lunes, septiembre 30, 2019

Todos mienten

Por fin, después de unos cuantos thrillers a los que les tenía ganas pero que me han dejado más bien fría, he encontrado uno que me ha convencido y con creces.

Everything you want me to be, The Last Act of Hattie Hoffman o Todos Mienten es la segunda novela de la autora Mindy Mejia y su primer thriller, que la puso en el punto de mira de los aficionados del género. La autora nos traslada a su Minnesota natal, a un pequeño pueblo de esos en los que casi todo lo que pasa es puertas para adentro y en el que se ha encontrado el cadáver de una chica de dieciocho años en un almacén abandonado. La joven ha sido asesinada y desfigurada, pero la identificación del cuerpo confirma que se trata de Hattie Hoffman, una muchacha brillante aspirante a actriz que soñaba con marcharse a Nueva York a empezar una nueva vida. A medida que avanza la investigación sobre su muerte, se destaparán muchos secretos que ni los más allegados a la chica podían siquiera imaginar.

La novela está narrada a través de tres voces: Del, el sheriff que investiga el asesinato y que lidia no solo con la presión de tener que resolver un caso así con rapidez sino que tiene que convivir con el dolor que le supone que la víctima sea la hija de su mejor amigo; la propia Hattie, y Peter, el profesor de lengua y literatura de esta, ambos en los meses previos a la muerte la chica y que nos conducen por todos los acontecimientos que la llevaron a ese triste final.

Mientras voy pasando de un thriller popular a otro voy descubriendo lo que realmente me gusta, y Todos Mienten definitivamente entra en mi perfil: investigación policial con mucho énfasis en la psique de los personajes involucrados. Mejia hace un grandísimo trabajo en este aspecto, especialmente en el caso de Hattie, esa chica que siempre estaba interpretando un papel para complacer a todo el mundo a su alrededor y que en realidad no tenía ni idea de quién era ella.

La evolución de Hattie y de Peter es tan interesante y está llevada de una forma tan realista que, pese a todo, te mantiene en vilo hasta el final, y los capítulos de Del, mientras va encajando todas las piezas, aportan el contrapunto perfecto para ir comprendiendo que es lo que pasó realmente para que una chica con un futuro tan prometedor, una chica a la que nadie conocía realmente, tuviera ese final tan trágico. La narración de Mejia es cautivadora desde el principio, y te atrapa en un misterio que, si bien no es especialmente complicado, te tiene tratando de adivinar durante toda la lectura. Es de esos thrillers en los que anticipar cosas te hace disfrutar todavía más en vez de sentir decepción por haberlo visto venir.

A través de los paralelismos con obras literarias clásicas como el Macbeth de Shakespeare (el tema de la maldición está muy interesante, además), Mejia explora temas como la identidad, la forma en la que nos comportamos en función de con quién estemos, y hasta dónde somos capaces de llegar para conseguir aquello que más anhelamos. 

Todos Mienten se aleja de esos thrillers que solo buscan dar que hablar con un giro en el último momento y que ofrecen poca sustancia. Estamos ante una historia madura, que se toma su tiempo en desarrollar su trama y que ofrece un misterio de esos en los que el por qué es tan importante como el quién. Ua novela prácticamente impecable y con un poético final que nos arrancará un suspiro en cuanto pasemos la última página. Recomendado para aquellos que quieran un buen thriller con un poquito más de chicha.

Nota: 4/5

jueves, septiembre 26, 2019

Confusión

Confusión, o The Breakdown, es el segundo trabajo de la escritora de misterio B.A. Paris, que conquistó incondicionalmente a los fans del género con su obra debut Behind Close Doors. En esta ocasión la autora nos presenta un thriller psicológico en el que nada es lo que parece.

El punto de partida me parece genial: Cass, una profesora, volviendo a casa una noche de lluvia torrencial tras la fiesta de final de curso, decide tomar un atajo que pasa por el bosque y allí se topa con el coche estacionado de otra persona, una mujer. Cass duda sobre si parar o no, pero como la mujer no parece necesitar ayuda, decide seguir adelante. Y a la mañana siguiente descubre que la persona a la que vio en el bosque ha aparecido asesinada.

Como es lógico, la novela explora el sentimiento de culpabilidad de Cass por no haber auxiliado a la mujer que a lo mejor seguiría viva si ella hubiera parado, y más teniendo en cuenta que Cass no se ve capaz de confesarle a nadie que la vio con vida. Encima, Cass empieza a recibir llamadas anónimas del que se convence que es el asesino y para postres cada vez está teniendo más olvidos, lo que le hace temer que pueda tener demencia precoz como su difunta madre.

