miércoles, mayo 27, 2020

Leyendo Sherlock Holmes: El Sabueso de los Baskerville

De las cuatro novelas de Sherlock Holmes (o tres, porque Estudio en Escarlata ya la había leído hace años) la que más ganas tenía de leer, con diferencia, era esta. En parte me alegro de que en mi edición estuviera después que las otras porque así me he dejado la mejor para el final, porque la espera ha valido totalmente la pena: me ha fascinado.

En El Sabueso de los Baskerville Holmes y Watson se enfrentan a una terrorífica leyenda familiar: se dice que un fantasmal y gigantesco sabueso se aparece por las noches en el espectral páramo donde se encuentra la casa de la familia Baskerville y acaba con la vida de sus miembros, todo como castigo por un crimen atroz que cometió uno de los Baskerville generaciones atrás. ¿Es solo una leyenda o tiene algo de verdad? Porque el último Baskerville en habitar la casa ha muerto de puro terror tras asegurar haber oído al sabueso noches atrás y su heredero, el joven Henry Baskerville, podría estar en un grave peligro si decide ocupar él mismo el lugar acosado por la tragedia.

¿Qué decir de este relato? Doyle combina el misterio con el terror de una forma magistral, jugando con el miedo a lo desconocido y ese punto sobrenatural que acecha a los Baskerville sin motivo aparente.

Sherlock Holmes (2009)

La historia funciona de maravilla porque Doyle se sale de lo familiar y utiliza otros elementos que dotan a la historia de un cariz muy diferente al de las otras novelas. Para empezar, salimos de Londres para irnos al campo, y el autor crea una atmósfera muy lograda con las descripciones del lúgubre entorno que rodea la mansión de los Baskerville, en el que los gemidos del sabueso rompen el silencio nocturno y aterrorizan los pobres corazones de los implicados. Juro que cada vez que Watson dejaba solo a Henry el corazón se me ponía en un puño, especialmente en ese capítulo.

Pero lo que más me gustó de todo es que, por una vez, Watson no se limita a ser un espectador sino que tiene un rol activo. La mayor parte del relato Holmes y Watson están separados, Holmes en Londres y Watson en Devonshire, asegurándose que Henry Baskerville está a salvo y haciendo pesquisas por su cuenta. Aunque para variar Holmes ya tiene hechas sus conjeturas, Watson es de gran ayuda en la investigación y resuelve él mismo unas cuantas cosas, demostrando que él también es lo de más competente. Esa sensación de equipo es maravillosa.

Por supuesto que el lector ya sabe que todo va a tener una explicación racional (y es muy satisfactoria), pero Doyle mantiene el misterio y la ambigüedad hasta el final y hace que la lectura se disfrute inmensamente. ¡Qué pena me da habérmela terminado ya! Menos mal que todavía me quedan muchas historias cortas más por leer...

La semilla del diablo

Este clásico de Ira Levin estaba en mi lista de lectura desde hace tiempo y le tenía muchas ganas, porque además no he visto la película así que la historia me venía de nuevo. Eso sí, la traducción del título original (Rosemary's Baby) no deja mucho lugar a la imaginación, pero en fin...

Seguimos a un matrimonio que se muda a una casa en la que históricamente han pasado muchas tragedias. La joven Rosemary quiere empezar a formar una familia cuanto antes pero su marido, un actor cuya carrera todavía no ha despegado, no está muy por la labor. Cuando su marido finalmente accede, sucesos extraños empiezan a rodear a una Rosemary que no es muy consciente de lo que está pasando.

Lo que más me gusta de leer los clásicos de cualquier género, pero especialmente de terror, es ver lo mucho que han inspirado a las obras que han venido después, y con La semilla del diablo pasa eso mismo: la estructura de la historia, los momentos clave, la forma en la que se va desvelando todo, son elementos que tras la publicación de este libro en 1967 y su adaptación a película un año después se han hecho muy comunes tanto en la literatura como en el cine de terror.

Estamos ante una novela cortita en la que Levin conjura muy bien la confusión de Rosemary, en una época en la que sin Internet o teléfonos móviles una chica ingenua como ella lo tenía complicado para darse cuenta de que muchas cosas no terminan de encajar (aunque el marido déjalo correr). De todas formas aunque sea comprensible sí que es un poco frustrante lo mucho que tarda Rosemary en empezar a sospechar, pero es genial cuando al final suma dos y dos y empieza a relacionarlo todo, incluso cosas que parecían inocuas en un principio.

Algo que aprecié mucho en la lectura es que cuando empiezan los cambios de actitud de Guy, Rosemary intenta justificarlo sin mucha convicción, pero el texto te dice claramente que las acciones de su marido no tienen justificación posible y que lo que le hace la noche del bebé, por ejemplo, es una barbaridad. Salvo por la homofobia, es una novela bastante moderna.

