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domingo, septiembre 21, 2025

The summer I turned pretty: trilogía

Antes de Lara Jean y sus cartas Jenny Han había publicado otra famosa trilogía en la que la protagonista, Belly Conklin, se debate entre dos guapos hermanos. El verano en el que me enamoré ha ganado mucha popularidad en los últimos años gracias a la adaptación televisiva de Amazon Prime escrita por la propia Han. Los tres libros tienen lugar durante tres veranos en la vida de Belly: cuando tiene quince años, cuando tiene dieciséis, y cuando tiene dieciocho.

The summer I turned pretty

Belly Conklin tiene quince años, a punto de cumplir los dieciséis, y espera que este verano sea diferente. Durante toda su vida ha pasado el verano en la localidad costera de Cousins, en la casa en la playa de la mejor amiga de su madre en la que se reúnen las dos familias: los Conklin (Belly, su hermano Steven y su madre Laurel) y los Fisher (Susannah y sus dos hijos Conrad y Jeremiah). Belly lleva años enamorada de Conrad, pero él siempre la ha visto como una niña pequeña. Este verano, pero, Belly se ha puesto lentillas, ha desarrollado pecho, y se ha puesto tan guapa que los chicos por fin empiezan a prestarle atención, incluidos Conrad y Jeremiah.

Esta primera novela nos lleva a un verano en el que Belly por fin empieza a experimentar el amor. En Cousins conoce a un chico monísimo, Cam, con el que se lleva genial, pero que no acaba de hacerle sentir como Conrad. Luego está Jeremiah, su mejor amigo, que confiesa tener sentimientos hacia ella, y por supuesto Conrad, que está como muy distanciado de todo el mundo, pero que también ha empezado a ver a Belly de otra manera. 

Es un verano idílico, con primeros besos, decepciones, ilusiones, en el que los adolescentes se encaminan hacia la madurez, disfrutando de esos días de libertad, de playa, de amor, de amistad, sin saber que todo está a punto de cambiar y que puede que este sea el último verano que pasan juntos.

Es una novela juvenil agradable, ligera para los días de verano, que retrata esos amoríos adolescentes que para un adulto se van a hacer bastante infantiles, pero que capturan bien ese sentimiento de nostalgia de esos veranos cuando teníamos semanas por delante para simplemente disfrutar, sin las responsabilidades de la edad adulta, junto a tus amigos de toda la vida. 

Y en algo me sentí identificada con Belly: yo también sé lo que es ser la única niña en un grupo de hermanos mayores y primos en los que si te dejan ir con ellos es más por lástima que por otra cosa (aún recuerdo cómo en el pueblo se iban todos a la piscina y no me dejaban ir con ellos...).

Lo que menos me gustó es cómo Belly trata a las otras chicas que considera competencia, incluso a su mejor amiga Taylor la trata fatal. La verdad es que la serie está mucho mejor, no sólo porque hay más personajes femeninos y están un poco más desarrollados sino porque también hay tramas con los personajes adultos, por lo que se hace más llevadera para alguien de mi edad.

Está bien para lo que es, pero vamos, para un adulto no tiene mucha chicha.

Nota: 2.5/5

It's not summer without you

La segunda novela se sitúa un año después, en el primer verano que no pasan en Cousins. Belly ya se ha resignado a pasar el verano aburrida hasta que recibe una llamada de Jeremiah: Conrad ha desaparecido a pocos días de unos exámenes importantes en la universidad y necesita la ayuda de Belly para encontrarlo. Por supuesto, Conrad está en la casa de la playa, así que Belly y Jeremiah tienen que convencerlo para que vuelva a la universidad y no tire su futuro por la borda. Belly está muy nerviosa, porque la última vez que se vieron ella le dijo cosas de las que se arrepiente, mientras que Conrad tiene unas razones muy concretas para hacer lo que está haciendo.

Esta segunda parte tiene lugar en los primeros días de julio, y la verdad es que un pelín relleno. Básicamente Belly y Jeremiah se presentan en Cousins, Conrad sigue distante y sin querer explicar sus motivos, el padre de los chicos ha tomado una decisión que ninguno de los adolescentes aprueban y tienen unos pocos días para solucionar todo el embrollo. Belly sigue dividida entre los dos hermanos, su corazón está con Conrad pero este le hizo mucho daño y Jeremiah sigue enamorado de ella, aunque sabe que lo tiene difícil compitiendo con su hermano.

No hay mucho que rascar de esta novela, es más que nada ver cómo lidian los tres con su reciente pérdida y cómo se acostumbran a una nueva realidad en la que los veranos despreocupados en la casa de la playa ya no volverán jamás y nada será como antes. El triángulo amoroso continúa, Belly parece decidirse por fin pero todavía queda una entrega más así que nada es definitivo (y viendo cómo acaba este libro tampoco hay mucho misterio de a quién elegirá Belly al final).

La novedad es que además de Belly también hay capítulos narrados por Jeremiah.

Como la primera, entretenida sin más, pero el triángulo amoroso se empieza a hacer cansino.

Nota: 2.5/5

We'll always have summer

Y llegamos a la conclusión de la trilogía en la que nuestros protagonistas por fin son adultos (pero siguen siendo muy inmaduros todos). Belly acaba de terminar su primer curso en la universidad y todas sus expectativas para el verano se ven amenazadas cuando descubre un secreto de Jeremiah que la deja destrozada. Sin embargo, eso lleva a un nuevo inicio para la pareja cuando Jeremiah le pide que se case con él y Belly acepta. Belly está ilusionada, pero una parte de ella sigue pensando todavía en Conrad. ¿Estará haciendo lo correcto o ha llegado ya el momento de dejar atrás definitivamente a su primer amor?

De las tres entregas esta seguramente sea la que más me ha gustado pero uf, es muy frustrante. Lo mejor que tiene es la relación entre Belly y Laurel y cómo su madre navega por los sentimientos que le provoca el que su hija esté tomando decisiones tan cuestionables. Es evidente desde el primer momento que Belly no está preparada para casarse y de hecho lo que les lleva a ese compromiso es bastante meh porque es una manera de rebajar a uno de los personajes para elevar a otro.

Por fin se resuelve el triángulo amoroso pero la autora lo hace de forma un poco cobarde porque básicamente toda la responsabilidad recae en los otros personajes y no en Belly, que es un poco pasiva en todo el asunto. Y bueno, los que hemos tomado decisiones que en el fondo sabíamos que eran un tremendo error podemos sentirnos un poco identificados con ella pero eso no quita que siga siendo una cría inmadura que no se porta bien por mucho que diga que tanto Jeremiah como Conrad le han hecho daño.

Laurel y Taylor son lo mejor de la novela. En esta ocasión tenemos capítulos desde el punto de vista de Conrad, que también tiene tela el muchacho y hace las cosas a su ritmo sin tener en cuenta los sentimientos de los demás.

Sinceramente, yo no me hubiera quedado con ninguno de los dos (¡yo soy la rara a la que le gustaba Cam!), y la idea de estar con un hermano y después con el otro a mí me parece lo contrario de sexy, pero entiendo que no es una opinión popular.

Pero en fin, ha sido una lectura ligerita de verano, ojalá yo también pudiera pasarlo en una casa en la playa sin pensar nada más que en comer, ir a nadar o besarse con chicos guapos.

Nota: 2.5/5

sábado, enero 01, 2022

A través de mi ventana

La verdad es que hacer reseñas de este tipo de libros me cuestan porque no soy para nada su público objetivo así que poco saco de su lectura. Siempre me pregunto por qué sigo leyendo esta clase de historias que casi nunca me gustan, supongo que en este caso es por la curiosidad de ver qué tenía de especial para que Netflix le hiciera película, y la respuesta es básicamente: nada.

Es decir, puedo más o menos entender por qué es popular, porque no deja de ser la típica historia del chico malote que trata a las chicas como basura hasta que se enamora de la protagonista que le hace querer cambiar y ser mejor persona y barf. Además es bastante erotiquillo o sea que supongo que para las chicas adolescentes eso será un plus.

Esta es la historia de amor de Raquel, una chica que acosa a su vecino, Ares, que está buenísimo pero que jamás le ha hecho caso. Lo espía, lo sigue, etcétera, todo muy normal. Entonces empiezan a hablar cuando sus vecinos se quedan sin Internet y deciden robarle el wifi a la muchacha. Ya no es solo que le roben el wifi, es que Ares le hackea el ordenador, mira su historial de navegación y toda la pesca. Lo que más me flipó es que esto lo justifican más tarde como un gesto de lo más romántico, cuando tendrían que haber acabado los dos con una denuncia. En fin. Ares es un imbécil que solo la quiere para pasar un buen rato, pero Raquel está enamoradísima y se propone conseguir que él caiga rendido a sus pies.