Me encantan las historias en la que el o la protagonista empieza a caer en una espiral de locura provocada por un suceso traumático, y aunque Paris podría haber sacado mucho juego a una premisa tan fantástica, lo cierto es que la trama no es nada interesante. Esencialmente encontramos como doscientas páginas de Cass en su casa dándose cuenta de que ha tenido otro olvido, recibiendo llamadas de un número oculto en las que el interlocutor no dice nada, y creyendo que alguien la está observando. Al principio lo de los olvidos es intrigante, pero pronto se hace sumamente repetitivo. ¿Cuántas veces se le revuelve el estómago a Cass? Y lo de las llamadas es increíblemente tedioso.

Por suerte el tercio final es bastante divertido, pese a que el misterio resulte obvio desde el principio. Aun asi el final es un poco anticlimático y conveniente.

Otro problema que tuve con Confusión: la autora tiende a sobreexplicar las cosas, como si no se fiara de que el lector es capaz de entender las cosas a la primera (eso va especialmente por la gran revelación, en la que se nos explican las mismas cosas DOS veces, la misma autora lo justifica diciendo que seguramente no era necesario a través de los pensamientos de Cass, pero hay más instancias). 

Confusión es un thriller bastante del montón. Tiene un buen comienzo pero se desinfla muy rápido y no remonta hasta el final, que sí que tiene a su favor que cuando se descubre el percal te hace no querer soltar la novela hasta que te la acabas. Supongo que convencerá más a los que disfruten de este tipo de thrillers domésticos con protagonista con poca personalidad que no está pasando su mejor momento y a la que le cuesta una barbaridad sumar dos y dos.

Nota: 2'5/5


jueves, septiembre 05, 2019

La chica de antes

Emma y Jane son dos mujeres jóvenes que se encuentran en un momento vulnerable después de pasar por una tragedia personal. Ambas se acaban de mudar a Folgate Street, 1, una casa ultra moderna obra de un renombrado arquitecto minimalista que tiene un alquiler muy barato a cambio de que ellas se presten a seguir todas las estrictas reglas que impone el contrato. Las dos tienen físicos muy parecidos, tanto que podrían pasar por parientes. Y las dos han iniciado una relación sentimental con Edward, el arquitecto en cuestión. Solo que Emma vivió en la casa unos años antes que Jane, y esta, cuando empieza a reconocer patrones, se obsesiona con averiguar lo que pasó con la anterior inquilina.

La verdad es que no sé muy bien qué decir de este libro. El domestic thriller no es precisamente mi subgénero preferido, pero sigo leyéndolo porque de vez en cuando me encuentro con alguno que realmente me gusta. En el caso de La chica de antes, hay mucho menos suspense del que me gustaría y se incide mucho en el romance de las dos mujeres con el horrible arquitecto que ha diseñado una casa que no solo controla hasta cuántas veces vas de vientre (por decirlo suavemente) sino que ni siquiera te permite tener un triste libro a la vista (y tampoco creo que permita tener Netflix, visto que no hay tele en el apartamento y el Internet te filtra lo que puedes ver y lo que no). El tal Edward es un tío controlador, narcisista, que solo quiere que las cosas se hagan a su manera y que solo acepta de inquilinas en su casa a mujeres virtualmente idénticas a las que se quiere tirar. Y lo peor de todo es que ambas no paran de justificar sus actos porque es "un genio", es "diferente a otros hombres, tiene claro lo que quiere" y cosas por el estilo. A mí es que lo de la dominación-sumisión en las relaciones no me va nada.

La novela va sucediendo capítulos narrados por Emma y por Jane, y como ambas han pasado por cosas muy similares, hay como un tercio del libro en el que en los capítulos de cada una pasa exactamente lo mismo. El proceso para alquilar la casa, conocer a Edward, empezar a vivir en la casa, salir con Edward que les dice a las dos exactamente las mismas cosas y hace las mismas cosas con ellas... La idea es yuxtaponer las experiencias de ambas pero se hace muy pesado. ¡Incluso las dos describen exactamente igual los hombros anchos y delgados de Edward! 

Luego la cosa mejora, y hay que decir a su favor que los capítulos tan cortos animan a seguir pasando páginas y la lectura se hace muy ágil. El misterio es un poco pse y personalmente me disgustaron casi todas las decisiones que toma Delaney sobre el camino de Emma, especialmente toda esa trama del robo y su relación con Edward. Leyendo esto me pregunté más de una vez si Delaney es hombre o mujer porque me extrañaba que una mujer tirara por esos derroteros y sí, es un hombre.

Las partes que más me gustaron fueron las de las chicas hablando con Carol, la terapeuta, que aunque en general iba bastante errada, ofrecía teorías interesantes. Y el desarrollo de la historia de Jane no está mal del todo.