Levin hace una cosa muy bien, y es adaptar el terror gótico más clásico a un entorno moderno. Me gustó mucho cómo Rosemary compara la religión de su familia (para ellos Dios es real, y es una creencia no solo aceptada sino corriente y bien vista) con la de los inquilinos que dieron mala fama a la casa donde viven, porque para ellos es tan real como para otros lo es creer en Dios. El final, aunque interesante, me convenció solo a medias porque creo que hubiera sido más terrorífico si se hubiera ajustado más a esa idea.

La novela se lee muy rápido, es inquietante y siniestra y te hace sufrir por la pobre Rosemary. Lectura más que recomendada para el que busque uno de esos relatos de terror que se cuecen a fuego lento.

Nota: 3'5/5

The Death of Mrs. Westaway

Esta es la tercera novela que leo de Ruth Ware (su cuarta publicada) y con todas me pasa lo mismo: me encanta el punto de partida de sus historias, disfruto un montón de ese aire de misterio clásico que tienen todas, con sitios aislados, un grupo de personajes sospechosos y muchos secretos escondidos, pero luego el desarrollo me deja un poco fría porque adivino por dónde van a ir los tiros muy rápido.

En The Death of Mrs. Westaway la protagonista es Hal, una chica de veintiún años que está pasando serios problemas económicos; apenas tiene para el alquiler y las facturas y encima debe dinero a un prestamista al que se la ha acabado la paciencia. Hasta que llega una carta en la que le comunican que su abuela ha fallecido y que ella es heredera en su testamento. ¿El problema? Que ha habido una equivocación porque su verdadera abuela falleció hace décadas. Pero Hal, desesperada, decide engañar a la familia y hacerse pasar por esa heredera para conseguir el dinero que necesita.

La novela tiene un tinte a romance gótico, con eso de la vieja mansión, la madre que desde la tumba atormenta a los hijos, los secretos del pasado que todavía colean en el presente, la familia disfuncional... Como digo, los escenarios de Ware siempre funcionan a la maravilla, aunque luego la historia se quede un poco corta.

Me gustó mucho el tratamiento del tarot y cómo se complementa con la historia en sí, las lecturas que hace Hal y cómo interpreta las cartas están muy bien escritas. Es donde creo que brilla más Ware, porque en el resto de la novela la pluma es un poco genérica, funcional para este tipo de thrillers, aunque sí que noto mejoría con respecto a sus primeras novelas.

La trama está en general bien resuelta, pero el misterio es bastante predecible y los red herrings que va metiendo la autora sirven solo para alargar el momento de la revelación. Básicamente es esperar a que Hal conecte las pistas de lo que el lector probablemente ya ha adivinado páginas atrás.

The Death of Mrs. Westaway no reinventa el género precisamente, pero funciona para lo que es: un misterio de familia que salpica a todos los implicados tras el fallecimiento de la matrona. Una tragedia que recordará a los romances góticos clásicos entretenida a la par que previsible.

Nota: 3/5

The Tale of Mrs Westaway

Se trata de una historia corta que sirve como precuela de la novela y que se puede conseguir de forma gratuita en la web de la autora. Narrada por un médico, nos cuenta su encuentro con Hester Westaway poco después del nacimiento de Harding, en una clínica en la que ella estaba tratando su depresión.

Se puede leer de forma independiente y no tiene relación con ninguno de los acontecimientos de la novela, pero está bien leerla después para comprender un poco más el contexto de la familia y de Hester en particular, que no siempre fue esa mujer egoísta que trataba con tan poco cariño a sus hijos y que tuvo una vida también complicada (aunque nada justifica cómo trató a su descendencia).

Un buen complemento a la novela.

sábado, mayo 16, 2020

Todo Alexia

Me apetecía algo que me distrajera, ligero y con salseos, y hacía tiempo que le tenía echado el ojo a esta trilogía, así que, como no había mejor momento que este, al final me decidí y en semana y media ya me había ventilado los tres libros.

Susana Rubio comenzó autopublicándose y tuvo tanto éxito que al final fue fichada por una editorial. En esta trilogía seguimos a Alexia, una chica de dieciocho años que todavía está recuperándose emocionalmente de un accidente de coche que la dejó muy tocada, en su primer año de carrera en una universidad de Madrid, donde conoce a un chico de cuarto curso llamado Thiago que la vuelve loca.

La saga es muy entretenida y se deja leer bastante bien. La autora no es demasiado descriptiva (todos los tíos están buenísimos, tienen unos ojos bonitos, una nariz recta y una boca muy bien marcada), pero a cambio ofrece unos diálogos muy ágiles y naturales; lo que más me gustó de esta trilogía es que la gente habla como personas de verdad, y las conversaciones entre Alexia y su mejor amiga Lea son muy divertidas.

Si uno lee estas novelas esperando buenos salseos, es lo que se va a encontrar, aunque eso sí, es todo muy culebronero y bastante inverosímil. La mayoría de los conflictos son muy peregrinos, y tanto "chicas enfrentadas a otras chicas por la atención del tío de turno" se me hizo muy pesado. También creo que la autora tira por la vía fácil a la hora de solucionar dichos conflictos, con lo cual no hay demasiadas cosas en juego y eso le quita un poco de emoción.

