domingo, mayo 28, 2023

El caso Hartung

El caso Hartung es una novela negra muy popular ambientada en Copenhague que hace un par de años tuvo adaptación a serie en Netflix. Su autor es Søren Sveistrup, el guionista de la serie The Killing (la original), y se nota que viene de la televisión porque la forma de narrar que tiene es muy de guion.

Naia Thulin y Mark Hess investigan el asesinato de una mujer a la que han matado cerca de su casa. Junto al cadáver encuentran un muñeco de castañas como los que hacen los niños en otoño, en el cual encuentran las huellas de la hija de la ministra de asuntos sociales, una niña de doce años que desapareció sin dejar rastro. Cuando aparecen más cadáveres con más muñecos, todos ellos con huellas de la niña que se dio por muerta (y cuyo asesino confeso ya está en la cárcel), la policía no tiene más remedio que trabajar bajo la teoría de que ambos casos están relacionados.

En muchas listas de recomendaciones de novela negra recientes es frecuente ver aparecer este título, más aun después de la serie. Se destaca de ella que el argumento engancha, que el autor es hábil en dejar caer las pistas, y que es bastante oscura y retorcida.

Yo estoy de acuerdo sobre todo en que el caso de asesinato está bien llevado, de hecho el autor consiguió sorprenderme al final. Entiendo los motivos que hay detrás de las acciones de la persona responsable y por qué hace lo que hace pero también creo que no termina de estar justificado que solo vaya a por mujeres una vez quedan claras sus razones. La novela trata algunos temas difíciles y sí, oscuros, a ratos también se vuelve bastante sangrienta, aunque yo que leo a Karin Slaughter esto no es nada en comparación.

Los capítulos son muy cortos, leemos el punto de vista de casi todos los personajes implicados, y el ritmo es bastante ágil por lo que es fácil seguir leyendo. La prosa del autor no es nada del otro mundo, funcional sin más. Los personajes son increíblemente típicos: la detective independiente madre soltera que no quiere comprometerse con ningún hombre, el inspector retraído que prefiere trabajar solo y que arrastra una tragedia personal (la misma de siempre), el capitán que no les pone las cosas fáciles porque quiere resolver el caso cuanto antes... Básicamente complejidad cero.

Para el amante de la novela negra nórdica es sin duda una muy buena opción porque cumple con lo que se espera de ella. Personalmente no la encuentro tan espectacular teniendo en cuenta la fama que tiene, es más bien normalita, pero se lee bien y entretiene que ya es más que suficiente.

Nota: 3/5

sábado, mayo 27, 2023

Intrusión

Y llegamos a la última, al menos por ahora, entrega de la serie de la Brigada de Homicidios de Dublín de la escritora Tana French. French repite con los inspectores protagonistas de la anterior entrega, Steven Moran y Antoinette Conway, solo que esta vez la historia está narrada bajo el punto de vista de Antoinette, que es la única mujer en la brigada.

En El lugar de los secretos, el anterior libro, French experimentaba un poco en su narrativa lo cual dejaba bastante descolocado al lector, porque básicamente esta es una saga policíaca. Aquí ya volvemos a la trama policial pura y dura, de hecho creo que de los seis es el que más se centra en la investigación y un poco menos en la vida personal de la protagonista (que también, eso French nunca lo deja de lado). 

Antoinette y Steven están a punto de irse a casa tras el turno de noche cuando les cae en el último momento un caso de asesinato. Aislinn Murray, una chica de veintitantos, ha muerto en su apartamento tras golpearse la cabeza con el poyete de la chimenea. No parece un caso muy complicado: lo más probable es que Aislinn se peleara con su novio, este la empujara y le provocara la muerte. Y cuando el novio en cuestión les cuenta una historia que no se sostiene demasiado, solo les queda conseguir que confiese. Pero cuando la amiga de la víctima les cuenta que Aislinn tenía un novio secreto, Conway y Moran se preguntan si el caso no será más complejo de lo que aparenta ser. Además, Conway tiene el vago de recuerdo de haber conocido a la víctima años atrás.

Cuando cojo un libro de esta saga ya sé que voy a pasar un buen rato y una vez más French nos ofrece una novela policíaca muy bien hilada en la que la verdad va más allá de lo que parece en un inicio, y que puede salpicar a Antoinette y a Steven si no tienen cuidado. El caso de asesinato parece que tampoco va a dar mucho de sí pero vaya si French consigue mantener el interés con todas las teorías que se van montando los dos detectives, especialmente cuando Conway recuerda de qué conocía a Aislinn. Cuando se descubre todo el pastel es glorioso y está muy bien llevado, me encantó el final.

