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domingo, agosto 17, 2025

Dentro del monstruo

Robert K. Ressler trabajó durante dieciséis años en el FBI desarrollando y perfeccionando la técnica de elaboración de perfiles criminales, de hecho él fue quien acuñó el término de asesino en serie (si habéis visto la serie de Mindhunter en Netflix, el personaje de Bill está basado en Ressler). Tras abandonar el FBI siguió colaborando con otras instituciones asesorando y actuando como experto en juicios, y en este libro relata una serie de casos en los que trabajó desde que dejó el FBI.

Dentro del monstruo es una mirada a la forma de pensar de asesinos y agresores sexuales, y de cómo entender y saber ponerse en los zapatos de estos sujetos ayuda enormemente a elaborar un perfil con el que poder atraparlos más fácilmente. Ressler relata varios casos de diferentes países como Japón o Reino Unido. Los casos son diversos, tenemos por ejemplo a un hombre que mató a toda su familia, un hombre que disparó a un chico que se acercó a su casa porque se pensó que era un intruso (este es de Estados Unidos, cómo no), también hay casos de sectas o asesinos que tratan de engañar al sistema culpando a su SEPT de sus crímenes, y por supuesto casos de asesinos y violadores en serie. La mayoría son casos desconocidos, el más famoso sería el del gas sarín del metro de Tokio (este es de los mejores ya que explica cómo funcionan las sectas). En todos los casos Ressler explica su metodología de trabajo para llegar a sus conclusiones, y trata de ofrecer el punto de vista del asesino o criminal para entender qué le llevó a hacer lo que hizo.

Lo más interesante del libro seguramente sean las entrevistas a dos de los asesinos en serie más famosos de la historia, John Wayne Gacy y Jeffrey Dahmer. El primero es fascinante porque todo lo que sale de su boca son básicamente trolas, quitándose la culpa aun después de que se encontraran multitud de cadáveres en su casa. El segundo es más honesto, explicando por qué empezó a matar y lo que sacaba de ello.

Dentro del monstruo es un libro correcto que gustará a aquellos interesados en la psicología criminal desde un punto de vista más clínico, que arroja una mirada a dos de los asesinos más infames de la historia y relata otros crímenes de diferentes partes del mundo. Eso sí, el estilo de Ressler es más bien seco por lo que el que busque una lectura un poco más dinámica Mindhunter es mucho mejor.

Nota: 3/5

domingo, mayo 26, 2024

101 Horror Books to Read Before You're Murdered

Sadie Hartmann, o Mother Horror en sus redes sociales, es una de las mayores especialistas de literatura de terror de la actualidad, y es que básicamente su trabajo consiste en leer libros de miedo. ¡Quién pudiera! Así que la existencia de este libro tiene mucho sentido, porque basta pasarse unos días por su Instagram para ver que sabe de lo que habla.

Es muy frustrante cuando quieres empezar por un género o ampliar tus miras y al buscar recomendaciones en google o en posts de Reddit ves que siempre aparecen los mismos títulos de los mismos autores. No es el caso de este libro, que pretende ampliar los horizontes lectores de los fans del terror con una gran cantidad y variedad de recomendaciones para todos los gustos. Hartmann divide el libro en función de diferentes subgéneros y en cada una de las recomendaciones indica de qué trata, su opinión personal del libro, y utiliza un sencillo sistema de iconos y de etiquetas para resumir los temas principales de cada uno de ellos.

Es una guía que tira mucho hacia libros modernos, de hecho solo hay un libro publicado antes del año 2000, y mezcla libros más populares y comerciales con otros mucho más desconocidos e indies. Como digo no es la típica lista, porque sí hay libros de Nick Cutter o Joe Hill por ejemplo, pero no hay nada de Stephen King (no porque no le guste a Hartmann, sino porque ya se da por sentado que es lo suficientemente conocido). Hartmann lee muy variado y es de agradecer, por lo que hay muchos libros escritos por mujeres, o por autores de diferentes culturas.