Rubio va metiendo algunos giros interesantes, algunos funcionan mejor que otros, por ejemplo el giro al final del primer libro me pareció muy bien hecho pero el del segundo no me gustó nada porque estaba claro que solo podía resolverse de una única manera.

La relación amorosa entre Alexia y Thiago es un poco irregular. Empieza más o menos bien y la autora crea una buena tensión entre ellos, pero el hecho de que el tío se aparezca en cada maldito sitio al que va ella me tiró muy para atrás. La autora va metiendo más y más intereses amorosos para Alexia para alargar el conflicto, pero salvo tal vez Marco, apenas dan juego y está claro que solo están ahí para poner celoso al otro. El segundo libro es el peor en ese sentido, porque es en su mayor parte puro relleno: Alexia y Thiago tienen la misma discusión una y otra vez y no parecen llegar a ninguna parte. Eso acaba perjudicando a Alexia también como personaje; al principio me caía muy simpática por su manera de ser tan directa, pero la tía se comporta como una cría durante los tres libros, haciendo cosas sin pensar y tomando decisiones para hacer justo lo contrario cinco minutos después, es bastante exasperante. Me hace gracia que la principal razón de Thiago de no querer involucrarse con ella sea precisamente que es demasiado niña y luego se enamore tanto cuando ella no hace más que reafirmarle en esa impresión.

Además de Alexia y Thiago el elenco de personajes secundarios es bastante amplio y la mayoría van teniendo capítulos propios para ofrecer su punto de vista. Lea es muy graciosa y su historia con Adrián está bien (aunque lo de Leticia déjalo correr), también está bien Natalia y alguno que otro. Sí que tuve la sensación, por eso, de que a la autora le daba pereza escribir algunas cosas que deberían haber sido más importantes: Gorka es un personaje destacado en el primer libro y una conversación en la que Alexia le expone cómo ve ella su relación solo se menciona en dos líneas cuando ya ha pasado, la relación con Nacho apenas la vemos, lo del vídeo de YouTube no tiene ninguna importancia en la trama, el viaje a Niza que parecía que iba a dar juego se resuelve en un párrafo... Hay un montón de relleno con gente que no tiene absolutamente ninguna importancia y luego personajes como Max o Estrella desaparecen totalmente al final y ni siquiera se les menciona en el epílogo, ¿por qué? ¿Y qué pasa con la perrita, de la que no se vuelve a saber nada?

De los tres libros seguramente el más entretenido sea el tercero, porque es en el que pasan más cosas, y el epílogo en general me gustó porque al menos los vemos comportarse de forma más adulta. Pero creo que si tengo que elegir me quedo con el primero porque al menos vemos a Alexia yendo a la universidad y haciendo algo más que ir de fiesta, beberse hasta el agua de los floreros (y eso que según ella el alcohol empeora sus pesadillas) y bailar con Thiago.

Pero como decía, estos libros de Susana Rubio sin ser nada del otro mundo me han servido de distracción y me han hecho mucha compañía en estos días tan difíciles, y eso es algo que agradezco.

Nota: 2'5/5

sábado, mayo 09, 2020

Northanger Abbey

Pues aquí estoy, triste porque ya me he leído la última novela de Austen que me quedaba pendiente (aunque todavía me quedan cosas de ella por leer, por suerte), pero contenta porque Northanger Abbey se ha colado en mi top 3.

Es la primera novela que escribió Austen y desde luego tiene un estilo un poco diferente al de sus otras novelas. Por ejemplo, la propia Austen es un personaje más del libro, metiéndose en la trama y dando su opinión sobre algunos temas cuando le parece apropiado (me encantó cuando salta en defensa de la novela y subraya lo injusto que es que sea tan menospreciada solo porque es lo que prefieren leer las mujeres), y todo con su ya más que conocido sentido del humor.

La Abadía de Northanger está contada en forma de sátira y Austen se ríe un poco de las novelas de terror gótico que tan famosas eran por entonces, como Los Misterios de Udolfo de Ann Radcliffe que es una de las obras favoritas de la protagonista. Catherine Morland, nuestra heroína, es una chica de diecisiete años bastante ingenua y ávida lectora de este tipo de historias que cuando tiene la oportunidad de salir por primera vez de su pueblo para ir a visitar Bath invitada por unas amistades, tiene las expectativas altísimas y está convencida de que terminará viviendo una emocionante aventura y un apasionado romance como las protagonistas de las novelas.

La historia es una delicia. La pobre Catherine va de decepción en decepción porque raramente la vida se ajusta a lo que esperamos de ella, aunque pese a ello la muchacha va teniendo sus alegrías, como conocer al encantador Henry y a su hermana y especialmente ser invitada a pasar con ellos una temporada en una abadía, con lo que su imaginación hecha a volar de nuevo con todos los placeres que allí le esperan. Lo mejor es cuando se convence de que el padre de Henry es un villano que o bien asesinó a su esposa o la tiene secuestrada en alguna habitación secreta de la abadía, y los sustos que se pega la pobre por culpa de todo lo que le mete Henry en su cabeza. Muy fan de la afición de ella por las historias de terror, y de ese momento en el que ella e Isabella se ponen a fangirlear y a hacer planes para leer un buen puñado de libros del género.