Además del caso en sí la novela incide en el acoso que sufre Antoinette en la brigada, cuyos miembros se muestran hostiles con ella y no la quieren allí. Conway es una protagonista genial (y tengo que felicitar a la traductora por el arte con el que ha traducido todos los insultos de Antoinette, que no son precisamente pocos) y su relación con Moran es uno de los puntos fuertes. Me gustó muchísimo cuando Antoinette empieza a preguntarse si su amistad con Steven, al que creía su único en la brigada, es realmente genuina, y cómo evoluciona todo a partir de ahí. También tenemos algo de drama familiar pero no tiene tanto peso en la trama como en otras entregas de la serie sino que más bien sirve como catalizador para que Conway termine por encajar algunas piezas sueltas del caso.

A estas alturas todo lo que pueda decir de esta serie es repetirme. Simplemente, es genial, French tiene una prosa fabulosa (aquí se corta un poco con su pluma evocadora, va más al grano en general) y las investigaciones siempre son interesantes, incluso hace esos interrogatorios interminables superamenos de leer. Creo que Tras Piel Ajena este Intrusión sería mi favorito, precisamente los dos cuyo punto de vista recae en las dos inspectoras. Ojalá French escriba alguno más, menos mal que todavía me quedan otro par de libros suyos autoconclusivos por leer.

Nota: 4/5

lunes, mayo 22, 2023

Norte y Sur

Este ha sido mi primer acercamiento a la oba de Gaskell, y desde luego no será el último.

Norte y Sur sigue a Margaret, una joven que vive en el sur de Inglaterra en una encantadora zona rural que adora. Pero tras una crisis de fe de su padre la familia se ve obligada a cambiar de rumbo su vida y acaban en la zona industrial de Milton, en el norte del país. Para Margaret será un cambio enorme, a muchos más niveles de los que se imagina en un principio.

La novela empieza de una forma que es difícil no pensar en Austen, pero pronto se ve que la cosa va ir por otros derroteros. Y es que Gaskell explora lo que supuso para el país la revolución industrial y todos los cambios políticos y sociales que trajo consigo a través de los ojos de Margaret, una muchacha llena de prejuicios que idoliza el sur rural y que no tiene muy buena imagen de los comerciantes y trabajadores de fábricas. Sin embargo, su día a día hará que lo vaya viendo todo de diferente manera, especialmente cuando empiece a relacionarse con el señor Thornton, un amigo de su padre que simboliza todo lo que Margaret despreciaba anteriormente.

A través de estas diferencias entre norte y sur, y los diferentes personajes con los que Margaret se relaciona en Milton (Thornton y familia, así como los Higgins, que son el alma de la historia) Gaskell trata temas que no serán ajenos al lector actual, como son el de los derechos de los trabajadores y el trato que reciben de sus patronos, y cómo luchan por una vida más digna a través de huelgas. Aunque Gaskell no se moja demasiado, ya que en todo momento le da voz a ambos bandos, es muy interesante ver cómo estos temas sociales han estado presentes desde mucho antes de lo que pensamos.

La novela tiene un ritmo algo irregular y tiene tramos en los que parece que apenas avanza, mientras que algunas tramas se despachan muy rápido (personalmente me hubiera gustado más desarrollo del tema Frederick, por ejemplo). Para mí lo mejor sin duda es la evolución de Margaret, cómo empieza siendo una chica que sabe muy poco acerca de la vida y por todas las responsabilidades que le caen de golpe no tiene más remedio que madurar y termina convirtiéndose en una mujer independiente y dueña de su vida. También me gustó la relación entre Margaret y Thornton aunque sí que Gaskell abusa un pelín de la falta de comunicación entre ambos para alargar su historia. Y también quiero añadir que el padre de Margaret es el personaje más odioso que he leído últimamente.

La pena es que el final, aunque satisfactorio, no deja de ser bastante abrupto, dejando la sensación de que ojalá le hubieran dejado a Gaskell explayarse un poco más. Pese a ello, es una muy buena novela y Gaskell hace muy buen trabajo mostrándonos qué supuso para la gente de su época ese cambio tan grande que trajo consigo la revolución industrial, cuyos efectos seguimos viviendo hoy día.

Nota: 3.5/5

domingo, mayo 21, 2023

Mañana, y mañana, y mañana

No sé por qué estaba convencida de que este libro entraba dentro del género fantástico, y de hecho cuando lo empecé a leer me recordó mucho al estilo de Un mar sin estrellas de Erin Morgenstern. Descubrir que no era de fantasía no me supuso ningún inconveniente, por suerte, ya que es una novela en la que es muy fácil entrar.