Varios autores de terror participan en el libro dando sus propias recomendaciones y también incluye algunos ensayos e ilustraciones muy chulas.

Para el que busque recomendaciones que no sean las mismas de siempre, este libro es un must, y hay tanto donde elegir que la lista de próximas lecturas se va a volver kilométrica (de hecho son bastante más de 101 libros porque hay autores de los que recomienda su catálogo entero). Además me consta que Mother Horror está trabajando ya en una segunda parte o sea que tenemos lectura para rato. ¡El gustazo que me va a dar ir rellenando los cuadritos de cada libro leído!

sábado, marzo 30, 2024

I'm glad my mom died

Jennette McCurdy es conocida por su papel de Sam en la serie infantil iCarly. Cuando tenía seis años, su madre se empeñó en que tenía que ser actriz y la empezó a llevar a audiciones, convencida de que su hija sería una estrella y cumpliría su propio sueño frustrado. Desesperada por complacer a su madre, Jennette se metió de cabeza en el sórdido engranaje de Hollywood y jamás tuvo una infancia o adolescencia normal.

En esta autobiografía que ya llama la atención poderosamente con ese título tan llamativo, McCurdy relata cómo fue el camino para convertirse en estrella infantil de la televisión, su complicada relación con su madre (le llevó años aceptar el abuso a la que esta la sometió) y todas las consecuencias que acarreó el llevar esa vida en la que la apariencia lo es todo, entre ellas varios trastornos graves de la alimentación que le costó mucho superar.

McCurdy lo cuenta todo sin tapujos, con un sentido del humor muy cínico, y nos lleva de la mano por esa vida de audición tras audición, de clases de actuación y baile, de contar calorías para retrasar la pubertad lo máximo posible, de vomitar toda la comida para no subir de peso, de manipulación por parte de una madre que dependía de una niña para sostener la economía familiar y que insistía en que Jennette estaba hecha para el estrellato pese a que Jennette odiaba actuar y lo único que quería era una vida normal, a lo que se sumó la enfermedad y posterior muerte de su madre.

Es una lectura sumamente dura por la forma en la que está contada, ya que vemos cómo la Jennette niña no entiende que lo que hace su madre está mal, confía plenamente en ella y cree a pies juntillas que todo lo que hace, y todo lo que le obliga a hacer, es por su bien. McCurdy describe sin pelos en la lengua cómo fue vivir con anorexia y después con bulimia, y cómo la terapia para superar dichos trastornos fue larga y tortuosa. También nos explica cómo funciona la maquinaria de Hollywood y también nos deja algunas píldoras de toda la podredumbre que se escondía en el canal Nickelodeon, algo que ahora está en boca de todo el mundo por un documental en el que se están destapando múltiples abusos a los que los actores infantiles fueron sometidos por los adultos a cargo.

McCurdy se hace valer de su sentido del humor para contar las cosas imprimiéndole el tono de gravedad necesario para no banalizar nada de lo que cuenta ni caer en la victimización ni un rencor excesivo. Y aunque, repito, es una lectura que se hace dura por todas las barbaridades por las que ha pasado esta pobre chica, también te deja un sentimiento esperanzador al ver lo mucho que ha luchado Jennette para salir adelante, para estar en un lugar en el que por fin se siente a gusto consigo misma y en paz, y por ser capaz de escribir este libro en el que vuelca toda su experiencia y que ojalá ayude a otras personas a no repetir los mismos errores con sus hijos.

De todos es bien sabido que muchos actores y actrices infantiles acaban traumados de por vida y este libro, escrito de primera mano por alguien que ha pasado por ese infierno, es una prueba más de que a los niños hay que permitirles tener una infancia normal. Lectura 100% recomendada.