La chica de antes es otro de esos thrillers que se aprovecha del tirón de Gone Girl/The Girl on the Train y que supongo que gustará más a los fans del segundo que los del primero por ese tufillo a telefilme. El libro engancha y se hace muy entretenido, pero no tiene un misterio que valga realmente la pena. Te echas unas risas con la forma de actuar de Edward, eso sí.

Nota: 2/5

sábado, agosto 31, 2019

Las chicas

The girls es la novela debut de la joven Emma Cline, que deslumbró a la crítica con esta obra inspirada en Charles Manson y sus seguidores gracias a la profunda psicología de su personaje protagonista y su interesante prosa.

Las chicas narra el viaje a la madurez de una niña de catorce años, Evie Boyd, nieta de una famosa actriz, que en 1969 acaba en una comuna hippie dirigida por un líder carismático cuyos ideales son mucho más siniestros y egoístas de lo que aparentan ser. La Evie adulta refleja aquel tiempo con una mezcla entre nostalgia y horror, y a través de sus ojos Cline también explora cómo afecta aquella experiencia pasada a la Evie adulta, que vive prácticamente aislada de todo.

Desde el principio la fascinante narración de Cline, que te atrapa con una facilidad asombrosa (aunque eso sí, es una prosa con muchas florituras que no es plato de gusto de todo el mundo) me recordó a los inicios de Brett Easton Ellis, al que en su momento también se le llamó la voz de su generación con su increíble estreno Menos que cero que publicó a una edad muy temprana. Ambos autores se sumergen con mucha maestría en la parte más baja y sucia del ser humano, mostrando una realidad cínica y vacía en la que la mayor parte de las personas están totalmente perdidas y viven en una terrorífica conformidad impuesta. Obviamente sabemos que lo que hace Russell está mal, pero a través del punto de vista de Evie, no cuesta ver cómo alguien es atrapado en las redes de una persona así que te convence de que hay que expandir la mente y ver la vida de una manera diferente a la que nos impone la sociedad. A veces, simplemente, aceptamos lo que queremos escuchar y acallamos la vocecita de la conciencia que nos advierte que no estamos haciendo lo correcto.
Ese era nuestro error, creo. Uno de tantos. Pensar que los chicos actuaban con una lógica que algún día comprenderíamos. Creer que sus acciones tenían algún sentido más allá del impulso irreflexivo. Éramos como teóricas de la conspiración, veíamos augurios e intenciones en cada detalle, ansiábamos importar tanto como para ser el objeto de sus maniobras y especulaciones. Pero solo eran chicos. Tontos y jóvenes y directos: no escondían nada.
La novela nos conduce por el tenebroso sendero que confluye en los asesinatos inspirados en los crímenes que sacudieron a la sociedad norteamericana a finales de los años sesenta y que siguen más que presentes en la cultura popular (véase sin más la película de un conocido director que se ha estrenado este mismo verano), pero esa no es ni mucho menos la parte más importante. La gran baza de esta obra es la forma en la que Cline ahonda en la psique femenina de la protagonista y explora lo que significa ser una adolescente que ya ha empezado el camino a ser mujer, una adolescente que, como muchas, sufre de problemas de autoestima, tiene problemas con unos padres que no la entienden porque solo piensan en sí mismos y que desea desesperadamente que alguien la quiera, la vea como la persona que realmente es. Y ahí es cuando entra en escena Suzanne, una enigmática chica que atrae a Evie desde el primer momento y que es el catalizador de todas las acciones que sigue Evie desde entonces. La forma en la que Cline escribe sobre los pensamientos de Evie, sus justificaciones ante sus actos y los de Suzanne y los otros, la relación entre las dos chicas y el complejo surgir de su sexualidad es magistral. He de decir, por eso, que mis partes favoritas son las del presente, especialmente las interacciones entre Evie y Sasha.

No hay muchos coming of age de este tipo que muestren lo que es ser chica y después mujer en un mundo en el que se nos menosprecia continuamente de una manera tan honesta y brutal. Es una novela amarga, que no es fácil de digerir si todavía se tiene un mínimo de esperanza en el ser humano, y muy, muy sórdida también. Sinceramente, casi toda la lectura la hice con un nudo en el estómago. 

Las chicas es una lectura dura y pesimista, pero también necesaria diría yo. Tengo la sensación de que voy a estar pensando en esta novela durante mucho tiempo.

Nota: 4/5

domingo, agosto 25, 2019

¿Y tú qué clase de madre eres?