El libro es medianamente entretenido, aunque obviamente es muy cliché y llega un punto que se hace muy cansino, al menos no llega a hacerse excesivamente aburrido. Es lo poco positivo que puedo destacar porque más allá de eso no tiene nada interesante. La pluma de la autora es bastante pobre, no tiene vocabulario apenas y los personajes se pasan todo el libro arrugando las cejas, apretando los puños a sus costados o cruzando los brazos sobre su pecho. No hay mucho trabajo de edición, hay escenas en las que están de pie y de repente están tumbados o cruzan los brazos cuando los han cruzado en el párrafo anterior, cosas así. Las escenas de sexo son todas prácticamente iguales. Y la puntuación es terrible, terrible. 

La autora plantea algunos temas muy serios de la peor forma posible, algo que no me sorprendió porque es algo habitual pero jolín. Puse los ojos en blanco con el capítulo del intento de violación porque es supercliché, pero es que lo que hace la autora con Yoshi es telita. Raquel se enfrenta a una situación muy difícil con su mejor amigo, que ha hecho algo que la ha dejado muy afectada, y el siguiente capítulo trata sobre una foto de Ares y los hermanos que se ha hecho popular en Facebook y que no tiene absolutamente ninguna importancia en la trama. No sé si esto fue un añadido después o es que al irse publicando en Wattpad iba escribiendo conforme se le ocurría pero uf. 

La sensación que me produjo esta historia fue sobre todo pena. Pena por la construcción del personaje de Raquel: una chica adolescente sin intereses, sin aspiraciones, sin vida más allá de lo mucho que le pone Ares y lo que le gustan sus ojos azules y sus abdominales de dios griego, y que le sigue yendo detrás aun con lo mal que la trata. Hacia el final se nos menciona que "siempre ha querido estudiar psicología para ayudar a la gente" y que ha ganado varios campeonatos de ajedrez, pero en ningún momento se traslada eso al texto. Y las razones del muchacho para tratar tan mal a las chicas también tela. Y en serio, esa glorificación del alcohol en una historia dirigida a adolescentes... Casi chillo al final cuando Raquel le dice a Ares que "las fiestas nunca han sido lo mío" cuando se ha tirado todo el libro de juerga bebiéndose hasta el agua de los floreros.

Solo me gustaron dos momentos: el partido de fútbol cuando Ares se levanta la camiseta que es muy mono, y cuando Carlos le lee la cartilla a Ares, el único personaje sensato, la verdad.

Quizá si algún día estoy aburrida lea el segundo sobre Artemis y Claudia, ya veremos.

Nota: 2/5

sábado, agosto 15, 2020

History is all you left me

Este libro me lo leí por primera vez hará un par de años, fue el primer trabajo de Adam Silvera al que le hinqué el diente y me ha gustado mucho también en la relectura.

Es una novela acerca del duelo ya que trata sobre cómo un chico adolescente que padece un trastorno obsesivo compulsivo, Griffin, lidia con la muerte de su mejor amigo y ex-novio Theo. Para su sorpresa, acaba encontrando consuelo en el que hasta entonces era su mayor enemigo: Jackson, el que era el actual novio de Theo cuando este murió.


Los capítulos se alternan entre el presente, en el que Griffin "habla" con Theo mientras reúne el valor de contarle algo que jamás pudo decirle cuando estaba vivo, y el pasado, desde que ambos comenzaron a salir juntos. Por una serie de circunstancias rompieron cuando Theo se marchó a la universidad, pero Griffin estaba convencido de que tarde o temprano volverían a estar juntos, y para siempre. Por eso la presencia de Jackson y otros sucesos inesperados que culminaron con la muerte de Theo hacen que el proceso de duelo de Griffin sea particularmente difícil, porque no solo siente el dolor desgarrador por algo tan injusto, sino que además tiene que vivir con el sentimiento de culpabilidad por haber traicionado de alguna manera a Theo con las acciones que nos va desvelando el propio Griffin.

La primera vez que me leí este libro tuve la sensación de que la historia plasmada en el papel era muy personal para el propio Silvera. El autor no ha escondido nunca su lucha con la depresión, que está muy bien reflejada tanto con Griffin como en Jackson, que están pasando por lo mismo pero a la vez cada uno a su manera. Pero también creo que todo por lo que pasa Griffin, su terrible sentimiento de culpabilidad, es algo que ha experimentado Silvera en alguna ocasión con algún amor pasado. La parte de las compulsiones también está bien llevada.

History is all you left me es una novela triste sin duda, da mucha pena leer los capítulos del pasado sabiendo lo que va a pasar, cuando ni Theo ni ninguno de los demás tiene ni idea de que el futuro por el que tanto se había esforzado no iba a ser posible por culpa de un accidente que se podría haber evitado perfectamente. También es una historia de esperanza, por supuesto; superar la muerte de Theo es algo que probablemente no pase jamás, pero todos sus allegados aprenderán a vivir con el dolor. Personalmente los últimos capítulos, cuando Theo por fin cuenta ese secreto que se había estado guardando, son mis favoritos, porque es precioso ver cómo poco a poco va asimilando que seguir viviendo y disfrutando de las cosas no significa una traición a Theo, sino que es algo que se debe a sí mismo, y más cuando hay tantas posibilidades a su alcance.

También es muy bonito como casi toda la gente cercana a los chicos los apoya al 100%, todos los personajes son muy buena gente y está genial que no haya ningún drama por el hecho de que sean parejas del mismo sexo. 

Lo que menos me gustó es que en un momento dado el autor tira por un derrotero que justo esperaba que no tomara. Entiendo por qué debía incluirlo pero es algo que me tira mucho para atrás en las historias románticas.

Creo que esa novela es una muy buena opción para empezar a leer a Silvera. Es YA con todo lo que eso conlleva (muchas referencias a Harry Potter y a canciones populares, para variar), pero el dolor por la pérdida es algo universal por lo que no hace falta ser adolescente para ponerse en el lugar de Griffin. 

Nota: 4/5

jueves, junio 11, 2020

Rojo, blanco y sangre azul

El debut de Casey McQuinston con Rojo, blanco y sangre azul fue uno de los libros de los que más se habló en 2019, especialmente entre los fans de la literatura romántica. Ganó a mejor novela romántica en los premios Goodreads con más de 76.000 votos y en la categoría de debut con más de 60.000. ¿Qué tiene esta historia para haber enamorado a tantos de sus lectores?

Desde luego tiene muy claro el público a la que va dirigida, y es que McQuinston nos ofrece una realidad muy diferente a la nuestra en la que en 2016 las elecciones las ganó una mujer de Texas, demócrata, divorciada de un hombre mexicano y con dos hijos mestizos. Una presidenta que se preocupa por el pueblo, cuyo hijo Alex sueña con ser un día él mismo Senador y luchar contra la discriminación, y que se presenta a una reelección complicada con optimismo. Una realidad en la que un príncipe de Inglaterra, Henry, se enamora de Alex, y en la que Alex se enamora de Henry, y en la que tienen que esconder su amor para no perjudicar a la familia de ambos, hasta que irremediablemente todo sale a la luz. Y bueno, un puede esperarse cómo va a ir la cosa.

Estamos ante un enemies to friends to lovers de manual, de hecho hay muchas situaciones que se encuentran muy a menudo en el fanfiction (una vez leí a alguien afirmar que esta novela era un fanfic  AU Arthur/Merlin y un poco sí), aunque rivales lo son bastante poquito y amigos también, la novela va bastante directa al romance. McQuinston mezcla la historia de amor (muy, muy, muy pastel) con el clima político, mucho más idealizado de lo que sería la vida real. Ya no solo porque la política de Estados Unidos es básicamente todo lo contrario sino porque no hay más que ver cómo tratan los británicos a Megan para saber que jamás aprobarían un romance con un hombre.

Es una novela muy cuca, en la que seguimos a estos dos veinteañeros que no pueden vivir su romance de una forma normal por culpa de sus situaciones, pero que se las apañan para encontrar la manera de estar juntos. Hay bastante más smut de lo que me imaginaba, pero no me convence demasiado la forma en la que está escrito, porque por un lado la descripción del sexo en sí es super, supervaga, pero luego McQuinston te mete frases de diálogo en plan "acabas de tener mi p***a en la boca", y no sé, creo que hay un término medio.

Los personajes son bastante adorables. Al que más conocemos es a Alex, ya que la historia está narrada desde su punto de vista, y es bonito verlo crecer y convertirse en una persona diferente a la que tenía él en mente, un chico decidido a hacer el bien y muy, muy enamorado. Henry también es un amor, aunque le conozcamos un poco menos, y el resto de secundarios caen un poco en eso de ser un pelín "quirky", pero están bien.

McQuinston tiene un estilo muy bonito, muy ñoño, que brilla sobre todo en los monólogos interiores de Alex. Es en general una lectura muy amena, que gustará a los que busquen una historia de amor bonita entre dos jóvenes líderes mundiales y quieran evadirse un poco del mundo real para creer durante unas horas que las podrían ser diferentes.

