martes, diciembre 17, 2019

La Morada - El Elfo Oscuro I

La Morada es el inicio de una trilogía que se considera imprescindible dentro del género de la fantasía épica. Escrita por R.A. Salvatore, El Elfo Oscuro es una de las muchas sagas protagonizadas por el drow Drizzt Do'Urden, y en la que se nos narran los inicios de este particular elfo en un mundo que no siente como suyo. Las novelas están ambientadas en los Reinos Olvidados, uno de los escenarios del popular juego de rol Dragones y Mazmorras.

La historia transcurre en la llamada Antípoda Oscura, un mundo subterráneo en el que se refugió la raza de los elfos oscuros tras ser expulsados de la superficie por sus enemigos acérrimos, los elfos de piel clara. En la ciudad de Menzoberranzan es donde viven estos elfos oscuros, los llamados drows, una de las razas más viles de cuantas se pueden encontrar, cuya ambición por el poder les rige en una vida amoral en la que las traiciones y las intrigas están a la orden del día. Drizzt es el hijo menor de la casa Do'Urden, una de las más poderosas de Menzoberranzan, pero a medida que van pasando los años el joven drow se da cuenta de que él no es como los demás miembros de su raza; Drizzt tiene compasión y principios, algo que en su mundo solo puede significar una sentencia de muerte.

Reconozco que estoy un poco desentrenada en este género. Lo (poco, tristemente) que he ido leyendo estos últimos años es fantasía más moderna por lo que meterme en este mundo me costó un poco al principio; bueno, un poco no, el estilo tan directo de Salvatore no acabó de hacerme tilín en un inicio y pensé que no iba a ser capaz de disfrutar de esta historia que tan buena fama tiene entre los lectores ávidos de la fantasía más épica. Pero al final resultó que el problema era precisamente la falta de práctica y que es un poco como volver a montar en bicicleta tras mucho tiempo sin hacerlo. Antes de darme cuenta, estaba totalmente metida en las aventuras de Drizzt y quería cada vez más.

Salvatore pisa el acelerador desde el principio (ya la novela comienza con el ataque de la casa Do'Urden a otra de las familias con poder de Menzoberranzan) y no lo suelta hasta la última página. Me sorprendió mucho lo rápido que va todo: la parte en la que Drizzt estudia en la Academia, que dura diez años, se resuelve en apenas cincuenta páginas, por ejemplo. No creo que le hubiera venido mal ir un poco más lenta en algunas partes, pero por otro lado el alto ritmo hace que el interés no decaiga, y las diferentes intrigas entre las diversas familias son muy entretenidas.

Tengo varios aspectos favoritos, entre ellos la relación entre Drizzt y su padre y cómo va cambiando lo que piensan el uno del otro a medida que creen saber cómo es en realidad el otro. A parte de ellos dos el resto de personajes son malvados, ruines y, sinceramente, geniales. Me lo pasé pipa con todas las interacciones entre Masoj y Alton y la Matrona Malicia es una villana extraordinaria. 

Salvatore crea un mundo muy bien definido con unas reglas sociales un poquito dudosas. En Menzoberranzan el poder lo tienen las mujeres, que tratan a los varones como una raza inferior, en un paralelismo opuesto que no tengo muy claro que funcione ya que no hace sino acentuar el odio de una parte hacia la otra. Supongo que se pueden sacar muchas lecturas de varios temas pero no es una novela especialmente profunda en ese sentido, lo que prima en todo momento es la acción. 

La evolución de Drizzt es fantástica y realmente sientes que está totalmente desubicado en un mundo que no encaja y que jamás le aceptará por lo que es. La morada no es más que el inicio de las andanzas de este elfo oscuro que tras todo lo acontecido se prepara para tomar un camino que no tiene ni idea de a dónde le va a conducir pero que seguro que estará lleno de retos para este intrépido drow.

Nota: 4/5

viernes, diciembre 06, 2019

Otra vida

S.J. Watson es otro de esos autores que tuvo muchísimo éxito dentro del género del misterio con su debut, No confíes en nadie, y cuyo siguiente libro generó mucha expectación para ver si mantenía el nivel o ya pasada la novedad no interesaba tanto.

En Otra vida la protagonista es Julia, una mujer de treinta y seis años que se lleva un duro golpe cuando se entera de que su hermana pequeña ha sido asesinada. Tras descubrir que su hermana se dedicaba a conocer a hombres por Internet y quedar con ellos para nada más que un revolcón, Julia decide sumergirse ella misma en ese mundo con la esperanza de encontrar alguna pista que le lleve hasta la verdad.

