Mostrando entradas con la etiqueta novela negra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta novela negra. Mostrar todas las entradas

domingo, mayo 28, 2023

El caso Hartung

El caso Hartung es una novela negra muy popular ambientada en Copenhague que hace un par de años tuvo adaptación a serie en Netflix. Su autor es Søren Sveistrup, el guionista de la serie The Killing (la original), y se nota que viene de la televisión porque la forma de narrar que tiene es muy de guion.

Naia Thulin y Mark Hess investigan el asesinato de una mujer a la que han matado cerca de su casa. Junto al cadáver encuentran un muñeco de castañas como los que hacen los niños en otoño, en el cual encuentran las huellas de la hija de la ministra de asuntos sociales, una niña de doce años que desapareció sin dejar rastro. Cuando aparecen más cadáveres con más muñecos, todos ellos con huellas de la niña que se dio por muerta (y cuyo asesino confeso ya está en la cárcel), la policía no tiene más remedio que trabajar bajo la teoría de que ambos casos están relacionados.

En muchas listas de recomendaciones de novela negra recientes es frecuente ver aparecer este título, más aun después de la serie. Se destaca de ella que el argumento engancha, que el autor es hábil en dejar caer las pistas, y que es bastante oscura y retorcida.

Yo estoy de acuerdo sobre todo en que el caso de asesinato está bien llevado, de hecho el autor consiguió sorprenderme al final. Entiendo los motivos que hay detrás de las acciones de la persona responsable y por qué hace lo que hace pero también creo que no termina de estar justificado que solo vaya a por mujeres una vez quedan claras sus razones. La novela trata algunos temas difíciles y sí, oscuros, a ratos también se vuelve bastante sangrienta, aunque yo que leo a Karin Slaughter esto no es nada en comparación.

Los capítulos son muy cortos, leemos el punto de vista de casi todos los personajes implicados, y el ritmo es bastante ágil por lo que es fácil seguir leyendo. La prosa del autor no es nada del otro mundo, funcional sin más. Los personajes son increíblemente típicos: la detective independiente madre soltera que no quiere comprometerse con ningún hombre, el inspector retraído que prefiere trabajar solo y que arrastra una tragedia personal (la misma de siempre), el capitán que no les pone las cosas fáciles porque quiere resolver el caso cuanto antes... Básicamente complejidad cero.

Para el amante de la novela negra nórdica es sin duda una muy buena opción porque cumple con lo que se espera de ella. Personalmente no la encuentro tan espectacular teniendo en cuenta la fama que tiene, es más bien normalita, pero se lee bien y entretiene que ya es más que suficiente.

Nota: 3/5

sábado, mayo 27, 2023

Intrusión

Y llegamos a la última, al menos por ahora, entrega de la serie de la Brigada de Homicidios de Dublín de la escritora Tana French. French repite con los inspectores protagonistas de la anterior entrega, Steven Moran y Antoinette Conway, solo que esta vez la historia está narrada bajo el punto de vista de Antoinette, que es la única mujer en la brigada.

En El lugar de los secretos, el anterior libro, French experimentaba un poco en su narrativa lo cual dejaba bastante descolocado al lector, porque básicamente esta es una saga policíaca. Aquí ya volvemos a la trama policial pura y dura, de hecho creo que de los seis es el que más se centra en la investigación y un poco menos en la vida personal de la protagonista (que también, eso French nunca lo deja de lado). 

Antoinette y Steven están a punto de irse a casa tras el turno de noche cuando les cae en el último momento un caso de asesinato. Aislinn Murray, una chica de veintitantos, ha muerto en su apartamento tras golpearse la cabeza con el poyete de la chimenea. No parece un caso muy complicado: lo más probable es que Aislinn se peleara con su novio, este la empujara y le provocara la muerte. Y cuando el novio en cuestión les cuenta una historia que no se sostiene demasiado, solo les queda conseguir que confiese. Pero cuando la amiga de la víctima les cuenta que Aislinn tenía un novio secreto, Conway y Moran se preguntan si el caso no será más complejo de lo que aparenta ser. Además, Conway tiene el vago de recuerdo de haber conocido a la víctima años atrás.

Cuando cojo un libro de esta saga ya sé que voy a pasar un buen rato y una vez más French nos ofrece una novela policíaca muy bien hilada en la que la verdad va más allá de lo que parece en un inicio, y que puede salpicar a Antoinette y a Steven si no tienen cuidado. El caso de asesinato parece que tampoco va a dar mucho de sí pero vaya si French consigue mantener el interés con todas las teorías que se van montando los dos detectives, especialmente cuando Conway recuerda de qué conocía a Aislinn. Cuando se descubre todo el pastel es glorioso y está muy bien llevado, me encantó el final.