Nota: 3/5


sábado, mayo 16, 2020

Todo Alexia

Me apetecía algo que me distrajera, ligero y con salseos, y hacía tiempo que le tenía echado el ojo a esta trilogía, así que, como no había mejor momento que este, al final me decidí y en semana y media ya me había ventilado los tres libros.

Susana Rubio comenzó autopublicándose y tuvo tanto éxito que al final fue fichada por una editorial. En esta trilogía seguimos a Alexia, una chica de dieciocho años que todavía está recuperándose emocionalmente de un accidente de coche que la dejó muy tocada, en su primer año de carrera en una universidad de Madrid, donde conoce a un chico de cuarto curso llamado Thiago que la vuelve loca.

La saga es muy entretenida y se deja leer bastante bien. La autora no es demasiado descriptiva (todos los tíos están buenísimos, tienen unos ojos bonitos, una nariz recta y una boca muy bien marcada), pero a cambio ofrece unos diálogos muy ágiles y naturales; lo que más me gustó de esta trilogía es que la gente habla como personas de verdad, y las conversaciones entre Alexia y su mejor amiga Lea son muy divertidas.

Si uno lee estas novelas esperando buenos salseos, es lo que se va a encontrar, aunque eso sí, es todo muy culebronero y bastante inverosímil. La mayoría de los conflictos son muy peregrinos, y tanto "chicas enfrentadas a otras chicas por la atención del tío de turno" se me hizo muy pesado. También creo que la autora tira por la vía fácil a la hora de solucionar dichos conflictos, con lo cual no hay demasiadas cosas en juego y eso le quita un poco de emoción.

Rubio va metiendo algunos giros interesantes, algunos funcionan mejor que otros, por ejemplo el giro al final del primer libro me pareció muy bien hecho pero el del segundo no me gustó nada porque estaba claro que solo podía resolverse de una única manera.

La relación amorosa entre Alexia y Thiago es un poco irregular. Empieza más o menos bien y la autora crea una buena tensión entre ellos, pero el hecho de que el tío se aparezca en cada maldito sitio al que va ella me tiró muy para atrás. La autora va metiendo más y más intereses amorosos para Alexia para alargar el conflicto, pero salvo tal vez Marco, apenas dan juego y está claro que solo están ahí para poner celoso al otro. El segundo libro es el peor en ese sentido, porque es en su mayor parte puro relleno: Alexia y Thiago tienen la misma discusión una y otra vez y no parecen llegar a ninguna parte. Eso acaba perjudicando a Alexia también como personaje; al principio me caía muy simpática por su manera de ser tan directa, pero la tía se comporta como una cría durante los tres libros, haciendo cosas sin pensar y tomando decisiones para hacer justo lo contrario cinco minutos después, es bastante exasperante. Me hace gracia que la principal razón de Thiago de no querer involucrarse con ella sea precisamente que es demasiado niña y luego se enamore tanto cuando ella no hace más que reafirmarle en esa impresión.

Además de Alexia y Thiago el elenco de personajes secundarios es bastante amplio y la mayoría van teniendo capítulos propios para ofrecer su punto de vista. Lea es muy graciosa y su historia con Adrián está bien (aunque lo de Leticia déjalo correr), también está bien Natalia y alguno que otro. Sí que tuve la sensación, por eso, de que a la autora le daba pereza escribir algunas cosas que deberían haber sido más importantes: Gorka es un personaje destacado en el primer libro y una conversación en la que Alexia le expone cómo ve ella su relación solo se menciona en dos líneas cuando ya ha pasado, la relación con Nacho apenas la vemos, lo del vídeo de YouTube no tiene ninguna importancia en la trama, el viaje a Niza que parecía que iba a dar juego se resuelve en un párrafo... Hay un montón de relleno con gente que no tiene absolutamente ninguna importancia y luego personajes como Max o Estrella desaparecen totalmente al final y ni siquiera se les menciona en el epílogo, ¿por qué? ¿Y qué pasa con la perrita, de la que no se vuelve a saber nada?

De los tres libros seguramente el más entretenido sea el tercero, porque es en el que pasan más cosas, y el epílogo en general me gustó porque al menos los vemos comportarse de forma más adulta. Pero creo que si tengo que elegir me quedo con el primero porque al menos vemos a Alexia yendo a la universidad y haciendo algo más que ir de fiesta, beberse hasta el agua de los floreros (y eso que según ella el alcohol empeora sus pesadillas) y bailar con Thiago.

Pero como decía, estos libros de Susana Rubio sin ser nada del otro mundo me han servido de distracción y me han hecho mucha compañía en estos días tan difíciles, y eso es algo que agradezco.

Nota: 2'5/5

sábado, febrero 15, 2020

We are the Ants


Shaun David Hutchinson es un autor que escribe muy buena literatura para jóvenes, y de su notable bibliografía seguramente su obra más destacada es We are the ants, en la que encontramos una interesante mezcla de géneros.

La historia está narrada desde el punto de vista de Henry, un adolescente al que le ha afectado profundamente el suicidio de su novio. Su vida es un infierno; en el instituto se mofan de él, no se habla con su mejor amiga, su abuela está cada vez más enferma y encima, cada dos por tres es abducido por una nave extaterrestre cuyos aliens le han dicho que si no aprieta un botón rojo, en unos meses la Tierra será destruida. Henry no está seguro de querer pulsar el botón, pero cuando un chico nuevo llega a su instituto y a Henry empieza a gustarle, la decisión se vuelve todavía más difícil si cabe.

El ángulo de los aliens es muy curioso y una de las partes más chulas de la novela es todas las ingeniosas (¡y terroríficas!) maneras que idea Henry acerca de cómo terminará el mundo. No es una novela con una carga muy pesada de ciencia ficción, si eso le tira para atrás a alguien; las abducciones son una parte más de la trama, que gira entorno a los problemas de una adolescencia complicada.

What's really going to send you running over the side of the nearest bridge is that none of it matters. I'll die, you'll die, we'll all die, and the things we've done, the choices we've made, will amount to nothing
Es un libro fantástico, pero no recomiendo leerlo con el ánimo muy bajo porque además de tratar temas muy difíciles como el mencionado suicidio o el acoso escolar, ahonda mucho en esa sensación de impotencia que te embarga cuando entras en ese ciclo tan complicado de romper de "nada vale la pena si en realidad somos insignificantes y un día moriremos". Hutchinson refleja de una forma muy real y desgarrada la realidad de la depresión, esa enfermedad tan estigmatizada que presenta una batalla descarnada contra todo aquel que la padece, y cómo simplemente sobrevivir el día a día requiere de una fuerza extraordinaria.
Other times I think gravity is love, which is why love's only demand is that we fall
Pero también trata temas positivos, claro está. La amistad entre Henry y Audrey es preciosa, y el tratamiento del romance entre Henry y Diego me gustó mucho, porque el autor no se olvida de lo difícil que es pasar página tras una pérdida como la que pasa Henry y no muestra relaciones exageradamente idealizadas. La trama del hermano de Henry y la novia de esta también vale mucho la pena, y en general todo el crecimiento de la familia de Henry.

Lo que menos me gustó fue la resolución a la trama de Marcus. Sé que la historia se encaminaba hacia ahí, pero ojalá hubiera terminado de otra manera.

Como digo, We are the ants trata temas muy complicados y eso hace que no sea una lectura fácil, pero es un coming of age maravilloso y muy, muy bien escrito que resonará especialmente en aquellos que, desgraciadamente, sufran las garras de la depresión. Y tengo un soft spot por aquellas novelas que me hacen saltar las lágrimas con su última frase, y esta es una de ellas.

Nota: 4/5 

domingo, febrero 09, 2020

La guía del caballero para el vicio y la virtud

Cuando salió este libro, allá por verano de 2017, me acuerdo que estaba en todas partes dentro de la comunidad booktube. ¡A todo el mundo le encantaba, además! Inmediatamente lo añadí a mi TBR, por supuesto: novela juvenil de aventuras histórica, con mucho sentido del humor, personajes entrañables y una parejita de chicos. Reconozco que el único motivo por el que no me la compré enseguida fue porque la portada me parecía muy hortera, jaja.

La novela sigue a un joven lord, destinado a heredar la hacienda de su padre, que está a punto de embarcarse en un tour por Europa para culturizarse y madurar antes de que tenga que hacerse cargo de las responsabilidades adultas que le esperan. Monty, que es un aficionado al juego, la bebida y al sexo tanto con mujeres como con hombres, está a punto de ser desheredado por su padre, que considera que su comportamiento es una vergüenza, y esta es su última oportunidad de comportarse como Dios manda. Le acompañan en el viaje su mejor amigo Percy, del que está enamorado, y su hermana pequeña Felicity, que va camino de una escuela de señoritas.