Mañana, y mañana, y mañana es la historia de Sadie y Sam, dos amigos que se conocen de niños en el hospital y conectan gracias a su pasión por los videojuegos y que de adultos se unen para diseñar juntos su propio juego. El libro los sigue durante más de dos décadas por todos sus altos y sus bajos mientras pelean por conseguir hacerse un nombre en el mundo de los videojuegos.

Yo no me considero a mí misma una gamer, ya juego muy poco y cuando lo hago es más bien a juegos clásicos o a algún juego en línea de resolver acertijos. Pero sí que jugaba bastante cuando era más jovencita y el hecho de que la novela mencione a muchos juegos ochenteros y noventeros a los que yo jugaba de pequeña hizo que todo se me hiciera muy familiar (en serio, hay un momento en el que mencionan el Maniac Mansion que me hizo mucha ilusión). La novela está llena de referencias, no solo a los nombres de los juegos sino a cosas más técnicas sobre el desarrollo de los mismos, pero escrito de forma superaccesible por lo que no se hace pesado en ese sentido.

La historia no es lineal del todo y nos va ofreciendo fragmentos de las vidas de Sadie y Sam, cuya relación es el motor más importante del libro. Es una relación compleja, que mezcla amistad con trabajo y tal vez algo más, y que está llena de altibajos porque si bien ambos sacan lo mejor del otro a nivel profesional, también tienden a sacar lo peor en el plano personal. Tanto Sam como Sadie son muy imperfectos, y cometen muchísimos errores, y no siempre el lector va a estar de su parte, pero eso es lo que los hace humanos. La evolución de ambos, tanto juntos como por separado, es fantástica.

También me gustó mucho ver cómo iban cambiando las cosas en el sector, ya que cuando Sadie empieza hay pocas mujeres en el mismo, pero con los años todo va cambiando y dando cabida a otros tipos de personas.

Mañana, y mañana, y mañana es una novela sobre amistad, sobre perseguir los sueños, sobre darte cuenta que la vida a menudo es muy distinta a cómo te la imaginabas, y sobre todo, una carta de amor a los videojuegos, que hacen posible lo imposible, que te permiten meterte en otro mundo mejor cuando el tuyo es un asco, y que te hacen compañía cuando los necesitas. Una historia muy bonita y muy bien narrada por su autora Gabrielle Zevin que ha puesto mucho mimo en contarla.

Eso sí, me deprime bastante que en Goodreads haya gente que considere esta novela como histórica...

Nota: 4/5

sábado, abril 15, 2023

Have you seen her? (The Chicago Series 2)

En Don't Tell, el inspector Steven Thatcher investigaba el caso de la protagonista, Caroline o Mary Ann Winters. En Have you seen her? Steven coge el protagonismo y se ocupa de un difícil caso en el que jóvenes animadoras están desapareciendo de sus camas en plena noche y encontradas unos días más tarde brutalmente asesinadas. Además, Steven tiene que lidiar con su complicada vida familiar, ya que su hijo mayor Brad ha cambiado de la noche a la mañana y ahora se comporta de una forma muy impropia de él, y su hijo pequeño Nicky, de siete años, todavía está traumatizado por lo que le sucedió en el libro anterior. Jenna Marshall es la profesora de química de Brad y también se ha dado cuenta del cambio del chico, por lo que se pone en contacto con Steven y ahí surge la chispa entre ellos.

Leer los libros de Rose en orden está muy guay porque personajes secundarios de un libro son los protagonistas de los siguientes, dándote así la oportunidad de conocerles más a fondo y ver sus correspondientes historias de amor, ya que los libros de la autora se enmarcan dentro del género del suspense romántico, es decir, un misterio mezclado con una historia romántica.

También digo que me alegro de haber leído otros libros posteriores hace años porque si hubiera empezado por este no sé si hubiera seguido. No porque sea un mal libro, al contrario, el misterio está genial, me encanta ver cómo se desarrollan las investigaciones policiales y Rose es bastante cañera con los asesinatos. Además suele incluir capítulos que están narrados bajo el punto de vista del asesino. Aquí es evidente quién es el asesino pero eso no le quita la intriga porque lo interesante es ver cómo descubren su identidad y Rose también suele escribir rectas finales de infarto.

En cuanto a los personajes, sí que es verdad que Jenna es tal vez demasiado perfecta pero yo le cogí mucho cariño, igual porque es una mujer a la que le cuesta aceptar ayuda para no importunar a los demás que es algo con lo que me siento identificada. Me gustó mucho su relación con sus amigos, la familia de su difunto prometido, y también con los hijos de Steven, especialmente con el pequeño Nicky. En cuanto a Steven, los protagonistas masculinos de Rose son en general bastante posesivos y celosos pero Steven se lleva la palma. Neil tampoco me gustó demasiado con eso de querer ir a por Jenna aun sabiendo que ella y Steven tenían algo pero creo que al final él se redime más que Steven, que la pone en peligro solo por unos celos absurdos.