Además del caso en sí la novela incide en el acoso que sufre Antoinette en la brigada, cuyos miembros se muestran hostiles con ella y no la quieren allí. Conway es una protagonista genial (y tengo que felicitar a la traductora por el arte con el que ha traducido todos los insultos de Antoinette, que no son precisamente pocos) y su relación con Moran es uno de los puntos fuertes. Me gustó muchísimo cuando Antoinette empieza a preguntarse si su amistad con Steven, al que creía su único en la brigada, es realmente genuina, y cómo evoluciona todo a partir de ahí. También tenemos algo de drama familiar pero no tiene tanto peso en la trama como en otras entregas de la serie sino que más bien sirve como catalizador para que Conway termine por encajar algunas piezas sueltas del caso.

A estas alturas todo lo que pueda decir de esta serie es repetirme. Simplemente, es genial, French tiene una prosa fabulosa (aquí se corta un poco con su pluma evocadora, va más al grano en general) y las investigaciones siempre son interesantes, incluso hace esos interrogatorios interminables superamenos de leer. Creo que Tras Piel Ajena este Intrusión sería mi favorito, precisamente los dos cuyo punto de vista recae en las dos inspectoras. Ojalá French escriba alguno más, menos mal que todavía me quedan otro par de libros suyos autoconclusivos por leer.

Nota: 4/5

domingo, julio 31, 2022

El mentiroso

Por fin me estreno con Mikel Santiago y lo hago con una de sus novelas que he visto recomendada por Booktube, El mentiroso. El autor nos lleva hasta Ilumbe, un pueblo ficticio del País Vasco, en el que un famoso escritor ha sido asesinado y solo una persona es capaz de descubrir por qué. Es el inicio de una trilogía ubicada en este pueblo, cada novela con protagonistas diferentes.

Aquí el personaje principal es Álex, un jardinero que se gana la vida con algunos trapicheos y que acaba de despertar en el hospital tras un accidente con su furgoneta. Tiene un fuerte golpe en la cabeza y lo último que recuerda es un picnic en casa de unos amigos dos días antes, aunque también cree tener algún recuerdo de despertar en una fábrica abandonada junto a un cadáver... Asustado de que pueda haber matado a alguien y no lo recuerde, Álex se hará el propósito de saber qué ha pasado.

Las historias con protagonistas amnésicos dan bastante juego pero también es verdad que están un poco vistas en el género. No es que la novela haga un mal trabajo con eso pero sí que es cierto que básicamente es un recurso que sirve para que se vaya recordando la información cuando es conveniente para el autor. El misterio en sí está bien sin más, entretenido y un poco culebronero hacia el final.

Lo que más me gustó de la novela es la ambientación, ya que Santiago le saca mucho partido a Ilumbe y a esas tormentas que azotan Villa Margúa. Con el calorazo que está haciendo, apetece mucho transportarse aunque sea mentalmente al frío y a la lluvia del norte.

Álex como protagonista es correcto y ya. De los personajes secundarios me quedo con el abuelo.

Un thriller entretenido que te va desvelando la información a buen ritmo y aunque partes de la trama están cogidas con pinzas, mantiene el interés hasta el final.

Nota: 3/5

miércoles, junio 15, 2022

El lugar de los secretos

Sin comerlo ni beberlo ya voy por la quinta entrega de la serie de detectives de homicidios de Dublín de Tana French. Ya solo me queda uno después de este, aunque por suerte la autora tiene un par de libros auto conclusivos que también pienso devorar en cuanto tenga la ocasión.

En El lugar de los secretos recuperamos a algunos personajes que ya conocíamos. Stephen Moran, el novato que ayudó a Frank Mackey en la tercera novela, recibe la visita de Holly, la hija de Frank, ya una adolescente de dieciséis años, quien le trae una pista que podría ayudar a resolver un asesinato. Un año atrás, un adolescente llamado Chris Harper fue asesinado y su cadáver se encontró en las inmediaciones del prestigioso colegio privado de San Kilda, al que Holly asiste como interna. Jamás se llegó a encontrar al responsable, pero ahora, en un tablón en el que las alumnas del Kilda cuelgan secretos anónimos, alguien ha puesto una foto de Chris con el texto "sé quién lo mató". Moran forma equipo con la detective Antoinette Conway y esta vez la investigación les lleva a acotar el cerco de posibles sospechosos: dos grupos de cuatro amigas, ocho posibles asesinas y un motivo que todavía no está del todo claro.

Llegados a este punto ya me puedo declarar fan incondicional de French porque me lo paso genial con todas sus historias. Aunque se queda un poco por debajo de En piel ajena, creo que es el más parecido a este por los temas que trata, ya que el grueso de la novela está centrada en esa amistad tan íntima y fuerte entre Holly y sus tres amigas, una amistad moldeada por su vida como internas en una escuela privada, en la que están siempre juntas y que les da una sensación de seguridad y de protección que parece que vaya a durar para siempre pero que no deja de ser frágil puesto que una vez se gradúen y abandonen ese lugar, las cosas ya no volverán a ser iguales.