Esta novela bordea en el thriller erótico, algo que ya de entrada a mí me echa bastante para atrás y más aun cuando se trata de adulterio. La primera mitad, cuando Julia comienza en el mundo del cibersexo y se obsesiona con el hombre que ha conocido y que le hace sentir deseada, tiene un enfoque medianamente interesante ya que la protagonista había tenido adicciones en el pasado, a la heroína y al alcohol (cómo no) y su aventura extramatrimonial no es más que una adicción nueva que viene a sustituir a las anteriores, algo que la haga sentirse viva, salirse de la monotonía de su vida. Julia en todo momento busca excusas para sus malas decisiones, se miente y convence a sí misma para seguir haciendo lo que sabe que está mal solo porque es prohibido y excitante. En la segunda mitad se convierte en un telefilme de Antena 3 cuando, obviamente, se da cuenta de que ese hombre no es en absoluto lo que parecía y que se ha metido en algo muy peligroso que puede destruir todo lo que le ha costado tanto conseguir: su matrimonio con un hombre bueno que la ayudó a salir del infierno de su pasado y la vida con su hijo que es en realidad su sobrino adoptado.

Como thriller no es demasiado interesante, es muy lento y la protagonista es increíblemente irritante. La prosa del autor es muy pobre y repetitiva, y se hace tedioso de leer por ese motivo. Especialmente las conversaciones entre los personajes son supervacías y nada naturales, es todo muy soso.

Otra vida cuando trata sobre los peligros de fiarte de alguien por Internet consigue generar algún que otro momento de interés, pero el estilo del autor, la mala construcción de su personaje principal y la forma en la que está llevada el misterio hacen que no enganche mucho.

Nota: 2/5

domingo, noviembre 24, 2019

El silencio de bosque

Estoy en una época en la que me apetece leer novelas policíacas y si son series mejor que mejor. Tana French es un nombre que veo mencionado a menudo en listas de recomendaciones (especialmente en listas de novelas de detectives con tono creepy) y además su serie de la Brigada de Homicidios de Dublín está de moda ahora porque ha comenzado a emitirse una adaptación a serie de televisión.

El silencio del bosque es el primer libro en una serie en la que cada entrega está protagonizada por una pareja de detectives diferente. Aquí el misterio está narrado en primera persona por Rob Ryan, un joven detective que junto a su compañera y mejor amiga Cassie Maddox investiga el asesinato de una niña de doce años en la pequeña localidad de Knocknaree. Es un caso muy personal para Rob, porque podría tener conexión con un misterio de su propia infancia: a esa misma edad, él y sus dos mejores amigos se internaron en el bosque de esa misma zona y desaparecieron. Al único que encontraron fue a Rob, horas después, herido y con las zapatillas empapadas en sangre que no era suya. Jamás se supo que había pasado con los otros dos niños, pero tal vez ahora con este nuevo caso se pueda esclarecer lo que sucedió.

Para ser la primera novela de la autora es de lo más interesante. French tiene una prosa elaborada y descriptiva que enriquece mucho la narrativa, yendo más allá de un puro procedimental policíaco. La autora reflexiona acerca de temas como los intrincados pasajes de la memoria, el poder de la nostalgia o las diferentes formas en las que el mal llega a arraigar en su entorno.

El misterio del asesinato de la niña es lo suficientemente intrigante, pero no tanto como el misterio original... y ese es uno de los aspectos más polémicos de este libro, el hecho de que la resolución del segundo no sea nada satisfactoria. El primero tiene un cierre bastante correcto, no es sorprendente porque no es difícil juntar las pistas pero tampoco demasiado obvio.

Lo peor que tiene El silencio del bosque, por eso, es su protagonista. Al principio empatizas con Rob, quieres que tenga un cierre a su tragedia, y su relación con Cassie es fantástica. Pero a medida que avanza la historia Rob se vuelve cada vez más y más imbécil, no deja de tomar decisiones absurdas y el desarrollo de su amistad con Cassie no me gustó nada de nada. Algo que vi muy presente en esta novela, además, es un punto de misoginia. La forma que tiene Rob de juzgar a las mujeres no creo que sea algo intencionado para mostrar que el personaje es así, sino que es la forma de pensar de la propia Tana French. Algún que otro momento me dio ganas de tirar el libro a la pared por esos comentarios tan rancios que ya no vienen a cuento, y más en una novela en la que se supone que estás explorando lo difícil que es para una mujer hacerse valer en una brigada como la de homicidios y en Dublín, que todavía está chapada a la antigua.