La guía del caballero para el vicio y la virtud es una novela superentretenida. Primero por todas las maneras que encuentra Henry de zafarse de su tutor y liarla parda, y después cuando la cosa se le va de las manos y el viaje toma un rumbo totalmente diferente cuando el trío debe solucionar un misterio del que dependen sus vidas. La trama está bien construida y es lo suficientemente interesante para mantener la atención hasta el final, y hay un par de sorpresas por ahí que le dan mucha vidilla a la historia.

Asimismo, el trío protagonista es bastante adorable, en especial Percy, que es un amor y que me hubiera gustado que también tuviera punto de vista. La evolución en la relación entre los dos hermanos es de los puntos más destacables de la novela y el romance entre Monty y Percy es cuco, pero infantilote.

Mi mayor problema con esta novela es que no conecté nada con la forma de escribir de la autora. Leyendo las reseñas aquí en GR casi todo el mundo coincide en que es muy divertida, y sin embargo a mí me dio la sensación de que el sentido del humor era un poco soso. Lo mismo con Monty, para ser un vividor, juerguista y tal, su forma de comportarse tampoco es nada del otro mundo. Además, Lee hace algo que normalmente me molesta mucho, que es sobreexplicar cosas que se entienden perfectamente con el contexto.

En conjunto entiendo su fama y desde luego es una lectura muy amena y dentro de lo que cabe bastante original. Me gustó que el trío protagonista acabara en Barcelona (aunque no ven mucho de la ciudad) e incluso que algunos personajes hablaran catalán. La historia está bien y se nota que la autora le ha puesto mucho mimo. Ahora, me pasa como con muchas novelas juveniles, que se me hizo demasiado infantil.

Nota: 3/5

lunes, junio 24, 2019

La playa

La playa es la obra debut de Sara Cantador, una de las booktubers españolas más conocidas, creadora del canal Nube de Palabras. La autora, que recientemente ha publicado su segundo trabajo, se estrenó con la editorial Alfaguara con una veraniega historia que transcurre a finales de los ochenta.

Cantador nos traslada hasta las Islas Canarias durante el verano de 1988, cuando Ian vuelve a casa después de haber pasado el curso estudiando en Madrid. Ian está hecho un mar de dudas por diversos motivos personales y no sabe si volver a su isla le va a ayudar a desmadejar el embrollo que tiene en la cabeza, pero todo cambia cuando conoce a la guapa Eloise, una chica que está pasando por un mal momento familiar y que acabará necesitando su ayuda de una forma que ninguno de los dos se imagina.

Cuando un libro de un booktuber famoso es publicado, es natural que el lector lo afronte con cierto escepticismo. ¿Lo han publicado porque el libro lo vale, o simplemente porque la fama de su autor o autora ya garantiza las ventas en un mundo tan competitivo como es el literario? Con algunos ejemplos bastante polémicos de novelas que han decepcionado a los seguidores de los canales correspondientes, supongo que es normal que surjan estas dudas cada vez que un libro de estas características llega a las librerías.

Personalmente apenas he visto un par de vídeos de la autora, así que tampoco tenía muchas expectativas puestas en una novela que quería leer porque me encantan las historias que se desarrollan en verano y en la playa, y además en los ochenta todavía gana más puntos. Sin entrar a valorar otros libros de booktubers, creo que Cantador hace un trabajo encomiable para ser su primer libro y que no creo que su oportunidad sea inmerecida, todo lo contrario.

La playa se divide en dos partes en las que se van alternando capítulos en primera persona de Ian y Eloise. La primera parte es un poquito más lenta porque la autora la utiliza para ubicarnos en el contexto de la historia y para hacernos conocer a todos los personajes implicados, especialmente a los dos susodichos. Se hace un pelín repetitiva a veces con todas las descripciones de la playa pero en general el trabajo de base es bueno, porque es fácil ubicarse en el lugar en el que transcurre toda la acción y casi sientes estar allí con ellos, con el sol calentándote la piel y la sal del mar embriagando tus sentidos (como he dicho, me encantan las historias que transcurren en la playa en verano). Tal vez  lo que más se le puede achacar, además de lo de ser un poquito repetitivo, es que no hay mucha diferencia entre las voces de Ian y Eloise, que es el riesgo de escribir en primera persona, además de que el dilema de Ian se queda en muy poca cosa comparándolo con el de Eloise. ¡Ah! Y también creo que hay un abuso del verbo inundar. No entorpece la lectura ni nada, pero sí creo que se podrían haber usado sinónimos en unas cuantas instancias.

En la segunda parte nos encontramos de sopetón con un misterio inesperado pero bienvenido, porque el libro se vuelve mucho más dinámico e interesante y se sale un poco de "lo de siempre". El misterio está bien hilado en general, algunas cosas se ven venir pero otras no tanto, por lo que la autora lo hace muy bien. La resolución es muy correcta aunque creo que me quedé con ganas de que fuera un poco más allá, pero vamos, eso ya es cosa mía.

Cantador logra atrapar al lector con una historia que en un principio parece un romance veraniego pero que acaba siendo bastante más, haciendo de La playa un debut muy interesante. Una prosa bonita, personajes encantadores (me encantó Gael, ojalá hubiera salido más), un entorno muy logrado, el encanto de situar la historia a finales de los ochenta y un misterio que te deja con ganas de más son la carta de presentación de una escritora que puede hacerse más que un hueco en el panorama literario español.

Nota: 3/5

sábado, junio 22, 2019

Chico conoce a chico

La primera novela de David Levithan es también mi primera novela de David Levithan, uno de esos autores que hace tiempo que tenía pendientes pero de los que nunca acababa de decidirme a leer algo suyo. Cuando vi este libro en la biblioteca ya no tuve más excusa.

Chico conoce a chico es exactamente eso: Paul, un adolescente gay de quince años, conoce a Noah, un chico que acaba de mudarse a su pueblo y que ha empezado a ir al mismo instituto. Los dos se gustan desde el principio, pero con el ex de Paul todavía presente, las cosas se pueden complicar más de lo necesario.

Estamos ante un libro muy sencillito, de menos de trescientas páginas que han pasado antes de que te des cuenta. El estilo de Levithan es superameno y fluye con mucha facilidad, y aunque la historia en sí no es nada del otro mundo (al menos para un adulto, vaya), los personajes son tan adorables que al final acabas disfrutando el leer sobre todas sus desventuras y te quedarías a vivir en su mundo durante mucho tiempo.

Porque precisamente el mundo de este libro es uno de los aspectos más distintivos, porque el pueblo en el que vive Paul es increíblemente tolerante y se abraza la diversidad como en ningún otro sitio (por ejemplo el detalle de los joy scouts, entre otras muchísimas cosas). Todos los personajes son diferentes y absolutamente adorables.

Además del romance principal la historia también tiene un punto de amistad muy importante, en la relación de Paul con su mejor amiga Joni y con su amigo Tony, un chico gay del pueblo vecino que vive en una familia ultrareligiosa. Las partes con Tony son preciosas y mis preferidas, creo que el autor hace muy buen trabajo.

Para quien quiera una historia romántica que a la vez es cliché y no lo es, Chico conoce a chico es muy buena opción. Una celebración a la vida, al amor, a la amistad, a la diversidad, y a la libertad de la juventud. Cala más hondo de lo que puede parecer en un principio y ojalá el mundo fuera así de verdad.

Nota: 4/5

domingo, abril 21, 2019

Cartas de amor a los muertos

Cartas de amor a los muertos es la novela debut de la escritora Ava Dellaira. La protagonista es Laurel, una chica de catorce años que acaba de empezar el instituto y que está lidiando con la reciente muerte de su hermana mayor. En lengua les ponen de deberes escribir una carta a alguien que esté muerto, y aunque Laurel es incapaz de entregarla, empieza a escribir cartas a diferentes celebridades que ya no están en las que explica su día a día, su relación con sus nuevos amigos, el amor que siente por un chico unos mayor que ella y la difícil relación con su familia.

Esta novela no se parece en nada a lo que me imaginaba cuando supe de ella hace unos años, pero me ha gustado bastante más de lo que esperaba. Sí que es cierto que es muy infantililla al principio (pero estamos hablando del diario de una niña de catorce años, es comprensible), y especialmente me convenció muy poco qué famosos escogía Laurel para sus cartas. ¿Una adolescente de esta década escribiendo a Janis Joplin, Jim Morrison, River Phoenix, Amelia Earhart? La autora intenta justificar cada una de esas elecciones, y en cada carta además mete un trozo de trivia de cada uno, que meh, creo que realmente está un poco forzado y no aporta demasiado.