La novela está estructurada de forma que alterna un capítulo de la investigación policial de Moran y Conway con un capítulo del pasado escrito bajo el punto de vista de una de las cuatro chicas. Ambos van convergiendo poco a poco hasta llegar al momento del asesinato y la resolución de este un año después. La estructura funciona a las mil maravillas puesto que French es muy hábil proporcionando la información justa (y qué bien me lo pasé leyendo los interrogatorios, especialmente los de Joanne y su pandilla), y aunque el misterio en sí lo encontré previsible, no me importó porque es muy interesante ver cómo se llega a ese punto de no retorno.

La prosa de French sigue siendo muy elaborada, transportándote a esa escuela privada que parece idílica pero que esconde muchos secretos en su interior, y sus descripciones de los jardines, de las noches cuando las chicas salen a su calvero, son maravillosas. En esta ocasión Tana French incorpora un punto de realismo mágico que es un poco desconcertante porque en los anteriores no había nada mágico (aunque supongo que tampoco se puede descartar que hubiera algo sobrenatural en El silencio del bosque, si es que tomamos la magia en este libro como algo literal) pero que le da un toque bastante chulo a la historia.

Como siempre, French da mucha importancia a cómo esos instantes de nuestra infancia y juventud que son imposibles de replicar en la vida adulta nos acompañarán toda la vida, además de explorar ese miedo adolescente de que todo cambie irremediablemente, y la impotencia de ver caer la arena del reloj sabiendo que nada es eterno, ni siquiera una amistad que parecía inquebrantable.

También toca una vez más las dificultades que atraviesa la detective Conway al ser la única detective mujer en la brigada de homicidios, como ya le sucediera a Cassie en anteriores entregas, aunque la novela en este caso está narrada por Moran, que quiere entrar en la unidad sea como sea pero que es consciente de que si se convierte en el compañero de Conway, que no cae demasiado bien a los otros detectives, él mismo sufrirá la falta de camaradería. Si no me equivoco el próximo está narrado por Conway así que tengo ganas de saber más de ella. Frank vuelve a hacer aparición en este, sigue sin ser de mis personajes predilectos pero al menos no tiene demasiado protagonismo.

Una nueva entrega al nivel que nos tiene acostumbrados French, y una serie como siempre digo muy recomendada a los enamorados de la novela negra porque cada entrega ofrece un misterio interesante, una prosa muy cuidada, y algo único ya no solo dentro del género sino de cada una de las novelas que conforman esta interesantísima serie.

Nota: 4/5

sábado, diciembre 11, 2021

No hay lugar seguro

Continúo con la saga de los detectives de homicidios de Dublín de Tana French con No hay lugar seguro, la cuarta entrega. Como ya es habitual, el protagonista de esta novela era un personaje secundario de la anterior, Mike 'Scorcher' Kennedy, quien junto a su nuevo compañero, el novato Richie Curran, investiga el asesinato de una familia en una casa en la urbanización casi fantasma de Ocean View, en lo que se llamaba antes Broken Harbour. Con un padre y sus dos hijos pequeños muertos y la madre en el hospital en estado crítico, Kennedy y Curran tienen que determinar si el culpable fue un intruso o por el contrario alguien de dentro de la casa.

Después del segundo, para mí este es el misterio más interesante de lo que llevamos de saga. A priori parece un caso simple, e incluso parece que los detectives lo van a resolver a las pocas horas de producirse el crimen pero lo cierto es que la troca se va embrollando y el hecho de que Kennedy y Curran tengan teorías diferentes sobre lo que realmente pasó en esa casa no ayuda a hacer las cosas más fáciles.

Debo decir que toda la trama del animal en el desván me tuvo fascinada, especialmente las partes en las que los detectives encuentran las entradas en los diferentes foros con el dilema del bicho en cuestión. Al principio parece un aspecto menor pero cuanto más avanza la historia, más importancia va cogiendo, y le da un punto genial al misterio.

En esta entrega encontramos las características que ya son habituales en French: el misterio se entremezcla con la vida personal del protagonista, en este caso una tragedia familiar de Mike en la misma Broken Harbour cuando era un adolescente, y como es natural volver al lugar le hará desenterrar recuerdos que había luchado muy duro por mantener ocultos; también la novela hace gala de una de las cosas que más me gustan de la autora, y es jugar con el pasado idílico (en este caso, de las víctimas) y cómo la vida se ocupa de poner trabas  hasta llegar al punto de no retorno. Aunque aquí está un poco más comedida, me encantaron los episodios de juventud de Jenny, Pat, Conor, Fiona y los demás, y leer acerca de ellos hace que cuando por fin se desvela la verdad del caso todo resulte todavía más trágico.

Otro aspecto que French siempre añade a sus novelas es la recesión y la profunda crisis por la que atraviesa Irlanda, y cómo eso afecta a los personajes, provocando el fuerte deterioro mental que supone perder tu trabajo y ser incapaz de encontrar otro para mantener a tu familia, por no hablar de esos desarrollos urbanísticos que venden viviendas prometiendo el oro y el moro y que terminan siendo abandonadas cuando se acaba el dinero, sin tener ningún tipo de consideración por el que ha invertido todos sus ahorros en lo que termina siendo una estafa.