Pero quitando eso el estilo de French me gustó mucho, así que tengo fe en que sus siguientes libros mejoren esos puntos que aquí no me convencieron.

Nota: 3/5

domingo, noviembre 17, 2019

En las montañas de la locura y otros relatos

Siendo como soy aficionada el género de terror, tenía una asignatura pendiente importantísima: leer a Lovecraft. Así que este año por fin me animé y comencé con uno de sus relatos más laureados, En las montañas de la locura, en la que una expedición en la Antártida acaba terriblemente mal cuando un grupo de científicos se topa con los restos de una civilización alienígena milenaria sepultados bajo la nieve.

Aunque el propio Lovecraft se inspira claramente en Edgar Allan Poe, es muy fácil ver desde el principio lo mucho que han influido sus historias en el desarrollo del terror moderno. Mezclando de una forma muy interesante el terror con la ciencia ficción, el mérito del escritor es indiscutible; es capaz de crear una mitología propia e integrarla en sus historias de una forma asombrosa, tanto que te crees de verdad que menciones a, por ejemplo, el Necronomicón, que ha aparecido en tantas obras diferentes, no salen de su propia inventiva sino que forman parte de un siniestro lore ya existente. El mundo que crea el escritor, al que es obvio que ha dedicado un gran esfuerzo por lo complejo que resulta, es digno de admiración sin ninguna duda.

Ahora, fuera de eso, Lovecraft tiene un estilo no especialmente accesible. La novela está narrada en primera persona por un geólogo que sobrevivió la expedición y que vio cosas tan terribles que las está haciendo públicas para evitar que otros científicos cometan el mismo error que cometieron ellos. El problema es que la prosa está estructurada como si de una investigación científica se tratara, resultando extremadamente densa; un buen relato de terror ha de tener una atmósfera inquietante y es díficil conseguirla cuando los pocos momentos de puro miedo quedan eclipsados por páginas y más páginas acerca de las costumbres sociales y detalles biológicos de la raza extraterrestre así como de interminables descripciones de montañas.

Así que me costó muchísimo meterme en la historia precisamente por eso, porque es increíblemente tediosa y dedica mucho más tiempo a lo que tiene menos interés que a la parte buena, a la que casi no presta atención. 

Esta edición incluye otros dos relatos: La casa maldita y Los sueños de la casa de la bruja. La primera trata acerca de una presencia extraña en una casa que provoca enfermedades y muerte en todos sus habitantes, hasta que un joven decide investigar la causa. Es el relato más interesante de este libro, porque aunque asimismo descriptivo (el autor nos describe al detalle lo que pasó a cada uno de los habitantes y todos los detalles de la casa y lo que hay alrededor) el misterio no sufre tanto al ser la amenaza lo suficientemente ambigua como para causar inquietud y curiosidad en el lector. La última historia comienza bien pero acaba resultando también muy repetitiva con los sueños del protagonista, pero muy en línea con todo el lore del autor.

Aunque la lectura no haya sido una experiencia muy grata, no me arrepiento de haberme leído esta novela corta porque creo que cualquier fan del género debería leer algo suyo al menos una vez para saber de donde surgió buena parte del terror moderno. El estilo de Lovecraft está claro que no es para mí pero no descarto leer algo más suyo en un futuro, a ver si encuentro algún relato que me guste más que estos.

Nota: 2/5

Suspicious Minds

Suspicious Minds (título de una canción de Elvis) es la primera novela oficial que expande el lore de una de las series más populares del momento, Stranger Things. Se trata de una precuela que tiene lugar a finales de 1969 y 1970 y está protagonizada por Terry Ives, la mamá de Eleven, cuando se presenta voluntaria para el proyecto MKULTRA supervisado por el calculador y cruel Doctor Martin Brenner.

Voy a empezar diciendo que el feel de este libro es radicalmente diferente al de la serie. Aunque aquí también encontramos a un grupo de jóvenes amigos que tratan de desentrañar un misterio, el cambio de época, que los protagonistas sean adultos, y sí, que la mayoría de ellos sean mujeres hacen que el tono sea radicalmente distinto. No apela tanto a la nostalgia (aunque las continuas referencias a El Señor de los Anillos me encantaron), el ritmo es pausado y se centra más en los personajes en sí que en ofrecernos un trasfondo complejo acerca de los experimentos del laboratorio de Hawkins y el doctor Brenner. Lo que vengo a decir es que no es una novela especialmente emocionante, casi toda la acción pasa con Terry sentada mientras le administran LSD o los cuatro amigos reunidos hablando de cómo desenmascarar a Brenner.