Quitando esto, encontré que Cartas de amor a los muertos trata el duelo que siente Laurel de una forma muy delicada y relativamente realista. Las circunstancias que rodean a la muerte de su hermana no se nos explican hasta más adelante, pero desde el principio ya podemos ver que hay algo más detrás que Laurel se resiste a contar porque es sumamente doloroso y traumático. Y por eso los primeros meses de instituto de Laurel son tan alocados, por eso Laurel se lanza a la bebida y a comportarse como si no tuviera ninguna preocupación en el mundo, y se abandona a la relación con Sky: primero porque echa tanto de menos a su hermana que se está convirtiendo en ella, en cómo se comportaba ella a esa edad; y segundo, que está tan enfadada con ella, no solo por abandonarla sino por lo que le hizo antes de eso, que quiere olvidar ese dolor que siente por haberla perdido.

Todos sabemos lo difícil que es encontrarse a uno mismo en la adolescencia, y más aun cuando encima se le suman las vivencias difíciles que Laurel y otros personajes de esta novela se encuentran. Dellaira hace muy buen trabajo con las diferentes relaciones de Laurel: con su padre, con el que ya no sabe cómo comportarse; con su madre, a la que odia por haberse marchado cuando más la necesitaba; con sus nuevas amigas, que están pasando por una situación muy complicada y no sabe cómo ayudarlas; con Sky, con el que no es capaz de abrirse del todo pese a lo mucho que quiere confiar en él; con su religiosa tía, que no entiende o quiere entender muchas cosas; y especialmente con su hermana, May, a la que idolatraba con toda su alma y que le traicionó de una manera que no es difícil de plasmar con palabras.

Lo que más me gustó de este libro fue la evolución de la relación entre Laurel y May, de esas escenas de infancia hasta cómo se estropeó todo al final de la vida de May, y sobre todo me encantó la historia de Hannah y Natalie.

Cartas de amor a los muertos es una novela preciosa sobre la pérdida y sobre encontrar tu lugar en el mundo, con un gran desarrollo de la protagonista, una buena dosis de nostalgia sobre los tiempos pasados y una prosa muy bonita por parte de su autora. Gustará a fans de John Green y similares.

Nota: 4/5

domingo, marzo 31, 2019

Love You

Esta saga de libros (una trilogía + otro libro en el que la historia es contada desde el punto de vista del chico), como en el caso de After comenzó su andadura en Wattpad y tuvo tanto éxito que la autora firmó por una editora para publicar sus novelas de forma profesional. Y sí, con este punto de partida, se trata una vez más de la historia de la chica buenecita que se enamora del chico malo, que en este caso es nada más ni nada menos que su hermanastro.

Eden acepta pasar el verano en Los Ángeles con la nueva familia de su padre, al que no ve desde hace tres años. La nueva esposa de su padre tiene tres hijos adolescentes, y el mayor de ellos, Tyler, es muy problemático. Eden y Tyler no se llevan nada bien, pero la chica se da cuenta de que hay mucho más que lo que su nuevo hermano aparenta ser y no puede evitar querer saber más sobre él a la vez que lucha contra su atracción.

La autora, Estelle Maskame, tenía diecisete años cuando escribió esto, lo cual tiene mucho mérito. Aunque cae en la manida trama del chico rebelde que resulta irresistible, no es tan malo como en otras obras populares del género, y al menos aquí hay un intento de crecimiento por parte de los personajes. La pésima actitud de Tyler está más explicada que justificada, y la narrativa le empuja a buscar ayuda y no se queda únicamente en un "estoy curado gracias a tu amor aunque te voy a seguir tratando como si fueras un objeto". 

La juventud de Maskame, pero, queda patente en la escritura. El vocabulario es muy pobre, hay palabras mal utilizadas, errores de continuidad muy tontos y la puntuación es un desastre. Cuesta mucho implicarse en la historia porque el estilo es muy superficial, todas las reacciones son poner los ojos en blanco, entrecerrar los ojos, encogerse de hombros, mirar por detrás de las pestañas... El lenguaje corporal es más que eso, pero la autora tiene muy poquitos recursos, y a la acción le cuesta mucho fluir cuando en cada conversación hay cosas como "se me queda mirando fijamente durante un buen rato con los ojos entrecerrados". Los personajes no tienen ningún tipo de profundidad, los únicos medianamente interesantes son Tyler y un poco Tiffani, pero la historia la cuenta Eden que no tiene ningún tipo de personalidad. El tema de por qué corre y eso podría haber dado más juego del que da porque es lo único que tenía algo de interés del personaje.

Love You es uno de esos libros sobre adolescentes que lo único que hacen es ir a fiestas, beber, y pensar en amoríos. No se empieza a animar realmente hasta las últimas cien páginas en las que se vuelve más culebronero y desde luego no compensa, pero al menos la autora hace un esfuerzo por salirse un poco de esas relaciones tóxicas tan populares en la literatura romántica juvenil.


martes, marzo 12, 2019

What if it's us

Becky Albertalli (Simon vs the Homo Sapiens agenda, Leah on the offbeat) y Adam Silvera (History is all you left me, They both die at the end), dos de los autores de literatura juvenil LGBTQA más prominentes del momento, unen sus fuerzas para contarnos la historia de amor de dos adolescentes que se encuentran por casualidad en Nueva York y que aunque parecen tenerlo todo en contra deciden luchar por un romance que podría llegar a convertirse en algo épico.

Solo había leído anteriormente una novela de cada uno, pero más o menos tenía claro lo que me iba a encontrar en What if it's us: una historia ligera, muy cuca, con diálogos ingeniosos, con mucho énfasis en la amistad y en última instancia muy tierna, y en líneas generales es así.

Arthur es un chico romántico pero inexperto que está pasando el verano en Nueva York trabajando como becario en el bufete de su madre. Ben está acudiendo a clases de recuperación si no quiere repetir curso y está bastante tocado porque acaba de dejarlo con su novio. Ambos se encuentran en la oficina de correos cuando Ben quiere enviar una caja con los recuerdos de su ex y aunque para Arthur ha sido el destino el que los ha reunido allí, Ben se marcha sin dejarle ningún contacto al otro chico. ¿Serán capaces de volver a encontrarse en una ciudad tan inmensa como Nueva York, demostrando que realmente el universo tiene grandes planes para ellos?

La historia está contada en primera persona del presente (por supuesto) alternativamente entre los dos chicos. Entiendo que Becky escribió los capítulos de Arthur y Adam los de Ben, aunque no tienen voces muy distintivas. La primera parte es la más divertida, con los intentos de ambos chicos de encontrar al otro y todas las pesquisas que van haciendo con la ayuda de sus amigos. Los personajes secundarios son bastante amor y tienen mucho peso en la trama, aunque sí que es verdad que son todos excesivamente quirky (Dylan es muy, muy exagerado). Bueno, básicamente este es un rasgo no demasiado sorprendente de este tipo de historias, que todo el mundo es muy dramático (supongo que yo también lo era cuando fui una adolescente).

El romance en sí es bastante mono, aunque todavía no tengo muy claro que peguen mucho el uno con el otro (Arthur es claramente un rebote para Ben), y es bonito ver cómo van superando esos pequeños problemas que se encuentran cuando sus primeras citas son un desastre; me gustó que se tuviera en cuenta la presión que conlleva tirar para adelante una historia como la suya después de un encuentro y de un reencuentro tan espectaculares, y del miedo de no estar a la altura de lo que el universo espera de ellos, pese a que obviamente luego el romance sea de esos que raramente se da en la vida real.

He visto varias reseñas que dicen que el conflicto grande entre ellos es ridículo. Sí y no. Es ridículo porque no deja de ser drama adolescente que se saca de quicio cuando realmente no es nada, pero es coherente dentro de lo que es el desarrollo de ambos personajes, y la resolución está bien llevada.

¿Cuál es el mayor problema que tiene esta novela? Las malditas referencias. Ya he dicho más de una vez que es algo que me molesta mucho del YA, pero es que aquí es insoportable. Es mención tras otra a Harry Potter, y a Hamilton, y a los dos cosas mezcladas, incluso hay una escena entera en la que uno de los personajes escucha por primera vez las canciones de Hamilton y lo detalla de forma absolutamente desquiciante, y otra en la que creen que interaccionan con un actor conocido (al que detesto). En serio, unas cuantas referencias aquí y allá está genial, pero menciones continuas te sacan de la trama. 

What if it's us es bastante menos memorable de lo que podría haber sido, pero es una lectura muy amena de esas que siempre van bien cuando apetece leer sobre gente maja haciendo cosas cucas. Para un lector adulto seguramente es muy infantililla y más aún con esa manía de las referencias, pero no hay duda de que cada vez es más habitual ver este tipo de historias dirigidas para un público juvenil que es quien más las necesita y eso es maravilloso.