Todos los personajes son únicos y geniales. Cómo no siempre termino destacando a los idiotas, pero es que Isabella y John Thorpe son para echarlos de comer aparte. ¿Y quién no conoce a alguien como ellos dos? Ella, que está desesperada por ser siempre el centro de atención, y él, que va por la vida de experto y cambia la narrativa en función de lo que le interese. ¡Qué rabia cuándo miente a Catherine para que se vaya de paseo con él, y después cuando ella les dice que ya tiene planes y no puede salir con ellos él va y se los cambia sin pedirle permiso! 

En cuanto a Henry, es un poco impertinente, pero me encanta la dinámica entre él y Catherine, especialmente porque ella no tiene mucha idea de cómo tiene que comportarse y siempre le dice las cosas tal cual las piensa, criaturita.

Es una novela bastante cortita, muy amena y divertida, que parodia a los dramones góticos de la época pero que a la vez los ensalza, con una heroína inocentona que sueña con vivir una historia tan emocionante como la de los libros que le gustan. ¿No hemos pasado todos por algo así alguna vez?

Nota: 5/5

domingo, mayo 03, 2020

Leyendo Sherlock Holmes: El signo de los cuatro

La segunda novela de Holmes es la tercera cronológicamente, aunque Doyle no era demasiado estricto con las fechas (de hecho hay un par de historias que cronológicamente se ubican antes y en las que mencionan este caso). Hay muchas menciones a Estudio en escarlata, específicamente quejas por parte de Holmes al que no le acaba de gustar el ángulo que toman las historias de Watson, que no reflejan fielmente su método.

En El signo de los cuatro se nos presenta otro personaje importante dentro del lore holmesiano, que es Mary Morstan, futura esposa de Watson, y que acude a ellos para que le ayuden con un misterio que tiene que ver con la desaparición de su padre, años atrás, y con un críptico mensaje de un desconocido que le ha estado enviando unas perlas de gran valor sin motivo aparente. 

A diferencia de las otras dos novelas, aquí la estructura es lineal y el autor deja el trasfondo para el último capítulo, en el que uno de los implicados proporciona la información que faltaba para acabar de encajar todas las piezas. Como es habitual Holmes lo resuelve todo bastante rápido pero por una vez se encuentra con algunos obstáculos inesperados y está bien verle sudar un poco.

Elementary (2012-2019)

El misterio en sí está muy chulo: un tesoro escondido, una apropiación indebida, una venganza gestada durante muchos años, un asesinato en una habitación aparentemente cerrada... Es casi una historia de piratas en espíritu, y tiene una persecución por el Tamésis fantástica, aunque mi parte preferida es cuando Holmes y Watson siguen el rastro del asesino con el perro Toby.

Además de la introducción de Mary, esta historia es significativa a la hora de mostrarnos el grave problema que tiene Holmes en su adicción a la cocaína, lo único que le hace sentirse estimulado cuando no tiene un caso que resolver entre manos. Ya lo había mencionado Watson en alguna que otra historia, pero aquí lo hace con más detalle y no se corta en manifestar que está totalmente en contra y que es un hábito que le irrita particularmente.

Y por cierto, un detalle que me ha llamado la atención es que en las adaptaciones que se han hecho (las que he visto yo, vaya) en lo que respecta a la policía casi siempre aparecen Gregson y Lestrade, pero otros inspectores con los que Holmes no tiene más remedio que colaborar, como en esta historia el enérgico Athelney Jones, no se les menciona.

viernes, abril 24, 2020

Leyendo Sherlock Holmes: El valle del terror

El valle del terror es la cuarta y última novela de Sherlock Holmes, y la segunda en la edición que estoy leyendo que las ordena por edad del detective.

Holmes recibe un mensaje cifrado con la advertencia del futuro asesinato de un hombre llamado Douglas que vive en Birlstone; pero el detective no está a tiempo de hacer nada puesto que nada más terminar de descifrar el mensaje cuando su colega el inspector MacDonald le hace saber de la muerte de John Douglas y solicita su ayuda para resolver el misterio.

Sherlock Holmes (1984-1994)

La novela tiene una estructura muy similar a la de Estudio en escarlata, con dos partes diferenciadas, aunque al menos aquí el autor avisa cuando pasa a la segunda parte de lo que se va a encontrar el lector. En la primera parte encontramos el misterio en sí, que ya queda resuelto del todo (y, por una vez, ¡fui capaz de adivinar el desenlace! Aquí Doyle es más magnánimo con las pistas y Holmes no lo resuelve todo en un minuto), y en el que lo más desconcertante es el modo en el que el asesino escapó tras cometer el crimen, ya que todas las teorías al respecto parecen posibles, pero tirando a implausibles. 