Como ya me he leído varios libros de Rose ya tengo asumido que los protagonistas se enamoran superdeprisa y están pensando en matrimonio e hijos a los pocos días de conocerse, pero no me terminó de gustar cómo trata Steven a Jenna. Puedo aceptar su explicación de por qué es tan inseguro y le cuesta confiar en ella pero la forma en la que la manipula utilizando a sus hijos como arma me echó muy para atrás. Pero en fin.

En general hay muchas más cosas que me han gustado que las que no, como he dicho me encantó cómo se desarrolla el misterio (a mí los casos de asesinos en serie me ganan muy fácilmente) pero algunos detalles del romance exprés de Jenna y Steven no me gustaron nada así que por eso le doy una nota un poco más baja de la que le suelo dar a sus libros.

En el siguiente ya me voy a terreno conocido ya que me toca una relectura.

Nota: 3.5/5

viernes, abril 07, 2023

Smiley

 Soc la IKEA dels drames: me'ls munto jo tot sol.

¡Bruno soy yo!

Smiley recoge el texto de la obra de teatro que estrenó Guillem Clua en 2012, así como su continuación, Smiley, després de l'amor que debutó en 2020. Yo personalmente no estaba familiarizada con la obra pero vi la adaptación que hizo Netflix escrita por el mismo Clua estrenada las  pasadas Navidades y me gustó muchísimo, así que tenía curiosidad por ver cómo seguía la historia.

Smiley empieza cuando Àlex, al que su último rollo lleva días ignorándole, le deja un airado mensaje de voz cantándole las cuarenta. Pero al llamarle desde el fijo de su bar se equivoca al marcar el número y el mensaje acaba llegándole a Bruno, que le devuelve la llamada para hacerle ver su error. Como parece que conectan por teléfono deciden quedar para conocerse, y aunque son completamente diferentes y ya en su primera cita no paran de discutir, el encuentro deja a los dos muy marcados.

Clua hace así un homenaje a las comedias románticas de toda la vida, con sus enredos, sus puntos de partida que parecen obra del destino, sus diálogos ágiles y mordaces, y los adapta al mundo de las citas modernos para los hombres gay (durante toda la obra, hay diversas pausas en las escenas para que los dos personajes expliquen al público términos que igual se les escapan, como Grindr, poppers y tal). Casi todo el texto lo conforman escenas de Àlex y Bruno con la aparición esporádica de algún otro personaje (aquí no existe Ibra, pero sí hay un Pablo, que viene a ser el equivalente; en el teatro, todos los personajes los interpretan los mismos dos actores que hacen de Álex y Bruno).

La mayoría de diálogos se trasladaron palabra por palabra a la serie. Lógicamente tiene más gracia verlos interpretados, pero me he divertido mucho leyéndolos igualmente y sí, se me ha vuelto a saltar la lagrimilla con el discurso de la cerveza (aunque sin Ramón pierde impacto, ¿eh?). Aquí la cosa va bastante más rápida y Àlex y Bruno se ven todavía menos tiempo que en la serie, pero Clua hace un buen trabajo haciendo que el espectador, o en este caso lector, se encariñe de los dos y les desee lo mejor. 

Cuando vi la serie me gustó un montón que siguiera la estructura clásica de las comedias románticas pero con una pareja de dos hombres, y que no buscara ser nada especialmente realista sino el tipo de historia de amor que sabes que no existe pero que te comes con patatas en la ficción porque te deja con el corazón calentito cuando por fin todo acaba como tiene que acabar.

Así que la secuela traiciona un poco la magia de la obra original. Trata temas interesantes como son la forma en la que vamos cambiando a medida que vamos cumpliendo años, o como se encajan las decepciones de algo que teníamos por seguro. Tiene una estructura parecida a la primera parte, con escenas que son un reflejo de esta, y también incluye algunos tropos clásicos de comedia romántica. Está bien saber qué es de Àlex y Bruno seis años después pero no me ha gustado demasiado ese final y después de ver la serie se me hace difícil encajar al Bruno de Miki con el Bruno de Després de l'amor. Supongo que al no tener la referencia de la interpretación de los actores en este caso ha hecho que me costara más entrar.

El libro también incluye una introducción escrita por Clua en la que nos explica cómo nació Smiley y las diferencias en función del país en el que se representaba la obra.

De modo que bueno, es una lectura muy ligerita que se lee muy rápido y ya he satisfecho mi curiosidad de saber qué es de los personajes tras el final de la serie.