También me gustó mucho el desarrollo de la relación de mentor-pupilo entre Kennedy y Richie, su camaradería, la forma en la que se complementan trabajando y cómo Scorcher empieza a pensar que tal vez ha encontrado a su compañero definitivo. Las partes con Dina, sin embargo, se me hicieron bastante pesadas.

No hay lugar seguro es una nueva entrega en una saga que sigue siendo muy sólida y superdisfrutable si como yo devoráis las novelas negras policíacas. Ya solo me quedan dos más para ponerme al día.

Nota: 4/5

jueves, septiembre 23, 2021

Vestido de novia

Mi primer Pierre Lemaitre me ha dejado, como se suele decir, con el culo torcido. Había oído cosas muy buenas de esta novela y me apetecía mucho un buen thriller de los que te dejan loca, así que lo cogí con muchas ganas y afortunadamente ha cumplido con creces.

Sophie Dugent sufre graves problemas de memoria. Pierde las cosas y luego las encuentra en sitios extraños, hay lapsos de tiempo en los que no recuerda absolutamente nada, apenas duerme, siempre está cansada, ha perdido su trabajo, a su marido, todo. Ahora está trabajando como niñera de un crío de seis años bastante irritante, y una mañana, después de quedarse a dormir en casa de sus empleadores, descubre que el niño ha sido asesinado, estrangulado con el cordón de una las botas camperas de Sophie. Ella, que no recuerda nada de la noche anterior, entra en pánico y huye.

Esto pasa al principio de la novela, y realmente no se puede decir mucho más porque lo mejor es leérselo sabiéndolo lo menos posible y disfrutar con todas las vueltas de tuerca que va dando el autor a la trama. 

Lo que más me gustó de esta novela es que primero te mete en la historia de Sophie, esta presunta asesina que no recuerda sus crímenes (porque sí, hay más de uno), y todo lo que hace para huir y esconderse. Después el libro cambia totalmente de registro cuando aparece un nuevo narrador que pone en perspectiva la historia de Sophie, una parte que es tan fascinante como escalofriante (en serio, qué ansiedad). Y cuando llega el final de esta parte, con un giro muy bueno que es de los pocos que ves venir, te das cuenta de que todavía quedan casi cien páginas y que no tienes ni idea de lo que va a pasar en ellas. Y el tramo final es absolutamente genial.

Lemaitre es el rey de los thrillers psicológicos en Francia y con Vestido de Novia construye una historia intrincada difícil de soltar. Es una novela cortita, no llega a las trescientas páginas, y una vez cambia de narrador el ritmo es superagil por lo que se lee muy rápido y el final no decepciona para nada. Para los fans de la novela negra que quieran una historia llena de giros y sorpresas, no lo dudéis.

Nota: 4/5

lunes, abril 05, 2021

Faithful Place

La tercera entrega de la serie Dublin Murder Squad de Tana French es Faithful Place, que tiene como protagonista a Frank Mackey, el jefe de Cassie en el anterior. A diferencia del primero y el segundo, que estaban muy relacionados, este es mucho más independiente y se puede leer sin seguir el orden porque no afecta.

En 1985, Frank y su novia Rosie quedaron de madrugada para fugarse de sus respectivas casas e irse a Londres a buscarse la vida. Lo habían planeado todo durante meses y ambos estaban convencidos, por ello Frank se llevó una sorpresa cuando Rosie no apareció y en su lugar solo encontró una nota de despedida. Dando por sentado que lo había dejado tirado por culpa de su terrible familia, Frank se marchó él solo. Veintidós años después, su hermana menor le pide que vuelva a casa porque unos obreros han encontrado una maleta que a todas luces es la de Rosie y que ha estado escondida desde aquella noche. ¿Es posible que le sucediera algo a Rosie que le impidiera reunirse con Frank como estaba previsto?

Las novelas de French siempre me sorprenden de una manera u otra, porque uno espera encontrarse una historia de misterio con su investigación policial correspondiente pero French siempre le da su toque propio. Aquí el lenguaje evocativo no es tan pronunciado como en el primero y especialmente el segundo pero también está presente, y más que nada explora la relación disfuncional de Frank con su familia, cómo fue crecer en un ambiente abusivo y cómo le afectó asimismo la desaparición de Rosie y cómo eso a su vez tuvo un impacto en sus relaciones posteriores, especialmente con su ex esposa Olivia y su hija de nueve años Holly, a la que ha querido mantener alejada de sus parientes.

En ese sentido el misterio es un poco secundario, y tampoco es muy enrevesado. De hecho parece que French se esté guardando alguna sorpresa para el final pero realmente todo es bastante directo porque resolver lo que le pasó a Rosie no es lo más importante sino, como he dicho, explorar todo lo que se gestó para llegar a aquella noche y las consecuencias que tuvo cuando sus planes cuidadosamente organizados no pudieron ser llevados a cabo.