Nota: 4/5

jueves, abril 28, 2022

El asesino sin rostro

Michelle McNamara era una escritora de true crime que tenía especial interés por los casos sin resolver. Un caso que la obsesionaba especialmente era el del asesino del Golden State (nombre que ella misma le puso), también conocido como el VZE (Violador de la Zona Este) y Acechador Nocturno Original (actuó antes que Richard Ramirez). Entre mediados de la década de los setenta y mediados de la década de los ochenta, este escurridizo criminal violó a más de cincuenta mujeres y asesinó brutalmente a una docena de personas. Su identidad se mantuvo secreta durante décadas.

El asesino sin rostro es el libro que estaba escribiendo McNamara sobre el caso, que es tanto un retrato del asesino que consiguió salir impune de sus escalofriantes crímenes como de la propia obsesión de McNamara, que se metió tan de lleno en la investigación, convencida de que tarde o temprano daría con la pista que llevaría a la identificación del asesino, que prácticamente vivía para ello. Michelle falleció a los 46 años mientras dormía, y la carga que llevaba encima estando tan metida en esta pesadilla de seguro que contribuyó al declinar de su salud.

Había oído hablar de este asesino pero de forma bastante superficial, por lo que la lectura de este libro fue todo un shock. Estamos hablando de un monstruo que merodeaba en la oscuridad por barrios residenciales, que se colaba en las casas de noche, que atacaba a mujeres solas, que cuando eso no fue suficiente empezó a atacar a parejas, dejando al novio o marido atado en el dormitorio mientras se llevaba a la mujer a otra estancia para abusar de ella, y que después de eso se graduó al asesinato, golpeando a sus víctimas hasta matarlas. Más de sesenta ataques durante una década y jamás se le identificó, siguió actuando impunemente y saliéndose de rositas, atormentando a todos los inspectores que le siguieron la pista en vano, y también a sus víctimas, ya que años después de sus ataques se puso en contacto con alguna para hacerle saber que todavía se acordaba de ella. Cuanto más lo piensas más increíble parece que algo así pueda pasar, y más teniendo en cuenta que tendía a atacar numerosas veces en una misma zona, por lo que atraparlo no debería haber costado tanto. 

McNamara era una escritora magnífica, exponiendo los detalles del caso de una manera respetuosa con las víctimas, no especialmente sensacionalista, sin ensañarse en los detalles más escabrosos, y con numerosos ganchos para hacer la lectura más vibrante. Tal y como te cuenta las cosas enseguida entiendes por qué estaba tan obsesionada con resolver este caso que parecía imposible, y no puedes evitar admirarla por su tenacidad. No solo eso, sino que se granjeó el respeto de todos los investigadores con los que contactó y entabló una relación profesional.

Desgraciadamente McNamara falleció dejando el libro a medias. Entre su editor, su marido (el actor Patton Oswald) y un par de los investigadores relacionados con el caso, utilizando apuntes de la escritora y partes de otros artículos publicados anteriormente, completaron el libro, pero se nota que es un trabajo incompleto y que McNamara no pudo desarrollar todo lo que quería. Una lástima, porque es un muy buen libro, y si lo hubiera logrado terminar le hubiera dado las 5 estrellas sin pensármelo.

Michelle McNamara murió en abril de 2016. Su pasión por este caso ayudó a renovar el interés del caso y a continuar con la investigación. En abril de 2018, poco después de que se pusiera esta novela a la venta, y gracias a los avances en el campo del ADN, el culpable, Joseph James DeAngelo, de 72 años de edad, por fin fue identificado y detenido. Una lástima que Michelle no estuviera viva para ver por fin a este monstruo entre rejas.

Ahora tengo pendiente ver el documental que se estrenó en HBO no hace mucho. Para los fans o interesados en el true crime que quieran saber más sobre uno de los peores violadores y asesinos de la historia de Estados Unidos este libro es muy recomendado aunque eso sí, preparaos para sentir una desazón y una impotencia que tardará en marcharse.