Nota: 3/5

domingo, enero 27, 2019

Para siempre Lara Jean

Después de un primer libro que está bien sin más y de una secuela mediocre, no puede decirse que tuviera grandes esperanzas en el desenlace de esta trilogía. Tal vez sea por eso que Para siempre Lara Jean me sorprendiera para bien, y es que Jenny Han se las arregla para cerrar su saga de una forma mucho más satisfactoria que con la que empieza.

En esta ocasión ya nos encontramos en el último año de instituto de Lara Jean y Peter, quienes tienen un montón de planes para el año siguiente ya que ambos quieren ir a la misma universidad. Pero entonces la vida, como no puede ser de otra manera, empieza a lanzarles bolas curvas y Lara Jean no puede evitar pensar en el consejo que su madre le dio a su hermana mayor y en que su futuro puede ser muy diferente a como lo había planeado.

Si P.D. Todavía te quiero daba la sensación de que la autora había estirado el chicle por el éxito de la primera entrega y tenía relleno para dar y tomar, en Para siempre Lara Jean, por suerte,  estamos ante una secuela de verdad que aporta mucho más que la segunda parte. Para empezar, el crecimiento en los personajes es palpable, y me gustó muchísimo ver que Lara Jean por fin se comportaba de una forma mucho más madura a como lo había hecho en las entregas anteriores, pensando por sí misma y decidiendo en función de lo que es mejor para ella, no solo en relación a su romance con Peter. Lara Jean, recién cumplidos los dieciocho, se da cuenta de que tiene muchas decisiones importantes que tomar y que el tiempo de ser una niña despreocupada cuyos mayores problemas son sus líos amorosos están quedando ya atrás.

Han captura muy bien esa nostalgia de los últimos resquicios de adolescencia antes de que todas las responsabilidades adultas se conviertan en inevitables, de esa casi desesperación por retener esos últimos momentos de pasión juvenil que ya nunca volverán y que por ese mismo motivo resultan tan exquisitamente dulces.

La novela se beneficia mucho de prescindir de los tediosos triángulos amorosos de las dos primeras y también, por surte, por no continuar con la rivalidad entre Lara Jean y Genevieve que me sacaba de mis casillas. En lugar de eso se centra en ir cerrando todos los flecos que quedaban sueltos y la autora nos ofrece una evolución mucho más orgánica de la relación entre Lara Jean y Peter. Este último sigue siendo bastante crío todavía pero afortunadamente es mucho más tolerable que al principio. Lo cierto es que se esfuerza mucho en sacar la relación adelante y puedo entender de dónde vienen muchas de sus dudas. No es para nada tan perfecto como nos lo venden, pero al menos es bastante más decente que muchos otros intereses amorosos de la literatura juvenil moderna.

Además del romance, la amistad y sobre todo el núcleo familiar siguen teniendo una importancia vital en la trama. Chris me gustó bastante más en este libro y Kitty de nuevo es una roba escenas, la forma que tiene de decir las cosas a la cara es fabulosa y no me extrañaría que cualquier día de estos se anuncie una nueva saga con ella de protagonista.

Si la primera parte me entretuvo sin más y la segunda se me hizo pesadísima por todo el relleno, la tercera se me pasó volando porque me dio todo lo que estaba esperando desde el principio dada la fama que tiene esta trilogía. Buen crecimiento de personajes, un desarrollo muy auténtico y un conmovedor final hacen que Para siempre Lara Jean cierre esta saga por todo lo alto.

Nota: 4/5

jueves, enero 10, 2019

P.D. Todavía te quiero

A todos los chicos de los que me enamoré de Jenny Han fue un éxito tal que al año siguiente le siguió una secuela, PD. Todavía te quiero. La segunda novela de la trilogía comienza justo después del final del primer libro, con Lara Jean hecha un manojo de nervios porque está decidida a intentar algo con el chico que le gusta. Pero ¿están ella y Peter preparados para afrontar una relación de verdad?

No tengo ni idea de si esta secuela estaba planeada desde el principio o no, pero desde luego parece que básicamente la autora estiró la historia porque la primera parte fue muy popular. La mitad del libro es puro relleno, Han tiene la manía de meter un montón de escenas y detalles absolutamente insustanciales que aportan muy poco a una novela que de hecho tiene muy poquita trama. Aquí necesitamos conflicto de modo que metemos un nuevo triángulo amoroso con la aparición de otro de los chicos a los que Lara Jean escribió una carta, John Ambrose McLaren, y es tan perfecto para ella que termina resultando un tanto contraproducente, porque, ¿qué más da si desde el minuto uno sabes cómo va a terminar la cosa? La verdad es que esta segunda entrega solo sirve para mostrar lo increíblemente crío que es Peter y lo mucho mejor que es el otro interés amoroso en comparación (aunque todavía estoy enojada porque primero dice que su padre le está presionando para ir a la misma universidad a la que fue él y después afirma que su padre nunca fue a la universidad. Me ponen muy nerviosa estos errores de continuidad). Que no es que Lara Jean sea muy adulta tampoco, en muchas ocasiones se comporta de una forma muy mezquina, pero si lo que busca es un amor a largo plazo uno parece mucha mejor opción que el otro. Qué se yo.

Han debía haber vuelto a ver Gossip Girl hacía poco porque aquí entra en escena una cuenta de Instagram llamada anonybitch que se dedica a subir fotos y cotilleos escandalosos de la gente de su instituto y alrededores y que sube una foto comprometida de Lara Jean y Peter. ¡Oh, el horror! Lo cierto es que esta trama podría haber dado mucho más juego del que da, aunque sí me gustó cómo se aborda ese doble rasero con el que se juzga a la chica y al chico en esa situación. Luego juegan a un juego de atraparse unos a otros que juraría que también salió en la serie cuando Serena estaba con Nate, o algo bastante similar.

En el fondo tampoco se aleja mucho de la línea del primero, es solo que hay tanta paja que la historia perfectamente se podría haber condensado en uno, aunque a mí el final del primero me gustó mucho y creo que no hubiera estado mal que se hubiera quedado ahí. ¿Tiene este algo positivo? Bueno, Kitty sigue siendo muy graciosa, y creo que la evolución de Lara Jean es correcta, y parece que por fin termina la odiosa y cansina rivalidad entre ella y Genevieve (su historia también podría haber dado muchísimo más de sí, pero solo se menciona de pasada, supongo que para no eclipsar a la protagonista). No es una lectura que requiera un gran esfuerzo si uno quiere seguir sabiendo de estos personajes, pero tampoco es imprescindible leerla.

Veremos a ver qué tal el tercero.

Nota: 2'5/5

domingo, enero 06, 2019

A todos los chicos de los que enamoré

La novela que ha terminado de encumbrar a Jenny Han como una de las autoras de literatura juvenil del momento y que recientemente ha tenido una película que se ha estrenado con mucho éxito en Netflix nos cuenta la historia de Lara Jean, una chica de dieciséis años que ha estado enamorada cinco veces en su vida. Cada vez que está preparada para pasar página y olvidarse del chico, les escribe una carta de amor en la que vuelca todos sus sentimientos y que después guarda en una sombrerera que le regaló su madre, sin ninguna intención de enviarla. Hasta que un día las cinco cartas desaparecen y Lara Jean descubre con horror que han sido enviadas a sus destinatarios.

Lo que más me interesaba de este libro era su premisa, que dentro del género me parecía superoriginal, pero una vez te pones a leer te das cuenta de que realmente la historia está bastante vista. Lo de las cartas no da demasiado juego porque de los cinco posibles intereses amorosos solo dos entran en la ecuación, y está claro que uno de los dos no puede ser el endgame, así que en esencia la verdadera trama es "fingimos que somos pareja y nos enamoramos de verdad", que es mucho más convencional.

Es una novela bastante normalucha, no nos vamos a engañar. Tira mucho de clichés, está escrita en el odioso presente en primera persona, y la autora tiende a sobreexplicar las cosas. Lara Jean es mona y el que sea tan inocentona le da mucho encanto, pero es un poco absurdo que ni se le pase por la cabeza por qué las cartas han desaparecido cuando es el motivo es obvio.

Algo muy destacable y que sí la diferencia del resto es que la protagonista sea asiática, porque no es muy habitual dentro del género (todos los chicos de los que se enamora son blancos, eso sí), y sus raíces son importantes para su forma de ser. El libro da mucha importancia a la relación de Lara Jean con su familia, especialmente con sus hermanas, y está bien llevado cómo afrontan todos el cambio que supone que la hermana mayor se marche al extranjero a estudiar en la universidad. También me gustó mucho cómo Lara Jean se va a abriendo poco a poco y admitiendo lo terrorífico que es pasar de las fantasías a la realidad, donde el amor es muy diferente. La relación entre ella y Peter es cuca y el final me pareció precioso.

Ahora, hubiera podido pasar perfectamente sin la rivalidad entre Lara Jean y Genevieve, porque es cansino que en todas las novelas juveniles tenga que existir el papel de la chica que odia a la protagonista por un chico y que básicamente existe para que la protagonista quede como la chica superior. ¿Podemos dejarlo ya?