Una de las temáticas recurrentes de French es cómo el pasado moldea el presente y el futuro, y utiliza para ello la herramienta de la nostalgia, esa mirada a unos tiempos que tal vez no fueran mejores, pero que ya no volverán. Frank no tuvo una infancia idílica ni mucho menos, pero aun así la evocación del pasado sigue siendo poderosa, simplemente con el hecho de que los hermanos se siguen sentando en el mismo escalón que lo hacían cuando eran niños, ahora para fumar en vez de para comer helado. O la libertad adolescente y la fuerza del primer amor.

Frank no es un personaje que me entusiasmara en En piel ajena y aquí tampoco me vuelve loca pero al menos es más interesante cuando leemos desde su punto de vista y me gustó mucho la relación con su hija. Además conocemos a dos personajes que serán importantes en siguientes entregas, Scorcher y Stephen.

Faithful Place es una entrega indudablemente sólida en una de las sagas más sugerentes de la novela negra actual. Para mí no está al nivel de En piel ajena que pese a lo inverosímil de su premisa está escrito de una manera que simplemente te atrapa entre sus páginas, pero sigue siendo recomendable para el que guste del género y busque algo que no esté tan centrado en la investigación policial sino que aporte una buena dosis de drama familiar intergeneracional junto con el misterio.

Nota: 3.5/5


sábado, febrero 29, 2020

En piel ajena

Ya tenía yo ganas de seguir leyendo a Tana French. En piel ajena es la segunda entrega de su serie sobre la Brigada de Homicidos de Dublín, y en esta ocasión la protagonista es Cassie, la compañera y amiga de Rob en El silencio del bosque.

Cassie, que ahora trabaja en el departamento de violencia doméstica y que todavía está tocada por cómo se resolvió la Operación Vestal, se encuentra con un caso que parece inverosímil: una joven ha sido asesinada en la pequeña población de Glenskehy, una chica que no solo es físicamente idéntica a Cassie, sino que cuyo nombre es el mismo que utilizó Cassie años atrás en su primer trabajo como agente encubierta. Su antiguo jefe, Frank Mackey, cree que es una oportunidad perfecta para investigar este caso como no se ha hecho nunca: infiltrar a Cassie en Whitehorn House, la casa en la que vivía la víctima junto a cuatro universitarios que a todas luces parecen los principales sospechosos, y resolver su asesinato desde dentro.

La premisa es superintrigante ya desde el principio. La idea de la policía haciéndose pasar por la chica muerta y conviviendo con esas cuatro personas sin que ellos sospechen que no es la misma persona es genial. Las historias de agentes infiltrados siempre dan mucho juego porque es muy fácil que el agente en cuestión empiece a sentir un vínculo con aquellos que está investigando, y eso es precisamente lo que le pasa a Cassie, que coge afecto a esos chicos tan extravagantes mientras va explorando el vínculo único que tienen los unos con los otros: el calculador y líder Daniel, la amable Abby, el tímido Justin y el explosivo Rafe. Todos los personajes tienen su qué y sus interacciones, que te dejan con la duda constante de si son genuinas o no, dan mucha chicha a la trama.

Cassie es un poco frustrante en esta novela por la forma en la que se va involucrando en su nueva vida y cómo va perdiendo el norte poco a poco cuanto más tiempo pasa en esa existencia en apariencia tan idílica. French destaca sobre otras autoras del género por su detallada prosa, y refleja muy bien ese sentimiento de nostalgia y de anhelo por alcanzar lo que ya no existe o existió jamás. Vista desde fuera, esa vida que comparten esos cinco jóvenes parece perfecta, pero como se acaba dando cuenta Cassie, exige una serie de sacrificios que no todo el mundo está dispuesto a hacer, aunque ella misma desee en más de una ocasión quedarse allí para siempre.

En piel ajena gira entorno a temas como hasta dónde somos capaces de llegar por proteger aquello que amamos, de lo difícil que es renunciar a aquello que creemos que es lo que realmente queremos, la búsqueda de la identidad, de lo aterradoramente fácil que es perder el rumbo y lo complicado que es vivir bajo unos ideales que se salen de la norma impuesta por la sociedad. 

El misterio sobre la muerte de Lexie siempre está presente, y la resolución es la que tenía que ser, pero el punto fuerte de esta novela es sin lugar a dudas la psicología de todos los personajes presentes. Daniel es fascinante y ojalá hubiera podido pasar más tiempo en esa casa con todos ellos, riendo, jugando a las cartas, discutiendo por tonterías, leyendo junto a la chimenea, y conociéndolos más en profundidad. Es increíble cómo consigue French que nos metamos junto a Cassie/Lexie y los demás entre las paredes de Whitethorn House y lo difícil que es salir de ella una vez lo hemos hecho.

De esos libros que te gustarían que duraran para siempre, la verdad.

Nota: 4/5

Aurora Boreal

Ahora se dedica a libros infantiles/juveniles, pero hace unos años, cuando se puso de moda la novela negra nórdica (bueno, supongo que sigue estando de moda) Åsa Larsson era uno de los nombres que más sonaban. Aurora Boreal es la primera novela en una serie protagonizada por la abogada Rebecka Martinsson.