En la segunda parte, tenemos de nuevo un relato histórico, esta vez situado en un valle minero de Vermissa, en Estados Unidos, y que explica las razones por la que Douglas es un hombre perseguido por los miembros de una antigua sociedad a la que pertenecía. Es una historia de mafias y actos de terror por un grupo que parece inmune a la ley. Se nota que Doyle cuando más disfruta es cuando se puede meter de lleno en estos relatos que nada tienen que ver con Holmes, y la resolución es fantástica.

Cabe destacar que es la primera mención que hace Holmes de su nemésis Moriarty, aunque aquí opera totalmente en las sombras. Ya se intuye hasta donde llega el alcance de su siniestra influencia, por eso...

A fair maiden

Joyce Carol Oates es una novelista muy prolífica a la que tenía ganas de probar, y cuando vi esta novela corta en la biblioteca me lancé a por ella sin dudarlo. Y la verdad, una vez leída la he dejado digerir un par de días para formarme una opinión pero sigo sin saber bien bien qué pensar de ella.

En A fair maiden Oates nos cuenta la relación que se forma entre Katya, una chica de dieciséis años que está trabajando como canguro de una familia adinerada durante el verano, y Marcus Kidder, un rico y sofisticado hombre de sesenta y ocho años que se fija en ella. 

El tono de la novela es fantástico; es como un cuento de terror gótico (muchos la comparan con una versión de Caperucita) pero ambientado en el presente, decididamente oscuro e inquietante. La historia está narrada a través de los ojos de Katya, que es posible que nos sea una narradora 100% fiable, y Oates hace un gran trabajo mostrando los pensamientos de una chica tan joven que cree que sabe lo que está haciendo y que es ella quien domina la situación pero que está siendo manipulada por alguien mucho más experimentado que está claro que no es la primera vez que hace algo así. No es una lectura precisamente agradable, todo el rato estás esperando que algo horrible pase y ver cómo Katya justifica todo el tiempo la actitud de los demás y especialmente de Kidder convenciéndose de que nunca le haría daño porque la quiere como no la ha querido nunca nadie y porque la considera alguien especial y única es muy triste. La autora desde luego clava la forma de comportarse de este tipo de depredadores y lo fácil que es manipular la mente de alguien tan vulnerable e impresionable como es una niña de dieciséis años que proviene de una familia desestructurada. Se puede argumentar que Katya no es inocente del todo porque ella también saca tajada, aceptando el dinero de este sin pudor, pero uno es un adulto y la otra no lo es.

Lo más descorazonador de este relato es la forma en la que describe las interacciones con los hombres a las que está acostumbrada Katya, y cómo ha aprendido a tratarlos para no incitar su furia (y aun así...). Y vaya, en general todos los personajes de este libro, salvo los niños a los que cuida Katya, son personas muy cuestionables, pero me pareció todo bastante realista por desgracia.

La prosa de Oates es magnífica y mantiene el suspense en todas y cada una de las páginas de este retorcido cuento de hadas que es, sin duda, una lectura interesante a la par que deprimente.

Nota: 3/5

lunes, abril 20, 2020

Sentido y sensibilidad

Sentido y sensiblidad es la primera novela publicada de Jane Austen, y en ella seguimos a las hermanas Dashwood, Elinor, de diecinueve años, y Marianne, de diecisiete, que junto a su madre y hermana pequeña se mudan a una pequeña granja en el campo tras la muerte de su padre.

Tiene todos los ingredientes que atrapan a los lectores de Austen, es decir, heroínas decididas y con personalidad, romances que van en direcciones inesperadas, un nutrido grupo de personajes cada uno con sus intereses propios y un magnífico estudio de las costumbres de la época, con ese habitual toque de la autora con el que se cachondea sutilmente de esas insignificancias que resultan tan importantes para los que tienen dinero.

Esta novela es un poco menos fluida que las siguientes de la escritora, y reconozco que me costó un poquito meterme de lleno en ella porque aunque son buenos personajes, ni Elinor ni Marianne son tan memorables como lo son Elizabeth o Emma. Creo que donde realmente brilla Austen es cuando se centra en los personajes imbéciles, por ejemplo el señor y señora Dashwood (hermano y cuñada de las chicas), solo la conversación en la que él está valorando cómo honorar la promesa hecha a su padre de ayudar a sus hermanas y la forma en la que su mujer lo convence para ir rebajando sus posibles ofertas es oro puro. También me declaro fan de la señorita Lucy Steele, y de esa forma tan pasivo-agresiva en la que ella y Elinor se tiran los trastos a la cabeza continuamente, y del hermano de Edward, Robert.

¿Los intereses amorosos? Tampoco son de los mejores que ha escrito Austen, a Edward le falta sangre, pero admito que son la mar de entretenidos (especialmente Willoughby) y que la historia toma un par de rumbos que no me esperaba para nada.

Le falta el sentido del humor que encontramos en Orgullo y Prejuicio o Emma, tal vez es la menos moderna de todas en cuanto al rol de sus mujeres protagonistas, y es un poco lenta comparándola con otras novelas de la autora, pero no deja de ser una delicia como todo lo que escribe Austen, con esa mirada tan particular a la sociedad de la época que sigue encandilando a lectores de todo el mundo siglos después de haber sido escrita.