Nota: 3/5

domingo, marzo 26, 2023

La metamorfosis y otros relatos

Kakfa era otra de mis asignaturas pendientes y qué mejor que empezar a leerlo que con su obra más emblemática, La metamorfosis.

La edición que he leído se compone de varios relatos escritos por el autor en diferentes etapas de su vida. El primer tercio del libro está compuesto por una introducción que ofrece un contexto tanto de la época en la que se escribieron (el avance de la industrialización hizo que hubiera una sensación de que el individualismo estaba en peligro) como de la situación personal del propio Kafka, tanto en lo que respecta a su familia y su complicada relación con su padre como la marginación que sufrió por ser judío.

El primer relato se titula La condena y queda claro que Kafka lo escribió impulsado por la relación antagónica que mantenía con su padre, para el que fue una decepción. Más allá de eso no es de lo más interesante de esta colección.

El fogonero es el primer capítulo de una novela que Kafka finalmente dejó abandonada. Un joven alemán, al que han echado de casa por un escándalo, se embarca en un navío rumbo a Estados Unidos y entabla amistad con un fogonero, al que quiere ayudar a denunciar las injusticias sufridas por su superior. Un relato que funciona bastante bien por sí mismo acerca de lo complicado que es cambiar el status quo y de superar las diferencias entre clases.

En La metamorfosis, Gregor Samsa despierta una mañana convertido en un escarabajo pelotero. Es la historia más emblemática de Kafka y aunque la introducción haga hincapié en que Samsa no es el propio Kafka, no es difícil ver las similitudes entre ambos. Es una novela corta fascinante sobre todo por la multitud de lecturas que ofrece y más sabiendo un poco acerca de la vida de Kafka. El autor odiaba tener que trabajar porque él quería dedicarse exclusivamente a escribir, pero necesitaba el dinero para tener independencia económica de su padre. Es muy llamativo el inicio del relato cuando Samsa todavía está haciendo planes para coger el tren e ir a su trabajo con el que mantiene a su familia incluso tras su transformación. ¿Cuántos no nos hemos sentido identificados con Samsa, sobre todo esas mañanas en las que despertamos totalmente agotados pero no hay más remedio que levantarse de la cama para ir al trabajo? Su hermana es la única que parece sentir compasión por él y trata de cuidarlo mientras que su padre siente un profundo asco por Samsa. Se puede interpretar como los estragos que causa la enfermedad en el entorno, especialmente cuando se trata de una enfermedad mental, y lógicamente la lectura que primero llega a la mente es que la obsesión por el trabajo en la sociedad moderna provoca una crisis en el protagonista, que se desloma a trabajar para mantener a su familia, pese a que después de la transformación estos son capaces de mantenerse por sí mismos. Y por supuesto está el hecho de que Kafka se sintiera como un bicho raro, siendo incapaz de seguir los pasos de su padre en su comercio y echándose para atrás en sus compromisos con las mujeres porque su ansiedad por no hacer lo que hacía todo el mundo era menor a la de comprometerse con algo que sabía que le haría infeliz, y siendo en ese sentido un lastre para su familia. Otras lecturas aseguran que el título hace referencia a la metamorfosis de la hermana, que es la que sufre mayor desarrollo a lo largo del relato. Sea como sea, es el mejor relato del libro con diferencia y el más conocido del autor por un motivo.

En la colonia penitenciaria un viajero llega a una colonia en la que el castigo por cometer un crimen es inusualmente injusto y cruel. Es de nuevo un relato acerca de lo complicado que es cambiar lo establecido, lo que "siempre se ha hecho así", aun cuando queda patente que el sistema ya no funciona y que los tiempos han cambiado. Por cierto que la máquina que describe aquí Kafka se la podría haber inventado Ray Bradbury perfectamente.

Un médico rural es una colección de relatos muy cortos de diferentes temáticas, algunos de ellos escritos estilo fábula. Lo mejor de todo es que Kafka dedicó la colección a su padre, ja.

Mi nota final es sobre el conjunto del libro, si hubiera estado La metamorfosis sola si que le hubiera dado 4 estrellas. Aun así, sin duda es una buena intro al autor.

Nota: 3/5

miércoles, marzo 22, 2023

The cabin at the end of the world

El home invasion o la invasión de hogar es uno de los subgéneros del terror que menos me gusta, no porque no haya buenas obras, sino porque me produce mucha ansiedad la idea de que alguien se te meta en casa y destruya lo que se supone que ha de ser tu espacio seguro. He visto unas cuantas películas de este subgénero, probablemente la mayoría de las más conocidas, pero si no me equivoco esta es la primera vez que me adentro en él en formato novela.