¿Es imprescindible para los fanáticos de Stranger Things? No, lo cierto es que no. A ratos de hecho se te olvida que está relacionada con la serie más allá de ver aparecer a Brenner, Kali, Terry y alguna mención al futuro, pero tampoco está de más conocer a Terry, saber cómo era antes de toparse con Brenner y aprender un poquito más sobre el proyecto MKULTRA. 

Su autora, Gwenda Bond, habitualmente escribe YA por lo que en este caso, aunque los protagonistas sean universitarios, la prosa es simple y en general directa. Lo que hace muy bien Bond es desarrollar a unos personajes a los que es muy fácil coger cariño, todos ellos diferentes y con sus propias motivaciones, así que antes de darme cuenta ya había conectado con Terry, Andrew, Alice, Gloria y Ken tanto que no quería otra cosa que protegerlos. La amistad entre ellos es muy orgánica y genuinamente te crees que se preocupen los unos por los otros.

Suspicious Minds contesta algunas preguntas que quedan en el aire viendo la serie, pero son preguntas que tampoco necesitaban una respuesta que no se pueda sacar infiriendo a través de lo que nos muestran. Mirando las reseñas en GR veo que ha decepcionado a muchos fans de la serie porque no es lo que esperaban y aunque estoy de acuerdo en que podría haber sido mucho apasionante y rica en cuanto al trasfondo, y más teniendo en cuenta que es la primera novela, es una lectura lo suficientemente entretenida que hace muy fácil que te metas en ella y quieras seguir leyendo para ver si Terry consigue su propósito, pese a saber qué es de ella gracias a la serie. Aunque se queda corta en el propósito de expandir el lore de la serie, deja con ganas de saber más de ese grupo tan adorable de personajes que quieren cambiar el mundo a mejor pese a tenerlo todo en contra.

Si alguna vez termina la serie y Netflix quiere seguir exprimiendo la gallina, no me importaría para nada que hicieran adaptación a miniserie de esta novela, al contrario; me encantaría poder ver a Terry y su amistad con los demás en pantalla para estar con ellos otro poco más.

Nota: 4/5

jueves, noviembre 07, 2019

El buen hijo

El buen hijo es un thriller escrito por You-Jeong Jeong, una de las autoras surcoreanas más conocidas en Occidente y a la que se la ha comparado con Stephen King, aunque yo personalmente no le veo el parecido, al menos en esta obra en concreto.

Yu Jin, un chico de veinticinco años, se despierta una mañana oliendo a sangre y cree que se avecina un ataque epiléptico, ya que dejó la medicación unos días atrás. Pero cuando llega al final de las escaleras que conducen al piso de abajo descubre el cadáver de su madre, que ha sido brutalmente asesinada. Yu Jin, que no recuerda absolutamente nada de las horas anteriores, empieza a buscar piezas que le aclaren qué ocurrió, pero cuanto más indaga, más claro le queda que el único que estuvo en la casa la noche anterior fue él mismo...

No estamos realmente ante una novela de misterio porque es obvio desde el principio lo que ha pasado (como muy bien dicen la mayoría de reseñas, la pregunta que se tiene que hacer el lector no es "quién" sino "por qué"), más bien se trata de un thriller psicológico en el que a través de la narración en primera persona de Yu Jin nos adentramos en la mente de alguien digamos diferente que poco a poco va juntando las piezas del puzzle que conforma la sucesión de incidentes que le han hecho ser la persona que es hoy y que le ha llevado a la situación en la que se encuentra.

La autora indaga acerca de las raíces del mal y explora la dualidad del se nace vs se hace mediante flashbacks, retazos de recuerdos que van llegando a la memoria de Yu Jin y de otros fragmentos de información que el protagonista va encontrando mientras avanza la narración.

Meterse en la mente de una persona así, que piensa y siente las cosas de una manera que a la mayoría se le antojan imposibles, siempre es un recurso muy interesante y que otros autores han desarrollado con mucho éxito. El hándicap que tienen este tipo de historias es que, si se centran en ese único punto de vista, pueden llegar a hacerse un poco tediosas, y eso es lo que pasa con El buen hijo. Llega un momento en el que las divagaciones y justificaciones de Yu Jin se hacen repetitivas, y de hecho las mejores partes son las que ofrecen la mirada de otra persona y su reacción ante la clase de persona que sospecha que es Yu Jin.