Nota: 4/5

jueves, abril 16, 2020

Leyendo Sherlock Holmes: Relatos II

ESCÁNDALO EN BOHEMIA

Holmes ayuda a un rey extranjero que necesita recuperar una foto comprometedora con una antigua amante; está a punto de casarse y su ex amante amenaza con hacer pública la foto y arruinar el compromiso. Holmes pronto idea una manera de averiguar dónde tiene escondida la fotografía la señorita en cuestión, que hasta el momento se ha mostrado sumamente cauta y escurridiza.

Este es uno de los relatos más importantes de todo el lore holmesiano puesto que se trata de la primera aparición de la mujer, Irene Adler. No solo eso, sino que es el primer fracaso de Holmes y quien le supera en intelecto es nada más ni nada menos que una mujer, algo que para el detective era impensable antes de conocerla a ella. A Holmes le impresiona muchísimo ese breve encuentro con una mujer tan fuera de lo común y hay múltiples teorías acerca de si entre ellos dos había algo más que admiración mutua, pese a la introducción de Watson en la que muy convencido nos explica por qué Holmes es incapaz de abandonarse a algo tan fútil como el romance.

También interesante es la descripción de la rutina de Holmes ahora que Watson ya no vive con él, intercalando semanas de investigación y actividad con otras en las que simplemente se dedicaba a las drogas.


EL HOMBRE DEL LABIO RETORCIDO 

Watson acude a un fumadero de opio en busca del marido de una amiga de su esposa cuando se topa con Holmes, que se encuentra en el tugurio disfrazado en mitad de una investigación que le tiene descolocado. Está tratando de averiguar qué le pasó a un hombre adinerado que fue avistado por su esposa en el segundo piso del lugar y que luego pareció esfumarse, sin más testigo que un mendigo que asegura no saber nada. Holmes está convencido de que el desaparecido ha sido asesinado, pero no encuentra la forma de probarlo.

Un caso divertido con una resolución muy chula. Es gracioso cómo Watson lo deja todo para irse a investigar con Holmes pese a que, una vez más, él se limita a escuchar y a tomar notas. Él se lo pasa pipa, vamos.


LAS CINCO SEMILLAS DE NARANJA

Un joven muy asustado solicita la ayuda de Holmes tras recibir un sobre con cinco semillas de naranja en el que se le exige que devuelva unos papeles que ya no existen. Su padre y su tío recibieron cartas semejantes y al poco tiempo encontraron la muerte, por lo que el caso es de extrema urgencia.

En esta ocasión Holmes se efrenta... ¡al KKK! Dando por saco desde tiempos inmemoriales... Es una historia un poco agridulce porque técnicamente Sherlock lo resuelve, pero no se termina haciendo realmente justicia.

Sherlock (2010-2017)


UN CASO DE IDENTIDAD

Un nuevo caso para la pareja a los que se les pide que encuentren al prometido de una muchacha, desaparecido momentos antes de su boda.

Este relato es más ligerito aunque sinceramente, da un poco de rabia cuando Holmes ya lo resuelve todo escuchando el relato inicial de su cliente. ¡Si es que a veces no investiga apenas nada! Como dice Sherlock aquí no se ha cometido delito alguno pero menudo ser más despreciable el que está involucrado en el asunto, madre mía.


LA LIGA DE LOS PELIRROJOS

Holmes y Watson se enfrentan a un caso de lo más peculiar: un hombre, dueño de una pequeña casita de empeños y con el pelo rojo como el fuego, les va a ver para explicarles su asombrosa historia: un día vio en el periódico que la Liga de los Pelirrojos, de la que no había oído hablar en su vida, estaba buscando un nuevo representante. Su ayudante le animó a presentarse al puesto, ya que no tenía nada que perder, y le dieron el trabajo, que simplemente consistía en estar en un despacho cuatro horas cada mañana y copiar la enciclopedia a cambio de una nada desdeñosa cantidad. Al hombre le parecía un complemento fantástico a su negocio hasta que se encuentra el chiringuito cerrado sin ninguna explicación, razón por la que acude a Holmes.

Me ha encantado este relato, es de los más originales hasta el momento. El caso que parece una broma que le han gastado al pobre hombre resulta que tiene detrás a una de las mentes criminales más importantes del país (no, no es Moriarty todavía) y sin saberlo él, se está fraguando un plan de lo más elaborado para cometer uno de los delitos del siglo. Menos mal que está Sherlock Holmes para pillar a los criminales con las manos en la masa.


LA AVENTURA DEL DETECTIVE MORIBUNDO

Watson se lleva un susto tremendo cuando la señora Hudson, la ama de llaves de Holmes, viene a verlo muy asustada porque el detective se está muriendo. Watson va corriendo y efectivamente se encuentra a su amigo en las últimas, víctima de una desconocida enfermedad tropical. El médico se empeña en ir a buscar a alguien que pueda ayudarlo, pero Holmes insiste en que solo puede ayudarle una persona y necesita que Watson siga sus instrucciones al pie de la letra.