La acción discurre en Kiruna, un pueblo en el norte de Suecia en el que el frío es tan afilado como un cuchillo. El cadáver mutilado de un famoso predicador es descubierto en su iglesia, y su hermana es la principal sospechosa. Rebecka, amiga de la familia, viaja hasta Kiruna para ayudar a su amiga y tratar de descubrir qué sucedió para su antiguo amigo Viktor tuviera un final tan espantoso.

Hay algo especial en novelas de crímenes o de terror en las que el intenso frío que cala hasta los huesos es un personaje más de la historia, ¿verdad? Te pone en situación muy fácilmente, alerta nada más que al pensar en cómo alguien acostumbrado a un clima más cálido sería incapaz de sobrevivir esas temperaturas en las que nada más que por salir al exterior sin la protección adecuada te puedes congelar literalmente.

Hacía años que le tenía el ojo echado a esta serie pero desgraciadamente su primera entrega me dejó más bien fría (je). Los crímenes que tienen que ver con la iglesia no son de mis favoritos porque la mayoría acaban cayendo en los mismos clichés (las razones que uno imagina ya de entrada por las que un miembro de la iglesia es asesinado son básicamente con las que juega la autora, no hay muchas sorpresas), así que el misterio no es demasiado interesante. La atmósfera es buena, como he comentado, pero no es suficiente para crear ese ansia de saber qué ha pasado. Los personajes tampoco son para tirar cohetes, el trasfondo de Rebecka es también el que se espera de una historia así y creo que su relación con Sanna daba para bastante más. La detective está bien, pero no tiene demasiado protagonismo. La resolución es un poco regulera.

La verdad es que como es una novela corta se lee bastante rápido y aunque no sea especialmente entretenida se deja leer, pero para mí que prefiero misterios más complejos y con más carga psicológica se me queda demasiado corta. Habrá que ver si las siguientes entregas están un poco mejor.

Nota: 2/5

domingo, noviembre 24, 2019

El silencio de bosque

Estoy en una época en la que me apetece leer novelas policíacas y si son series mejor que mejor. Tana French es un nombre que veo mencionado a menudo en listas de recomendaciones (especialmente en listas de novelas de detectives con tono creepy) y además su serie de la Brigada de Homicidios de Dublín está de moda ahora porque ha comenzado a emitirse una adaptación a serie de televisión.

El silencio del bosque es el primer libro en una serie en la que cada entrega está protagonizada por una pareja de detectives diferente. Aquí el misterio está narrado en primera persona por Rob Ryan, un joven detective que junto a su compañera y mejor amiga Cassie Maddox investiga el asesinato de una niña de doce años en la pequeña localidad de Knocknaree. Es un caso muy personal para Rob, porque podría tener conexión con un misterio de su propia infancia: a esa misma edad, él y sus dos mejores amigos se internaron en el bosque de esa misma zona y desaparecieron. Al único que encontraron fue a Rob, horas después, herido y con las zapatillas empapadas en sangre que no era suya. Jamás se supo que había pasado con los otros dos niños, pero tal vez ahora con este nuevo caso se pueda esclarecer lo que sucedió.

Para ser la primera novela de la autora es de lo más interesante. French tiene una prosa elaborada y descriptiva que enriquece mucho la narrativa, yendo más allá de un puro procedimental policíaco. La autora reflexiona acerca de temas como los intrincados pasajes de la memoria, el poder de la nostalgia o las diferentes formas en las que el mal llega a arraigar en su entorno.

El misterio del asesinato de la niña es lo suficientemente intrigante, pero no tanto como el misterio original... y ese es uno de los aspectos más polémicos de este libro, el hecho de que la resolución del segundo no sea nada satisfactoria. El primero tiene un cierre bastante correcto, no es sorprendente porque no es difícil juntar las pistas pero tampoco demasiado obvio.

Lo peor que tiene El silencio del bosque, por eso, es su protagonista. Al principio empatizas con Rob, quieres que tenga un cierre a su tragedia, y su relación con Cassie es fantástica. Pero a medida que avanza la historia Rob se vuelve cada vez más y más imbécil, no deja de tomar decisiones absurdas y el desarrollo de su amistad con Cassie no me gustó nada de nada. Algo que vi muy presente en esta novela, además, es un punto de misoginia. La forma que tiene Rob de juzgar a las mujeres no creo que sea algo intencionado para mostrar que el personaje es así, sino que es la forma de pensar de la propia Tana French. Algún que otro momento me dio ganas de tirar el libro a la pared por esos comentarios tan rancios que ya no vienen a cuento, y más en una novela en la que se supone que estás explorando lo difícil que es para una mujer hacerse valer en una brigada como la de homicidios y en Dublín, que todavía está chapada a la antigua.

Pero quitando eso el estilo de French me gustó mucho, así que tengo fe en que sus siguientes libros mejoren esos puntos que aquí no me convencieron.

Nota: 3/5

sábado, agosto 31, 2019

Las chicas

The girls es la novela debut de la joven Emma Cline, que deslumbró a la crítica con esta obra inspirada en Charles Manson y sus seguidores gracias a la profunda psicología de su personaje protagonista y su interesante prosa.