La premisa de este thriller británico me ha molado mogollón, porque creo que es bastante original dentro del género: cuando una niña de trece años desaparece, la culpa recae sobre Lisa, una amiga de su madre y y madre de una niña de su edad con la que la cría tenía que haberse quedado a dormir la noche anterior. Pero Lisa tiene una vida muy cáotica, compaginando la crianza de tres hijos con un trabajo a jornada completa, y cuando su hija el día en cuestión se quedó en casa porque no se encontraba bien, a Lisa se le olvidó completamente avisar a su amiga de que su hija no podía venir, perdiendo así un montón de horas valiosas en la búsqueda de la niña. Y, para postres, la niña es la segunda que desaparece en circunstancias parecidas, a manos de un presunto pedófilo con predilección por pequeñas de esa edad.

La idea que presenta Daly es genial: si desaparece tu hija es terrible, pero imagina que por tu culpa desaparece la hija de otra persona, solo por un descuido debido al estrés de tu día a día. ¿Cómo superas un sentimiento de culpabilidad así, por mucho que te vuelques en intentar subsanarlo, en hacer lo que esté en tu mano por ayudar? ¿Cómo se vive con algo así? Solo de pensarlo me da ansiedad.

La novela está narrada en tres puntos de vista durante un lapso de cuatro días: Lisa y sus intentos por redimirse mientras se castiga a sí misma, Joanne Aspinall, la detective que se encarga de investigar los secuestros, y el propio secuestrador pedófilo.

La autora plantea muy bien ese sentimiento de culpabilidad de Lisa, a la que le carcome por dentro el que haya sucedido algo así. Un punto muy importante del libro es la exploración de lo difícil que resulta a veces conciliar las dos vidas, la familiar y la laboral, y cómo el estrés acumulado y la necesidad de tener que hacer mil cosas cada día acaba por afectar a nuestra salud mental. Otro tema, también muy interesante, es el de la tendencia que tenemos (creo que sobre todo las mujeres) a envidiar la vida de los demás, que por fuera siempre nos parece mucho mejor equilibrada y plena que la nuestra, aunque a la hora de la verdad, de puertas para adentro la mayoría de la gente también tiene sus propios problemas.

Curiosamente, el thriller en sí es la parte más floja de la novela. La resolución no está mal, pero es todo un tanto culebronero para mi gusto, a la par que conveniente; no una, sino dos veces Lisa, que trabaja en un refugio para animales, va a buscar a mascotas y se encuentra con una pista justo al lado, y la labor policial tampoco impresiona mucho. Además, el punto de vista del secuestrador prometía algo más que lo que al final da, se queda todo como un poco diluido al final.

Una novela interesante, con un punto de vista bastante original dentro del género del domestic thriller, y que gustará especialmente a esas mujeres que se ven desbordadas por tenerse que ocupar de tantas cosas cada día porque es fácil sentirse identificada con la protagonista.

Nota: 3/5

domingo, agosto 18, 2019

La casa torcida

Vacaciones, tiempo para holgazanear, y un buena novela clásica de crímenes en las manos con la que las horas se pasan volando. ¿Qué más se puede pedir? Más días de vacaciones, probablemente...
Érase un hombre torcido que anduvo una milla torcida.
Encontró seis peniques torcidos junto a un portillo torcido.
Tenía un gato torcido que cogió un ratón torcido,
y todos vivieron juntos en una pequeña casita torcida.  
El patriarca de la familia Leonides, un octagenario hombre de negocios muy rico, ha muerto envenenado. Todo el mundo sospecha de su actual esposa, una mujer muy joven que heredaría una gran cantidad de dinero con la muerte de su marido, pero la policía no lo tiene tan claro. Todos los miembros de la familia que vivían con el difunto tenían medios y oportunidad para cometer el asesinato, ninguno tiene una coartada que lo descarte y todos parecen tener también un motivo de peso para hacerlo.

El narrador de esta historia es Charles, un diplomático hijo de un inspector de Scotland Yard que desea casarse con la nieta mayor de Aristides Leonides, Sophia. Como ella no quiere meterlo en su disfuncional familia antes de que todo se aclare, Charles acepta participar en la investigación.

No hay nada como una novela de misterio de las de toda la vida, de esas en las que un asesinato parece imposible de resolver hasta que todo cobra sentido en la última página. Christie, como todos sabemos, era una auténtica maestra en el género, y con La casa torcida mantiene al lector en vilo hasta el final. Siendo esta una de sus novelas independientes (ni Poirot ni Miss Marple ni ninguno de sus otros personajes recurrentes resuelven el asesinato), encontramos todos los elementos tan propios de la escritora: un intrigante asesinato, un grupo de sospechosos que no pueden moverse del lugar de los hechos hasta que todo se resuelva, un montón de secretos ansiosos por salir a la luz, y una resolución perfectamente estudiada y con sentido.