La historia trata de un matrimonio, Eric y Andrew, y su hija de siete años Wen, que pasan una tranquila semana de vacaciones en una pintoresca cabaña en un lago un poco en medio de ninguna parte. Su paz es interrumpida cuando un grupo de cuatro extraños armados aparecen de repente y exigen que les dejen entrar, diciéndoles que tienen que hacer un terrible sacrificio si no quieren ser los culpables del fin del mundo.

La premisa es terrorífica y de hecho el libro empieza muy potente con la llegada de estos extraños que obviamente no auguran nada bueno pese a sus continuas promesas de estar haciendo lo correcto. Lógicamente cualquiera pensaría que están locos de atar o que lo del sacrificio es una simple excusa o justificación para atacar a una familia que se sale de lo "normal" (cuántas veces habremos oído a fanáticos religiosos decir que la homosexualidad provocará el Apocalipsis), de modo que el primer instinto de Eric y de Andrew será el de proteger a su familia a toda costa. ¿Pero qué pasaría si estuvieran diciendo la verdad? ¿Y si el mundo estuviera a punto de terminar y solo ellos pudieran evitarlo?

El libro reflexiona acerca de ese dilema ético que todos nos hemos hecho alguna vez: ¿Seríamos capaces de sacrificarnos si supiéramos que así estaríamos evitando un mal mayor?  O al revés: ¿hasta qué punto es ético sacrificar a unos pocos para salvar a muchos más? ¿Y qué clase de Dios provocaría tanta muerte y tanta miseria solo para poner a prueba la fe de unos pocos? En esta novela, queda patente bastante pronto que los invasores no son simples psicópatas sino que basan sus creencias en algo (el autor los presenta como los cuatro jinetes del Apocalipsis), lo cual no deja de ser un reflejo de la realidad de a los extremos que puede llegar la religión.

La novela está contada a través de diferentes puntos de vista, no solo de la familia protagonista sino que Tremblay experimenta con otros a medida que avanza la historia (para mí hay uno en concreto que me sacó un poco de la lectura, pero siempre celebro que autores experimenten con cosas diferentes). Como decía empieza increíblemente bien estableciendo esa pesadilla en la que los protagonistas se ven envueltos de repente y haciendo crecer el suspense pero lamentablemente mi sensación es que no consigue mantener esa tensión y que llega un punto que se hace un poco repetitiva.

El mayor problema que tuve es que el libro termina de transmitir el terror por el que están pasando los protagonistas; Tremblay describe las emociones pero a mí me resultaron algo frías. Hay un momento en el libro bastante impactante (aunque yo creo que se ve venir) y las reacciones posteriores no están bien llevadas por el autor, en mi opinión.

El final es bastante polémico, Tremblay por lo que estoy viendo tiende a una cierta ambigüedad que para mucha gente puede resultar frustrante. A mí no me desagrada el final, creo que es el final que tenía que tener, pero sí que al terminar el libro me dio bastante pena que me hubiera dejado más bien indiferente porque esperaba más de una premisa tan chula. 

Nota: 3/5

sábado, marzo 18, 2023

Kisscut - Grant County Series 2

La segunda entrega de la saga policíaca de Grant por Karin Slaughter también empieza con Sara entrando en un baño público y encontrando algo espeluznante. En este caso, mientras Sara pasa un sábado por la tarde en la pista de patinaje, de camino al baño se topa con Jenny Weaver, una niña de trece años que sale de ese mismo baño manchada de sangre. Mientras Sara, horrorizada, descubre que Jenny había intentado tirar por el váter a un bebé recién nacido, Jenny, en el aparcamiento, saca una pistola y apunta con ella a otro adolescente, Mark Patterson, amenazando con matarlo. El inspector jefe Jeffrey Tolliver, tras ver que no es posible razonar con la muchacha, no tiene más remedio que dispararla él. El caso, ya de por sí trágico, se complica todavía más cuando en la autopsia Sara hace otro terrible descubrimiento y llega a la conclusión de que Jenny no fue la que dio a luz a ese bebé.

Primero de todo, no recomiendo leer a Slaugher a cualquiera que necesite advertencias de contenido sensible porque Slaughter trata temas sumamente desagradables en sus libros y aquí no es una excepción ya que el abuso sexual a menores es básicamente en lo que gira la trama.

Aquí no tenemos un asesinato al uso sino que la muerte de Jenny al principio es lo que pone en marcha una investigación que destapa una trama de abusos que pone los pelos de punta (y lo peor de todo es que estas cosas pasan en la vida real, a menudo con gente en apariencia normal). ¿Lo peor que te puedas imaginar? Slaugher siempre va más allá. Mucho más allá. Cómo siempre me pasa con ella, tuve que cerrar el libro varias veces para recomponerme porque madre mía.