Otra historia que no es para nada lo que parece y de nuevo Holmes demuestra que es un hombre de incontables recursos. Me gustó la comparación que hace el señor Smith (el médico al que va a buscar Watson) del trabajo que hacen Holmes y él, afirmando que es muy similar solo que él caza microbios en vez de criminales. ¿Suena similar a una de las adaptaciones más conocidas con un cascarrabias doctor especialista en diagnósticos como protagonista?


EL CARBUNCLO AZUL

Holmes está entretenido con un caso de lo más normal y corriente: encontrar al dueño de un sombrero que lo perdió, junto a un ganso de Navidad, tras una trifulca callejera y que acabó en las manos del mensajero del detective, al que este regaló el animal. La cosa se pone interesante cuando, al cocinar el ave, la mujer del mensajero se encuentra en su buche una piedra preciosa que había sido robada unos días atrás a una condesa.

Otro relato con el que me lo he pasado de miedo. Es divertidísimo seguir el camino a la inversa que hacen Holmes y Watson para descubrir exactamente cómo terminó la joya en el buche del animal y el montón de casualidades que se dieron para que esta terminara parando precisamente en las manos de Sherlock.

Y por cierto que me encanta que con el tiempo que lleva Watson colaborando con Holmes, todavía se sigue sorprendiendo cuando el otro empieza con su retahíla de deducciones. Sus "¡Pero Holmes, por favor!" me hacen reír todas las veces.

domingo, abril 12, 2020

Circe

Tras su maravilloso debut con La canción de Aquiles, la escritora Madeline Miller vuelve a encantar a sus lectores con un nuevo trabajo centrado en la mitología, Circe, cuya protagonista es una hechicera a la cual se encuentra Odiseo tras el final de la guerra de Troya.

Circe, la hija del dios del sol Helios y de la ninfa Perse, es desterrada a una vida solitaria en la isla de Eea cuando se descubren sus poderes como bruja. Durante su exilio tiene numerosos encuentros con diferentes personajes, tanto dioses como humanos, que le hace ver que tal vez no encaje realmente en ninguno de los dos mundos.

Miller es una gran apasionada del tema y lo vuelve a demostrar con Circe, un proyecto creo que algo más ambicioso que La canción de Aquiles. Una de las mayores virtudes de la autora es que hace la mitología griega muy accesible para el lector, y aunque en esta novela hace muchísimas referencias a diferentes personajes de la misma (Prometeo, el Minotauro, Dédalo, Zeus, Odiseo y un largo etcétera), no te inunda con interminables explicaciones sobre cada mito ni parece que te estés leyendo un libro de historia. Al revés, es como un cuento, pero eso también tiene la desventaja de que no ahonda mucho en casi nada, por lo que para un lector que busque algo más que no la información básica, Circe se le quedará cortito.

La prosa de Miller es fabulosa, superlírica, y desde el primer momento asienta muy bien el tono de la historia que te va a contar. Como en su anterior novela, eso no quiere decir que se acobarde ante las escenas más sangrientas, y de hecho mis partes favoritas son las que tienen que ver con el monstruo Escila, y cómo afectan a la protagonista las consecuencias de aquel acto tan vil de su pasado. 

La novela también tiene mérito porque la mayor parte de la acción se desarrolla en la misma localización, la isla de la que Circe no puede salir, sin resultar pesada, aunque hay partes que se hacen un poco más lentas que otras.

A este libro se le ha dado mucho bombo por su perspectiva feminista a la hora de abordar el mito de Circe. Ya he visto a mucha gente que no está de acuerdo con esta afirmación y tras haberlo leído yo tampoco me inclino demasiado hacia ello; si que es verdad que, pese a ser una diosa, Circe tiene experiencias universales por las que muchas mujeres pasan a diario (cómo la desprecian su padre y sus tíos, el rol que se le impone, la forma en la que le tratan los hombres que llegan a su isla...), pero también se aprecia mucho la diferencia entre las relaciones de la protagonista con otras mujeres y con hombres, ella misma casi que desprecia a las primeras, salvo algún caso muy concreto, y se pasa toda la novela anhelando la aprobación masculina.

Pero quitando eso Circe es una novela estupenda. La mitología está muy bien desarrollada, el viaje de Circe de la niña ingenua que idolatra a su padre a la mujer que haría cualquier cosa por proteger aquello que más ama es fantástico, la pluma de Miller es maravillosa y el final es precioso. En mi opinión, pero, no es tan mágica como La canción de Aquiles, que cala mucho más hondo y es más emotiva.

Y hablando de La canción de Aquiles, por supuesto que Miller tiene que mencionar a Aquiles y a Patroclo, y además se nota un montón que la autora estaba deseando meterlos como fuera. No me quejo, ¡yo también los echo de menos!