Pese a su corta duración Christie dibuja con mucho acierto las personalidades de todos los personajes involucrados, y nos hace sospechar de todos y cada uno de ellos porque todos tenían motivos para cargarse al viejo y cualquiera podría haberlo envenenado sin que nadie se diera cuenta. Una actriz proclive al dramatismo, un hermano celoso de otro, una mujer a la que le importa poco el dinero, una cuñada resentida, un joven con un amor imposible y una detective aficionada son algunos de los personajes que darán mucho juego en este entretenido misterio.

Como siempre, una novela muy sólida de la reina del crimen que no pude soltar hasta saber la identidad del asesino o asesina. Cuando se te acelera el corazón por anticipación en las últimas páginas por el ansia de saber qué pasó en realidad, entonces está claro que la lectura ha valido la pena.

Nota: 4/5

sábado, agosto 03, 2019

My best friend's exorcism

Este libro da exactamente lo que promete: una mezcla de El Exorcista con Chicas Malas. ¿Cómo no amarlo? Mirad esa portada, por favor.
For Abby, "friend" is a word whose sharp corners have been worn smooth by overuse. "I'm friends with the guys in IT,", she might say, or "I'm meeting some friends after work."
But she remembers when the word "friend" could draw blood.
Es 1988, el final del verano ha llegado y está a punto de empezar el instituto, y para Abby y sus amigas la vida no podría ser más perfecta. Pero una noche en la que toman ácido y proponen bañarse desnudas algo terrible le sucede a la mejor amiga de Abby, Gretchen. Después de eso, Gretchen ya no vuelve a ser la misma. La chica divertida, amable y leal se ha convertido en alguien irascible, egoísta y totalmente irreconocible. 

Grady Hendrix, un autor que escribe un tipo de terror bastante original, tras sorprender con Horrostör volvió a encandilar a los lectores con My best friend's exorcism, una historia en la que los propios demonios de la adolescencia se encuentran con demonios literales y en la que una amistad que parece a prueba de balas deberá enfrentarse a un reto a todas luces imposible de superar.

Las historias de posesiones demoníacas y exorcismos no suelen ser mis favoritas porque casi todas terminan cayendo en los mismos clichés vistos mil veces después de la novela de William Peter Blatty/la película de William Friedkin. Afortunadamente Grady Hendrix, al incluirla en este escenario adolescente y mamarracho consigue crear algo que desde el primer momento se siente fresco e innovador.

Y es que My best friend's exorcism tiene sus momentos de terror, claro, pero es una novela divertidísima y cuando la Gretchen poseída está en plena acción es una gozada, sobre todo porque empieza con gamberradas "inocentes" para luego ir escalando más y más. ¡Todavía me da cosa pensar en lo que le hace a la pobre Margaret! Es la chica mala del instituto aterrorizando a sus pobres compañeros, incluida la tímida protagonista, pero con el giro de la posesión demoníaca, y cómo Abby tiene que montárselas para ayudarla porque ¿quién en su sano juicio va a creerla cuando asegura que su mejor amiga está poseída por Satán?

Lo que más me gusta de esta novela es que, quitando toda la trama del demonio, es un coming of age con protagonistas chicas, algo que es mucho menos común de lo que debería. Hay muchos libros de terror con un grupo de amigos de protagonistas (y la única chica que va con ellos), pero aquí tenemos a cuatro amigas y el foco está puesto en Abby y Gretchen, que son amigas desde pequeñas e inseparables hasta que empieza a pasarles esto. Hendrix hace muy buen trabajo relatando las inseguridades de Abby, muy propias de una chica de su edad, exacerbadas por la tragedia que ha acaecido en su vida con lo de Gretchen, y es muy refrescante de leer una novela en la que la amistad femenina tiene un peso tan importante.

También me encantó que el libro esté situado en los ochenta. Desde el primer momento encontramos numerosos guiños a canciones y películas y elementos de la cultura popular ochentera (¡el primer capítulo se llama Don't Forget about me!). Y estas referencias no se sienten gratuitas, al contrario, tienen mucha importancia en la historia. Por ejemplo, el libro incorpora el pánico hacia el satanismo que imperó a finales de esta década de una forma brillante, y qué decir del exorcismo en sí... Sencillamente genial. Ahora estoy escuchando una playlist en YT con todas las canciones que aparecen en esta novela y es perfección absoluta.

En My best friend's exorcism Grady Hendrix nos presenta una historia de intensa amistad, miedos adolescentes y mucha nostalgia que sirve tanto como homenaje como parodia del género de los exorcismos. De esos libros que al cerrarlos por última vez te apena el saber que ya no vas a poder experimentarlos por primera vez nunca más. 

Se supone que va a ser adaptado a película posiblemente dirigida por el director de Feliz día de tu muerte, así que si le ponen un poco de mimo seguro que saldrá algo chulísimo porque el libro se presta a ello totalmente. 