Nota: 3.5/5

sábado, abril 20, 2019

La sèrie de la teva vida

Reseña publicada originalmente en el portal Mision Tokyo en 2013:

Que Dragon Ball ha superado todas las barreras imaginables del éxito, convirtiéndose en muchísimo más que un manga de aventuras y de peleas, no lo discute nadie. Akira Toriyama, quien ya venía de otro gran éxito como es Dr. Slump, logró crear una historia llena de magia que conquistó los corazones de millones de niños y no tan niños en todo el mundo. España, por supuesto, no fue una excepción. 

En febrero de 1990 se estrenó la serie en Cataluña con el nombre Bola de Drac, y con toda seguridad nadie se esperaba la enorme repercusión que acabaría teniendo este anime. Muchos de los que somos ahora otakus crecimos viendo esta serie, nos criamos con Goku y compañía y aunque también recordemos otros animes con mucho cariño (Los Caballeros del Zodíaco, Oliver y Benji, Chicho Terremoto, Musculman y un largo etcétera), Bola de Drac siempre fue especial. 

Y los otakus catalanes sabemos que buena culpa de que resultara tan especial la tuvo su fantástico doblaje. La Sèrie de la Teva Vida, escrito por Marc Zanni y Joan Sanz (las inconfundibles voces de Goku adulto y Vegeta, respectivamente), es un homenaje en toda regla a ese doblaje que tanto nos marcó de pequeños, a esas voces tan entrañables que pase el tiempo que pase siguen llamando a la nostalgia en cuanto las oímos. A través de las 280 páginas de este libro los dos actores nos explican cómo funciona el mundo del doblaje, resolviendo numerosas dudas y preguntas que les han hecho a lo largo de los años, todo ello con un lenguaje ameno y sencillo; nos explican divertidísimas anécdotas relacionadas con la profesión (impagables las que protagoniza el irrepetible Vicenç Manel Domènech, la mítica voz del Follet Tortuga) y nos cuentan qué significó para ellos el ser elegidos para poner la voz a dos personajes tan distintivos e inolvidables como Son Goku y Vegeta. 

Como pudimos comprobar de primerísima mano durante el Salón del Manga de Barcelona de 2012, en el que las colas de fans que querían un autógrafo, una foto o recibir un insulto al más puro estilo Vegeta parecían no terminarse nunca, tanto Marc Zanni (al que también le conocemos gracias a muchos otros personajes importantes del anime como Ranma Saotome, Hanamichi Sakuragi, Ichigo Kurosaki o Zoro Roronoa) como Joan Sanz demostraron lo mucho que ha llegado a calar este doblaje entre los otakus catalanes, y todo ello sin perder ni por un instante su simpatía y cercanía, con una sonrisa en la cara desde el primer autógrafo hasta el último. Esta simpatía se traslada sin duda a las páginas de un libro que más que leer se devora. 

La Sèrie de la Teva Vida es un libro recomendadísimo para todos aquellos que quieran saber algo más sobre los entresijos de un mundo tan interesante como el del doblaje, un mundo mucho más complejo de lo que pueda parecer a simple vista. También está recomendado para los fans de Bola de Drac que quieran empaparse sobre el proceso de doblaje de la serie, ya sea quien vio la serie original durante la década de los noventa como el que la ha redescubierto con la más reciente Bola de Drac Kai, que aporta tanto elementos de su doblaje clásico, incluidas muchas de las voces, como muchos otros elementos nuevos más acordes con los tiempos que corren. 

Pero La Sèrie de la Teva Vida lo disfrutarán especialmente todos aquellos que crecimos con las voces de Zanni, Sanz y todos los demás porque a medida que vamos pasando las páginas nos irá engullendo cada vez más y más la nostalgia por una serie que recordaremos para toda la vida. 

