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jueves, mayo 22, 2025

Confesiones

Confesiones es el libro que catapultó a Kanae Minato a la fama. En esta novela, la profesora Yuko Moriguchi se despide de su clase el último día antes de las vacaciones de verano, informándoles de que deja el puesto. Su hija pequeña murió trágicamente poco tiempo atrás, ahogada en la piscina del colegio, y aunque la policía lo consideró un accidente, Moriguchi anuncia que en realidad la pequeña fue asesinada y los culpables fueron dos alumnos de su misma clase.

Es un thriller contado de una forma muy original. Cada capítulo está narrado bajo el punto de vista de un personaje distinto, y cada uno va ofreciendo nueva información referente a la muerte de la hija de Moriguchi, especialmente en lo que concierne a las motivaciones de cada uno de los implicados. Este tipo de narrativa siempre es interesante porque una misma situación tiene significados distintos según la persona que la viva, y a cada nuevo personaje que aparece, empiezas a ver las cosas de distinta manera.

Se trata de una reflexión sobre las limitaciones de la justicia cuando se comete un crimen y el perpetrador es un menor de edad, así de como las ramificaciones de buscar venganza y cómo esta acaba afectando a muchas más personas de las directamente implicadas en la muerte de la pequeña, así como de hasta qué punto es moral querer castigar por tu cuenta a un criminal cuando la justicia, que es la que debería haberlo hecho, te ha fallado. 

Una lectura muy ligera (es una novela cortita), llena de sorpresas y con un final genial. Salvando las distancias me dejó sensaciones parecidas a cuando leí Vestido de novia de Lemaitre.

La novela fue llevada al cine en 2010 por Tetsuya Nakashima.

jueves, noviembre 07, 2019

El buen hijo

El buen hijo es un thriller escrito por You-Jeong Jeong, una de las autoras surcoreanas más conocidas en Occidente y a la que se la ha comparado con Stephen King, aunque yo personalmente no le veo el parecido, al menos en esta obra en concreto.

Yu Jin, un chico de veinticinco años, se despierta una mañana oliendo a sangre y cree que se avecina un ataque epiléptico, ya que dejó la medicación unos días atrás. Pero cuando llega al final de las escaleras que conducen al piso de abajo descubre el cadáver de su madre, que ha sido brutalmente asesinada. Yu Jin, que no recuerda absolutamente nada de las horas anteriores, empieza a buscar piezas que le aclaren qué ocurrió, pero cuanto más indaga, más claro le queda que el único que estuvo en la casa la noche anterior fue él mismo...

No estamos realmente ante una novela de misterio porque es obvio desde el principio lo que ha pasado (como muy bien dicen la mayoría de reseñas, la pregunta que se tiene que hacer el lector no es "quién" sino "por qué"), más bien se trata de un thriller psicológico en el que a través de la narración en primera persona de Yu Jin nos adentramos en la mente de alguien digamos diferente que poco a poco va juntando las piezas del puzzle que conforma la sucesión de incidentes que le han hecho ser la persona que es hoy y que le ha llevado a la situación en la que se encuentra.

La autora indaga acerca de las raíces del mal y explora la dualidad del se nace vs se hace mediante flashbacks, retazos de recuerdos que van llegando a la memoria de Yu Jin y de otros fragmentos de información que el protagonista va encontrando mientras avanza la narración.

Meterse en la mente de una persona así, que piensa y siente las cosas de una manera que a la mayoría se le antojan imposibles, siempre es un recurso muy interesante y que otros autores han desarrollado con mucho éxito. El hándicap que tienen este tipo de historias es que, si se centran en ese único punto de vista, pueden llegar a hacerse un poco tediosas, y eso es lo que pasa con El buen hijo. Llega un momento en el que las divagaciones y justificaciones de Yu Jin se hacen repetitivas, y de hecho las mejores partes son las que ofrecen la mirada de otra persona y su reacción ante la clase de persona que sospecha que es Yu Jin.

Además, el recurso de la amnesia no es de mis favoritos en los libros de misterio, porque siempre es como muy conveniente que el protagonista no recuerde nada y vaya recuperando la memoria y descubriendo las cosas al mismo tiempo que el lector. Aquí el recurso es bastante manipulador y a mi gusto se vuelve en contra de la narración en vez de favorecerla.

Pese a ello El buen hijo es una novela intrigante que te anima a ir confirmando todas las sospechas que le surgen al lector sobre lo que ha pasado y a leer hasta ese final que te dejará pensando en cómo es posible que exista esa clase de mal en este mundo en el que nos ha tocado vivir. Recomendada para los fans del thriller psicológico que quieran algo más centrado en la naturaleza humana y en las relaciones familiares complicadas que en el misterio de base.

Nota: 3/5