Nota: 5/5


The kind worth killing

The kind worth killing es el segundo trabajo de Peter Swanson, con el que se consolidó como uno de los autores de misterio/thriller más interesantes del momento.

Ted hace una semana que descubrió que su guapa mujer Miranda le estaba engañando con el contratista de la casa que se estaban construyendo. En el aeropuerto, de vuelta de un viaje a Londres, Ted conoce a Lily, una hermosa y enigmática mujer a la que le confiesa que está pensando en asesinar a Miranda. Lily, lejos de horrorizarse, le dice que le ayudará a hacerlo.

Estamos ante una nueva vuelta de tuerca a la premisa que tan brillantemente ideó Patricia Highsmith en Extraños en un tren. Swanson no esconde en ningún momento la inspiración, de hecho cuando Ted conoce a Lily esta está leyendo una novela de Highsmith. 

The kind worth killing tiene muy buena fama y esta es totalmente merecida. Todo lo que hayáis oído de este libro es totalmente cierto; parece que la trama va a ser muy lineal (mujer desconocida ayuda a hombre a matar a su esposa y como no hay ninguna conexión previa entre ellos es imposible que la relacionen con ello), pero Swanson es muy hábil en lanzarle pelotas curvas al lector y descolocarle totalmente.

Es difícil hablar de este libro sin reventar nada, así que hay que destacar la estructura de la narrativa que es brillante; la novela está narrada alternativamente en primera persona por Ted y Lily de una forma tan brillante que aunque te veas venir algunas cosas, otras te dejarán con los ojos como platos. Creo que grité QUÉ FUERTE como media docena de veces.

Todos los personajes son unos cabrones, y eso es genial. El autor lo hace especialmente bien con Lily, a la que es imposible no animar pese a que sea una asesina a sangre fría ya desde bien pequeña. Pero es que la tía es la caña ideando asesinatos y saliéndose con la suya, siempre me encantan estos personajes que van un paso por delante de todos los demás. Sus capítulos son de lejos los mejores.

La prosa de Swanson es bastante sencilla y se nota que está empezando, además abusa mucho de las descripciones del cielo. También creo que tiene muy marcado lo de los estereotipos femeninos (Miranda especialmente) pero no hace un mal trabajo con las personalidades de Lily y compañía.

La novela tiene una resolución muy buena (aunque no tan espectacular como esperaba viendo cómo se estaba desarrollando todo) y muy satisfactoria, y está muy bien que en general Swanson no tire de tantos clichés como otras recientes novelas famosas del género. The kind worth killing engancha, sorprende y diverte, o sea que cumple perfectamente su función. Ya tengo el resto de novelas del autor en mi TBR.

Nota: 4/5

jueves, julio 11, 2019

El circo de la noche

Un circo que aparece de repente y que solo abre de noche. Espectáculos bellísimos e imposibles. Una competición entre dos contrincantes cuyas reglas no están definidas. Y un amor intenso como las llamas del fuego que está condenado a terminar en tragedia...

El circo de la noche, que vio la luz en 2011, es la ópera prima de Erin Morgenstern y hasta ahora su única novela, aunque para este año está previsto que salga la segunda.

Nos encontramos ante una obra de fantasía situada en el Londres Victoriano que plantea una competición aparentemente sin reglas entre Celia y Marco, la hija y el protegido de dos magos enemigos acérrimos. Como resultado de esta competición nace el Circo de los Sueños ( Le Cirque des Rêves), un misterioso circo que siempre aparece sin previo aviso y que únicamente abre de noche. Allí, los espectadores pueden ver las más asombrosas atracciones y conocer a artistas de lo más variopintos, sin ser conscientes de que están en el escenario de una batalla de ingenio entre dos jóvenes que están deseando desafiar al destino.

El circo de la noche es una obra muy querida que desde su concepción ha levantado pasiones. Sin duda estamos ante un trabajo excelente por parte de Morgenstern, que crea un mundo excepcionalmente vívido, original y exquisitamente entretejido gracias a su etérea prosa.

Ahora, es ese tipo de libro que te tiene que atrapar desde el primer momento, porque si no te enamoras desde el principio de toda la historia que te ofrece su autora, ya no lo vas a hacer. Y es que estamos ante una novela de un ritmo más bien lento, más enfocada en las descripciones de toda esa magia que rodea al circo que en hacer avanzar la trama. Eso no quiere decir que no tenga una historia cohesionada, porque sí la tiene, pero su lectura requiere de una implicación emocional por parte del lector y si no la alcanzas, la enésima descripción de carpa de circo puede terminar siendo un poco frustrante.