Además, el recurso de la amnesia no es de mis favoritos en los libros de misterio, porque siempre es como muy conveniente que el protagonista no recuerde nada y vaya recuperando la memoria y descubriendo las cosas al mismo tiempo que el lector. Aquí el recurso es bastante manipulador y a mi gusto se vuelve en contra de la narración en vez de favorecerla.

Pese a ello El buen hijo es una novela intrigante que te anima a ir confirmando todas las sospechas que le surgen al lector sobre lo que ha pasado y a leer hasta ese final que te dejará pensando en cómo es posible que exista esa clase de mal en este mundo en el que nos ha tocado vivir. Recomendada para los fans del thriller psicológico que quieran algo más centrado en la naturaleza humana y en las relaciones familiares complicadas que en el misterio de base.

Nota: 3/5

domingo, octubre 13, 2019

Los del otro lado

La novela debut de Christopher Buehlman, Los del otro lado (Those across the river), publicada en 2011, promete el inicio de una carrera dentro de lo más interesante dentro de la literatura de terror, género en el que el autor se ha mantenido desde entonces.

La premisa es similar a la de tantos otros libros: una pareja joven se muda a una casa en un pueblo en el que pronto se dan cuenta de que está pasando algo extraño. Cuando los habitantes del pueblo deciden dejar de practicar una actividad que lleva siendo tradición durante generaciones, es cuando el terror en su forma más primitiva llama a sus casas.

Ubicada en 1935 en un pueblo de Georgia, a finales de la Gran Depresión, la novela está protagonizada por un aspirante a escritor que quiere escribir un libro sobre uno de sus antepasados, dueño de una plantación al otro lado del río al que asesinaron sus propios esclavos, hartos de la brutalidad con la que los trataba. El racismo imperante en la época es uno de los temas más prominentes del libro, y como es natural puede hacerse muy incómodo para el lector (el autor abusa bastante de ellos), y más sabiendo cómo es algo que no ha quedado tan atrás como se quiere creer.

A Buehlman se le nota mucho la influencia de Stephen King, y por eso la primera mitad de la novela es bastante pausada, mientras nos vamos familiarizando con el pueblo de Whitbrow, sus habitantes, y también con sus protagonistas. Admito que se me hizo un poco lento el tramo inicial y que, al mismo tiempo, me quedé con ganas de que el autor ahondara un poco más en los diferentes personajes fuera de la pareja antes de que llegara la acción, porque me hubiera gustado sumergirme un poco más en esa gente, sus costumbres y su forma de vivir.

Uno de los aspectos que menos me gustó de Los del otro lado es la poca habilidad de Buehlman para escribir la relación de pareja. Las escenas de sexo no están bien escritas (las escribe con un estilo decididamente masculino) y perdí la cuenta de cuántas veces compara Frank a Eudora con una esfinge. Desde luego eché en falta más complejidad en las relaciones interpersonales, pero supongo que eso es algo con lo que el autor irá mejorando con el tiempo.

Cuando ya estaba convencida de que este libro no me iba a satisfacer, es cuando empieza el terror y Buehlman se las apaña para que te metas de lleno en él. Hay escenas terriblemente inquietantes (¡maldito chico sin pantalones!) y el autor apenas te da respiro una vez el peligro ya es inevitable. Frank es un poco corto al no darse cuenta de lo que le pasa a Eudora, y la gran revelación podría haber sido mejor, pero la atmósfera es tan buena que acabé pasándomelo pipa con el tramo final. Y las últimas páginas las encontré geniales.

Los del otro lado es una novela de terror notable, que no perfecta, pero para ser una obra debut está la mar de bien. Habrá que leer otros trabajos de Buehlman para ver si mantiene o mejor el nivel en sus siguientes novelas.

Nota: 4/5

La cámara sangrienta

La cámara sangrienta es una recopilación de diez relatos de terror gótico de Angela Carter, en los que ofrece su particular y sangrienta visión de diferentes cuentos de toda la vida como La bella y la bestia o Caperucita entre otros.

Lectura ideal para estas fechas cercanas a Halloween, gustará sobre todo a aquellos a los que no les importe que la prosa sea sumamente descriptiva y recargada, sin duda es un libro que hay que leer con concentración. Esta recopilación ha sido alabada, además de su por tono oscuro y adulto, por imprimir un marcado toque feminista en todos los cuentos, aunque personalmente, salvo la primera historia, yo no considero que lo sea particularmente.