Las chicas narra el viaje a la madurez de una niña de catorce años, Evie Boyd, nieta de una famosa actriz, que en 1969 acaba en una comuna hippie dirigida por un líder carismático cuyos ideales son mucho más siniestros y egoístas de lo que aparentan ser. La Evie adulta refleja aquel tiempo con una mezcla entre nostalgia y horror, y a través de sus ojos Cline también explora cómo afecta aquella experiencia pasada a la Evie adulta, que vive prácticamente aislada de todo.

Desde el principio la fascinante narración de Cline, que te atrapa con una facilidad asombrosa (aunque eso sí, es una prosa con muchas florituras que no es plato de gusto de todo el mundo) me recordó a los inicios de Brett Easton Ellis, al que en su momento también se le llamó la voz de su generación con su increíble estreno Menos que cero que publicó a una edad muy temprana. Ambos autores se sumergen con mucha maestría en la parte más baja y sucia del ser humano, mostrando una realidad cínica y vacía en la que la mayor parte de las personas están totalmente perdidas y viven en una terrorífica conformidad impuesta. Obviamente sabemos que lo que hace Russell está mal, pero a través del punto de vista de Evie, no cuesta ver cómo alguien es atrapado en las redes de una persona así que te convence de que hay que expandir la mente y ver la vida de una manera diferente a la que nos impone la sociedad. A veces, simplemente, aceptamos lo que queremos escuchar y acallamos la vocecita de la conciencia que nos advierte que no estamos haciendo lo correcto.
Ese era nuestro error, creo. Uno de tantos. Pensar que los chicos actuaban con una lógica que algún día comprenderíamos. Creer que sus acciones tenían algún sentido más allá del impulso irreflexivo. Éramos como teóricas de la conspiración, veíamos augurios e intenciones en cada detalle, ansiábamos importar tanto como para ser el objeto de sus maniobras y especulaciones. Pero solo eran chicos. Tontos y jóvenes y directos: no escondían nada.
La novela nos conduce por el tenebroso sendero que confluye en los asesinatos inspirados en los crímenes que sacudieron a la sociedad norteamericana a finales de los años sesenta y que siguen más que presentes en la cultura popular (véase sin más la película de un conocido director que se ha estrenado este mismo verano), pero esa no es ni mucho menos la parte más importante. La gran baza de esta obra es la forma en la que Cline ahonda en la psique femenina de la protagonista y explora lo que significa ser una adolescente que ya ha empezado el camino a ser mujer, una adolescente que, como muchas, sufre de problemas de autoestima, tiene problemas con unos padres que no la entienden porque solo piensan en sí mismos y que desea desesperadamente que alguien la quiera, la vea como la persona que realmente es. Y ahí es cuando entra en escena Suzanne, una enigmática chica que atrae a Evie desde el primer momento y que es el catalizador de todas las acciones que sigue Evie desde entonces. La forma en la que Cline escribe sobre los pensamientos de Evie, sus justificaciones ante sus actos y los de Suzanne y los otros, la relación entre las dos chicas y el complejo surgir de su sexualidad es magistral. He de decir, por eso, que mis partes favoritas son las del presente, especialmente las interacciones entre Evie y Sasha.

No hay muchos coming of age de este tipo que muestren lo que es ser chica y después mujer en un mundo en el que se nos menosprecia continuamente de una manera tan honesta y brutal. Es una novela amarga, que no es fácil de digerir si todavía se tiene un mínimo de esperanza en el ser humano, y muy, muy sórdida también. Sinceramente, casi toda la lectura la hice con un nudo en el estómago. 

Las chicas es una lectura dura y pesimista, pero también necesaria diría yo. Tengo la sensación de que voy a estar pensando en esta novela durante mucho tiempo.

Nota: 4/5

viernes, marzo 15, 2019

La Buena Hija

Karin Slaughter es una de las escritoras de novela negra o thriller más destacadas de la actualidad. Con casi una veintena de novelas en su haber, Slaughter es la autora de dos series y de unas cuantas novelas autoconclusivas. The Good Daughter se publicó en 2017, mismo año que lo hizo su novela corta precuela titulada The Last Breath (que en esta edición viene incluida con el título El Último Aliento). 

El inicio es brutal. En los ochenta, una madre y sus dos hijas son atacadas en su casa por dos desconocidos que buscan vengarse del padre de familia. La madre es asesinada y las dos chicas, de trece y quince años, son llevadas al bosque a punta de pistola. Una consigue escapar mientras que la otra se queda atrás. Casi treinta años después, la hermana pequeña, la que escapó, que ahora es abogada, es testigo en un tiroteo en un colegio que deja dos víctimas mortales y que le devuelve los recuerdos de ese suceso tan traumático de su niñez.

De entrada sorprende el grado de violencia que utiliza Slaughter, que no se anda con chiquitas precisamente. Supongo que al estar acostumbrada a un estilo más mainstream en otras novelas del género que he leído últimamente (esas que tienen mucho hype y que luego acaban siendo bastante meh) la brutalidad de Slaughter me impactó; hacía tiempo que no tenía que dejar un libro y respirar hondo para recuperarme de lo que estaba leyendo al tiempo que necesitaba seguir avanzando para saber qué venía a continuación.