Personalmente, me quedé con las ganas de que la autora ahondara más en el punto más siniestro que se deja entrever pero no acaba de salir a la superficie, que tiene que ver con el uso de la magia de Marco para mantener a las personas pertinentes ancladas al circo, así como el trasfondo trágico de la competición cuya resolución no terminó de convencerme.

La novela decepcionará a los que busquen emociones fuertes, giros de guion y un gran peso en la competición entre los dos adversarios. Gustará, sin embargo, a los que quieran sumergirse en un mundo lleno de magia y sensaciones, suelan disfrutar de romances que parecen imposibles y tengan paciencia para conocer y ver crecer a sus personajes. El circo de la noche es un debut encomiable por parte de Morgenstern y aunque no sea para todo el mundo, el mérito es indudable. Ahora habrá que ver si será capaz de repetir éxito con su segundo trabajo.

Nota: 3'5/5

lunes, junio 24, 2019

La playa

La playa es la obra debut de Sara Cantador, una de las booktubers españolas más conocidas, creadora del canal Nube de Palabras. La autora, que recientemente ha publicado su segundo trabajo, se estrenó con la editorial Alfaguara con una veraniega historia que transcurre a finales de los ochenta.

Cantador nos traslada hasta las Islas Canarias durante el verano de 1988, cuando Ian vuelve a casa después de haber pasado el curso estudiando en Madrid. Ian está hecho un mar de dudas por diversos motivos personales y no sabe si volver a su isla le va a ayudar a desmadejar el embrollo que tiene en la cabeza, pero todo cambia cuando conoce a la guapa Eloise, una chica que está pasando por un mal momento familiar y que acabará necesitando su ayuda de una forma que ninguno de los dos se imagina.

Cuando un libro de un booktuber famoso es publicado, es natural que el lector lo afronte con cierto escepticismo. ¿Lo han publicado porque el libro lo vale, o simplemente porque la fama de su autor o autora ya garantiza las ventas en un mundo tan competitivo como es el literario? Con algunos ejemplos bastante polémicos de novelas que han decepcionado a los seguidores de los canales correspondientes, supongo que es normal que surjan estas dudas cada vez que un libro de estas características llega a las librerías.

Personalmente apenas he visto un par de vídeos de la autora, así que tampoco tenía muchas expectativas puestas en una novela que quería leer porque me encantan las historias que se desarrollan en verano y en la playa, y además en los ochenta todavía gana más puntos. Sin entrar a valorar otros libros de booktubers, creo que Cantador hace un trabajo encomiable para ser su primer libro y que no creo que su oportunidad sea inmerecida, todo lo contrario.

La playa se divide en dos partes en las que se van alternando capítulos en primera persona de Ian y Eloise. La primera parte es un poquito más lenta porque la autora la utiliza para ubicarnos en el contexto de la historia y para hacernos conocer a todos los personajes implicados, especialmente a los dos susodichos. Se hace un pelín repetitiva a veces con todas las descripciones de la playa pero en general el trabajo de base es bueno, porque es fácil ubicarse en el lugar en el que transcurre toda la acción y casi sientes estar allí con ellos, con el sol calentándote la piel y la sal del mar embriagando tus sentidos (como he dicho, me encantan las historias que transcurren en la playa en verano). Tal vez  lo que más se le puede achacar, además de lo de ser un poquito repetitivo, es que no hay mucha diferencia entre las voces de Ian y Eloise, que es el riesgo de escribir en primera persona, además de que el dilema de Ian se queda en muy poca cosa comparándolo con el de Eloise. ¡Ah! Y también creo que hay un abuso del verbo inundar. No entorpece la lectura ni nada, pero sí creo que se podrían haber usado sinónimos en unas cuantas instancias.

En la segunda parte nos encontramos de sopetón con un misterio inesperado pero bienvenido, porque el libro se vuelve mucho más dinámico e interesante y se sale un poco de "lo de siempre". El misterio está bien hilado en general, algunas cosas se ven venir pero otras no tanto, por lo que la autora lo hace muy bien. La resolución es muy correcta aunque creo que me quedé con ganas de que fuera un poco más allá, pero vamos, eso ya es cosa mía.

Cantador logra atrapar al lector con una historia que en un principio parece un romance veraniego pero que acaba siendo bastante más, haciendo de La playa un debut muy interesante. Una prosa bonita, personajes encantadores (me encantó Gael, ojalá hubiera salido más), un entorno muy logrado, el encanto de situar la historia a finales de los ochenta y un misterio que te deja con ganas de más son la carta de presentación de una escritora que puede hacerse más que un hueco en el panorama literario español.

Nota: 3/5

sábado, junio 22, 2019

Chico conoce a chico

La primera novela de David Levithan es también mi primera novela de David Levithan, uno de esos autores que hace tiempo que tenía pendientes pero de los que nunca acababa de decidirme a leer algo suyo. Cuando vi este libro en la biblioteca ya no tuve más excusa.