Disfruté mucho la primera historia, la que da título al libro, ya que es un retelling de uno de mis cuentos favoritos, Barbazul, y me encantó sobre todo el final con la aparición de ese personaje tan bad-ass. A partir de ahí mi interés en el resto de historias cayó en picado, porque ninguna consiguió engancharme tanto, a excepción quizá de la de El gato con botas, que es bastante divertida (¡y soez!) y la de la mujer vampiro, que es muy melancólica. 

Creo que La cámara sangrienta se disfrutaría más leyéndolo en pequeñas dosis; un relato un día, otro relato unos días después, porque al leerlo de seguido me quedé con la sensación de que las historias se repetían mucho unas con otras y el estilo algo farragoso de Carter no da para sesiones largas de lectura. Acabé un poco cansada de la obsesión de la autora de mostrar a heroínas de tez blanquísima e inocente predisposición yaciendo con bestias, y es que la autora no explora muchos más temas que el despertar sexual de sus mujeres. Supongo que en su momento ese aspecto era mucho más novedoso.

En definitiva, una recopilación curiosa que nos hace ver a estos cuentos de otra forma, escritos con un estilo que, desgraciadamente, no es para mí.

La edición, con las ilustraciones de Alejandra Acosta, es una preciosidad, eso sí.

Nota: 2/5

El secreto de mi marido

El secreto de mi marido (The husband's secret, 2013), es la novela que la popular Liane Moriarty publicó antes de Big Little Lies. Aunque esté catalogada dentro del género del misterio, lo cierto es que es más un drama costumbrista con un toque de suspense cuya mayor virtud recae en la construcción de los personajes.

La historia se desarrolla la semana de Pascua y está protagonizada por tres mujeres a las que les une un vínculo que ni siquiera se pueden imaginar. Cecilia, una madre de familia todoterreno, ha encontrado por casualidad una carta que le escribió su marido años atrás y en la que se especifica que no puede ser leída hasta después de su muerte. Aunque su marido está vivo y sano, Cecilia se debate sobre si leerla o no. Tess ha ido a cuidar a su madre, que se ha roto el tobillo, después de sufrir una terrible traición por parte de su marido y su mejor amiga. Y Rachel, cuya única ilusión es cuidar de su pequeño nieto Jacob, recibe una mala noticia por parte de su hijo y su nuera.

Moriarty nos ofrece una trama eficazmente entretejida en la que a tres mujeres distintas se les tambalea toda su vida en un instante. El misterio en sí no es lo más interesante de la novela porque es muy obvio y además se resuelve a mitad del libro, pero es el motor que impulsa el cambio de estas tres mujeres que pensaban que tenían su vida totalmente encarrilada y a las que la vida les demuestra lo contrario.

La autora tiene este tipo de prosa que raya en lo cínico que te atrapa enseguida, y los personajes están tan bien construidos que es muy fácil perderse en la lectura. La novela trata temas con los que es fácil empatizar: que la vida te puede cambiar en un momento, que es muy fácil alejarse de las desgracias cuando les pasan a otros pero muy difícil de aceptar cuando nos pasan a nosotros, que seguramente no conozcamos a nuestras personas más cercanas tanto como pensamos porque todos guardamos secretos y que, a menudo, la ignorancia es mucho mejor que la alternativa.

Con El secreto de mi marido Moriarty nos invita a acompañar el doloroso camino de tres mujeres a las que la vida les pilla por sorpresa y que se plantearán muchas cosas a lo largo de sus casi cuatrocientas cincuenta páginas. 

El epílogo, por cierto, brillante.

Nota: 4/5

lunes, septiembre 30, 2019

Todos mienten

Por fin, después de unos cuantos thrillers a los que les tenía ganas pero que me han dejado más bien fría, he encontrado uno que me ha convencido y con creces.

Everything you want me to be, The Last Act of Hattie Hoffman o Todos Mienten es la segunda novela de la autora Mindy Mejia y su primer thriller, que la puso en el punto de mira de los aficionados del género. La autora nos traslada a su Minnesota natal, a un pequeño pueblo de esos en los que casi todo lo que pasa es puertas para adentro y en el que se ha encontrado el cadáver de una chica de dieciocho años en un almacén abandonado. La joven ha sido asesinada y desfigurada, pero la identificación del cuerpo confirma que se trata de Hattie Hoffman, una muchacha brillante aspirante a actriz que soñaba con marcharse a Nueva York a empezar una nueva vida. A medida que avanza la investigación sobre su muerte, se destaparán muchos secretos que ni los más allegados a la chica podían siquiera imaginar.