Eso sí, esta novela me hizo pensar en que a veces tenemos algunas ideas preconcebidas sobre determinados crímenes y tal vez por eso pasan algunas cosas desapercibidas hasta que ya es demasiado tarde. Al principio del todo estaba convencida de que cierto personaje iba a estar implicado simplemente porque no veía muchas más opciones y hubiera sido toda una sorpresa, sin tener en cuenta que sí, había más opciones pero no me paré a pensar en ello. Todos los criminales en las novelas de Slaugher son horribles, especialmente cuando se ponen a justificar sus crímenes, pero los de este libro se llevan la palma, en serio.

También vemos las consecuencias de los hechos ocurridos en el anterior libro. Lena convive con su trauma y su negativa a buscar ayuda la está haciendo deteriorarse cada vez más (aunque concuerdo con otros lectores que Lena en sí es bastante odiosa, la chavala debería mirarse lo de su homofobia), mientras que Sara y Jeffrey trabajan como pueden en su reconciliación al tiempo que se ven envueltos en este caso que a ambos los está afectando mucho.

Slaughter no es apta para todos los estómagos, pero para mí es una de las reinas del género. Sus tramas atrapan y siempre toman rumbos tan oscuros y depravados que me dejan con la boca abierta y con mi fe en la humanidad totalmente arruinada. 

Nota: 4/5

domingo, febrero 19, 2023

Watermelon

Leer a Marian Keyes es como volver a casa. Todo el mundo tiene a esos escritores o escritoras que te dan lo que buscas y que resultan reconfortantes precisamente por eso, y Marian Keyes es una de las mías. Reconozco que hacía años que no me sumergía en las páginas de una de sus novelas pero sí que hace tiempo que tenía la intención de empezar con sus trabajos desde el principio para ver cómo ha ido evolucionando su estilo y especialmente para leer en orden las historias de las hermanas Walsh.

Su primera novela, Watermelon, es de hecho el inicio de la saga de las hermanas con la historia de la hermana mayor, Claire, a la que su marido ha dejado por otra el mismo día que ha dado a luz a la hija de ambos. Destrozada, Claire vuelve a Irlanda a casa de sus padres, y allí conocerá a un chico unos años más joven que ella que tal vez le haga recuperar la ilusión por el amor.

Como decía al principio sé lo que me puedo esperar con una novela de Keyes, y con Watermelon no ha sido una excepción. La propia Claire le cuenta su historia al lector con el sentido del humor ácido que caracteriza a Keyes, que puede llegar a ser muy bruto en algunas ocasiones (además este libro es de los noventa, cuando en el género era muy, muy habitual que las protagonistas hicieran menciones continuas al peso; de hecho el título hace referencia a que Claire, tras el embarazo, se siente como una sandía). Aquí trata el tema de la ruptura de un matrimonio de forma repentina y cruel, porque hasta el momento Claire pensaba que todo marchaba perfectamente bien, y de las decisiones que ha de tomar Claire al respecto de su vida, ya no solo pensando en ella, sino en su bebé recién nacido. Esa es la parte más complicada de leer, porque James, su marido, se justifica de una manera absolutamente brutal y desmedida (lo que viene a ser una luz de gas de manual, vamos), y Claire ha de pensar en el bien de su hija pese a que su instinto le esté diciendo algo muy diferente.

Durante todo momento leemos los pensamientos de Claire que tiende a divagar bastante, sobre todo las primeras semanas cuando está aturdida por todo lo que ha pasado y no acaba de encajar su nueva situación. Es verdad que la muchacha se enrolla como una persiana lo que hace que de la sensación de que la trama apenas avanza pero yo me lo pasé bomba con ella, la verdad. También en esta novela conocemos a algunos miembros de su descacharrante familia como son sus padres y dos de sus hermanas, y las interacciones entre ellos son geniales. El libro de Anna, por cierto, es de mis favoritos de Keyes, así que me hizo mucha gracia verla aquí tan jovencita y despreocupada.

El romance con Adam tiene quizá un papel un poco secundario (me parece que él no aparece hasta pasadas las cien páginas) pero está bien llevado y el chico es muy majo, la verdad. Igual la resolución está un poco cogida con pinzas pero es correcta.

Se nota que es la primera novela de Keyes porque su estilo todavía no está tan pulido como lo estará más adelante pero eso no quita que, como fan de la autora, me lo haya pasado superbién con su lectura y esté deseando leer la historias del resto de hermanas.

Y también quiero decir que me ha encantado leer a Keyes en inglés porque he aprendido unas cuantas expresiones irlandesas que desconocía.