Chico conoce a chico es exactamente eso: Paul, un adolescente gay de quince años, conoce a Noah, un chico que acaba de mudarse a su pueblo y que ha empezado a ir al mismo instituto. Los dos se gustan desde el principio, pero con el ex de Paul todavía presente, las cosas se pueden complicar más de lo necesario.

Estamos ante un libro muy sencillito, de menos de trescientas páginas que han pasado antes de que te des cuenta. El estilo de Levithan es superameno y fluye con mucha facilidad, y aunque la historia en sí no es nada del otro mundo (al menos para un adulto, vaya), los personajes son tan adorables que al final acabas disfrutando el leer sobre todas sus desventuras y te quedarías a vivir en su mundo durante mucho tiempo.

Porque precisamente el mundo de este libro es uno de los aspectos más distintivos, porque el pueblo en el que vive Paul es increíblemente tolerante y se abraza la diversidad como en ningún otro sitio (por ejemplo el detalle de los joy scouts, entre otras muchísimas cosas). Todos los personajes son diferentes y absolutamente adorables.

Además del romance principal la historia también tiene un punto de amistad muy importante, en la relación de Paul con su mejor amiga Joni y con su amigo Tony, un chico gay del pueblo vecino que vive en una familia ultrareligiosa. Las partes con Tony son preciosas y mis preferidas, creo que el autor hace muy buen trabajo.

Para quien quiera una historia romántica que a la vez es cliché y no lo es, Chico conoce a chico es muy buena opción. Una celebración a la vida, al amor, a la amistad, a la diversidad, y a la libertad de la juventud. Cala más hondo de lo que puede parecer en un principio y ojalá el mundo fuera así de verdad.

Nota: 4/5

sábado, junio 15, 2019

Las supervivientes

Hay un término que se utiliza para describir a la chica protagonista de la película de terror que es la única superviviente al final, y ese es el de final girl. Cualquiera que haya visto alguna película slasher pensará en una al instante, ya sea Sidney Prescott de Scream o Laurie Strode de Halloween. En su novela Las supervivientes el autor Riley Sager explora lo que pasa después del final de la película, de modo que encontramos a Quincy Carpenter, una chica que sobrevivió a una masacre en una cabaña en el bosque, diez años después de la tragedia, intentando vivir una vida normal junto a su novio. Pero su aparente normalidad empieza a desmoronarse cuando de las otras dos chicas finales que vivieron algo similar unos años antes que ella una aparece muerta y otra se presenta de sopetón en su casa con intenciones no muy claras.

Este es uno de esos libros cuya idea general es mucho mejor que la ejecución en sí. La novela de hecho empieza muy bien, con Quincy corriendo empapada en sangre luchando por su vida, pero el autor no acaba de llevar muy bien lo que es la trama presente. Intenta explorar el trauma por haber sobrevivido a algo semejante pero no creo que sepa meterse bien en la mente de Quincy, y la relación entre ella y Samantha, o entre los diferentes personajes, es demasiado superficial para un libro que se hubiera beneficiado de una prosa un poco más compleja y con una carga más psicológica. Realmente, es un thriller de los que van bastante al grano, con pistas falsas y sorpresa final (pelín previsible, también tengo que decir), que intenta dar la sensación de que es mucho más retorcido de lo que en realidad es. Además, se nota en todo momento que quien escribe esto es un hombre, tal vez por eso la protagonista femenina tenga una caracterización tan simplista. 

Otra cosa que me gustó muy poco fue cómo lleva el enfrentamiento entre Quincy y Sam, especialmente por esa escena en Central Park que es tremendamente absurda y que pinta a la policía de incompetente total, y también el que utilice la trilladísima excusa de la amnesia para alargar y alargar la trama solo para esa revelación final (que también raya en lo absurdo en algunos detalles).

Lo mejor que tiene Las Supervivientes son las partes de Pine Cottage, que se van intercalando con el presente y nos van explicando lo que pasó en realidad aquella noche fatídica. Sager se nota que es un aficionado al cine de terror (no hay más que ver el apellido de la protagonista, vaya) y el homenaje está presente en todo momento, por lo que la parte del pasado está muy chula con todos esos guiños a la maldición del bosque, el hospital para enfermos mentales, el paciente fugado... Y lo mismo con los escenarios de las otras dos chicas.

Cogí este libro con muchas ganas pero, lamentablemente, considero que no sabe aprovechar su potencial. Y viendo lo entretenidas que son las escenas del pasado, seguramente hubiera sido una mucho mejor novela si hubiera dejado el thriller de lado y el autor se hubiera atrevido a escribir una historia de terror puro y duro.

Nota: 2'5