La novela está narrada a través de tres voces: Del, el sheriff que investiga el asesinato y que lidia no solo con la presión de tener que resolver un caso así con rapidez sino que tiene que convivir con el dolor que le supone que la víctima sea la hija de su mejor amigo; la propia Hattie, y Peter, el profesor de lengua y literatura de esta, ambos en los meses previos a la muerte la chica y que nos conducen por todos los acontecimientos que la llevaron a ese triste final.

Mientras voy pasando de un thriller popular a otro voy descubriendo lo que realmente me gusta, y Todos Mienten definitivamente entra en mi perfil: investigación policial con mucho énfasis en la psique de los personajes involucrados. Mejia hace un grandísimo trabajo en este aspecto, especialmente en el caso de Hattie, esa chica que siempre estaba interpretando un papel para complacer a todo el mundo a su alrededor y que en realidad no tenía ni idea de quién era ella.

La evolución de Hattie y de Peter es tan interesante y está llevada de una forma tan realista que, pese a todo, te mantiene en vilo hasta el final, y los capítulos de Del, mientras va encajando todas las piezas, aportan el contrapunto perfecto para ir comprendiendo que es lo que pasó realmente para que una chica con un futuro tan prometedor, una chica a la que nadie conocía realmente, tuviera ese final tan trágico. La narración de Mejia es cautivadora desde el principio, y te atrapa en un misterio que, si bien no es especialmente complicado, te tiene tratando de adivinar durante toda la lectura. Es de esos thrillers en los que anticipar cosas te hace disfrutar todavía más en vez de sentir decepción por haberlo visto venir.

A través de los paralelismos con obras literarias clásicas como el Macbeth de Shakespeare (el tema de la maldición está muy interesante, además), Mejia explora temas como la identidad, la forma en la que nos comportamos en función de con quién estemos, y hasta dónde somos capaces de llegar para conseguir aquello que más anhelamos. 

Todos Mienten se aleja de esos thrillers que solo buscan dar que hablar con un giro en el último momento y que ofrecen poca sustancia. Estamos ante una historia madura, que se toma su tiempo en desarrollar su trama y que ofrece un misterio de esos en los que el por qué es tan importante como el quién. Ua novela prácticamente impecable y con un poético final que nos arrancará un suspiro en cuanto pasemos la última página. Recomendado para aquellos que quieran un buen thriller con un poquito más de chicha.

Nota: 4/5

jueves, septiembre 26, 2019

Confusión

Confusión, o The Breakdown, es el segundo trabajo de la escritora de misterio B.A. Paris, que conquistó incondicionalmente a los fans del género con su obra debut Behind Close Doors. En esta ocasión la autora nos presenta un thriller psicológico en el que nada es lo que parece.

El punto de partida me parece genial: Cass, una profesora, volviendo a casa una noche de lluvia torrencial tras la fiesta de final de curso, decide tomar un atajo que pasa por el bosque y allí se topa con el coche estacionado de otra persona, una mujer. Cass duda sobre si parar o no, pero como la mujer no parece necesitar ayuda, decide seguir adelante. Y a la mañana siguiente descubre que la persona a la que vio en el bosque ha aparecido asesinada.

Como es lógico, la novela explora el sentimiento de culpabilidad de Cass por no haber auxiliado a la mujer que a lo mejor seguiría viva si ella hubiera parado, y más teniendo en cuenta que Cass no se ve capaz de confesarle a nadie que la vio con vida. Encima, Cass empieza a recibir llamadas anónimas del que se convence que es el asesino y para postres cada vez está teniendo más olvidos, lo que le hace temer que pueda tener demencia precoz como su difunta madre.

Me encantan las historias en la que el o la protagonista empieza a caer en una espiral de locura provocada por un suceso traumático, y aunque Paris podría haber sacado mucho juego a una premisa tan fantástica, lo cierto es que la trama no es nada interesante. Esencialmente encontramos como doscientas páginas de Cass en su casa dándose cuenta de que ha tenido otro olvido, recibiendo llamadas de un número oculto en las que el interlocutor no dice nada, y creyendo que alguien la está observando. Al principio lo de los olvidos es intrigante, pero pronto se hace sumamente repetitivo. ¿Cuántas veces se le revuelve el estómago a Cass? Y lo de las llamadas es increíblemente tedioso.

