustó mucho, por ejemplo, cómo la autora trata el que Starr se comporte de forma diferente en su barrio y en su instituto, que es mayoritariamente de blancos, siempre alerta porque no quiere mostrarse como un arquetipo. También está bien llevado el conflicto con su amiga Hailey, y la relación entre Starr y su novio blanco (que es muy buena gente, menos mal que de vez en cuando aparecen intereses amorosos decentes en el género) es muy cuca, especialmente su amor mutuo por El Príncipe de Bel-Air. Y, por supuesto, la trama principal sobre la muerte de Khalil y cómo Starr tiene que decidir si utilizar su voz para tratar por todos los medios que se haga justicia y no dejarse silenciar por aquellos que tienen más poder que ella.

En general todas las subtramas están bien llevadas y aunque la postura de la autora es clara, también trata de ofrecer distintos puntos de vista como es el caso del tío de Starr, que es policía, o incluso la forma de ser de Hailey, que no se da cuenta del daño que hace con acciones que para ella son de lo más inocentes.

El estilo de escritura de Thomas es realista (tacos continuamente) pero tirando a simplón, es una prosa directa y sencilla.

Aunque sea YA creo que El odio que das es recomendable para todas las edades porque trata temas muy difíciles y muy actuales y trata el racismo de una manera muy certera que desde luego invita a hacer un ejercicio de auto-reflexión, especialmente para los que formamos parte del sector privilegiado.

Nota: 4/5