Nota: 3/5 

miércoles, abril 08, 2020

Leyendo Sherlock Holmes: Relatos I

LA CORBETA GLORIA SCOTT

Narrado en su mayor parte por Holmes, es el primer caso del detective y básicamente lo que le llevó a decidirse a profesionalizar su afición. Aquí Sherlock, que es todavía un universitario, no hace mucho, solo algunas observaciones acerca del padre de su amigo y después descodificar un mensaje. Lo que es el gran secreto acerca del pasado del señor Trevor lo desvela él mismo en una carta, por lo que el rol de Sherlock es más de apoyo moral de Victor que otra cosa.

Esta historia me gusta porque muestra un lado de Holmes que en muchas adaptaciones se saltan a la torera: a menudo nos muestran que Watson es la única amistad que ha logrado cultivar el irritable detective pero aquí vemos que consideraba a Victor como un amigo íntimo, al que Holmes tenía en gran estima y al que no duda en ayudar cuando este se lo pide. ¡Además me encanta su meet cute! Victor es muy buena gente además, me da pena que Doyle ya no lo utilizara más.


EL RITUAL DE LOS MUSGRAVE


Se trata de uno de los primeros casos como profesional de Sherlock, cuando todavía estaba empezando. Un antiguo compañero de universidad lo contrata para esclarecer la misteriosa desaparición de su mayordomo y una de sus doncellas. Una herencia familiar, un mapa del tesoro oculto y una relación amorosa tan apasionada como destructiva tienen mucho que ver en la resolución de este misterio.

Me hace mucha gracia que Holmes le explique el caso a Watson para escaquearse de ordenar sus cosas. También conocemos algunas excentricidades más del detective y la resolución de la historia está muy chula.


LA BANDA DE LOS LUNARES


Holmes y Watson reciben la visita de una agitada dama que les pide ayuda para demostrar que la muerte de su hermana gemela fue premeditada y porque teme que un destino similar la aguarde a ella también. Por supuesto, Holmes no tarda en encajar las piezas y deducir exactamente cómo se produjo el fatal desenlace, en una aventura en la que tanto él como Watson se exponen a un aterrador peligro.

Lo que más me gusta de los misterios clásicos es leer cómo los asesinos llevan a cabo esos métodos tan ingeniosos para acabar con la vida de sus víctimas, unos métodos tan rocambolescos que solo el ojo más experimentado de un detective como Holmes es capaz de descubrirlos. Me encanta la explicación de este miserio.


EL PACIENTE RESIDENTE

Este relato es más flojo, tal vez porque el misterio en sí no tiene nada de especial; un médico acude a la pareja para que le ayuden con los miedos de su paciente residente, un caballero que financió la consulta del doctor a cambio de recibir la mayor parte de sus ganancias y recibir su vigilancia regular ya que está delicado de salud. Este hombre asegura que han entrado en su habitación, pero sin que nada en ella haya desaparecido.

La actitud de Holmes en este caso es un poco cuestionable, la verdad, pero el autor más o menos lo justifica al final. La investigación es muy normalita, Holmes no tiene mucho que hacer, pero es gracioso que uno de los asesinos se llame Moffat.


El Secreto de la Pirámide (1985)


EL ARISTÓCRATA SOLTERÓN

Holmes y Watson tienen que resolver la extraña desaparición de una joven norteamericana el día de su boda con un noble británico que ha acudido a ellos en busca de ayuda. El desconsolado esposo cree que una ex amante despechada podría estar involucrada y la policía parece corroborar esta teoría. Holmes, sin embargo, nada más oír el relato de lo acontecido tiene bastante claro lo que ha pasado.

Aquí la solución también es bastante sencillita. Una de las cosas que no me gustan tanto de la forma de trabajar de Sherlock es que se monta su teoría en su cabeza, se marcha a hacer comprobaciones por su cuenta, y no comparte nada de lo que ha averiguado hasta que se ha resuelto todo, con lo cual no siempre invita al lector a acompañarle en sus pesquisas. Es parte de su encanto, supongo.


LA AVENTURA DE LA SEGUNDA MANCHA

En esta ocasión el caso que se les presenta a nuestro detective y nuestro doctor es bastante delicado, y es que reciben la visita del Primer Ministro y el ministro de Asuntos Europeos, quienes están muy preocupados porque ha desaparecido un documento que, de ver la luz, podría propiciar un incidente internacional.

Este caso está chulo porque se va complicando por momentos, pese a que la explicación tampoco sea nada muy rocambolesco. Me gusta cómo se soluciona todo al final y me divierte la descripción que hace Holmes de las mujeres, según él tan difíciles de predecir y comprender.


LOS HACENDADOS DE REIGATE


Sherlock está exhausto después de resolver un complicadísimo caso así que Watson considera que un cambio de aires le beneficiaría y se lo lleva a pasar unos días al campo. Por supuesto nada más llegar se encuentran con un interesante misterio: dos robos casi seguidos en dos casas vecinas, y en el segundo el cochero de la familia ha sido asesinado, presuntamente deteniendo al ladrón. 

Esta historia está genial porque parece que Holmes no está demasiado en forma pero utiliza su salud a su favor para desentrañar los entresijos de una muerte que es más de lo que aparenta. Y es que cansado o no, al detective no se le escapa ni una, para deleite tanto de Watson como del resto de participantes de este relato.