A todos los chicos de los que me enamoré es una comedia romántica adolescente muy ligerita, entretenida y que te lees casi sin darte cuenta, pero que termina siendo muchos menos original de lo que aparentaba ser y tiene un enfoque bastante infantil, así que está bien sin más.

3/5

domingo, octubre 21, 2018

Con amor, Simon

Simon es un adolescente que no le ha dicho a nadie, ni a su familia ni a sus amigos, que es gay. El único que lo sabe es Blue, un chico de su instituto con el que intercambia e-mails de forma anónima, puesto que ninguno de los dos sabe la verdadera identidad del otro. Hasta que un día Simon se deja el correo abierto por accidente en el ordenador de la biblioteca y otro compañero lo descubre y le hace chantaje para poder acercarse a la chica que le gusta, una de las mejores amigas de Simon. Pensando sobre todo en Blue, Simon no tendrá más remedio que acceder al chantaje.

Con amor, Simon, el debut literario de Becky Albertalli, siempre ha sido muy popular desde que dio el salto a las librerías hace unos años y no sin razón. Es una novela juvenil muy amena y entrañable, con personajes que son un amor y adorable en todos los sentidos. Este libro trata obviamente sobre el amor, pero también sobre la relevancia de la amistad, del apoyo familiar y especialmente de lo importante que es que cada uno sea capaz de decidir cuándo y cómo quiere salir del armario ante sus seres queridos; que alguien te obligue a hacerlo es una de las peores cosas que te puede pasar, y con eso es con lo que lidia Simon.

Albertalli es una psicóloga clínica que ha tratado a multitud de adolescentes LGBTQ, y que exista una novela como esta es maravilloso (cada vez hay más, por suerte. ¡Y esta además tiene película!) porque todo el mundo merece ver a personajes protagonistas como ellos mismos plasmados en la ficción. Además la secuela es una historia chica/chica, que también es fantástico.

Sobre Simon, es un libro muy entretenido y cuco con una prosa ágil aunque un pelín repetitiva (al menos en la traducción hay como ocho mil alucinantes). Simon se hace querer y sus amigos también, la pena es que creo que son muy injustos con la pobre Leah (que yo la entiendo porque tiene una personalidad bastante parecida a la mía y es difícil, lo sé. Además Leah es otaku Y fujoshi, ¡es de las mías!). El romance con Blue es una preciosidad.

Lo que menos me gustó de la novela fueron las continuas referencias musicales (un mal desgraciadamente presente en la mayoría de obras dirigidas a adolescentes) y lo nerviosa que me puso Simon cuando pasa totalmente por alto la enorme pista que le da Blue sobre su identidad. Y sí, sé que ese es uno de los puntos importantes de la historia, el cómo damos por sentado que todo el mundo es hetero hasta que se demuestre lo contrario y que también asumimos otras cosas como "lo normal", pero aun así, Simon, hijo mío.

Con amor, Simon se merece todos los elogios que ha recibido, sin duda. Personalmente creo que hay otras novelas mejores (Ari y Dante, ejem), pero eso no quita que esta también valga la pena y mucho.

Nota: 3'5/5

martes, septiembre 11, 2018

Si Decido Quedarme

Si Decido Quedarme cuenta la historia de una chica de diecisiete años que sufre un grave accidente de coche durante una salida familiar y queda en coma. De alguna manera su espíritu es capaz de ver todo lo que pasa a su alrededor, y descubre que, aunque los médicos están haciendo todo lo posible por mantenerla con vida, en última instancia es ella quien tiene que decidir si quedarse o marcharse.

No sé muy bien qué decir de este libro (cada vez me pasa más con las novelas juveniles, tristemente) porque es tan cortito que no terminé de encariñarme con la protagonista ni con los otros personajes ni meterme de lleno en la historia. La idea de base está muy bien, eso sí: Mia es una adolescente que lo pasa mal a veces como cualquier chica de su edad, pero el verdadero problema es que acaba de perderlo todo de un plumazo y por eso es enteramente comprensible que tenga dudas sobre su futuro. ¿Cómo sigue adelante una persona después de algo así? Forman intenta hacernos ver que, pese a lo difícil que puedan ponerse las circunstancias, antes de arrojar la toalla hay que pararse y ver que hay razones para seguir luchando, aunque pueda parecer lo contrario. Tal vez lo que hoy es totalmente negro mañana sea ya algo gris y pasado lo sea un poco más.

Supongo que lo que no me terminó de convencer de este libro es que la vida de Mia antes del accidente era básicamente perfecta. Unos padres supermodernos y comprensivos, una amiga genial, un novio fantástico, a punto de entrar en Juilliard por su gran talento con la música... Entiendo que el hecho de que tuviera esa clase de vida es para el contraste con lo que pasa después y para que no sorprenda el que Mia no sepa qué quiere hacer, pero aun así, no sé, es demasiado, incluso las partes del novio en el hospital se me hicieron un poco ridículas, y supongo que por esa razón no fui capaz de conectar emocionalmente con la historia. Mis partes favoritas son las de Mia con su abuelo.

Así que básicamente, ni fu ni fa, si yo que lloro con todo no fui capaz de emocionarme es que no cumplió su objetivo conmigo.

¿Y cuántas adaptaciones de libros lleva ya Chloë Moretz, por cierto?

Nota: 2'5/5

viernes, julio 27, 2018

Desde que te fuiste

Después de mi anterior lectura me apetecía algo ligerito y fresquito, ideal para combatir el calor asfixiante del verano y el estrés pre-vacacional. Viendo que muchas de las booktubers a las que sigo se deshacen en elogios cuando se trata de Morgan Matson, pensé que era el momento ideal de probar a esta autora que cada vez tiene más seguidores, así que me puse con uno de sus libros más conocidos, Desde que te fuiste.

Y no, no estuvo a la altura de las expectativas.

Emily es una adolescente extremadamente tímida que se siente perdida desde que su mejor amiga Sloane desapareció sin decir nada. Sloane, extrovertida, descarada y todo un terremoto, es todo lo contrario que Emily, así que esta dependía totalmente de su amiga para divertirse. Además, tenía la manía de hacerle listas de cosas que tenía que hacer, generalmente de cosas que asustan a Emily, y ahora, lo único que le ha dejado es una de esas listas. Pensando que si la completa encontrará el modo de reencontrarse con ella, Emily se pone manos a la obra.

De fondo, la historia está bien: la chica introvertida y asustadiza que prefiere pasar desapercibida a que todo el mundo vea que es rara y que siempre está sola empieza a ser más valiente, a atreverse a hacer cosas que no parecen nada del otro mundo pero que para ella significan un gran paso adelante, a abrirse a otras personas y a hacer nuevos amigos. Lo que me estaba gustando del libro era que Emily por fin estaba comprendiendo que dependía excesivamente de Sloane y de que era totalmente capaz de pasarlo bien sin ella, conociendo a gente que genuinamente disfrutaba estando con ella, creando nuevos vínculos más allá de la otra chica. Porque Sloane como amiga deja mucho que desear, obligando a Emily a hacer cosas que la hacen sentir incómoda, dejándola tirada para irse con el novio y luego largándose rompiendo todo el contacto. Siendo yo una de esas personas a las que salirse de su zona de confort supone un esfuerzo titánico, y que básicamente ha tirado su juventud a la basura por eso, suelo disfrutar de este tipo de aventuras en las que el o la protagonista vence sus miedos y recibe una recompensa a cambio.

Pero la novela no termina de sacar todo el jugo a su premisa porque Matson no es muy hábil a la hora de narrarla. Los personajes, especialmente Emily, son bastante insulsos, y las conversaciones entre ellos tienen muy poquita gracia. Estaba totalmente convencida de que este era el primer libro de la autora porque su prosa es muy, no sé, como de principiante, además de ser extremadamente repetitiva. Llegó un momento en el que me entraban ganas de gritar cada vez que un personaje asentía con la cabeza (o sea, hay más reacciones aparte de asentir), cada vez que Emily "se daba cuenta" de algo o cada vez que la ropa de Sloane era descrita como vintage (spoiler alert: es descrita así TODAS las veces). El libro es bastante infantil y encima la autora deja colgada una de las tramas más importantes y que era vital para el viaje de Emily.

La traducción es muy regulera, además. Entiendo que en el original el "darse cuenta" estaría más repartido entre realize/notice, y es muy irritante que los "just" estuvieran traducidos casi todas las veces como "tan solo" porque no suena nada natural.

Y encima... ¿cómo diablos pretendía Sloane que trabajaran las dos en una heladería en la que no entra ni Dios?

Una decepción, vaya. Llegó un punto en el que solo lo hubiera salvado el que Sloane hubiera sido el love interest de Emily en vez de Frank o el que Emily la hubiera mandado a tomar por saco. But, alas.