Por suerte el tercio final es bastante divertido, pese a que el misterio resulte obvio desde el principio. Aun asi el final es un poco anticlimático y conveniente.

Otro problema que tuve con Confusión: la autora tiende a sobreexplicar las cosas, como si no se fiara de que el lector es capaz de entender las cosas a la primera (eso va especialmente por la gran revelación, en la que se nos explican las mismas cosas DOS veces, la misma autora lo justifica diciendo que seguramente no era necesario a través de los pensamientos de Cass, pero hay más instancias). 

Confusión es un thriller bastante del montón. Tiene un buen comienzo pero se desinfla muy rápido y no remonta hasta el final, que sí que tiene a su favor que cuando se descubre el percal te hace no querer soltar la novela hasta que te la acabas. Supongo que convencerá más a los que disfruten de este tipo de thrillers domésticos con protagonista con poca personalidad que no está pasando su mejor momento y a la que le cuesta una barbaridad sumar dos y dos.

Nota: 2'5/5


jueves, septiembre 05, 2019

La chica de antes

Emma y Jane son dos mujeres jóvenes que se encuentran en un momento vulnerable después de pasar por una tragedia personal. Ambas se acaban de mudar a Folgate Street, 1, una casa ultra moderna obra de un renombrado arquitecto minimalista que tiene un alquiler muy barato a cambio de que ellas se presten a seguir todas las estrictas reglas que impone el contrato. Las dos tienen físicos muy parecidos, tanto que podrían pasar por parientes. Y las dos han iniciado una relación sentimental con Edward, el arquitecto en cuestión. Solo que Emma vivió en la casa unos años antes que Jane, y esta, cuando empieza a reconocer patrones, se obsesiona con averiguar lo que pasó con la anterior inquilina.

La verdad es que no sé muy bien qué decir de este libro. El domestic thriller no es precisamente mi subgénero preferido, pero sigo leyéndolo porque de vez en cuando me encuentro con alguno que realmente me gusta. En el caso de La chica de antes, hay mucho menos suspense del que me gustaría y se incide mucho en el romance de las dos mujeres con el horrible arquitecto que ha diseñado una casa que no solo controla hasta cuántas veces vas de vientre (por decirlo suavemente) sino que ni siquiera te permite tener un triste libro a la vista (y tampoco creo que permita tener Netflix, visto que no hay tele en el apartamento y el Internet te filtra lo que puedes ver y lo que no). El tal Edward es un tío controlador, narcisista, que solo quiere que las cosas se hagan a su manera y que solo acepta de inquilinas en su casa a mujeres virtualmente idénticas a las que se quiere tirar. Y lo peor de todo es que ambas no paran de justificar sus actos porque es "un genio", es "diferente a otros hombres, tiene claro lo que quiere" y cosas por el estilo. A mí es que lo de la dominación-sumisión en las relaciones no me va nada.

La novela va sucediendo capítulos narrados por Emma y por Jane, y como ambas han pasado por cosas muy similares, hay como un tercio del libro en el que en los capítulos de cada una pasa exactamente lo mismo. El proceso para alquilar la casa, conocer a Edward, empezar a vivir en la casa, salir con Edward que les dice a las dos exactamente las mismas cosas y hace las mismas cosas con ellas... La idea es yuxtaponer las experiencias de ambas pero se hace muy pesado. ¡Incluso las dos describen exactamente igual los hombros anchos y delgados de Edward! 

Luego la cosa mejora, y hay que decir a su favor que los capítulos tan cortos animan a seguir pasando páginas y la lectura se hace muy ágil. El misterio es un poco pse y personalmente me disgustaron casi todas las decisiones que toma Delaney sobre el camino de Emma, especialmente toda esa trama del robo y su relación con Edward. Leyendo esto me pregunté más de una vez si Delaney es hombre o mujer porque me extrañaba que una mujer tirara por esos derroteros y sí, es un hombre.

Las partes que más me gustaron fueron las de las chicas hablando con Carol, la terapeuta, que aunque en general iba bastante errada, ofrecía teorías interesantes. Y el desarrollo de la historia de Jane no está mal del todo.

La chica de antes es otro de esos thrillers que se aprovecha del tirón de Gone Girl/The Girl on the Train y que supongo que gustará más a los fans del segundo que los del primero por ese tufillo a telefilme. El libro engancha y se hace muy entretenido, pero no tiene un misterio que valga realmente la pena. Te echas unas risas con la forma de actuar de Edward, eso sí.

Nota: 2/5