El enfoque de la autora es muy bueno, ya que la resolución del "misterio" del tiroteo (se sabe desde el principio quién lo ha perpetrado) es casi secundario, y es más bien un vehículo para explorar las complicadas relaciones familiares de los supervivientes de la tragedia así como de sus seres queridos. Es una novela con una fuerte carga psicológica, que pone mucha importancia en los estragos producidos por semejante trauma, que obviamente afectó profundamente a los Quinn y les sigue afectando de maneras que casi ni sospechan.

El presente se va intercalando con algunos flashbacks de aquel día y uf, en cuanto aparece el título de "Lo que le pasó a" ya sabes que va a ser intenso. No es una novela para los aprensivos, desde luego, y necesita unos cuantos trigger warnings.

La historia me estaba gustando un montón hasta más o menos la mitad, a partir de ahí pasó a encantarme. Los personajes están tan bien construidos y sus relaciones son tan complicadas que te absorben en su drama de mala manera, y admito que algunos de los giros me pillaron totalmente por sorpresa. Todo está muy bien hilado y aunque parece que Slaughter no le está dedicando apenas tiempo al asunto del tiroteo, tiene una resolución muy satisfactoria.

¿Qué más puedo decir? Sin duda leeré más de Slaughter porque por fin encuentro a una autora que me da una historia compleja, con personajes muy bien perfilados y una trama que no se basa únicamente en los clichés de siempre y en giros absurdos.

En El Último Aliento vemos a una Charlie de veintiocho años enfrentarse a un difícil caso en el que una adolescente quiere pedir la emancipación de sus abuelos. De nuevo nada es lo que parece y Charlie hará unos cuantos descubrimientos inesperados sobre la chica a la que quiere ayudar. Me alegré que estuviera incluida porque todavía no estaba preparada para despedirme de los Quinn, y ver otra faceta de una Charlie más joven me gustó mucho. El caso es genial y la resolución fantástica, cerrándolo todo con un broche de oro.

En resumen: quiero más.

Nota: 5/5

viernes, octubre 12, 2018

Mariposas Heladas

El debut literario de la psicóloga y profesora polaca Katarzyna Puzynska nos traslada hasta la  pequeña y tranquila localidad ficticia de Lipowo, cuyos habitantes están conmocionados tras la trágica muerte de una monja. Aunque inicialmente todo parece que ha sido un desafortunado accidente y que la monja murió atropellada por alguien que se dio a la fuga, el caso va mucho más allá cuando poco después aparece otro cadáver. ¿Estaremos ante el mismo asesino? 

Un pequeño pueblo lleno de secretos, una historia del pasado que se vuelve cada vez más compleja hasta conectar con el presente, un ambiente invernal gélido... Este libro tiene todos los elementos que a mí me pirran en una buena historia de misterio, y el estilo me recuerda un poco a mi querida Mary Higgins Clark, con múltiples puntos de vista incluido el del asesino y sospechas que recaen en varios personajes hasta que llega la revelación final. El problema es que Puzynska no sabe sacar todo el potencial de su obra, que se queda muy corta en todo lo que propone.

Según la solapa del libro la crítica alaba esta obra porque trata de forma brillante complejos temas sociales y morales pero la verdad es que no. Más bien es un culebrón barato camuflado como misterio; en él encontraremos infidelidades, hijos ilegítimos, maltratos, menores liadas con adultos, problemas familiares... todo llevado de una forma muy cliché y nada compleja. La narración es muy forzada, especialmente los diálogos, y ninguno de los personajes se comporta como personas normales, sus reacciones son exageradas y absurdas en casi cualquier momento.

El misterio en sí no está mal hilado, y la novela no se hace aburrida, pero es en general bastante simplona y típica. La autora mete un montón de subtramas para despistar pero hay cosas que se quedan sin resolver, por ejemplo en un momento se menciona que el hijo de uno de los policías siente una atracción por otro personaje y no se vuelve a saber más de eso, o toda la trama del acoso que no conduce a ninguna parte. Además eso de que los policías son inexpertos en investigar este tipo de casos es demasiado conveniente, porque son todos tan ineptos que la investigación no avanza por culpa de que estos no lleguen a conclusiones totalmente lógicas.

Y luego está el caso de Weronika, que se supone que es la protagonista y que según la sinopsis del libro ayuda al policía jefe, pero al final resulta ser no solo totalmente superflua, sino que encima es idiota. Y su romance tampoco viene mucho a cuento, se lían después de hablar tres veces.

Ahora, lo peor de todo es lo que hace la autora con el personaje de Pawel. ¿Ese final para él, en serio?

Para los amantes de la novela negra que busquen un libro entretenido y no demasiado rebuscado, Mariposas Heladas cumple su función. Para los lectores más exigentes, hay opciones mucho mejores.

Nota: 2/5