Nota: 2/5

sábado, julio 07, 2018

Eleanor y Park

Cuanto más leo de Rainbow Rowell, más enamorada estoy de su forma de escribir. Su prosa es tan dulce, y tan dinámica, además de resultar a la vez divertida, triste y terriblemente preciosa... Daría un riñón por escribir tan bien como ella.

Eleanor y Park es la historia de amor entre dos adolescentes que se conocen en el autobús que les lleva de casa al instituto y viceversa. Al principio la presencia del otro es una lacra, pero como se ven obligados a pasar tanto tiempo juntos, su amor compartido por los cómics y la música los va uniendo hasta que se enamoran perdidamente el uno del otro. 

Este libro es una monada. Una de las cosas que me gusta de esta autora es que siempre incorpora de forma muy natural la cultura pop de la época en la que ubica sus historias, en este caso los ochenta. De este modo encontramos un montón de referencias a cómics como X-Men o Watchmen y a grupos musicales como Joy Division o mis adorados The Smiths (espero que algún día hagan peli porque la banda sonora es top). Y son referencias que no se sienten forzadas como en otras novelas juveniles, sino que forman parte de la misma trama y tienen su razón de ser.

El romance entre estos dos te mantiene en vilo de principio hacia final por todas las dificultades que se encuentran. Considero que está muy bien llevado el conflicto de Park al haberse enamorado de la chica marginada, con la que todos se meten implacablemente, y cómo eso afecta a su propio estatus; cómo, a pesar de amarla tanto, no puede evitar sentirse ligeramente avergonzado, siempre preocupado por lo que piensen los demás de él, empezando por sus propios padres. Por cosas como esa los personajes se sienten tan humanos.

Y luego está la trama familiar de Eleanor. Es muy duro leer sobre su padrastro abusivo y cómo su madre es incapaz de pararle los pies; toda la parte final me dejó con un nudo en el estómago.

Dentro de la literatura juvenil Rowell es un soplo de aire fresco porque en su mayor parte sus protagonistas son en general buena gente y no quieres otra cosa que verlos ser felices. Eso pasa con Eleanor y Park. Ninguno de los dos es perfecto, ella es distante, desconfiada y demasiado realista como para esperar un final feliz, mientras que él salta sin pararse a pensar en las consecuencias y es lo suficientemente ingenuo como para creer que el amor es suficiente. Pero por algún milagro del destino se han encontrado, se han sentado en el mismo asiento del autobús y han conectado a un nivel tan profundo que, de alguna forma, el para siempre parece posible. Y creer en ellos termina por ser irremediable. Su relación es tan bonita que no me hubiera importado seguir leyendo sobre ellos durante centenares más de páginas, pese a lo mucho que te hace sufrir la autora por ellos.

Otro gran libro dentro de la bibliografía de una autora que ya se ha convertido de mis favoritas, de lo mejor que llevo leído este verano.

Nota: 4/5

domingo, junio 04, 2017

Nadie ComoTú

Obra de J.A. Redmerski, publicada en 2012, Nadie Como Tú nos narra el viaje personal que emprenden dos jóvenes que se conocen por casualidad y descubren que son todo lo que habían estado buscando casi sin saberlo.

Camryn es una chica de veinte años que se siente perdida. La muerte del novio del que estaba perdidamente enamorada, el divorcio de sus padres y la traición de su mejor amiga no han hecho sino convencerla de que necesita un cambio en su vida, que necesita encontrarse a sí misma antes de pasarse día tras día en una existencia monótona haciendo un trabajo que no la llena en absoluto. De modo que, sin pensárselo mucho más, se va a la estación de autobuses y se compra un billete al azar. No sabe qué hará cuando llegue, pero sabe que ya lo descubrirá cuando llegue allí.

A medio viaje, en una parada en Kansas, conoce a Andrew, un atractivo chico de veinticinco años que se dirige a ver a su padre moribundo y que ha decidido coger el camino largo para pensar sobre ello. Al principio Camryn se muestra un poco recelosa, pero poco a poco se va abriendo más a él y el viaje en autobús los une tanto que deciden que en cuanto lleguen a su destino emprenderán uno nuevo en coche. Ambos están de acuerdo en lo mismo: nada de sentimientos ni rollos raros, y a vivir el presente. Pero ¿podrá resistirse Camryn a los encantos de ese chico tan distinto a todos los que ha conocido antes?

La respuesta, obviamente, es no; Camryn le dice a Andrew (¿o debería llamarlo Dean Winchester? La autora no disimula mucho en quién se ha inspirado para crear al personaje, ¡si hasta escuchan Carry on wayward son en el coche clásico del padre de este!) que bajo ningún concepto se va a liar con él pero a los dos días ya ha cambiado de opinión.

Encontrar un romance interesante y que no sea demasiado tóxico en estos libros juveniles es menos fácil de lo que me gustaría, y desgraciadamente Nadie como Tú tampoco es un gran ejemplo de ello, porque te venden como romántico que una chica de viente años decida que pertenece a un tío al que conoce desde hace solo unos días y que encima es un egoísta de mierda por no explicarle su secreto.

Nadie como Tú tiene bastantes situaciones y puntos de vista problemáticos: Camryn califica a su mejor amiga de ninfómana solo porque es bisexual y durante una época que estuvo separada de su novio de siempre salió con una chica. Camryn le dice a Dean Winchester que no quiere nada con él y luego llama zorra a una mujer solo por mirar. ¡Solo por mirar!  Tener algún que otro rollo pasajero está bien, ahora, como tengas muchos, ¡eres una guarra! Pero solo si eres mujer, claro. Cuando conocen al único personaje de color que sale en el libro, Camryn alega enseguida que "le cae muy bien", para dejar claro que no es nada racista, pese a que no ha hecho eso con ningún otro personaje. Camryn y Andrew no se conocen de nada y tienen sexo sin protección tan alegremente (en serio, el público objetivo de estos libros son chicas adolescentes, ¿tanto cuesta tener un poco de cuidado?). Y luego está el mensaje de que si estabas con alguien y más adelante te enamoras de otra persona, eso quiere decir que no querías realmente al primero. ¿Perdón?

Más allá de eso la prosa es bastante pobre. El vocabulario es sumamente repetitivo. Todas las reacciones son o sonreír, o revolver los ojos, o sonreír con los ojos. Mucha paja, la autora nos detalla un montón de cosas que no aportan absolutamente nada a la trama y que se hacen muy tediosas. Pero lo peor de todo para mí es que Redmerski tiene la necesidad de explicarlo todo, incluso lo evidente, tratando de idiota al lector. ¿Sabéis esas series de televisión policíacas que te ponen un flashback de algo que ha sucedido cinco minutos antes, como si no confiaran en tu capacidad para entenderlo si no es así? Pues más o menos algo así pasa en este libro.

Pongo un ejemplo de esto que me hizo mucha gracia. Los protagonistas van al hospital a visitar al padre de Dean Winchester, pero Andrew no se ve con fuerzas de quedarse allí hasta que suceda lo peor así que decide marcharse. Mientras se despide de su hermano menor, este le dice:
-Te llamaré cuando tenga que ser, ¿vale?
No hay ninguna duda de a qué se refiere su hermano, ¿no? Pues la siguiente frase es:
Asiento, conforme. Con «cuando tenga que ser» se refiere a cuando mi padre haya muerto.
¡No! ¡Nunca lo hubiera adivinado si no hubiera sido por esa aclaración!

La novela está narrada bajo el punto de vista alterno de ella y de él, el problema con esto es que no hay mucha diferencia entre las voces de ambos y algunas veces describen pensamientos con las mismas palabras exactas.

El libro tiene algunas escenas eróticas. Camryn admite que le va el sexo duro y que su pareja sea agresivo con ella en la cama pero tampoco hacen nada del otro mundo.

También hay un montón de menciones a actores de la CW y similares que tampoco vienen mucho a cuento pero supongo que harán gracia a las lectoras más jovencitas.

En cuanto a los personajes, nada que destacar tampoco. Ambos se creen special snowflakes porque quieren viajar por ahí y ser espontáneos y todo eso que está tan bien en toería pero que es tan difícil de llevar a la práctica. Camryn se supone que es increíblemente madura para su edad pero lo único que hace es sonrojarse y pensar en Andrew a todas horas. Andrew es el típico protagonista que va de tío duro que no es romántico y que luego resulta ser todo lo contrario.

Y el final sí que es para revolver los ojos.

La verdad es que la intención del libro es buena, porque la idea de vivir la vida, ser honesto con uno mismo y no privarte de nada de lo que te puedas arrepentir cuando sea demasiado tarde es muy positiva, la lástima es que la ejecución lo es mucho menos. No encontré por ninguna parte el sentimiento de aventura y libertad que se supone que te debería transmitir un road trip como este. 

Nota: 3