Y es que, después de todo, estamos hablando de las voces de nuestra infancia. Y eso, queridos lectores, no tiene precio.

jueves, junio 07, 2018

Mindhunter: Cazador de Mentes

John Douglas, agente del FBI retirado, trabajó durante años en la unidad de ciencia del comportamiento (BSU) de la agencia elaborando perfiles psicológicos de criminales y asesinos en serie para ayudar a capturarlos. Junto a uno de sus colegas llevó a cabo un ambicioso estudio en el que entrevistó a varios de los asesinos en serie y criminales más peligrosos del país, como Ed Kemper, David Berkowitz o Charles Manson, para analizar sus mentes y entender mejor qué llevaba a esa clase de personas a cometer crímenes tan violentos y escalofriantes. Gracias a este estudio y a su experiencia profesional, prestó asistencia para atrapar a asesinos como Wayne Williams (el asesino de Atlanta) o David Carpenter (el asesino del sendero, del que predijo correctamente que tendría una dificultad en el habla). Gideon y Rossi de Mentes Criminales, por poner algún ejemplo de ficción, están basados en Douglas.

Douglas nos ofrece un recorrido por su carrera, explicándonos su historia vital y cómo llegó a dedicarse a este campo tan complicado de la ley, revolucionando las técnicas para atrapar a criminales con un método que si bien no infalible, porque siempre hay criminales que escapan, sí extremadamente útil para reducir el rango de sospechosos.

Las partes más interesantes, además de ser las más difíciles, claro está, son las que relata los diferentes crímenes a los que se enfrentó en su carrera. Leer una obra de ficción es muy diferente de leer la descripciones de brutales asesinatos que ocurrieron realmente y que te ponen el vello de punta. Llegó un momento en el que pensé que jamás querría volver a salir de casa, pero entonces me hundí todavía más al comprender que daba igual... Muchas otras víctimas morían en sus hogares o a pocos metros de ellos.

Douglas, con un estilo directo y también accesible, nos explica las claves de la elaboración de perfiles, insistiendo en que para entender a un asesino hay que estudiar su obra y ponerse en su lugar, así como el de las víctimas. Cuanto más estrambótica la escena del crimen, más posibilidades hay de que el asesino dejara pistas y su firma más visible que en un asesinato a primera vista normal y corriente. Douglas también reflexiona sobre el origen de esta violencia, si hay posibilidad de evitarla a tiempo, de la escalada que lleva de la fantasía al hecho, y de cómo el sistema penal estadounidense funciona de forma deficitaria dejando en libertad condicional a criminales que una vez fuera vuelven a cometer un delito de esas características. El agente insiste en que es muy complicado valorar la supuesta evolución del comportamiento de un asesino que está privado de los estímulos que le hacen actuar y que en muchos casos se basan únicamente en su buena conducta dentro de la cárcel y en el propio asesoramiento que hace el criminal, que maquillará evidentemente para decir lo que su evaluador quiera oír. Ponía de ejemplo al mencionado Kemper, al que dejaron libre tras asesinar a sus abuelos, que en sus sesiones con el psicólogo decía estar evolucionando muy favorablemente al tiempo que tenía un cadáver en el maletero de su coche.

Para los amantes de la psicología criminal y del true crime Mindhunter es una lectura fascinante, y es realmente interesante ver cómo se llegaron a aplicar los perfiles psicológicos al ámbito policial y jurídico. Pero es también una lectura demoledora porque te das cuenta de que pese a toda la violencia que consumimos a diario en la ficción, no somos realmente conscientes del nivel de perversidad humana que existe ahí fuera, de que los monstruos son reales y de que debería ser imposible sentirse a salvo viviendo en un mundo así. El mazazo más grande, por eso, fue comprender cuántos de esos monstruos actúan llevados por el odio más puro y visceral hacia las mujeres, solo porque piensan que han sido maltratados injustamente y son ellas las que deben pagar.

Pero luego somos nosotras que lo exageramos todo.

Mindhunter me dejó tan emocionalmente exhausta que cuando Douglas explica un caso que tiene un final feliz porque es la víctima la que sobrevive y el atacante el que muere, casi me echo a llorar. Como digo, una novela muy recomendable para los que sientan interés por este tema y es una buena opción para los que disfrutaron de la serie de Netflix y quieran ahondar un poco más en el asunto mientras esperan la siguiente temporada.

Nota: 5/5