Nota: 3.5/5 

lunes, enero 23, 2023

El inocente

Cuando tenía veinte años, Matt Hunter mató accidentalmente a alguien en una pelea que acabó mal. Le cayeron cuatro años en prisión. Nueve años después de haber salido de la cárcel, la vida parece que le va mejor: trabaja en un bufete de abogados, está casado con el amor de su vida y están esperando su primer hijo. Pero todo se trunca cuando recibe una foto y un vídeo en su móvil en el que aparece su mujer con otro hombre. Al mismo tiempo, la investigadora Loren Muse se ocupa del caso de la muerte de una monja que ocultaba más de un secreto.

Leí mi primer Harlan Coben hace años y en su momento me gustó sin más, está claro que apenas recuerdo nada porque revisando ahora la reseña estoy viendo que también sale Loren. A Coben le gusta mucho escribir misterios que tienen que ver con pasados que parecían haber quedado atrás pero que vuelven para atormentar a los protagonistas cuando estos ya empiezan a relajarse, y aquí no es una excepción.

Tenemos varios misterios que no parecen tener conexión pero que todos están relacionados de alguna forma: ¿quién le está enviando esos mensajes a Matt? ¿La muerte de la monja fue natural, o alguien la asesinó? ¿Qué tiene que ver un detective retirado de otro estado que ha sido hallado muerto en su coche, con los pantalones bajados? ¿Y por qué Olivia, la mujer de Matt, le está mintiendo?

Coben entreteje este misterio de forma correcta, mostrando poco a poco la relación que existe entre todas las piezas de un puzzle que va encajando cuanta más información se revela. Todo ello aderezado con algunas escenas de acción.

Me he quedado con sensaciones parecidas a las de la otra vez que leí al autor. Es un thriller entretenido que se lee bien y con un misterio lo suficientemente interesante como para querer saber la resolución pero sin nada especialmente memorable en sus páginas; algunos giros están bien y otros son muy evidentes Los personajes no son nada del otro mundo y el autor escribe un poco regulinchi a las mujeres, sobre todo cada vez que hacía aparición Cingle. Además todo el tema de la tecnología con los móviles con cámara y todo eso ya está superanticuado. Es más o menos de la época de la peli aquella de Chris Evans que era un anuncio encubierto de Nokia.

Lo mejor, para mí, el capítulo inicial narrado en segunda persona.

Hace no mucho Netflix estrenó una adaptación con Mario Casas de protagonista, así que a ver cómo se traslada la historia a la pantalla.

Nota: 3/5

lunes, enero 16, 2023

Las chicas de Chapel Croft

 ¡Muy contenta con mi primer C. J. Tudor! 

Jack Brooks, junto a su hija de quince años, se traslada a Chapel Croft para ocuparse de la parroquia tras la muerte del antiguo sacerdote. Chapel Croft es una comunidad con mucha historia: hace cinco siglos, ocho mártires fueron quemados en una hoguera, entre ellos dos niñas pequeñas. Pero la cosa no acaba ahí: treinta años atrás, dos amigas adolescentes desaparecieron sin dejar rastro. Varias muertes extrañas han tenido lugar en los últimos años, y el pastor al que sustituye Jack se quitó la vida ahorcándose en la capilla. Nada más llegar, Jack recibe como regalo de bienvenida un siniestro pack de exorcismos, y su hija no tarda en empezar a tener extrañas visiones sobre dos niñas envueltas en llamas...

Tudor engancha desde el principio con una historia en la que varios misterios diferentes tienen lugar: la desaparición de las dos chicas, el suicidio del vicario, un asesino en serie que se dirige a Chapel Croft con un objetivo en mente, los extraños mensajes que recibe Jack... Como es lógico todos los misterios acabarán relacionándose unos con otros, y gran parte de la gracia es ir descubriendo la relación.

Las chicas de Chapel Croft tiene capítulos muy cortos que suelen acabar en ganchos que hacen que sea una lectura muy ágil, porque además Tudor se las apaña muy bien para mantener al lector en vilo dejando pistas aquí y allá. Al principio parece que hay tal vez demasiados frentes abiertos pero todo se resuelve de forma estupenda, y me lo pasé muy bien atando cabos y adivinando algunos de los giros.

El estilo de Tudor es muy cinematográfico, se nota que la autora es muy fan del cine de terror no solo por todas las referencias que mete en el texto sino también por su forma de narrar, utilizando tropos que se encuentran habitualmente en el cine de este género. Pero aun así yo la calificaría como una novela de misterio con un toque de terror más que al revés, porque el terror en sí es más ligerito en comparación con lo que es la intriga.

Creo que es una muy buena opción para el lector o lectora de thriller que quiera empezar a leer terror porque se lee muy bien y como introducción al género es superaccesible.

Nota: 4/5